Inmunizaciones
CONCEPTOS BASICOS:
ANTIGENO: Es la sustancia o grupo de sustancias que son capaces de
estimular la producción de una respuesta inmune, específicamente de
anticuerpos.
ANTICUERPO: El sistema inmune desarrolla defensas contra el
antígeno, (respuesta inmune) produciendo moléculas proteicas llamadas
anticuerpos (o inmunoglobulinas) y células específicas (llamada
habitualmente inmunidad mediada por células) que tienen como objetivo
la eliminación de la sustancia extraña (virus o bacterias)
INMUNOBIOLOGICOS: Son los productos que tienen efecto sobre el
sistema inmunológico, con capacidad de generar alguna respuesta en el
organismo contra un agente específico. Incluyen vacunas, toxoides y
preparados que contengan anticuerpos de origen humano o animal, tales
como inmunoglobulinas (Ig) y antitoxinas.
Inmunización activa: se adquiere a través de las vacunas, generando una
respuesta activa de protección tras la exposición a un antígeno o parte
del mismo, imitando la respuesta del huésped a una infección natural.
Este tipo de inmunización evita que sea necesario padecer la
enfermedad para generar una respuesta inmune. En promedio, se tarda
entre 10 y 14 días en generar una respuesta inmune eficaz. La mayoría
de las vacunas funcionan induciendo a las células B a producir
anticuerpos (inmunidad humoral) que se unen a un patógeno o toxina
específica.
Inmunidad pasiva: consiste en el uso de anticuerpos específicos para la
protección frente a un determinado patógeno, sin depender de una
respuesta inmune activa por parte de la persona que los recibe. Esta
estrategia imita a el paso fisiológico de anticuerpos maternos a través de
la placenta al feto para su protección, mientras el lactante desarrolla su
propio sistema inmune. Es una protección temporal.
VACUNAS: son productos biológicos que contienen uno o varios
antígenos que se administran con el objetivo de producir un estímulo
inmunitario que pretende simular la infección natural, generando una
respuesta inmunitaria específica y de larga duración, con el fin de
proteger a la persona vacunada en ulteriores exposiciones al
microorganismo..
Propiedades generales de las vacunas:
Inmunogenicidad: capacidad de generar una respuesta inmunitaria
protectora con la mayor duración posible frente al antígeno vacunal
Seguridad: las vacunas deben pasar por estudios exhaustivos, en forma
de ensayos clínicos, para demostrar además su seguridad. La vigilancia
de seguridad en las vacunas es clave, ya que son productos que se
administran habitualmente a la población sana
Estabilidad: debe mantener sus propiedades en un tiempo y condiciones
de conservación determinadas.
TOXOIDE: Es una toxina de origen bacteriano que ha sido modificada
para sustraerle su capacidad patógena, pero que conserva su poder
antigénico.
INMUNOGLOBULINAS (Ig): Son una solución estéril de anticuerpos
humanos, que se obtiene por el fraccionamiento de grandes cantidades
de plasma. Se utilizan como terapia de mantenimiento para algunas
inmunodeficiencias o para la inmunización pasiva tras el riesgo por
exposición a enfermedades.
INMUNOGLOBULINA ESPECIFICA (Hiperinmune): Son preparaciones
especiales de Ig, obtenidas de plasma de donantes preseleccionados,
por tener elevados niveles de anticuerpos contra enfermedades
específicas, por ejemplo: inmunoglobulina específica contra hepatitis B,
varicela-zoster, rabia o tétanos. Se utilizan en circunstancias especiales
para la inmunización pasiva. ANTITOXINA: Es una solución de
anticuerpos obtenidos del suero de animales inmunizados con antígenos
específicos, que se utiliza para inmunización pasiva o para tratamiento.
