ECONOMÍA DE ENTREGUERRAS Y LA GRAN DEPRESIÓN - TEMA 10
1 EL REAJUSTE DE LA POSGUERRA
Los países beligerantes debieron reconvertir su economía de guerra en una de paz,
superando la devastación, reintegrando en la vida laboral a los soldados y atendiendo a los
heridos y a los familiares de las víctimas mortales.
Los países neutrales que habían intensificado su industrialización y aumentado sus
exportaciones tenían que hacer frente al retorno de la competencia de las potencias
1.1 EUROPA Y EL PROBLEMA DE LA DEUDA
En 1919 empezaron a hacer balance de las gravísimas pérdidas humanas: más de diez
millones de soldados muertos, el doble de heridos y mutilados, millones de viudas y
huérfanos. También hubo una gran cantidad de pérdidas de instalaciones industriales y de
las infraestructuras.
El conflicto había dejado un enorme coste financiero porque el gasto militar solo había
podido sostenerse con la venta de las reservas de oro, la emisión masiva de deuda pública
y con el aumento del papel moneda que implicó una inflación. Los países europeos habían
solicitado grandes créditos financieros a Estos Unidos, el cual dió 10300 millones de dólares
a sus aliados, principalmente a Reino Unido y Francia.
La deuda contraída con EE.UU estaba vinculada a otro problema, la recuperación
económica: las reparaciones financieras que los vencidos debían pagar a los vencedores.
Francia y Reino Unido exigían que Alemania y Austria les pagasen 33000 millones de
dólares.
En 1923 Francia y Bélgica ocuparon militarmente la cuenca minera del Ruhr como
sustitución al pago que Alemania no podía asumir. Al final Alemania recibió créditos
estadounidenses y consiguió superar la crisis financiera. Estas medidas se recogían en los
planes Dawes y Young.
2 LA EXPANSIÓN ECONÓMICA DE LOS AÑOS VEINTE
La reanudación de los flujos comerciales fue posible estableciendo un nuevo marco
internacional de intercambios y paridades monetarias.
La Conferencia de Génova estableció el Gold Exchange Standard, que posibilitaba que las
reservas de cada banco nacional pudiesen estar en oro o en las dos únicas divisas
convertibles, el dólar estadounidense y la libra. A partir de 1923 la economía mundial
mejoró.
2.1 EL DOMINIO DE ESTADOS UNIDOS
La producción industrial de Estados Unidos tuvo un crecimiento del 80 % mientras que
Francia tuvo un crecimiento del 50% en ese mismo período.
Su crecimiento económico estaba basado en las industrias recientes, como la del automóvil,
las eléctricas, la petroquímica, la aeronáutica y la fabricación de electrodomésticos. Ese
dinamismo productivo, combinado con el abaratamiento de precios y con la invención de
nuevas fórmulas comerciales, fomenta un consumo de masas en todo el país (capitalismo).
Se vivía una sensación de prosperidad y de abundancia que hacía que la gente comprara,
aunque fue pagando en pequeñas mensualidades.
El dólar se convirtió en la moneda de cambio y referencia internacional.
2.2 LOS RIESGOS DE LA EXPANSIÓN ECONÓMICA
La prosperidad no era tan sólida como parecía a primera vista
- Persistía un desorden financiero internacional. Tras el abandono del patrón oro, las
divisas nacionales habían soportado grandes fluctuaciones de su convertibilidad y
frecuentes y catastróficas devaluaciones. Así, por ejemplo, el marco alemán en 1923
había sufrido una vertiginosa caída, que hizo que llegara a cotizarse a razón de
cuarenta y dos billones de marcos un solo dólar.
- La agricultura y el comercio internacional de productos agrarios tenía dificultades en
medio de la prosperidad. La sobreproducción repercutió muy pronto en la pérdida de
valor de las mercancías, con una caída de precios.
- La producción industrial y su comercialización internacional. El aumento de la
producción significó un incremento de la oferta. La consecuente competencia
provocó conflictos proteccionistas que trataban de reservar el mercado nacional
mediante varias fórmulas: el establecimiento de barreras arancelarias y la imposición
de límites de importación. Todas esas medidas provocaron rivalidades que se
socavaron la confianza mutua entre naciones.
