Pudrición Parda
Pudrición Parda
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Resumen
Uno de los principales obstáculos para el uso del bambú Guadua angustifolia Kunth como
material de construcción es la falta de conocimiento e investigación sobre su durabilidad. Con
el fin de analizar las principales causas que deterioran el comportamiento estructural de este
bambú, se estudió la durabilidad del sistema estructural de un edificio de diez años de
construido en la Universidad La Gran Colombia, seccional Armenia - Colombia. La
metodología de estudio se basó en una recopilación de información, una clasificación según la
causa de deterioro, y una calificación de daños y vulnerabilidad según la frecuencia de
ocurrencia de los mismos. Se estableció una escala de cuatro niveles para la evaluación de los
daños. Se realizaron ensayos de resistencia mecánica a la compresión siguiendo la norma
técnica colombiana NTC 5525, para muestras con diferentes lesiones. Se encontró que la
pudrición parda por hongo reduce en aproximadamente un 20% la resistencia a la compresión
respecto al esfuerzo admisible propuesto en el reglamento colombiano de construcción sismo
resistente (NSR-2010). Se puede concluir que la pudrición parda por hongo genera la mayor
disminución de resistencia mecánica en comparación con otras lesiones como el ataque de
insectos, la foto-degradación y las fisuras. Para facilitar la identificación de lesiones en
futuros estudios, se colectaron muestras con las que se fabricó una xiloteca y se diseñaron
fichas técnicas para sistematizar la recolección de información.
Abstract
One of the main obstacles for using bamboo Guadua Angustifolia Kunt as a construction
material is the lack of knowledge and research regarding its durability. For analysing the main
causes which may deteriorate structural performance of bamboo, a structural system’s
durability was studied using as study case a 10 years-old building constructed at Universidad
La Gran Colombia located in Armenia – Colombia. The study methodology was based in a
literature review, a classification due to cause of decay and damage, and a vulnerability
qualification according the occurrence’s frequency. A four level scale was established to
assess the damage. Mechanical tests were conducted to measure the reduction in compressive
strength in samples with different decay factors. It was found that brown-rot fungus reduces in
approximately 20% the compressive strength of bamboo comparing with the allowable
strength proposed in Earthquake resistant Colombian building code (NSR -10). In conclusion,
brown-rot fungus produces the highest reduction in compressive strength compared to other
kind of decay factors like Insect’s attack, photo-degradation, and cracking. In order to identify
samples in future studies, a xiloteca was built with some of the samples collected and a
technical checklist was developed for gathering information about structural vulnerability of
bamboo buildings.
1 Introducción
A partir del frecuente uso de la Guadua angustifolia Kunth en el eje cafetero, otras
ciudades de la región andina colombiana, y muchos otros países latinoamericanos, se ha
encontrado que uno de los problemas recurrentes que presentan las estructuras con bambú,
son las patologías que inciden en su progresivo deterioro (Kaminski, Lawrence, & Trujillo,
2016; Kaminski & Trujillo, 2016). El bambú, y en particular la especie guadua Angustifolia
Kunth, es un material de construcción de uso frecuente en países tropicales, sin embargo,
todavía se desconoce en gran medida sus propiedades físicas y mecánicas, su desempeño y
funcionamiento estructural, así como también las principales patologías o causas de deterioro
que afectan su correcto desempeño como material de construcción (Trujillo, Kaminski, &
Lawrence, 2016). Igualmente, el uso inapropiado del material debido al desconocimiento de
dichas patologías, ha conducido a que se considere como un material sumamente vulnerable
al ataque de agentes patógenos, poniéndolo en desventaja respecto a los materiales
convencionales, debido a que su uso en exteriores, así como la degradación de sus
propiedades mecánicas, han repercutido en el colapso de edificaciones.
Debido a que han sido muy pocos los trabajos publicados con información relacionada con la
identificación de las patologías que se presentan en la guadua como material de construcción
(Kaminski, 2013; Kaminski et al., 2016; Kaminski & Trujillo, 2016), se partió como referente
de algunos estudios realizados a las patologías que se presentan en la madera, y así tomar
dichas patologías como referencia para identificar las patologías típicas en una estructura de
guadua.
