Guía para la Elaboración de Ensayos de Investigación
(versión resumida)
Por Salud Jaramillo y Víctor Mendoza
Número 41
Introducción
Un ensayo es un diálogo. Un diálogo imaginario entre mundos en donde se da la
comunicación del escritor con el cuerpo de conocimiento que está trabajando, los
lectores y consigo mismo; se trata entonces de sus inquietudes de investigación más
relevantes. Las novedades y sorpresas que siempre nos tiene reservado un autor
mediante un ensayo, despiertan esa infinitud que todos somos. Gracias al ensayo,
podemos recuperar de manera dialógica las ideas vivas de seres humanos a través del
tiempo y el espacio.
Obviamente, hay diferentes maneras de acercarnos a la elaboración de un ensayo de
investigación. Una es el diálogo establecido por quien ha dedicado una vida a una
conversación, otra es la un aprendiz que está en una etapa de iniciación. En ambos
casos el espíritu que debe reinar es la comunicación del conocimiento de forma abierta
y participativa para que el ejercicio sea trascendental.
Para la redacción de un ensayo debemos de considerar que estamos manejando el
lenguaje escrito de la ciencia, por lo que es necesario utilizar un sistema de
codificación conforme a las reglas de comunicación del discurso científico. La
elaboración de un ensayo es una tarea a la cual nos enfrentamos, cuando informamos
a la comunidad sobre los resultados parciales de la investigación que estamos
realizando.
En este sentido, las preguntas de investigación que guían este trabajo son: ¿qué es un
ensayo de investigación científica?, ¿cuáles son sus principales características?,
¿cuáles son los elementos básicos para su elaboración?. Estos cuestionamientos por
resolver conforman la estructura básica del presente documento el cual se expone
como un conjunto de criterios orientadores.
El propósito es presentar una guía metodológica básica que permita al escritor analizar
cuáles son los puntos fundamentales que deberá contener un ensayo y la manera en
cómo puede realizar un ensayo. Por tanto, este es un documento didáctico básico que
permite al escritor evaluar la producción de sus ensayos de investigación científica,
siguiendo las normas fundamentales que dictaminan la producción del conocimiento.
La importancia de este documento es que está vinculado con el interés para el
desarrollo de investigadores desde las aulas, desde la formación en los instrumentos
de comunicación del conocimiento científico, desde el ejercicio de la docencia con
responsabilidad en la investigación y la inserción en el medio. Comunidades en el que
el juicio argumentado y la escritura de los resultados de la investigación sean el eje del
diálogo y del debate en la búsqueda de los acuerdos.
Si consideramos que en la época actual una de las labores de mayor trascendencia en
la ciencia es la construcción del conocimiento mediante la elaboración de ensayos, el
presente escrito denominado: “ guía para la elaboración de ensayos de investigación”,
te servirá para que tengas los principios elementales del código de comunicación
científica dentro de esta modalidad.
El ensayo en el contexto de la ciencia.
El ensayo científico es un intento por acercarnos al entorno de un problema de
investigación, generar una explicación de cómo el que escribe analiza el mundo en
relación con la temática propuesta. Uno de los principales valores con que cuenta el
ensayo en el campo de la ciencia es el uso de la expresión personal. La expresión
personal para el caso de las ciencias se refiere a la responsabilidad en la exposición
juiciosa sobre el entorno que el autor tiene, en este caso estamos hablando de una
interpretación de la realidad de acuerdo a cómo el autor analiza las temáticas.
En este sentido un ensayo científico se define por la posición que el ensayista toma
con relación al tema, es decir, que a diferencia de otros géneros de escritura en el
campo de la ciencia, el aspecto subjetivo destaca la importancia de un ensayo, y este
aspecto subjetivo se localiza por los juicios que emite el ensayista sobre los temas que
está abordando. Una de las funciones que tiene el ensayo es mostrar la parte
interpretativa de la subjetividad del ensayista, con esto el lector podrá contar con un
mejor horizonte de reflexión sobre el tema abordado.
También el ensayista cuando escribe para la ciencia puede mostrar de manera
histórica cómo se dio la evolución de determinado tema o cuáles son las
características evolutivas de la obra que giran en torno al tema de estudio de su
interés.