3 LA SOCIEDAD DE LOS AÑOS VEINTE
El trauma que supuso la Gran Guerra y sus devastadores efectos económicos y
demográficos dejaron una profunda huella en las sociedades de posguerra. Se
transformaron las relaciones institucionales y las instituciones familiares tradicionales.
Cobraron especial importancia las reivindicaciones en pro de la igualdad de derechos de la
mujer, también surgió una cultura popular y de masas de ocio y diversión, que impulsó la
nueva industria del espectáculo y los deportes.
3.1 LOS FELICES AÑOS VEINTE
El incipiente bienestar que generó la fase alcista de la economía creó esa atmósfera de
confianza en el futuro y disposición a aceptar las novedades del progreso económico.
El primer efecto social de la guerra fue el igualitarismo social derivado de la compartida
experiencia de sufrimiento de tantos jóvenes de distinto origen social, geográfico y cultural.
Se inició un periodo caracterizado por tres procesos sociodemográficos:
- La expansión de las ciudades.
- El desarrollo de una industria de medios de comunicación de masas, que
aprovechaba tanto la alfabetización general para promover la prensa escrita, como
las nuevas aplicaciones tecnológicas: la radio y el cine.
- Nuevos medios de relaciones interpersonales y nuevas formas de sociabilidad de
masas.
Surgieron una serie de convenios internacionales:
- El Tratado de Rapallo (1922): entre Alemania y Rusia, inició el fin del aislamiento de
ambos países.
- El Pacto de Locarno (1925): entre Alemania, Francia y Bélgica, que garantizaba el
respeto a las fronteras y el reconocimiento alemán del Tratado de Versalles y su
integración en la Sociedad de Naciones.
- El Pacto de Briand-Kellog (1928): donde 70 países internacionales firmados su
renuncia a la guerra.
3.2 EL AVANCE DE LAS MUJERES
Dentro de esa tendencia igualitaria, destaca el éxito logrado por las mujeres que luchaban
por la emancipación civil ( igualdad de derechos ante el matrimonio, la herencia o la tutela
de los hijos) y por el derecho de voto.
La movilización de las mujeres durante la guerra (enfermeras en el frente; obreras en las
fábricas) había gestado conciencia de la importancia de su papel. En Reino Unido las
mujeres mayores de 30 años alcanzaron el derecho a voto, la Ley de Igualdad de Sufragio
rebajó a 21 años la edad de voto de las mujeres.
3.3 EL CONSUMO DE MASAS
Un último aspecto de la sociedad de los felices años veinte fue el importante crecimiento del
consumo. El aumento de ventas de electrodomésticos, pagados a créditos a plazos, fue un
indicador del bienestar cotidiano.
El consumo en masas influyó en el incremento de automóviles, en 1925 había ya 17
millones de coches en circulación en Estados Unidos. También influyó en el despliegue de
la aviación civil y comercial.
3.4 UN CRECIMIENTO ECONÓMICO DESEQUILIBRADO
En medio de la prosperidad de los años veinte surgieron signos de debilidad.
La crisis de 1920-1921 provocó el descenso de los precios y de las rentas agrarias. Un
desencadenante de la crisis fue la diferencia del rendimiento entre los sectores industriales
nuevos y los clásicos: las más antiguas se estancaron por la competencia en el mercado
internacional. Una de las más afectadas fue la industria textil europea. Problemas parecidos
surgieron también en la industria siderúrgica.
4 LA CRISIS DEL 29 Y LA GRAN DEPRESIÓN
4.1 EL CRAC DE LA BOLSA DE NUEVA YORK
La quiebra de la Bolsa de Nueva York del 24 de octubre de 1929, el llamado jueves negro,
provocó una avalancha masiva venta de acciones. Los precios de las acciones cayeron en
picado, a lo que siguió el desplome del valor del dólar como divisa internacional. La quiebra
bursátil expandió sus efectos, provocando el hundimiento de miles de bancos, la
evaporación de los ahorros allí custodiados y la ruina de millones de titulares de cuentas
bancarias.