Este articulo presenta una revisión del estado del arte sobre patologías de la guadua y el
bambú, apoyado en algunas revisiones bibliográficas en madera, con el fin de establecer si en
ambos materiales se presentan patologías similares, y así reconocer con mayor facilidad los
agentes que inciden específicamente en las estructuras de bambú. Se pudo identificar que las
principales patologías del bambú se pueden dividir en dos grandes grupos: las causas bióticas
como lo son el ataque por insectos u hongos, y las causas abióticas como la foto-degradación,
humedad, sobrecarga mecánica, o fuego, entre otras.
Teniendo identificada información de los diferentes agentes patógenos, se tomó como caso de
estudio la estructura de G. Angustifolia ubicada en la Ciudadela Universitaria La Santa María
de la Universidad La Gran Colombia Seccional Armenia, la cual está dividida en tres
módulos, los cuales cuentan con un diseño estructural caracterizado por el uso de pórticos de
guadua empotrados en la base. Este trabajo, permitió identificar los principales agentes
patógenos encontrados en la estructura, sus posibles causas, sus posibles agravantes y una
serie de recomendaciones que permiten mitigar o disminuir la afectación de las patologías en
dicha estructura. Adicionalmente, se decidieron tomar algunas muestras de material con el fin
de realizar pruebas mecánicas a compresión para establecer la degradación de su resistencia
mecánica. Finalmente, se elaboró una Xiloteca, la cual permitirá a estudiantes de la misma
universidad identificar algunas de las principales causas de deterioro que pueden sufrir las
estructuras de bambú.
2 Metodología
Se generaron recomendaciones para intervenir la estructura, las cuales dependieron del tipo de
daño que se presentaba en los elementos de Guadua Angustifolia Kunth, y las cuales buscaban
generar la menor intervención posible, pero garantizando la estabilidad, belleza y
funcionalidad de la edificación analizada. Se tomaron muestras de guadua que presentaban
algunas de las patologías encontradas en la estructura de estudio, y se realizaron ensayos
mecánicos a compresión, para determinar la reducción en la resistencia mecánica del material
y así establecer cuáles pueden ser las patologías que comprometen en una mayor medida a
resistencia mecánica del material.
En este capítulo se presentan los factores que afectan al bambú después de cortado, y
no se abordan pestes o enfermedades que puedan afectar cultivos de bambú o bambúes vivos
(Walter Liese & Köhl, 2015). Los bambúes usados en la industria de la construcción son
Se puede decir que el bambú conocido como Guadua Angustifolia Kunth es una planta
compuesta por material ligno-celulósico (Walter Liese, 1998; Salazar Contreras & Díaz,
1997), que tiene muy poca resistencia a la degradación por organismos biológicos como
hongos e insectos, especialmente por su alto contenido en almidón, el cual es la fuente
principal de alimento de la mayoría de estos organismos. Su vida útil puede aumentar con los
tratamientos de preservación entre los cuales están, los tratamientos tradicionales y los
tratamientos químicos. Los beneficios logrados en la protección del bambú por los métodos
tradicionales no presentan beneficios significativos a largo y mediano plazo, y además en
muchos casos su efectividad ha sido verificada mediante investigaciones confiables. En lo que
concierne a los métodos químicos, los más conocidos corresponden a los tratamientos con
ácido bórico y bórax. Es evidente que queda mucho por hacer en el campo de la preservación
del bambú, especialmente si se quiere mejorar su aceptación por parte de la población,
especialmente en Colombia, donde no se tiene una cultura en la utilización tecnificada del
bambú, o donde estas prácticas son poco conocidas, subestimadas y muy poco utilizadas
(Burgos, 2003).
Para hacer un uso correcto de la G. Angustifolia hay que tener en cuenta que desde su
aprovechamiento es recomendable seguir algunos métodos de tratamiento y preservación.
