REPUBLICA BOLIVARIA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD EXPERIMENTAL DEL TRANSPORTE (UNETRANS)
GABRIEL RIVERO C.I:30.565.743
INTRODUCION:
Los signos de puntuación son herramientas fundamentales en la escritura que permiten
estructurar y dar claridad a nuestras ideas. Actúan como guías para el lector, marcando
pausas, enfatizando emociones, y organizando el flujo de la información. Sin ellos, el texto
sería un conjunto de palabras inconexas, lo que dificultaría la comprensión y la fluidez.
Dentro de los diversos signos de puntuación, el signo de interrogación (¿?) tiene un papel
crucial en la comunicación escrita, este signo no solo indica que una oración es una
pregunta, sino que también transmite curiosidad e interés. Su correcta utilización es
esencial para el entendimiento del mensaje que se desea transmitir, ya que ayuda a
distinguir entre afirmaciones y cuestionamientos. En español, a diferencia de otros
idiomas, utilizamos el signo de interrogación de apertura (¿) y el de cierre (?), lo que
resalta la naturaleza interrogativa de la frase desde el inicio.
DESARROLLO:
¿QUÉ SON LOS SIGNOS DE PUNTUACION?
Los signos de puntuación son cierto tipo de signos ortográficos, es decir, de marcas que
acompañan el lenguaje escrito (distintas de los números y las letras). Esta clase particular
de signos sirven para delimitar las frases, los párrafos y las unidades de texto que
componen su estructura, para así organizar las ideas que expresa y jerarquizar
correctamente las principales y las secundarias. Los signos de puntuación, así, cumplen
un cometido lógico y sintáctico en la lengua escrita, pues en la hablada ese rol lo cumplen
los silencios y las pausas. Su cometido principal es evitar las ambigüedades que puedan
enturbiar la comprensión del discurso, pero también señalar las características especiales
del mismo, como incisos, citas textuales, voces de personajes, etcétera. Además,
permiten modular lo escrito, o sea, controlar la entonación con la que debe leerse, para
así recomponer las sutilezas del lenguaje a partir del texto.
SIGNO DE INTERROGACION
Estos signos de puntuación tienen el propósito de marcar la entonación del texto, para
que podamos distinguir entre una pregunta o una exclamación, como un grito. Son
particularmente útiles a la hora de reproducir la oralidad, como en los diálogos, y siempre
vienen en pares: el signo de apertura y el signo de cierre. Esto último es obligatorio en el
español, a diferencia de otras lenguas que emplean únicamente el de cierre, ya que
la sintaxis de la lengua no siempre permite percibir fácilmente en donde inicia la
entonación deseada. Así, los signos de interrogación sirven para hacer explícitas las
preguntas, como en: “¿Adónde fuiste ayer?” o “¿Con qué salsa quieres tu pasta?”;
mientras que los signos de exclamación se utilizan para introducir interjecciones, gritos,
frases imperativas o cualquier tipo de exclamación enfática o dicha en un tono de voz
elevado. Por ejemplo: “¡Qué mala suerte!”, “¡Deténgase o disparo!” o “¡Dios mío!”
¿QUÉ SON LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN?
Los signos de interrogación son aquellos que permiten señalar que un enunciado es
interrogativo. En otras palabras, estos signos son el recurso que tenemos en el español
para hacer que una oración represente una pregunta. Dado que estamos hablando en
plural (es decir, “signos” y no “signo”) es lógico que nos referimos a dos signos y no a uno
solo: “¿”, el de apertura, y “?”, el de cierre. Por último vale resaltar que en la
pronunciación debemos hacer un cambio cuando digamos un enunciado interrogativo.
Solo así podremos indicarle a la otra persona que estamos haciendo una pregunta.
¿SIGNOS DE PREGUNTA O DE INTERROGACIÓN?
Los signos de interrogación pueden ser llamados también “signos de pregunta”. Sin
embargo, la primera opción es el nombre formal indicado por la RAE. Por lo tanto, es el
que debemos usar en nuestros textos. La otra es principalmente una denominación que
se utiliza más de manera informal. Sea como sea, los dos nombres hacen referencia a la
idea de preguntar, que es la esencia de los signos de interrogación.
REGLAS DE LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN
Los signos de interrogación tienen varias reglas que debemos tomar en cuenta antes de
utilizarlos dentro de un texto. Por suerte, ninguna de ellas es realmente compleja:
Siempre van los dos signos.
Van unidos a las palabras que contienen y a los demás signos.
Puede seguirlos cualquier signo, menos el punto.
Deben ir donde inicie la pregunta.
Deben contener los vocativos si no van al inicio.
Pueden crear preguntas dependientes o independientes.