El crac de la Bolsa de Nueva York fue el momento crítico de cambio de tendencia y
comienzo de una nueva etapa de recesión, que muy pronto pasó a ser una gran depresión
internacional, cuyos efectos duraron prácticamente diez años. Hasta después de la
Segunda Guerra Mundial no se recuperarán los niveles económicos previos a 1929.
4.2 DE LA CRISIS BURSÁTIL A LA DEPRESIÓN ECONÓMICA
La primera manifestación de la grave depresión fue la caída de los índices de la producción
industrial. La Gran Depresión significó un desplome profundo y sostenido de la producción
debido al cierre de las empresas y la ruina o el paro de muchas familias.
La producción industrial en Estados Unidos descendió a la mitad. Alemania sufrió una
contracción parecida, en gran medida como resultado de la súbita retirada de los créditos
estadounidenses. Las demás potencias industriales sufrieron caídas más suaves: Francia,
Reino Unido y Japón. Entre 1929 y 1932, el volumen de intercambios comerciales
mundiales disminuyó en un 25% a medida que los países afectados aplicaban políticas
proteccionistas para defender sus industrias nacionales.
4.3 LOS EFECTOS SOCIALES
En el plano social fue donde se apreció el efecto más terrible de la nueva situación
económica por el gran incremento de parados.
El paro o el trabajo precario lo sufrían millones de obreros, con dramáticos efectos para sus
familias, ya que no había seguros de desempleo.
En Estados Unidos, en 1929 el paro era en torno a un 3,2% de la tasa de población activa.
Como resultado de la crisis de 1932, subió a un 23,6% de la población activa.
4.4 LA FASE PESIMISTA DE LOS AÑOS TREINTA
La vida social y cultural se fue polarizando ideológica y políticamente. Frente a la supuesta
decadencia irreversible de la democracia como régimen político y del capitalismo como
sistema económico fue creciendo una mística antiliberal y anticapitalista.
5 LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES
5.1 ESTADOS UNIDOS: EL NEW DEAL
La llegada de Franklin D. Roosevelt a la presidencia estadounidense supuso la aplicación
del New Deal (Nuevo trato). El New Deal consistía:
- La aplicación de una política monetaria expansiva, para hacer más baratas las
exportaciones.
- El control eficiente de los bancos, un banco central estatal con poderes de vigilancia
financiera.
- La intervención en el mercado de productos agrícolas para subvencionar la
reducción de cosechas y ajustar los precios.
- La política de reactivación económica mediante el gasto estatal masivo en obras
públicas y sistemas de protección del desempleado.
El New Deal frenó la depresión y sentó las bases de una recuperación lenta pero sostenida.
En 1939, la renta nacional doblaba la de los peores años de la crisis.
La política de obras públicas consiguió dar empleo a más de 3,8 millones de parados.
5.2 ITALIA Y ALEMANIA
Italia
En Italia, donde Benito Mussolini disponía de plenos poderes desde 1922, el sistema
bancario estuvo a punto de desplomarse a causa de los efectos ocasionados por la crisis de
1929. El Estado Fascista reaccionó interviniendo en la economía a través de un gran
holding estatal. El Estado controlaba el 80% de la banca, esto evitó las quiebras en cadena,
pero obligó a orientar la economía hacia una autarquía poco eficaz.
Alemania
Los sucesivos Gobiernos socialdemócratas habían sido incapaces de detener el azote del
paro masivo, la inflación de precios y el deterioro del nivel de vida. Ese contexto de fracasos
y pérdida de legitimidad se las instituciones democráticas fue la oportunidad de oro para el
triunfo del movimiento nazi.
Con la llegada al poder de Adolf Hitler en 1933, Alemania emprendió una senda de
recuperación basada en la aplicación de una política de intervención del Estado en una
economía casi militarizada. Alemania pasó por un rearme militar masivo, manteniendo a la
población en una forzada austeridad.