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2012 R02 Penal

El documento aborda la competencia del Tribunal Oral Penal en relación al caso de Cristian Marcelo Ledesma y Silvio Andrés Azcona, acusados de robo agravado. Se determina que, dado que Azcona superó los 18 años al momento de la sentencia, el tribunal tiene la autoridad para imponer una pena, mientras que el caso de Ledesma puede diferirse hasta que cumpla la mayoría de edad. Finalmente, se resuelve declarar la competencia del tribunal para la imposición de pena y se ordena comunicar la decisión al Juzgado de Instrucción y Correccional.

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2012 R02 Penal

El documento aborda la competencia del Tribunal Oral Penal en relación al caso de Cristian Marcelo Ledesma y Silvio Andrés Azcona, acusados de robo agravado. Se determina que, dado que Azcona superó los 18 años al momento de la sentencia, el tribunal tiene la autoridad para imponer una pena, mientras que el caso de Ledesma puede diferirse hasta que cumpla la mayoría de edad. Finalmente, se resuelve declarar la competencia del tribunal para la imposición de pena y se ordena comunicar la decisión al Juzgado de Instrucción y Correccional.

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PI1 3/7

Nº 02 Corrientes, 08 de Febrero de 2012.

Y VISTOS: Estos obrados caratulados: "LEGAJO DEL MENOR LEDESMA,


CRISTIAN MARCELO DECLARADO RESPONSABLE DEL DELITO DE ROBO
AGRAVADO POR EL EMPLEO DE ARMAS Y DEL MENOR AZCONA, SILVIO
ANDRES COMO PARTICIPE NECESARIO DEL DELITO DE ROBO AGRAVADO
POR EL EMPLEO DE ARMAS. P. LIBRES”. Expte. N° PI1 3 /7.

