0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas8 páginas

Dieta en Pacientes Oncológicos

La dieta es un componente esencial en el manejo de pacientes oncológicos, impactando su salud, respuesta al tratamiento y calidad de vida. Se requiere una alimentación personalizada que aborde necesidades específicas y efectos secundarios de los tratamientos, promoviendo el bienestar físico y emocional. La colaboración multidisciplinaria es clave para adaptar las pautas nutricionales a cada paciente, considerando su situación individual.

Cargado por

Yaztrop 011
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas8 páginas

Dieta en Pacientes Oncológicos

La dieta es un componente esencial en el manejo de pacientes oncológicos, impactando su salud, respuesta al tratamiento y calidad de vida. Se requiere una alimentación personalizada que aborde necesidades específicas y efectos secundarios de los tratamientos, promoviendo el bienestar físico y emocional. La colaboración multidisciplinaria es clave para adaptar las pautas nutricionales a cada paciente, considerando su situación individual.

Cargado por

Yaztrop 011
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Nutrición

DIETA EN
PACIENTES
ONCOLÓGICOS
Javier Alejandro Torres Torres

Semestre 6°
Grupo B
CATEDRÁTICO:
Lic. Verónica Elizabeth
Hernández Avalos
1

Dieta en pacientes oncológicos.

Un paciente oncológico es aquel que ha sido diagnosticado con cáncer,

una enfermedad caracterizada por el crecimiento descontrolado de células

anormales. La gestión de estos pacientes abarca una variedad de enfoques

terapéuticos, desde intervenciones médicas especializadas hasta medidas que

buscan mejorar la calidad de vida del paciente en su totalidad. En este contexto,

la importancia de la dieta en pacientes oncológicos emerge como un

componente clave en el manejo integral de la enfermedad.

La dieta juega un papel crucial en la salud general y el bienestar de los

pacientes oncológicos, ya que puede impactar tanto en la respuesta al

tratamiento como en la tolerancia a los efectos secundarios asociados. Los

requerimientos nutricionales específicos y las consideraciones dietéticas

adquieren una relevancia especial durante el curso de la enfermedad, ya que el

cáncer y sus tratamientos pueden afectar el apetito, el peso corporal y la

capacidad del cuerpo para absorber y utilizar nutrientes esenciales (García,

2022).

En este contexto, diseñar y seguir una dieta adecuada puede contribuir

significativamente a mantener la fuerza física, optimizar la respuesta al

tratamiento y mitigar posibles complicaciones asociadas con la enfermedad.

Este enfoque nutricional no solo busca abordar las necesidades energéticas y


2

nutricionales específicas de cada paciente, sino que también se orienta hacia la

prevención de la desnutrición, la preservación de la masa muscular y la

promoción de la salud en general. Destacando cómo las elecciones alimenticias

pueden desempeñar un papel activo en el bienestar físico y emocional de estos

individuos enfrentados a los desafíos asociados con el cáncer y su tratamiento,

(De Mesquita Leite et al., 2023).

Como bien de explica en la revista De Ciencias De La Salud (2016), Los

tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia pueden generar efectos

secundarios que afectan la ingesta alimentaria, la absorción de nutrientes y el

metabolismo. Por lo tanto, diseñar una dieta adaptada a las necesidades

específicas de cada paciente se convierte en un componente esencial para

optimizar los resultados del tratamiento y mejorar la calidad de vida, teniendo en

cuenta los siguientes parámetros:

1. Mantenimiento del Peso Corporal y Nutrición Óptima:

La pérdida de peso involuntaria y la desnutrición son preocupaciones comunes

en pacientes oncológicos, ya que el cáncer puede aumentar las demandas

energéticas del cuerpo y disminuir la capacidad para absorber nutrientes. Una

dieta bien equilibrada, rica en calorías y nutrientes esenciales, contribuye al

mantenimiento del peso corporal y ayuda a prevenir la desnutrición. Esto es

crucial para preservar la masa muscular, promover la recuperación y mejorar la

tolerancia al tratamiento.

2. Manejo de Efectos Secundarios:


3

Los tratamientos oncológicos a menudo generan efectos secundarios como

náuseas, vómitos, pérdida de apetito, mucositis y cambios en el sentido del

gusto. Una dieta adaptada puede ayudar a mitigar estos efectos secundarios.

Por ejemplo, se pueden recomendar alimentos suaves y fáciles de tragar para

aquellos con problemas de deglución, o se pueden ajustar las texturas y

temperaturas de los alimentos para abordar la sensibilidad oral.

3. Fortalecimiento del Sistema Inmunológico:

La dieta desempeña un papel crucial en el fortalecimiento del sistema

inmunológico, que a menudo se ve comprometido durante el tratamiento del

cáncer. Una ingesta adecuada de vitaminas, minerales y antioxidantes

provenientes de frutas, verduras y alimentos ricos en nutrientes puede ayudar a

mantener la función inmunológica y reducir el riesgo de infecciones.

4. Apoyo Psicológico y Bienestar Emocional:

La dieta también puede tener un impacto en el bienestar emocional.

Proporcionar alimentos que sean apetitosos y reconfortantes puede contribuir a

mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida del paciente. Además, el acto de

compartir comidas puede ser una experiencia social valiosa que brinda apoyo

emocional.

