Profesorado de Geografía
Materia: Problemática de la Enseñanza de la Geografía 29 – 9- 21
Docente: Prof. Marcelo Pérez
[email protected]Curso; 4to Año
Tema; Enseñar geografía para los nuevos tiempos
Bibliografía; Dr. Efrén Rodríguez
Trabajo Práctico 1
Leer el siguiente material, luego elaborar un resumen.
Resumen
Se avanza en una investigación documental que trata sobre la Enseñanza de la
Geografía para los Nuevos Tiempos y surge a partir de la problemática producida
por la falta de implementación de estrategias de aprendizaje que promuevan una
clase amena, participativa y problematizada. Uno de los problemas confrontados
en la Enseñanza de la Geografía radica, primordialmente, en la falta de suficiente
motivación de los alumnos, como resultado de clases centradas en el docente,
inadecuadas estrategias de enseñanza que integren al alumno al trabajo escolar,
excesiva descripción de hechos, memorizaciones, copias, recargo de tareas,
rigidez y sesgo de los programas los cuales no atienden a las expectativas de los
estudiantes; además que carecen de metodologías de enseñanza novedosas y
acordes con los cambios histórico-sociales del país. Se propone una enseñanza
más dinámica, integrada a la realidad específica del alumno, que lo lleve a
internalizar las asignaturas de Ciencias Sociales; particularmente, se insiste en
ubicar a la Enseñanza de la Geografía frente a los cambios educativos del país,
con énfasis en la metodología, contenidos y nuevas estrategias de enseñanza.
Las circunstancias y exigencias de un mundo cambiante obligan a una mayor
preparación para acceder en términos iguales a los requerimientos técnico-
científicos de la sociedad, siendo el maestro el centro de estas innovaciones por
cuanto su contacto diario con el aula de clase lo compromete a un dominio teórico
– metodológico que contribuya a una clase innovadora en la disciplina geográfica y
cuyo fin busca ubicarnos en el campo experiencial del quehacer educativo
Palabras claves: Estrategias de aprendizaje, enseñanza dinámica, geohistória,
geografía activa.
Introducción
Este trabajo se inscribe en la línea de investigación Enseñanza Renovada de la
Geografía del Instituto Pedagógico de Maracay que se orienta al estudio de la
realidad socio-geográfica del espacio local a los fines de producir formas de
enseñanza alternativas que hagan de clase una acción innovadora y sustentada
en el abordaje de los contenidos de manera integrada. Insiste en el enfoque
geohistórico como articulador de los procesos geo-sociales y pedagógicos que se
desarrollan en el espacio cotidiano donde se encuentra envuelta la escuela. El
producto de la Línea de Investigación se expresa en propuestas de enseñanza
estructuradas desde las realidades de la escuela y apoyadas en materiales
didácticos construidos a partir de una conceptualizacion propia de la pedagogía de
la geografía. En definitiva, su propósito es buscar formas, maneras y medios
alternativos para lograr una enseñanza que responda a los nuevos cambios
histórico-sociales que esta viviendo el país.
Inicialmente se recorren los momentos históricos de la Enseñanza de la
Geografía, se destaca el tratamiento tradicional que ha tenido, haciendo énfasis
en la necesidad de romper con la manera dominante de enseñanza, caracterizada
por la presencia de un fuerte contenido teórico – metodológico, memorística,
descriptiva, inventarista, receptiva, repetidora con énfasis en la descripción física,
con un predominio de informaciones de carácter general sin atender
suficientemente a lo local. Se contraponen a este concepto tradicional las nuevas
tendencias de una enseñanza innovadora de la Geografía, problematizada e
integradora, donde el centro del aprendizaje es el individuo actuando en un
contexto social definido y concreto.
Con ello se busca superar los problemas de la falta de conexión del currículo con
los requerimientos actuales del país y de la ambigüedad, amplitud y dificultad de
las asignaturas y/ o contenidos para presentar la complejidad de los hechos
sociales desde una redefinición de su conceptualizacion, de los métodos
pedagógicos y en general recuperar a la Enseñanza de la Geografía del nivel
elemental, descriptivo, y memorístico para llevarla al nivel de análisis y reflexión
del contexto científico nacional.
