Perspectivas Historiográficas sobre la Historia del Perú
Republicano: Independencia, Burguesía Guanera y Guerra del
Pacífico
Introducción
La historia republicana del Perú ha sido objeto de múltiples interpretaciones historiográficas que han
buscado explicar los complejos procesos que definieron la construcción del Estado-nación peruano. La
transición de una sociedad colonial a una república independiente estuvo marcada por discontinuidades
políticas, económicas y sociales que los historiadores han analizado desde diferentes perspectivas
teóricas y metodológicas. Este informe examina críticamente las principales corrientes historiográficas
que han interpretado tres momentos cruciales de la historia peruana: el proceso de independencia, la
formación de la burguesía durante la era del guano, y el trauma nacional de la Guerra del Pacífico. A
través de este análisis, se busca comprender cómo estas interpretaciones han evolucionado en el
tiempo y qué nos dicen sobre la compleja construcción de la nación peruana.
1. Perspectivas Historiográficas sobre la Independencia del Perú
La independencia del Perú ha generado intensos debates historiográficos que pueden organizarse en
tres grandes corrientes interpretativas: la historia tradicional-patriótica(historia conseguida), la visión
revisionista(historia concedida)y las interpretaciones contemporáneas(el abanico de teorías sobre la
historia concebida).
1.1 La Historia Patriótica Tradicional
La corriente tradicional, representada por historiadores como Mariano Felipe Paz Soldán y Jorge Basadre
en sus primeras obras, interpretó la independencia como el resultado inevitable de un sentimiento
nacional que se había gestado durante el periodo colonial. Esta historiografía, desarrollada
principalmente durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, caracterizó la independencia como un
movimiento libertador protagonizado por héroes nacionales que lucharon por ideales republicanos
contra la opresión española. Esta narrativa enfatizaba la agencia de los criollos peruanos y minimizaba
tanto el papel de los ejércitos libertadores extranjeros como la participación de los sectores populares.
El problema fundamental de esta visión reside en su carácter teleológico y en su tendencia a proyectar
hacia el pasado un nacionalismo que difícilmente existía en las primeras décadas del siglo XIX. Como
señala Alberto Flores Galindo, esta interpretación responde más a las necesidades de legitimación del
naciente Estado republicano que a un análisis riguroso de las complejidades sociales y políticas del
proceso emancipador.
1.2 La Visión Revisionista
A partir de la década de 1960, surgió una corriente revisionista que cuestionó fundamentalmente la
visión tradicional. Historiadores como Heraclio Bonilla y Karen Spalding propusieron la tesis de la
"independencia concedida", argumentando que el Perú no alcanzó la independencia por un movimiento
interno, sino que esta fue impuesta desde fuera por los ejércitos de San Martín y Bolívar. Esta
interpretación sostenía que las élites criollas peruanas eran fundamentalmente conservadoras y temían
las consecuencias sociales de una ruptura con España, particularmente debido a las rebeliones indígenas
del siglo XVIII.
Bonilla, en su controversial ensayo "La Independencia en el Perú: las palabras y los hechos",
argumentaba que:
"La independencia del Perú fue más bien el resultado de una coyuntura internacional que de un proceso
interno. El colapso de la metrópoli española ante la invasión napoleónica y la presión de los ejércitos
libertadores provenientes del sur y del norte fueron los factores decisivos, antes que un supuesto
sentimiento nacionalista de los criollos peruanos, quienes en su mayoría se mantuvieron fieles a la
Corona hasta el final."
Esta visión revisionista puso énfasis en las contradicciones de una independencia que no alteró
sustancialmente las estructuras sociales y económicas heredadas de la colonia, y que dejó intactos
muchos de los mecanismos de dominación sobre la población indígena.
1.3 Interpretaciones Contemporáneas
Desde la década de 1980, las interpretaciones historiográficas sobre la independencia peruana han
buscado superar la dicotomía entre la visión patriótica y la revisionista. Historiadores como Scarlett
O'Phelan, Carlos Contreras y Timothy Anna han propuesto interpretaciones más matizadas que
reconocen la complejidad del proceso independentista.
O'Phelan ha demostrado la existencia de una tradición rebelde en el Perú que se remonta a las grandes
insurrecciones del siglo XVIII, especialmente la de Túpac Amaru II, estableciendo continuidades entre
estas y los movimientos independentistas. Por su parte, Contreras ha explorado las dimensiones
económicas de la independencia, mostrando cómo las reformas borbónicas crearon condiciones para el
descontento criollo, mientras que Anna ha analizado la crisis política de la monarquía española como
factor determinante en el proceso.
