LITERATURA DEL FIN DEL
FRANQUISMO Y LA DEMOCRACIA
1.La poesía
1.1. La década de los cincuenta. La poesía social y comprometida
1.2. La década de los sesenta. La experiencia personal
1.2.1. José Ángel Valente
1.2.2. Jaime Gil de Biedma
1.2.3. José Hierro
1.3. La década de los setenta. La poesía experimental
1.4. La poesía actual
2.La narrativa
2.1. La década de los cincuenta. La novela social
2.1.1. Rafael Sánchez Ferlosio
2.1.2. Miguel Delibes
2.1.3. Camilo José Cela
María Isabel Carmona Hidalgo
2.2. La década de los sesenta. La novela experimental
2.3. La narrativa actual
3.El teatro
3.1. La década de los cincuenta. El teatro existencial y el teatro social
3.1.1. Antonio Buero Vallejo
3.1.2. Miguel Mihura
3.2. La década de los sesenta. La crisis del realismo social y la renovación formal
3.3. La dramática actual
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1.LA POESÍA
La poesía desarraigada de los cuarenta da paso en la siguiente década a la poesía social,
que denuncia la injusticia. En los años sesenta se impone en la lírica un tono humanista y
la reflexión sobre la experiencia individual y colectiva. El fin de la dictadura abre el camino
a la experimentación formal que da lugar a diferentes tendencias.
1.1. LA DÉCADA DE LOS CINCUENTA. LA POESÍA SOCIAL Y COMPROMETIDA
La corriente poética dominante durante la década de los cincuenta es la poesía social y
comprometida. Se concibe como una vía de comunicación con el pueblo silenciado y un
instrumento de transformación social, pues consideran que la poesía es un arma de lucha
política. Los temas más frecuentes son la situación de España, la injusticia social, y el
anhelo de paz y de libertad.
El estilo está determinado por la intención comunicativa de los poetas, por lo que la lengua
adopta un tono llano, coloquial y conversacional, narrativo, a veces prosaico, para que
el mensaje ideológico llegue a la inmensa mayoría. Se caracterizan por el uso del verso
libre y recursos rítmicos como la anáfora, las repeticiones de palabras clave y
paralelismos sintácticos.
Los principales autores de esta época son Blas de Otero y Gabriel Celaya. Los primeros
María Isabel Carmona Hidalgo
poemarios de Blas de Otero están ligados a la corriente existencialista. Posteriormente,
publicará obras en las que reivindica la paz, la libertad y la necesidad de una dura lucha
para conseguirlas como en Pido la paz y la palabra. La poesía de Gabriel Celaya es una
lírica con gran carga política y un lenguaje muy combativo. Algunos de sus títulos más
conocidos son Las cartas boca arriba y Cantos íberos.
1.2. LA DÉCADA DE LOS SESENTA. LA EXPERIENCIA PERSONAL
El eje de la poesía de esta época es la preocupación ética por el ser humano. Rechazaron,
pues, la poesía de contenido ideológico y desarrollaron una poesía subjetiva que se
inspiraba en la experiencia vivida íntimamente por el poeta. Los autores de esta generación
solo conservaban de aquel trágico acontecimiento de la Guerra Civil un recuerdo infantil.
Y es desde la perspectiva infantil desde la que intentan formular su experiencia de la
guerra.
Los nuevos poetas defienden que la poesía debe ser subjetiva, buscar la belleza del
lenguaje y centrarse en la experiencia personal con el propósito de reflexionar sobre
ella para conocerse mejor a sí mismos y poder comunicar sus sentimientos a los demás. Por
esta razón, sus temas esenciales son el paso del tiempo, la infancia, la amistad, el amor o
la vida cotidiana, sobre los que se reflexiona a partir de la propia existencia.
En cuanto al estilo, aunque cada poeta busca un lenguaje personal, se aprecia en ellos un
tono cálido y conversacional y muy humano, en el que se combina el lenguaje culto,
metafórico, con expresiones de la lengua coloquial. Métricamente, prefieren el verso libre y
estrofas tradicionales.