Cabe destacar que el carácter didáctico-pedagógico que posee el ensayo científico
hacen que éste tenga una forma especial, sobre todo si consideramos que este
carácter, radica en poner lo complicado en términos sencillos y no limitar el
conocimiento solamente para un grupo de especialistas. El ensayista en el caso de la
ciencia tiene que poseer la capacidad de traducción del conocimiento a diferentes
“juegos del lenguaje”12.
Características de un ensayo científico-
Una de las principales características que define a los ensayos científicos, son las
temáticas que ofrecen y que comprenden campos muy diversos como son: la historia,
la ciencia, la filosofía, la política, la literatura etc.
Este ensayo considera la concepción de la vida onírica en la filosofía de
Descartes (particularmente en sus Meditaciones Metafísicos) dentro de
la perspectiva teórica de la fenomenología) principalmente desde la
filosofía de Sartre y los trabajos fenomenológicos - antropológicos de
Dieter Wyss”13.
“Este ensayo trata de ordenar mis preocupaciones de muchos años, expuestas en
numerosos artículos y conferencias en Costa Rica y en el exterior"14. Una segunda
característica, es que su extensión no está sujeta a un parámetro determinado, ya que
oscila entre algunas pocas páginas y varios cientos de ellas. La tercera característica
es que la rigurosidad de los planteamientos va desde un análisis de datos empíricos
hasta un detallado marco conceptual. Una cuarta característica del ensayo es que los
rasgos de sus líneas de trabajo se presentan como aproximaciones, como esbozos
iniciales. Citemos algunos ejemplos:
Aunque consciente de mis limitaciones, he querido ofrecer al lector una
vivencia, o más bien una interpretación muy personal de los hechos
relatados, buscando entrelazar lo material con lo espiritual, y el origen
del ser con el principio de las grandes ideas15.
Estos ensayos – dirigidos hacia educadores, estudiantes de educación y
demás personas interesadas en el tema tienen el fin de contribuir a la
discusión y al análisis de nuestro sistema educativo, como paso
indispensable previo a la toma de acciones para mejorarlo16.
Nos proponemos, en las páginas siguientes, describir a grandes rasgos
la labor de los físicos que corresponde a la meditación pura del
investigador. Nos ocuparemos, principalmente, del papel de los
pensamientos e ideas en la búsqueda aventurada del conocimiento del
mundo físico17.
Soltando aquí una frase, allá otra, como partes separadas del conjunto,
desviadas, sin designio ni plan, no se espera de mi que lo haga bien ni
que me concentre en mí mismo. Varío cuando me place y me entrego a
la duda y a la incertidumbre, y a mi manera habitual que es la
ignorancia18.
En el caso de la elaboración del ensayo científico, sus características no solamente
radican en su extensión, también en los datos, y las teorías que se utilizan, así como el
proceso mismo de pensar y las sugerencias capaces de ser proyectadas por el mismo
lector. Este carácter del ensayo está determinado, en cierto modo, por el público a
quien se destina.
Otra de las características fundamentales del ensayo es que permite realizar la
incorporación de diversas disciplinas del conocimiento, es el ensayo el espacio en el
que caben todas las disciplinas del conocimiento. La convergencia o divergencia de
enfoque no sólo se pueden presentar en el ensayo para un mismo tema, sino que, es
posible generar la convergencia de diferentes áreas del conocimiento para el análisis
de una problemática.
Las ventajas de un ensayo de investigación.
Uno de los rasgos del ensayo que ya se ha venido comentando es su agilidad. Esto
quiere decir, su sencillez productiva, su capacidad de comunicar en forma directa. En
el caso de los ensayos de investigación, no hay porque evidenciar de forma detallada
el proceso de investigación seguido; esto porque una de las funciones sustantivas del
ensayo es conocer las implicaciones temáticas y no el proceso metodológico de
producción. Por tal motivo, aunque la libertad temática del género, en el caso del
ensayo de investigación científica es fundamental, no implica que el ensayista de la
ciencia cancele el rigor en el uso de datos, citas bibliográficas y sus correspondientes
referencias documentales.