Uno de los parámetros de mayor incidencia en la durabilidad de la G. Angustifolia es su
contenido de humedad. Este parámetro determina principalmente los cambios de dimensión
geométrica de los elementos, sus propiedades mecánicas, y la posibilidad de gestación y
aumento de agentes bióticos en el material; así mismo se debe tener en cuenta que la humedad
de equilibrio (CHE) de la guadua en condiciones ambientales normales esta normalmente
entre el 10% y 30%, donde se presenta la proliferación de hongos y otros factores que se
describirán más adelante (Burgos, 2005). Diversos Autores han recomendado que, para evitar
ataques de hongos de pudrición, el CHE de la guadua debe estar por debajo del 20%
(Kaminski & Trujillo, 2016).
Externamente la G. Angustifolia tiene una corteza fuerte conformada por células epidermis
que a su vez están cubiertas por una capa de cera, esta capa protege naturalmente a la Guadua
de daños físicos y también impide la penetración en forma lateral de algún líquido (Burgos,
2005), y evita la evaporación del agua que hay en las paredes de la Guadua.
Con el fin de describir los agentes patógenos que inciden en la apariencia y durabilidad de la
Guadua Angustifolia Kunth, se tomó como referencia algunas de las principales amenazas
identificadas en la madera, la cual comparte algunas propiedades con el bambú (Burgos,
2005).
Hongos cromógenos
Su característica es alimentarse de las células vivas del material, el efecto que causa es un
cambio de color, produciendo que la madera o el bambú se torne de un color azulado, pero
generalmente no afecta a su resistencia, ya que no altera la pared celular. Sin embargo, se
debe considerar que su aspecto es una señal de que hay un ambiente favorable para el
desarrollo de hongos de pudrición, por lo tanto no se debe ignorar su presencia (Arriaga et al.,
2002).
Hongos de pudrición
Los hongos de pudrición se alimentan de la pared celular, generando una pérdida de
resistencia considerable, ya que el material llega a desintegrarse por una simple presión de los
dedos. En el ataque de pudrición se desarrollan muchos tipos de hongos que a su vez actúan
en un determinado intervalo de degradación, dependiendo de si el hongo se alimenta de la
lignina o de la celulosa. Entre las especies más comunes de hongo se destacan Schizophyllum
commune, Pleurotus ostreatus y Trametes versicolor. Esta última especie es la que mayor
afectación causa al material, ya que según Schimidt et al (Schmidt, Sheng Wei, Liese, &
Wollenberg, 2011), es este tipo de hongo el que ha demostrado generar las mayores pérdidas
de masa en el material. Se ha comprobado que la temporada de corte del material puede
influenciar su resistencia a la pudrición debida al hongo. Igualmente también se ha
demostrado que especies como Dendrocalamus asper son menos resistentes al ataque de
hongos (Schmidt et al., 2011) comparada con otras especies populares en la construcción
como Phyllostachys pubescens o la Guadua Angustifolia Kunth.
Mohos
Estos hongos tienen la apariencia de un algodón fino; su propagación depende
fundamentalmente de la humedad abundante y la temperatura. No afecta al bambú en su
resistencia mecánica, pero si a su aspecto físico o superficial. Pueden aparecer al estar el
material en la plantación, o también después de cortado (Hidalgo López, 2003). Si no se
elimina oportunamente la madera estará propensa al ataque de hongos de pudrición, ya que el
moho estimula su desarrollo.
Pudrición parda: Es la más grave, y es causada por hongos que se alimentan de celulosa y
hemicelulosa, dejando un residuo de color marrón oscuro conformado por lignina que al
secarse tiende a agrietarse formando una estructura de pequeños cubos o prismas. Esta
pudrición está asociada al contacto de insectos larvarios. Entre las especies de este tipo de
hongo que pueden atacar el bambú se destacan Coniophora puteana y Gloeophyllum trabeum.
Pudrición blanda: Está generada por hongos inferiores, cuyas hifas se desarrollan en el
interior de la pared celular y atacan la celulosa de la pared secundaria generando un material
con apariencia de queso fresco, este tipo de pudrición está asociado con humedades altas tanto
de la madera como del ambiente. Las especies características de este tipo de hongo en el
bambú son Chaetomium globosum and Paecilomyces variotii, siendo la primera la que ha
generado las mayores pérdidas de masa en estudios a diferentes especies de bambú (Wei et al.,
2013).
