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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL ALTIPLANO PUNO
FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL
ESCUELA PROFESIONAL DE TRABAJO SOCIAL
RESUMEN DE:
PARADIGMAS, TENDENCIAS, ENFOQUES Y TEORÍAS DE LA EDUCACIÓN
SOCIAL
DOCENTE:
DR. ALARCON PORTUGAL CATHY IVONNE
PRESENTADO POR:
HUANCA CANAZA PAOLA LIZET
HUANCHI MENDOZA YOSELIN MELANI
JORGE RAMOS MARIA LOURDES
LAURA TACORA EVELYN
MAMANI AVENDAÑO MELANY MILAGROS
MAMANI JOVE AYDEE
MAMANI RAYME JANE JAVELIN
CICLO:
V
PUNO – PERÚ
2025
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TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ................................................................................................................. 5
1. PARADIGMAS DE LA EDUCACIÓN SOCIAL ............................................................. 6
1.1 Definiciones de Paradigmas ......................................................................................... 6
1.2 Paradigmas educativos ................................................................................................. 6
1.3 El paradigma conductista.............................................................................................. 7
1.4 Paradigma Cognitivo .................................................................................................... 8
1.5 Paradigma sociocultural ............................................................................................... 9
1.6 Paradigma constructivista ........................................................................................... 10
1.7 Paradigma Histórico-social......................................................................................... 10
1.2 El Nuevo Paradigma de la Educación para el siglo XXI ............................................... 11
1.2.1 La ética de la solidaridad ........................................................................................ 11
1.2.2 La nueva educación ................................................................................................. 11
1.2.3. El nuevo paradigma educativo ............................................................................... 11
2. TENDENCIAS DE LA EDUCACIÓN SOCIAL ............................................................ 12
2.1. Profesionalización e institucionalización del educador social .................................. 12
2.2. Educación social desde el enfoque de derechos ........................................................ 13
2.3. Interculturalidad y atención a la diversidad ............................................................... 14
2.4. Digitalización y transformación tecnológica ............................................................. 14
2.5. Participación, trabajo comunitario y construcción colectiva ..................................... 15
2.6. Intervención socioeducativa en contextos de exclusión ............................................ 15
2.7. Evaluación, sistematización e innovación en las prácticas........................................ 16
3
3. ENFOQUES DE LA EDUCACION SOCIAL ................................................................ 17
3.1. Enfoque Conductista.................................................................................................. 17
3.2. Enfoque Cognitivista ................................................................................................. 18
3.3. Enfoque Constructivista ............................................................................................ 20
3.4. Enfoque Socio-Constructivista .................................................................................. 21
3.5. Enfoque Humanista ................................................................................................... 23
3.6. Enfoque Sociocultural ............................................................................................... 25
3.7. Enfoque Crítico.......................................................................................................... 27
3.8. Enfoque Ecológico .................................................................................................... 28
3.9. Enfoque Tecnológico ................................................................................................. 29
3.10. Enfoque Experiencial .............................................................................................. 30
3.11. El Enfoque por Competencias ................................................................................. 30
4. PRINCIPALES TEORIAS EDUCATIVAS .................................................................... 31
4.1 Teoría del aprendizaje conductual o conductismo (Skinner y Ivan Pavlov) .............. 32
4.2. Teoría del constructivismo (Jean Piaget y Lev Vygotsky) ........................................ 32
4.3 Teoría del aprendizaje social (Albert Bandura) ..................................................... 33
4.4 Teoría del aprendizaje cognitivo (Jean Piaget)...................................................... 34
4.5. Teoría humanista de la educación (Abraham Maslow y Carl Rogers) ...................... 35
4.6. Teoría critica de la educación (Paulo Freire)......................................................... 36
4.7. Teoría del aprendizaje experiencial (David Kolb) ................................................ 37
4.8. Teoría del aprendizaje socio constructivista .......................................................... 38
4
CONCLUSIÓN .................................................................................................................... 39
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................................. 40
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INTRODUCCIÓN
La educación social es un proceso transformador que va más allá de simplemente
transmitir conocimientos. En una sociedad caracterizada por la diversidad y los constantes
cambios, educar implica un compromiso con la dignidad humana, la justicia social y el
desarrollo integral de las personas. Esta modalidad educativa se desarrolla en la intersección
de la pedagogía, la intervención social y la acción comunitaria, centrándose en el
acompañamiento de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad o exclusión.
Es esencial conocer los paradigmas, enfoques, tendencias y teorías que sustentan la
educación social para llevar a cabo una práctica educativa crítica y contextualizada. Cada
paradigma ofrece una perspectiva única sobre el aprendizaje, y los enfoques pedagógicos nos
invitan a adaptar nuestras intervenciones a las realidades específicas de cada comunidad.
Enfoques como el constructivista, sociocultural, humanista y crítico fomentan aprendizajes
significativos, fundamentados en la experiencia y el respeto hacia los demás.
Las tendencias actuales se orientan hacia una educación más inclusiva y ética, donde la
profesionalización del educador social, el enfoque de derechos, la atención a la diversidad y la
digitalización juegan un papel fundamental. Asimismo, las teorías del aprendizaje, que van
desde el conductismo hasta el enfoque experiencial, ofrecen herramientas valiosas para diseñar
intervenciones efectivas y humanas.
Este trabajo tiene como objetivo explorar y articular estos elementos, no solo como una
recopilación académica, sino como una guía para fortalecer nuestra práctica desde una
perspectiva sensible, crítica y comprometida con la transformación social. Porque educar
socialmente es, en última instancia, un compromiso con la creación de un mundo más justo,
empático y humano.
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1. PARADIGMAS DE LA EDUCACIÓN SOCIAL
1.1 Definiciones de Paradigmas
Un paradigma es una forma integral de comprender la realidad, que actúa como una
matriz disciplinaria compuesta por generalizaciones, valores, creencias y supuestos
compartidos (González, 2005). En el campo educativo, representa una filosofía que orienta la
forma en que se concibe la enseñanza y el aprendizaje. Según el texto, paradigma es una visión
del mundo, de la vida, una perspectiva general, una forma de desmenuzar la complejidad del
mundo real. Esta visión global influye en las decisiones, estructuras y prácticas de cualquier
disciplina, incluyendo la educación. El filósofo de la ciencia (Thomas Kuhn) define el
paradigma como un esquema de interpretación básico que guía a una comunidad científica en
un tiempo y contexto determinado.
La aparición de un nuevo paradigma genera una crisis que transforma las estructuras
cognitivas, procedimentales y valorativas del conocimiento, hasta que se establece una nueva
“normalidad” científica. Un paradigma se consolida cuando logra mayor aceptación y éxito
que sus competidores, convirtiéndose en el modelo dominante para investigar, actuar y
reflexionar en una disciplina, y en un motor clave para el avance de la ciencia y la tecnología.
1.2 Paradigmas educativos
Según Cañizalez (2021), el concepto de "paradigma", introducido por el filósofo y
científico Thomas Kuhn en los años 70, hace referencia al conjunto de supuestos teóricos
generales, leyes y técnicas para su aplicación que adoptan los miembros de una determinada
comunidad científica (Kuhn, citado en Cañizalez, 2021). Trasladado al campo de la educación,
un paradigma educativo se entiende como un marco pedagógico y científico de referencia que
orienta la manera en que se comprende, se analiza y se transforma el proceso de enseñanza y
aprendizaje.
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Este paradigma funciona como una guía que permite pensar críticamente, mejorar y
reconfigurar cómo se enseña y se aprende, considerando siempre los distintos contextos y a
todos los actores involucrados. En este sentido, no es solo una teoría abstracta, sino una
herramienta práctica que influye directamente en las decisiones pedagógicas diarias.
Al aplicarse en el ámbito escolar, el paradigma adoptado por el docente tiene un
impacto significativo en la forma en que los estudiantes se enfrentan al conocimiento.
Dependiendo de cómo se aborde el proceso educativo, el alumno puede desarrollar una actitud
receptiva y participativa, o por el contrario, rechazar el aprendizaje si no se siente comprendido
o motivado.