Finalmente, se presenta una serie de conclusiones orientadas a una Enseñanza
de la Geografía donde se ofrezcan los procesos pedagógicos del aula de forma
innovadora, donde el actor principal sea el alumno como resultado de desarrollar
una serie de estrategias que rompan con la clase enciclopédica y estática a que
estamos sometidos por el currículo escolar, todo esto con una direccionalidad
metodológica con suficiente soporte epistemológico, me refiero a la Geohistoria,
que haga posible una enseñanza de la Geografía para el cambio, donde se
recurra a la relación escuela-comunidad como hilo conductor para la comprensión
de la realidad social. No puede haber una enseñanza de la Geografía para la
transformación sin compromiso social, por esa razón la Geohistoria explica el
comportamiento en el tiempo y el espacio de los hechos humanos y pedagógicos
para intervenirlos y cambiarlos.
Hacia la renovación de la Enseñanza de la Geografía
Se desarrolla una propuesta para lograr una Enseñanza de la Geografía para los
nuevos tiempos a partir de la problemática producida por la debilidad de
estrategias de aprendizaje que promuevan una clase de Geografía amena,
participativa y problematizada en concordancia con los cambios cuali-cuantitativos
del proceso educativo venezolano. En efecto, quizás uno de los problemas
confrontados en la Enseñanza de la Geografía en la escuela radica
primordialmente en la falta de suficiente motivación de los alumnos. Esto obedece
a muchas razones, pero básicamente a clases centradas en el docente,
inadecuadas estrategias de enseñanza que integren el alumno al trabajo escolar,
excesiva descripción de hechos, memorizaciones, copias, recargo de tareas sin
sentido para los niños, rigidez y sesgo de los programas los cuales no atienden a
las expectativas de los estudiantes, además que carecen de metodología de
enseñanza novedosas y acordes con los cambios del país.
Estas características generan un clíma poco favorable hacia estas asignaturas;
por eso, no es casual conseguir expresiones que reflejan un sentimiento adverso
hacia actividades vinculadas a los hechos geográficos nacionales. Se requiere
avanzar hacia una enseñanza integrada a la realidad específica del alumno, que
lo lleve a internalizar la asignatura. Urge hacer una enseñanza viva que
promueva y mantenga la disposición hacia las actividades programadas en el
aula de clase. En este sentido Osorio (2004), señala que tiene cabida impulsar el
desarrollo de la investigación a partir del aula como una forma de lograr un
aprendizaje efectivo y liberador que permita al niño, comprender, asumir y ser
crítico frente a su realidad inmediata.
Todo docente debe tener estrategias convenientes que incentiven y estimulen al
niño, para lograr este propósito hay que integrarlos a su propia experiencia, es
decir que el trabajo que se desarrolle en el aula de clase debe ser lo menos
impuesto posible con la finalidad de evitar el rechazo hacia el proceso
enseñanza - aprendizaje. Hay que despertar su atención hacia la clase y una
manera adecuada sería, un recorrido por la comunidad, alrededor de la escuela, a
fin de fomentar la curiosidad infantil e incentivar su interés por conocer con
mayor profundidad los elementos del medio, sus interrelaciones. También formular
preguntas bien dirigidas donde se trate el por qué de cada objeto del espacio,
sobre cómo influye el hombre en la sociedad y sobre la propia naturaleza de los
hechos que acontecen localmente, esto aviva el interés y el espíritu de
investigación en el alumno.