Y CONSIDERANDO:
I.- Que a fs. 125/128, obra resolución Nº 069 de fecha 26 de
noviembre de 2010 del registro del Juzgado de Instrucción y Correccional Nº 1 con
asiento en la ciudad de Paso de los Libres, por el que resuelve no aceptar la
competencia material y funcional, atribuida a ese juzgado e invitar al Tribunal Oral
Penal de dicha ciudad a que declare su competencia, en razón de que éste se
encuentra facultado a imponer pena a menores que resulten responsables por
delitos cometidos durante su minoría.
Que a fs. 134/137 vta., obra resolución Nº 90 de fecha 11 de
abril de 2011 del Tribunal Oral Penal de la Cuarta Circunscripción Judicial por el
que rechaza la competencia atribuida por declinatoria decidida por el Juez de
Instrucción y Correccional de dicha circunscripción, por entender que es el tribunal
de menores quien debe aplicar la sanción a los menores.
II.- El Sr. Fiscal General contesta vista a fs. 146, dictaminando
que: “[…] le asiste razón a la Sra. Juez de Instrucción y Correccional Nº 1 de Paso
de los Libres. Ello porque, a criterio del suscripto, la Excma. Cámara en lo Criminal
de esa localidad se encontraba facultaba a aplicar la pena correspondiente al
delito por cual fue declarado responsable el causante, por haber el mismo
superado ampliamente los 18 años de edad al momento de dictarse la sentencia
declarativa de responsabilidad penal, y en consecuencia las previsiones de la ley
22.278 escapan al ámbito de aplicación en el caso (Conf. Sentencia Nº 93 de
fecha 07/02/08 del Superior Tribunal de Justicia en autos: “Ramirez Juan Antonio
p/violación-Itatí- Ctes.) En virtud de ello, corresponde se declare la competencia
de la Excma. Cámara en lo Criminal –hoy Tribunal Oral Penal- de Paso de los
Libres para entender en estos obrados por los motivos expuestos. […] ”.
III.- Que para dirimir la presente cuestión, resulta necesario
traer a colación la sentencia dictada en fecha 15 de octubre de 2002 por el
Tribunal Oral Penal que declaran la responsabilidad Penal de Cristian Marcelo
Ledesma, nacido el 30 de septiembre de 1985 y Silvio Andrés Azcona nacido el 2
de septiembre de 1984, como autor responsable y partícipe necesario
respectivamente del delito de Robo Agravado por el empleo de armas –art. 166
inc. 2º, primer supuesto del C.P.- sobre un hecho ocurrido en fecha 27 de febrero
de 2002.
IV.- Que, dado el tenor del conflicto suscitado, es así que
Ledesma tenía 16 años a la fecha de la comisión del hecho referenciado en el
párrafo anterior, y al momento de dictar sentencia el tribunal oral penal, contaba
con 17 años de edad, mientras que Azcona tenía 17 años a la fecha de la
comisión del hecho, y al momento de dictar sentencia el tribunal oral penal, ya
ostentaba 18 años de edad.
Por lo que el tribunal de juicio se encontraba facultado a
imponer pena con respecto a Silvio Andrés Azcona, por haber el causante
superado al momento de dictarse la sentencia, los 18 años de edad, que es el
límite previsto en la ley 22.278, para declarar la responsabilidad o también
imponer la pena. (Fallo Nº 200 de fecha 27/09/2005, Fallo Nº 93 de fecha
02/07/2008, Fallo Nº 108 de fecha 30/11/2011 y Resolución Nº 78 de fecha
29/06/11 del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes), diferente
es el caso del menor Ledesma, en el cual el tribunal si podría diferir el
pronunciamiento de la sanción o medida de seguridad hasta que cumpla la
mayoría de edad. Pero resulta que la sentencia es remitida al juzgado de
Instrucción y correccional en el año 2007, fecha en que los menores (al momento
del hecho) ya ostentaban 22 y 21 años de edad.
En efecto, como ya lo tiene dicho éste Superior tribunal que
los 18 años de edad establecidos como límite, en la disposición legal citada, no se
refieren al momento del hecho sino al de dictar la declaración de responsabilidad,
“[…] Cuando al tiempo de declarar la responsabilidad el menor ha cumplido los
dieciocho años de edad y el lapso de observación tutelar, la misma sentencia
puede resolver lo relativo a la imposición de una pena.”, (CF. GONZALEZ DEL
SOLAR, JOSE H., “DELINCUENCIA Y DERECHO DE MENORES”, 2º Edición,
DEPALMA, 1995, p. 190/193 y sigs.)” (Fallo Nº 93 de fecha 02/07/2008 del S.T.J.
Ctes.).
Ahora bien, vale dejar aclarado que cuando el tribunal oral
penal sostiene que “[…] obedece a que en éste, el Tribunal de juicio estuvo
‘limitado’ a la posición del Señor Fiscal de Cámara Sustituto … se colige de la
lectura de la última audiencia de debate, que el representante del Ministerio
-2-
Expte. Nº PI1 3/1.-
Público Fiscal, al momento de la discusión final, mantuvo la acusación, teniendo
por acreditada la base fáctica enrostrada en el Requerimiento Fiscal de Elevación
a Juicio, y la subsunción jurídica del conducta … G…., pero en lo que interesa a
la coerción penal, no formuló requerimiento positivo alguno acerca del tipo y
monto de la sanción que, […] (el resaltado es de origen) (Ver fs. 134 vta),
pretendiendo de éste modo el tribunal oral derivar la cuestión de competencia en
una afectación a las garantías de imparcialidad y defensa en juicio dentro de un
sistema acusatorio del proceso, que en rigor de verdad en la sentencia el Fiscal de
juicio dijo:” […] difiriéndose el pronunciamiento en cuanto a la sanción o medida de
seguridad a aplicar hasta que ambos co imputados cumplan la mayoría de edad
[…]” (Ver fs. 02 vta).
Es asi, que el tribunal cita jurisprudencia de la Corte que no se
condicen con el argumento expuesto en su resolución de incompetencia, conviene
dejar sentado y aclarado que las situaciones de los casos citados difieren de lo
aquí tratado, y así se expresó éste Tribunal en el Fallo “Ayala” (sentencia Nº 20 de
04/04/11) “[…] en años anteriores ya éste superior tribunal se pronunció en una
sentencia en consonancia con la jurisprudencia sentada por el caso Tarifeño"
(Fallos: 325:2019) de fecha 28/12/19889, “[…] 3º) Que esta Corte tiene dicho
reiteradamente que en materia criminal la garantía consagrada por el art. 18 de la
Constitución Nacional exige la observancia de las formas sustanciales del juicio
relativas a la acusación, defensa, prueba y sentencia dictada por los jueces
naturales (Fallos:125:10; 127:36; 189:34; 308:155 7, entre muchos otros). 4º) Que