En definitiva, los paradigmas educativos determinan el modo en que se piensa y se
comprende el acto educativo. Están presentes en los distintos modelos pedagógicos que se
implementan en las instituciones escolares y condicionan tanto la enseñanza como la manera
en que los estudiantes aprenden. Por ello, es relevante reconocer la existencia de diferentes
clasificaciones de paradigmas, ya que estos funcionan como esquemas básicos de
interpretación de la realidad. En el ámbito educativo, influyen profundamente en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, y entenderlos permite mejorar la práctica docente y responder de forma
más efectiva a las necesidades de los alumnos.
1.3 El paradigma conductista.
Se sustenta en una visión objetivista y científica de la educación, centrada en la
obtención de resultados observables, cuantificables y concretos. Esta perspectiva concibe el
aprendizaje como un proceso mecánico, basado en el modelo estímulo-respuesta (E-R), donde
el alumno es un receptor pasivo y el docente, una figura técnica que aplica métodos para
garantizar resultados. La enseñanza se entiende como la depositación de información, siendo
el profesor quien posee el conocimiento y lo transmite de manera unidireccional al estudiante
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(Morales & Irigoyen, 2017). El currículo es cerrado y obligatorio, sin considerar las
experiencias previas del alumno, y la evaluación se limita a medir el producto final.
Los principales referentes de este enfoque son Ivan Pávlov, con el condicionamiento
clásico, y B. F. Skinner, con el condicionamiento operante. El condicionamiento clásico
consiste en asociar un estímulo neutro con uno incondicionado hasta generar una respuesta
condicionada. Para que sea efectivo, debe respetarse el orden de los estímulos, los intervalos
de tiempo y la repetición del proceso (Castellanos, 2020, p. 69). Conceptos clave como el
refuerzo, la extinción, la recuperación espontánea, la generalización y la discriminación
también son fundamentales (Castellanos, 2020, p. 70). Por su parte, el condicionamiento
operante se basa en el aprendizaje a través de consecuencias: refuerzos que motivan la
repetición de una conducta, o castigos que buscan reducirla. En este paradigma, el profesor es
un ingeniero constructor e instructor que utiliza premios y castigos como estímulos para
moldear conductas (Morales & Irigoyen, 2017).
1.4 Paradigma Cognitivo
El paradigma cognitivo surge como alternativa ante las limitaciones del conductismo,
fundamentándose en el organicismo, donde la mente dirige la acción humana y no los estímulos
externos. En este enfoque predomina el desarrollo de la inteligencia, la creatividad, el
pensamiento crítico y reflexivo, y se concibe al alumno como un procesador activo capaz de
dar significado y sentido a lo que aprende. El aprendizaje se entiende como un proceso de
construcción y modificación de estructuras cognitivas, que organizan y sistematizan el
conocimiento en la memoria para enfrentar nuevas situaciones. El profesor, en este paradigma,
debe ser reflexivo y crítico, trabajando bajo el esquema de Reflexión-Acción-Reflexión,
diseñando un currículo abierto y flexible adaptado al contexto. La evaluación se orienta tanto
a los procesos como a los productos, con un enfoque formativo y criterial. Este paradigma se
enriquece con las aportaciones del aprendizaje significativo de David Ausubel (1983), el
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aprendizaje por descubrimiento de Jerome Bruner (1961), el constructivismo de Jean Piaget
(1970) y la zona de desarrollo próximo de Lev Vygotsky (1978). A diferencia del conductismo,
que ignora los procesos internos, el cognitivismo estudia los procesos mentales superiores,
como la percepción, la atención, la memoria y el pensamiento, que determinan las respuestas
del sujeto ante nuevas situaciones (Bruner, 1961). Asimismo, aunque comparte algunos
principios con el constructivismo, sostiene como argumentan Ausubel, Bruner y Alexander que
los conceptos y nociones son productos sociales que se transmiten mediante la interacción entre
adultos y niños. Así, el aprendizaje implica captar, organizar, almacenar y utilizar información,
realizando operaciones similares a las de una computadora (Castellanos, 2020).
1.5 Paradigma sociocultural
Según Vielma & Salas (2000), Bandura resalta la importancia del aprendizaje en
contextos sociales, tanto reales como simbólicos, a través de modelos que favorecen el
desarrollo de procesos autorreguladores y autorreflexivos (p. 34). En este paradigma, el
aprendizaje surge a través de la interacción social y la internalización del entorno, donde el
alumno es socio-activo, participando activamente como receptor y generador de conocimiento.
El docente cumple un rol de mediador experto, guiando el proceso de construcción del saber
mediante estrategias como el andamiaje, esto como el apoyo temporal que una persona más
hábil brinda a otra menos experimentada, hasta que esta pueda desempeñarse de forma
autónoma. Este enfoque también promueve el trabajo cooperativo y el compañerismo entre los
estudiantes. La evaluación se basa en el análisis del Nivel de Desarrollo Real (NDR) y el Nivel
de Desarrollo Próximo (NDP), permitiendo medir el progreso potencial del alumno con la
ayuda adecuada, reflejando así una concepción educativa centrada en la interacción social, el
acompañamiento y el crecimiento conjunto.
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1.6 Paradigma constructivista
El constructivismo en general y la teoría de Piaget en particular considera al sujeto
como un ser activo en el proceso de su desarrollo cognitivo. Más que la conducta, al
constructivismo le interesa como el ser humano procesa la información, de qué manera los
datos obtenidos a través de la percepción, se organizan de acuerdo con las construcciones
mentales que el individuo ya posee como resultado de su interacción con las cosas. El término
constructivista, implica precisamente que bajo la relación aislada (no histórica) entre el sujeto
y el objeto el niño (a) o el adulto construye activamente nociones y conceptos, en
correspondencia con la experiencia netamente individual que va teniendo con la realidad
material. Estos conceptos y nociones elaborados individualmente cambian con el transcurso de
las experiencias y condicionan las maneras de percibir y comprender la realidad.
1.7 Paradigma Histórico-social
El paradigma histórico social, paradigma histórico-cultural o paradigma sociocultural
es una perspectiva de análisis y explicación del desarrollo cognitivo individual de los sujetos
que además del hecho y circunstancias del individuo en concreto, recalca la influencia de los
factores históricos, sociales y culturales, tales como la clase social, el momento histórico y en
las instituciones sociales en las que está inmerso el individuo, el medio social en definitiva, en
su aprendizaje y desarrollo cognitivo (Sarasola, 2025).
El enfoque histórico-social permite a los trabajadores sociales situar a los individuos en
su contexto social, cultural e histórico. Esto implica que, al abordar las necesidades y desafíos
de una persona o comunidad, es fundamental considerar aspectos como la clase social, la
historia familiar, las tradiciones culturales y las condiciones económicas. En este sentido, el
trabajo social debe llevar a cabo intervenciones que sean culturalmente sensibles y que se
adapten a las características específicas de cada comunidad. Al reconocer y valorar las
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tradiciones y prácticas culturales de las personas, se facilita la creación de relaciones de
confianza, lo que a su vez potencia la efectividad de las intervenciones.
1.2 El Nuevo Paradigma de la Educación para el siglo XXI
1.2.1 La ética de la solidaridad
La autora (Aguerrondo, 1999) plantea que el conocimiento, por sí solo, no puede ser el
valor último en la sociedad actual, ya que no garantiza un mundo ético o justo. La educación
debe estar enmarcada en una sociedad solidaria, entendiendo la solidaridad como
responsabilidad y compromiso ético con la humanidad. La solidaridad es vista como la base de
una sociedad ética que busca el bien común. La educación se presenta como el medio más
poderoso para construir este tipo de sociedad, al romper el ciclo de pobreza y abrir
oportunidades equitativas de acceso a bienes culturales y materiales.
1.2.2 La nueva educación
Frente a los profundos cambios sociales del presente, es necesario replantear los fines
de la educación, su legado cultural y los valores que se transmiten. Una escuela democrática
debe brindar a todos, sin distinción, el acceso al conocimiento y a los valores esenciales para
participar en una sociedad que sea competitiva y solidaria (Aguerrondo, 1999). La educación
hoy representa la clave para mantener tanto la competitividad económica como la integración
social, ya que más educación se traduce en mayor desarrollo y cohesión.
1.2.3. El nuevo paradigma educativo
El ideal del siglo XX fue la universalización de la educación, pero este ideal no
consideró las diferencias entre los estudiantes. (Aguerrondo, 1999) menciona que el nuevo
paradigma redefine esta meta como “más educación para todos”, adaptada a las necesidades
actuales y con un enfoque más inclusivo y personalizado. La calidad educativa en el siglo XXI
se mide por el desarrollo de competencias clave llamadas “los siete lenguajes de la
modernidad”:
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1. Lectura y escritura comprensiva.