En consecuencia, se busca una clase más activa, participativa y vinculada al
medio, que tenga un carácter problematizado y fuertemente significativo a fin de
contraponerla a la clase de geografía tradicional cuyo contenido generalmente
está descontextualizado del lugar donde se desenvuelven el docente y alumno. En
este particular Dopazo (2002), señala que la enseñanza de la Geografía debe
superar los esquemas tradicionales y proyectarse como un recurso para el
conocimiento del lugar. Este hecho permitirá que los estudiantes se vinculen al
espacio donde viven, podrá descubrir nuevos hechos sociales, y por supuesto
estimular un cambio de actitud dentro del proceso de ciudadanía. Sin duda que el
papel del docente consiste en evitar los elementos desestimulantes del trabajo, lo
que hace necesario permanecer en contacto con los alumnos y los grupos de
trabajo, orientándolos, sugiriéndoles actividades, informándoles, para que estén
conscientes de lo que hacen, por qué lo hacen y cuál es el objetivo de sus
actividades.
Esta debe ser la actitud predominante del docente al Enseñar Geografía, facilitar
el proceso, hacer amena la clase, sugiriendo actividades, escuchando las
propuestas, orientando el trabajo diario, informando cómo abordar los temas, en
fin mantener a los alumnos informados de su trabajo, lo que todo esto reviste
para él, así se garantiza el éxito de la actividad y se logrará que internalicen la
clase, la hagan suya y adquieran sentido de pertenencia hacia la materia.
En este particular, en este trabajo se asume que la Enseñanza de la Geografía
tiene una función trascendente en concordancia con los nuevos tiempos histórico y
científico del país; así mismo, pretende caracterizar el escenario dominante de la
Enseñanza de la Geografía, para entender la necesidad de replantearnos, desde
una visión global, la nueva realidad de cambio del aparato educativo para llegar a
una propuesta teórico – metodológica esencial y propia de la Geografía que
propicie los cambios en la práctica pedagógica habitual del docente centrandose
en los procesos de globalización e interdisciplinariedad.
Todo esto se justifica por cuanto se hace necesario reubicar a la Enseñanza de la
Geografía frente a los cambios educativos que está viviendo el país,
particularmente los referidos a la metodología, contenidos y nuevas estrategias de
enseñanza.
Las circunstancias y exigencias de un mundo cambiante obligan a una mayor
preparación para acceder en términos iguales a los requerimientos técnico-
científicos de la sociedad, siendo el maestro el centro de estas innovaciones por
cuanto su contacto diario con el aula de clase lo compromete a un dominio teórico
– metodológico que contribuya a una clase innovadora en la disciplina geográfica y
cuyo fin busca ubicarnos en el campo experiencial del quehacer educativo a fin de
producir planteamientos pedagógicos vinculados al medio escolar. Surge
entonces el propósito del Estado de implementar un nuevo paradigma educativo,
que en opinión del Ministerio de Educación y Deportes (2004), destaca que la
Educación Bolivariana en la nueva relación Estado-Sociedad, desde la escuela
como espacio de concreción de las acciones y como principal forma de
organización del poder del Estado, promueve la participación para lograr los
cambios institucionales y culturales necesarios.
La escuela, es entonces, eje clave en la trilogía Estado-Sociedad-Territorio, para
la transformación del ciudadano que requiere la Nueva República donde el ser,
saber, hacer y convivir se conjuguen para la réplica del modelo de desarrollo
concebido en la Constitución. De lo anterior se desprende que existe por parte de
las autoridades educativas la responsabilidad por alcanzar el mejoramiento de la
calidad de la educación, lo cual se ha convertido en un reto que tiene que ser
asumido como un deber y un compromiso con la Venezuela del Siglo XXI, un
objetivo que indiscutiblemente debe asumir toda la ciudadanía, pero que
compromete de una forma directa al profesorado.
Es importante señalar que el Ministerio de Educación y Deportes, a través de sus
reformas, ha planteado la necesidad de darle al contenido escolar una visión
integradora, incluyente, holística, global e interpretativa como única alternativa que
optimice la formación de un nuevo ciudadano.
