Primer paso: que preguntar
Formular una pregunta específica, con la estrategia PICO (patient,
intervention, comparison, outcome), que permite realizar una búsqueda
eficaz y detallada, y establece que en la formulación debe contener
información sobre el grupo de personas, el tipo de intervención, la
comparación y los resultados esperados. Por ejemplo: “¿es igual de efectiva
la terapia cognitivo conductual grupal que la terapia cognitivo conductual
individual para disminuir la ansiedad en un paciente con cáncer de mama?”.
Segundo paso: dónde buscar
★ Bases de datos: sistemas de información que permiten clasificar la
información para facilitar la búsqueda. Como MEDLINE/PuBMed, CINAHL,
The Cochrane Library, Scorpus, EMBASE, Lilacs, PsycINFO, Web of Science.
★ Repositorios: bibliotecas digitales cuyo objetivo es mejorar el acceso a la
investigación. Los más populares son SciELO y Redalyc.
★ Directorios temáticos: listas elaboradas por un grupo de expertos que
organizan la información según criterios como áreas de interés, temas o
categorías. Como Latindex, DOAJ o imbiomed.
★ Motores de búsqueda: recuperan archivos almacenados en servidores de
internet a través de palabras clave. Por ejemplo, Google Scholar o
ClinicalKey.
Tercer paso: estrategias
★ Tesauros: dan información sobre las palabras claves precisas. Por
ejemplo; las siglas CBT (cognitive behavioral therapy) se utilizan en la
búsqueda de información.
★ Asteriscos: sirven para recuperar palabras asociadas mediante su
ubicación luego del inicio de la palabra. Por ejemplo: “psy*” se priorizan:
psychology, psychiatry, psychometric.
★ Comillas: se utilizan para que el buscador solo brinde resultados que
contengan exactamente el término escrito en comillas.
★ Operadores booleanos: palabras o comandos que permiten conectar
dos o más términos. Como: and (incluye ambos términos), or (incluye un
término o el otro) o not (excluye términos).
★ Paréntesis: los resultados arrojados priorizan lo que está dentro del
paréntesis
Obstáculos
★ Las revistas depredadoras: revistas fraudulentas de investigadores
tentados a publicar en estas sus artículos y avances científicos porque
hacen promesas con beneficios, como agilizar los tiempos de publicación.
Se identifican revisando las instituciones y editores que las avalan.
★ Las redes sociales: aunque divulgan los conocimientos científicos
accesiblemente, pueden ser falsos.
Un buen uso de la práctica profesional puede ser a través de: la
Investigación en Sistemas y Servicios de Salud (buscan mejorar la toma
de decisiones a partir de la aplicación de resultados obtenidos en
investigaciones previas) y Guías de Prácticas Clínicas (brindan
recomendaciones basadas en la mejor evidencia disponible)