La historiografía contemporánea ha ampliado también el espectro de actores sociales estudiados,
incluyendo a sectores tradicionalmente marginados del relato histórico como los indígenas, los
afroperuanos y las mujeres. Cecilia Méndez, por ejemplo, ha estudiado el complejo papel de las
guerrillas y montoneras campesinas, demostrando que su participación no puede reducirse a una simple
adhesión a las causas patriota o realista, sino que respondió a intereses y agendas propias.
Esta renovación historiográfica ha permitido comprender la independencia no como un evento sino
como un proceso complejo, multifacético y contradictorio, donde interactuaron factores internos y
externos, y donde diversos grupos sociales participaron con motivaciones e intereses diferentes y
muchas veces contrapuestos.
2. La Era del Guano y la Formación de la Burguesía Peruana
El segundo periodo crítico en la historiografía republicana peruana corresponde a la era del guano
(aproximadamente 1840-1870), periodo en el que el Perú experimentó un auge económico sin
precedentes gracias a la exportación de este fertilizante natural, generando un intenso debate sobre la
naturaleza de las transformaciones sociales y económicas que este ciclo de bonanza produjo.
2.1 La Tesis del Fracaso Burgués
Una de las interpretaciones más influyentes sobre este periodo fue formulada por Heraclio Bonilla y
posteriormente desarrollada por otros historiadores como Alfonso Quiroz y Nils Jacobsen. Esta visión
postula que la era del guano representó una "oportunidad perdida" para la formación de una auténtica
burguesía nacional con un proyecto modernizador. Según Bonilla:
"Los consignatarios del guano y la élite limeña beneficiada por la bonanza guanera no lograron
transformarse en una burguesía moderna capaz de liderar un proyecto de desarrollo capitalista
nacional. Por el contrario, prefirieron utilizar sus ganancias para financiar un estilo de vida ostentoso y
para invertir en actividades especulativas o en préstamos al Estado, en lugar de desarrollar sectores
productivos modernos."
Esta interpretación enfatiza cómo el Estado peruano, controlado por estos grupos privilegiados,
desperdició los recursos del guano en gastos improductivos, como la burocracia, el militarismo y el pago
de deudas externas, en lugar de sentar las bases para un desarrollo económico sostenible.
2.2 La Reinterpretación del Proyecto Modernizador
Una revisión de esta tesis tradicional del "fracaso burgués" ha sido desarrollada por historiadores como
Paul Gootenberg, Carlos Contreras y Felipe Portocarrero. Estos investigadores han cuestionado la idea
de que no existió un proyecto modernizador durante la era del guano, argumentando que sí hubo
intentos significativos de transformación económica, particularmente durante el gobierno de Ramón
Castilla.
Gootenberg, por ejemplo, ha demostrado cómo durante este periodo se desarrollaron debates
sofisticados sobre política económica, donde se enfrentaron visiones proteccionistas y librecambistas.
Su trabajo revela que existieron sectores de la élite que apostaron por un proyecto nacional de
desarrollo, aunque finalmente prevalecieron las tendencias librecambistas favorables a los intereses
británicos.
Portocarrero, por su parte, ha estudiado detalladamente las inversiones de la élite guanera, mostrando
que, contrariamente a la visión tradicional, hubo importantes inversiones en sectores productivos como
la agricultura de exportación, la minería y los inicios de la industrialización, aunque estas iniciativas no
llegaron a consolidarse plenamente.
2.3 El Debate sobre la Dependencia y el Carácter de la Economía Guanera
Una tercera corriente interpretativa, influenciada por la teoría de la dependencia, ha enfatizado cómo la
economía guanera reforzó la inserción subordinada del Perú en el sistema capitalista mundial.
Historiadores como Ernesto Yepes y Jürgen Golte han sostenido que:
"La era del guano no significó una ruptura con el modelo colonial de dependencia, sino su
reconfiguración bajo nuevas condiciones. El Perú continuó exportando materias primas sin valor
agregado e importando manufacturas, consolidando una economía primario-exportadora vulnerable a
los ciclos del mercado internacional."
Esta interpretación subraya cómo la bonanza guanera, lejos de propiciar un desarrollo autónomo,
profundizó la dependencia peruana de los mercados y capitales extranjeros, particularmente británicos.
El endeudamiento masivo contraído durante este periodo para financiar proyectos ferroviarios y otras
obras públicas habría hipotecado la soberanía económica del país, sentando las bases para la crisis fiscal
que precedió a la Guerra del Pacífico.
La historiografía reciente ha buscado integrar estas diversas perspectivas, reconociendo tanto los
intentos modernizadores como las limitaciones estructurales que enfrentó el desarrollo económico
peruano durante la era del guano. Los trabajos de Carlos Contreras y Marcos Cueto han enfatizado cómo
las estructuras sociales heredadas de la colonia, particularmente la exclusión de la mayoría indígena del
proyecto nacional, limitaron el alcance de las transformaciones económicas impulsadas por la élite
guanera.
