La literatura es el «arte de la expresión verbal»[1] (entendiéndose como
verbal aquello «que se refiere a la palabra, o se sirve de ella»)[2] y, por lo
tanto, abarca tanto textos escritos (literatura escrita) como hablados o
cantados (literatura oral). En un sentido más restringido y 'neotradicional'
(ya que las primeras obras literarias fueron compuestas para ser cantadas
o recitadas); es la escritura que posee mérito artístico y que privilegia
la literariedad, en oposición al lenguaje ordinario de intención menos
estética y más práctica. El término literatura designa también al conjunto
de producciones literarias de una lengua, nación, época o incluso de
un género (la literatura griega, la literatura del Siglo XVIII, la literatura
fantástica, etc.) y al conjunto de obras que versan sobre un arte o
una ciencia (literatura médica, jurídica, etc.). Es estudiada por la teoría
literaria.
El concepto de literatura ha cambiado con el tiempo por ser en
parte subjetivo; en su sentido genérico es el conjunto de cualquier
producción escrita u oral de una nación, época o género y, en su sentido
restrictivo, se considera que debe tener un valor estético o intelectual.[1]
La literatura es una de las Bellas Artes y una de las más antiguas formas
de expresión artística, caracterizada, según el Diccionario de la Real
Academia Española, por la “expresión verbal”. Es decir que alcanza sus
fines estéticos mediante la palabra, tanto oral como escrita. Sin embargo,
nunca resulta fácil justificar qué cosa es y qué cosa no es literatura, ya
que este se trata de un concepto construido históricamente. Así, fue
revisado y redefinido numerosas veces a lo largo del tiempo, y existen
muchas definiciones posibles .
Uno de los rasgos singulares de la literatura es su uso del lenguaje, que a
menudo se denomina la “lengua literaria”, y que se diferencia del uso
ordinario o cotidiano. Su uso particular del lenguaje persigue la belleza y
la reflexión sobre sí mismo, no solo mediante el empleo
de tropos y figuras retóricas, sino también de un sentido particular
del ritmo, así usando la rima como recurso primordial.
A esto, además, deben sumarse los permisos que da la ficción:
situaciones, imágenes y relatos provenientes de la imaginación o de la
realidad misma, pero filtrados a través de la subjetividad.
La literatura es un campo de estudio en sí mismo; sirve de objeto de
estudio a la teoría literaria y a la crítica literaria, así como a
la filología e historia de la literatura. Por otro lado, puede hablarse
también de literatura en un sentido no vinculado con el arte, sino referido
a un conjunto organizado de saberes y textos en torno a un tema:
“literatura médica” o “literatura técnica”, por ejemplo.