La Aplicación de La Tecnociencia Al Hombre: Discernimiento Ético en Relación Con La Propuesta Transhumanista-Posthumanista
La Aplicación de La Tecnociencia Al Hombre: Discernimiento Ético en Relación Con La Propuesta Transhumanista-Posthumanista
LA APLICACIÓN DE LA TECNOCIENCIA AL
HOMBRE: DISCERNIMIENTO ÉTICO EN RELACIÓN
CON LA PROPUESTA TRANSHUMANISTA-
POSTHUMANISTA
Resumen:
Palabras clave: El transhumanismo-posthumanismo es una corriente de pensamiento que aparece muy ligada al desa-
Transhumanismo, rrollo de la tecnociencia y su aplicación al hombre. Al mismo tiempo que esta corriente debe ser sujeta a
tecnociencia, critica hay que alumbrar un paradigma antropológico y ético que permita aceptar o no los nuevos avances
mejoramiento tecnocientificos, realizando un discernimiento entre ellos. Tal discernimiento, debe llevarnos a sopesar la
humano, ética. bondad de esos avances rechazando sólo aquellos que supongan una degradación del ser humano, y acep-
tando los que ayuden a que el hombre sea más plenamente hombre. Para ello, en el articulo se plantea par-
Recibido: 03/02/2021
tir en ese discernimiento desde un principio ético como es el del respeto a la integridad del hombre. Junto
Aceptado: 05/04/2021 a él, es necesario actuar con precaución respecto a la salud humana en relación a su unidad psicosomática.
Habrá también que evitar el derivar la eticidad de estos avances desde la misma tecnociencia. Por último,
el discernimiento requiere, en última instancia, partir de una idea sobre lo que es el hombre, proponiendo
la necesidad de hacerlo desde una concepción dual que no dualista de la persona humana. Partiendo de
todo lo anterior se indican en el trabajo diversos criterios éticos que completen el principio de respeto de
la integridad humana antes indicado: respetar y promocionar la vida humana en todas sus dimensiones,
uso de la tecnología al servicio del ser humano de forma controlada y que reporte beneficio social o, va-
lorar cada técnica no sólo desde una perspectiva terapéutica, sino también desde el mejoramiento de la
unidad psicosomática humana. En conclusión, hay que reconocer en el hombre su singularidad de un ser
corporal que conoce y ama en libertad, cuyos fines no están circunscritos a las cosas materiales o sensibles,
pero que sólo son realizables en y desde su propia condición material. En consecuencia, toda intervención
tecnocientifica que altere sustancialmente su condición corporal es inhumana no en cambio cuando ésta
repare o potencie —sin abolirlas— sus propias cualidades.
183
Luis Miguel Pastor García La aplicación de la tecnociencia al hombre: discernimiento ético en relación con la propuesta transhumanista…
Abstract:
Keywords: Transhumanism-posthumanism is a current of thought that appears closely linked to the development
Transhumanism, of technoscience and its application to man. At the same time that this current must be subject to criticism,
technoscience, an anthropological and ethical paradigm must be illuminated that allows accepting or not the new techno-
human enhancement, scientific advances, making a discernment between them. Such discernment should lead us to weigh the
ethics. goodness of these advances, rejecting only those that represent a degradation of the human being, and
accepting those that help man to be more fully man. To do this, the article proposes starting the discern-
ment from an ethical principle such as respect for the integrity of man. Together with him, it is necessary
to act with caution regarding human health, considered in relation to his psychosomatic unity. It will also
be necessary to avoid deriving the ethics of the advances from the same technoscience. Finally, discernment
requires, ultimately, starting from an idea about what man is, proposing the need to do so from a dual
rather than dualistic conception of the human person. Based on all of the above, various ethical criteria
are indicated in the work that complete the principle of respect for human integrity indicated above: res-
pect and promote human life in all its dimensions, use of technology at the service of human beings in a
controlled manner and that report social benefit or value by each technique, not only from a therapeutic
perspective, but also from the improvement of the human psychosomatic unit. In conclusion, it is necessary
to recognize in man the uniqueness of him as he is a bodily being who knows and loves in freedom, who-
se ends are not limited to material or sensible things, but which are only achievable in and from his own
material condition. Consequently, any techno-scientific intervention that substantially alters his body con-
dition is inhuman, not instead when it repairs or enhances —without abolishing them— his own qualities.
avances tecnocientificos, realizando un discernimiento de acción de la nueva función pudiera ser a voluntad y en
ellos. Tal discernimiento, hecho tanto a nivel científico el segundo dependería de la libertad de de la persona.