Tipos De Insectos
Coleópteros
Los Coleopteros son insectos que requieren un contenido de humedad mayor al 20%. Se
alimentan de almidón, azucares y substancias albuminoideas. La mayoría ataca a las plantas
en pie y un número reducido de especies invade la madera que se encuentra encastillada (Ver
Figura 1) (Rojas & Gallardo, 2004). El Dinoderus minutus es un insecto que ataca
principalmente especies como Bambusa bambos, B. polymorpha, B. textilis, B. vulgaris,
Dendrocalamus giganteus, D. hamiltonii, D. strictus, Phyllostachys pervariabilis and P.
pubescens. Este tipo de insecto se ve atraído principalmente por el almidón contenido en los
culmos recién cortados, aunque el carbohidrato soluble y las proteínas también son fuentes
esenciales de su alimentación (Hidalgo López, 2003; Norhisham, Faizah, & Zaidon, 2015).
Normalmente el D. minutus ataca las zonas internas del culmo, así como las partes bajas de la
planta, ya que es allí donde encuentra un mayor contenido de parénquima. También ha sido
reportada en la literatura una alta densidad de Eucalandra setulosus (Coleoptera:
Curculionidae) los cuales se caracterizan por la formación de galerías longitudinales, dejando
a su paso aserrín, y orificios de entrada construidos por insectos adultos y formas larvales
(Aponte, Montoya, & Tistl, 2004).
Según Norhisham, A. R., Faizah, A., & Zaidon, A. (2015), el tiempo de vida y el porcentaje
de supervivencia de D. minutus en bambú depende del contenido de humedad, con CH = 30%
sobrevive un 100% más que con bambú con CH= 15 %. El tiempo de superivencia es 60%
mayor.(Figura 2) Por lo que el proceso de secado, en camara o al aire es una variable en el
ataque de insectos.
Líctidos
Son insectos que atacan maderas o bambúes parcialmente secos (menos del 18 % de
humedad). Se caracterizan porque las larvas se alimentan del almidón contenido en la pared
celular, para lo cual practican galerías de alrededor de 1 mm de diámetro, dejando tras de sí
un aserrín muy fino.
Termitas.
Atacan por colonias generando galerías de donde extraen celulosa (Fuente alimenticia) suelen
concentrarse en huecos en el suelo, y requieren de humedad para sobrevivir (Ver Figura 3)
(Arriaga et al., 2002). En Colombia, se han registrado ataques de termitas subterráneas y son
prácticamente nulos los reportes sobre ataques de termitas de madera seca o no-subterráneas
(Hidalgo López, 2003).
La humedad relativa
Produce deterioro por los repetidos cambios de dimensiones que se producen en las capas
superficiales de las piezas que se encuentran a la intemperie. Cabe recordar que el bambú es
un material higroscópico, que se ve afectado por los cambios de las condiciones de humedad
atmosférica, produciéndose absorción de agua en las superficies que quedan expuestas,
expandiéndose con un clima húmedo y lluvioso y contrayéndose en los períodos de sequía,
sufriendo daños mecánicos por la alteración reincidente en su relación volumétrica.
Adicionalmente, los climas propensos a altos contenidos de humedad en el bambú, también
generan las condiciones perfectas para ataques de tipo biótico como los ataques de hogos e
insectos.
Fuego
La madera al igual que el bambú son materiales combustibles, que reaccionan a altas
temperaturas y flujos de energía. Su proceso de degradación ocurre primero con una zona
calentada, una fase de pirolisis y posteriormente una carbonización, en donde el material
pierde totalmente sus propiedades mecánicas. Por debajo de los 300 °C el bambú sufre una
pérdida significativa de sus propiedades mecánicas (Mena, Vera, Correal, & Lopez, 2012),
mientras que por encima de esa temperatura, el material se carboniza, y se considera que se
empieza a perder sección transversal, sin embargo, es precisamente esa capa carbonizada la
que a la finalmente crea una capa aislante que termina protegiendo secciones transversales
interiores en elementos con una sección transversal considerablemente amplia para alcanzar a
provocar un gradiente térmico dentro del mismo.
