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Tim 6

El documento aborda el seguro de mercancías en el transporte, destacando su importancia para proteger tanto la mercancía como el vehículo durante el traslado. Se detalla el marco jurídico que regula estos seguros, incluyendo normativas europeas y nacionales, así como los elementos esenciales de un contrato de seguro, como el interés asegurable, el riesgo y la prima. Además, se explican las figuras involucradas en el contrato, los derechos y obligaciones de las partes, y la documentación necesaria para formalizar el seguro.

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El documento aborda el seguro de mercancías en el transporte, destacando su importancia para proteger tanto la mercancía como el vehículo durante el traslado. Se detalla el marco jurídico que regula estos seguros, incluyendo normativas europeas y nacionales, así como los elementos esenciales de un contrato de seguro, como el interés asegurable, el riesgo y la prima. Además, se explican las figuras involucradas en el contrato, los derechos y obligaciones de las partes, y la documentación necesaria para formalizar el seguro.

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TIM Unidad 6

El seguro de mercancías en la actividad del transporte.

1.- El seguro de las mercancías.

El transporte de mercancías es una de las actividades de la empresa que ésta


protege mediante un seguro de los posibles riesgos que pueden ocurrir durante el
traslado.

Y esto es así, porque además de los posibles seguros con los que cuente la
empresa, cuando se realiza un traslado de mercancías se hace necesario cubrir
tanto la mercancía como el vehículo que las traslada.

¿Pero cómo son estos seguros?

En primer lugar tenemos que saber qué es un contrato de seguro, sus


características y los elementos que intervienen.

Además el comercio internacional tiene unas características propias en las que el


seguro es contratado no siempre por la empresa o persona propietaria de las
mercancías. Hay ocasiones en las que al negociar las condiciones de compra-venta
internacional, el seguro corresponde a la empresa compradora, en otras a la
vendedora.

Vamos a verlo todo esto en esta unidad.

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1.1.- Marco jurídico.

A nivel normativo, como en otros muchos aspectos de las relaciones comerciales


entre empresas, la ordenación jurídica de diferentes aspectos del seguro está
condicionada por la normativa europea.

De esta forma, la norma más importante a nivel europeo en materia de seguros es


la Directiva 88/357/CEE sobre la libertad de servicios en seguros distintos al de
vida y de actualización de la legislación de seguros privados.

Como ya sabes, este tipo de regulaciones normativas se aplican en cada estado


miembro a través de una norma que adapta la directiva europea a la normativa
nacional. En este caso, se trata de la Ley 21/1990 la que adapta el derecho español
a dicha directiva.

Por otro lado también está la Ley 34/2003, de modificación y adaptación a la


normativa comunitaria de la legislación de seguros privados.

Existen otras normas nacionales. La más importante de todas y en la que


basaremos gran parte de los contenidos de esta unidad es la Ley 50/1980, conocida
como Ley del Contrato de Seguro (LCS). Esta ley es similar a cualquier otra de los
países de nuestro entorno, ya que como hemos comentado al principio, existe una
regulación europea al respecto.

Todas estas normas son muy importantes, aunque sin duda, como hemos apuntado,
iremos desgranando poco a poco el contenido de la Ley del Contrato de Seguro,
que es la que más afecta a lo que veremos en esta unidad.

Aunque no es obligatorio que exista un seguro de transporte internacional de


mercancías siempre es conveniente asegurar la mercancía por si sufriera daños
durante su transporte, sobre todo, si se trata de gran cantidad de mercancía o si es
de mucho valor, además es una práctica habitual en el comercio internacional.

Por otro lado, el transporte puede dar lugar a pérdidas económicas o


responsabilidades civiles, tanto para el transportista como para el que tiene derecho
de disposición sobre la mercancía, generalmente la empresa cargadora o
expedidora.

Pero además de todas estas leyes, los diferentes modelos de contrato que
aprendiste en la unidad cuatro también suelen regular aspectos relacionados con el
seguro, por lo que también son de aplicación los diferentes convenios
internacionales que regulan cada uno de estos tipos de contrato (según el medio de
transporte utilizado) y que vimos detalladamente en la unidad 4.

La Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las


entidades aseguradoras y reaseguradoras (conocida como LOSSEAR) introdujo
determinadas modificaciones en la Ley de Contrato de Seguro, que entraron en
vigor el 1 de enero de 2016.

1.2.- Elementos del seguro.

Ya conoces el marco normativo aplicable en nuestro país, ahora es el momento de


conocer cuáles son los elementos básicos del seguro.
Los elementos del seguro son de suma importancia puesto que de no existir no
permitirán la existencia del contrato de seguro.

El primero de ellos es el interés asegurable. Por interés asegurable entendemos


que existe una relación lícita de valor económico sobre un determinado bien.
Cuando esta relación de valor se encuentra amenazada por un riesgo, es un interés
asegurable.

Aunque hemos hablado de un bien (es decir algo tangible), también se puede
asegurar cosas incorporales pero que tengan un valor (por ejemplo perjuicios
económicos), y por supuesto el patrimonio y la vida. Como ves hablamos de cosas
incorporales, y no inmateriales, porque el perjuicio económico es incorporal, pero
es material (ya que el dinero lo es). Además es conveniente que te familiarices con
el lenguaje propio del sector asegurador, y en este sector no se habla de inmaterial,
se habla de incorporal.

En todo caso, para que algo sea susceptible de ser asegurado, se han de cumplir
unos requisitos:

●​ Debe tratarse de una cosa corporal o incorporal.


●​ La cosa debe existir en el momento de realizarse el contrato, o al menos al
tiempo en que empiecen a correr los riesgos o daños.
●​ La cosa debe ser tasable en dinero, es decir ha de ser valorable
económicamente.
●​ La cosa debe ser objeto de una estipulación lícita.
●​ La cosa debe estar expuesta a perderse por el riesgo que corre el asegurado.

En cuanto al riesgo, la característica fundamental es que ha de ser incierto, porque


si se sabe que va a ocurrir, nadie asumiría la obligación de repararlo y el coste de la
indemnización.

El riesgo es fundamental, sin riesgo no puede haber seguro, porque al faltar la


posibilidad de que se produzca el evento dañoso, ni podrá existir daño ni se puede
pensar en indemnización alguna.

Además de la característica de incertidumbre, el riesgo tiene otras características


como que sea posible, concreto y definido, y fortuito.

Otro de los elementos fundamentales del seguro es la prima. La prima es el coste


que tiene el seguro para el tomador o tomadora. Este coste se establece, por la
persona asegurada, teniendo en cuenta aspectos como estadísticas, el historial
personal, frecuencia en la que el riesgo ocurre, etc. La prima es una cantidad o
importe económico que paga la persona asegurada como contrapartida de las
obligaciones de la compañía aseguradora.
La prima es la contraprestación que, en función del riesgo debe pagar el tomador o
tomadora a la empresa de seguros en virtud de la celebración del contrato de
seguro. Esta prima, salvo pacto en contrario, es pagada en dinero; y el pago de la
misma es de carácter obligatorio para el tomador o tomadora (contratante) según las
condiciones establecidas en la póliza de seguros.

El pago de la prima es lo que determina la obligación del asegurador a


indemnizar, que es otro de los elementos del seguro, que junto a la actuación bajo
el supuesto de buena fe por todas las partes completa el conjunto de elementos del
seguro.

1.3.- El contrato de seguro.

Hemos estado hablando de la Ley del Contrato de Seguro, pues en el artículo


primero de esta ley se define qué es un contrato de seguro.

Según el artículo 1 de la LCS, un contrato de seguro es aquel por el que una


compañía aseguradora se obliga, mediante el cobro de una prima y para el
caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura a
indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido a la persona
asegurada o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones
convenidas.

De esta definición puedes intuir que la entidad aseguradora es quien garantiza o


cubre el riesgo a la persona asegurada, indemnizándole en su caso.

Pero no pienses que la persona asegurada es siempre quien contrata un seguro (a


esta figura se le denomina contratante o tomador o tomadora), ni siquiera tiene por
qué coincidir con el beneficiario o beneficiara (que es quien recibe la
indemnización).

El contratante o tomador o tomadora, paga la prima a cambio de evitar tener que


afrontar un perjuicio económico mucho más grande, aunque menos probable, que
sería el del coste del siniestro, y esta figura contratante será distinta en función del
incoterm que se haya negociado a la hora de realizar la contratación internacional.

Los contratos de seguro tienen dos tipos de cláusulas que han de ser redactadas
de forma clara y precisa, éstas son las limitativas y las delimitativas.

●​ Las limitativas son las que restringen o modifican los derechos de los
asegurados a la indemnización una vez producido el siniestro y han de ser
específicamente aceptadas por el tomador o tomadora del seguro.
●​ Por otro lado, las cláusulas delimitativas son aquellas que concretan el
riesgo que se asegura y las garantías cubiertas o excluidas.

Por la importancia que tienen las cláusulas limitativas en el contrato de seguro,


tendrán un trato distinto a las delimitativas, y además se recogen en apartados
especiales.

Creado con eXeLearning

1.4.- Características esenciales.

Ya conoces lo que es un contrato de seguro. Ahora es el momento de que conozcas


cuales son las características más importantes de un contrato de este tipo.

Estos contratos, aunque de forma concreta están regulados por la Ley de Contrato
de Seguro, no se nos puede olvidar que son un contrato más, y que como tal está
regulado por el Código Civil.

Como contrato que refleja un acuerdo de libre voluntad, ha de cumplir unos


determinados requisitos que se recogen en el Código Civil, en concreto en el
artículo 1261.

¿Cuáles son estos requisitos?

Básicamente son tres, y que además son lógicos: que los contratantes (es decir las
partes del contrato) tengan capacidad legal y den su consentimiento; que el
objeto cierto a asegurar sea materia de contrato; y por último, que quede bien
determinada y definida cuál es la causa de la obligación que se establece.

Además de estos requisitos, un contrato de seguro tiene unas características


determinadas, que lo diferencian del resto de contratos.

¿Quieres saber cuáles son estas características?

Tener tracto continuo Implica una relación permanente entre


las partes durante el plazo de vigencia
del propio contrato.

Adhesión El asegurado se limita a aceptar o


adherirse a las condiciones del contrato
que le propone el asegurador.
Tener carácter bilateral Intervienen dos entidades diferentes
con obligaciones recíprocas, obligando,
a una parte, al cumplimiento de una
prestación, es decir, a pagar la prima, y,
a la otra parte, al abono de una
indemnización en el caso de cumplirse
el supuesto de la póliza.

Ser oneroso Hay un interés económico por ambas


partes.

Ser aleatorio Depende de un hecho probable pero


incierto. No se sabe si se va a producir
y en el caso de producirse no se sabe
cuando lo va a hacer.
Resumen textual alternativo

1.5.- Elementos personales.