como filosófico, debe llevarnos a sopesar la bondad de Evidentemente, este espectro de situaciones modifican
los avances rechazando sólo aquellos que supongan una la corporalidad humana de diversa manera o grado y,
degradación del ser humano, y aceptando los que ayuden el efecto que pueden tener en la persona considerada
a que el hombre sea más plenamente hombre: aquellos como un todo, puede ser muy diverso. Si partimos de una
que afirmen la realización libre de su ser y no los que lo antropología basada en la unidad sustancial humana3 los
nieguen o destruyan. Esta tarea pienso que debe supo- cambios que acontecen en la corporalidad afectan al todo
ner el desarrollo de una nueva parte de la bioética más personal; tanto los que tienen efectos sobre las funciones
que la creación de una nueva disciplina independiente fisiológicas como sobre las psicológicas. Además, entre
como la tecnoética. Considero que la tecnoética2 debería ellas hay una mutua influencia, en cuanto la alteración
desarrollarse —por lo menos una gran parte— dentro del cuerpo en sus funciones, por ejemplo visuales, afecta
de la bioética, en cuanto que la relación del hombre con a la psicología de la persona y las alteraciones en las fun-
las diversas posibilidades de la tecnociencia se produce, y ciones psicológicas tienen su efecto sobre el resto del or-
éste se ve afectado, a través de su corporalidad, es decir, ganismo. La persona, sea por la inserción de una prótesis
de su condición de viviente. Como expondré más adelan- o la intensificación de su actividad locomotora, o por la
te pienso que el discernimiento en la aceptación de estas acción de un fármaco que incrementa la memoria o altera
tecnologías depende mucho del respeto a lo que es el las bases neurológicas del comportamiento ético, se ve en
hombre y, en concreto su vida biológica. última instancia, afectada. Al final, es la persona la que
padece un cambio tanto es su realidad óntica cómo tam-
2. La tecnociencia y la corporalidad humana: el bién en como ella se autoexperimenta y autocomprende.
principio de la integridad La acción modificadora puede, en mayor o menor medi-
da, alterar no sólo la realidad humana como tal, sino la
En esta línea hay que afirmar que desde hace bas-
identidad concreta del individuo o el reconocimiento de
tante tiempo la ciencia experimental y las aplicaciones
uno mismo como individuo de la especie humana. Estos
derivadas de ellas ya están afectando en la actualidad la
últimos efectos de carácter subjetivo, considerados em-
integridad humana. Es cierto que hay diversas líneas de
píricamente no son elementos que puedan llevarnos sin
investigación que plantean posibilidades nuevas que pue-
más a enjuiciar la licitud de las modificaciones, pero son
de afectar más íntimamente al hombre y a su identidad.
muy importantes. Ellos expresan un cambio, sustancial
Pero muchas de ellas se basan en el uso de máquinas co-
o accidental, acaecido en la persona, que también está
nectadas al hombre, fármacos, intervenciones genéticas
en relación con que las modificaciones producidas sean
y prótesis que se adhieren al hombre o se incorporan a
concordes o no con la condición humana. Esto permite
él. Tales modificaciones de la integridad humana pueden
hacer una valoración de su carácter humano o antihuma-
tener un triple carácter: uno de tipo terapéutico, que res-
no y, en consecuencia, actuar con responsabilidad en su
tablezca las funciones habituales humanas; un segundo
aceptación o rechazo.
que refuerce o incremente las mismas; y un tercero que
suponga la adquisición de nuevas cualidades o funciones.
Esta última posibilidad podría ser permanente o tempo- 3. Aspectos previos del discernimiento
ral, en cuanto que la nueva función estuviera totalmente Siguiendo estos racionamientos y en relación a la
incorporada en la integridad de la persona o no. En el tecnociencia actual es necesario en primer lugar abor-
primer caso no existiría la posibilidad de que la puesta en dar el estado actual de los avances científicos desde una
2 Lupiccini, R. y Adell, R. (Editores). Handbook of Research on 3 García Cuadrado, J.A. Antropología filosófica.Una introduc-
Technoethics. Idea Group Publishing, Hershey, 2008, ción a la Filosofía del Hombre, Eunsa, Pamplona,2001,126-132.
4 Vallès-Peris N, Domènech M. “Robots para los cuidados. La 5 Yepes, R. y Aranguren J. Fundamentos de Antropología. Un
ética de la acción mesurada frente a la incertidumbre”. Cuadernos ideal de la excelencia humana, 6 edición. Eunsa, Pamplona, 1998.
de Bioética. 2020; 31(101):87-100. Capítulos 4 y 5.