Los principales poetas son Claudio Rodríguez, Antonio Gamoneda, Francisco Brines, Manuel
Caballero Bonald, José Agustín Goytisolo, José Ángel Valente y Jaime Gil de Biedma. Mención
aparte se merecen las figuras de José Hierro y Ángel González.
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1.2.1. JOSÉ ÁNGEL VALENTE
Dedica muchos poemas a la reflexión sobre la poesía y su proceso de creación. Con el
tiempo, sus versos van haciéndose más conceptuales. Algunos títulos son Áspero mundo,
Material memoria o No amanece el cantor.
1.2.2. JAIME GIL DE BIEDMA
Sus poemas se caracterizan por la fusión de emoción y razón. En ellos aborda temas como
la amistad, el amor o la soledad. Su obra completa está editada con el título Las personas
del verbo.
1.2.3. JOSÉ HIERRO
Poeta que ha reunido toda su poesía bajo el título Palabra sobre palabra. El tiempo y las
consecuencias de su paso son el hilo conductor de casi todos sus versos. La obra del poeta
es de difícil clasificación en escuelas concretas. A pesar de que conecta en cierto sentido
con algunas de las tendencias poéticas de posguerra, su trayectoria es muy personal,
original y de gran calidad, lo que le ha valido importantes premios como el Nacional de
Literatura, el Príncipe de Asturias o el Miguel de Cervantes.
María Isabel Carmona Hidalgo
Temas y obras
En sus primeras obras, como Tierra sin nosotros y Alegría, aparece un tono meditativo muy
reunido a las circunstancias históricas y personales de la posguerra. Con Quinta del 42 el
escritor se acerca más a la poesía social, al recoger el tema del sufrimiento colectivo. La
incorporación de elementos imaginativos e incluso irracionalistas va cobrando pesos en los
siguientes libros, Cuánto sé de mí y Libro de las alucinaciones.
En estos y en poemarios posteriores, como Cuaderno de Nueva York, la existencia y el paso
del tiempo son frecuente objeto de reflexión poética.
El mismo José Hierro explicó alguna vez que en su poesía se daban dos tipos de
composiciones:
Reportajes. Poemas que recrean narrativamente un tema.
Alucinaciones. Piezas que sirven a la expresión de emociones.
En algunas de sus composiciones, con todo, encontramos combinados reportajes y
alucinaciones.
Estilo
Aunque en la obra de José Hierro podamos leer poemas de contenido existencial o social, su
escritura no obedece a los cánones expresivos de estas dos tendencias, sino que el poeta
sigue una línea estilística personal.
Algunos rasgos de este estilo son los comienzos de poemas a partir de expresiones o
anécdotas triviales, la mezcla de espacios y de tiempos separados entre sí o los
desdoblamientos del yo poético.
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1.3. LA DÉCADA DE LOS SETENTA. LA POESÍA EXISTENCIAL
En esta época surge la generación del 68 o de los novísimos. Estos poetas rechazan el
realismo social e integran influencias culturales y literarias muy diversas (cine, publicidad,
televisión, música, arte pop, etc.). Son frecuentes en sus obras las referencias culturales e
históricas, así como la reflexión metapoética o el gusto por lo decadente.
Los poetas de los setenta elaboran una poesía experimental en la que se mezclan las
técnicas literarias del surrealismo, el estilo barroco y temas propios del siglo XX.
Estéticamente busca la experimentación formal y emplean un estilo selecto, muy sensorial y
preocupado por la belleza. Los poemas se caracterizan por la mezcla de expresiones
coloquiales y cultas, la asociación libre de palabras (la escritura automática del
surrealismo), la técnica del collage, el verso libre extenso y las estrofas clásicas.
Pertenecen a este grupo Félix de Azúa, Antonio Martínez Sarrión, Ana María Moix así como
Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero y Luis Alberto de Cuenca.