Sobreesfuerzos Mecánicos
Es un agente abiótico que repercute en la estructura en la medida que se sobrepase la
capacidad de resistencia del material asociadas a excesos de cargas. Puede suponer el ataque
de otro agente más que todo biótico, en la medida que, al exceder cargas, el elemento sufra
una deformación excesiva que pueda generar fisuras o grietas en el elemento y a su vez
facilitar el ingreso de agentes patógenos bióticos que aceleraran el proceso de daño.
Según Montoya 2008, y la indagación hecha en fuentes primarias en Colombia, las técnicas
para preservar el bambú se dividen en dos grupos, sin productos químicos agregados y
tratamientos químicos. En el primer grupo están el avinagrado, curado por inmersión en agua,
curado al calor, curado con humo. En el segundo están inmersión, inyección, método de
difusión vertical, hervido, curado con cal, método de desplazamiento de savia o boucherie
modificado.
El primer grupo, tiene un impacto ambiental positivo ya que hay menos residuos del proceso.
Avinagrado, es igual al curado en la mata, después del corte se deja en el sitio la guadua
cortada en posición vertical para que la humedad contenida tenga la posibilidad de reducirse o
reaccionar con el aire para generar alcoholes con el azúcar contenido en los tallos o culmos.
La inmersión en agua tiene un efecto de llenar los lúmenes y fibras que pueden tener azucares
o nutrientes que buscan los insectos. El curado al calor es un proceso de flamear el bambú con
fuego para reducir drásticamente y de manera rápida la humedad, caramelizar los azucares y
generar ácidos repelentes a insectos. El curado con humo consiste en someter al bambú a una
exposición de humo sin llama para crear una capa de hollín que es repelente a los insectos.
El segundo grupo puede tener impacto en el ambiente por lo que se debe cuidar de no generar
residuos líquidos que contaminen fuentes hídricas. La inyección, consiste en perforar cada
canuto o entrenudo de la guadua y aplicar una mezcla de sales repelentes de insectos para que
sean absorbidas por las paredes internas de la guadua. La difusión vertical consisten en servir
como en una copa el inmunizante, compuesto de sales a lo largo del culmo o tallo con la
prevención de romper los tabiques para que fluya la mezcla y se absorbida por las pareces
internas del material. El hervido es un método que combina agua y soda caustica a alta
temperatura para que el bambú reaccione en su composición química y obtenga una
resistencia al ataque de hongos e insectos. El lavado con cal consiste en la aplicación de
hidróxido de calcio en brochado o inmersión y el bambú genera un carbonato de calcio
repelente a insectos. Y el boucherie modificado es una técnica para desplazar la savia que
tienen el culmo del bambú y reemplazarla con un mezcla de sales de ácido bórico o
pentaborato, la cuales son inocuas al ser humano reduciendo los riesgos para la salud humana.
Para el proceso se usa un compresor que mueve internamente en las fibras los azucares y
nutrientes por la presión generada.
4.1 Corte
Al alcanzar edad optima entre tres y cinco años, se puede considerar que la guadua
está lista para su uso en la construcción; una vez determinados los tallos maduros se corta a
una altura de 15 cm a 30 cm del suelo y en la parte inmediatamente superior del nudo
evitando que el agua forme depósito y que el rizoma se pudra (Burgos, 2005). En la figura 4
se observa guadua cortada, y que ha sido expuesta al sol para reducir su humedad y facilitar
su transporte. Así mismo, las guaduas se encuentran seleccionadas según su diámetro para
continuar con la fase de inmunización.
Es ideal dejar secar la guadua al sol, de pie, en un lugar con alta exposición solar,
con el fin de disminuir considerablemente el contenido de humedad. Se sabe que una guadua
recién cortada puede alcanzar contenidos de humedad de hasta el 200 %, sin embargo,
después de un par de semanas de tener expuesto el material al sol, ese contenido se puede
disminuir hasta un 20 %. Realizando un curado apropiado se disminuye la posibilidad de
ataque por insectos como el Dinoderus minutus, insecto que es atraído por los almidones de la
savia del Bambú (Lozada Aspiazu, 2012).