La brevedad es otra de las ventajas de un ensayo. Aunque es conveniente puntualizar
que ensayos largos son también lo suficientemente virtuosos. La corta extensión
permite publicarlos con mayor facilidad, obtener mayor número de lectores, producir
un efecto más directo, escribirlos más rápidamente y con la adecuada oportunidad. La
brevedad del ensayo y el no pretender decir todo sobre el tema tratado no significa,
por tanto, que el ensayista distancie lo considerado para poder así abarcarlo en una
visión generalizadora. Todo lo contrario, se intenta únicamente en el caso de los
ensayos de investigación científica el dar un corte, uno sólo, lo más profundo posible, y
absorber con intensidad la información y las principales interpretaciones que el tema
nos proporcione.
El propósito del ensayista al internarse en la aventura de escribir un ensayo no es el de
confeccionar un tratado, ni el de entregarnos una obra de referencia útil por su
carácter exhaustivo. El ensayista como investigador reacciona ante la problemática
que le impone un tema para marcarnos la pauta sobre una interpretación novedosa o
proponernos una reevaluación de las ya en boga. Pero una vez abierta la brecha y
tendido el puente del nuevo entendimiento, el ensayista, siempre deja la puerta
abierta para nuevas interpretaciones; considera que su función es sólo la de abrir
nuevos caminos y proponer su continuación.
La comunicación ágil, tanto entre ensayista y lector como entre ensayista y diferentes
autores es otra de las ventajas que tiene un ensayo. El escritor posee la libertad de
dirigirse tanto a un público especializado como a uno no especializado para interpretar
un tema. Esto significa que el ensayo tiene la libertad de intercalar lógicamente las
opiniones personales con la visión de los especialistas que se han ocupado del tema.
el ensayista reacciona ante los valores actuales para insinuarnos una
interpretación novedosa o proponernos una reevaluación de las ya en
boga, pero una vez abierta la brecha y tendido el puente del nuevo
entendimiento, el ensayista, como creador al fin y al cabo, deja al
especialista el establecer la legitimidad de lo propuesto, sin renunciar él
mismo a continuarlo en otra ocasión19.
Esta ventaja se destaca en el sentido de que la función persuasiva del ensayo no se
limita exclusivamente a la objetividad de los “hechos”, el ensayo impulsa otros
recursos y otras formas persuasivas como son la metáfora, la sinécdoque o la elipsis,
para la relación entre los conceptos y argumentos de manera que resulte “objetiva” la
tesis que se desea demostrar.
La actualidad de los temas tratados por el ensayo representan otra de sus ventajas, en
su intento de establecer un lazo de diálogo íntimo entre el ensayista y el lector, se
desprende la necesidad de su contemporaneidad en el tiempo y en el ambiente. Pero
el concepto "actual" no sólo hace referencia a los sucesos del presente, sino que
significa con más propiedad un replanteamiento de los problemas humanos ante los
valores que individualizan y diferencian a cada época de las precedentes.
El ensayista, en su diálogo con el lector y consigo mismo, reflexiona siempre sobre el
presente, apoyado en la sólida base del pasado y con una propuesta cargada del
deseo de anticipar el futuro por medio de la comprensión del momento actual. La
conexión con el "momento actual" arranca, precisamente, de la problematización
liberadora de no limitarlo a la exclusividad del presente. El ensayista escribe, es
verdad, con, desde y para una época, por lo que los temas y la aproximación a ellos
estarán forzosamente subordinados a las circunstancias del presente vivido. Esto
impide que el ensayista libere a su obra de la nota de caducidad que supone toda
sujeción a tiempos y espacios concretos propios del momento en que se escribe. Sin
embargo, los ensayistas de todos los tiempos siempre han sabido conjugar lo actual en
el fondo de lo eterno.
Una característica común en todas las modalidades del ensayo es su condición
subjetiva; y es este subjetivismo el que paradójicamente causa la ambigüedad y la
dificultad en las definiciones del género. Es lo subjetivo al mismo tiempo la esencia y la
problemática del ensayo, ya que si bien es cierto que el ensayista expresa lo que
siente y cómo lo siente, no por eso deja de ser consciente de la función peculiar que
tiene en su doble aspecto de artista de la expresión y de transmisor e incitador de
ideas. Es decir, el lirismo innato del ensayista queda modulado al ser sometido a la
razón en un proceso más o menos consciente o patente de organización que lo haga
inteligible y convincente, pues aunque el ensayo no pretende convencer, es inevitable
reconocer que todo buen comunicador desea lograrlo; por lo tanto, el ensayo se
convierte en una mezcla de subjetivismo y objetivismo en su capacidad convocatoria y
descriptiva de un tema.