1.4. LAPOESÍA ACTUAL
Desde finales de la década de los setenta se produce una eclosión creativa que se
manifiesta en una gran diversidad de tendencias. Algunas de las más innovadoras son el
neosurrealismo, que recupera las metáforas innovadoras y el mundo de los sueños propios
del surrealismo, como hace Blanca Andreu; o el neoerotismo, poesía cultivada por
escritoras que transforman los tópicos de la poesía amorosa tradicional. En esta línea
destaca la obra de la poetisa Ana Rossetti.
La poesía clasicista es otra tendencia destacada, caracterizada por el anhelo de belleza,
la sensualidad y una cuidada elaboración formal. En esta línea sobresale la poesía de Luis
Antonio de Villena.
Una de las corrientes más significativas es la poesía de la experiencia, que recupera el
compromiso ético y el tono realista. El poeta traslada a su creación la experiencia vivida, a
través de un lenguaje accesible y coloquial. Su mayor representante es Luis García Montero,
junto con Benjamín Prado y Felipe Benítez Reyes.
Entre las características de la poesía de la experiencia se encuentran:
El género literario lírico-narrativo. En este tipo de poesía, el poeta no se centra en
comunicarnos lo que siente, sino que como observador cuenta lo que le pasa, y de esta
experiencia personal y cotidiana surge el sentimiento, la emoción o la reflexión. No hay
exaltación romántica de los sentimientos.
En cuanto a los temas, son motivos existenciales de carácter universal: el paso del
tiempo, el amor, la muerte, el recuerdo…
La lengua es sencilla, con un vocabulario coloquial y un tono conversacional, que
aparentemente no es literario.
2. LA NARRATIVA
En las décadas de los cuarenta y los cincuenta aparecen novelas que reflejan la miseria
moral y material de la posguerra. Dos autores destacados cuya producción comienza en
estos años pero que continuará hasta los años noventa son Miguel Delibes y Camilo José
Cela. En los sesenta nace la novela experimental, y a partir de entonces surgirán numerosas
tendencias.
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2.1. LA DÉCADA DE LOS CINCUENTA. LA NOVELA SOCIAL
La publicación de La colmena de Camilo José Cela en 1951 supone un paso hacia la novela
social, que intenta reflejar los problemas de España y contribuir a la trasformación del
país mediante la denuncia de las injusticias.
El objetivo de ofrecer un testimonio comprensible de la realidad hace que los escritores
opten por una lengua sencilla, el predominio del diálogo, un narrador externo y objetivo,
una estructura lineal y un protagonista habitualmente colectivo.
Las obras más representativas de esta época son Los bravos de Jesús Fernández Santos,
Duelo en el paraíso de Juan Goytisolo y Entre visillos de Carmen Martín Gaite entre las que
comentaremos a continuación.
2.1.1. RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO
En El Jarama (1955) Ferlosio relata la historia de unos jóvenes trabajadores durante un
domingo en la ribera del río Jarama. El narrador observador con poca presencia en la obra
transmite lo que hacen y dicen los personajes, cuyos diálogos reflejan el habla propia de
Madrid y su pertenencia a una determinada clase social. El autor adopta un enfoque crítico
ante las repercusiones negativas de la dictadura en la vida cotidiana (plano existencial). La
obra simboliza, de manera implícita, los efectos psicológicos y morales del franquismo en la
vida cotidiana de la época: aburrimiento, incertidumbre, falta de esperanza y sentimiento de
fracaso.
2.1.2. MIGUEL DELIBES
Periodista y escritor nacido en Valladolid, ciudad a la que estuvo vinculado toda su vida. Su
obra evoluciona paralelamente a las diferentes líneas narrativas de la época, si bien aporta
a todas sus creaciones su gran preocupación por los verdaderos valores humanos.
Este escritor se caracteriza por un estilo sobrio y rico, especialmente en la descripción de
ambientes y la caracterización de personajes, rasgos que se pueden apreciar en todas sus
obras. Las principales son:
La sombra del ciprés es alargada. Novela realista publicada en los cuarenta,
considerada una de las primeras muestras de la narrativa existencial.
El camino. Escrita en los años cincuenta, se sitúa en un espacio rural visto a través de
los ojos de un niño que ha de abandonar su pueblo y rememora su experiencia infantil,
sus amistades y descubrimientos vitales. El autor muestra su predilección por personajes
humildes de valores morales puros.
