UNIVERSIDAD TÉCNICA DE BABAHOYO
Facultad de Ciencias de la Salud
Escuela de Salud y Bienestar
Carrera de Enfermería
DOCENTE:
Lic. Jenny Terán Arregui.
NOMBRE:
Jhoselyn Alexandra Garcia Garcia.
NIVEL:
Cuarto ¨B¨ Vespertino
TEMA:
Investiga las políticas públicas actuales en tu país o región sobre
los derechos de estos grupos y reflexiona sobre sus fortalezas y áreas de
mejora.
PERIODO ACADÉMICO
Septiembre 2024 – Marzo 2025
INVESTIGA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS ACTUALES EN TU PAÍS O REGÍON
SOBRE LOS DERECHOS DE ESTOS GRUPOS Y REFLEXIONA SOBRE SUS
FORTALEZAS Y AREAS DE MEJORA
1. ¿Qué desafíos enfrentan las políticas públicas para proteger los derechos de los grupos
de atención prioritaria?
Las políticas públicas diseñadas para proteger los derechos de los grupos de atención prioritaria
son fundamentales para garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud (Trujillo &
Montúfar, 2021). Sin embargo, estas políticas enfrentan numerosos desafíos que complican su
implementación efectiva. Entre los más destacados se encuentran las limitaciones de recursos, los
dilemas éticos y las desigualdades sistémicas.
Asignación y Escasez de Recursos
Los sistemas de salud operan con recursos limitados, lo que obliga a priorizar tanto los servicios
como los destinatarios. Según Costanzo (2020) esta necesidad de priorización se vuelve aún más
crítica durante las crisis económicas, donde la escasez de financiamiento lleva a decisiones
difíciles sobre qué servicios deben recibir apoyo. Esta situación no solo afecta la calidad de la
atención, sino que también puede dejar a ciertos grupos, especialmente a los más vulnerables, sin
acceso a servicios esenciales.
La asignación eficaz de recursos es, por tanto, un tema central en la discusión sobre la salud
pública. Sin una estrategia clara y equitativa, los grupos de atención prioritaria pueden ser
desatendidos, perpetuando así las disparidades en el acceso a la salud.
Consideraciones Éticas
El establecimiento de prioridades en la atención sanitaria presenta profundas implicaciones éticas.
La necesidad de equilibrar los derechos individuales con los resultados de salud colectiva es un
dilema constante (Fleck, 2009). Este equilibrio se complica aún más por los desacuerdos sobre lo
que constituye la equidad en la distribución de los servicios de salud. Norheim (2015) destacan
que la falta de consenso sobre los criterios de priorización puede obstaculizar la efectividad de las
políticas públicas, generando tensiones entre diferentes grupos de interés.
La ética en la atención sanitaria no solo se refiere a la justicia en la distribución de recursos, sino
también a la consideración de las necesidades y derechos de los grupos más desfavorecidos. La
falta de un marco ético claro puede llevar a decisiones que no reflejan adecuadamente las
necesidades de estos grupos, exacerbando las desigualdades existentes.
Desigualdades Sistémicas
Las desigualdades sistémicas son un desafío persistente en la atención sanitaria. Grupos
vulnerables, como los pobres y las minorías étnicas, a menudo enfrentan barreras significativas
para acceder a la atención médica, perpetuando disparidades en salud (Tomescu, 2016). Estas
barreras pueden incluir factores económicos, geográficos y culturales que limitan la capacidad de
estos grupos para recibir atención adecuada.
Además, puede producirse discriminación en los procesos de establecimiento de prioridades,
afectando especialmente a las personas con discapacidades. Según Hadorn (1992), las necesidades
de estas personas a menudo son subestimadas, lo que resulta en una atención inadecuada y en la
perpetuación de su marginalización.
La Constitución de Ecuador de (2008) establece un marco normativo sólido para la protección de
los derechos de los grupos de atención prioritaria. Sin embargo, la implementación efectiva de
estas políticas públicas se enfrenta a diversos desafíos que obstaculizan el pleno ejercicio de estos
derechos.