Cabe destacar que al escribir un ensayo dentro del campo de la investigación, el
ensayista tendrá que dialogar con el contexto normativo que hace posible la
elaboración de un texto de investigación. Sin embargo, esto no significa que el
ensayista a pesar del rigor que requiere la escritura del conocimiento científico, no nos
haga partícipes de su tiempo, sus temas predilectos permitiéndonos penetrar en su
mundo al entregarnos no sólo sus pensamientos, sino también el mismo proceso de
pensar.
Si bien es cierto, que como hemos indicado, el investigador expresa a través del
ensayo sus sentimientos y no por este motivo el ensayo científico tendrá que excluir el
pensamiento sistemático y los criterios de objetividad que marca la ciencia. La verdad
del ensayista que escribe para la producción de un conocimiento científico, se
presenta bajo la perspectiva subjetivista del autor y el carácter normativo de la
ciencia20.
El ensayista, en su doble aspecto de estilista y de pensador, deberá destacar la fuerza
de su persona. Incluso podríamos decir que el subjetivismo queda plasmado desde la
elección del tema. Es esta motivación interior la que elige el tema y su aproximación a
él; y como el ensayista expresa no sólo sus sentimientos, sino también el mismo
proceso de adquirirlos, sus escritos poseen siempre un carácter de íntima
autobiografía.
La metodología para la realización de un ensayo de investigación.
A continuación ofrecemos un conjunto de recursos para la elaboración de un ensayo.
Una de las primeras cosas que realizamos cuando iniciamos una investigación es el
proceso de planeación, así la metodología para la elaboración de un ensayo de
investigación depende en gran medida de las etapas de investigación, sistematización
y exposición de resultados; dicho de otra manera significa el arte de buscar
información, ordenar los datos obtenidos y decir de manera escrita las ideas o
pensamientos construidos, que en definitiva constituye la materia que conocemos
como texto. En este caso, el resultado dependerá de la relación que el investigador
establece, al momento de escribir, entre realidad, pensamiento y lenguaje, además del
proceso principio-medio-fin, que en materia de redacción consiste en atender de forma
estricta a las etapas de planeación, producción y revisión. En sentido general podemos
afirmar que gran parte de los problemas de la redacción de un ensayo se deben
fundamentalmente a que el escritor no planea sus ensayos ni los revisa una vez
concluidos.
La planeación de la escritura.
Tal como sucede en el caso de la investigación que tiene como origen el
planteamiento de un problema que es producto de la revisión rigurosa de las fuentes
de información, el proceso de redacción de un ensayo inicia con la lectura de los
materiales que han de proporcionar datos, ideas, juicios y pensamientos que
deseamos plasmar en nuestro documento. En este sentido, la lectura de los materiales
deberá hacerse de forma dialógica, cuestionándonos si verdaderamente hemos
entendido el contenido temático propuesto por los materiales leídos; una vez realizado
este proceso, el segundo paso consiste en la reflexión en torno al cuestionamiento
sobre si estamos de acuerdo o no con las ideas o metodología expresadas en los
documentos. La forma de enfrentarnos a estas dos situaciones constituye el tema que
nos proponemos escribir, éstas son las ideas que incorporamos a nuestro pensamiento
y que exponemos en el tema del ensayo.
De una primera evaluación de la información obtenida sobre la compresión del tema y
nuestra postura con respecto a éste, resultará lo que se denomina como el proceso de
planeación, es decir, el surgimiento de las ideas y su organización mediante un
sistema jerárquico. Se trata de ordenar y clasificarlo que constituye nuestro propósito
de investigación y su escritura.
Un esquema de organización de ideas le da rigor a nuestro pensamiento científico y
para ésto nos podemos valer de un “árbol de ideas” o “sistema de cuadros sinópticos”,
con el cual ordenaremos los datos jerárquicamente, primero la idea principal y luego
sus diversas derivaciones21.