4.3 Secado
Para generar buenas condiciones en la utilización de la Guadua y mejorar la
aplicación de preservantes, reducir el peso de las piezas y hacerlas más fácil en su
manipulación y a su vez reducir el ataque de hongos e insectos, es necesario disminuir el
contenido de humedad de los tallos al menos hasta alcanzar un 10% o un 15%. El secado de
éste material se puede hacer por secado natural o artificial (Moran, 2002). El secado natural
cosiste en apilar los tallos horizontalmente, bajo cubierta, cubriéndolo del sol y la lluvia
durante un tiempo de dos meses con el fin de alcanzar la humedad de equilibrio con el
ambiente. El secado artificial de los tallos se hace en estufas o cámaras cerradas, similar a la
de madera aserrada, o a fuego abierto, ubicando los tallos a una distancia aproximada de 50
cm de los carbones de madera, teniendo en cuenta una rotación continúa de los tallos para que
se obtenga un secado uniforme (Lozada Aspiazu, 2012).
Se sumerge los tallos cortados en agua, por un tiempo no mayor a cuatro semanas
posteriormente se deja escurrir y secar. Este método ha sido comúnmente usado en países
asiáticos, ya que la penetración del agua internamente en los haces vasculares hace que el aire
que está en el interior salga, con esto se logra que haya mayor permeabilidad internamente en
la Guadua (Burgos, 2003). Autores como Montoya (2008) también han mencionado la
efectividad de este método cuando se utilizan algunos químicos que ayudan a preservar el
material. Para tal fin se sugiere el anillo interno de la guadua con una broca y sumergir la
guadua durante tres días, en agua que debe contener algunas de las sales que se mencionan a
continuación: Sales de bórax y ácido bórico con una concentración de 2 a 3 kilos de cada uno
por cada 100 litros de agua (2-3% concentración); pasados los tres días se debe dejar escurrir
el excedente, puede ser a las orillas del mismo tanque durante un lapso de 24 horas,
inmediatamente después dejar orear por tres días y luego dejar secar bajo techo (Montoya,
2002).
Se debe perforar la guadua debajo de cada anillo, bien sea en forma alternada para
cada entrenudo o en línea recta y se le inyecta una solución con ayuda de una fumigadora en
chorro. Experimentalmente se ha determinado realizar cuatro aplicaciones por cada
perforación, utilizando una concentración de 3-4 kg de sales de bórax y 3-4 kg de ácido
bórico, por 100 litros de agua. Posteriormente, se deben dejar los culmos apilados
verticalmente durante tres días con el inmunizante inyectado. Este método se recomienda
principalmente como método correctivo, principalmente en estructuras o elementos que hayan
presentado ataques de insectos (Montoya, 2008).
Se adiciona una cantidad del 30% de Ca(OH)2, ésta solución puede ser aplicada
con brocha o por inmersión, la solución se transforma en carbonato de calcio CaCO3 por
absorción (Burgos, 2003).
Hervido
Éste tratamiento consta de hervir la guadua a temperaturas de 94 °C a 100 °C por
un tiempo de 30 minutos, en una solución de soda cáustica (NaOH) al 1%. Segun Burgos
(2003), este es un método considerado con muy buena efectividad.
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Tomando en cuenta la recopilación bibliográfica y revisión del estado del arte de las
principales patologías presentes en la guadua, se diseñaron unas fichas técnicas que resumen
el contenido teórico y permiten identificar la presencia de agentes patógenos de tipo biótico y
abiótico en cualquier tipo de estructura. El formato se debe aplicar en la estructura de guadua
escogida. Las fichas se aplicaron en cada uno de los pórticos que forman la estructura,
permitiendo el análisis de cada uno de los módulos. En total se realizaron 32 fichas. Tras
analizar la estructura, se encontró que la patología más recurrente fue la foto-degradación, que
no es más que la degradación en la epidermis y lignina de la Guadua. También se pudo
identificar que esta patología se desarrolló en mayor proporción en el costado exterior de la
estructura, sin embargo, en los primeros pórticos se encuentra foto degradación en el interior
de los pórticos, lo cual pudo estar asociado al sistema de cubierta implementado en este
costado de la edificación.