El artículo 35 define de manera amplia a los grupos de atención prioritaria, incluyendo a personas
adultas mayores, niñas, niños, adolescentes, mujeres embarazadas, personas con discapacidad,
privadas de libertad y quienes adolezcan de enfermedades catastróficas o de alta complejidad. A
pesar de esta amplia definición, la falta de recursos adecuados, la discriminación sistémica y las
barreras burocráticas dificultan el acceso de estos grupos a los servicios y beneficios garantizados
constitucionalmente.
El artículo 37 reconoce derechos específicos para las personas adultas mayores, como la atención
de salud, el trabajo remunerado y la jubilación universal. No obstante, la brecha generacional y los
estereotipos asociados a la vejez limitan el ejercicio pleno de estos derechos. Además, la falta de
políticas públicas integrales que aborden las necesidades específicas de las personas mayores,
como el cuidado a largo plazo y la accesibilidad al entorno, representa un desafío significativo.
El artículo 39 garantiza los derechos de las jóvenes y los jóvenes, pero la desigualdad de
oportunidades, la falta de empleo digno y la violencia juvenil son problemas persistentes que
afectan a este grupo poblacional. Asimismo, la escasa participación de los jóvenes en la toma de
decisiones limita su capacidad para incidir en las políticas públicas que les afectan.
2. ¿Cómo se pueden integrar mas efectivamente a los grupos vulnerables en la vida
económica y social?
La integración de los grupos vulnerables en la vida económica y social es un desafío que requiere
un enfoque multifacético. Para lograrlo, es fundamental abordar sus desafíos y barreras específicas
a través de estrategias que incluyan políticas específicas, la participación comunitaria, la inclusión
financiera y la accesibilidad digital (Pizarro, 2001). Estas estrategias no solo fomentan la
integración, sino que también promueven un desarrollo social y económico más equitativo.
Políticas Específicas
Los gobiernos deben implementar políticas que respondan directamente a las necesidades de los
grupos vulnerables, como las personas mayores, las personas con discapacidad y las comunidades
marginadas. Por ejemplo, las reformas de asistencia social en China han demostrado tener un
impacto positivo en la integración social a través de sistemas de apoyo personalizado (Wei & Liu,
2024). Estas políticas pueden incluir programas de capacitación laboral, subsidios para vivienda y
servicios de salud adaptados a las necesidades de estos grupos.
Además, es esencial abordar las vulnerabilidades estructurales mediante estrategias integrales de
salud pública. Estas estrategias deben garantizar un acceso equitativo a los servicios,
especialmente durante crisis sanitarias o económicas (Aslan, 2024). La creación de redes de apoyo
y la colaboración interinstitucional son cruciales para asegurar que los grupos vulnerables reciban
la atención necesaria.
Participación de la Comunidad
Involucrar a las poblaciones vulnerables en los procesos de toma de decisiones es vital para
fomentar un sentido de pertenencia y empoderamiento. Escuchar sus preocupaciones y permitirles
participar en iniciativas comunitarias puede mejorar la resiliencia y la integración (Aslan, 2024).
La participación activa no solo les proporciona una voz, sino que también ayuda a las comunidades
a diseñar soluciones que reflejen sus realidades y necesidades.
Inclusión Financiera
La inclusión financiera es un componente esencial para el empoderamiento económico de los
grupos vulnerables. A menudo, estos grupos carecen de acceso a servicios financieros formales,
lo que limita su capacidad para mejorar su situación económica. La implementación de programas
financieros específicos, como microcréditos y capacitaciones en gestión financiera, puede
ayudarles a adquirir activos y generar ingresos (Ozili, 2024). Estas iniciativas no solo fomentan la
autonomía económica, sino que también contribuyen al desarrollo local y a la reducción de la
pobreza.