Una vez que tenemos este esquema, el siguiente paso es enumerar o jerarquizar la
información de acuerdo a como pensamos exponerla en nuestro escrito. Esto significa
que tenemos el esquema o índice preliminar del trabajo. Cabe destacar que este
esquema no solamente nace de la manera en como nosotros concebimos el orden de
las ideas, también responde al diálogo permanente con los materiales que se están
consultado. El ensayo científico muestra una clara visión de los contenidos de las obras
con relación a un tema, pero además, incorpora nuestro juicio de por qué es
importante lo que un autor menciona, por ejemplo, el ensayo podría destacar la
información de un autor respecto a otro a través de diversos mecanismos como:
marcar las ventajas de un modelo de pensamiento, presentar las causas o efectos de
un sistema, también puede ser la confrontación de dos corrientes o de dos resultados.
Escritura o redacción de un ensayo.
Podemos definir el trabajo científico como una construcción unitaria cuyos elementos
se conjugan de tal modo que todos se apoyan para dar como resultado un texto
escrito. Esta estructura supone un estrecho vínculo entre las partes y sus relaciones. El
escritor es el que nos guía mediante la organización de las ideas y los pasos de la
exposición.
Cada oración, párrafo o capítulo girará, en la medida de lo posible, alrededor de un
hecho o idea, desenvolviendo sus aspectos de tal manera que constituyan una unidad,
como una auténtica columna vertebral del cuerpo del texto. En términos generales
tanto para las oraciones, como para los párrafos y los capítulos, y en todo caso para el
conjunto general del escrito, su estructura comprende: la presentación de una idea,
luego las explicaciones, pruebas, discusiones o ampliaciones, para terminar con un
enunciado de la idea principal en un tono rotundo y definitivo.
La recopilación de los diversos juicios o afirmaciones que se van exponiendo durante el
ensayo constituyen el motivo principal de la conclusión.
Revisión final o evaluación de la escritura del ensayo.
Con base en los elementos arriba planteados en el sentido de que es necesario planear
para poder escribir bien, el texto podrá ser evaluado en función de los objetivos
propuestos y sus metas. Conforme se va avanzando en la redacción del trabajo, se van
descubriendo algunos defectos o errores en las partes ya escritas, no necesariamente
se requiere retroceder en el trabajo, es conveniente llevar una libreta donde se anoten
los asuntos pendientes, hasta cuando concluya la revisión del primer borrador: es en
este momento cuando se hacen los ajustes pertinentes con mucho mayor rigor,
corrigiendo en función de la estructura total del ensayo.
Una primera lectura evaluativa al interior de la obra nos permitirá descubrir más
errores que si se hace ésta de manera parcial. También es conveniente dejar un
tiempo de “reposo” al trabajo y no revisarlo de manera inmediata, con el objeto de
tomar distancia y así posteriormente leerlo con mayor objetividad.
Primero, se sugiere revisar el cuerpo del trabajo y cuando hayamos terminado,
proceder a revisar las conclusiones y la introducción considerando que estas dos
partes constituyen el fin y el principio del trabajo además de ser los elementos que
siempre se redactan hasta el último. Otras sugerencias son: la conveniencia de hacer
una lectura del trabajo con un grupo de especialistas en voz alta para afinar los
detalles, también se recomienda que el trabajo sea sometido a la revisión de expertos
que nos podrán hacer sugerencias.
Las partes de un ensayo de investigación científica.
Un ensayo de investigación se presenta con las siguientes partes:
Portada: En este espacio se colocan los elementos básicos que son:
El título.
La institución donde se publica.
El autor.
La fecha de publicación.
Es conveniente resaltar que el título de un ensayo científico debe describir el
contenido del trabajo de forma clara y precisa, que el título le permita al lector
identificar el tema fácilmente, y al bibliotecario catalogar y clasificar el material con
exactitud.
Debe ser corto (no exceder de 15 palabras) sin sacrificar la claridad, para ello debe
evitarse el uso excesivo de preposiciones y artículos, el utilizar exposiciones
repetitivas como por ejemplo: estudio sobre...; investigación acerca de....; análisis de
los resultados de....; etcétera, y el uso innecesario de subtítulos.
En el caso de un escrito de investigación, en especial de un ensayo, el título es lo
último que escribo, el tener la idea del ensayo en general y la identificación clara y
precisa del problema y de los objetivos, facilita la redacción del título. Esto no significa
que para motivos de la planeación yo no tenga previamente un tema desarrollado.