Ya sabes cuales son los elementos del seguro y cómo intervienen para que se
formalice un contrato de seguro, ahora vamos a ver cuáles son los elementos del
contrato.

Al igual que viste en la unidad cuatro de este módulo, en los contratos de seguro
vamos a diferenciar entre elementos materiales y personales.

Comencemos por los elementos personales que son las figuras que pueden
intervenir en un contrato de seguro.

●​ En primer lugar nos encontramos con la entidad aseguradora que es la


persona jurídica dedicada de forma profesional a asumir riesgos ajenos, por
lo cual percibe una cantidad económica llamada prima. Esta figura debe ser
una persona jurídica, es decir, una entidad o una sociedad; para tener efectos
en nuestro país, ha de estar inscrita en el Registro de Entidades
Aseguradoras (lo que en sí mismo supone una garantía del cumplimiento de
los requisitos exigidos para ser un asegurador); y por último basar y limitar su
actividad a la adquisición y administración de riesgos ajenos.
●​ Otra figura fundamental es la del asegurado o asegurada (generalmente
también es tomador o tomadora o contratante, aunque como hemos
comentado en el punto anterior no necesariamente ha de serlo). Es toda
persona física o jurídica cuyo riesgo asume la entidad aseguradora, es decir,
aquel sobre cuya persona o bienes recae el riesgo que es objeto de cobertura
mediante el contrato de seguro.
En el caso de que el asegurado o asegurada sea una persona (y no un bien
material), se ha de cumplir que exista un interés por parte de él o ella a una
indemnización por el riesgo, sino existe no puede convertirse en asegurado o
asegurada. Además, en aquellos seguros en los que el tomador o tomadora sea
distinto del beneficiario o beneficiara o de la persona asegurada, ha de existir el
consentimiento por escrito de estos últimos.

●​ La siguiente figura es la del contratante o tomador o tomadora del seguro


(en el caso de ser distinto al asegurado o asegurada). En este caso, nos
referimos a la persona física o jurídica que contrata el seguro, es decir, que
firma la póliza y adquiere todos los derechos y las obligaciones derivadas del
contrato de seguro.
●​ Por último, nos queda definir quién es beneficiario o beneficiaria. Esta
figura es la persona o conjunto de personas físicas o jurídicas que reciben de
la entidad aseguradora la prestación derivada del seguro contratado, es decir
la indemnización que se deriva de que se produzca siniestro.

El tomador o tomadora del seguro podrá designar beneficiario o beneficiaria, o


modificar la elección previamente realizada, sin necesidad de consentimiento por
parte de la compañía aseguradora.

1.6.- Elementos materiales.

Y una vez que conocemos cuáles son los elementos personales, ahora nos queda
por conocer los elementos materiales.

Estos elementos materiales o formales, suponen el conjunto de documentos que


reflejan las condiciones del contrato. Vamos a ver cuáles son.

●​ En primer lugar la solicitud de seguro, que es el documento por el que se


realiza la petición formal de contratación de un seguro a la compañía
aseguradora. En este documento se ha de describir el riesgo que se tiene
intención de asegurar y las circunstancias para que la entidad aseguradora
establezca tanto las condiciones como el precio (prima) del seguro.​
Una vez que son conocidas o establecidas las características del riesgo, el
asegurador realiza una valoración del riesgo y si puede asumirlo realiza una
propuesta que la persona asegurada puede aceptar o no.
●​ Esta propuesta es la propuesta de seguro. Es el documento en el cual la
compañía de seguros, basándose en la solicitud del seguro, realiza una
propuesta (que tiene una validez de 15 días) al solicitante del seguro. Lo
registrado en este documento debe ser reflejado fielmente en el contrato de
seguro.​
El tomador o tomadora del seguro tiene por ley el plazo de un mes para
solicitar todas las correcciones para que la póliza refleje todo lo indicado en la
proposición o propuesta del seguro. Si en este plazo no se realiza ninguna
reclamación, la póliza se hará definitiva.​
Hay ocasiones en la que después de que el tomador o tomadora acepte las
condiciones de la propuesta, la entidad aseguradora tarda en tramitar la
póliza, en estas ocasiones se emite un documento de cobertura provisional
denominado carta de garantía.
●​ El último documento que necesitamos conocer, y que es el definitivo es la
póliza de seguro, es decir, el documento que prueba la existencia de un
contrato de seguro entre las dos partes (tomador o tomadora y compañía
aseguradora), además de las condiciones y acuerdos en las que se basa
dicho contrato. Debe ser firmada por ambas partes.​
Este documento (la póliza), por su importancia y por la variedad que puede
presentar según el tipo de transporte, lo estudiaremos con más detenimiento
en esta unidad.

1.7.- Derechos y obligaciones.

Las obligaciones y deberes de las partes contratantes de un seguro están recogidas


en los artículos del 14 al 21 de la Ley del Contrato de Seguro.

En estos artículos se recoge en primer lugar las obligaciones del tomador o


tomadora.

Así, el tomador o tomadora del seguro está obligado al pago de la prima en las
condiciones estipuladas en la póliza. Si se han pactado primas periódicas, la
primera de ellas será exigible una vez firmado el contrato. Si en la póliza no se
determina ningún lugar para el pago de la prima, se entenderá que éste ha de
hacerse en el domicilio del tomador o tomadora del seguro.

Además tiene la obligación de comunicar a la entidad aseguradora el hecho de


que ha ocurrido el siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo
conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo distinto.

También es un deber del tomador o tomadora del seguro o el asegurado, dar a la


entidad aseguradora toda clase de informaciones sobre las circunstancias y
consecuencias del siniestro.

Por último es un deber de la persona asegurada o del tomador o tomadora del


seguro, emplear los medios a su alcance para aminorar las consecuencias del
siniestro. Si este incumplimiento se produjera con la manifiesta intención de
perjudicar o engañar a la compañía aseguradora, ésta quedará liberada de toda
prestación derivada del siniestro.

Es decir, a modo de resumen, las obligaciones de la entidad aseguradora son:


●​ Indemnización de los daños causados.
●​ Valoración de los daños.
●​ Pagar intereses por demora injustificada en la indemnización.

A pesar de esto, no se nos puede olvidar que, como vimos en la unidad cuatro, en
las que corresponde al transportista la carga de la prueba, es decir, probar que el
siniestro ha ocurrido, y por lo tanto se han producido unos daños determinados.

2.- La póliza.

Una vez que conoces los conceptos más importantes del seguro, incluida la
cobertura del interés y el riesgo, ahora es el momento de conocer como se
materializa la protección que se realiza en las actividades de transporte.

Nos referimos a la configuración de la póliza.

La configuración de la póliza es algo muy flexible, puesto que se ha de adaptar a las


necesidades de cada tipo de transporte, de cada tipo de mercancía, de cada
medio... y por supuesto a cada cliente.

A pesar de esta gran variabilidad, existen cuatro tipos de pólizas.

¿Quieres saber en qué consiste cada una de ellas? A continuación te mostramos en


qué consiste cada tipo de póliza:

Pólizas aisladas Pólizas flotantes

Son las que cubren un solo viaje. Son un tipo de pólizas que tienen una
Su duración es por el periodo que dure duración determinada, pudiendo
el viaje y, en el caso de mercancías, mantenerse vigente mediante
como máximo 6 meses desde la fecha renovación.
de emisión. Sirven para cubrir todas las
operaciones de un asegurado en unas
ciertas condiciones, límites y ámbitos
convenidos.
El asegurado da comunicación de cada
viaje y la prima se regula
periódicamente mediante suplementos
en función del número de viajes
efectuados y el valor asegurado en
cada uno de ellos.

Pólizas abiertas Pólizas sobre volúmenes


Son las pólizas que cubren una Son unas pólizas que se basan en el
operación, o un conjunto de ellas volumen o en el importe que se
relacionadas (por ejemplo, envíos pretende asegurar sin necesidad de
parciales de una misma expedición), comunicar cada uno de los traslados.
que implica un número considerable de En función de este parámetro se
viajes. Su duración es por el periodo de calcula una prima anual,
la operación y no requiere de regularizándose después de cada
información o regularización constante. periodo, según el volumen realmente
transportado.
Resumen textual alternativo
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2.1.- ICC.

En el comercio internacional es muy normal que el mercado asegurador esté


concentrado y que participen pocas empresas pero bastante fuertes.

Es el caso del Instituto de Aseguradores de Londres, también conocido por sus


iniciales en inglés ILU.

Esta entidad aseguradora que tiene gran presencia a nivel mundial desde hace
muchos años, esto ha contribuido que las cláusulas que utiliza normalmente esta
entidad se hayan extendido al resto de aseguradoras y su uso sea el normal en el
comercio internacional, especialmente en el caso del transporte marítimo.

Básicamente, las cláusulas de esta entidad son de dos tipos: relativas al buque, o
como se denomina en transporte marítimo, relativas a los cascos (ITCH) y relativas
a la mercancía (ICC).

Como acabas de ver las Institute Time Clauses Hulls son relativas a los cascos (el
buque), constituyen lo que se conoce en el sector como todo riesgo. Se dividen en
diferentes cláusulas, algunas de ellas son: navegación, prórroga, infracciones,
terminación, cesión, riesgos de contaminación, aviso de reclamación y
presupuestos, avería gruesa y salvamento, franquicia deducible, obligaciones del
asegurado, salarios y manutención, comisiones de agencia, daños no reparados,
pérdida total constructiva, garantía de desembolsos, etc.

Este tipo de pólizas aseguran a un buque por un tiempo determinado, por lo general
un año, aunque también existen otras pólizas que abarcan sólo un viaje.
El otro tipo de cláusulas son las denominadas ICC (Institute Cargo Clauses), que
son las relativas a las mercancías y fundamentalmente son tres que veremos más
detenidamente en el siguiente apartado.

Las cláusulas ICC suelen complementarse mediante una ampliación de los riesgos
cubiertos, por ejemplo mediante las cláusulas de guerra IWC para hacer frente a
este riesgo o las de los riesgos de huelga y desórdenes sociales ISRCC.

Existen muchas otras cláusulas del ILU, y aún cuando su estructura se basa en las
citadas anteriormente, estas cláusulas presentan variantes destinadas a cubrir
aspectos de mercancías específicas (petróleo, madera, grano, etc.), condición de
mercancías (por ejemplo productos que han de transportarse bajo temperatura
controlado) o ámbitos concretos (por ejemplo las de puerta a puerta).

2.2.- Cláusulas ICC.