Accesibilidad Digital
En la economía digital actual, la inclusión electrónica es fundamental. Los grupos vulnerables,
especialmente las personas mayores, enfrentan dificultades para acceder a servicios digitales, lo
que limita su participación en la sociedad moderna. Las políticas que promueven la alfabetización
digital y el acceso a tecnologías pueden mejorar su calidad de vida y facilitar su participación
social (Robertina & Nikolina, 2023). Programas de capacitación en habilidades digitales y la
provisión de recursos tecnológicos son pasos necesarios para cerrar esta brecha.
Reflexión sobre Políticas Públicas para Grupos Vulnerables
Las políticas públicas dirigidas a la protección de los derechos de los grupos vulnerables son
esenciales para construir sociedades más justas e inclusivas. A continuación, se presentan las
fortalezas y áreas de mejora en este ámbito.
Fortalezas
Marco Legal Sólido
Muchas regiones cuentan con un marco legal que protege los derechos de los grupos vulnerables,
como leyes de igualdad y no discriminación. Esto proporciona una base sólida para la
implementación de políticas que promueven la inclusión y la protección de estos grupos.
Proyectos de Inclusión Social
Existen iniciativas y programas específicos que han logrado integrar a grupos vulnerables en la
vida económica y social. Por ejemplo, programas de capacitación laboral y microcréditos han
demostrado ser efectivos para empoderar a personas con discapacidad y a comunidades
marginadas.
Conciencia Social y Movilización
Hay un creciente reconocimiento de la importancia de los derechos de los grupos vulnerables en
la sociedad. Los movimientos sociales y las organizaciones no gubernamentales han jugado un
papel crucial en la defensa de estos derechos, fomentando la participación ciudadana y la
sensibilización.
Áreas de Mejora
Implementación Inconsistente
A pesar de contar con un marco legal, la implementación de políticas a menudo es inconsistente.
Existen brechas en la aplicación de las leyes, lo que limita su efectividad. Es fundamental
fortalecer los mecanismos de supervisión y evaluación para asegurar que las políticas se
implementen de manera adecuada.
Acceso Limitado a Servicios
Muchos grupos vulnerables aún enfrentan barreras significativas para acceder a servicios
básicos, como salud, educación y empleo. Es necesario desarrollar estrategias que eliminen estas
barreras, como la mejora de la infraestructura y la capacitación de personal para atender
adecuadamente a estos grupos.
Falta de Participación en la Toma de Decisiones
La inclusión de grupos vulnerables en los procesos de toma de decisiones sigue siendo limitada.
Es crucial fomentar su participación activa para que sus voces sean escuchadas y sus necesidades
sean reflejadas en las políticas públicas.
Recursos Insuficientes
La falta de recursos financieros y humanos es un obstáculo importante. Aumentar la inversión en
programas dirigidos a grupos vulnerables es esencial para garantizar que las políticas sean
efectivas y sostenibles.
Bibliografía
Asamblea Nacional Constituyente de Ecuado. (2008). CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA
DEL ECUADOR.
Aslan. (2024). Abordar a los grupos vulnerables en situaciones de crisis humanitarias y de salud
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Costanzo, C. (2020). Asignación de recursos sanitarios y establecimiento de prioridades. Un
desafío europeo. Revista Europea de Derecho Sanitario, : doi: 10.1163/15718093-
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Fleck, L. (2009). Los desafíos éticos de la fijación de prioridades en la salud pública.
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Hadorn, D. C. (1992). El problema de la discriminación en la determinación de prioridades en
materia de atención sanitaria. [Link]
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Ozili, P. (2024). Teoría de la inclusión financiera basada en grupos vulnerables. Perspectivas
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Pizarro, R. (2001). La vulnerabilidad social y sus desafíos: una mirada desde América Latina.
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Wei, J., & Liu, S. (2024). Reforma del bienestar social e integración social: análisis del impacto
de los ajustes de políticas en la integración de grupos vulnerables en la sociedad y la
promoción de la cohesión social. Apuntes de clase en psicología de la educación y
medios públicos,: [Link]