Índice
En este lugar se colocan de manera esquemática los temas que comprende el
contenido del ensayo presentado.
Resumen
Esta parte del ensayo tiene como objetivo orientar al lector a identificar la relevancia
del contenido básico de la temática de forma rápida y exacta. El contenido del
resumen debe expresar de forma clara y breve: los objetivos y el alcance del estudio,
los procedimientos básicos, los métodos, los principales hallazgos y las conclusiones.
En este punto debe situarse la investigación en tiempo y lugar; presentar los límites de
validez de las conclusiones.
Debe redactarse en tercera persona, tiempo pasado, excepto la frase concluyente;
excluir abreviaturas y referencias bibliográficas.
El resumen puede clasificarse en: descriptivo, informativo y estructurado. El
descriptivo, da una idea global del estudio, su extensión es de 50 a 100 palabras. Por
lo general no es recomendable para revistas científicas. El informativo es similar a un
miniartículo, su extensión es de entre 100 a 150 palabras. El estructurado, se
estructura en apartados: objetivos, diseño, lugar/circunstancias, objeto de estudio,
intervención, mediciones, principales resultados y conclusiones.
En el caso de que la revista donde se publicará el ensayo tenga normas editoriales,
éste se deberá ajustar a los criterios específicos de la normatividad señalados en la
política editorial. Cabe destacar que uno de los errores más frecuentes en los ensayos
de investigación publicados es no incluir el resumen o hacerlo inteligible.
Introducción
La introducción constituye una de las partes sustantivas de un ensayo, es muy
importante, porque representa la presentación del tema que se va a desarrollar en el
ensayo. Con ella vinculamos al lector con el contenido, siendo una de sus finalidades
básicas el convencerlo de la trascendencia de la investigación presentada.
En este acápite se debe identificar nítidamente el problema y encuadrarlo en el
momento actual, se recomienda hacerlo de forma interrogativa, comunicar de forma
clara los objetivos del ensayo, exponer brevemente los contenidos más relevantes,
destacar la importancia que el tema tiene, justificar las razones por las que se realiza
la investigación y formular las hipótesis.
Es recomendable que en la introducción no se pongan las conclusiones del ensayo y
solamente se haga una invitación para encontrarlas en el trascurso de la lectura.
Desarrollo temático.
En el desarrollo se exponen los contenidos del ensayo. En el caso de ensayos de
investigación, se puede utilizar el sistema de diálogo entre los avances de mi
investigación y los resultados producidos por otros investigadores. Cada párrafo
ejemplifica una idea o justifica la idea expuesta. Aunque todo ensayo tiene la
pretensión de ser leído por cualquier tipo de público, el ensayo de investigación
científica no puede perder de vista el uso de los referentes categoriales de la
investigación, además del uso adecuado de lenguaje propio de la ciencia que se está
trabajando.
Para lograr una mayor claridad en las ideas expuestas en un ensayo, el autor se puede
valer del uso de las figuras retóricas, con el objeto de establecer diferentes niveles de
traducción del lenguaje de conocimiento científico.
La lógica de exposición del desarrollo de un ensayo puede ser deductiva, ésta es la
que parte de las ideas generales para después llegar a las particulares. Otra forma de
exposición es mediante el método inductivo donde se expone un caso particular –
debidamente documentado- para después llegar a un sistema general de ideas o
fundamentos. Una tercera forma de exponer el desarrollo de un ensayo es mediante el
método dialéctico que consiste en confrontar dos tesis y posteriormente establecer
una síntesis. En el desarrollo, se presentan las tesis que sustentan el problema de
investigación a través del análisis de los juicios que giran entorno a las posturas que
tiende a defender la tesis.
No podemos olvidar que uno de los fundamentos del conocimiento científico es la
objetividad de sus conocimientos. Para lograr lo anterior, el investigador tiene como
condición necesaria pero no suficiente (ya que existen otros criterios de objetividad),
mostrar el trabajo de investigación documental en donde se apoyan las tesis que está
exponiendo dentro de un ensayo de investigación. Para lograr esto, en el desarrollo de
un ensayo de investigación las tesis principales deberán estar debidamente anotadas,
mediante el sistema de referencias documentales propuesto por el autor o por la
institución que lo está publicando. Se pueden insertar las referencias documentales en
el cuerpo del ensayo (sistema harvard) o al pie de página (sistema francés clásico).