2. Resolución de problemas matemáticos.
3. Expresión escrita precisa.
4. Análisis ético y participación democrática.
5. Recepción crítica de medios de comunicación.
6. Trabajo en grupo y toma de decisiones colaborativas.
7. Acceso, gestión y uso de la información.
Ya no basta con que los estudiantes adquieran conocimientos teóricos. Se requieren
competencias: saberes aplicables, habilidades y actitudes que permitan resolver problemas
reales, trabajar con otros, innovar y aprender de forma continua. Educación con equidad El
viejo paradigma ofrecía una misma enseñanza para todos, sin considerar contextos sociales
diferentes, lo que generó desigualdad. El nuevo paradigma propone respuestas diversas y
equivalentes, adaptadas a las necesidades de distintos grupos sociales. Esto no debe implicar
educación de menor calidad, sino de igual valor, ajustada a cada realidad. Una sociedad
verdaderamente democrática y competitiva necesita que todos sus ciudadanos sean
competentes y tengan igualdad de oportunidades.
2. TENDENCIAS DE LA EDUCACIÓN SOCIAL
2.1. Profesionalización e institucionalización del educador social
La profesionalización e institucionalización del educador social constituye una de las
tendencias más significativas en la actualidad. Se evidencia a través de la creación de
programas universitarios específicos, marcos legales y códigos éticos que regulan el ejercicio
de esta profesión en Europa y América Latina. Según García & López (2021), "la figura del
educador social se legitima como un actor clave en ámbitos como infancia, juventud,
discapacidad, vejez, prisiones, migraciones o educación no formal" (p. 99).
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Esta consolidación no solo visibiliza al educador como un agente de transformación en
escenarios sociales, sino que también asegura la calidad y la legitimidad de los procesos
educativos. En la práctica, la formación profesional permite diseñar proyectos socioeducativos
con bases sólidas y éticamente responsables, lo cual considero vital para lograr intervenciones
más eficientes y humanizadas. Desde nuestra perspectiva, esta tendencia nos invita a
revalorizar el rol del educador social como constructor de ciudadanía y promotor de derechos.
Incorporar esta profesionalización en los procesos económicos fortalece el sector de servicios
sociales y genera empleo digno, contribuyendo a una economía inclusiva. Desde una mirada
de Trabajo Social, se entiende que formar educadores sociales competentes es una apuesta
estratégica para construir sociedades más equitativas y resilientes.
2.2. Educación social desde el enfoque de derechos
Otra tendencia fundamental es la reorientación de la educación social hacia un enfoque
basado en derechos humanos, dejando atrás visiones asistencialistas y promoviendo la
exigibilidad de derechos sociales, culturales, civiles y económicos. Martínez & Jiménez (2021)
señalan que "la educación social ya no se concibe como una simple acción asistencialista, sino
como una práctica transformadora" (p. 125).
Esta transformación implica que los procesos educativos no se conciben como favores
o ayudas, sino como ejercicios de empoderamiento de los sujetos. En el ámbito práctico,
trabajar desde el enfoque de derechos supone desarrollar propuestas educativas que potencien
la autonomía y la participación de los colectivos, especialmente los más vulnerables. A nuestro
comprender, educar desde los derechos nos obliga a replantear nuestras intervenciones para
garantizar dignidad y justicia social, no solo conocimientos. Además, integrar este enfoque en
los procesos económicos promueve la equidad en el acceso a recursos, fomenta la justicia
distributiva y combate las desigualdades estructurales. Desde Trabajo Social, vemos este
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enfoque como indispensable para construir políticas públicas educativas que impulsen cambios
reales en la vida de las personas.
2.3. Interculturalidad y atención a la diversidad
La interculturalidad y la atención a la diversidad cultural, étnica, religiosa y de género
constituyen otro eje imprescindible en la educación social contemporánea. Según Anleo &
González (2020), intervenir desde una lógica intercultural implica "reconocer y valorar la
diversidad cultural, étnica, religiosa, de género y funcional como parte del proceso educativo"
(p. 47).
En el plano práctico, esto exige el diseño de propuestas educativas que respeten las identidades
diversas y promuevan la equidad cultural. Nosotros creemos que, más que una exigencia
normativa, la interculturalidad debe ser un compromiso ético que atraviese toda acción
educativa. Desde la mirada de Trabajo Social, comprendemos que incorporar la diversidad
implica transformar las relaciones de poder dentro de los espacios educativos, habilitando una
pedagogía dialógica y liberadora. Además, valorar la diversidad en los procesos económicos
impulsa la innovación cultural, fomenta industrias creativas y refuerza modelos de desarrollo
que respetan las diferencias locales y globales.
2.4. Digitalización y transformación tecnológica
La incorporación de tecnologías digitales representa otra transformación clave en la
educación social, intensificada tras la pandemia de COVID-19. Paredes & Cabrera (2022)
destacan que "se aceleró el uso de plataformas virtuales, redes sociales, herramientas de
comunicación y educación a distancia" (p. 60).
El uso de plataformas digitales redefine los métodos tradicionales de intervención
socioeducativa. Desde la práctica educativa, implica la necesidad de desarrollar competencias
digitales tanto en educadores como en educandos, para garantizar la inclusión tecnológica.
Conjuntamente, pensamos que la digitalización es una herramienta poderosa que debe ser
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gestionada críticamente para evitar nuevas formas de exclusión. Desde Trabajo Social, vemos
que el reto está en utilizar la tecnología para humanizar los procesos, no para
despersonalizarlos. Asimismo, la incorporación de competencias digitales en la formación
educativa permite mejorar la empleabilidad, preparar para trabajos del futuro e impulsar
economías basadas en el conocimiento, fortaleciendo así la competitividad social de las
comunidades.
2.5. Participación, trabajo comunitario y construcción colectiva
El fortalecimiento de la participación activa, el trabajo comunitario y la construcción
colectiva son tendencias que permanecen vigentes en la educación social. Caride & Meira
(2020) afirman que "la educación social busca fortalecer el tejido social, empoderar a las
comunidades y fomentar la autonomía" (p. 14).
En la práctica educativa, esto se traduce en metodologías que implican a los educandos
como protagonistas de sus propios procesos de transformación. Consideramos que fomentar la
participación no solo enriquece la experiencia educativa, sino que además construye ciudadanía
crítica y comprometida. Desde el Trabajo Social, comprendemos que la participación
comunitaria es una vía fundamental para empoderar poblaciones y transformar contextos de
exclusión en espacios de oportunidad. Además, vincular la participación con procesos
económicos permite desarrollar iniciativas de economía solidaria, cooperativas y redes de
producción comunitaria que refuerzan la autonomía económica de los colectivos.
2.6. Intervención socioeducativa en contextos de exclusión
Priorizar la intervención socioeducativa en contextos de exclusión, tales como
prisiones, zonas urbanas marginales o asentamientos de migrantes, constituye otra tendencia
destacada. Del Pozo & Ortega (2019) señalan que "los contextos de exclusión requieren
intervenciones sensibles, respetuosas y centradas en los sujetos" (p. 48).
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En términos prácticos, implica diseñar programas de educación adaptados a realidades
de vulnerabilidad, centrados en la dignificación de las personas y en el reconocimiento de sus
capacidades. Para nosotros, intervenir en estos contextos supone asumir una postura
profundamente ética, basada en el respeto, la empatía y la transformación social. Desde el
Trabajo Social, sabemos que la educación en contextos de exclusión no solo tiene un impacto
individual, sino también comunitario y económico, ya que permite a las personas acceder a
oportunidades de empleo, emprendimiento o reinserción social, reduciendo así las brechas de
desigualdad.
2.7. Evaluación, sistematización e innovación en las prácticas
La evaluación constante, la sistematización de experiencias y la innovación
metodológica son aspectos fundamentales para fortalecer la calidad de la educación social.
Según Fernández & Rivas (2020), "cada vez más se valoran metodologías como la
sistematización de experiencias, la investigación acción participativa y el diseño de indicadores
de impacto" (p. 91).