en el sub lite no han sido respetadas esas formas, en la medida en que se ha
dictado sentencia condenatoria sin que mediase acusación. En efecto, dispuesta
la elevación a juicio (fs. 414/416 del principal), durante el debate el fiscal solicitó la
libre absolución del sujeto pasivo del proceso (fs. 507/508 del mismo cuerpo), y,
pese a ello, el tribunal de juicio emitió la sentencia recurrida, por lo que
corresponde decretar su nulidad y la de las actuaciones posteriores que son
consecuencia de ese acto inválido.[…]”, declaró la nulidad de la sentencia
condenatoria, puesto que el representante del Ministerio Público había solicitado la
absolución del imputado y en ese sentido, se sucedieron los casos "García"
(Fallos:317:2043), "Cattonar" (Fallos: 318:1234), "Montero" (Fallos:318:1788) y
"Cáseres" (Fallos: 320:1891), entre otros. […]”, por lo que, tanto en éste caso el
fiscal de juicio, solicito se difiera el pronunciamiento en cuanto a la sanción o
medida de seguridad a aplicar hasta que ambos co imputados cumplan la mayoría
de edad, no solicita la absolución (que bien se encontraba habilitado a hacerlo
conforme la ley 22278) no obstante ello Azcona ya ostentaba la edad de 18 años.
Sin embargo, es dable recordar que el alegato del Fiscal de
juicio debe encontrarse fundado y dentro del marco establecido por las leyes, pues
bien basta con mencionar el art. 4 en su inciso 3 de la ley 22278 dice: “Que haya
sido sometido a un periodo de tratamiento tutelar no inferior a un año, prorrogable
en caso necesario hasta la mayoría de edad”, por ello, el tribunal se encontraba
habilitado a la imposición de pena pues Azcona ya ostentaba con la edad de 18
años, y de Ledesma se podría diferir su pronunciamiento hasta que cumpla la
mayoría de edad, que ocurrió en fecha 30 de septiembre de 2003, pero resulta
que el tribunal oral remite la sentencia al juzgado de instrucción y correccional en
fecha 09 de agosto de 2007 (Ver fs. 18 vta). “[…] Ello no significa otorgarle al
Ministerio Público Fiscal una concentración de poder que le permite poner el límite
hasta donde puede fallar el tribunal, sino que por el contrario, permite una correcta
coexistencia entre ambos, desempeñando cada uno el rol que le corresponde
dentro del proceso, pues de lo contrario sería desconocer que el “ius puniendi” no
pertenece al Ministerio Público Fiscal, pero indudablemente ello acarrea la enorme
responsabilidad –en representación del Estado- de fundar suficientemente sus
peticiones ante el tribunal, llámese en éste caso que nos convoca al momento de
producir sus alegatos como conclusión final, el fiscal debe exponer todo lo que
pudo extractar del juicio oral, en la inmediatez con el desarrollo de las pruebas, ya
que se encuentra en cabeza del tribunal decisor, quien va a juzgar la motivación
lógica y material de la actuación de los fiscales. […]” (Fallo “Ayala” citado del
S.T.J. de Corrientes).
La interpretación del art. 27 del C.P.P. realizada por el Tribunal
Oral Penal, es inexacta por lo que no abundaré demasiado en ello, pues de la
lectura de la misma surge con claridad la competencia del Tribunal Oral Penal, así
resulta que el art. 27 refiere al juez de Menores que investigara los delitos
cometidos por menores que no hubieren cumplidos 18 años al tiempo de la
comisión de ellos y los juzgará cuando la pena no exceda de tres años de prisión,
multa o inhabilitación, salvo que en la ejecución del hecho hubiere intervenido un
mayor de esa edad. Y a colación de ello, los jueces del tribunal oral citan el voto
del Dr. Eduardo Farizano –en minoría- en el Fallo 93/08, con respecto a ello,
conviene recalcar que las sentencias dictada constituyen una unidad jurídica las
que deben ser acatadas en su decisión, a la cual se arribaron por unanimidad o
con la mayoría de los votos de los integrantes del tribunal colegiado, así lo tiene
dicho éste Superior tribunal “[…] y ante las reiteradas objeciones del defensor al
voto mayoritario emitido en la sentencia, insistiendo con que el pensamiento del
voto minoritario es el correcto, corresponde aseverar que la sentencia como acto
-3-
Expte. Nº PI1 3/1.-
procesal debe ser considerada como una unidad jurídica, resultando
perfectamente válida una sentencia como la de autos, en la que ante las
disidencias manifestadas, el pronunciamiento quedó constituido por la mayoría
legal que se expidió coincidentemente en sus opiniones (dos de tres) en cada una
de las cuestiones planteadas, ya sea con fundamentos propios para la primera y
segunda cuestión ó por adhesión, respecto de la tercera, (CF. DE LA RUA, “EL
RECURSO DE CASACION PENAL”, Zavalía, p. 158). […] Así lo ha resuelto éste
Tribunal en la sentencia Nº 24/03, Expte. Nº 21.364/03.
Consecuentemente, corresponde declarar la competencia del
tribunal oral penal para que fije la pena que le corresponde a Cristian Marcelo
Ledesma y Silvio Andrés Azcona, previa audiencia con las partes, recogiendo el
juez personalmente su impresión y siendo imperativo jurídico de máxima jerarquía
normativa la aplicación de la Constitución Nacional y de los derechos derivados de
los tratados internacionales suscriptos por nuestro país, en especial de la
Convención del Niño y el Pacto de San José de Costa Rica. Así, en lo que aquí
interesa, la Convención del Niño establece los principios fundamentales para el
sistema penal de menores en los artículos 37 y 40 de la Convención, así como a
las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia
Juvenil (Reglas de Beijing) y a la Guía de las Naciones Unidas para la Prevención
de la Delincuencia Juvenil (Reglas de RIAD)(Dominica CRC/C/15/Add.238. 2004),
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, normas que resulten de ineludible
consideración al momento de la imposición de penas por hechos cometidos por
menores. (art. 41 del CPP).
Por ello,
SE RESUELVE:
1º) Declarar la competencia para la imposición de pena (art.
27 y 442 del C.P.P.), al Tribunal Oral Penal de la Cuarta Circunscripción Judicial
(art. 41 del CPP). 2º) Comunicar lo resuelto al Juzgado de Instrucción y
Correccional Nº 1. 3º) Insértese y notifíquese.
Fdo: Dres. Chain-Semhan-Codello.

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