En definitiva, se busca acceder en la escuela a una enseñanza renovada de la
geografía para producir un impacto inmediato en la estructura y administración del
currículo para renovar los contenidos, estrategias de aprendizaje y la evaluación
sobre la base de las innovaciones, la flexibilidad y el desarrollo de una Geografía
activa, que permita la interacción del alumno con la realidad social donde se
desenvuelve. Pero, si vamos más allá, esta propuesta de una Geografía
innovadora, que no es más que una Geografía de compromiso, cuya incidencia se
reflejaría en todos los niveles del sistema educativo y/o modalidades donde se
administra esta asignatura, busca romper con el esquema dominante de
enseñanza que ha prevalecido históricamente en esta disciplina.
En efecto, Gadea (2003), plantea la necesidad de promover en el educando el
conocimiento desde el lugar para entender lo global y abstracto del mundo,
teniendo como premisa la relación Escuela-Sociedad-Espacio, a través de los
Proyectos Pedagógicos de Aula, praxis pedagógica que define causas, cambios,
transformaciones y conflictos vividos en la cotidianidad del alumno en su entorno.
Todo esto quiere decir que se demandan urgentemente cambios en nuestra tarea
como docentes a fin de incentivar otros proyectos culturales mas allá de la
práctica tradicional del aula, no podemos olvidar que asistimos a un conjunto de
transformaciones a nivel mundial donde estamos envueltos como producto del
proceso de globalización y del avance científico - tecnológico - informacional, que
hacen necesario que la educación, particularmente los docentes, no se queden
rezagados y se inserten en esta dinámica, a fin de adecuar las estructuras
pedagógicas para atender a la formación de estudiantes críticos,
consustanciados con su realidad, con una actitud de compromiso dirigida a una
mayor preparación técnica – científica en concordancia a los nuevos tiempos. Se
busca un docente de alto nivel académico que liderice las nuevas tendencias de
la Enseñanza de la Geografía a partir de un enfoque interdisciplinario que
coadyuve a un proceso de enseñanza activo, participativo, creativo, innovador y
problematizado que haga posible el desarrollo de una Enseñanza de la Geografía
de proceso, investigativa, centrado en la conformación de nuevos programas que
se diseñen en atención a la realidad socio-histórica del país.
Se pretende conformar una Enseñanza de la Geografía donde se conjuguen
estrategias, metodologías, contenidos o acciones novedosas conjuntamente con
una evaluación global cuyo centro sea la transformación social del entorno y del
país. En este particular cabe destacar el Documento del Proyecto de
Transformación y Modernización del Currículo de Pregrado de la UPEL (2006)
donde se expresa que la reforma debe dar respuesta a la fragmentación del
conocimiento en asignaturas o cursos aislados unos de otros que impide la
integración de disciplinas, la falta de integración entre la formación especializada y
la formación pedagógica y entre estos dos componentes y la práctica profesional y
finalmente la falta de flexibilidad del currículo al no permitir alternativas para
diversificar el proceso formativo.
Los Momentos Históricos de la Enseñanza de la Geografía
En este particular se establece la relación entre Ciencia Geográfica y Pedagogía,
haciendo énfasis en las principales posiciones teóricas-metodológicas por donde
ha transitado la Geografía, es decir desde el llamado determinismo geográfico
hasta llegar a lo que se considera la teoría marxista del espacio.
La pedagogía en el tiempo y el espacio se ha dejado impregnar por estas
corrientes, y todo su currículo de alguna manera, responde a estas
conceptualizaciones. Esto se evidencia en la Figura 1 donde se desprende que
con el determinismo geográfico, las desigualdades socio – económicas y las
distintas formas de organización del espacio son explicadas como un resultado de
las condiciones ambientales.
Figura 1. Momentos Históricos de la Enseñanza de la Geografía
Se trata de que no sólo es una aceptación de la influencia del medio físico sobre
las actividades del hombre, sino también una búsqueda del riguroso
encadenamiento causal existente entre los factores físicos y los fenómenos
humanos. En efecto, Rojas (1982) manifiesta que en el último cuarto del siglo XIX
la consolidación de la geografía en la estructura universitaria europea, es decir su
estructura como disciplina profesional, se afirma a través del determinismo
geográfico, postura ecológica que describe la sujeción del hombre a la naturaleza.