IMPORTANCIA DE LA INMUNIZACION
El objetivo ideal final de la inmunización es el control y la eliminación de
enfermedades y, finalmente, la erradicación del patógeno que causa la
infección y la enfermedad; el objetivo inmediato es la prevención de
enfermedades en personas o en la comunidad, o evitar padecer formas
graves de la enfermedad, previniendo secuelas y fallecimientos.
Los esfuerzos realizados en materia de vacunación en los países con
menor índice de desarrollo humano desde el 2001, habrán evitado hasta
el año 2021, unos 20 millones de muertes, calculándose un ahorro de
350 000 millones de dólares en costes por atención sanitaria. A nivel
global, en los últimos 50 años las vacunas han evitado unos 154 millones
de fallecimientos, la gran mayoría (101 millones) de niños menores de 1
año.
Se calcula que casi 94 de los 154 millones de vidas salvadas han sido el
resultado de la protección de la vacuna frente al sarampión (OMS, 2024).
Se puede decir que la situación epidemiológica del planeta ha cambiado
paralelamente a la incorporación de vacunas al arsenal profiláctico
médico.
Los programas sistemáticos de vacunación han permitido, por ejemplo, la
erradicación de la viruela (1977), el virus salvaje de la polio tipo 2 (2015)
y el virus salvaje de la polio tipo 3 (2019), la interrupción de la
transmisión de la poliomielitis en casi todo el mundo, así como el control
de enfermedades como el sarampión, el tétanos, la difteria, la rubeola o
la enfermedad invasora por Haemophilus influenzae, entre otras.
El valor e importancia de las vacunas es incuestionable. La inmunización
es un componente clave de la atención primaria de salud y un derecho
humano indiscutible, además de una de las mejores inversiones en
salud. Las inmunizaciones también son fundamentales para la
prevención y el control de los brotes de enfermedades infecciosas.
Apuntalan la seguridad sanitaria mundial y serán una herramienta vital en
la batalla contra la resistencia a los antimicrobianos
TIPOS DE VACUNAS
Las vacunas pueden clasificarse desde dos puntos de vista:
Microbiológico y Sanitario.
Desde el punto de vista microbiológico, pueden distinguirse:
· Bacterianas o Virales
· Vivas atenuadas e inactivadas
Desde el punto de vista sanitario distinguimos:
· Vacunas sistemáticas: se aplican a la totalidad de la población
objetivo (salvo contraindicaciones) y tienen interés tanto individual
como comunitario.
· Vacunas no sistemáticas: Se aplican frente a una situación de
riesgo individual como viajes o exposición profesional.
· Vacunas de microorganismos enteros (contienen el agente
infeccioso completo)
Vacunas vivas atenuadas.
Son derivadas directamente del agente que causa la enfermedad,
virus o bacteria. Estos virus o bacterias son atenuadas, o sea,
debilitados en el laboratorio generalmente por cultivos repetidos.
Para producir una respuesta inmune las vacunas vivas deben
replicarse en la persona vacunada. Cuando estas vacunas replican
generalmente no causan la enfermedad tal como lo haría el virus o
bacteria. Cuando en algunos casos se produce la enfermedad, esta
es generalmente leve y se refiere como una reacción adversa o efecto
indeseable de la vacuna (ESAVI).
La respuesta del sistema inmune es semejante a la de la enfermedad
natural, ya que el sistema inmune no puede diferenciar entre una
infección por una vacuna atenuada y una infección producida por el
virus o bacteria salvaje.
Son generalmente efectivas con una sola dosis, salvo cuando se
administran por vía oral como por ejemplo la vacuna antipoliomielítica
oral.
La inmunidad que generan estas vacunas puede ser interferida por
anticuerpos circulantes de cualquier fuente (transfusiones,
transplacentarios) y en estos casos no hay respuesta a la vacuna
(falla de la vacuna).
Estas vacunas se pueden dañar o destruir con la luz solar y el calor
Entre las vacunas vivas atenuadas incorporadas en el PAI tenemos:
virales (sarampión, rubéola, paperas, polio, varicela) y bacterianas
(BCG).
