DEDICATORIA
Dedicamos este trabajo a nuestros
compañeros de equipo, cuyo
esfuerzo, compromiso y compañerismo
hicieron posible el desarrollo de este
trabajo.
Agradecemos también a nuestros
docentes, por guiarnos con su conocimiento y
experiencia, y a nuestras familias, por su
apoyo constante durante este proceso.
INTRODUCCIÓN
Los dilemas éticos son situaciones complejas en las que las personas deben
tomar decisiones difíciles entre valores morales en conflicto, sin que exista una
opción claramente correcta o incorrecta. Estas circunstancias exigen una
profunda reflexión personal, ya que cada alternativa implica consecuencias
tanto positivas como negativas.
Comprender e identificar los dilemas éticos resulta esencial no solo en la vida
personal y profesional, sino también en el ejercicio consciente de la ciudadanía.
A través del análisis de diferentes tipos de dilemas: hipotéticos, reales,
abiertos, cerrados, completos e incompletos, se pone de manifiesto la
importancia del juicio moral y la necesidad de desarrollar habilidades para
discernir entre distintas demandas morales.
Este trabajo nos ayuda a entender la complejidad de la toma de decisiones
éticas y a reconocer la diversidad de perspectivas en contextos moralmente
conflictivos.
DILEMAS ÉTICOS
I. DEFINICIÓN
Toda aquella situación en la que se dé un conflicto entre los diferentes valores
de la persona y las opciones de actuación disponibles. Se trata de situaciones
en que se va a generar una pugna entre varios valores y creencias, no
existiendo una solución totalmente buena y otra opción totalmente mala,
teniendo ambas repercusiones positivas y negativas a la vez.
Este tipo de dilemas requieren de una reflexión más o menos profunda sobre
las alternativas de las que disponemos, así como del valor otorgado a los
valores morales con los que nos regimos.
A menudo nos tocará priorizar uno u otro valor, entrando ambos en conflicto de
cara a tomar una decisión. Asimismo, permiten ver que las cosas no son o
blancas o negras, así como entender a personas que toman decisiones
distintas a las propias.
II. IDENTIFICACIÓN DE LOS PROBLEMAS Y LOS DILEMAS ÉTICOS
Y MORALES
Un juicio moral ponderado es aquel que parte de una adecuada descripción de
la situación frente a la cual se tiene que tomar una decisión. Para realizar el
ejercicio de ponderación es fundamental desarrollar la competencia de
identificación y formulación de los conflictos morales que pueden presentarse
en las distintas situaciones tanto de la vida personal y profesional, como en el
ejercicio de la ciudadanía.
En términos generales, una situación problemática es aquella en la que no hay
certeza sobre el posible curso de los acontecimientos. Siguiendo a John Dewey
(1910), en el terreno de las ciencias, la investigación parte de una situación
problemática o indeterminada en la que los agentes involucrados no saben
cómo los distintos elementos de esta se encuentran conectados.
Ahora bien, formular un problema no consiste meramente en expresar las
dudas que uno tiene, sino más bien en identificar las dificultades que la
situación genera en los involucrados. De manera análoga, las situaciones
moralmente conflictivas son situaciones reales que los sujetos morales se ven
avocados a enfrentar. A diferencia de otro tipo de situaciones, una situación
moral se caracteriza por:
1. Lo que se indaga es lo que se debe o se debió hacer en circunstancias
determinadas.
2. En ella hay un conflicto entre diferentes demandas morales que afectan
a varias personas, aunque hay casos en los que el conflicto se da en el
fuero interno de un solo agente moral
El foco de discusión de una situación conflictiva moralmente radica en que para
cada una de las alternativas disponibles los agentes afectados tienen razones
morales de peso tanto para seguirlas como para dejarlas de lado. Este tipo de
situación es dilemática, pues cualquiera que sea la alternativa que el agente
escoja, ésta podrá juzgarse como justa o injusta de acuerdo con la razón moral
que se esté utilizando para justificarla.
En términos generales una descripción de un dilema o conflicto moral debe
contener los siguientes elementos:
1. Identificación de todos los agentes afectados por la situación
2. Establecer las alternativas disponibles y la manera en que estas afectan
a los intereses de los agentes
3. Identificar las demandas morales en conflicto que cada agente puede
aducir para justificar sus intereses
III. CLASES DE DILEMAS
Dilemas hipotéticos
Se trata de dilemas que colocan a la persona a quien se le pregunta en una
posición en la que se ve confrontando una situación que es muy poco probable
que suceda en la vida real. No se trata de fenómenos imposibles, pero son algo
a lo que la persona debe enfrentarse en su día a día de manera habitual. No es
necesario que la persona a quien se le plantea el dilema sea el protagonista de
este, pudiendo preguntársele qué debería hacer el personaje.
Por ejemplo, en los dos casos siguientes:
Imagínate por un momento que te encuentras en la siguiente situación: eres un
miembro del Consejo de Seguridad de la ONU que tiene que votar en un
asunto de violación sistemática de Derechos Humanos por parte de un Estado.