Por su parte, el proyecto posibilista señala que cada sociedad forjaría un género
de vida a partir de una experiencia cultural acumulada en el tiempo que
encontraría expresión concreta en el paisaje. Se reconocía la influencia del medio
físico, pero también las posibilidades que tiene el hombre de superar las
imposiciones de la naturaleza de acuerdo con su nivel cultural.
El medio físico no determina las actividades humanas, sino que simplemente les
ofrece las posibilidades, que el hombre utiliza de acuerdo a su conveniencia. Por
su parte el enfoque regional trata de llevar a cabo una descripción ordenada y
racional del carácter variable de la superficie de la tierra como morada del hombre,
enfatiza la diferenciación del espacio terrestre en áreas particulares. La región es
una entidad con personalidad propia, que se trata de identificar y reconocer.
La dinámica del pensamiento geográfico se encauza hacia nuevos rumbos donde
la localización, distribución, e interacción espacial son entendidas en términos de
hipótesis y leyes bajo el supuesto que las relaciones presentes en el espacio no
sólo pueden ser descritas y explicadas sino también predecibles por cuanto
responden a principios generales de organización espacial, el propósito de este
enfoque es describir leyes generales que expliquen la distribución espacial a
través de modelos teóricos y la utilización como recurso de la matemática y de la
informática.
Finalmente, irrumpe una corriente geográfica de activismo social donde, el espacio
se concibe como un producto social. El espacio se produce y reproduce por los
procesos sociales y no existe independientemente de estos procesos. Esta
relación sociedad – naturaleza no se presenta de manera homogénea, sino que
varía en el tiempo y el espacio, reproduce su tiempo histórico en determinadas
formaciones económicas – sociales. En este particular Colina (1994) señala que la
geografía como se manejó antiguamente negaba su verdadera esencia, negaba la
existencia de un espacio dinámico, lo estático tiende a desparecer como
categoría, ya no es la descripción lo que priva, ya no es el paisaje por el paisaje;
hoy día se define la geografía como una ciencia de relaciones cuyo objeto es la
síntesis a partir del hombre, agrego, en condiciones histórica – sociales
determinadas
Igualmente, la revisión teórica acude a los nuevos enfoques conceptuales que se
están produciendo actualmente en la Enseñanza de la Geografía,
fundamentalmente lo referido por Duran, Daguere y Lara (1993), quienes señalan
que la Enseñanza de la Geografía debería ser un instrumento esencial para la
comprensión y percepción del mundo. Para ello urge modificar no sólo los
contenidos, sino también los enfoques, ya que una geografía puramente
cognoscitiva será de poca utilidad en el futuro.
En este particular Llopis (1996), expresa que es necesario llevar nuevas
propuestas de la ciencia y la didáctica, proyectos que opten por un enseñanza
activa, participativa y no meramente trasmisiva. También se hace énfasis en la
necesidad de la búsqueda de una Geografía Nacional a partir de lo local, que
permitan involucrar al educando con su propio aprendizaje, formar a un individuo
crítico y participativo y utilizar adecuadamente las estrategias metodológicas
que conlleven al logro de los objetivos de manera más eficiente. Por su parte,
Pacheco (1993), vincula el currículo al entorno inmediato del alumno a partir de su
proceso enseñanza - aprendizaje. Destaca Pacheco la necesidad de que se
centre la enseñanza en el proceso en sí del aprendizaje y a partir de la realidad
inmediata del alumno. Se termina esta parte sobre la base de reformular los
procedimientos de enseñanza bajo una dirección interdisciplinaria con ajuste de
una acción recíproca entre contenidos, métodos y procedimientos como manera
de enfrentar los procesos pedagógicos en una realidad socio - cultural definida.
La Enseñanza Tradicional de la Geografía
Urgen en la Enseñanza de la Geografía nuevas propuestas que se articulen a los
paradigmas teórico-metodológicos actuales, primordialmente los referidos a la
Geohistoria. En este particular se requiere hacer énfasis en lo relacionado con la
didáctica como concreción del acto pedagógico del aula. En efecto, la didáctica de
la geografía ha de entenderse como un conjunto de saberes que no sólo se
ocupan de los conceptos propios de esta materia sino del contexto social y la
comunicación con el alumnado, una didáctica que permite elaborar juicios
reflexivos sobre nuestra propia práctica docente, de tal forma que podamos tomar
decisiones fundamentales para mejorar la enseñanza (Souto, 1998).