En este apartado nos enfocaremos en explicarlas con detalle para que no te
queden dudas ni cometas errores ortográficos sin darte cuenta.
SIEMPRE VAN LOS DOS SIGNOS
Por norma general, ambos signos de interrogación deben aparecer siempre en el
texto. Ahora bien, existen dos usos especiales que son una excepción a esa regla (más
adelante profundizaremos un poco más en esto). En el resto de los casos que nos
encontremos, el signo de interrogación de apertura (¿) va al inicio de la oración y el de
cierre (?), al final:
“¿Me puedes echar una mano con esto?”.
VAN UNIDOS A LAS PALABRAS QUE CONTIENEN Y A LOS DEMÁS SIGNOS
Los signos de interrogación tienen que ir unidos a las palabras que hay dentro de ellos y
también a los signos de puntuación que vienen después: “¿Quieres venir?: tengo un
boleto extra”.
“¿Y qué?, eso no cambia nada”.
La regla es completamente distinta con los signos y palabras que están antes. En ese
caso, deben ir separados, a menos que estemos usando comillas:
Pero, seamos sinceros, ¿quién podría creerse eso?
Entonces ¿cuándo podrías venir?
Fue en ese momento cuando me dijo “¿tienes idea de lo que haces?”.
PUEDE SEGUIRLOS CUALOQUIER SIGNO, MENOS EL PUNTO
Los signos de interrogación cuentan con una puntuación independiente. En consecuencia,
pueden actuar como cierre de un enunciado, por lo que no hace falta ningún punto:
“¿Sería posible que dejaras de hacer ruido? Ya me tienes bastante harto”.
Claramente, la primera letra que viene en la oración luego del signo de cierre tiene que
estar en mayúsculas. Asimismo, a excepción del punto, cualquier otro signo puede
aparecer después: las comas, los dos puntos, etc.
DEBEN IR DONDE INICIE LA PREGUNTA
En un texto puede pasar que la pregunta abarque una parte o fragmento y no la oración
completa. En ese caso, los signos deben ir donde inicie la interrogación:
Olvidando eso, ¿qué tal si nos vamos de acampada?
Sabes que te amo, ¿verdad?
En ambos ejemplos el sentido de la pregunta comprende única y exclusivamente la parte
que va después de la coma, así que solo en ella colocamos los signos de interrogación.
Además de lo anterior, como las preguntas están a mitad de cada ejemplo, no inicia con
mayúscula la primera letra luego del sino de apertura.
DEBEN CONTENER LOS VOCATIVOS SI NO VAN AL INICIO
Para entender esta regla antes debemos definir lo que es un vocativo. Pues bien, se trata
de aquellas palabras con las que se llama a un sujeto dentro de una oración:
“María, no puedo creer eso de ti”.
“Eso fue lo que me dijo, papá”.
Los vocativos pueden ser nombres propios (“María”) y también sustantivos comunes
(“papá”). Igualmente podrían aparecer al principio o al final. Si están al comienzo irán
fuera de los signos de interrogación, y viceversa:
“María, ¿cómo pudiste engañarnos así?”.
“¿A dónde pensabas ir con mi dinero, Miguel?”.
PUEDEN CREAR PREGUNTAS DEPENDIENTES O INDEPENDIENTES
Cuando en un mismo párrafo colocamos varias preguntas seguidas, podemos unirlas
como parte de un mismo enunciado. Si elegimos esta opción debemos separarlas con
una coma o con un punto y coma: ¿Y quién la ayudó?, ¿por qué no vino hasta nosotros
en busca de apoyo?, ¿pudo solventar el problema finalmente?
¿Y quién la ayudó?; ¿por qué no vino hasta nosotros en busca de apoyo?; ¿pudo
solventar el problema finalmente?
Está claro que la segunda y tercera preguntas inician con minúscula. La segunda opción
es crear una oración con cada pregunta. Aquí si va en mayúsculas la primera letra:
¿Y quién la ayudó? ¿Por qué no vino hasta nosotros en busca de apoyo? ¿Pudo
solventar el problema finalmente?
¿PARA QUÉ SIRVEN LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN?
Los signos de interrogación sirven para hacer una pregunta dentro de un párrafo o una
oración.
En resumidas cuentas, la finalidad primordial de estos signos es indicar la presencia de
preguntas o interrogantes. No importa si son cortas o largas, siempre y cuando estén
dentro de ellos:
“¿Cuándo podrías venir a ayudarme?”.
“¿Estás consciente de que si él descubre toda la farsa que hemos armado podría
demandarnos?”.
“¿Acaso no te dije que, en el remoto caso de que mi madre volviera, ella jamás sería
ningún obstáculo para que tú y yo pudiésemos tener la boda de nuestros sueños?”.
Pero como ocurre muchas veces los signos de interrogación tienen usos especiales.