campo del conocimiento de la realidad, la obtención de paliar en parte ciertos límites de su modo de ser, o posi-
una verdad es algo bueno en sí mismo, es fácil advertir bilitarle acciones que de por sí no es capaz. En realidad,
que algunas de sus aplicaciones pueden ser contrarias a la técnica siempre ha existido junto al hombre y quizá se
lo humano y como tales rechazables éticamente. Es cier- podría afirmar que es no sólo una manifestación de su
to, que en el trabajo científico pueden utilizarse medios existencia, sino que es una capacidad definitoria de su
que dañen a la persona, pero el “producto” obtenido de identidad7. Ahora bien, que tal capacidad pueda erigir-
esa actividad científica, si es verdadero, siempre posee se en medio de deconstrucción y recreación del propio
una bondad intrínseca. Pero en el caso de la tecnocien- hombre, suena no sólo a la descomposición del hombre,
cia, no sólo se requiere que los medios utilizados en sino a la disolución de la misma técnica en las dimensio-
la obtención de nueva aplicación sean concordes con nes más básicas del hombre: una técnica al servicio de
la dignidad humana, sino que además su propia fina- la ambición y las emociones humanas de poder o placer.
lidad aplicativa tiene que ser buena. De esta forma, la
tecnociencia requiere para su generación un sentido o 4. El discernimiento de la tecnociencia
significado propio. Y lo más importante: tal sentido no
En consecuencia con lo comentado, hay que hacer
se puede deducir de su propia aplicación ni de las ven-
un análisis o evaluación ética, particularizada, de esos
tajas que conlleva. El juicio ético sobre la bondad de
avances pues, la posible deshumanización, no la causa la
una técnica concreta, puede y debe partir de los datos
tecnología sino un uso inadecuado de ella. Los principios
empíricos técnico-científicos, (son una condición nece-
que deben guiar el discernimiento de lo técnicamente
saria), pero la conclusión ética no se reduce a ellos. Si
tiene que estar, en mi opinión, en conexión directa con
no fuera así, la tiranía de lo que se puede hacer sería
lo que es el hombre y en cómo esas tecnologías pueden
completa6. Los bienes útiles, que son tan propios de la
afectarlo. Para ello, considero en primer lugar, que es
lógica de resultados y el dominio sobre lo producido,
muy importante acudir a la experiencia que ya posee-
que se genera en la técnica, se impondrían a la propia
mos sobre determinada tecnociencia aplicada al hombre
realidad humana. Entonces no estarían las aplicaciones
en la actualidad; y, en segundo lugar, distinguir la exis-
biotecnológicas al servicio y promoción del hombre, sino
tencia de una cierta gradualidad en los diferentes tipos
más bien, el hombre estaría al servicio de la tecnología.
de modificaciones a aplicar al ser humano. Por último,
Esto supondría una configuración de lo humano por la
siempre es indispensable partir de una correcta idea de
tecnociencia y no una subordinación de ésta a lo que es
lo que es el hombre.
el hombre. El riesgo, en consecuencia, podría ser una
progresiva corrupción de la esencia humana y, en mi
4.1 La idea de hombre en el discernimiento de la
opinión, más que una posible recreación del hombre, su
tecnociencia
posible degradación.
Esto último, evidentemente es el “quid de la cues-
b) Aunque existen los riesgos que he apuntado, es
tión”: la imagen que tengamos de lo que es en última
necesario considerar que la finalidad de la tecnología
instancia un ser humano determinará inapelablemente,
no tiene porque ser contraria al hombre. Es más, la po-
no sólo su condición actual, sino también la que desea-
tencialidad de ayuda al hombre encerrada en ella es in-
mos que sea en el futuro.
mensa, aunque no infinita. Es la persona humana quien
dirige la tecnociencia y, por lo tanto, teniendo en cuenta Todas las corrientes antropológicas presentan entre
ciertas premisas éticas, puede generar mucho bien al sus postulados teóricos la certeza de que el hombre es
hombre. Un bien que puede ampliar su acción, superar o un ser de carencias, inacabado y con cierta dificultad de
alcanzar su propia realización desde sí mismo. Hasta cier-
6 Pastor LM. “Evidencia científica y discurso bioético”. 7 Del Barco Collazos J.L. “La índole tecnológica del ser
Cuadernos de Bioetica. 2009; 20(70):453-469. humano” Cuadernos de Bioética. 2009;20(68):11-20.
to punto y en todas ellas, se identifica una cierta contra- figuración del ser personal9. La esencia o naturaleza del
dicción humana entre su deseo de realización-perfección hombre, desde esta perspectiva es un producto, no un
y la posibilidad real de alcanzarla. Una incapacidad que elemento previo constitutivo que marca unos límites de
requiere ayuda externa, pues de lo contrario, el hombre potencialidad y posibilidad, tras los cuales se disolvería
quedaría frustrado y estaríamos sometidos a un inquie- la propia realidad de lo que es el hombre. Aquí cabe,
tante, torturante y hasta engañoso deseo. Se trataría de en principio, todo lo que se pueda imaginar y hacer
una sarcástica ironía, o una broma de mal gusto, que realidad. Ahora bien, tal postura antropológica ¿es algo
nos estaría causando nuestra propia condición humana. realizable? o ¿es una irrealidad producto de una previa
La solución de esta situación o instalación humana es reducción de lo real sobre la que se construye una fic-
muy diferente, según la concepción antropológica que ción de hombre? Tocamos aquí uno de los puntos, que
sostengamos. Si consideramos que en el hombre sus ca- considero más importantes a la hora de poder abordar
rencias hacen relación a una determinada potencialidad, las aplicaciones de la tecnociencia al hombre. Se trata de
que debe ser actualizada y afirmada, emerge un futuro dilucidar cuáles son los componentes del hombre y cómo
muy diferente del que se puede esperar, si consideramos estos se relacionan entre sí.