Se vincula de esta manera el conocimiento escolar relacionado con la geografía
con la actuación en la práctica y con la propia acción del profesorado en la acción
docente. Las implicaciones de este supuesto llevan a pensar que la didáctica
supone un proceso de innovación en el aula que le permite al profesor tomar
medidas para mejorar el aprendizaje de los alumnos.
Sin duda que los hechos de la clase tienen que contextualizarse en situaciones
pedagógicas concretas a partir de métodos en constante proceso de renovación
que atiendan a un enfoque global y dinámico de las Ciencias Sociales y en
concordancia con un análisis de la realidad que proporcione a los alumnos
visiones más críticas y globales desde un planteamiento interdisciplinario.
En la enseñanza tradicional, hay una yuxtaposición de contenidos y estrategias
que hacen de la clase una mera repetición de conceptos pocos atractivos para el
estudiante que dado su carácter estático, no considera el aprendizaje como un
proceso donde él se involucra en la construcción y producción del conocimiento a
partir de su realidad inmediata.
Por tal motivo, concurrimos a una enseñanza de la Geografía que se mantiene
apegada a un fuerte parcelamiento como disciplina, con un marcado carácter
individual, llena de contenidos carentes de significado para los estudiantes, a la
cual necesariamente tiene que contraponerse una Geografía innovadora tal como
se encuentra caracterizado en el Cuadro 1.
Cuadro 1 Dominios conceptuales en la Enseñanza de la Geografía
Geografía predominante en Una Geografía Innovadora
la escuela
Memorística, de conceptos, Selección de contenidos
descriptiva, inventarista, coherentes, integrativos y de
repetitiva. significado social.
Curriculum inflexible, no Global, que construya
continuo. conocimiento y saberes.
La cartografía se limita a Incorporación de los sistemas
dibujos sin relaciones. de información Geográfica
para la investigación y la
Privilegia la información docencia.
general sin atender
suficientemente a lo local. Debe trabajar hechos
contemporáneos.
Predomina la descripción
física Armar la noción de espacio a
partir de los hechos de la
Presentación de información realidad.
parcelada, sin conexión alguna
Se apoya en la realidad local-
regional como esencia del
proceso de enseñanza.
En efecto, el predominio de la concepción descriptiva hace de la Enseñanza de la
Geografía una actividad enumerativa, de nociones, detalles y conceptos
geográficos aislados y desfasados de la vida misma del educando, sin dudas que
esto conduce al conocimiento no razonado, no analizado y solamente
memorizado, importando solamente la cantidad de objetivos dados y no su
calidad. En este sentido Arzolay (1980), expresa que en lo concerniente a los
contenidos programáticos, aún cuando se han hecho tímidos cambios que la dan
cierta flexibilidad a la Enseñanza de la Geografía, ésta sigue encasillada en los
moldes tradicionales, impartiéndose con criterios caducos e inoperantes.
Los contenidos no guardan continuidad, sino que se enfocan como hechos
aislados, parcelados, sin ningún carácter científico, los cuales no buscan la
formación integral del individuo sino que plantean una educación con carácter
informativo; donde la enseñanza se hace enciclopédica, con verbalismo,
exposiciones y apuntismo por parte del profesor y el caletre o memorismo por
parte de los alumnos lo que hace el aprendizaje rígido e inflexible. Se sigue
enseñado geografía con métodos caducos que la desligan totalmente de la
realidad, cuando esa realidad vive en permanente cambio, es dinámica y si no se
produce la renovación necesaria entre ella y los nuevos enfoques metodológicos
y el avance científico tecnológico de la ciencia se agudiza el estancamiento y
deficiencia de la enseñanza. En definitiva, se puede señalar que existe una
enseñanza de la geografía anticuada y obsoleta que entra en contradicción con las
circunstancias históricas actuales.