Ahora nos vamos a centrar en las pólizas del ILU que se ocupan de cubrir los
riesgos que puedan sufrir las mercancías. Hay tres tipos de pólizas:

●​ ICC-“A”: Es la póliza que mayor cobertura ofrece, ya que es considerada


una póliza a todo riesgo. En esta póliza se recogen todos los riesgos de
pérdida o daños sobre la cosa asegurada.​
Se excluyen los daños por pérdida o gastos producidos por la conducta
dolosa el asegurado. La pérdida ordinaria de peso o volumen, el desgaste
ordinario, el embalaje inadecuado, el vicio inherente, el retraso, la insolvencia
o insuficiencia financiera por parte de los armadores fletadores o de los
operadores del buque, el uso de armas de guerra atómicas.​
Estos conceptos se recogen en la cláusula general de exclusiones. A esta
cláusula se añaden la de imposibilidad de navegación, inadecuación de los
contenedores, la de exclusión de guerra y la de huelga.
●​ ICC-“B”: Es una póliza de cobertura media, en la que los riesgos cubiertos
son: incendio o explosión, embarrancado o varado del buque, hundimiento o
zozobrado, vuelco o descarrilamiento del medio de transporte terrestre,
descarga de la mercancía en un puerto de arribada forzosa, terremoto,
erupción volcánica o rayo, pérdidas o daños de los objetos asegurados
causados por sacrificio de avería gruesa, echazón o arrastre por las olas,
entrada de agua de mar, de lago o de río en la bodega del buque,
contenedor, remolque o lugar de almacenaje, pérdida total de cualquier bulto
que ha caído por la borda o durante las operaciones de carga o descarga y la
cláusula de avería gruesa.​
e excluyen los daños causados por terceros y los riesgos que no se
contemplan en la póliza “A” ya que es de cobertura menor que ésta.
●​ ICC-“C”: En esta póliza, los riesgos cubiertos son iguales a los de la póliza
“B”, pero se excluyen determinados riesgos como terremotos, erupciones
volcánicas y rayos, arrastre por las olas, entrada de en la bodega del buque,
en el medio de transporte, contenedor o en el lugar de almacenaje, pérdida
total de cualquier bulto por caída de la borda o durante las operaciones de
carga o descarga desde el buque o en él.​
Esta póliza es la de menor cobertura de las tres.

Como has visto, en todas ellas se excluyen el dolo del asegurado o asegurada
(intervención voluntaria del asegurado o asegurada en la producción del daño a la
mercancía), también las pérdidas de peso o volumen normales, desgaste, embalaje
y acondicionamiento inadecuados, vicio propio, demoras, insolvencias,
radioactividad, guerra y huelgas (éstos dos últimos riesgos pueden cubrirse aparte).

En ningún caso el seguro de transporte internacional cubre las demoras (retrasos)


debidas a causas imputables al transportista.

2.3.- El seguro en el transporte marítimo.

Aunque en transporte internacional, lo habitual es la cobertura de las pólizas ICC,


también existen otros tipos de pólizas que cubren los principales riesgos en el
transporte marítimo.

Por lo general, los principales riesgos que cubren estas pólizas son:

●​ Pérdida total, contribución a la avería gruesa y gastos de salvamento debidos


a accidentes.
●​ Avería particular en los casos de naufragio, incendio, varada o abordaje.
●​ La mercancía sobrecubierta deberá ser declarada expresamente en la póliza
y se asegura la pérdida total por accidente, contribución a la avería gruesa y
arrastre por las olas.

De manera opcional y mediante pacto expreso, se puede asegurar:

●​ Robo parcial del contenido y derrames, roturas, incendio y robo sobre el


muelle, falta de entrega de bultos, caída de bultos durante carga/descarga,
oxidación, moho y vaho en bodega.
●​ Guerra, minas, motines, huelgas, sabotajes, etc.

De la misma forma que se asegura la mercancía, también se ha de asegurar el


vehículo, en el caso del transporte marítimo, el buque. En este caso hablamos del
seguro de cascos. Este tipo de seguro es de los más utilizados en la práctica en
nuestro país.

El seguro de cascos puede tomar tres formas diferentes, en función del nivel de
cobertura o los riesgos que garantiza:
●​ Seguro sobre el buque, que cubre tanto al casco como a los demás
elementos que conforman el buque (maquinaria, aparejos, víveres y
combustible).
●​ Seguro sobre responsabilidad civil y su alcance, se limita a los daños
materiales causados a bienes de terceros.
●​ Seguro sobre desembolsos y riesgos de buena llegada que ampara los
perjuicios derivados de la falta de explotación del buque.

Lo normal es que este seguro ampare los siguientes riesgos:

●​ Pérdida total, abandono, contribución a la avería gruesa y gastos de


salvamento debido a naufragio, abordaje, varada e incendio.
●​ Averías particulares debidas exclusivamente a naufragio, varada, abordaje
fortuito e incendio.
●​ Recurso de terceros por abordaje cuando el buque asegurado sea declarado
culpable de los daños.

2.4.- El seguro en el transporte terrestre.

Como sabes, el transporte terrestre puede ser por carretera o por ferrocarril.

En ambos casos existe un tipo de pólizas específicas de estos medios de


transporte.

En estas pólizas, la compañía aseguradora se obliga a indemnizar los daños


materiales que puedan sufrir las mercancías transportadas o el vehículo como
consecuencia del mismo transporte, quedando excluidos los daños debidos a la
propia naturaleza de los bienes asegurados (por ejemplo las mermas en calidad
sufridas por productos perecederos).

Así, las garantías se resumen en:

●​ Incendio, rayo o explosión, excepto combustión espontánea.


●​ Accidentes por caída del vehículo, vuelco, colisión, lluvias tempestuosas,
desprendimiento de tierras, etc.
●​ Pérdida total de la embarcación, contribución a la avería gruesa (daño
intencionado para preservar de un mal mayor), abordaje, etc., durante el
tránsito a bordo de embarcaciones a su paso por canales o estrechos.
●​ Accidentes de vuelo al aterrizar o despegar cuando sea un viaje
complementario al transporte terrestre.
●​ Robo realizado en cuadrilla y a mano armada.

De manera opcional, se puede asegurar una cobertura ampliada, que supone la


inclusión de daños producidos por mojadura, moho, vaho, roturas, derrame, carga
y/o descarga, contacto con otros cargamentos, u otra causa similar; robo parcial del
contenido y el extravío o falta de entrega de bultos enteros.

2.5.- El seguro en el transporte aéreo.

Este seguro tiene por objeto garantizar los riesgos propios de la navegación que
afecten a la aeronave, mercancías y flete, así como las responsabilidades derivadas
de los daños causados a terceros por la aeronave en tierra, agua o vuelo.

Además, como riesgos complementarios, puede incluir las pérdidas de explotación


sufridas por un siniestro.

Asegura la mercancía transportada por vía aérea mediante la cobertura de


accidentes de la aeronave por caída, vuelco colisión, incendio, etc.

Puede contratarse de forma opcional las coberturas por robo, roturas, derrames,
mojaduras, oxidación, y otros riesgos análogos.
Debido al valor que pueden alcanzar los capitales a asegurar, es muy frecuente que
su cobertura se proteja vía reaseguro.

Un reaseguro es el procedimiento de limitación de los riesgos que permite


a una empresa aseguradora limitar o eliminar su responsabilidad sobre
los riesgos suscritos, mediante la transferencia de una parte o el total de
la responsabilidad a otra entidad aseguradora.

De la misma forma que en otros medios de transporte se asegura el camión o el


buque, en el transporte aéreo también se puede (de hecho se hace) asegurar la
aeronave. Es el seguro de aeronaves.

Esta cobertura abarca el aseguramiento de aeronaves, las responsabilidades en


que pueda incurrir y su explotación, tanto en la aviación comercial como en la
privada y de recreo. La cobertura abarca tanto pérdida o daños a la propia nave
como consecuencia de un accidente, como los perjuicios ocasionados a terceros,
tanto pasajeros como no pasajeros.

Las condiciones más frecuentemente utilizadas en el transporte aéreo son las ICC
“Air”, muy parecida en su estructura a la cláusula A del transporte marítimo, ya que
también cubre todos los riesgos de pérdida o daño al objeto asegurado, con
excepción de las exclusiones, que son prácticamente las mismas que en el
transporte marítimo.

2.6.- El seguro en el transporte multimodal.


En el transporte multimodal, como ya sabes, intervienen diferentes modos de
transporte de forma sucesiva o combinada.

Pero, ¿cómo se realizará el seguro?

Pues lo primero que tienes que recordar es que un tipo de transporte en el que
aparece una figura muy importante, la del Operador del Transporte Multimodal.

Esta figura es la encargada de contratar el seguro, y por lo tanto será responsable


de las relaciones con la entidad aseguradora en el caso en el que se haya
negociado que sea su responsabilidad.

Además, en cuanto a las coberturas del seguro, será las de cada uno de los
transportes que conformen la multimodalidad, y además hay que dejar cubiertas las
manipulaciones de la carga y los traslados y trasbordos de vehículos.

Lo normal es que se contrate con una sola compañía aseguradora todo el


transporte, aunque también se puede recurrir a diferentes compañías, siempre
teniendo en cuenta el límite de responsabilidad de cada una de ellas.

Por lo tanto, en el transporte multimodal tenemos que remitirnos a lo que hemos


visto para cada uno de los transportes anteriores de forma separada.

2.7.- Identificación de los riesgos asegurables y necesidades de cobertura.

Lo primero que debemos hacer es tener claro cuáles son los riesgos que queremos
asegurar.

Para ello tendremos que hacer un análisis de nuestras necesidades.

¿A qué nos referimos con análisis de las necesidades?

Pues es muy sencillo. En primer lugar, tendremos que identificar si necesitamos un


seguro para nuestros vehículos o para nuestras mercancías.

Dentro de cada uno de ellos tendremos que decidir que tipo de seguro se va a
contratar: contra daños (el de mercancías) o responsabilidad civil (el obligatorio).

Pero claro, como bien sabes, dentro de cada uno de los tipos, los riesgos serán muy
variados. Por ejemplo, para unas determinadas mercancías, hay que decidir si
contratar el seguro básico o se ampliarán la cobertura a determinados riesgos que
bien por el tipo de transporte, por el compromiso con nuestro cliente, o simplemente
por política de la empresa, nos interesa cubrir.
Además, en esta fase inicial de contratación, tendremos que buscar diferentes
alternativas. Si alguna vez has tenido que contratar un seguro, posiblemente hayas
buscado diferentes opciones, compañías aseguradoras, etc.

Efectivamente, es muy importante buscar distintas alternativas, pero es fundamental


que a la hora de realizar la comparación entre una compañía aseguradora y otra no
solo nos fijemos en el precio o prima.

Es muy importante que se comparen ofertas teniendo en cuenta siempre los


mismos riesgos, es decir, la cobertura, pero además es fundamental que se
compare la indemnización que supondría el hecho de que ocurra un siniestro.

