Lesson 4: Learning strategies, thinking skills and
learner autonomy
Topic: The teenage learner
Aims: Students will be able to:
Reflect about how teenagers think and feel about school
Understand adolescents’ characteristics.
Learn about motivation and learning strategies.
Understand how teenagers’ brains work.
Reflect upon learning autonomy and thinking skills
Contents:
Learning strategies, learner autonomy, thinking skills, choices.
Evaluation criteria:
1. Ability to link theory and practice: understanding learning strategies and thinking
skills.
“Teenagers have a profound effect on those around them. Adults who
work in schools, or in the teenage world, should understand how the
phenomenon of adolescence operates in an effort to be effective in their
work with teenagers. Teenagers need adults to guide them as they make
sense of their changing worlds because their brains are still under
construction, therefore adults must recognize how they become affected
in their relationships with teens.”
Porter, 2009
Características socioculturales de los adolescentes y los jóvenes. Su
contexto. Su Subjetividad.
Para algunos autores como Levi y Schmitt (1996), la juventud se caracteriza
por su transición y movilidad porque se sitúa entre los márgenes movedizos
de la dependencia infantil y de la autonomía de los adultos. Sin embargo,
para otros, como Chaves (2010) la juventud es una fase con identidad
propia, caracterizada no por un rango de edad sino por un conjunto de
cualidades socioculturales propias.
El tiempo histórico de emergencia de la juventud como sector social se
remonta a las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial para el caso
europeo y norteamericano, donde confluyeron distintos factores:
· La aparición de un mercado de consumo orientado a este sector.
· El incremento de los medios de comunicación masivos.
· Los efectos disruptivos de la guerra: ausencia de padres, evacuaciones,
violencia, entre otros.
· La masificación de la educación secundaria y la extensión de la educación
superior.
Superando ya otras tecnologías, televisión, cine, paulatinamente y, en
algunos casos casi sin esfuerzo, fue accediendo a otras más complejas: la
computadora y los celulares.
La mayoría de los jóvenes actuales son nativos digitales, hijos de migrantes
digitales. Tienen una intensa vida virtual, además de la real. Su principal
medio de comunicación son las redes sociales. Se caracterizan por tener un
pensamiento no lineal y una ansiedad crónica.
Los jóvenes actuales son hijos de padres que vivieron su juventud durante
la democracia y nietos de abuelos que pasaron por muchos períodos de
gobiernos militares. Es la generación que ha crecido observando las
conquistas de minorías respecto a la igualdad de oportunidades. Y ahora es
beneficiaria de los derechos adquiridos por sus mayores.
Los jóvenes actuales tienen, en promedio, mayor educación que sus padres,
su aversión al riesgo es bastante menor; sus capacidades y potencialidades
se convierten en motor social. Además, el actual contexto económico se da
en el marco de la globalización e integración de los mercados y de un mayor
uso de las tecnologías de la información y del conocimiento. Es
precisamente la juventud actual, la generación más preparada para los
cambios tecnológicos que caracterizan a este mundo productivo
contemporáneo.
No obstante, las crisis socioeconómicas que afectaron al país en los últimos
años, incidieron en las posibilidades de acceso al empleo de muchos de sus
padres. Según el último Censo Nacional de Población y Vivienda, el 26% de
la población de la provincia tiene entre 11 y 29 años. Es decir, un poco más
de un cuarto de la población es joven. El gran número de jóvenes ofrece
amplias oportunidades de desarrollo al tiempo que plantea ciertas
exigencias vinculadas, principalmente, con el sistema educativo. En otros
términos, hay muchas posibilidades pero estos jóvenes deben recibir la
preparación adecuada.
La provincia de Corrientes se encuentra en la región que tiene los
indicadores más bajos de educación y ocupación del país. Hay un porcentaje
considerable de jóvenes que no estudian ni trabajan. Éstos se encuentran
principalmente entre los que tienen niveles de ingresos per cápita familiares
bajos. Muchos jóvenes están a cargo del cuidado de sus hermanos menores,
con responsabilidades domésticas o iniciándose en actividades laborales, a
veces, acompañando a sus padres en labores agrícolas (en las zonas
rurales) u en otras actividades de subsistencia para colaborar con la canasta
familiar.
La integración social de los jóvenes que durante décadas consistió en un
pasaje relativamente corto y estable entre algunas instituciones (la familia,
la escuela y el mundo productivo), se torna ahora cada vez más larga,
compleja, diferenciada –entre un individuo y otro- e incierta. Las
instituciones antes vigentes pierden, en alguna medida, su carácter
normativo (como regulador del ordenamiento de la vida social) así como de
protección ante los riesgos sociales y, en consecuencia, las trayectorias de
vida se han vuelto más des-estandarizadas, biografiadas e individualizadas
(Biggart, Furlong y Cartmel, 2008). Planes tradicionales de carreras y
jerarquías se están perdiendo de vista.
Ante estas y otras cuestiones que nos hacen pensar en una subjetividad
joven, distinta a la de sus padres inclusive, que cambia en períodos
relativamente cortos, donde el vértigo es una variable, y el hacer
rápidamente sin mediar la reflexión.
(Diseño Curricular Jurisdiccional. Ciclo Básico de la Secundaria Orientada-
Provincia de Corrientes – Ministerio de Educación)