que el hombre es en realidad pura posibilidad que solo
se hace realidad en la medida en que éste actúa o se ac- 4.2 La composición humana y el discernimiento de
túa sobre él. En el primer caso, consideramos que existe la tecnociencia
un modo de ser hombre, que muestra una estructura Todas las perspectivas antropológicas aceptan que el
no sólo previa y actual, sino que apunta a ciertas metas, hombre no es un ser simple, pero a la hora de explicar
que hay que desarrollar y llevar a buen fin. La actividad cómo se articula la composición, surgen las diferencias10.
libre del hombre no constituye la esencia del hombre,
En principio, es fácil que todos admitan la presencia
sino que trabaja desde ella, en el sentido de afirmarla y
de una dimensión corporal y otra de carácter mental o
conducirla a plenitud. Esto no significa, que la natura-
psicológica. El problema radica en considerar al hombre
leza o humanidad sea un componente del hombre que
con dos componentes —dualidad— pero constituyendo
le impulse a comportamientos fijos y determinados, y
una sola sustancia, o por el contrario, una realidad cons-
que constituyen su plenitud. Estamos más bien ante un
tituida por dos sustancias, donde una de ellas depende de
componente del hombre básico, fundamental y perma-
la otra. En el primer caso, estaríamos considerando, que
nente que posibilita múltiples formas de ser realizado,
en la definición de lo que es un hombre, tendría tanto
sin que se anule o niegue su realidad. Es cierto que
peso lo corporal como la mental, de tal modo, que la
constituye un punto de referencia del que se parte y
ausencia de cualquiera de esos dos elementos significaría
cuya negación por la libertad, supone malograr la pro-
la pérdida de lo humano. En términos sencillos habría
pia identidad del ser humano8.
que afirmar que es muy propio de los humanos pensar,
En el segundo caso la situación es diferente pues la decidir, mostrar autoconciencia o libertad, pero al mismo
carencia y la apertura a recibir formas que completen el tiempo deberíamos indicar que también lo es ser de carne
hombre se absolutizan. En realidad, no hay nada como
punto de partida: solo un existente humano con liber- 9 Pieper, J. La fe ante el reto de la cultura contemporánea,
tad, que a golpe de decisiones configura su modo de Madrid, Rialp,2000, págs. 252-268 “«No hay naturaleza humana
porque no hay Dios para concebirla». A la pregunta, que in-
ser. No existe pues ningún elemento previo que defina mediatamente se impone, de qué sea en definitiva el hombre, si
no hay realmente naturaleza humana,responde Sartre totalmente
o caracterice qué es lo humano; más bien, se reduce la consecuente: «En el principio es absolutamente nada» ¿Y después?
condición humana a una mente que opera sobre una Después «no es otra cosa sino lo que ha hecho de sí mismo». El
hombre se descubre y se hace a sí mismo, sin proyecto alguno
materia informe, sobre la cual se genera la propia con- previo. Eso es precisamente lo que, en la terminología de Sartre, se
denomina libertad.”
10 Corazón González, R. “Persona”. En: Diccionario de Filoso-
8 Millan-Puelles, A. Ética y Realismo, Rialp, Madrid, 1996 fía. González, A.L., (Editor). Pamplona. 2010.
y hueso. Es decir, la totalidad del hombre, de una forma 4.3 Propuesta de criterios para el discernimiento
no claramente explicada en el orden experimental, es desde una antropología de la unidad
una realidad que al mismo tiempo es corporal y mental. Por todo lo venimos que comentando, considero que
Se trataría, de una mutua interioridad, de forma que a la hora de discernir las aplicaciones de la tecnociencia al
todas las actividades del hombre, en un grado mayor
hombre, hay que profundizar en la unidad de los diversos
menor, dependerían tanto de su componente somático
componentes del ser humano, respetándolos y superando
como del mental. Desde esta perspectiva antropológica,
toda forma de dualismo. Volviendo a algo ya tratado
la condición de sustancia viviente del hombre no es algo
anteriormente, en la aplicación o no de la tecnociencia
accidental para él, sino que está en la misma esencia de
al hombre, no se puede aceptar sin más las propuestas
lo que es el hombre y, por tanto, lo define como tal.