Cinco horas con Mario. Con esta novela publicada en los sesenta, el escritor abre un
paréntesis experimental en su creación. Se trata de un extenso monólogo en la que la
protagonista, Carmen, rememora su vida conyugal mientras vela el cadáver de su marido,
Mario. Carmen representa una ideología conservadora, opuesta a la liberal de su esposo
fallecido.
Los santos inocentes. Escrita a principios de los ochenta, es una fusión de realismo
crítico y técnica experimental en la que se denuncia la explotación y la ignorancia
padecidas por los criados de unos señoritos. En esta obra se revela el cinismo y la
dureza con que las clases altas tratan a las clases bajas.
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2.1.3 CAMILO JOSÉ CELA
Novelista coruñés miembro de la Real Academia Española y premio Nobel de Literatura,
cultivó diferentes géneros. A lo largo de todos sus años de creación experimentó con
diferentes técnicas narrativas y abrió nuevos caminos de expresión en la novela española.
Sus dos obras más importantes son La colmena y La familia de Pascual Duarte.
La familia de Pascual Duarte es la novela que inaugura la corriente del tremendismo y cuyo
argumento es la historia del criminal Pascual Duarte. Este personaje relata en primera
persona su vida antes de ser ejecutado, con la intención de descargar su conciencia,
presentándose como víctima de un origen familiar y social miserable, que ha marcado su
deshonrosa conducta.
La colmena es considerada su obra maestra. En ella relata la vida de varios personajes de
distinta clase social y diferente visión del mundo, que viven en el Madrid de los años
cuarenta y que son el protagonista colectivo del relato. Cela se centra en la crueldad con
los débiles y la falta de valores éticos que achaca a la condición humana en general, sin
que se denuncie el régimen franquista como causa directa. En ella emplea un narrador que
a veces es omnisciente, otras observador y otras subjetivo. La narración es novedosa en
cuanto su estructura, pues se divide en seis capítulo y un final, constituidos
respectivamente por “secuencias cinematográficas”, que abarcan, en total, algo más de dos
días. En esas breves secuencias que son contadas de forma no lineal contemplamos las
existencias paralelas o entrecruzadas de los personajes, que aparecen caracterizados por
sus acciones, palabras y pensamientos.
2.2. LA DÉCADA DE LOS SESENTA. LA NOVELA EXPERIMENTAL
El declive del realismo social, la influencia de escritores europeos y americanos, y el
surgimiento del boom de la novela hispanoamericana provoca el nacimiento de la novela
experimental.
La obra más importante es la iniciadora del periodo, Tiempo de silencio de Luis Martín
Santos. En ella se relata la historia de un joven médico que se verá implicado en la muerte
de una joven, por lo que será detenido. En ella se tratan numerosos temas: la infancia, la
guerra, el paso del tiempo y la reconstrucción de la memoria.
Las características de estilo son propias de la novela experimental: el monólogo interior, el
ritmo lento, los distintos puntos de vista de varios personajes que ofrecen distintas
interpretaciones de la misma realidad. Además, es característico el desorden cronológico (el
lector es el que debe dar sentido a lo narrado), la estructura en secuencias, las
interrupciones del narrador para opinar y la originalidad de la puntuación.
2.3. LA NARRATIVA ACTUAL
La novela La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza (1975) inicia un cambio en la
narrativa que recupera el interés por la trama y por el placer de contar y de leer historias.
Actualmente, existen diferentes corrientes de la novela hasta la actualidad: novela de
intriga (Los mares del sur, Manuel Vázquez Montalbán; El invierno en Lisboa, Antonio Muñoz
Molina; El misterio de la cripta embrujada, E. Mendoza); novela histórica (El capitán Alatriste,
Arturo Pérez Reverte; Soldado de Salamina, Javier Cercas); novela intimista (Corazón tan
blanco, Javier Marías); novela de ficción metanovelesca (Bartleby y compañía, Enrique Vila-
Matas).