En la práctica educativa, implementar procesos de evaluación participativa y
sistematización permite aprender de la experiencia, mejorar las intervenciones y construir
conocimiento colectivo. Pensamos que innovar en educación no debe ser un acto superficial,
sino una respuesta reflexiva y crítica a las nuevas realidades sociales. Desde nuestra profesión,
entendemos que evaluar y sistematizar es un acto político que busca visibilizar los saberes de
las comunidades y legitimar sus experiencias. Además, vincular la evaluación educativa con
los procesos económicos garantiza una mejor asignación de recursos, una mayor eficiencia
social y una rendición de cuentas efectiva frente a las inversiones públicas y privadas en
educación.
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3. ENFOQUES DE LA EDUCACION SOCIAL
Los enfoques de la educación son perspectivas o marcos teóricos que guían la práctica
educativa y la forma en que se entiende el proceso de enseñanza-aprendizaje. Estos enfoques
pueden variar en función de los objetivos educativos, las teorías del aprendizaje, las
características de los estudiantes y el contexto social y cultural.
(Matute, 2015)menciona que la educación ha estado influenciada por cambios sociales,
políticos, económicos y culturales. Cada época ha dado lugar a enfoques que reflejan las
necesidades y valores de su tiempo, desde la educación clásica centrada en la transmisión de
conocimientos hasta enfoques más contemporáneos que priorizan el aprendizaje activo y la
formación integral.
3.1. Enfoque Conductista
El conductismo ha dejado una huella importante en el ámbito educativo,
proporcionando herramientas y técnicas que han revolucionado las metodologías de enseñanza.
La educación conductista se centra en enseñar y moldear comportamientos específicos a través
de refuerzos y castigos, priorizando la observación directa y la medición objetiva de la conducta
del estudiante (Vassallo, 2023).
El enfoque conductista es una teoría del aprendizaje que se enfoca en analizar
comportamientos que se pueden observar y en cómo estos pueden ser alterados mediante la
manipulación de estímulos y respuestas. Según este enfoque, todos los comportamientos son
adquiridos y pueden ser cambiados a través del proceso de condicionamiento.
Donde Skinner citado en (Perilla, 2018) , nos dice que ‘‘el conductismo sostiene que el
aprendizaje es un proceso de modificación de la conducta a través de la experiencia’’ demás
menciona que los principales exponentes fueron: Skinner, Ivan Pavlov, John B. Watson.
Características
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La teoría conductista se enfoca en los comportamientos que se pueden observar y medir,
dejando de lado los procesos mentales internos.
Utiliza el refuerzo para promover conductas positivas y el castigo para reducir las
negativas.
Los conductistas sostienen que el comportamiento humano es flexible y puede ser
alterado mediante el aprendizaje y la experiencia.
Entonces comprendiendo este enfoque se basa en la premisa de que el comportamiento
humano puede ser moldeado a través de refuerzos y castigos, sin embargo, consideramos que
este enfoque ignora las emociones y motivaciones limitando la creatividad del estudiante.
Un trabajador social y la educación social podrían evitar el enfoque conductista debido
a su limitación en considerar los procesos internos, como emociones y motivaciones, que son
cruciales para entender el comportamiento humano, se puede optar por otros enfoques más
integrales y centrados en los individuos no solo en lo que se puede observar y moldear sino
considerar lo interno y el contexto en el que se desenvuelve.
3.2. Enfoque Cognitivista
(Van de Vele , 2020) nos dice que este enfoque asume que el aprendizaje se produce a
partir de la experiencia, pero, a diferencia del conductismo, lo concibe no como un simple
traslado de la realidad, sino como una representación de dicha realidad. Se pone el énfasis en
el modo en que se adquieren tales representaciones del mundo, se almacenan y se recuperan de
la memoria o estructura cognitiva.
Piaget citado en (Sacuri et al., 2024) argumenta que ‘‘los individuos construyen su
conocimiento a través de experiencias y reflexiones’’. Asi mismo menciona que sus
principales exponentes fueron Jean Piaget, Jerome Bruner, David Ausubel.
19
Jean Piaget Jerome Bruner David
Ausubel
Piaget propuso que Bruner Ausubel
los niños pasan por cuatro argumentó que los destacó la
etapas de desarrollo estudiantes aprenden importancia de
cognitivo (sensoriomotor, mejor cuando que los nuevos
preoperacional, descubren por sí conocimientos se
operaciones concretas, mismos la información relacionen con
operaciones formales), y las relaciones entre conceptos
cada una caracterizada por conceptos. previamente
diferentes habilidades aprendidos en la
cognitivas. estructura
cognitiva del
estudiante
Fuente: (Sacuri, Arones, Cueva, & Farfán, 2024)
Entonces el enfoque cognitivista se enfoca en entender los procesos mentales internos
que influyen en el aprendizaje. A diferencia del conductismo, que se centra en
comportamientos visibles, el cognitivismo investiga cómo las personas piensan, recuerdan,
perciben, resuelven problemas y comprenden la información.
Este enfoque sostiene que el aprendizaje implica adquirir y organizar información en la
mente, creando estructuras cognitivas que pueden aplicarse en diferentes contextos. El enfoque
cognitivo además ofrece herramientas valiosas para los trabajadores sociales, este podría
ayudar a comprender cómo los individuos procesan la información, lo que es crucial para
diseñar intervenciones efectivas.
Características
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➢ El cognitivismo, en contraste con el conductismo, se centra en los procesos mentales
involucrados en el aprendizaje.
➢ Este enfoque destaca la importancia de la memoria, la atención y la percepción en el
aprendizaje.
En palabras cortas este enfoque se centra en los procesos mentales y cómo estos
influyen en el aprendizaje y la toma de decisiones, la teoría cognitiva argumenta que el
aprendizaje es un proceso activo de construcción de conocimiento. El enfoque cognitivista
ofrece recursos y métodos muy útiles para los trabajadores sociales en el campo de la educación
social. Al enfocarse en cómo las personas piensan, toman decisiones y resuelven problemas,
estos profesionales pueden hacer que sus intervenciones sean más efectivas. Esto no solo ayuda
a empoderar a los clientes, sino que también fomenta un aprendizaje profundo y significativo
que apoya su crecimiento personal y social.
3.3. Enfoque Constructivista
El enfoque constructivista se basa en la teoría del constructivismo, que sostiene que el
conocimiento se construye a través de la interacción activa del estudiante con su entorno y la
construcción de significados personales. Aquí, el maestro actúa como un facilitador del
aprendizaje, creando un ambiente en el que los estudiantes puedan explorar, cuestionar y
descubrir por sí mismos (Escuela de profesores del Perú, 2024).
Es decir, los estudiantes no solo reciben información de manera pasiva, sino que
generan nuevos conocimientos a partir de sus experiencias previas y de su interacción con el
entorno. Este enfoque destaca que el aprendizaje es un proceso individual y singular para cada
estudiante, dado que cada uno posee diferentes antecedentes y conocimientos previos.
La educación social puede adaptarse a las necesidades individuales de los estudiantes,
al centrarse en la exploración y el descubrimiento, la educación social promueve la
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participación activa de los estudiantes, lo que aumenta su motivación y compromiso con el
proceso de aprendizaje.
Vygotsky citado en (Matute, 2015) enfatiza la importancia de la interacción social y el
lenguaje en el desarrollo cognitivo.
Características
Los estudiantes aprenden explorando y descubriendo información por sí mismos.
El estudiante en el centro del proceso de aprendizaje.
Reconoce la importancia de la experiencia previa y el contexto social en el desarrollo
del conocimiento y las habilidades.
Este enfoque propone que los estudiantes construyen su conocimiento a través de la
colaboración y el diálogo (Sacuri et al., 2024)
El constructivismo destaca la importancia de la interacción social dentro del trabajo
social, esto puede verse en la creación de redes de apoyo y colaboración entre los clientes, sus
familias y la comunidad, los trabajadores sociales pueden actuar como facilitadores del
aprendizaje, guiando a los clientes en la exploración de sus problemas y en la búsqueda de
soluciones, sin embargo, también tenemos que valorar sus experiencias y fomentar su
participación.
3.4. Enfoque Socio-Constructivista
(Rubina, 2023) nos dice que el enfoque socio constructivista se enfocaría en que los y
las docentes no solo transmiten conocimientos, sino que, al hacerlo ofrecen un espacio de
cuestionamiento y reflexión a los estudiantes; por lo tanto, ambos tendrían un rol activo dentro
del proceso enseñanza aprendizaje. El enfoque socio-constructivista combina elementos del
constructivismo y el contexto social del aprendizaje.