del T-P sin analizar qué idea previa del hombre subya-
Destruirla o transformarla, de tal forma que ya no sea
ce en ellas. Visto esto, comentábamos que era necesario
la misma, supone al mismo tiempo cambiar la identidad
también, para el discernimiento ético, tener en cuenta
de esa sustancia. Pero aún más: impide razonablemente
la experiencia que ya poseemos y el grado de alteración
pensar que pueda ser sustituida. La actividad vital es una
que supone cada tipo de tecnociencia para el hombre.
condición necesaria sobre la que se apoya y existe la rea-
Ambas cuestiones van unidas en cuanto ya, desde hace
lidad humana, y su eliminación supone la destrucción del
años, existen aplicaciones farmacológicas o tecnologías
hombre dentro de nuestro universo material.
que se han ido incorporando en la biomedicina, la bio-
En el segundo caso, que es la perspectiva antropo-
mecánica o la informática en la vida de los hombres, lo
lógica que más domina en los promotores del T-P, exis-
que ya ha supuesto un cierto grado de reflexión previa
te un dualismo: el componente corporal es meramente
para aceptarlas. En la actualidad en el ámbito biomédico
una realidad yuxtapuesta a la mental que puede ser
hay numerosas prótesis artificiales, que son utilizadas por
modificada, perfeccionada, cambiada o hasta sustituida
los humanos y que pueden ser externas a él, como unas
sin que se afecte la identidad de la sustancia humana.
simples gafas o unos audífonos; o incorporadas en su
No es que se afirme la existencia de un componente o
propio organismo, como puede ser un marcapasos o una
sustancia espiritual, que no se vería afectado por los
válvula artificial en el corazón. En todos estos casos las
cambios corporales, sino que manteniéndose en un pla-
posibilidades y capacidades humanas se han visto amplia-
no estrictamente materialista, se considera la existencia
das, pero en ellos, se han seguido una serie de principios
de un pensamiento, una voluntad, un yo personal, que
relativos al respeto de la integridad humana. De esta
puede ser separado o desgajado de la condición biológi-
ca humana. Es aquí donde pienso que la imaginación y manera, la preservación de la salud física o psíquica, el
la fantasía nos juegan una mala pasada. ¿No es esto, un carácter terapéutico de las intervenciones, la disminución
sujeto vaporoso e ideal y por tanto no real? ¿Cómo es de la discriminación o el incremento de la justicia entre
posible la existencia de una subjetividad dentro de este los hombres, han sido principios que han guiado estas
mundo material no anclada en la misma materia viva? aplicaciones. Estos principios, además, se han ido modu-
En mi opinión, en los promotores de la T-P existe un lando en función de que la tecnología afectase más o
dualismo materialista implícito11 que reduce al hombre menos a la propia condición humana: por sus efectos; por
a una sola dimensión mental. Además, olvida que ésta su mayor o menor integración con el propio cuerpo; por
por sí sola no existe, ya que la modificación drástica o la la reversibilidad o no de las modificaciones producidas
corrupción de la corporalidad suponen la desaparición en el hombre; por la capacidad de la voluntad para usar
mana y posibilite campos de acción que afirmen más al persona y a su capacidad para usarla de una forma ética.
hombre. Es decir una tecnología a su servicio, controlada No se trataría simplemente de valorar éticamente, si esta
y que reporte un beneficio no sólo a unos pocos. De esta nueva capacidad mejora al hombre, en cuanto le dota de
manera, la mejora del hombre se ha ido realizando en la una nueva cualidad o de simplemente aceptarla, porque
línea de reparar o sustituir las funciones humanas defec- hay alguien que autónomamente la desea para sí. Se tra-
tuosas, potenciar las cualidades humanas, darle nuevas ta de discernir si ésta supone una alteración sustancial del
capacidades pero preservando siempre la libertad en el cuerpo o si lleva consigo una disminución de la libertad
uso de las mismas. Además, se ha evitado una simbiosis humana que limita la realización de la persona.
con ellas que altere profundamente la vida de las perso- Perfilando un poco más, habría que mantener algu-
nas. Es evidente, que el uso de un exoesqueleto, o la uti- nos criterios que sirvieran para valorar éticamente estas
lización de una prótesis mecánica integrada con el propio tecnologías. Partiendo de una antropología unitaria del
cuerpo —sin entrar a valorar la finalidad del “para qué” hombre, los resumiría de la siguiente forma:
de las mismas— que palían la falta de actividad de un a) Respetar y promocionar la vida humana. Se trata
miembro, son perfectamente compatibles con la condi- de mejorar el hombre en todas sus dimensiones pero
ción humana y no parecen suponer un cambio sustancial con el convencimiento de que el perfeccionamiento
de la persona. Se puede afirmar, que la presencia de esas ilimitado no puede borrar la condición vulnerable12 y
nuevas tecnologías cae dentro del libre dominio del hom- dependiente del hombre so pena de perder al hombre.