Al frente de éste se encuentra un dictador que impide cualquier tipo de avance
democrático en el país, y que además persigue militarmente a ciertas minorías
étnicas, contra las cuales está llevando a cabo acciones sistemáticas de
genocidio.
En el consejo de Seguridad deberás dar tu voto a una de las siguientes
alternativas:
- No intervenir, puesto que el asunto puede considerarse como interno a
ese Estado, y cualquier intervención de la ONU podría interpretarse
como injerencia en asuntos internos.
- Aprobar un embargo económico, garantizado mediante una vigilancia
militar de sus fronteras, aunque los efectos de dicho embargo recaigan
mayoritariamente sobre la población civil de ese Estado, gran parte de la
cual no apoya al dictador.
- Aprobar una intervención militar en defensa de las minorías étnicas
agredidas, aunque esa decisión implique iniciar una guerra donde
morirán miles de personas.
Una de las tácticas habituales de los secuestradores (de personas, de
aviones con pasajeros, etc.) consiste en plantear determinadas
peticiones (dinero, liberación de presos, etc.) a cambio de soltar a los
rehenes.
Los poderes públicos se ven abocados entonces a un dilema terrible: o ceden
ante los secuestradores y consiguen así la liberación de los rehenes; o no lo
hacen y se arriesgan a que mueran. Habitualmente, los poderes públicos no
ceden, argumentando que, si lo hicieran, esa claudicación daría pie a otros
grupos o personas a utilizar la táctica del secuestro para conseguir sus
objetivos.
En el caso de que tú tuvieras que tomar una decisión de este tipo, ¿qué
harías? ¿Sería la misma tu decisión si entre los rehenes se encontraran
familiares y personas muy queridas por ti?
Dilemas morales reales
en este caso el dilema planteado versa sobre un tema o situación que
resulta cercana a las personas a quien se le plantea, sea porque se
refiere a un suceso que ha vivido o a algo que puede ocurrir con relativa
facilidad en su día a día. aunque suelen ser menos dramáticos que los
anteriores, pueden resultar tanto o más angustiantes por este motivo.
no es necesario que la persona a quien se le plantea el dilema sea el
protagonista de este, pudiendo preguntársele que debería hacer el
personaje.
Un ejemplo de dilema real lo tenemos en el siguiente caso:
¿Le darías una limosna a un mendigo alcohólico, aunque supieras que
probablemente se gastara el dinero en vino? ¿Argumentarías que el fin para el
que pide dinero -emborracharse- es malo, y por tanto te abstendría de dársela?
¿O pensarías que es un enfermo que no puede evitar emborrarse, y que ese
acto no hace mal a nadie salvo a él mismo, y en razón de su adicción incurable,
le darías la limosna que te solicita? ¿Consideras inmoral alguna de las dos
decisiones anteriores? ¿Por qué?
Dilema abierto o de solución
Los dilemas planteados como abiertos o de solución son todos aquellos
dilemas en que se presenta una situación y las circunstancias que la rodean,
sin que el protagonista de la historia (que puede o no ser el sujeto a quien se le
plantea) haya realizado aún ninguna acción para solucionarlo. Se pretende que
la persona a quien se le sugiere este dilema escoja cómo proceder en dicha
situación.
Un dilema de este tipo podría ser el siguiente:
Hace algunos años, la prensa internacional denunció que grandes empresas
multinacionales (entre ellas, algunas de las grandes marcas de ropa y
zapatillas deportiva) utilizaban a niños en sus fábricas instaladas en países del
Tercer Mundo.
Según los reportajes publicados, las condiciones de explotación laboral que se
producían en esas fábricas eran escandalosas. De esa manera, las empresas
conseguían fabricar el producto a un precio mucho menor que el que tendrían
que pagar si esas prendas se hubiesen fabricado en países con legislaciones
respetuosas con los Derechos Humanos y protectoras de los derechos
laborales y sindicales de los trabajadores.
Algunas de estas multinacionales se justificaron, argumentando que ellos no
fabricaban directamente las prendas, puesto que concedían la patente a
empresas nacionales de esos Estados (es decir, subcontrataban la
fabricación), las cuales se encargaban de todo el proceso. Según ellas,
ignoraban que en esas fábricas trabajasen niños y que fueran vulnerados
sistemáticamente los derechos laborales; al parecer, se enteraron por la prensa
de la explotación económica y personal de sus trabajadores.
Dilema cerrado o de análisis
Este tipo de dilema es aquel en el que la situación planteada ya ha sido
solucionada de una forma u otra, habiendo tomado una decisión y realizado
una serie de conductas concreta. La persona a quien se le plantea el dilema no
debe decidir qué se hace, sino valorar la actuación del protagonista.
Son, pues, dilemas cerrados. Como ejemplo, transcribimos el siguiente texto de
Paulo Coelho:
Un tiempo atrás, mi mujer ayudó a un turista suizo en la zona de Ipanema, que
decía haber sido víctima de ladronzuelos. Hablando un pésimo portugués con
acento extranjero, afirmó estar sin pasaporte, dinero ni lugar para dormir.
