Un submarino es una embarcación especializada diseñada para operar bajo el agua, capaz de
navegar y desplazarse durante largos periodos sin necesidad de salir a la superficie. Su
funcionamiento se basa en la habilidad de cambiar su flotabilidad para sumergirse o emerger.
Características principales:
Capacidad de sumergirse:
Los submarinos están diseñados para sumergirse y permanecer bajo el agua, lo que les permite
operar en secreto y realizar misiones sin ser detectados.
Propulsión:
La mayoría de los submarinos funcionan con baterías eléctricas, aunque algunos, como los
submarinos nucleares, utilizan reactores nucleares para generar energía y permitir operaciones de
larga duración.
Control de flotabilidad:
Los submarinos utilizan tanques de lastre para cambiar su flotabilidad. Al llenar los tanques con
agua, aumentan su densidad y se sumergen; al expulsar el agua y ventilar los tanques con aire,
recuperan su flotabilidad y emergen.
Diversas aplicaciones:
Los submarinos tienen múltiples aplicaciones, incluyendo la investigación científica, el rescate y
salvamento, la defensa militar y la exploración de las profundidades marinas.
Tipos de submarinos:
Submarinos de ataque (SSN/SSK):
Diseñados para atacar otros submarinos, buques de superficie y objetivos terrestres.
Submarinos de misiles balísticos (SSBN):
Equipados con misiles nucleares y diseñados para la disuasión estratégica.
Submarinos nucleares:
Utilizan reactores nucleares para generar energía, lo que les permite operar a gran velocidad y
durante largos períodos bajo el agua.
Sumergibles:
Vehículos subacuáticos de menor tamaño y autonomía, utilizados para tareas de investigación y
exploración.
Minisubmarinos:
Pequeños sumergibles controlados por remoto, utilizados para trabajos en agu