bre, donde éste las utiliza en función de su bien propio. La condición material humana que define al hombre
Es decir, caen bajo el universo de la voluntad humana y de implica una contingencia estructural que le hace estar
las cualidades que hacen mejor al hombre como persona. inmerso en unas coordenadas espacio-temporales. La
Aun en el caso de nuevas formas de acción, estas recaen inmortalidad humana o la perfección absoluta, sea en
dentro de la responsabilidad humana, que tiene que ha- el plano físico, psíquico o moral, escapan de la realidad
cerlas compatibles con la ética: con su propia perfección de lo que es el hombre, y su intento de optimización
como hombre. En términos clásicos, que le hagan un ser más que una utopía puede generar diversos tipos de
más logrado: más justo, templado, fuerte y prudente. El distopía. Quizá nuestra sociedad se está acostumbrando
uso, por ejemplo, de un sistema de visión nocturna po- a una realidad líquida o vaporosa, donde se piensa que
sibilita al hombre una propiedad o cualidad, de la cual todo es intercambiable o transformable, y donde los
no es capaz a través de su propia corporalidad. No por limites ontológicos son considerados obsoletos o mera-
ello es ilícita su utilización, pero en cambio el modo y mente constructos de la mente. Pero el hecho es que,
los fines como se aplica, sí que presentan limitaciones al negar la existencia de límites en la realidad, o que
éticas que hay que dilucidar en los contextos concretos ésta no tiene una determinada configuración, acabamos
de la acción a realizar. Ahora bien, la incorporación de la imaginando un mundo virtual y a la medida de nues-
visión nocturna a la propia corporalidad humana, si esto tros deseos. Es tal la fuerza del paradigma mecanicista
fuera posible, por ejemplo, a través de una modificación y determinista, con el que objetivamos e idealizamos la
genética o la introducción en la retina de un receptor realidad, que cualquier fallo que hay en ella nos lleva a
que enviara la imagen al cerebro, evidentemente supone negar la existencia de una estructura, diseño o determi-
una modificación de la integridad corporal humana. En nación permanente en la misma. Dejamos de profesar
este caso, habría que calibrar, en función del principio de lo que consideramos un realismo ingenuo y pasamos a
integridad —comentado al principio de este articulo— la una fe extrema en lo que virtualmente nuestra mente
posibilidad o no de realizar dicha función a voluntad o, si considera posible y que además, nos empuja a la trans-
la alteración se mantendría de forma permanente. Tam-
bién, convendría evaluar si el cambio afecta de una forma
12 Marcos, A., y Pérez Marcos, M. Meditación de la naturaleza
importante a la vida cotidiana, a la propia psicología de la humana, BAC. Madrid,2018, págs. 45-64.
formación de la realidad, a configurarla con un nuevo d) Por último, hay que estar muy atentos a que las
diseño, pues ésta la consideramos como algo amorfo y aplicaciones tecnológicas en el hombre no supongan
sin sentido. El peligro, en mi opinión, es que en ese es- una vulneración de la justicia social. La igualdad esen-
fuerzo prometeico el hombre acabe degradándose por cial de todos los hombres y su diversidad accidental,
el propio hombre. exigen un cuidadoso ejercicio de dar a cada uno lo que
b) Hay que valorar la libertad como una gran capa- le corresponde, permitiendo el acceso a la tecnología sin
cidad del hombre, por la cual nos autodeterminamos y discriminaciones y no excluyendo a determinados gru-
afirmamos nuestra humanidad, pero hay que considerar pos de personas.