Los referentes documentales utilizados de los diferentes autores consultados,
quedarán inscritos dentro de las comillas en el texto y deberán estar interpretados por
parte del autor del ensayo.
Además de las citas textuales, se puede utilizar el sistema de interpretación, a través
de la exposición mediante el parafraseo de los datos relevantes seleccionados en la
investigación documental. En este caso, la referencia tendrá el código adecuado
dentro del sistema de referencia documental que se está utilizando y los datos que
identifican al texto.
Las notas al pie de página también cumplen una función aclaratoria de los conceptos
en términos semánticos bien nos permiten ampliar el horizonte de compresión de una
idea.
Conviene subrayar que la elaboración de un ensayo de investigación no es un gran
resumen o síntesis de lo que otros autores ya han dicho, es una construcción personal
que muestra los avances en el conocimiento que en lo personal estás proponiendo a la
comunidad a partir de un cuerpo de teorías existentes, destacando tu aporte personal
acerca del tema central del ensayo.
Conclusiones.
En este acápite debe presentarse la información pertinente al alcance de los objetivos
del estudio y el problema en correspondencia con los hallazgos de la investigación. Las
conclusiones deben seguir una secuencia lógica, mencionando los puntos relevantes,
incluso aquellos contrarios al problema de investigación, se debe informar a detalle
para justificar las conclusiones.
En este apartado también se deberá mostrar la solución o posible aproximación a la
solución del problema expuesto durante el ensayo. Se busca recuperar los
cuestionamientos presentados en la introducción o el cuerpo del trabajo. Si el caso así
lo demanda, se pueden incluir nuevos cuestionamientos sobre el tema que expresen la
necesidad de seguir investigando y construyendo con relación al tema.
La conclusión se estructura a través del regreso al problema de investigación, con la
finalidad de resaltar la importancia de los argumentos que validaron la conclusión para
finalmente atar cabos y dar respuesta a las interrogantes planteadas.
El criterio básico de redacción de una conclusión es la coherencia con nuestras ideas.
Es en el desarrollo del ensayo donde encontraremos las ideas que le dan coherencia a
la conclusión. Es decir, se deberá dar cuenta “desde dónde” se partió y “hasta dónde”,
se llegó.
Fuentes de investigación documentales.
Un ensayo de investigación pierde objetividad cuando carece de fuentes de
investigación documental. Éstas le dan relevancia, ya que representan uno de los
principales criterios de objetividad que se deberán mostrar en trabajos de
investigación. Cabe subrayar que es necesario incluir los datos básicos de la
bibliografía según sea el criterio de investigación documental que se esté utilizando.
Conclusiones
Desde el momento en que el hombre escribe y expresa sus pensamientos en forma
comprensible a los demás, se cumple el fin del lenguaje en tanto trasmitir lo pensado a
lo escrito. El uso del lenguaje es un fenómeno complejo en el cual si fácil no es hablar,
tampoco lo es escribir con corrección.
El problema de elaborar un ensayo por quien ignora lo más elemental de las reglas
para su elaboración, y se puede decir que no es por lo que escribe sino por el cómo lo
escribe, resulta ininteligible en ciertas ocasiones. Como hemos visto en el trascurso de
este documento, el ensayo científico requiere para su elaboración de precisión,
elegancia, claridad y armonía.
El científico necesita expresar sus pensamientos escritos con objetividad pero además
con corrección y elegancia. Es preciso, por lo tanto desarrollar permanentemente la
elaboración de ensayos para adquirir la habilidad a fuerza de tropezar con las
dificultades. Es verdad que algo de este arte no se aprende; mucho depende del
empeño y el trabajo. El arte de escribir ensayos de investigación científica es el
producto de un arduo esfuerzo.
Al escribir un ensayo se establece un diálogo con las palabras y las frases,
corrigiéndolas una y otra vez. Este arte lleva consigo la virtud de la paciencia. En este
sentido cada escritor podrá crear un estilo propio para expresar sus ideas y
pensamientos.
Aprender la manera en cómo se elabora un ensayo obliga al investigador a estudiar los
infinitos recursos que este género tiene para huir de la monotonía y pobreza de
vocabulario. Una vez que se ingresa por este género sin dudas, se convierte en un
compañero inseparable de aquel que nunca pierde de vista el ánimo de construir
nuevos conocimientos.
