DISCUSIÓN
Ahora, los resultados del presente estudio que se centra en la relación entre el
consumo de carbohidratos y el desarrollo de caries dental en pacientes pediátricos menores
de 7 años de edad que acuden al área clínica de postgrado de Odontopediatría de la
Facultad de Odontología de la Universidad de Carabobo durante el periodo 2023-2024. Los
hallazgos sugieren que un elevado porcentaje de los niños analizados presenta un consumo
excesivo de carbohidratos, lo cual se asocia con una mayor incidencia de caries dental. Este
patrón alimenticio, marcado por la alta ingesta de carbohidratos, refleja la realidad
socioeconómica del contexto venezolano, donde las restricciones económicas han llevado a
las familias a priorizar alimentos de bajo costo, pero con escaso valor nutricional.
En relación con el sexo y la edad, los resultados indican que los varones son más
propensos a presentar un mayor número de lesiones cariosas en comparación con las
hembras. Esto se alinea con lo encontrado por Salazar (2013) y García (2019), quienes
documentaron diferencias significativas en la prevalencia de caries entre géneros,
sugiriendo que los varones tienden a tener hábitos de higiene bucal menos rigurosos.
Además, se observa que los niños más pequeños, especialmente aquellos de 4 a 5 años,
presentan una mayor susceptibilidad a desarrollar caries. Estos hallazgos concuerdan con lo
obtenido, pues se observa una correlación entre la edad; suele ser más alta en niños de 4,7 y
5 años de edad, y el promedio de lesiones cariosas; esto enfatiza la necesidad de
implementar intervenciones preventivas desde una edad temprana para abordar esta
problemática, sobre todo durante los primeros años de vida.
El impacto del estrato socioeconómico es igualmente notable; los datos revelan que
los niños de estratos más bajos tienen una mayor carga de lesiones cariosas, lo cual puede
atribuirse a la falta de acceso a atención dental y a una educación deficiente sobre higiene
bucal. Estos resultados son consistentes con el trabajo de Suresh et al. (2023), que indica
que los niños con lesiones cariosas se concentran en las clases socioeconómicas más bajas.
Por el contrario, los hallazgos de Salgo (2003) no encontraron diferencias significativas
entre diferentes clases sociales, lo que sugiere que la relación entre el estrato económico y
la salud dental puede ser más compleja y requerir un análisis más detallado.
La relación entre el consumo de alimentos y la salud bucal es compleja y
multifactorial. La alta ingesta de carbohidratos, en combinación con una baja ingesta de
fibra dietaria, se asocia con un mayor riesgo de la enfermedad de caries dental. La escasez
de alimentos nutritivos, junto con la falta de educación sobre hábitos alimenticios
saludables, contribuye a una dieta desequilibrada que afecta la salud dental de los niños. La
baja ingesta de fibra, que es esencial para una buena salud digestiva, agrava aún más la
situación, ya que puede perpetuar ciclos de mala alimentación. Sandy et al. (2020) también
documentaron que la ingesta elevada de carbohidratos es un factor de riesgo para la caries
dental, lo que respalda las conclusiones de este estudio.
Por lo tanto, es fundamental considerar que, aunque la presente investigación ha
proporcionado información relevante sobre la relación entre el consumo de carbohidratos y
la caries dental, se requieren investigaciones adicionales con muestras más amplias que
incluyan otros factores que puedan influir en la salud bucal. Esto permitirá obtener
conclusiones más robustas y desarrollar intervenciones efectivas que aborden las
disparidades en salud dental en la población pediátrica. Los resultados de este estudio
subrayan la necesidad urgente de implementar estrategias de prevención y educación que
mejoren el acceso a atención dental y promuevan hábitos de higiene bucal y nutricionales
saludables, especialmente en los grupos más vulnerables de la población. La intersección
entre el consumo de carbohidratos, el acceso a alimentos nutritivos y la salud dental de los
niños en Venezuela requiere atención prioritaria para abordar los desafíos actuales y
mejorar la calidad de vida de la infancia en el país.