3. La Guerra del Pacífico: Trauma Nacional y Reinterpretaciones
Historiográficas
La Guerra del Pacífico (1879-1884) constituye uno de los episodios más traumáticos y, a la vez, más
estudiados de la historia peruana. Las interpretaciones historiográficas sobre este conflicto han
evolucionado significativamente, reflejando tanto cambios en las perspectivas teóricas como en las
preocupaciones nacionales.
3.1 La Historiografía Nacionalista
La primera generación de historiadores que abordó la Guerra del Pacífico, como Mariano Felipe Paz
Soldán y Jorge Basadre, desarrolló una narrativa centrada en la defensa de la soberanía nacional y en la
identificación de las causas internas de la derrota. Esta historiografía tradicional enfatizaba factores
como la corrupción administrativa, la debilidad del sentimiento nacional y la falta de preparación militar
como explicaciones principales del desastre bélico.
Basadre, en su monumental "Historia de la República del Perú", señalaba:
"La guerra encontró al Perú en un estado de impreparación total, con un ejército improvisado, un
liderazgo político dividido y una economía devastada por la crisis fiscal posterior a la era del guano. Estos
factores internos, más que la superioridad militar chilena, explican en gran medida la derrota."
Esta interpretación fue predominante durante la primera mitad del siglo XX y contribuyó a la formación
de una conciencia nacional que buscaba extraer lecciones de la derrota para fortalecer la identidad
peruana.
3.2 Las Interpretaciones Estructuralistas y Dependentistas
A partir de la década de 1960, bajo la influencia de las teorías marxistas y dependentistas, surgieron
nuevas interpretaciones que enfatizaban los factores económicos y el papel del imperialismo en el
conflicto. Historiadores como Heraclio Bonilla, Julio Cotler y Nelson Manrique situaron la Guerra del
Pacífico en el contexto más amplio de la expansión del capitalismo británico en América Latina.
Según esta visión, el conflicto habría sido motivado fundamentalmente por los intereses del capital
británico en los recursos salitreros del desierto de Atacama, utilizando a Chile como instrumento de sus
intereses. Manrique argumentaba que:
"La Guerra del Pacífico fue esencialmente una guerra por recursos naturales estratégicos para la
industrialización europea. El capital británico, que había penetrado profundamente en la economía
chilena, impulsó la expansión territorial hacia los ricos yacimientos de salitre que se encontraban bajo
control peruano y boliviano."
Esta perspectiva trasladaba la atención de los factores internos hacia las dinámicas del sistema
capitalista mundial, presentando la guerra como un episodio más en la historia de la dependencia
latinoamericana.
3.3 La Renovación Historiográfica Contemporánea
Las últimas décadas han visto una renovación significativa en la historiografía sobre la Guerra del
Pacífico. Historiadores como Carmen McEvoy, Daniel Parodi y David Rodríguez han desarrollado
interpretaciones más complejas que integran aspectos políticos, culturales, sociales y económicos.
McEvoy ha estudiado las dimensiones discursivas y simbólicas del conflicto, analizando cómo Chile
construyó un poderoso nacionalismo bélico que contrastaba con la fragmentación identitaria peruana.
Su trabajo ha demostrado la importancia de factores ideológicos y culturales para entender tanto la
victoria chilena como la derrota peruana.
Parodi ha explorado las prolongadas secuelas diplomáticas y culturales del conflicto, mostrando cómo la
guerra ha continuado definiendo las relaciones peruano-chilenas hasta el presente. Su análisis de la
"guerra duradera" examina cómo el conflicto se ha perpetuado en las memorias colectivas y los
discursos nacionales de ambos países.
Por su parte, la historiografía social, representada por autores como Nelson Manrique y Florencia
Mallon, ha estudiado la participación campesina en la resistencia contra la ocupación chilena,
particularmente en la sierra central. Estos trabajos han revelado la complejidad de la respuesta indígena
al conflicto, mostrando cómo las comunidades campesinas desarrollaron sus propias formas de
patriotismo mientras perseguían agendas locales específicas.
4. Reflexiones Críticas sobre la Historiografía Republicana Peruana
El análisis de las perspectivas historiográficas sobre estos tres momentos cruciales de la historia
republicana peruana revela algunas constantes y evoluciones significativas en la forma de interpretar el
pasado nacional.