Es decir, primero identificar el tipo de seguro, después identificar los riesgos


que deseamos cubrir, y a la hora de comparar, además del precio, fijarnos en la
indemnización que ofrece cada una de las compañías a las que hemos solicitado
una oferta de seguro.

2.8.- El seguro en los incoterms.

Como seguro recuerdas, los incoterms, son unos términos de la Cámara de


Comercio Internacional que recogen las condiciones en las que se entregarán las
mercancías.

Estas condiciones hacen referencia tanto a la distribución de gastos entre


comprador y vendedor, quién se encarga de realizar las gestiones en aduana, o
hasta dónde llega la responsabilidad de cada una de las partes.

Entre los gastos, por supuesto, también figura el seguro de las mercancías.

Lo primero que tenemos que hacer es conocer cuáles son cada uno de los
incoterms, y después ver a quien corresponde la contratación y pago del seguro.

Para eso, es conveniente que recuerdes lo que vimos en el último apartado de la


unidad tres de este módulo. Como ya sabes, desde el 2010 existen 11 términos
diferentes, que se agrupan en función del tipo de transporte. Estos fueron revisados
por última vez en 2020, con la publicación de su última versión.

Incoterms 2020:

Para cualquier medio de transporte:

●​ Ex-Works (EXW).
●​ Free Carrier (FCA).
●​ Carriage Paid To (CPT).
●​ Carriage and Insurance Paid To (CIP).
●​ Delivered At Place (DAP).
●​ Delivered at Place Unloaded (DPU) que sustituye al incoterm DAT.
●​ Delivered Duty Paid (DDP).

Para transporte marítimo

●​ Free Alongside Ship (FAS).


●​ Free On Board (FOB).
●​ Cost and Freight (CFR).
●​ Cost, Insurance, and Freight (CIF).

Ahora en el incoterm CIF se recomienda la contratación del seguro con la cláusula C


y en el incoterm CIP la cláusula A.

La ventaja de esta nueva forma de clasificación es que queda claro cómo escoger
los INCOTERMS y nos obligan a utilizarlos de forma más precisa.

Es importante que además conozcas algunas características particulares


relacionadas con el seguro de alguno de los términos anteriores.

Para conocer estas características tienes la siguiente tabla:

Incoterm CIF Incoterm CIP

Aunque el seguro lo contrata el Aunque el seguro lo contrata el


vendedor, el beneficiario del seguro es vendedor, el beneficiario del seguro es
el comprador. el comprador.
Es el Incoterm que se utiliza para
determinar el valor por el que se ha de
asegurar las mercancías.

Incoterm DAP Incoterm DPU

No es obligatoria la contratación del No es obligatoria la contratación del


seguro, por lo que se ha de negociar, seguro, por lo que se ha de negociar,
aunque si se da el caso, corresponde al aunque si se da el caso, corresponde al
vendedor. vendedor.
Resumen textual alternativo

3.- Gestión del seguro.


En los puntos anteriores has aprendido los aspectos más relevantes del seguro de
mercancías cuando se realiza una operación de comercio internacional: conoces las
características del seguro y del contrato de seguro, las diferentes pólizas según el
medio de transporte utilizado, o cómo afecta el incoterms negociado a la hora de
realizar la contratación del seguro.

Ahora es el momento de conocer como se realiza la contratación de una póliza, la


documentación que se necesita, o qué hacer en caso de que se produzca un
siniestro.

Vamos a ver estos aspectos en el último apartado de esta unidad.

Creado con eXeLearning

3.1.- La contratación de la póliza.

A la hora de contratar la póliza, lógicamente tendrás que comparar diferentes


compañías y optar por aquella que mejor cobertura e indemnizaciones ofrezca
en relación al precio o coste de la prima del seguro que hay que pagar.

Para hacer esta comparación, y posteriormente realizar la contratación, nos


regiremos por lo que has ido aprendiendo en esta unidad.

En primer lugar nos tenemos que preguntar qué incoterm se ha negociado para la
operación, puesto que en función del mismo, seremos nosotros quién tengamos que
contratar el seguro o será la otra parte, además de indicarnos el punto hasta el que
se realiza la cobertura o transferencia del riesgo.

A continuación tendremos que reparar en el tipo de transporte que vamos a


utilizar, como ya conoces cada tipo de transporte tiene unas características
diferentes y por lo tanto también unas necesidades de cobertura de riesgos
distintas.

Además cada uno de los transportes utilizará pólizas y cláusulas distintas según
has visto al principio de esta unidad.

Por último tendremos que proporcionar a la entidad aseguradora una serie de datos
relativos a la operación que necesitamos cubrir, es decir, las características del
traslado de las mercancías:

●​ Sobre las mercancías: características de la mercancía y su naturaleza,


peso, volumen, condiciones de la protección física de las mismas (embalaje,
paletizado, etc.), si requiere de alguna condición particular (por ejemplo
transporte bajo temperatura controlada) o el valor (indicando la moneda en la
que está expresado).
●​ Sobre el medio: tipo de vehículo, propietario o armador.
●​ Sobre el trayecto: origen y destino, fecha de salida y de entrega, etc.

Además de todo esto hay que determinar el tipo de póliza que vamos a utilizar para
cubrir el traslado: abierta, flotante, sobre volúmenes…

No se nos puede olvidar que lo que determinará la indemnización es el valor de la


mercancía, y ese valor lo declaramos nosotros bajo nuestra propia responsabilidad.
A este valor se le denomina capital asegurado.

Podemos decir, que el capital asegurado es el valor atribuido por el titular de un


contrato de seguro a los bienes cubiertos por la póliza y cuyo importe es la cantidad
máxima que la compañía aseguradora está obligada a pagar, en caso de siniestro.

Hay ocasiones en las que el capital asegurado no se corresponde con el valor real,
bien porque el tomador o tomadora del seguro considera que es mayor, y en otras
porque considera que es menor. En estos casos estamos hablando de sobreseguro
(cuando es mayor) y de infraseguro (cuando es menor).

Pero aunque hayamos contratado un seguro sobre una mercancía por un valor
superior al real, en caso de siniestro la compañía no nos pagará una indemnización
superior al valor real, sin embargo si lo contratamos por un valor inferior, la
compañía de seguros sólo indemnizará el daño causado en la misma proporción en
la que aquella cubre el interés asegurado.

Por lo general, la contratación del seguro de mercancías en transporte


internacional ha de realizarse en las condiciones FPA (libre de averías
particulares), y cubrir el valor CIF, más un l0 %.

3.2.- Actuación en caso de incidencia o siniestro.

Cuando ocurre un siniestro, como puedes imaginar, hay que acreditar o probar a la
entidad aseguradora que dicho siniestro ha ocurrido y las circunstancias en las que
ha ocurrido.

La acreditación o prueba de este tipo de siniestros se hará mediante la siguiente


documentación:

●​ Copia de la hoja de ruta, que permite acreditar por cuenta de quién viaja la
mercancía.
●​ Copia del albarán de entrega, que sirve para confirmar que la mercancía ha
sufrido el siniestro durante el transporte y no una vez realizada la entrega. En
este documento han de figurar las reservas por disconformidad que el
destinatario de la mercancía haya realizado a la hora de la entrega, excepto
en el caso de que la expedición sufra pérdida o avería total y la entrega no se
efectúe (lógicamente en este caso no es necesario indicar la disconformidad).
●​ Presupuesto o factura pro-forma, que sirve para cuantificar el importe de la
indemnización. En este documento se ha de reflejar las unidades, el tipo de
mercancías debidamente descritas, el importe o valor de las mismas, etc.
●​ Factura comercial, es el documento que justifica que el cargo efectuado se
ajusta a la pérdida real que ha sufrido el perjudicado sin que exista lucro por
su parte. Nos referimos a las facturas del remitente hacia el consignatario
correspondientes a la expedición de la mercancía siniestrada.
●​ Certificado de averías, que sirve para certificar la naturaleza de los daños,
las causas, etc. Es un documento que se redacta exponiendo hechos,
motivos y circunstancias que han dado lugar al siniestro.

En otros casos, lo que ocurre es que ha habido robo, hurto o expoliación, por lo que
además habrá que presentar copia de la denuncia presentada ante la autoridad
competente.

Lo que acabas de ver es la documentación más habitual en el transporte terrestre,


pero cuando el transporte se ha realizado por otros medios (aéreo o marítimo), la
documentación es algo diferente.

Así, en el caso de otros transportes se requerirá la documentación de contratación


del transporte (conocimiento de embarque marítimo o aéreo), además de la lista de
embarque (packing list) y la documentación específica de estos transportes.

Por ejemplo, en el caso de transporte marítimo será necesaria la “protesta de mar”


que es un documento en el que el capitán del buque expresa las condiciones en las
que se ha producido un siniestro (abordaje, naufragio, avería…) y en la que expone
que queda exento, tanto él como la tripulación, de responsabilidad.

Afortunadamente, las tecnologías de la información y la comunicación hoy día


permiten la comunicación inmediata de cualquier siniestro, y además mediante
Internet y con la ayuda de las aplicaciones informáticas enviar desde cualquier parte
del mundo la documentación necesaria en formato imagen.

3.3.- Declaración e indemnización.

Si recuerdas cuando en la unidad cuatro hablábamos del contrato de transporte,


también vimos una serie de plazos que existen para realizar la reclamación de
indemnización en el caso de retraso o averías.

Vamos a ver, para cada uno de los tipos de transporte, cuáles son los límites de
indemnización y el plazo para realizar la reclamación de dicha indemnización.
Antes de eso, hay que recordar que por lo general los seguros en comercio
internacional cubren el riesgo o valor asegurado tanto en el caso de avería como en
el caso de retraso.

Además, como ya viste en la unidad cuatro, en comercio internacional se establece


como unidad de medida los derechos especiales de giro (DEG) también conocidos
por sus siglas en inglés (SDR), que es una unidad de medida del fondo monetario
internacional.

Transporte Transporte Transporte Transporte


por por marítimo aéreo
carretera ferrocarril

Plazo en el En el En el En el Antes de 14 días


caso de avería momento de momento de momento de (aunque debe
o pérdida la entrega la entrega la entrega hacerse
(si los daños (si los daños (si los daños inmediatamente).
son son son
aparentes). aparentes). aparentes) 3
7 días 7 días días
después de después de después de
la entrega la entrega la entrega
(si los daños (si los daños (si los daños
no son no son no son
aparentes). aparentes). aparentes).

Plazo en el 21 días 60 días No hay Antes de 21 días


caso de después de después de plazo. (desde la puesta
retraso la entrega. la entrega. a disposición de
la mercancía).