Vacunas inactivadas o muertas.
Estas vacunas son producidas por el crecimiento de la bacteria o del
virus en un medio de cultivo, luego se inactivan con calor o con
productos químicos (generalmente formalina). En el caso de vacunas
inactivadas que derivan de una fracción del virus o bacteria, el
organismo es tratado para purificar solamente ese componente.
Estas vacunas no son vivas, por lo tanto no pueden replicar y
tampoco pueden causar la enfermedad ni aún en personas
inmunocomprometidas.
La respuesta a la vacuna no se afecta con la presencia de anticuerpos
circulantes. Estas vacunas pueden ser administradas aún con
anticuerpos presentes en sangre por pasaje transplacentario o por la
administración de sangre o derivados.
Generalmente requieren múltiples dosis.
La respuesta inmune no se parece tanto a la infección natural como la
de las vacunas atenuadas. Los anticuerpos disminuyen en el tiempo y
muchas veces es necesario dar dosis de refuerzo.
Las vacunas inactivadas son compuestas por todo el virus o bacteria
o por fracciones o partes de la misma. Estas fracciones pueden ser
proteicas o polisacáridas.
o Las de origen proteico son toxoides o subunidades o subviriones.
o Las de origen polisacarídico son compuestas por la pared celular
de la bacteria que es polisacárida.
Las vacunas conjugadas polisacáridas son aquellas en las cuales el
polisacárido se une químicamente a una proteína, este proceso
llamado conjugación permite que la vacuna sea más eficaz, es decir
genera mejor respuesta del sistema inmune.
Las vacunas inactivas en uso pueden ser a partir de todo el virus
(vacuna antipoliomielítica Salk), a partir de subunidades o partes del
antígeno (Hepatitis B), toxoides (difteria, tétanos) o polisacáridos
conjugados (Hib).
Vacunas combinadas
Son aquellas que contienen más de un componente antigénico de uno o
de diferentes microorganismos y se administran conjuntamente en una
sola inyección. Su formulación requiere garantizar la ausencia de
inestabilidad física, química o biológica entre sus componentes.
Las principales ventajas del empleo de vacunas combinadas son las
siguientes:
Disminuir el número de inyecciones, lo que proporciona una mejor
aceptación general y también del personal sanitario
La reducción de los efectos secundarios
Disminución de la exposición a excipientes
Facilitar las oportunidades de vacunación
Mejorar las coberturas vacunales
Permitir la vacunación simultánea contra varias enfermedades
Posibilitar la incorporación de nuevas vacunas
Simplificar los programas de vacunación
Facilitar la unificación de las pautas vacunales
Ahorro de material y de tiempo de administración
Facilidad de transporte, almacenamiento y conservación
Tipos de vacunas combinadas
Pueden contener antígenos distintos del mismo microorganismo
(denominándose poli o multivalentes), como las vacunas del virus de la
poliomielitis oral (atenuada, VPO) y parenteral (inactivada, VPI), la
rotavírica pentavalente, las del VPH, las neumocócicas (polisacárida y
conjugada) o las tetravalentes de meningococo, o bien estar compuestas
por antígenos de distintos microorganismos, ya sean virus (sarampión,
rubeola y parotiditis en la vacuna triple vírica o combinadas con varicela
en la vacuna tetravírica), bacterias, como la DTPa o Tdpa; o bacterias y
virus, como las pentavalentes (DTPa-Hib-VPI o DTPa-HB-Hib) y
hexavalentes (DTPa-HB-Hib-VPI). Ninguna vacuna combinada mezcla
componentes atenuados con inactivados en un mismo preparado
CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
Contraindicaciones de las vacunas
Una contraindicación es una condición del individuo que aumenta de
forma importante el riesgo de padecer un efecto adverso grave si se le
administra una vacuna concreta:
Contraindicaciones permanentes generales
Reacción alérgica anafiláctica a una dosis previa de una vacuna o
a algún componente de la misma.