4.1 De la Historia de las Élites a la Historia Social
Una de las transformaciones más importantes ha sido el desplazamiento desde una historiografía
centrada casi exclusivamente en las élites políticas y económicas hacia una historia social que incorpora
a sectores tradicionalmente marginados del relato histórico. Esta evolución ha permitido comprender
mejor la complejidad de los procesos históricos peruanos, reconociendo la agencia de grupos
subalternos como los indígenas, los afroperuanos, las mujeres y los sectores populares urbanos.
Los trabajos de Alberto Flores Galindo, Nelson Manrique, Cecilia Méndez y Jesús Cosamalón, entre
otros, han demostrado que estos sectores no fueron meros espectadores pasivos de los grandes
acontecimientos nacionales, sino actores que desarrollaron sus propias estrategias de negociación,
resistencia y adaptación frente a las transformaciones impulsadas desde arriba.
4.2 La Persistencia de las Estructuras Coloniales
Otra constante en la historiografía peruana ha sido la identificación de continuidades entre el periodo
colonial y el republicano. A diferencia de las interpretaciones tradicionales que veían en la
independencia una ruptura radical, la historiografía contemporánea ha enfatizado la persistencia de
estructuras sociales, económicas y mentales coloniales en la república.
Esta perspectiva ha permitido comprender mejor las limitaciones del proyecto republicano peruano,
particularmente en lo que se refiere a la integración de la población indígena y a la construcción de una
ciudadanía inclusiva. La persistencia del racismo, las jerarquías sociales rígidas y los mecanismos de
explotación colonial explicarían en gran medida el fracaso de los sucesivos proyectos modernizadores,
desde la era del guano hasta las reformas liberales de la posguerra con Chile.
4.3 El Problema de la Construcción Nacional
Finalmente, la historiografía republicana peruana ha estado marcada por una preocupación constante
por el problema de la construcción nacional. Desde diferentes perspectivas teóricas e ideológicas, los
historiadores peruanos han reflexionado sobre las dificultades para construir una nación integrada y un
Estado eficiente.
La fragmentación social, étnica y regional, la debilidad institucional, la dependencia externa y la
incapacidad de las élites para articular un proyecto nacional inclusivo han sido identificadas como
factores que explicarían las recurrentes crisis políticas y sociales que han jalonado la historia republicana
peruana.
Esta preocupación se refleja en las obras de Jorge Basadre, quien acuñó el concepto de "Estado
empírico" para describir la realidad institucional peruana, caracterizada por el divorcio entre las
instituciones formales y las prácticas políticas reales. También aparece en los análisis de Julio Cotler
sobre el "Estado oligárquico" y en las reflexiones de historiadores contemporáneos como Paulo Drinot y
Nils Jacobsen sobre la naturaleza del Estado peruano y sus relaciones con la sociedad.
Conclusiones
El análisis de las perspectivas historiográficas sobre la independencia, la era del guano y la Guerra del
Pacífico revela tanto la riqueza y diversidad de la producción histórica peruana como su constante
renovación metodológica y teórica. De la historia política tradicional centrada en grandes personajes y
acontecimientos, se ha pasado a una historiografía más compleja que integra dimensiones económicas,
sociales, culturales y simbólicas.
Esta evolución ha permitido superar visiones simplistas y teleológicas del pasado nacional, reconociendo
las contradicciones, tensiones y conflictos que han marcado la construcción del Perú como nación. Al
mismo tiempo, ha revelado las profundas continuidades entre el pasado colonial y el presente
republicano, subrayando cómo muchas de las problemáticas actuales hunden sus raíces en estructuras
de larga duración que han resistido los intentos de transformación.
La historiografía contemporánea ha logrado también dar voz a actores tradicionalmente silenciados,
mostrando cómo sectores subalternos desarrollaron sus propias interpretaciones y estrategias frente a
los grandes procesos históricos nacionales. Esta ampliación del espectro de actores y perspectivas ha
enriquecido nuestra comprensión del pasado peruano, revelando su complejidad y
multidimensionalidad.
En definitiva, el estudio de las perspectivas historiográficas sobre estos periodos cruciales de la historia
republicana peruana no solo proporciona un conocimiento más profundo del pasado nacional, sino que
también ofrece herramientas para comprender mejor los desafíos contemporáneos del Perú como
nación en constante construcción.
Referencias Bibliográficas
Basadre, J. (1983). Historia de la República del Perú. Lima: Editorial Universitaria.
Bonilla, H. (1980). Un siglo a la deriva: ensayos sobre el Perú, Bolivia y la guerra. Lima: Instituto de
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Mallon, F. (2003). Campesino y nación: la construcción de México y Perú poscoloniales. México: CIESAS.
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Portocarrero, F. (2004). Wealth and Philanthropy: The Economic Elite in Peru 1916-1960. Oxford:
University of Oxford.