Plazo en el 21 días 60 días No hay Antes de 21 días


caso de después de después de plazo. (desde la puesta
retraso la entrega. la entrega. a disposición de
la mercancía).
Indemnización 8,33 DEG 17 DEG por El mayor de 22 DEG por cada
máxima en por cada cada los importes kilogramo de
caso de avería kilogramo de kilogramo de siguientes: mercancía que
o pérdida mercancía mercancía 666,67 DEG falte.
que falte. que falte. por bulto o
unidad o 2
DEG por
kilogramo de
peso bruto
(La
Haya-Visby).

Indemnización Precio del El cuádruple No se 22 DEG por cada


máxima en transporte. del precio establece kilogramo de
caso de del límite mercancía que
retraso. transporte. expreso (La falte.
Haya-Visby).

El seguro de mercancías en la actividad del transporte.

El transporte de mercancías es una de las actividades de la empresa que ésta


protege mediante un seguro de los posibles riesgos que pueden ocurrir durante el
traslado.

Y esto es así, porque además de los posibles seguros con los que cuente la
empresa, cuando se realiza un traslado de mercancías se hace necesario cubrir
tanto la mercancía como el vehículo que las traslada.

¿Pero cómo son estos seguros?

En primer lugar tenemos que saber qué es un contrato de seguro, sus


características y los elementos que intervienen.

Además el comercio internacional tiene unas características propias en las que el


seguro es contratado no siempre por la empresa o persona propietaria de las
mercancías. Hay ocasiones en las que al negociar las condiciones de compra-venta
internacional, el seguro corresponde a la empresa compradora, en otras a la
vendedora.

Vamos a verlo todo esto en esta unidad.

Creado con eXeLearning


1.1.- Marco jurídico.

A nivel normativo, como en otros muchos aspectos de las relaciones comerciales


entre empresas, la ordenación jurídica de diferentes aspectos del seguro está
condicionada por la normativa europea.

De esta forma, la norma más importante a nivel europeo en materia de seguros es


la Directiva 88/357/CEE sobre la libertad de servicios en seguros distintos al de
vida y de actualización de la legislación de seguros privados.

Como ya sabes, este tipo de regulaciones normativas se aplican en cada estado


miembro a través de una norma que adapta la directiva europea a la normativa
nacional. En este caso, se trata de la Ley 21/1990 la que adapta el derecho español
a dicha directiva.

Por otro lado también está la Ley 34/2003, de modificación y adaptación a la


normativa comunitaria de la legislación de seguros privados.

Existen otras normas nacionales. La más importante de todas y en la que


basaremos gran parte de los contenidos de esta unidad es la Ley 50/1980, conocida
como Ley del Contrato de Seguro (LCS). Esta ley es similar a cualquier otra de los
países de nuestro entorno, ya que como hemos comentado al principio, existe una
regulación europea al respecto.

Todas estas normas son muy importantes, aunque sin duda, como hemos apuntado,
iremos desgranando poco a poco el contenido de la Ley del Contrato de Seguro,
que es la que más afecta a lo que veremos en esta unidad.

Aunque no es obligatorio que exista un seguro de transporte internacional de


mercancías siempre es conveniente asegurar la mercancía por si sufriera daños
durante su transporte, sobre todo, si se trata de gran cantidad de mercancía o si es
de mucho valor, además es una práctica habitual en el comercio internacional.

Por otro lado, el transporte puede dar lugar a pérdidas económicas o


responsabilidades civiles, tanto para el transportista como para el que tiene derecho
de disposición sobre la mercancía, generalmente la empresa cargadora o
expedidora.

Pero además de todas estas leyes, los diferentes modelos de contrato que
aprendiste en la unidad cuatro también suelen regular aspectos relacionados con el
seguro, por lo que también son de aplicación los diferentes convenios
internacionales que regulan cada uno de estos tipos de contrato (según el medio de
transporte utilizado) y que vimos detalladamente en la unidad 4.
La Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las
entidades aseguradoras y reaseguradoras (conocida como LOSSEAR) introdujo
determinadas modificaciones en la Ley de Contrato de Seguro, que entraron en
vigor el 1 de enero de 2016.

1.2.- Elementos del seguro.

Ya conoces el marco normativo aplicable en nuestro país, ahora es el momento de


conocer cuáles son los elementos básicos del seguro.

Los elementos del seguro son de suma importancia puesto que de no existir no
permitirán la existencia del contrato de seguro.

El primero de ellos es el interés asegurable. Por interés asegurable entendemos


que existe una relación lícita de valor económico sobre un determinado bien.
Cuando esta relación de valor se encuentra amenazada por un riesgo, es un interés
asegurable.

Aunque hemos hablado de un bien (es decir algo tangible), también se puede
asegurar cosas incorporales pero que tengan un valor (por ejemplo perjuicios
económicos), y por supuesto el patrimonio y la vida. Como ves hablamos de cosas
incorporales, y no inmateriales, porque el perjuicio económico es incorporal, pero
es material (ya que el dinero lo es). Además es conveniente que te familiarices con
el lenguaje propio del sector asegurador, y en este sector no se habla de inmaterial,
se habla de incorporal.

En todo caso, para que algo sea susceptible de ser asegurado, se han de cumplir
unos requisitos:

●​ Debe tratarse de una cosa corporal o incorporal.


●​ La cosa debe existir en el momento de realizarse el contrato, o al menos al
tiempo en que empiecen a correr los riesgos o daños.
●​ La cosa debe ser tasable en dinero, es decir ha de ser valorable
económicamente.
●​ La cosa debe ser objeto de una estipulación lícita.
●​ La cosa debe estar expuesta a perderse por el riesgo que corre el asegurado.

En cuanto al riesgo, la característica fundamental es que ha de ser incierto, porque


si se sabe que va a ocurrir, nadie asumiría la obligación de repararlo y el coste de la
indemnización.

El riesgo es fundamental, sin riesgo no puede haber seguro, porque al faltar la


posibilidad de que se produzca el evento dañoso, ni podrá existir daño ni se puede
pensar en indemnización alguna.
Además de la característica de incertidumbre, el riesgo tiene otras características
como que sea posible, concreto y definido, y fortuito.

Otro de los elementos fundamentales del seguro es la prima. La prima es el coste


que tiene el seguro para el tomador o tomadora. Este coste se establece, por la
persona asegurada, teniendo en cuenta aspectos como estadísticas, el historial
personal, frecuencia en la que el riesgo ocurre, etc. La prima es una cantidad o
importe económico que paga la persona asegurada como contrapartida de las
obligaciones de la compañía aseguradora.

La prima es la contraprestación que, en función del riesgo debe pagar el tomador o


tomadora a la empresa de seguros en virtud de la celebración del contrato de
seguro. Esta prima, salvo pacto en contrario, es pagada en dinero; y el pago de la
misma es de carácter obligatorio para el tomador o tomadora (contratante) según las
condiciones establecidas en la póliza de seguros.

El pago de la prima es lo que determina la obligación del asegurador a


indemnizar, que es otro de los elementos del seguro, que junto a la actuación bajo
el supuesto de buena fe por todas las partes completa el conjunto de elementos del
seguro.

1.3.- El contrato de seguro.

Hemos estado hablando de la Ley del Contrato de Seguro, pues en el artículo


primero de esta ley se define qué es un contrato de seguro.

Según el artículo 1 de la LCS, un contrato de seguro es aquel por el que una


compañía aseguradora se obliga, mediante el cobro de una prima y para el
caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura a
indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido a la persona
asegurada o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones
convenidas.

De esta definición puedes intuir que la entidad aseguradora es quien garantiza o


cubre el riesgo a la persona asegurada, indemnizándole en su caso.

Pero no pienses que la persona asegurada es siempre quien contrata un seguro (a


esta figura se le denomina contratante o tomador o tomadora), ni siquiera tiene por
qué coincidir con el beneficiario o beneficiara (que es quien recibe la
indemnización).

El contratante o tomador o tomadora, paga la prima a cambio de evitar tener que


afrontar un perjuicio económico mucho más grande, aunque menos probable, que
sería el del coste del siniestro, y esta figura contratante será distinta en función del
incoterm que se haya negociado a la hora de realizar la contratación internacional.

Los contratos de seguro tienen dos tipos de cláusulas que han de ser redactadas
de forma clara y precisa, éstas son las limitativas y las delimitativas.

●​ Las limitativas son las que restringen o modifican los derechos de los
asegurados a la indemnización una vez producido el siniestro y han de ser
específicamente aceptadas por el tomador o tomadora del seguro.
●​ Por otro lado, las cláusulas delimitativas son aquellas que concretan el
riesgo que se asegura y las garantías cubiertas o excluidas.

Por la importancia que tienen las cláusulas limitativas en el contrato de seguro,


tendrán un trato distinto a las delimitativas, y además se recogen en apartados
especiales.

1.4.- Características esenciales.

Ya conoces lo que es un contrato de seguro. Ahora es el momento de que conozcas


cuales son las características más importantes de un contrato de este tipo.

Estos contratos, aunque de forma concreta están regulados por la Ley de Contrato
de Seguro, no se nos puede olvidar que son un contrato más, y que como tal está
regulado por el Código Civil.

Como contrato que refleja un acuerdo de libre voluntad, ha de cumplir unos


determinados requisitos que se recogen en el Código Civil, en concreto en el
artículo 1261.

¿Cuáles son estos requisitos?

Básicamente son tres, y que además son lógicos: que los contratantes (es decir las
partes del contrato) tengan capacidad legal y den su consentimiento; que el
objeto cierto a asegurar sea materia de contrato; y por último, que quede bien
determinada y definida cuál es la causa de la obligación que se establece.

Además de estos requisitos, un contrato de seguro tiene unas características


determinadas, que lo diferencian del resto de contratos.

¿Quieres saber cuáles son estas características?

Tener tracto continuo Implica una relación permanente entre


las partes durante el plazo de vigencia
del propio contrato.
Adhesión El asegurado se limita a aceptar o
adherirse a las condiciones del contrato
que le propone el asegurador.

Tener carácter bilateral Intervienen dos entidades diferentes


con obligaciones recíprocas, obligando,
a una parte, al cumplimiento de una
prestación, es decir, a pagar la prima, y,
a la otra parte, al abono de una
indemnización en el caso de cumplirse
el supuesto de la póliza.

Ser oneroso Hay un interés económico por ambas


partes.

Ser aleatorio Depende de un hecho probable pero


incierto. No se sabe si se va a producir
y en el caso de producirse no se sabe
cuando lo va a hacer.
Resumen textual alternativo

1.5.- Elementos personales.

Ya sabes cuales son los elementos del seguro y cómo intervienen para que se
formalice un contrato de seguro, ahora vamos a ver cuáles son los elementos del
contrato.

Al igual que viste en la unidad cuatro de este módulo, en los contratos de seguro
vamos a diferenciar entre elementos materiales y personales.

Comencemos por los elementos personales que son las figuras que pueden
intervenir en un contrato de seguro.