Este enfoque sostiene que el aprendizaje es más efectivo cuando se realiza en un
contexto social, donde los estudiantes pueden compartir y negociar significados.
22
El enfoque socio constructivista en educación se centra en la idea de que el
conocimiento se construye socialmente a través de la interacción y colaboración entre los
estudiantes, representa una evolución del constructivismo al integrar el aprendizaje social y
cultural, lo que enriquece la experiencia educativa y prepara a los estudiantes para enfrentar
los desafíos del mundo real (Rodriguéz et al. , 2011).
Entonces el enfoque socio-constructivista promueve un aprendizaje más profundo y
significativo al enfatizar la interacción social y la colaboración en el proceso educativo. En el
contexto del trabajo social y la educación social, este enfoque permite a los estudiantes y
profesionales construir conocimiento compartido, reflexionar críticamente sobre sus
experiencias y adaptarse a las realidades sociales de sus comunidades
Esto porque el aprendizaje se ve como un proceso social que ocurre a través de la
interacción con otras personas. Los diálogos, discusiones y colaboraciones permiten a los
individuos construir conocimiento compartido y desarrollar habilidades cognitivas superiores.
Según (Brunner, 1996) el aprendizaje es un proceso que implica la participación activa de los
estudiantes. "El aprendizaje es un proceso social que se construye a través de la interacción con
otros".
Este enfoque también resalta la importancia de situar el conocimiento dentro de un
contexto social, lo que es fundamental en el trabajo social, ya que los profesionales deben
comprender las dinámicas y particularidades de las comunidades con las que trabajan.
Características
✓ El socio constructivismo basa su éxito en la interacción social
✓ La comunicación y el lenguaje son herramientas fundamentales
✓ El conocimiento y las habilidades no se desarrollan en el vacío están profundamente
influenciados por el contexto cultural en el que una persona vive.
23
El enfoque socio-constructivista sostiene que el aprendizaje es más efectivo en un
contexto social. Esto implica que los estudiantes aprenden mejor cuando pueden interactuar,
dialogar y colaborar con otros. En el trabajo social podemos dará mayor importancia de crear
espacios donde los individuos puedan compartir sus experiencias y conocimientos, lo que
enriquece el proceso de aprendizaje y desarrollo personal además como este enfoque reconoce
que el aprendizaje está influenciado por el contexto social y cultural, el trabajador social debe
considerar las circunstancias únicas de cada cliente, incluyendo su entorno familiar,
comunitario y cultural, al diseñar intervenciones.
3.5. Enfoque Humanista
El enfoque humanista reconoce la singularidad de cada estudiante, considerando sus
experiencias, intereses y necesidades personales. Por ello, fomenta un entorno educativo que
respeta y valora la individualidad de cada alumno. Los educadores que adoptan este enfoque
se esfuerzan por conocer a sus estudiantes de manera personal, entendiendo sus contextos
familiares y culturales, así como sus aspiraciones y desafíos (Escuela de profesores del Perú,
2024).
Así mismo señala (Sacuri et al., 2024) que el enfoque humanista en educación se centra
en el desarrollo integral del ser humano, promoviendo un aprendizaje que sea significativo y
relevante para los estudiantes. Este enfoque valora la individualidad y las experiencias de cada
alumno, fomentando un ambiente donde se reconozcan sus necesidades y aspiraciones, lo que
a su vez potencia su crecimiento personal y académico.
En términos simples el enfoque humanista se centra en el desarrollo integral del
individuo, promoviendo la autoexploración y el crecimiento personal, es decir que también
considera el bienestar emocional y social, preparando a los alumnos para enfrentar los desafíos
de la vida con confianza y autonomía.
24
El enfoque humanista en la educación se centra en la singularidad de cada estudiante,
reconociendo que sus experiencias, intereses y necesidades personales son fundamentales para
su proceso de aprendizaje, la esencia del Enfoque Humanista se alinea estrechamente con los
principios del trabajo social, donde la comprensión de la individualidad y el contexto de cada
persona es crucial para la intervención efectiva. En el trabajo social, los profesionales también
deben reconocer la singularidad de cada cliente, considerando sus experiencias pasadas, sus
necesidades específicas y su entorno social.
Principales exponentes
Carl Rogers Abraham Maslow
el aprendizaje debe ser centrado en Maslow propuso que los seres
el estudiante y que los educadores deben humanos tienen una serie de necesidades
crear un entorno de aprendizaje seguro y que deben ser satisfechas para alcanzar la
de apoyo, donde los estudiantes se sientan autorrealización.
valorados y respetados.
Fuente: elaboración propia
Características
❖ Un enfoque en el que el estudiante es el protagonista de su propio aprendizaje.
❖ Promueve un desarrollo holístico, donde el aprendizaje no se limita a la adquisición de
conocimientos, sino que también incluye el crecimiento emocional y personal.
Así que podríamos decir que el enfoque humanista proporciona un marco valioso para
los trabajadores sociales en la educación social. Al centrarse en la persona, fomentar la
autoestima y la autonomía, y promover relaciones de confianza, estos profesionales pueden
facilitar un entorno de aprendizaje enriquecedor que apoye el desarrollo personal y social de
sus clientes.
25
3.6. Enfoque Sociocultural
El enfoque sociocultural, influenciado por Vygotsky, enfatiza el papel de la cultura y
el contexto social en el aprendizaje. Como menciona (Ávila, 2019) el enfoque sociocultural ha
surgido durante las últimas décadas del siglo XX desde una apreciación tardía de la
investigación pionera sobre la relación entre lenguaje y desarrollo cognitivo que llevó a cabo
el psicólogo ruso Lev Vygotsky trabajó en Moscú en la década de 1920 y 1930, en una
institución para niños que tenían necesidades educativas especiales, pero sus ideas sobre el
proceso de enseñanza-aprendizaje tienen amplia relevancia educativa.
Una definición de este enfoque nos lo propone (Sacuri et al., 2024)ya que nos dice que
el enfoque sociocultural pone énfasis en cómo la cultura y el contexto social impactan el
desarrollo cognitivo y el proceso de aprendizaje. Desde esta perspectiva, el conocimiento y las
habilidades se generan a través de la interacción social y se facilitan mediante herramientas
culturales, como el lenguaje. El entorno social y cultural en el que una persona se encuentra es
fundamental para su desarrollo cognitivo, ya que ofrece las estructuras y contextos necesarios
que favorecen el aprendizaje
Debemos tener claro que en el contexto cultural y social en el que una persona vive
influye en cómo percibe y entiende el mundo. Las prácticas y creencias culturales moldean la
forma en que los individuos piensan, aprenden y resuelven problemas, además el lenguaje e
interacción juegan un papel crucial.
Entonces el enfoque sociocultural se centra en la influencia de la cultura y la sociedad
en el desarrollo cognitivo y el aprendizaje. Según esta perspectiva, el conocimiento y las
habilidades se construyen a través de la interacción social y se mediatizan por herramientas
culturales, incluido el lenguaje, es asi que el enfoque sociocultural proporciona un marco
valioso para los trabajadores sociales, ya que resalta la importancia del contexto social y
cultural en el aprendizaje y el desarrollo
26
Principales exponentes
Lev Vygotsky Jerome Bruner
Teoría Sociocultural del Bruner enfatizó la importancia de
Desarrollo Cognitivo: Vygotsky la cultura y el contexto en el aprendizaje,
argumentó que el desarrollo cognitivo es proponiendo que los individuos
un proceso social que ocurre a través de la construyen conocimiento a través de la
71 interacción con otros y la interacción con su entorno cultural.
internalización de herramientas culturales.
Fuente: (Sacuri, Arones, Cueva, & Farfán, 2024)
Características
➢ Interacción social
➢ Las herramientas culturales, como el lenguaje, los símbolos y los artefactos, median el
aprendizaje.
➢ El contexto cultural y social en el que una persona vive influye en cómo percibe y
entiende el mundo.
➢ El enfoque sociocultural destaca la importancia de la cultura, la sociedad y la
interacción social en el desarrollo cognitivo y el aprendizaje.
En el trabajo social, este enfoque permite a los profesionales abordar las necesidades
de sus clientes de manera integral, considerando sus realidades culturales y sociales, además al
reconocer y valorar las prácticas y creencias culturales, como trabajadores sociales debemos
estar conscientes de las diferencias culturales y adaptar sus intervenciones a las realidades de
cada individuo.