Encefalopatía no atribuible a otra causa aparecida en los 7 días
siguientes a la administración de una vacuna con componente
frente a la tosferina. Si la recuperación fue completa antes de una
semana tras la aparición de la clínica, no se debe interrumpir ni
demorar la aplicación de la pauta de vacunación frente a la
tosferina correspondiente a su edad
Historia previa de invaginación intestinal (o malformación intestinal
no corregida que predisponga a invaginación intestinal) en el caso
de la vacuna frente al rotavirus.
Estas situaciones, contraindican la administración de nuevas dosis.
Contraindicaciones temporales
Embarazo. De forma general, se contraindica la administración de
vacunas vivas atenuadas.
Inmunodepresión. Contraindicadas también, en general, las
vacunas vivas atenuadas.
Cualquier enfermedad moderada o grave (crisis asmática,
cardiopatía descompensada, diarrea aguda...), con o sin fiebre.
Edad del paciente. Ya se ha comentado que hay edades mínimas
para recibir diferentes vacunas con garantías de seguridad y
eficacia y, en algunas ocasiones, también hay edades máximas
limitantes.
La administración de productos biológicos (inmunoglobulinas o
sangre) antes de la administración de la vacuna triple vírica o la de
la varicela
Las contraindicaciones temporales permiten la administración de una
vacuna una vez se hayan resuelto. En cualquier caso, tras la vacunación,
el niño debe permanecer en observación 15-30 minutos en el lugar
donde se haya efectuado.
FALSAS CONTRAINDICACIONES
Las verdaderas contraindicaciones para la vacunación son raras, y lo que
muchas veces se da son las “falsas contraindicaciones”, lo cual ocurre
por desconocimiento del personal de salud o creencias de la población.
Las más frecuentes son:
Infecciones de la vía aérea superior con fiebre leve.
Diarrea
Alergia, asma u otras manifestaciones atópicas
Prematuridez
Desnutrición ü lactancia materna
Tratamiento con antibióticos
Tratamiento con corticoides a dosis bajas
Historia familiar de convulsiones
Enfermedades neurológicas no evolutivas, ej.: niños con parálisis
cerebral, síndrome de down, etc.
Historia de ictericia al nacimiento
Precauciones de las vacunas
Las precauciones son situaciones en las que la administración de una
vacuna condiciona un mayor riesgo de presentar un efecto adverso o
bien que la respuesta inmunitaria a la vacuna pueda ser insuficiente.
Debe valorarse en cada caso el riesgo/beneficio antes de decidir la
inmunización.
Son consideradas precauciones, de forma general:
Trastorno neurológico progresivo, incluidos espasmos infantiles,
epilepsia no controlada y encefalopatía progresiva. En estos casos
se recomienda retrasar la vacunación de la tosferina hasta la
estabilización del proceso.
Antecedente de síndrome de Guillain-Barré en las 6 semanas
posteriores a la administración de una vacuna. En este caso
deberá valorarse con precaución la conveniencia o no de
administrar una dosis posterior de dicha vacuna.
Antecedente de reacción de hipersensibilidad de tipo Arthus
después de una dosis previa de una vacuna que contiene toxoide
diftérico o toxoide tetánico. En este caso se debe postergar la
vacunación hasta que hayan transcurrido, al menos, 10 años
desde la última dosis de vacuna que contenga estos toxoides.
Pacientes con enfermedades crónicas y/o inmunodepresión: la
respuesta a la vacunación puede ser subóptima en algunos de
estos pacientes, por lo que las vacunas deben administrarse
atendiendo a este hecho.