●​ En primer lugar nos encontramos con la entidad aseguradora que es la


persona jurídica dedicada de forma profesional a asumir riesgos ajenos, por
lo cual percibe una cantidad económica llamada prima. Esta figura debe ser
una persona jurídica, es decir, una entidad o una sociedad; para tener efectos
en nuestro país, ha de estar inscrita en el Registro de Entidades
Aseguradoras (lo que en sí mismo supone una garantía del cumplimiento de
los requisitos exigidos para ser un asegurador); y por último basar y limitar su
actividad a la adquisición y administración de riesgos ajenos.
●​ Otra figura fundamental es la del asegurado o asegurada (generalmente
también es tomador o tomadora o contratante, aunque como hemos
comentado en el punto anterior no necesariamente ha de serlo). Es toda
persona física o jurídica cuyo riesgo asume la entidad aseguradora, es decir,
aquel sobre cuya persona o bienes recae el riesgo que es objeto de cobertura
mediante el contrato de seguro.

En el caso de que el asegurado o asegurada sea una persona (y no un bien


material), se ha de cumplir que exista un interés por parte de él o ella a una
indemnización por el riesgo, sino existe no puede convertirse en asegurado o
asegurada. Además, en aquellos seguros en los que el tomador o tomadora sea
distinto del beneficiario o beneficiara o de la persona asegurada, ha de existir el
consentimiento por escrito de estos últimos.

●​ La siguiente figura es la del contratante o tomador o tomadora del seguro


(en el caso de ser distinto al asegurado o asegurada). En este caso, nos
referimos a la persona física o jurídica que contrata el seguro, es decir, que
firma la póliza y adquiere todos los derechos y las obligaciones derivadas del
contrato de seguro.
●​ Por último, nos queda definir quién es beneficiario o beneficiaria. Esta
figura es la persona o conjunto de personas físicas o jurídicas que reciben de
la entidad aseguradora la prestación derivada del seguro contratado, es decir
la indemnización que se deriva de que se produzca siniestro.

El tomador o tomadora del seguro podrá designar beneficiario o beneficiaria, o


modificar la elección previamente realizada, sin necesidad de consentimiento por
parte de la compañía aseguradora.

1.6.- Elementos materiales.

Y una vez que conocemos cuáles son los elementos personales, ahora nos queda
por conocer los elementos materiales.

Estos elementos materiales o formales, suponen el conjunto de documentos que


reflejan las condiciones del contrato. Vamos a ver cuáles son.

●​ En primer lugar la solicitud de seguro, que es el documento por el que se


realiza la petición formal de contratación de un seguro a la compañía
aseguradora. En este documento se ha de describir el riesgo que se tiene
intención de asegurar y las circunstancias para que la entidad aseguradora
establezca tanto las condiciones como el precio (prima) del seguro.​
Una vez que son conocidas o establecidas las características del riesgo, el
asegurador realiza una valoración del riesgo y si puede asumirlo realiza una
propuesta que la persona asegurada puede aceptar o no.
●​ Esta propuesta es la propuesta de seguro. Es el documento en el cual la
compañía de seguros, basándose en la solicitud del seguro, realiza una
propuesta (que tiene una validez de 15 días) al solicitante del seguro. Lo
registrado en este documento debe ser reflejado fielmente en el contrato de
seguro.​
El tomador o tomadora del seguro tiene por ley el plazo de un mes para
solicitar todas las correcciones para que la póliza refleje todo lo indicado en la
proposición o propuesta del seguro. Si en este plazo no se realiza ninguna
reclamación, la póliza se hará definitiva.​
Hay ocasiones en la que después de que el tomador o tomadora acepte las
condiciones de la propuesta, la entidad aseguradora tarda en tramitar la
póliza, en estas ocasiones se emite un documento de cobertura provisional
denominado carta de garantía.
●​ El último documento que necesitamos conocer, y que es el definitivo es la
póliza de seguro, es decir, el documento que prueba la existencia de un
contrato de seguro entre las dos partes (tomador o tomadora y compañía
aseguradora), además de las condiciones y acuerdos en las que se basa
dicho contrato. Debe ser firmada por ambas partes.​
Este documento (la póliza), por su importancia y por la variedad que puede
presentar según el tipo de transporte, lo estudiaremos con más detenimiento
en esta unidad.

1.7.- Derechos y obligaciones.

Las obligaciones y deberes de las partes contratantes de un seguro están recogidas


en los artículos del 14 al 21 de la Ley del Contrato de Seguro.

En estos artículos se recoge en primer lugar las obligaciones del tomador o


tomadora.

Así, el tomador o tomadora del seguro está obligado al pago de la prima en las
condiciones estipuladas en la póliza. Si se han pactado primas periódicas, la
primera de ellas será exigible una vez firmado el contrato. Si en la póliza no se
determina ningún lugar para el pago de la prima, se entenderá que éste ha de
hacerse en el domicilio del tomador o tomadora del seguro.

Además tiene la obligación de comunicar a la entidad aseguradora el hecho de


que ha ocurrido el siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo
conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo distinto.

También es un deber del tomador o tomadora del seguro o el asegurado, dar a la


entidad aseguradora toda clase de informaciones sobre las circunstancias y
consecuencias del siniestro.

Por último es un deber de la persona asegurada o del tomador o tomadora del


seguro, emplear los medios a su alcance para aminorar las consecuencias del
siniestro. Si este incumplimiento se produjera con la manifiesta intención de
perjudicar o engañar a la compañía aseguradora, ésta quedará liberada de toda
prestación derivada del siniestro.

Es decir, a modo de resumen, las obligaciones de la entidad aseguradora son:

●​ Indemnización de los daños causados.


●​ Valoración de los daños.
●​ Pagar intereses por demora injustificada en la indemnización.

A pesar de esto, no se nos puede olvidar que, como vimos en la unidad cuatro, en
las que corresponde al transportista la carga de la prueba, es decir, probar que el
siniestro ha ocurrido, y por lo tanto se han producido unos daños determinados.

2.- La póliza.

Una vez que conoces los conceptos más importantes del seguro, incluida la
cobertura del interés y el riesgo, ahora es el momento de conocer como se
materializa la protección que se realiza en las actividades de transporte.

Nos referimos a la configuración de la póliza.

La configuración de la póliza es algo muy flexible, puesto que se ha de adaptar a las


necesidades de cada tipo de transporte, de cada tipo de mercancía, de cada
medio... y por supuesto a cada cliente.

A pesar de esta gran variabilidad, existen cuatro tipos de pólizas.

¿Quieres saber en qué consiste cada una de ellas? A continuación te mostramos en


qué consiste cada tipo de póliza:

Pólizas aisladas Pólizas flotantes

Son las que cubren un solo viaje. Son un tipo de pólizas que tienen una
Su duración es por el periodo que dure duración determinada, pudiendo
el viaje y, en el caso de mercancías, mantenerse vigente mediante
como máximo 6 meses desde la fecha renovación.
de emisión. Sirven para cubrir todas las
operaciones de un asegurado en unas
ciertas condiciones, límites y ámbitos
convenidos.
El asegurado da comunicación de cada
viaje y la prima se regula
periódicamente mediante suplementos
en función del número de viajes
efectuados y el valor asegurado en
cada uno de ellos.

Pólizas abiertas Pólizas sobre volúmenes

Son las pólizas que cubren una Son unas pólizas que se basan en el
operación, o un conjunto de ellas volumen o en el importe que se
relacionadas (por ejemplo, envíos pretende asegurar sin necesidad de
parciales de una misma expedición), comunicar cada uno de los traslados.
que implica un número considerable de En función de este parámetro se
viajes. Su duración es por el periodo de calcula una prima anual,
la operación y no requiere de regularizándose después de cada
información o regularización constante. periodo, según el volumen realmente
transportado.
Resumen textual alternativo
Creado con eXeLearning

2.1.- ICC.

En el comercio internacional es muy normal que el mercado asegurador esté


concentrado y que participen pocas empresas pero bastante fuertes.

Es el caso del Instituto de Aseguradores de Londres, también conocido por sus


iniciales en inglés ILU.

Esta entidad aseguradora que tiene gran presencia a nivel mundial desde hace
muchos años, esto ha contribuido que las cláusulas que utiliza normalmente esta
entidad se hayan extendido al resto de aseguradoras y su uso sea el normal en el
comercio internacional, especialmente en el caso del transporte marítimo.

Básicamente, las cláusulas de esta entidad son de dos tipos: relativas al buque, o
como se denomina en transporte marítimo, relativas a los cascos (ITCH) y relativas
a la mercancía (ICC).

Como acabas de ver las Institute Time Clauses Hulls son relativas a los cascos (el
buque), constituyen lo que se conoce en el sector como todo riesgo. Se dividen en
diferentes cláusulas, algunas de ellas son: navegación, prórroga, infracciones,
terminación, cesión, riesgos de contaminación, aviso de reclamación y
presupuestos, avería gruesa y salvamento, franquicia deducible, obligaciones del
asegurado, salarios y manutención, comisiones de agencia, daños no reparados,
pérdida total constructiva, garantía de desembolsos, etc.

Este tipo de pólizas aseguran a un buque por un tiempo determinado, por lo general
un año, aunque también existen otras pólizas que abarcan sólo un viaje.

El otro tipo de cláusulas son las denominadas ICC (Institute Cargo Clauses), que
son las relativas a las mercancías y fundamentalmente son tres que veremos más
detenidamente en el siguiente apartado.

Las cláusulas ICC suelen complementarse mediante una ampliación de los riesgos
cubiertos, por ejemplo mediante las cláusulas de guerra IWC para hacer frente a
este riesgo o las de los riesgos de huelga y desórdenes sociales ISRCC.

Existen muchas otras cláusulas del ILU, y aún cuando su estructura se basa en las
citadas anteriormente, estas cláusulas presentan variantes destinadas a cubrir
aspectos de mercancías específicas (petróleo, madera, grano, etc.), condición de
mercancías (por ejemplo productos que han de transportarse bajo temperatura
controlado) o ámbitos concretos (por ejemplo las de puerta a puerta).

2.2.- Cláusulas ICC.