5. Individualización y Colaboración Multidisciplinaria:

Cada paciente es único, y sus necesidades dietéticas pueden variar. La

colaboración entre nutricionistas, oncólogos y otros profesionales de la salud es


4

esencial para adaptar la dieta a las circunstancias individuales, teniendo en

cuenta el tipo de cáncer, el tratamiento recibido, las preferencias alimenticias y

las posibles limitaciones físicas.

Si bien, estas dietas deben de ser meticulosamente adaptadas a las

necesidades individuales de cada persona. Este ajuste personalizado toma en

consideración factores fundamentales como el tipo de cáncer diagnosticado, el

tratamiento recibido, los efectos secundarios experimentados y las preferencias

alimenticias específicas de cada paciente. Aunque a continuación se presentan

pautas generales, es imperativo que los pacientes busquen la orientación de un

profesional de la salud, como un nutricionista, para recibir recomendaciones

específicas y personalizadas que aborden su situación de manera integral, como

lo son:

 Una Dieta Balanceada: Es esencial para satisfacer las necesidades

energéticas y nutricionales del paciente. Incluye una variedad de

alimentos de todos los grupos alimenticios, tales como: frutas (manzanas,

peras, bayas), verduras (espinacas, zanahorias, tomates), granos enteros

(quinoa, arroz integral), proteínas magras (pescado, pollo sin piel),

legumbres, productos lácteos bajos en grasa (como el yogur griego).

 Consumir proteínas de Alta Calidad :Es crucial para apoyar la

reparación y el mantenimiento de los tejidos. Algunos ejemplos incluyen

pescado, aves, legumbres, huevo y productos lácteos bajos en grasa.


5

 Mantenerse Hidratado: Este es fundamental, especialmente en casos de

síntomas como diarrea, vómitos o fiebre. Esta podemos obtenerla no solo

por agua, también por infusiones de hierbas, caldos de verduras caseros,

batidos de frutas y verduras.

 Consumir alimentos Ricos en Antioxidantes: Nos ayuda a proteger las

células del daño oxidativo. Estos los encontramos en Bayas (arándanos,

fresas, frambuesas), frutas cítricas (naranjas, pomelos) y nueces.

 Tener fuentes de Fibra: La inclusión de fuentes de fibra contribuye a

mantener la salud digestiva, aunque se debe ajustar según los síntomas

gastrointestinales. Ejemplos de alimentos ricos en fibra son Cereales

integrales, frutas (ciruelas pasas, peras con piel) y verduras como el

brócoli.

 Tener pequeñas Comidas Frecuentes: Optar por comidas más

pequeñas y frecuentes puede ser beneficioso, especialmente si se

experimentan problemas de apetito o náuseas. Algunas opciones incluyen

batidos de proteínas, snacks saludables como yogur con frutas.

 Ingerir Suplementos Nutricionales: En ciertos casos, puede ser

necesario recurrir a suplementos nutricionales para garantizar una ingesta

adecuada de calorías y nutrientes. Algunos como suplementos de

proteínas, vitaminas y minerales según la recomendación del profesional

de la salud.
6

 Evitar Alimentos Procesados y Altos en Grasas Saturadas: Limitar la

ingesta de alimentos procesados y aquellos altos en grasas saturadas y

azúcares añadidos es crucial. Se deben preferir opciones más saludables

como las que encontramos en los aguacates y en el aceite de oliva.

En el complejo viaje del tratamiento oncológico, la importancia de una dieta

adaptada emerge como un componente esencial para la salud y el bienestar

integral de los pacientes. La personalización de las pautas nutricionales,

considerando el tipo de cáncer, el tratamiento recibido, los efectos secundarios y

las preferencias individuales, se revela como un enfoque fundamental. Estos

individuos enfrentan desafíos físicos y emocionales únicos durante su lucha

contra el cáncer. Por ende, existe una gran necesidad de una aproximación

individualizada, colaborando con profesionales de la salud para adaptar la dieta

según las necesidades específicas de cada paciente. Esta exploración detallada

resalta la relevancia de reconocer la singularidad de cada paciente oncológico y

la necesidad de abordar tanto los aspectos físicos como emocionales de su

tratamiento. En última instancia, la atención personalizada y la colaboración

multidisciplinaria se erigen como pilares fundamentales para proporcionar un

apoyo holístico que contribuya al bienestar integral de los pacientes oncológicos

en su trayecto hacia la recuperación.


7

Lista de referencias

Casademunt, J. (2019). Dieta cetogénica en oncología: serie de 2 casos en páncreas y

melanoma, con resultado diferente. Journal of Negative and No Positive Results:

JONNPR, 4(6), 598-607. [Link]

Dardis, F. L. M., Teclis, G. S. M. M., Oliveira, L. F. A., & Bueno, D. R. (2023).

Consequências da dieta cetogênica em pacientes oncológicos: uma revisão

narrativa. Research, Society and Development, 12(11), e34121143637.

[Link]

De Ciencias De La Salud, F. (2016). Modificación de la dieta durante el tratamiento en

pacientes oncológicos y/o hematológicos.

[Link]

De Mesquita Leite, S. G., Silva, K. D. S., Da Silva, S. A., Santos, S. V., Pinheiro, A. G.

A., & Amorim, J. C. F. (2023). Eficácia da dieta cetogênica em pacientes

oncológicos. Brazilian Journal of Health Review, 6(5), 20574-20591.

[Link]

García, F. C. (2022). Efecto de la dieta cetogénica en pacientes oncológicos.: revisión

sistemática. Dialnet. [Link]

También podría gustarte