Con ayuda de las fichas técnicas se logró reconocer las patologías presentes en la
estructura conforme su grado de afectación, esto con la intención de considerar cuales pueden
llegar a comprometer su estabilidad. La primera es una ficha general del edificio que contiene
información sobre las condiciones del contexto que inciden en la clasificacion y calificacion
de las lesiones. La segunda es una ficha tipo para lesiones en donde se pueden seleccionar,
describir y documentar cada una. Para los módulos A y B se encontraron patologías que,
aunque inciden en la durabilidad de elementos en Guadua, no comprometen en la actualidad
la estabilidad de la estructura por su grado de afectación. Tales patologías se identificaron
como manchas, moho, foto degradación, y algunas fisuras y grietas de menor tamaño, tal y
como puede apreciarse en la figura 6; sin embargo, no se encontró hongos de pudrición que
lleven a contemplar las diferentes fases de pudrición.
Las recomendaciones preventivas siguen el capítulo 6 del manual de diseño para maderas del
grupo andino, (Pique J. & de Cartagena J.A.1984) ademas de la normativa sobre construcción
en madera y guadua vigente en Colombia, en especial el Título G de la NSR 10. Esta se
divide en protección por diseño preventivo ante la humedad y los hongos, acción capilar,
condensación y precipitaciones. Protección por diseño frente a radiación solar y vientos para
evitar la erosión. Y, otros factores, son la cordinación modular, dimensional, la inclinación de
terreno, la amenaza sísmica, de vientos huracanados y por último las consideracciones
estructurales relativas a las cargas por uso y por peso propio.
Recomendaciones en módulos A y B:
Para corregir la incidencia de la Foto degradación en el módulo A resulta preciso la
protección con barnices que ayuden a repeler el ataque de rayos ultravioleta, además de un
posible replanteo de los aleros de la estructura.
Para detener el avance de grietas y fisuras es preciso la instalación de abrazaderas para
detener el avance, en casos severos se debe contemplar el cambio de elementos.
La incidencia por manchas en la estructura es notoria, sin embargo se puede corregir
lijando los elementos afectados con viruta de acero y luego aplicando barnices con
protección ultravioleta para cuidar la Lignina del elemento.
Se debe mejorar el sistema de recolección de aguas lluvias que corre a los lados de los
módulos, puesto que en episodios de lluvias los senderos peatonales se inundan y alcanzan
Recomendaciones módulo c:
Para Controlar la incidencia de la Foto degradación a lo largo del módulo C se hace
necesario la protección con barnices que ayuden a repeler el ataque de rayos ultravioleta.
También resulta adecuado un replanteo de los alerones en busca de más sombra para los
elementos expuestos a la radiación solar, teniendo en cuenta que este es el módulo más
alto, esto quiere decir que permite más asolación durante la jornada diurna en comparación
con los módulos A y B.
Para detener el avance de fisuras y grietas presentes en el módulo, se hace necesario la
implementación de abrazaderas en los elementos donde se pueda comprimir el elemento,
en contraste con los elementos en estado avanzado se debe llegar a considerar un
reemplazo de estos elementos, lo cual se puede llevar a cabo con la instalación de
elementos temporales.
Para corregir la incidencia por manchas en elementos superiores se debe lijar la superficie
con viruta de acero, luego de lograr remover las manchas que estaban en la epidermis es
preciso aplicar un barniz con protección ultravioleta para garantizar la vida útil de la
lignina y alejarla de fases de palidecimiento y/o foto degradación.
Se debe llevar labores de mantenimiento pues se observó bastante comprometida la
estructura, además presenta signos de suciedad que sirven para generar focos de pudrición.
a) b)
6 CONCLUSIONES
7 AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a los estudiantes Luisa Garzón, Widny Ardila, Yonor Moreno,
Diego Lozano, así como a los profesores Liliana Patino y Roy Morales de las facultades de
Ingeniería Civil y Arquitectura de la Universidad La Gran Colombia - sede Bogotá.
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