Kierkegaard y la Angust ia: Una Mirada Profunda
Søren Kierkegaard, el fi lósofo danés del siglo XIX, t rat ó la angust ia como
un concept o cent ral en su obra, especialment e en El concept o de la
angust ia (1844).
Søren Kierkegaard es considerado uno de los padres del exist encialismo, y
su concept o de angust ia es fundament al en su pensamient o. La angust ia
no es solo un malest ar pasajero, sino un est ado exist encial profundo
ligado a la libert ad, la posibilidad del pecado y la responsabilidad
individual.
Para Kierkegaard, la angust ia es la experiencia de la libert ad humana ant e
la posibilidad de elección. No es simplement e miedo a algo concret o, sino
una sensación de vért igo ant e el infi nit o abanico de posibilidades que
t enemos. En ot ras palabras, el ser humano se sient e angust iado porque es
conscient e de su capacidad para t omar decisiones, lo que implica la
posibilidad de equivocarse.
1. Angust ia y Libert ad: El Vért igo de la Posibilidad
La angust ia surge porque el ser humano es radicalment e libre. No hay un
dest ino prefi jado, ni una guía absolut a que nos diga exact ament e qué
hacer. Cada elección defi ne lo que somos y lo que seremos.
Kierkegaard usa la met áfora del precipicio:
“ Cuando uno se encuent ra al borde de un abismo, no solo t eme caerse, sino
que t ambién experiment a angust ia porque puede decidir salt ar.”
Est o signifi ca que la angust ia no es solo miedo a un peligro ext erno, sino
el reconocimient o de que t enemos en nuest ras manos la posibilidad de
hacer cualquier cosa, incluso aut odest ruirnos.
Ejemplo:
• Un joven que debe decidir su carrera profesional experiment a angust ia
porque t iene muchas posibilidades, pero ninguna cert eza absolut a.
Kierkegaard sugiere que la única manera de enfrent ar est a angust ia es a
t ravés de la fe. No una fe ciega, sino una relación aut ént ica con lo
t rascendent al que nos ayude a t omar decisiones con compromiso.
2. Angust ia y Pecado: La Posibilidad del Mal
En El concept o de la angust ia (1844), Kierkegaard conect a la angust ia con
el pecado original de Adán y Eva. Ant es de desobedecer a dios, Adán
experiment a angust ia porque enfrent a una decisión t rascendent al:
obedecer o desobedecer.
Aquí aparece ot ro concept o import ant e: la inocencia es ignorancia.
• Adán es inocent e ant es de pecar, pero en el moment o en que se da cuent a
de su libert ad (es decir, que puede pecar), aparece la angust ia.
• En ot ras palabras, la angust ia es el sínt oma de la libert ad humana ant es
de t omar una decisión moralment e signifi cat iva.
Ejemplo:
• Imagina que nunca has ment ido en t u vida. Un día, t e das cuent a de que
podrías engañar a alguien y benefi ciart e. Ese moment o de conciencia de la
posibilidad de ment ir genera angust ia.
La angust ia, ent onces, no es solo sobre las elecciones en general, sino
sobre la posibilidad del mal.
3. Diferencia ent re Angust ia y Miedo
Kierkegaard es claro en que la angust ia no es lo mismo que el miedo:
Ejemplo:
• Miedo: Est ás en el bosque y escuchas un ruido fuert e; t emes que sea un
animal salvaje.
• Angust ia: Est ás solo en casa, pensando en t u vida y en t odas las
elecciones que podrías t omar, y sient es una inquiet ud profunda sin saber
exact ament e por qué.
Kierkegaard nos dice que la angust ia es inevit able, porque es part e de lo
que signifi ca ser humano y t ener conciencia de nuest ra libert ad.
4. ¿Cómo se enfrent a la angust ia?
Para Kierkegaard, la angust ia no es algo que se debe evit ar, sino algo que
se debe afront ar con valent ía. Pero, ¿cómo?
• Asumir la libert ad con responsabilidad
• No podemos escapar de la libert ad, así que en lugar de t emerla, debemos
acept arla y t omar decisiones con aut ent icidad.
• Acept ar la incert idumbre
• Nunca t endremos cert eza absolut a sobre el fut uro, pero eso no debe
paralizarnos.
• Fe en algo más grande
• Kierkegaard ve la fe como el camino para t rascender la angust ia, no como
una solución mágica, sino como una confi anza profunda en que nuest ras
decisiones t ienen sent ido.
Ejemplo:
• Un art ist a que duda de su t alent o puede sent irse paralizado por la
angust ia. Si acept a que nunca t endrá cert eza absolut a, pero sigue adelant e
con fe en su art e, puede superar esa angust ia.
Conclusión
La angust ia en Kierkegaard no es solo un problema psicológico, sino una
condición exist encial. Es el vért igo de la libert ad, la sombra de la
posibilidad del pecado y la incert idumbre ant e el fut uro. No podemos evit ar
la angust ia, pero podemos aprender a vivir con ella y convert irla en una
fuerza que nos impulse a act uar con aut ent icidad.