Ahora nos vamos a centrar en las pólizas del ILU que se ocupan de cubrir los
riesgos que puedan sufrir las mercancías. Hay tres tipos de pólizas:

●​ ICC-“A”: Es la póliza que mayor cobertura ofrece, ya que es considerada


una póliza a todo riesgo. En esta póliza se recogen todos los riesgos de
pérdida o daños sobre la cosa asegurada.​
Se excluyen los daños por pérdida o gastos producidos por la conducta
dolosa el asegurado. La pérdida ordinaria de peso o volumen, el desgaste
ordinario, el embalaje inadecuado, el vicio inherente, el retraso, la insolvencia
o insuficiencia financiera por parte de los armadores fletadores o de los
operadores del buque, el uso de armas de guerra atómicas.​
Estos conceptos se recogen en la cláusula general de exclusiones. A esta
cláusula se añaden la de imposibilidad de navegación, inadecuación de los
contenedores, la de exclusión de guerra y la de huelga.
●​ ICC-“B”: Es una póliza de cobertura media, en la que los riesgos cubiertos
son: incendio o explosión, embarrancado o varado del buque, hundimiento o
zozobrado, vuelco o descarrilamiento del medio de transporte terrestre,
descarga de la mercancía en un puerto de arribada forzosa, terremoto,
erupción volcánica o rayo, pérdidas o daños de los objetos asegurados
causados por sacrificio de avería gruesa, echazón o arrastre por las olas,
entrada de agua de mar, de lago o de río en la bodega del buque,
contenedor, remolque o lugar de almacenaje, pérdida total de cualquier bulto
que ha caído por la borda o durante las operaciones de carga o descarga y la
cláusula de avería gruesa.​
e excluyen los daños causados por terceros y los riesgos que no se
contemplan en la póliza “A” ya que es de cobertura menor que ésta.
●​ ICC-“C”: En esta póliza, los riesgos cubiertos son iguales a los de la póliza
“B”, pero se excluyen determinados riesgos como terremotos, erupciones
volcánicas y rayos, arrastre por las olas, entrada de en la bodega del buque,
en el medio de transporte, contenedor o en el lugar de almacenaje, pérdida
total de cualquier bulto por caída de la borda o durante las operaciones de
carga o descarga desde el buque o en él.​
Esta póliza es la de menor cobertura de las tres.

Como has visto, en todas ellas se excluyen el dolo del asegurado o asegurada
(intervención voluntaria del asegurado o asegurada en la producción del daño a la
mercancía), también las pérdidas de peso o volumen normales, desgaste, embalaje
y acondicionamiento inadecuados, vicio propio, demoras, insolvencias,
radioactividad, guerra y huelgas (éstos dos últimos riesgos pueden cubrirse aparte).

En ningún caso el seguro de transporte internacional cubre las demoras (retrasos)


debidas a causas imputables al transportista.

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2.3.- El seguro en el transporte marítimo.

Aunque en transporte internacional, lo habitual es la cobertura de las pólizas ICC,


también existen otros tipos de pólizas que cubren los principales riesgos en el
transporte marítimo.

Por lo general, los principales riesgos que cubren estas pólizas son:

●​ Pérdida total, contribución a la avería gruesa y gastos de salvamento debidos


a accidentes.
●​ Avería particular en los casos de naufragio, incendio, varada o abordaje.
●​ La mercancía sobrecubierta deberá ser declarada expresamente en la póliza
y se asegura la pérdida total por accidente, contribución a la avería gruesa y
arrastre por las olas.

De manera opcional y mediante pacto expreso, se puede asegurar:

●​ Robo parcial del contenido y derrames, roturas, incendio y robo sobre el


muelle, falta de entrega de bultos, caída de bultos durante carga/descarga,
oxidación, moho y vaho en bodega.
●​ Guerra, minas, motines, huelgas, sabotajes, etc.
De la misma forma que se asegura la mercancía, también se ha de asegurar el
vehículo, en el caso del transporte marítimo, el buque. En este caso hablamos del
seguro de cascos. Este tipo de seguro es de los más utilizados en la práctica en
nuestro país.

El seguro de cascos puede tomar tres formas diferentes, en función del nivel de
cobertura o los riesgos que garantiza:

●​ Seguro sobre el buque, que cubre tanto al casco como a los demás
elementos que conforman el buque (maquinaria, aparejos, víveres y
combustible).
●​ Seguro sobre responsabilidad civil y su alcance, se limita a los daños
materiales causados a bienes de terceros.
●​ Seguro sobre desembolsos y riesgos de buena llegada que ampara los
perjuicios derivados de la falta de explotación del buque.

Lo normal es que este seguro ampare los siguientes riesgos:

●​ Pérdida total, abandono, contribución a la avería gruesa y gastos de


salvamento debido a naufragio, abordaje, varada e incendio.
●​ Averías particulares debidas exclusivamente a naufragio, varada, abordaje
fortuito e incendio.
●​ Recurso de terceros por abordaje cuando el buque asegurado sea declarado
culpable de los daños.

2.4.- El seguro en el transporte terrestre.

Como sabes, el transporte terrestre puede ser por carretera o por ferrocarril.

En ambos casos existe un tipo de pólizas específicas de estos medios de


transporte.

En estas pólizas, la compañía aseguradora se obliga a indemnizar los daños


materiales que puedan sufrir las mercancías transportadas o el vehículo como
consecuencia del mismo transporte, quedando excluidos los daños debidos a la
propia naturaleza de los bienes asegurados (por ejemplo las mermas en calidad
sufridas por productos perecederos).

Así, las garantías se resumen en:

●​ Incendio, rayo o explosión, excepto combustión espontánea.


●​ Accidentes por caída del vehículo, vuelco, colisión, lluvias tempestuosas,
desprendimiento de tierras, etc.
●​ Pérdida total de la embarcación, contribución a la avería gruesa (daño
intencionado para preservar de un mal mayor), abordaje, etc., durante el
tránsito a bordo de embarcaciones a su paso por canales o estrechos.
●​ Accidentes de vuelo al aterrizar o despegar cuando sea un viaje
complementario al transporte terrestre.
●​ Robo realizado en cuadrilla y a mano armada.

De manera opcional, se puede asegurar una cobertura ampliada, que supone la


inclusión de daños producidos por mojadura, moho, vaho, roturas, derrame, carga
y/o descarga, contacto con otros cargamentos, u otra causa similar; robo parcial del
contenido y el extravío o falta de entrega de bultos enteros.

2.5.- El seguro en el transporte aéreo.

Este seguro tiene por objeto garantizar los riesgos propios de la navegación que
afecten a la aeronave, mercancías y flete, así como las responsabilidades derivadas
de los daños causados a terceros por la aeronave en tierra, agua o vuelo.

Además, como riesgos complementarios, puede incluir las pérdidas de explotación


sufridas por un siniestro.

Asegura la mercancía transportada por vía aérea mediante la cobertura de


accidentes de la aeronave por caída, vuelco colisión, incendio, etc.

Puede contratarse de forma opcional las coberturas por robo, roturas, derrames,
mojaduras, oxidación, y otros riesgos análogos.
Debido al valor que pueden alcanzar los capitales a asegurar, es muy frecuente que
su cobertura se proteja vía reaseguro.

Un reaseguro es el procedimiento de limitación de los riesgos que permite


a una empresa aseguradora limitar o eliminar su responsabilidad sobre
los riesgos suscritos, mediante la transferencia de una parte o el total de
la responsabilidad a otra entidad aseguradora.

De la misma forma que en otros medios de transporte se asegura el camión o el


buque, en el transporte aéreo también se puede (de hecho se hace) asegurar la
aeronave. Es el seguro de aeronaves.

Esta cobertura abarca el aseguramiento de aeronaves, las responsabilidades en


que pueda incurrir y su explotación, tanto en la aviación comercial como en la
privada y de recreo. La cobertura abarca tanto pérdida o daños a la propia nave
como consecuencia de un accidente, como los perjuicios ocasionados a terceros,
tanto pasajeros como no pasajeros.
Las condiciones más frecuentemente utilizadas en el transporte aéreo son las ICC
“Air”, muy parecida en su estructura a la cláusula A del transporte marítimo, ya que
también cubre todos los riesgos de pérdida o daño al objeto asegurado, con
excepción de las exclusiones, que son prácticamente las mismas que en el
transporte marítimo.

2.6.- El seguro en el transporte multimodal.

En el transporte multimodal, como ya sabes, intervienen diferentes modos de


transporte de forma sucesiva o combinada.

Pero, ¿cómo se realizará el seguro?

Pues lo primero que tienes que recordar es que un tipo de transporte en el que
aparece una figura muy importante, la del Operador del Transporte Multimodal.

Esta figura es la encargada de contratar el seguro, y por lo tanto será responsable


de las relaciones con la entidad aseguradora en el caso en el que se haya
negociado que sea su responsabilidad.

Además, en cuanto a las coberturas del seguro, será las de cada uno de los
transportes que conformen la multimodalidad, y además hay que dejar cubiertas las
manipulaciones de la carga y los traslados y trasbordos de vehículos.

Lo normal es que se contrate con una sola compañía aseguradora todo el


transporte, aunque también se puede recurrir a diferentes compañías, siempre
teniendo en cuenta el límite de responsabilidad de cada una de ellas.

Por lo tanto, en el transporte multimodal tenemos que remitirnos a lo que hemos


visto para cada uno de los transportes anteriores de forma separada.

2.7.- Identificación de los riesgos asegurables y necesidades de cobertura.

Lo primero que debemos hacer es tener claro cuáles son los riesgos que queremos
asegurar.

Para ello tendremos que hacer un análisis de nuestras necesidades.

¿A qué nos referimos con análisis de las necesidades?

Pues es muy sencillo. En primer lugar, tendremos que identificar si necesitamos un


seguro para nuestros vehículos o para nuestras mercancías.

Dentro de cada uno de ellos tendremos que decidir que tipo de seguro se va a
contratar: contra daños (el de mercancías) o responsabilidad civil (el obligatorio).
Pero claro, como bien sabes, dentro de cada uno de los tipos, los riesgos serán muy
variados. Por ejemplo, para unas determinadas mercancías, hay que decidir si
contratar el seguro básico o se ampliarán la cobertura a determinados riesgos que
bien por el tipo de transporte, por el compromiso con nuestro cliente, o simplemente
por política de la empresa, nos interesa cubrir.

Además, en esta fase inicial de contratación, tendremos que buscar diferentes


alternativas. Si alguna vez has tenido que contratar un seguro, posiblemente hayas
buscado diferentes opciones, compañías aseguradoras, etc.

Efectivamente, es muy importante buscar distintas alternativas, pero es fundamental


que a la hora de realizar la comparación entre una compañía aseguradora y otra no
solo nos fijemos en el precio o prima.

Es muy importante que se comparen ofertas teniendo en cuenta siempre los


mismos riesgos, es decir, la cobertura, pero además es fundamental que se
compare la indemnización que supondría el hecho de que ocurra un siniestro.

Es decir, primero identificar el tipo de seguro, después identificar los riesgos


que deseamos cubrir, y a la hora de comparar, además del precio, fijarnos en la
indemnización que ofrece cada una de las compañías a las que hemos solicitado
una oferta de seguro.

2.8.- El seguro en los incoterms.

Como seguro recuerdas, los incoterms, son unos términos de la Cámara de


Comercio Internacional que recogen las condiciones en las que se entregarán las
mercancías.

Estas condiciones hacen referencia tanto a la distribución de gastos entre


comprador y vendedor, quién se encarga de realizar las gestiones en aduana, o
hasta dónde llega la responsabilidad de cada una de las partes.

