Gramática
La gramática es el estudio de las reglas y principios que rigen la estructura y organización de una
lengua. En otras palabras, es el conjunto de normas que determinan cómo se forman las palabras,
las oraciones y los textos en un idioma específico.
Componentes de la gramática:
Morfología: Estudia la estructura interna de las palabras, cómo se forman y cómo cambian.
Sintaxis: Analiza la forma en que se combinan las palabras para formar frases y oraciones.
Semántica: Explora el significado de las palabras y las oraciones.
Fonología/Fonética: Examina los sonidos de la lengua.
Tipos de gramática:
Gramática normativa: Establece reglas y normas sobre el uso correcto de la lengua.
Gramática descriptiva: Describe cómo se usa la lengua en realidad, sin juzgar si es correcto
o incorrecto.
Gramática generativa: Se centra en la capacidad de la lengua para generar infinitas
oraciones válidas.
Importancia de la gramática:
Ayuda a comprender la estructura de la lengua y a hablar y escribir correctamente.
Facilita la comunicación y evita malentendidos.
Permite analizar textos y entender mejor el significado de las palabras y oraciones.
¿Qué es la gramática?
La gramática es el conjunto de reglas del lenguaje que regulan el uso de una
lengua determinada, tanto como la composición y organización sintáctica de las oraciones. También
se denomina gramática a la ciencia que se dedica al estudio general de estos elementos. El término
proviene del griego grammatiké o “arte de las letras”.
Generalmente, el término gramática se aplica solo a los aspectos sintácticos y morfológicos de la
lengua, pero es común que también involucre elementos léxicos, semánticos e incluso fonético-
fonológicos. Cada lengua posee su gramática propia, dotada a su vez de una lógica propia, es
decir, su manera de organizar los signos lingüísticos y, por ende, de organizar la realidad.
La gramática como campo de estudio ocupó a los filósofos de la antigüedad clásica como Sócrates y
Aristóteles, aunque el primer tratado de gramática griega como tal fue obra de Crates de Malos en el
siglo II a. C.
Luego, durante el Medioevo, el modelo de estudio gramático imperante fue el del Ars grammatica de
Elio Donato, del siglo IV. Fue reemplazado en 1492 por la primera Gramática castellana, obra de
Antonio Nebrija, una vez que el latín había dado paso a sus lenguas descendientes, como son el
español, el francés, el italiano, el catalán, el gallego y el portugués, entre otros.
Gramática y ortografía
No hablamos de lo mismo al mencionar la gramática y la ortografía, aunque a menudo se las enseñe
de manera conjunta, especialmente en la escuela. Pero si por gramática entendemos la lógica formal
propia de cada lengua, la ortografía es la manera correcta de escribir las palabras y de
acompañarlas con los signos de puntuación, esto es, la parte normativa de la lengua.
Un buen agarre de la gramática permite manejar las reglas del lenguaje y poder expresarse con
mayor soltura, belleza o complejidad. Por otro lado, la ortografía permite plasmar de manera
adecuada dicho pensamiento por escrito. Sin embargo, únicamente el manejo de las dos cosas
permite una expresión correcta a cabalidad, libre de errores ortográficos y de errores gramaticales.
Tipos de gramática
Los principales enfoques de estudio de la gramática son los siguientes:
Gramática prescriptiva o normativa. Como su nombre lo indica, parte de un ideal y un
sentido de lo correcto en el idioma, para sugerir a sus hablantes el modo adecuado o
recomendable de formular y organizar sus oraciones.
Gramática descriptiva. A diferencia de la anterior, no juzga como “correcta” o “incorrecta” la
manera en que distintos hablantes hacen uso del idioma, sino que aspira a comprender cómo
es el uso real de las normas del idioma dentro de una comunidad o unas comunidades
determinadas.
Gramática tradicional. Se trata del conjunto histórico de documentos e ideas heredadas de
civilizaciones anteriores en torno a lo que la gramática es.
Gramática funcional. Aspira a ser una gramática general del lenguaje natural, o sea, un
conjunto de normas básicas aplicables a diferentes idiomas dotados de gramáticas distintas.
Gramáticas formales. Se llaman así a las gramáticas abstractas, que pueden aplicar su
lógica a lenguajes no verbales, como los lenguajes de programación informáticos.
Partes de la gramática
La gramática comprende cuatro ramas o partes claramente diferenciadas, que atienden a aspectos
distintos del idioma. Éstas son:
Fonética. La que se ocupa del ordenamiento de los sonidos que componen las palabras, así
como sus cambios de realización dependiendo de su posición específica o de su contexto
gramatical.
Morfología. La que se ocupa del modo de construcción de las palabras, es decir, de la
manera en que juntamos sus raíces o fragmentos principales, dotados de significado léxico,
con otros fragmentos que modulan, cambian o determinan el significado final de lo dicho.
Sintaxis. La que se ocupa de la organización interna de la oración, de acuerdo a una lógica
secuencial establecida en las leyes gramaticales y en la lógica del idioma.
Semántica. La que se ocupa del significado de las palabras y de su rol dentro del conjunto de
dinámicas y patrones que constituyen una lengua.
Niveles de la gramática
Así como hay ramas o partes de la gramática, éstas determinan los niveles de análisis gramatical,
esto es, a cuáles de dichas ramas le prestamos atención a la hora de observar o estudiar la lengua.
Por ejemplo:
Nivel sintáctico-morfológico. De la combinación de la morfología y la sintaxis nace la
morfosintaxis, que es la aproximación al lenguaje verbal desde un punto de vista formal-
funcional, o sea, de la manera en que las palabras se construyen y se organizan para formar
una cadena hablada dotada de un significado lógico.
Nivel léxico-semántico. A este nivel sólo nos importa el significado y su correlación con las
palabras, o lo que es lo mismo, el modo en que una palabra puede remitir a diferentes
sentidos o viceversa.
Nivel fonético-fonológico. Por su parte, a este nivel nos ocuparemos de los sonidos que
componen la lengua, esto es, de los sonidos y los signos que empleamos para representarlos.
Nivel pragmático. A este nivel nos ocupamos de la lengua en su contexto comunicativo,
tomando en cuenta elementos y usos que no son canónicos, o sea, no están contemplados en
las “normas” gramaticales del idioma, pero que sirven de apoyo a la hora de expresar sus
contenidos.
nivel fónico = producción de sonidos