27
3.7. Enfoque Crítico
El enfoque crítico en educación se enfoca en cultivar una conciencia crítica en los
estudiantes, alentándolos a cuestionar y desafiar las estructuras sociales, políticas y económicas
actuales. Su objetivo es empoderar a los alumnos para que identifiquen y confronten las
injusticias y desigualdades en su entorno, promoviendo el pensamiento independiente y la
acción transformadora. (Sacuri et al., 2024)
Este enfoque crítico se basa en la idea de que la educación debe promover la conciencia
crítica y la transformación social. Freire citado en (Rivas et al., 2020) argumenta que ‘‘la
educación debe ser un proceso de diálogo que empodere a los estudiantes para cuestionar y
desafiar las estructuras de poder resaltando que la educación debe ser un acto de liberación y
conciencia crítica’’
Entonces este enfoque ayuda a desarrollar una conciencia crítica en los individuos,
permitiéndoles convertirse en agentes de cambio en sus comunidades
Principales exponentes
Paulo Freire Henry Giroux
Freire abogó por una educación Giroux ha enfocado su trabajo en
que empodere a los oprimidos, combinar la teoría crítica con la práctica
ayudándoles a reconocer su situación y educativa, enfatizando la necesidad de una
capacitándolos para transformarla. pedagogía que desafíe las desigualdades
Subrayó la importancia del diálogo y la estructurales y promueva la justicia social.
participación activa de los estudiantes en Argumenta que la educación debe
su proceso de aprendizaje. preparar a los estudiantes para
involucrarse activamente en la vida
pública y democrática.
Fuente: Elaboración Propia
28
En términos claros el enfoque crítico en educación se centra en desarrollar una
conciencia crítica en los estudiantes, animándolos a cuestionar y desafiar las estructuras
sociales, políticas y económicas que los rodean. Es así que el trabajo social y la educación
social, ayuda a empoderar los individuos para que cuestionen y desafíen las estructuras de
poder y las injusticias en su entorno. Al fomentar una conciencia crítica y promover el diálogo,
estos enfoques no solo contribuyen al desarrollo personal de los individuos, sino que también
impulsan la transformación social.
3.8. Enfoque Ecológico
El enfoque ecológico sostiene que el aprendizaje y el desarrollo humano se producen
en diversos contextos interconectados que se influyen mutuamente además resalta que el
crecimiento del individuo está marcado por sus interacciones con el entorno cercano y las
estructuras sociales más amplias (Sacuri et al., 2024).
Este enfoque considera la complejidad de las relaciones entre los individuos y sus
contextos, lo que permite una visión más integral y holística del bienestar humano. Debemos
tener en cuenta que el comportamiento humano es el resultado de la interacción entre las
personas y su entorno
Principales exponentes
Urie Bronfenbrenner, propuso que el desarrollo humano debe entenderse en términos
de los sistemas ecológicos que rodean al individuo. Su teoría destaca la importancia de estudiar
al individuo en relación con su entorno (Sacuri et al., 2024).
Caracteristicas
El aprendizaje no ocurre en un vacío, sino que está influenciado por una variedad de
contextos.
Considera las múltiples influencias contextuales y cómo estas interacciones moldean el
crecimiento del individuo
29
El enfoque ecológico en el trabajo social permite entender de manera más clara cómo
las personas se relacionan con su entorno y cómo estas relaciones impactan su bienestar. Al
implementar este enfoque, los trabajadores sociales pueden enfrentar de forma más efectiva las
complejidades de los problemas sociales. Esto les permite crear intervenciones que no solo se
enfocan en el individuo, sino que también tienen en cuenta el contexto más amplio en el que
se desenvuelven, lo que resulta en un apoyo más integral y significativo para quienes ayudan.
3.9. Enfoque Tecnológico
Este enfoque aprovecha herramientas digitales y recursos en línea para enriquecer el
aprendizaje. Los maestros utilizan plataformas educativas, aplicaciones interactivas y
multimedia para hacer que el contenido sea más accesible y atractivo (Escuela de profesores
del Perú, 2024).
Así mismo (Sacuri et al., 2024) menciona que el enfoque tecnológico en educación se
enfoca en la integración de herramientas digitales para enriquecer el proceso educativo. Este
enfoque sostiene que las tecnologías pueden revolucionar la enseñanza y el aprendizaje,
haciéndolos más accesibles, interactivos y adaptados a las necesidades individuales de los
estudiantes.
El enfoque tecnológico en el marco de la educación social y el trabajo social presenta
importantes oportunidades para enriquecer la práctica profesional y el proceso de aprendizaje.
No obstante, es crucial enfrentar los desafíos que surgen para asegurar que todos los usuarios
puedan aprovechar estas innovaciones. Al implementar la tecnología de manera adecuada, es
posible desarrollar entornos de aprendizaje y apoyo que sean más inclusivos y accesibles, lo
que, a su vez, favorece el bienestar social y educativo de la comunidad.
Características
➢ Integración de tecnologías digitales
30
➢ Ofrece oportunidades para crear experiencias de aprendizaje más dinámicas, accesibles
y personalizadas.
Es así que el enfoque tecnológico busca mejorar la educación mediante la integración
de herramientas digitales, facilitando un aprendizaje más accesible e interactivo que trasciende
las limitaciones del aula convencional.
3.10. Enfoque Experiencial
El enfoque experiencial no se centra en los contenidos, sino en el desarrollo de
habilidades en los estudiantes. Se enmarca en una lógica de saber hacer, en la que la educación
técnica cobra una importancia especial. Esta formación no se pregunta sobre el porqué de
determinada acción, sino que la misma se aprende desde el cómo con procesos de repetición
constante. (Perilla, 2018).
Así mismo (Sacuri et al., 2024) nos dice que el enfoque experiencial en educación
postula que el aprendizaje es más efectivo cuando los estudiantes se involucran activamente en
experiencias prácticas y reflexionan sobre ellas. Propone que el conocimiento se crea a través
de la interacción directa con el entorno y la aplicación de conceptos en situaciones reales.
Entonces el enfoque no solo abarca la adquisición de conocimientos teóricos, sino
también el desarrollo de habilidades prácticas y la capacidad de reflexión crítica, si bien el
enfoque no solo promueve el desarrollo de competencias esenciales, como la empatía y la
comunicación, sino que también fomenta la reflexión crítica sobre las experiencias vividas. Al
estar mejor preparados para enfrentar los desafíos del mundo real, los futuros trabajadores
sociales pueden abordar de manera más efectiva las complejidades de las situaciones
3.11. El Enfoque por Competencias
El enfoque por competencias se enfoca en el desarrollo de habilidades y capacidades
prácticas que los estudiantes pueden utilizar en situaciones del mundo real. Se determinan
competencias específicas que los alumnos deben adquirir y se crean actividades de aprendizaje
31
dirigidas a fomentar su desarrollo. Este enfoque vincula de manera dinámica los contenidos,
las habilidades y las actitudes, por lo cual se plantea actualmente como uno de los enfoques
más completos para los procesos de formación, el proceso de formación se centra en el saber
(contenidos), el saber hacer (habilidades) y el saber ser (actitudes) (Perilla, 2018)
Este enfoque busca preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo
laboral y social, promoviendo la resolución de problemas, la comunicación efectiva y la toma
de decisiones informadas.
El enfoque por competencias se relaciona de manera significativa con el trabajo social
y la educación social al centrarse en el desarrollo de habilidades prácticas y actitudes necesarias
para abordar los desafíos del mundo real. Este enfoque permite a los estudiantes adquirir
competencias específicas que son esenciales para su intervención en contextos sociales,
promoviendo la resolución de problemas, la comunicación efectiva y la toma de decisiones
informadas.
4. PRINCIPALES TEORIAS EDUCATIVAS
Las principales teorías educativas, según Rodríguez (2004), “nos proporcionan un
enfoque estructurado, para entender cómo se desarrolla el aprendizaje y cómo se pueden
diseñar estrategias pedagógicas efectivas” (p. 2). De tal manera que el aprendizaje sea más
eficiente para los alumnos, estas teorías se centran en diferentes aspectos del aprendizaje, desde
el comportamiento observable hasta la construcción activa del conocimiento por parte del
estudiante.