Vamos a enfocarnos ahora en cada uno.
PARA INDICAR IRONÍA
Si queremos señalar que estamos diciendo alguna palabra con un sentido irónico o
contrario, podemos usar el signo de interrogación de cierre. Basta con que lo coloquemos
junto a ella y dentro de paréntesis:
Sería divertido (?) que alguien con tan mal humor viniera a enseñarnos.
Ella tiene una forma (?) maravillosa de hacer las cosas.
Este uso es exactamente el mismo que podríamos hacer utilizando las comillas:
Sería “divertido” que alguien con tan mal humor viniera a enseñarnos.
Ella tiene una forma “maravillosa” de hacer las cosas.
Tal como vemos, en este caso podemos saltarnos la norma de que tienen que ir siempre
los dos signos, el de apertura y el de cierre.
PARA HACER ÉNFASIS
Puede que queramos resaltar en mayor medida una pregunta. Cuando esto sucede
mientras hablamos simplemente elevamos la voz. Pero a nivel textual nuestro recurso es
repetir los signos de interrogación:
“¿¿Qué me estás queriendo decir??”.
Tanto el signo de apertura como el de cierre deben repetirse el mismo número de veces
siempre. A su vez, no debemos colocar más de dos o tres signos seguidos:
“¿¿Cómo pudiste hacer algo así??” (correcto).
“¿¿¿Cómo pudiste hacer algo así???” (correcto).
“¿¿¿¿Cómo pudiste hacer algo así????” (incorrecto).
PARA SEÑALAR UNA FECHA DUDOSA
Por último, los signos de interrogación nos permiten indicar que no estamos seguros de
una fecha. Para eso debemos colocarla dentro de ellos. Esto es algo muy común en las
fechas de nacimiento y muerte en las enciclopedias:
“Henríquez, Juan Esteban (¿1967?-1998)”.
Lo más ideal es que usemos ambos signos, aunque es válido utilizar solamente el de
cierre:
“Henríquez, Juan Esteban (1967?-1998)”.
Así pues, este es el otro caso en el que podemos saltarnos la norma de colocar los dos
signos sin caer en un error ortográfico.
ORACIONES INTERROGATIVAS
Las oraciones interrogativas son las que contienen una pregunta. Sin embargo, esta
última puede aparecer en dos presentaciones:
Oraciones interrogativas directas.
Oraciones interrogativas indirectas.
Según cuál de las dos se trate, deberemos aplicar los signos de interrogación para
señalar la presencia de las preguntas. Por ende, nos conviene conocer cada presentación
para evitar errores. Oraciones interrogativas directas
Este primer tipo de oraciones interrogativas es el más sencillo. Se caracterizan porque la
pregunta abarca la oración o frase de manera completa:
“¿Cuánto dinero necesitas? Quizás podría ayudarte un poco”.
Aquí los signos de interrogación deben abarcar la pregunta en sí. Esta oración es directa
porque no hay ningún elemento del que dependa.
ORACIONES INTERROGATIVAS INDIRECTAS
En las oraciones interrogativas indirectas la pregunta no es lo principal dentro del
enunciado, sino que está acompañada de otra palabra que la introduce:
“Dime cuánto dinero necesitas. Quizás podría ayudarte un poco”.
En el ejemplo, “dime” introduce la pregunta. Por consiguiente, ya no es directa, sino
indirecta. Y como tal, no debe ir acompañada de los signos de interrogación.
En este punto debemos añadir que las palabras con tilde diacrítica pueden funcionar de
modo interrogativo sin necesidad de estos signos.
Descubre aquí cómo utilizar la tilde diacrítica correctamente
CONCLUSIÓN SOBRE LOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN
Los signos de puntuación son elementos fundamentales en la escritura que no solo
organizan el texto, sino que también guían la interpretación del mensaje del autor. Su
correcta utilización es esencial para evitar ambigüedades y facilitar la comprensión del
contenido, permitiendo que las ideas fluyan de manera coherente y estructurada. A lo
largo de la historia de la lengua, los signos de puntuación han evolucionado y se han
adaptado a las necesidades comunicativas de cada época, reflejando las
transformaciones de la lengua y el pensamiento. En un contexto académico y profesional,
dominar el uso de estos signos se convierte en una habilidad imprescindible, ya que
contribuye a la claridad y precisión de los argumentos presentados. Por ello, es
fundamental que los estudiantes y profesionales desarrollen un entendimiento profundo
de las reglas y matices que rigen la puntuación, no solo para enriquecer su escritura, sino
también para mejorar sus capacidades comunicativas en un mundo cada vez más
interconectado y competitivo. En definitiva, la puntuación trasciende su rol meramente
técnico, convirtiéndose en un componente esencial para el éxito comunicativo.