Una excepción a la anafilaxia como contraindicación son los niños
con reacción anafiláctica al huevo, ya que pueden recibir las
vacunas triple vírica y de la gripe en el centro de salud, porque la
cantidad de proteínas de huevo que pueden contener es ínfima y
sin capacidad para provocar anafilaxia, debiendo esperar
posteriormente 15-30 minutos en la sala de espera como con todas
las inmunizaciones.
¿QUÉ ES EL PAI?
El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) es una acción conjunta
de las naciones del mundo y de organismos internacionales interesados
en apoyar acciones tendientes a lograr coberturas universales de
vacunación, con el fin de disminuir las tasas de mortalidad y morbilidad
causadas por las enfermedades inmunoprevenibles y con un fuerte
compromiso de erradicar, eliminar y controlar las mismas.
La Organización Mundial de la Salud en el año 1974 estableció el PAI,
para poner al alcance de un mayor número de niños los beneficios de la
vacunación. El programa se concretó en seis enfermedades y exigió la
aplicación de cuatro vacunas diferentes: contra el Sarampión; DPT contra
la Difteria, la Pertussis y el Tétano; BCG contra la Tuberculosis y la
vacuna oral contra la Poliomielitis (VOP).
La puesta en marcha del PAI permite inmunizar a los niños contra
enfermedades infectocontagiosas, reduciendo la morbi-mortalidad de
estas enfermedades, así como también el incremento de la cobertura que
se traducen en millones de casos de enfermedades evitadas y vida
jóvenes salvadas. En efecto la implementación del PAI, significa un paso
importante hacia la mejora de la salud integral del niño, al reducir las
enfermedades que pueden ser 15 prevenibles por inmunizaciones que se
encuentra incluida en el programa según el MSDS (2004), refiere que las
enfermedades son: Poliomielitis, Sarampión, Tétanos, Difteria, Tosferina
(Pertussis), Parotiditis, Tuberculosis, Rubéola y Síndrome de rubéola
congénita, Fiebre amarrilla, meningitis y neumonía por Haemphilus
Influenza tipo b, Hepatitis B.
CADENA DE FRIO
Cadena de frío es un sistema de conservación estable y controlado a
temperaturas establecidas durante el manejo, almacenamiento,
transporte y distribución de los biológicos, que permite conservar su
eficacia y efectividad desde el laboratorio productor hasta el momento de
su aplicación.
Los productos biológicos requieren condiciones específicas de
temperatura para mantener su eficacia desde el momento de su
producción hasta su administración. Tanto temperaturas demasiado altas
como demasiado bajas pueden comprometer su capacidad para proteger
contra enfermedades.
La cadena de frío comprende normativas y procedimientos diseñados
para garantizar el almacenamiento y distribución adecuados de los
biológicos a los servicios de salud, garantizando el éxito de la
inmunización y la preservación de las propiedades inmunogénicas y la
eficacia de los biológicos.
Dinámica de la cadena de frio
Comprende el transporte, distribución y conservación de los biológicos y
se efectiviza en tres niveles:
1. Central o nacional: Es el área donde se almacenan, administran y
suministran los biológicos utilizados en el Programa en todo el
país.
2. Regional o departamental: Constituye el segundo nivel de la
"Cadena de Frío" y están localizados en las provincias, estados o
gobernaciones. Disponen de refrigeradoras y congeladores para
almacenar y conservar menores cantidades de vacunas. Pueden
disponer de congelador para paquetes fríos.
3. Local: Ubicados en hospitales, centros y puestos de salud, puestos
rurales de salud, etc. Cuentan con refrigeradoras para mantener
las vacunas por tiempo limitado y termos para transportar las
vacunas a los puestos de vacunación.
CAMPAÑA VS PROGRAMA DE INMUNIZACIÓN
Campaña de inmunización
Es una intervención puntual, de corta duración y alto impacto,
orientada a aumentar rápidamente las coberturas de vacunación en
grupos específicos de la población o ante escenarios epidemiológicos
de riesgo, como brotes o resurgimientos de enfermedades
prevenibles.