Según Rodríguez (2004), “sirven como marcos conceptuales que guían a los educadores
en la creación de experiencias de aprendizaje significativas y efectivas” (p. 3).
Tienen el fin de que dichos aprendizajes sean desarrollados por los estudiantes, de tal
manera que estas teorías trascienden y la mera transmisión de información, alienta a un enfoque
centrado en el estudiante, donde el conocimiento se construye de manera activa a través de la
32
interacción con el entorno y la experiencia. Desde nuestra perspectiva, las teorías educativas
son herramientas que nos ayudan a entender como aprendemos y como también podemos
mejorar nuestro aprendizaje. Desde la mirada del Trabajo Social, es fundamental conocer las
teorías porque permiten comprender como las personas aprenden y se desarrollan en diferentes
contextos sociales.
4.1 Teoría del aprendizaje conductual o conductismo (Skinner y Ivan Pavlov)
Hoy el conductismo es asociado con el nombre de Burrhus Frederic Skinner, quien
edificó su reputación al comprobar las teorías de Watson en el laboratorio. Para (De Mar, 1997),
“Skinner argumentaba que las personas responden a su ambiente, pero también operan sobre
el ambiente para producir ciertas consecuencias” (p. 5).
Es una corriente de la psicología que se centra en el estudio del comportamiento
observable y medible, dejando de lado los elementos internos de la persona como la conciencia
y la introspección. El conductismo se basa en la idea de que el aprendizaje se adquiere mediante
la asociación entre estímulos y respuestas, a través de procesos de condicionamiento, refuerzo
y castigo. Desde nuestra perspectiva personal, el comportamiento y el aprendizaje se ven
influenciados por las consecuencias de las acciones. En teoría se podría decir que implica que
los refuerzos positivos y negativos moldean las conductas y los hábitos. La aplicación en el
Trabajo Social, permite diseñar programas de modificación de conducta mediante los refuerzos
positivos para promover comportamientos deseados y reducir los negativos, es por eso que sus
características se basan de un aprendizaje de asociación de estímulos y respuestas y de la
importancia del esfuerzo que como herramienta se utiliza el castigo para la modificación de
este comportamiento.
4.2. Teoría del constructivismo (Jean Piaget y Lev Vygotsky)
Para García (2020), el constructivismo es un paradigma a partir del cual los sistemas
educativos de los países industrializados de Europa y América desde la década de los ochenta,
33
diseñaron los planes y programas de estudio de sus instituciones educativas, yendo desde el
nivel básico hasta el superior, lo cual ha ido permeando al resto de los países miembros de la
comunidad internacional, hasta convertirse en el modelo educativo de una gran cantidad de
dichas instituciones en el mundo.
Jean Piaget & Jerome Bruner citados en García (2020), postulan que el aprendizaje es
un proceso activo en el que los estudiantes construyen su propio conocimiento a través de la
experiencia y la reflexión. En lugar de simplemente recibir información pasivamente, los
estudiantes interpretan y dan sentido a la información nueva en función de sus conocimientos
previos. Teóricamente nos trata de decir que nuestro entendimiento del mundo se basa en las
experiencias y como nosotros interpretamos dicha información que vamos recibiendo y
adaptando a nuestros esquemas mentales, un ejemplo claro de esto es como cuando aprendimos
a andar en bicicleta no lo logramos por un manual sino por las tantas caídas fruimos
aprendiendo una y otra vez, es así como construimos ese conocimiento a través de la
experiencia. Desde la perspectiva del Trabajo Social se desarrollará un ambiente donde se
fomente la participación activa de los individuos permitiéndoles construir su propio
entendimiento y desarrollo de habilidades. Las características de esta teoría es que el
aprendizaje es un proceso activo de constante construcción del propio conocimiento, basado
en la interacción social con énfasis en la adaptación y la organización.
4.3 Teoría del aprendizaje social (Albert Bandura)
Menciona Orengo (2016), que para “Bandura los factores externos son tan importantes
como los internos y que los acontecimientos ambientales, los factores personales y las
conductas interactúan con el proceso de aprendizaje” (p. 5).
Para Bandura los factores personales (creencias, expectativas, actitudes y
conocimientos), el ambiente (recursos, consecuencias de las acciones y condiciones físicas) y
la conducta (acciones individuales, elecciones y declaraciones verbales) si influyen de forma
34
mutua, a lo que llamó determinismo recíproco. Además, que el aprendizaje activo se aprende
al hacer y experimentar (aprender haciendo), mientras que el aprendizaje Vicario
(observacional), se da mediante la observación a los otros.
Desde nuestra perspectiva, esta teoría sugiere que el aprendizaje se moldea al observar
e internalizar las conductas de otros, es por eso que nuestro desarrollo se ve influenciado por
modelos que elegimos seguir y las normas sociales, un ejemplo claro de esto es como cuando
observamos a nuestro a algún artista favorito y tratamos de imitar su estilo, podemos aprenderlo
más rápido porque es nuestro modelo a seguir. Desde el Trabajo Social entendemos como los
individuos aprenden comportamientos y actitudes a través de la observación de otros, algunas
características son el aprendizaje de observación a otros, procesos cognitivos, énfasis en la
autoeficacia y la motivación.
4.4 Teoría del aprendizaje cognitivo (Jean Piaget)
Para Orbegoso (2010), “esta teoría está basada en los procesos mediante los cuales el
hombre adquiere conocimiento. Se preocupa del estudio de procesos tales como lenguaje,
percepción, memoria, razonamiento y resolución de problema” (p. 1).
Toda persona actúa de acuerdo a su nivel de desarrollo y conocimiento. La teoría del
desarrollo cognitivo de Jean Piaget es una de las más importantes porque divide el desarrollo
cognitivo en etapas caracterizadas por la posesión de estructuras lógicas cualitativamente
diferentes, que dan cuenta de ciertas capacidades e imponen determinadas restricciones a los
niños. Para nosotras esta teoría nos ayuda a procesar y organizar la información mejorando las
habilidades de memoria y atención, un juego de rompecabezas donde iniciamos analizando y
organizando las piezas en nuestra mente para luego encontrar la solución, en ese acto estamos
utilizando procesos mentales para aprender y resolver. Desde el Trabajo Social ayuda a
entender como los individuos procesan la información y toman decisiones lo cual es crucial
para comprender como las personas aprenden y se desarrollan, características importantes
35
sobre esta teoría es como se centra en los procesos mentales internos, como la memoria, la
atención y la resolución de problemas lo cual implicara la organización y la reestructuración
de la información.
4.5. Teoría humanista de la educación (Abraham Maslow y Carl Rogers)
Para Arrillaga (2018), “el ser humano tiene una libertad propia en la toma de decisiones
y elecciones que construye su propio destino y avanza en un ritmo muy personal, además con
una responsabilidad única en sus actuaciones con sus iguales” (p. 307).
Según Arrillaga (2018), Carl Rogers mencionaba que algunas ideas sobre los procesos
mentales en los que se enfatiza la libertad de los individuos a la hora de tomar el rumbo de sus
vidas es que ni los factores biológicos ni los ambientales son determinantes en nuestro
comportamiento, y no nos “arrastran” irremediablemente hacia ciertos tipos de
comportamiento. En resumen, estas no eran determinadas. Rogers creía que la personalidad
de cada persona se desarrollaba según el modo en el que consigue ir acercándose o alejándose
de sus objetivos vitales, sus metas.
Para Rogers el ser humano desarrolla su personalidad al servicio de metas positivas.
Este impulso biológico de convertirnos en lo que podemos ser, es nombrado tendencia a la
realización. Mientras que en la tendencia de la autorrealización procuramos lograr la conciencia
de lo que somos.
El funcionamiento completo fue el término que Rogers (1989), utilizo para describir a
la persona sana y comprende de las siguientes cualidades: Apertura a la experiencia, Teoría
existencial, Confianza organísmica, Libertad experiencial y la Creatividad. Cabe recalcar que
esta teoría de la personalidad ha sido muy criticada por presentar una visión muy optimista de
la naturaleza humana y fomentar una concepción del yo que propicia egocentrismo e
individualismo.