Entre los gastos, por supuesto, también figura el seguro de las mercancías.

Lo primero que tenemos que hacer es conocer cuáles son cada uno de los
incoterms, y después ver a quien corresponde la contratación y pago del seguro.

Para eso, es conveniente que recuerdes lo que vimos en el último apartado de la


unidad tres de este módulo. Como ya sabes, desde el 2010 existen 11 términos
diferentes, que se agrupan en función del tipo de transporte. Estos fueron revisados
por última vez en 2020, con la publicación de su última versión.

Incoterms 2020:
Para cualquier medio de transporte:

●​ Ex-Works (EXW).
●​ Free Carrier (FCA).
●​ Carriage Paid To (CPT).
●​ Carriage and Insurance Paid To (CIP).
●​ Delivered At Place (DAP).
●​ Delivered at Place Unloaded (DPU) que sustituye al incoterm DAT.
●​ Delivered Duty Paid (DDP).

Para transporte marítimo

●​ Free Alongside Ship (FAS).


●​ Free On Board (FOB).
●​ Cost and Freight (CFR).
●​ Cost, Insurance, and Freight (CIF).

Ahora en el incoterm CIF se recomienda la contratación del seguro con la cláusula C


y en el incoterm CIP la cláusula A.

La ventaja de esta nueva forma de clasificación es que queda claro cómo escoger
los INCOTERMS y nos obligan a utilizarlos de forma más precisa.

Es importante que además conozcas algunas características particulares


relacionadas con el seguro de alguno de los términos anteriores.

Para conocer estas características tienes la siguiente tabla:

Incoterm CIF Incoterm CIP

Aunque el seguro lo contrata el Aunque el seguro lo contrata el


vendedor, el beneficiario del seguro es vendedor, el beneficiario del seguro es
el comprador. el comprador.
Es el Incoterm que se utiliza para
determinar el valor por el que se ha de
asegurar las mercancías.

Incoterm DAP Incoterm DPU

No es obligatoria la contratación del No es obligatoria la contratación del


seguro, por lo que se ha de negociar, seguro, por lo que se ha de negociar,
aunque si se da el caso, corresponde al aunque si se da el caso, corresponde al
vendedor. vendedor.
Resumen textual alternativo
3.- Gestión del seguro.

En los puntos anteriores has aprendido los aspectos más relevantes del seguro de
mercancías cuando se realiza una operación de comercio internacional: conoces las
características del seguro y del contrato de seguro, las diferentes pólizas según el
medio de transporte utilizado, o cómo afecta el incoterms negociado a la hora de
realizar la contratación del seguro.

Ahora es el momento de conocer como se realiza la contratación de una póliza, la


documentación que se necesita, o qué hacer en caso de que se produzca un
siniestro.

Vamos a ver estos aspectos en el último apartado de esta unidad.

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3.1.- La contratación de la póliza.

A la hora de contratar la póliza, lógicamente tendrás que comparar diferentes


compañías y optar por aquella que mejor cobertura e indemnizaciones ofrezca
en relación al precio o coste de la prima del seguro que hay que pagar.

Para hacer esta comparación, y posteriormente realizar la contratación, nos


regiremos por lo que has ido aprendiendo en esta unidad.

En primer lugar nos tenemos que preguntar qué incoterm se ha negociado para la
operación, puesto que en función del mismo, seremos nosotros quién tengamos que
contratar el seguro o será la otra parte, además de indicarnos el punto hasta el que
se realiza la cobertura o transferencia del riesgo.

A continuación tendremos que reparar en el tipo de transporte que vamos a


utilizar, como ya conoces cada tipo de transporte tiene unas características
diferentes y por lo tanto también unas necesidades de cobertura de riesgos
distintas.

Además cada uno de los transportes utilizará pólizas y cláusulas distintas según
has visto al principio de esta unidad.

Por último tendremos que proporcionar a la entidad aseguradora una serie de datos
relativos a la operación que necesitamos cubrir, es decir, las características del
traslado de las mercancías:
●​ Sobre las mercancías: características de la mercancía y su naturaleza,
peso, volumen, condiciones de la protección física de las mismas (embalaje,
paletizado, etc.), si requiere de alguna condición particular (por ejemplo
transporte bajo temperatura controlada) o el valor (indicando la moneda en la
que está expresado).
●​ Sobre el medio: tipo de vehículo, propietario o armador.
●​ Sobre el trayecto: origen y destino, fecha de salida y de entrega, etc.

Además de todo esto hay que determinar el tipo de póliza que vamos a utilizar para
cubrir el traslado: abierta, flotante, sobre volúmenes…

No se nos puede olvidar que lo que determinará la indemnización es el valor de la


mercancía, y ese valor lo declaramos nosotros bajo nuestra propia responsabilidad.
A este valor se le denomina capital asegurado.

Podemos decir, que el capital asegurado es el valor atribuido por el titular de un


contrato de seguro a los bienes cubiertos por la póliza y cuyo importe es la cantidad
máxima que la compañía aseguradora está obligada a pagar, en caso de siniestro.

Hay ocasiones en las que el capital asegurado no se corresponde con el valor real,
bien porque el tomador o tomadora del seguro considera que es mayor, y en otras
porque considera que es menor. En estos casos estamos hablando de sobreseguro
(cuando es mayor) y de infraseguro (cuando es menor).

Pero aunque hayamos contratado un seguro sobre una mercancía por un valor
superior al real, en caso de siniestro la compañía no nos pagará una indemnización
superior al valor real, sin embargo si lo contratamos por un valor inferior, la
compañía de seguros sólo indemnizará el daño causado en la misma proporción en
la que aquella cubre el interés asegurado.

Por lo general, la contratación del seguro de mercancías en transporte


internacional ha de realizarse en las condiciones FPA (libre de averías
particulares), y cubrir el valor CIF, más un l0 %.

3.2.- Actuación en caso de incidencia o siniestro.

Cuando ocurre un siniestro, como puedes imaginar, hay que acreditar o probar a la
entidad aseguradora que dicho siniestro ha ocurrido y las circunstancias en las que
ha ocurrido.
La acreditación o prueba de este tipo de siniestros se hará mediante la siguiente
documentación:

●​ Copia de la hoja de ruta, que permite acreditar por cuenta de quién viaja la
mercancía.
●​ Copia del albarán de entrega, que sirve para confirmar que la mercancía ha
sufrido el siniestro durante el transporte y no una vez realizada la entrega. En
este documento han de figurar las reservas por disconformidad que el
destinatario de la mercancía haya realizado a la hora de la entrega, excepto
en el caso de que la expedición sufra pérdida o avería total y la entrega no se
efectúe (lógicamente en este caso no es necesario indicar la disconformidad).
●​ Presupuesto o factura pro-forma, que sirve para cuantificar el importe de la
indemnización. En este documento se ha de reflejar las unidades, el tipo de
mercancías debidamente descritas, el importe o valor de las mismas, etc.
●​ Factura comercial, es el documento que justifica que el cargo efectuado se
ajusta a la pérdida real que ha sufrido el perjudicado sin que exista lucro por
su parte. Nos referimos a las facturas del remitente hacia el consignatario
correspondientes a la expedición de la mercancía siniestrada.
●​ Certificado de averías, que sirve para certificar la naturaleza de los daños,
las causas, etc. Es un documento que se redacta exponiendo hechos,
motivos y circunstancias que han dado lugar al siniestro.

En otros casos, lo que ocurre es que ha habido robo, hurto o expoliación, por lo que
además habrá que presentar copia de la denuncia presentada ante la autoridad
competente.

Lo que acabas de ver es la documentación más habitual en el transporte terrestre,


pero cuando el transporte se ha realizado por otros medios (aéreo o marítimo), la
documentación es algo diferente.

Así, en el caso de otros transportes se requerirá la documentación de contratación


del transporte (conocimiento de embarque marítimo o aéreo), además de la lista de
embarque (packing list) y la documentación específica de estos transportes.

Por ejemplo, en el caso de transporte marítimo será necesaria la “protesta de mar”


que es un documento en el que el capitán del buque expresa las condiciones en las
que se ha producido un siniestro (abordaje, naufragio, avería…) y en la que expone
que queda exento, tanto él como la tripulación, de responsabilidad.

Afortunadamente, las tecnologías de la información y la comunicación hoy día


permiten la comunicación inmediata de cualquier siniestro, y además mediante
Internet y con la ayuda de las aplicaciones informáticas enviar desde cualquier parte
del mundo la documentación necesaria en formato imagen.

3.3.- Declaración e indemnización.


Si recuerdas cuando en la unidad cuatro hablábamos del contrato de transporte,
también vimos una serie de plazos que existen para realizar la reclamación de
indemnización en el caso de retraso o averías.

Vamos a ver, para cada uno de los tipos de transporte, cuáles son los límites de
indemnización y el plazo para realizar la reclamación de dicha indemnización.

Antes de eso, hay que recordar que por lo general los seguros en comercio
internacional cubren el riesgo o valor asegurado tanto en el caso de avería como en
el caso de retraso.

Además, como ya viste en la unidad cuatro, en comercio internacion cal se


establece como unidad de medida los derechos especiales de giro (DEG) también
conocidos por sus siglas en inglés (SDR), que es una unidad de medida del fondo
monetario internacional.

Transporte Transporte Transporte Transporte


por por marítimo aéreo
carretera ferrocarril

Plazo en el En el En el En el Antes de 14 días


caso de avería momento de momento de momento de (aunque debe
o pérdida la entrega la entrega la entrega hacerse
(si los daños (si los daños (si los daños inmediatamente).
son son son
aparentes). aparentes). aparentes) 3
7 días 7 días días
después de después de después de
la entrega la entrega la entrega
(si los daños (si los daños (si los daños
no son no son no son
aparentes). aparentes). aparentes).

Plazo en el 21 días 60 días No hay Antes de 21 días


caso de después de después de plazo. (desde la puesta
retraso la entrega. la entrega. a disposición de
la mercancía).

Plazo en el 21 días 60 días No hay Antes de 21 días


caso de después de después de plazo. (desde la puesta
retraso la entrega. la entrega. a disposición de
la mercancía).
Indemnización 8,33 DEG 17 DEG por El mayor de 22 DEG por cada
máxima en por cada cada los importes kilogramo de
caso de avería kilogramo de kilogramo de siguientes: mercancía que
o pérdida mercancía mercancía 666,67 DEG falte.
que falte. que falte. por bulto o
unidad o 2
DEG por
kilogramo de
peso bruto
(La
Haya-Visby).

Indemnización Precio del El cuádruple No se 22 DEG por cada


máxima en transporte. del precio establece kilogramo de
caso de del límite mercancía que
retraso. transporte. expreso (La falte.
Haya-Visby).

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