que la misma coexiste y adquiere sentido, en el marco
de la propia realidad humana que es limitada13. Las apli-
5. Recapitulación final
caciones tecnológicas tienen que ser compatibles con
Antes de terminar este artículo, me gustaría contestar
la libertad interior del hombre, y no pueden anular o
de forma más directa a algunas de las preguntas que he
condicionar la conciencia o eliminar la responsabilidad
ido haciéndome durante el mismo y finalizar con algu-
de la acción humana. Aunque pueda parecer un contra-
nas conclusiones. ¿Hay una posibilidad real de disolución,
sentido, la existencia de un ser humano autoresponsa-
abolición o recreación de lo humano? A corto plazo no
ble está muy ligada a su condición vital; imaginar una
lo considero posible, pero sí que pienso que ciertas apli-
libertad descorporalizada e integrada en una maquina
caciones, que están en sus inicios, u otras proyectadas,
es un engaño de la imaginación. Solo en una materia
suponen más que la generación de un hombre nuevo un
viva humana con su capacidad inmanente de automovi-
serio peligro de dañar al hombre. ¿Hay que hacer frente
miento es posible la existencia de una actividad libre en
a este riesgo antihumanista de un modo positivo, resal-
este mundo material. De ahí la importancia de mantener
tando la contingente condición humana? En efecto, el T-P
sustancialmente la realidad corporal humana, en cuanto
en el fondo, aunque aparentemente se presente como
necesaria para la existencia de un hombre libre que sea
responsable éticamente de su propia vida. Si no hay promotor de lo humano, es un pensamiento contrario al
vida humana, no hay libertad humana que pueda ope- hombre. Lo es porque de partida no asume la realidad
rar en este mundo. En consecuencia no hay un sujeto, esencialmente vulnerable y frágil del ser humano, para
una identidad de humana que actúa y responde de las paliarla o sanarla, sino más bien pretende una superación
acciones realizadas y de que estas sean buenas o malas. de ella. Parte de una concepción errónea del hombre, lo
cual difícilmente ayuda a generar un futuro mejor para
c) En consecuencia con lo anterior hay que valorar
él y, en consecuencia, los planes que pretende desarro-
cada técnica, no sólo desde una perspectiva terapéutica,
sino también desde la promoción de la vida humana, llar, no sólo son arbitrarios o fantasiosos, sino opuestos
atendiendo a la unidad psicosomática del hombre y a su al desarrollo del hombre. ¿Es necesario afirmar que la
apertura a todo lo real, debida en gran parte a la poca superación plena de la condición humana escapa a la
especialización de su corporeidad. No se puede caer, propia acción del hombre? En efecto, aquí es donde se
evidentemente, en un biologicismo que nos llevara a encuentra lo que considero una antinomia ontológica.
rechazar todo tipo de mejora que estuviera fuera de las En la base del T-P existe una creencia o confianza fun-
funciones o condiciones, “naturales” del hombre, pero damentalista en la capacidad del hombre para, a través
tampoco podemos aceptar modificaciones que anulen de sus obras, recrearse a sí mismo. Me parece que la
o dificulten la realización de sus funciones “naturales”. salvación del hombre, de sus limitaciones y carencias, por
el mismo hombre, es una contradicción óntica. Algo, que
13 Pastor L.M. “Consideraciones sobre el ser humano. Su sin- quizá pueda ser pensado, querido o esperado en la men-
gularidad frente a las concepciones antropológicas actuales de ca- te, pero que es imposible realizarlo en la realidad. No es
rácter tecnocientífico”. Naturaleza y Libertad. Revista de Estudios
Interdisciplinares, 13(1), 104-117. 2020. lógico considerar, que una realidad que está marcada por
carencias éticas y físicas, provenientes de su condición ma- de una ecología humana que cuida del hombre en su
terial, sea capaz por sí misma de mutar en una realidad totalidad corporo-mental, y busca su mejoramiento po-
perfecta tanto en el orden ético como biológico. Junto a tenciando sus propias cualidades. Para ello, partiendo
esto, también pienso que existe, derivado de unos fines de una realidad humana tan primitiva como el propio
irreales, una manipulación de la propia tecnociencia, en hombre, como es la simbiosis que éste tiene con sus
cuanto se la quiere usar para objetivos que no son los de propias creaciones técnicas, hay que ser precavidos en
la promoción y respeto de la vida humana. los diversos adelantos que se irán produciendo. Hay que
Por último me gustaría realizar algunas aseveracio- conseguir que la relación entre el hombre y sus máqui-
nes de tipo conclusivo: nas, no supongan una merma en su dignidad y, que
a) En mi opinión, más que la creación de un hombre éstas, estén siempre al servicio del hombre.
nuevo por parte de la tecnociencia, hay que temer que d) Tal ecología humana requiere comprender mejor
ciertas ideologías lo malogren utilizando la ciencia. No la naturaleza del hombre. Es cierto que, este vocablo,
es la tecnociencia algo que hay que temer, sino algo que en ocasiones es confundido con lo meramente “biológi-
hay que encauzar. Para ello las ideologías, en este caso la co” del hombre, dado que también utilizamos la misma
bioideología del T-P es realmente un peligro. El reduccio- palabra para hablar del conjunto de los seres vivos, pero
nismo antropológico y ético, son un fuerte hándicap para esta palabra correctamente entendida, se refiere al modo
exprimir todo lo bueno que hay en la tecnología. Poseer de ser del hombre en toda su integridad14. La disección
una idea del hombre desencarnada y donde su desarrollo de los componentes de la naturaleza humana no puede
se mide más que por el crecimiento ético, por su poder, llevarnos a posturas unilaterales, que interpretan todo el
longevidad, capacidades sensitivas o intelectuales, es par- hombre desde una determinada perspectiva. Hay que dar
tir de una falsedad que condiciona de forma errónea razón no sólo de la complejidad humana, sino también de
toda posible propuesta de futuro para el hombre. cómo ésta es una unidad estructural y operativa, donde
b) En consecuencia con lo anterior, hay que ayu- todas sus dimensiones están presentes en cado acto del
dar a corregir este tipo de utopías antropológicas, que hombre. El hombre es biología, cultura, libertad, apertu-
pueden disolver y degradar al hombre alejándolo de su ra, historia, y muchas cosas más en unidad, donde la to-
identidad. Para ello, es necesario conocer cada vez con talidad de su ser es más que la suma de sus partes. Pienso
más amplitud de miras al hombre. Las diversas perspecti- que hay que alumbrar un pensamiento que articule mejor
vas del conocimiento de lo humano, no deben encerrase su dualidad corporo-espiritual sin que caigamos en bio-
en sí y excluir a las otras. Por el contrario, se requiere logicismos, que reducen todo lo humano a mecanismos
una labor de inclusión, que permita una visión completa biológicos o, espiritualismos —materialistas o no— que
del hombre. De esta manera, será posible una acepta- nos llevan a angelismos, en los cuales lo corporal no pasa
ción plena de su realidad y percibiremos mejor como la de ser una materia moldeable a gusto del consumidor.