Mi mujer le pagó un almuerzo y le dio el dinero necesario para que pudiera
pasar la noche en un hotel hasta ponerse en contacto con su embajada, y se
fue. Días después, un diario de la ciudad informaba que el tal “turista suizo” era
en realidad un sinvergüenza muy creativo, que fingía acento extranjero y
abusaba de la buena fe de las personas. Al leer la noticia, mi mujer se limitó a
comentar: «Eso no me impedirá seguir ayudando a quien pueda».
Dilemas completos
Se trata de todos aquellos dilemas en los que se informa a la persona a quien
se le plantean de las consecuencias de cada una de las opciones que se
pueden tomar.
Un ejemplo lo tenemos en el siguiente dilema:
Uno de los negocios más rentables en los últimos tiempos es el del periodismo
sensacionalista relacionado con la llamada "prensa rosa". En las revistas del
corazón o en programas de radio y televisión donde intervienen famosos se
venden exclusivas millonarias por revelar secretos íntimos, asuntos sexuales o
fotografías comprometedoras. Está claro que muchas de esas exclusivas
atentan directamente contra el honor y el derecho a la intimidad de algunas
personas.
Imagina que tú eres el director de una cadena de televisión y tienes que
autorizar o denegar el permiso para la creación de un programa de este tipo.
Sabes que la audiencia de estos programas es altísima (y se trata de un asunto
importante para los accionistas de tu empresa, ya que los ingresos publicitarios
aumentarían), aunque personalmente consideras inmoral el vender secretos
íntimos que afecten a terceras personas.
De entre las siguientes decisiones, cuál elegirías y por qué:
- Autorizar el programa, ya que lo importante es conseguir audiencia. Al fin y al
cabo eso es lo que desean mayoritariamente los accionistas y son ellos los que
te pagan.
- Autorizar el programa, argumentando que eso es lo que la opinión pública
desea y, por tanto, se trata de una decisión democrática.
- Denegar el programa por motivos morales.
- Denegar el programa con el fin de crear una imagen de cadena televisiva
seria y así captar a espectadores contrarios a este tipo de espacios.
Dilemas incompletos
En estos dilemas no se hacen explícitas las consecuencias de las decisiones
que tome el protagonista, dependiendo en gran medida de la capacidad del
sujeto para imaginar ventajas y desventajas.
Ejemplos de dilemas incompletos serían los siguientes:
- Condenar a una persona inocente para salvar a un pueblo.
- ¿Estás de acuerdo con Robin Hood?: robar a los ricos para dárselo a los
pobres.
- Torturar a una persona para sacarle información que permita detener a unos
delincuentes.
- Si por alguna casualidad de la vida, sorprendieras a dos famosos en actitud
íntima, cariñosa y comprometedora para su honor, y tuvieses a mano una
cámara fotográfica o de vídeo, ¿los fotografiarías e intentarías vender esas
imágenes a alguna revista que te pagase un buen montón de dinero por ellas, o
al contrario, respetarías su derecho a la intimidad?
- ¿Estarías dispuesto o dispuesta a compartir parte de lo que te sobra (parte de
tu paga, renunciar a comprar ropa de marca y cara, dedicar tu tiempo libre a
trabajar para una ONG, etc.) para intentar remediar la pobreza existente en el
mundo? ¿O piensas tal vez que con actitudes individuales no se resuelve nada
y que esa tarea debiera ser misión exclusiva del Estado (al fin y al cabo, los
ciudadanos ya pagan impuestos, una parte de los cuales se dedican a la ayuda
al desarrollo de los países pobres)?
- ¿Serías capaz de mentir sobre tu cualificación profesional para conseguir un
trabajo, aun cuando con esa mentira perjudiques a otros candidatos al puesto
de trabajo? Si te encontraras en esa situación: ¿dirías la verdad u optarías por
intentar alcanzar ese trabajo a toda costa? En este último caso, ¿cómo
justificarías moralmente tu conducta?
CONCLUSIONES
Enfrentar dilemas éticos nos obliga a cuestionar nuestras convicciones,
valores y principios ante situaciones donde no hay respuestas absolutas.
La identificación clara de los agentes involucrados, las alternativas
disponibles y las demandas morales en conflicto son elementos clave
para evaluar adecuadamente estas situaciones.
A través del estudio de los diferentes tipos de dilemas, se evidencia que
las decisiones éticas no siempre obedecen a fórmulas predefinidas, sino
que requieren sensibilidad, razonamiento y empatía.
Este enfoque permite no solo tomar decisiones más responsables, sino
también desarrollar una actitud comprensiva hacia quienes optan por
caminos distintos.
En definitiva, el análisis ético es una herramienta fundamental para
formar ciudadanos críticos, conscientes y comprometidos con la
construcción de una sociedad más justa.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Castillero Mimenza, O. (2018, 29 de enero). Dilemas éticos: qué son,
tipos y 5 ejemplos que te harán pensar. Psicología y Mente.
[Link]
Amaya, L., & Berrío-Acosta, G. M. (2014). Dilemas éticos. Ética
Psicológica.
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dilemas-eticos
[Link]