Se organiza en fechas definidas, con un despliegue masivo de
recursos humanos y logísticos. Por ejemplo, la campaña de
vacunación en Venezuela de abril-mayo 2025 se realiza del 27 de
abril al 4 de mayo, enfocada en niños, mujeres embarazadas y
comunidades indígenas, con 10.147 vacunadores y 5.400 puestos de
vacunación distribuidos en todo el país.
Suele centrarse en ciertas enfermedades prioritarias según la
situación epidemiológica del momento, como fiebre amarilla,
sarampión, tuberculosis, hepatitis B y polio, y utiliza estrategias de
movilización comunitaria e intensificación de la comunicación.
Busca combatir la propagación de enfermedades en respuesta a
alertas sanitarias, como el aumento reciente de casos de sarampión y
fiebre amarilla en la región.
Programa de inmunización
Es una estructura permanente y continua, establecida por el Estado
para garantizar la protección de la población frente a enfermedades
inmunoprevenibles durante todo el año y a lo largo del ciclo vital.
Comprende un conjunto de vacunas administradas de manera
sistemática y calendarizada, según esquemas nacionales y
recomendaciones internacionales, con el objetivo de mantener
coberturas altas y sostenidas.
El Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) en Venezuela y la
región ha logrado hitos como la erradicación de la viruela y la
poliomielitis, y la eliminación del sarampión, mediante la vacunación
continua y la vigilancia epidemiológica.
Incluye la planificación, seguimiento, monitoreo y evaluación de
coberturas, integración con la atención primaria de salud, capacitación
de recursos humanos y comunicación educativa permanente.
Se adapta a cambios demográficos, nuevas vacunas y prioridades de
salud pública, y puede incluir campañas como parte de sus
estrategias para reforzar coberturas en situaciones especiales.
ESQUEMA DE INMUNIZACIÓN VIGENTE POR EL MSDS
OTRAS INMUNIZACIONES RECOMENDADAS
Vacunas recomendadas fuera del esquema PAI
Virus del Papiloma Humano (VPH): Aunque en muchos países ya
está incluida en el esquema regular para adolescentes, se
recomienda su aplicación también en adultos jóvenes, personas
inmunodeprimidas, hombres que tienen sexo con hombres, personas
transgénero y víctimas de violencia sexual, hasta los 45 años.
Vacuna contra el Dengue: Recomendada para adultos en áreas
endémicas, especialmente en aquellos con antecedentes de infección
previa por dengue.
Vacuna Tdap (Tétanos, Difteria y Tosferina acelular): Además de
los refuerzos habituales, se recomienda una dosis adicional en
adultos, especialmente en mujeres embarazadas y personal sanitario.
Vacuna contra la Influenza: Aunque suele estar incluida para grupos
de riesgo, se recomienda su aplicación anual en adultos jóvenes,
viajeros y personas con enfermedades crónicas.
Vacuna contra el Neumococo: Indicada en adultos mayores de 60
años y en personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión.
Vacuna contra el Herpes Zóster: Recomendada en adultos mayores
de 50 años para prevenir la culebrilla y sus complicaciones.
Vacuna contra la Hepatitis A: Indicada para viajeros a zonas
endémicas, personas con enfermedades hepáticas crónicas y ciertos
grupos de riesgo.
Vacuna contra la Varicela: Recomendada para adultos que no
hayan tenido la enfermedad ni hayan sido vacunados previamente,
especialmente en mujeres en edad fértil y personal sanitario.
Vacuna antimeningocócica (MenACWY y MenB): Recomendadas
en adolescentes, adultos jóvenes, viajeros a zonas de riesgo,
estudiantes universitarios y personas con inmunodeficiencias.
Vacuna contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS):
Recientemente recomendada para mujeres embarazadas para
proteger a los recién nacidos.