tecnociencia puede ayudarnos. En esta línea, el debate
e) En definitiva, hay que reconocer en el hombre su
bioético sobre la mejora, transformación o cambio del
singularidad. Un ser corporal que conoce y ama en liber-
hombre, tiene que profundizar tanto en el significado
tad, cuyos fines no están circunscritos a las cosas materia-
de lo que supone el respeto al propio cuerpo como en
les o sensibles, pero que sólo son realizables en y desde
delimitar la capacidad también humana de intervenir en
su propia condición material15. En consecuencia, negar o
él, no sólo con modificaciones de carácter terapéutico
sino otras con finalidades diversas. 14 González, A.M. Moral, razón y naturaleza. Una investiga-
ción sobre Tomás de Aquino, Eunsa, 2a ed., Pamplona, 2006
c) Afirmando lo anterior hay que partir de que el 15 «La contraposición entre naturaleza y persona olvida que
la persona es en sí misma una naturaleza en la que se representa la
hombre tiene una responsabilidad, un deber primario,
persona, en la que la persona se puede contemplar y tocar», dado
sobre sí mismo. Su propio bien es algo preservable en que «el hombre no es una subjetividad descarnada que disponga
de un organismo natural. El cuerpo humano es el hombre mismo».
el conjunto del ecosistema. El respeto a éste debe partir 246 Spaemnna, R. Felicidad y Benevolencia, Rialp, Madrid, 1991
abolir su corporalidad, es negar al propio hombre en su Marcos, A., y Pérez Marcos, M. Meditación de la na-
totalidad. Por lo que pensar que el hombre es asumible turaleza humana, BAC. Madrid, 2018, págs. 45-64.
en una máquina es una ficción, producto de una deficien- Millan-Puelles, A. Ética y Realismo, Rialp, Madrid, 1996
te comprensión de lo que es el hombre.
Pastor LM. “Evidencia científica y discurso bioético”.
f) En conclusión, como decíamos anteriormente, cuesta Cuadernos de Bioetica. 2009; 20(70):453-469
pensar que la propia acción del hombre pueda hacer entes
Pastor L.M., García Cuadrado J.A. “Modernidad y
transhumanos o posthumanos que lleven a plenitud lo
postmodernidad en la génesis del transhumanis-
humano o lo superen, en cuanto sus propios proyectos
mo-posthumanismo”. Cuadernos de Bioética. 2014;
disuelven y corrompen el propio hombre. Más bien, pien-
25(85):335-350
so que la superación del estado actual del hombre nos
Pastor L.M. “Consideraciones sobre el ser humano. Su
excede. Tendría que remitir tal superación a una acción
singularidad frente a las concepciones antropológi-
nueva de quien nos ha formado, de tal forma que, mante-
cas actuales de carácter tecnocientífico”. Naturaleza
niendo la actual condición humana, se genere ese hombre
nuevo que todos en el fondo anhelamos, sea en el ámbito y Libertad. Revista De Estudios Interdisciplinares.
troducción a la Filosofía del Hombre, Eunsa, Pamplo- Yepes, R. y Aranguren J. Fundamentos de Antropo-
na,2001,126-132. logía. Un ideal de la excelencia humana., 6edición.
González, A.M. Moral, razón y naturaleza. Una investi- Eunsa, Pamplona, 1998, Capítulos 4 y 5.
gación sobre Tomás de Aquino, Eunsa, 2a ed., Pam- Vallès-Peris N, Domènech M. “Robots para los cuida-
plona, 2006. dos. La ética de la acción mesurada frente a la
Lupiccini, R. y Adell, R. (Editores). Handbook of Research incertidumbre”. Cuadernos de Bioética. 2020;
on Technoethics. Idea Group Publishing, Hershey, 2008. 31(101): 87-100.