36
Por lo tanto, creemos que los procesos educativos deben ir direccionados a responder
las necesidades e intereses educativos de los seres humanos en su proceso de formación
integral, en el cual el docente debe ampliar su visión donde permita el desenvolvimiento
natural de los estudiantes en el alcance de las competencias de aprendizajes significativos,
implica que un ambiente de apoyo y respeto facilita tu autorrealización y desarrollo. Para el
Trabajo Social les permitirá ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial,
considerando sus necesidades emocionales y sociales, es por eso que sus características lo
mencionan como la teoría que da un énfasis en el potencial humanos y la autorrealización,
importancia en la motivación intrínseca considerando las necesidades emocionales y sociales
del individuo.
4.6. Teoría critica de la educación (Paulo Freire)
La teoría crítica de la educación, influenciada por pensadores como Paulo Freire,
examina cómo las estructuras de poder y las desigualdades sociales influyen en la educación,
el objetivo es desarrollar una conciencia crítica en el estudiante y promover la acción social
para la superación de estructuras sociales opresivas. Según Magendzo (2017), “se busca
transformar la educación para promover la justicia social y la emancipación, vista como la
salida a través de la toma de conciencia crítica” (p. 20).
Para Vizcaya (2010), lo ideal de una experiencia educativa liberadora y creativa, es que
tanto educandos como educadores y educadoras convivan juntos en armonía, con los saberes
inacabados, con el diálogo constante, abierto a la búsqueda de la verdad, a la curiosidad
científica, al aprendizaje significativo, al cultivo de valores sociales y éticos, virtudes y
cualidades necesarios e indispensables para una sociedad libre y democrática.
Para nosotras la Teoría Crítica de la Educación de Paulo Freire se da en ser un aprendiz
activo y consciente del entorno, anima a cuestionar las normas y estructuras que nos rodean, a
dialogar con otros para construir conocimiento y a actuar para transformar nuestra realidad.
37
Esta teoría empodera para reconocer la capacidad de influir en el mundo y la lucha contra la
opresión y la injusticia. En el trabajo social, la Teoría Crítica es una herramienta valiosa para
empoderar a las comunidades marginadas y promover la justicia social. Los trabajadores
sociales pueden utilizar esta teoría para facilitar procesos de concientización, fomentar el
diálogo y la participación comunitaria, apoyando a las personas en la transformación de sus
vidas y entornos, permite a los trabajadores sociales abordar las causas estructurales de la
desigualdad y promover un cambio social significativo.
4.7. Teoría del aprendizaje experiencial (David Kolb)
Gómez (2013), menciona que “la teoría del aprendizaje experiencial se centra en la
importancia del papel que juega la experiencia en el proceso de aprendizaje” (p.2). Desde la
perspectiva en la que el aprendizaje es el proceso por medio del cual construimos
conocimientos mediante un proceso de reflexión y de “dar sentido” a las experiencias.
Popularizada por David Kolb, quien sostiene que el aprendizaje es más efectivo cuando
los estudiantes participan activamente en experiencias prácticas y reflexivas. Se basa en la idea
de que aprendemos mejor haciendo, reflexionando sobre lo que hemos hecho y aplicando esas
reflexiones a nuevas situaciones, Kolb esquematiza este proceso por medio de un Modelo en
forma de rueda llamado “Ciclo del Aprendizaje” (también conocido como “Ciclo de Kolb”).
Donde encontramos las cuatro etapas del ciclo donde 1 es hacer algo, 2 la reflexión de lo que
hicimos, 3 llegamos a las conclusiones y 4 el de probar en la práctica, llamada (etapa de
experimentación activa).
Nos anima a involucrarnos en experiencias, reflexionar sobre ellas, formular conceptos
y aplicar esos conceptos en nuevas situaciones. Esta teoría nos empodera para aprender de
experiencias y desarrollar habilidades que nos permitan adaptarnos y crecer. Desde la
perspectiva del Trabajo Social, es una herramienta valiosa para facilitar el desarrollo de
habilidades y el crecimiento personal de los individuos y las comunidades. Los trabajadores
38
sociales pueden utilizar esta teoría para diseñar intervenciones que involucren a las personas
en experiencias prácticas, fomentar la reflexión y el análisis crítico, apoyando la aplicación de
nuevos conocimientos y habilidades en la vida cotidiana.
4.8. Teoría del aprendizaje socio constructivista
Teoría desarrollada por L.S Vigotsky en la década de 1920, según (Vega et al., 2019),
se basa en el alumno como ser social, donde la cultura modifica o crea todo su aprendizaje,
si el conocimiento de una persona se construye socialmente de acuerdo a esta teoría será
entonces necesario que la planeación se diseñe con actividades que permitan precisamente esa
interacción social y que la relación no se centre en alumno-maestro, sino que se lleve a
éste a su comunidad y se promueva la participación activa con sus pares.
Se destaca la importancia de la interacción social y la colaboración en el proceso de
aprendizaje, en la idea de que el conocimiento se construye socialmente a través de la
interacción con otros y con el entorno. Orbegoso (2010) menciona que la teoría de Vigotsky se
basa principalmente en el aprendizaje sociocultural de cada individuo y por lo tanto en el medio
en el cual se desarrolla. Es por eso que Vigotsky introduce el concepto de “zona de desarrollo
próximo” (ZDP).
La importancia de esta teoría es interactuar con otros, compartir tus ideas y aprender de
las experiencias de los demás. Esta teoría te empodera para construir tu propio conocimiento a
través de la interacción social y la reflexión. Desde el Trabajo Social esta teoría es una
herramienta valiosa que reconoce que el aprendizaje y el desarrollo ocurren mejor en contextos
sociales donde los individuos pueden interactuar, compartir experiencias y construir
conocimientos juntos.
39
CONCLUSIÓN
A lo largo de este análisis sobre los enfoques de la educación social, se subraya que la
práctica educativa no puede entenderse como un proceso neutro o descontextualizado, ya que
está íntimamente ligada a realidades de vulnerabilidad, exclusión y desigualdad. La educación
social, por tanto, requiere un enfoque profundamente humano, crítico y transformador, que no
se limite a la transmisión de conocimientos, sino que promueva la emancipación tanto
individual como colectiva.
Se destacan dos paradigmas como los más pertinentes en la actualidad: el paradigma
histórico-social y el enfoque crítico-socioconstructivista. El primero subraya que el desarrollo
humano está condicionado por los contextos económicos, culturales y políticos, por lo que la
educación debe ir más allá de la simple adquisición de conocimientos, e incluir una reflexión
crítica sobre las estructuras sociales que perpetúan la desigualdad. Por su parte, el enfoque
crítico-socioconstructivista, basado en las ideas de Freire y Vygotsky, resalta la importancia de
concebir al sujeto como un actor activo en su propio proceso de aprendizaje, dentro de una
realidad compartida que puede ser transformada a través del diálogo, la reflexión y la acción
colectiva.
Estos enfoques implican la necesidad de prácticas pedagógicas inclusivas y
participativas, comprometidas con los derechos humanos y el respeto por la diversidad. Esta
diversidad, ya sea cultural, de género, generacional o funcional, debe ser vista como una
riqueza educativa y no como un obstáculo. En este sentido, educar no es solo enseñar; es abrir
caminos, generar oportunidades y acompañar procesos de transformación.
La educación social se encuentra en un constante proceso de evolución, influenciada
por diversas tendencias y teorías que enriquecen su práctica y la adaptan a las realidades
40
contemporáneas. Las tendencias actuales, como la profesionalización del educador social, el
enfoque de derechos, la atención a la diversidad y la digitalización, reflejan un compromiso
con una educación más inclusiva y ética.
La educación social se presenta como un proceso transformador que va más allá de la
mera transmisión de conocimientos, enfatizando la importancia de un enfoque crítico, inclusivo
y ético. Como trabajadores sociales se puede utilizar los principios de la educación social para
desarrollar intervenciones que consideren no solo las necesidades inmediatas de los individuos,
sino también sus contextos sociales, culturales y económicos además que con un conocimiento
profundo de los paradigmas y enfoques educativos, los trabajadores sociales pueden diseñar
intervenciones adaptadas a las realidades específicas de las comunidades con las que trabajan,
garantizando así que sean relevantes y efectivas.
Poder aprender sobre los distintos paradigmas, enfoques, tendencias y teorías de la
educación social no solo enriquece nuestros conocimientos, sino que también nos prepara de
manera integral para nuestra futura labor como trabajadoras y trabajadores sociales. Este
aprendizaje nos brinda herramientas valiosas que nos ayudarán a diseñar intervenciones más
justas, inclusivas y adaptadas a la realidad de las personas con las que trabajemos.
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