TECNICA DE APLICACIÓN DE INMUNIZACIONES
VIA DE ADMINISTRACIÓN: Es la forma de introducir el inmunobiológico
al organismo. Su elección es específica para cada inmunobiológico, con
el fin de asegurar su máxima eficacia y de evitar efectos indeseables.
Pueden ser: oral, intradérmica, subcutánea o intramuscular.
TÉCNICAS DE APLICACIÓN
Intradérmica (ID): La administración intradérmica consiste en inocular el
producto justo debajo de la parte más superficial de la piel (epidermis).
Es una vía poco frecuente; en nuestro medio sólo está indicada para la
administración de la vacuna BCG, en la zona posterior del hombro
izquierdo, próxima a la inserción del deltoides con el acromion
Técnica: Limpiar la piel. Estirar la piel de la zona a pinchar. Introducir el
bisel hacia arriba con la jeringa paralela a la piel (ángulo de 0º-15º).
Cuando el bisel desaparece, relajar la piel e inyectar. Debe formarse una
pápula, que desaparecerá en 10-30 minutos. Esperar unos segundos,
retirar lentamente la aguja.
Subcutánea (SC): Consiste en inocular el producto en el tejido adiposo
que se encuentra debajo de la piel y encima del músculo. Es la técnica
utilizada para las vacunas triple vírica y varicela. También pueden
administrarse por vía subcutánea la vacuna neumocócica polisacárida y
la Fiebre amarilla.
Técnica: Limpiar la piel. Se toma un pellizco de piel y tejido subcutáneo
entre índice y pulgar. Pinchar con un ángulo de 45º. Soltar el pellizco e
inyectar lentamente. No es necesario aspirar previamente. Terminada la
inyección, retirar la aguja y comprimir con una gasa, sin masajear.
Lugar anatómico: En lactantes menores de 12 meses, en el tercio medio
del vasto externo del muslo. En mayores, zona del deltoides.
Intramuscular (IM): El producto se inocula en el tejido muscular
profundo. Es la técnica más frecuente. Las zonas de elección son el
tercio medio del vasto externo en niños pequeños, y el deltoides en niños
mayores y adultos. No se recomienda la inoculación en glúteo por la
posibilidad de inyección en tejido graso subcutáneo que conlleva peor
absorción y mayor posibilidad de efectos adversos.
Técnica: Limpiar la piel. Sujetar la zona de inyección entre índice y
pulgar, tensando la piel. Pinchar con un ángulo de 90º con un movimiento
rápido y seguro. Soltar el pellizco e inyectar lentamente. Terminada la
inyección, retirar la aguja y comprimir con una gasa, sin masajear.
Oral (O): Es la vía indicada para algunas otras vacunas que se utilizan
en nuestro medio: rotavirus, cólera, fiebre tifoidea... y también para la
vacuna de polio oral, que sigue administrándose en muchos países. En la
vacunación vía oral frente a rotavirus, la regurgitación/vómito de una
parte de la vacuna se considera que no justifica la repetición de la
vacunación, a menos que se crea que se ha perdido casi toda o toda la
vacuna, en cuyo caso puede administrarse una dosis adicional. Puede
administrarse una única dosis de reemplazo en la misma visita. Si el
problema se repite no deben administrarse más dosis de reemplazo.
BIBLIOGRAFÍA
Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones (CAV-AEP).
Generalidades de las inmunizaciones. Manual de inmunizaciones
en línea de la AEP [Internet]. Madrid: AEP; abr/2025. [consultado el
dd/mmm/aaaa]. Disponible en:
[Link]
Comisión honoraria para la lucha antituberculosa y enfermedades
prevalentes. Departamento de inmunizaciones. Conceptos
generales sobre vacunas.
ESQUEMA DE INMUNIZACIONES PARA NIÑOS Y
ADOLESCENTES DE VENEZUELA RECOMENDACIONES
JUNIO 2024 SOCIEDAD VENEZOLANA DE PUERICULTURA
Y PEDIATRIA.