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3,LA DRAMÁTICA
3.1. LA DÉCADA DE LOS CINCUENTA. EL TEATRO EXISTENCIAL Y EL TEATRO SOCIAL
En los años cincuenta aparecen dramaturgos que intentan llevar a escenas problemas
existenciales. Estos dramas, debido a la censura, apenas llegaron a los escenarios
importantes y se difundieron en círculos universitarios o de aficionados. Se considera
Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo la pieza que inicia en España la
corriente de teatro existencial.
Por otro lado, algunos autores empezaron a incluir en sus obras temas como la injusticia
social y la falta de libertad, con los que trataban de dar testimonios de los problemas
sociales (teatro social). Estos autores son Alfonso Sastre, Lauro Olmo y los más
destacados, Antonio Buero Vallejo y Miguel Mihura.
3.1.1. ANTONIO BUERO VALLEJO
La larga trayectoria literaria de este dramaturgo puede agruparse en varias etapas en
función del tono y del tema de sus obras. En la primera etapa, la etapa contemporánea,
desarrolla problemas sobre la existencia humana individual y social (Historia de una
María Isabel Carmona Hidalgo
escalera y El tragaluz); en la segunda etapa, la etapa histórica, reflexiona sobre problemas
sociales y existenciales (Un soñador para un pueblo); en su última etapa trata los temas de
un modo más directo, como la tortura por motivos políticos o la degradación humana.
3.1.2. MIGUEL MIHURA
Se considera el renovador del teatro cómico de posguerra. Introduce un humor irracional
que se apoya en situaciones disparatadas, juegos de palabras y diálogos sin lógica
aparente.
Con este humor trata de denunciar el absurdo de la vida, especialmente con su obra de
mayor éxito, Tres sombreros de copa. La pieza se desarrolla durante la noche previa al
matrimonio de Dionisio, noche en la que noche a Paula, quien le descubre la posibilidad de
una vida sin ataduras.
Otras obras del autor son: Melocotón en almíbar, Maribel y la extraña familia y Ninette y
un señor de Murcia.
3.2. LA DÉCADA DE LOS SESENTA: CRISIS DEL REALISMO S. Y LA RENOVACIÓN FORMAL
A partir de los años sesenta, la leve apertura de la censura franquista permite la entrada
de corrientes dramáticas europeas cuya influencia es determinante para la renovación del
contenido y de las técnicas dramáticas.
Las innovaciones más destacadas parten de la concepción del teatro como un espectáculo
total. Además, se rompe la barrera entre el espectáculo y los actores, y la representación
se lleva fuera de los teatros.
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Los dos autores principales son:
Fernando Arrabal. Es uno de los impulsores del teatro pánico, que concilia lo absurdo
con lo cruel y lo irónico. Posteriormente, sus obras ganan en contenido político de
denuncia, como se aprecia en Pic-Nic y El triciclo. Este teatro se revela contra el
sinsentido de una realidad incoherente.
Francisco Nieva. El tema más frecuente en sus obras es la imposibilidad del desarrollo
del desarrollo pleno de la persona a causa de la represión social y moral. Se tratan de
piezas con una lengua culta en el que es habitar la ironía. Uno de sus títulos es La
carroza de plomo candente.
3.3. LA DRAMÁTICA ACTUAL
A partir de 1975 se produce un gran cambio en el teatro, ya que se consolida los teatros
independientes surgidos en los sesenta y setenta, que se transforman en compañías estables.
La evolución teatral se traduce en innovaciones escenográficas como la interacción entre
actores y público, la utilización de diferentes espacios escénicos y el empleo en escena de
medios de comunicación y nuevas tecnologías.
La nómina de dramaturgos y compañías es muy extensa, pero destaca:
José Sanchis Sinisterra. Se caracteriza por su capacidad para integrar la reflexión
histórica y la meditación sobre el propio teatro, con abundantes dosis de humor. Su
María Isabel Carmona Hidalgo
obra más conocida es ¡Ay, Carmela!
José Luis Alonso de Santos. Autor de comedias en las que reflexiona sobre problemas de
la juventud de finales del siglo XX, como sucede en La estanquera de Vallecas y Bajarse
al moro.