En la publicación y lectura de los ensayos deberán no sólo estar presentes frases
hechas, sino pensamientos e ideas que contribuyan a engrandecer nuestras
aseveraciones y nuestra autoridad en la escritura. Un investigador no está exento de
estas exigencias porque el arte de escribir también está presente en los trabajos
científicos. La ciencia precisa de conocimientos rigurosos, objetivos y receptivos a la
crítica.
Los aportes científicos requieren de precisión al presentar los resultados, ellos deben
de estar distantes de lo fugaz y lo impreciso.
Sin la contribución de los ensayos la ciencia moderna resultaría inconcebible. Es, por lo
tanto, imprescindible para cualquier científico, investigador, profesional o estudiante,
el dominio del lenguaje escrito y de sus diferentes formas en el ámbito de la
comunicación científica.
Dentro del ensayo el lenguaje científico, se mantiene abierto a través de la dialéctica
del rigor donde las frases deberán ser exactas y claras, en comunión con la libertad
que el género nos aporta.
Es importante considerar que el ensayo es hijo en gran parte de la paciencia, si los
grandes del mundo literario deben, asimismo, su grandeza a la capacidad de trabajo;
fácil será comprender que el reto para el académico y el científico radica en la
creación de su estilo propio de escritura, sobre todo si se considera que en el arte de
escribir está la perpetuidad de su trabajo a las futuras generaciones.
Notas:
1 Gómez José Luis, Teoría del Ensayo, p 76
2 Michel de Montaigne. De tres comercios. En <[Link] Septiembre 2004
3 Diccionario de la lengua española, p 543.
4 Gómez José Luis, op-cit, p 94.
5 Ibid, p 96.
6 Ibid p 97.
7 Ibid p 99.
8 Idem.
9 Ibid 120.
10 Cfr. Ibid, p 103
11 Ibid, p 122.
12 La categoría de”juegos del lenguaje”, refiere a que se puede traducir un aspecto teórico con un ejemplo
cotidiano o hacer corresponder el concepto con un campo de la función estética del lenguaje como la metáfora
poética o el uso de otras figuras retóricas del lenguaje.
13 Ibid p 56.
14 Figueres José. La pobreza de las naciones. En Ibid p 78
15 Jaramillo J. La aventura humana. En ibid p 79.
16 H. Pérez. Ensayos sobre educación. En ídem.
17 Einstein A. La Física, aventura del pensamiento. En ídem.
18 M. De Montaigne. Ensayos. En Ibíd. p 56.
19 Gabriel Vargas Acuña; Redacción de Documentos Científicos, Informes Técnicos, Artículos, Científicos, Ensayos.
Escuela de Ciencias del Lenguaje. En <[Link] Octubre 2004.
20 En el caso del ensayo periodístico o literario, es necesario que el ensayista se sepa entre amigos, que converse
con los lectores que asiduamente lo leen, no como el escritor consciente y preocupado del valor de la palabra
escrita, sino con la confianza que emana de la charla de café. Sólo así estará incitado a escribir también de las
cosas en apariencia triviales y a entregársenos en cada rasgo de su pluma. Si los ensayos son producto de la
personalidad del escritor, también lo son de las circunstancias y del tipo de género para el cual se está escribiendo.
21 Un modelo de planeación detallado de la escritura se encuentra en el esquema de trabajo propuesto por: Cfr.
Casanay Daniel; La cocina de la escritura, p 64.
Referencias:
Casanay Daniel. La cocina de la escritura, Anagrama, Barcelona 1995, 10ª, 255 pp.
Gómez José Luis, Teoría del Ensayo. Cuadernos Americanos, UNAM, 1995, 228 pp.
Real Academ ia Española, Diccionario de la lengua española, Espasa-Calpe, España 1970, Vol III, 719 pp.
Ciberigrafía
Gabriel Vargas Acuña; Redacción de Documentos Científicos, Informes Técnicos, Artículos, Científicos, Ensayos.
Escuela de Ciencias del Lenguaje, ITCR 1996. En <[Link] Octubre
2004.
Michel de Montaigne. De tres comercios. En <[Link] Septiembre 2004.