Coincidimos con Márquez (1968), al decir que aunque se aumentan los planteles
para poner la educación al alcance de las masas populares se mantienen
invariables los contenidos de esa educación. Es decir, que los contenidos no son
atractivos y significativos, al contrario se encuentran alejados de la realidad,
totalmente descontextualizados, por lo tanto no se muestra interés por la clase, la
iniciativa no surge, hay un total desgano por las asignaturas de Ciencias Sociales.
En este particular, Souto (1998) refiere que los alumnos suelen considerar la
Geografía como una asignatura en la que hay que memorizar muchos nombres de
ríos, montes o capitales de Estados, a la vez es una materia que hay que trabajar
con mapas, realizando dibujos o localizando lugares que no siempre comprenden
para qué. Esta es la imagen dominante de la geografía y ello condiciona el
aprendizaje de los alumnos, por la actitud negativa hacia los contenidos.
Por lo tanto, no se puede seguir enseñando hechos aislados, sin conexión social
alguna, de manera neutra, con total indiferencia política, donde las clases se
limitan a la simple transferencia de información de astronomía, cartografía,
climatología, geología, geomorfología, sin carácter científico y metodológico y
plenamente desarraigada del medio local o nacional y mundial. Todavía priva lo
que se denomina el Sindrome del Principito el geógrafo más popular del clásico
cuento de Antoine de Saint-Exupery denominado El Principito (s/f). En efecto, se
señala: ¿Que libro ese tan grande?; ¿que hace usted? (preguntó El Principito)
Soy Geógrafo – dijo el anciano- ¿y qué es un Geógrafo? Es un sabio que sabe
donde están los mares, los ríos, las ciudades, las montañas, los desiertos (...), no
soy explorador, ni tengo (ahora) exploradores que me informen. El geógrafo no
puede estar de allá para acá, contando las ciudades, (...) es demasiado importante
(...), se queda en su despacho y ahí recibe a los exploradores (a los hombres de
terreno), les interroga y toma nota de sus informes (...) los geógrafos escribimos
sobre cosas eternas, los libros nunca pasan de moda" (p.35-36). Este es el
concepto de enseñanza de la Geografía que ha privado hasta el presente, esta
información domina en la literatura y es la que se difunde en el ámbito escolar.
Enseñanza Innovadora de la Geografía
Hasta el momento la Enseñanza de la Geografía ha estado fuertemente
mediatizada por formas de enseñanza tradicional, hay que romper esta tendencia
estructurada por asignaturas atomizadas y parceladas del conocimiento, por esa
razón nos apoyamos en el contenido del Cuadro 2 donde se privilegia la discusión,
se aplican ideas, se estimulan las formas de razonamiento, se utiliza el saber para
comprender globalmente y localmente los acontecimientos, se incentiva la
investigación – acción, se reconoce la integridad del conocimiento agrupado en
grandes áreas, se promueva el pensamiento local, para actuar global, y actuar
local para pensar global. Se coincide con Taborda (1996), al expresar que es
obligante en el diseño curricular, que la función educativa se fije como punto de
partida nuestra realidad social concreta, al tener en cuenta las particularidades del
momento. Se pretende que el alumno elabore, desde su propia realidad, una
visión del mundo cada vez más acertada y completa, que lo habilite para ser
capaz de evitar la manipulación, discutir sobre el condicionamiento y valorar las
condiciones geohistóricas existentes en un sentido social y humano
Cuadro 2. Los saberes del conocimiento
EL SABER PARCELADO EL SABER INTEGRADO
Se aprende a memorizar, Discute, aplica ideas, formas
repetir. de razonamiento.
Se refiere a Se utiliza el saber para
conocimientos irrelevantes, comprender globalmente y
aislados e impuestos. localmente los acontecimientos.
Desmotiva al estudiante. Estimula la investigación-
acción.
El saber está parcelado
en disciplinas. Se reconoce la integridad del
conocimiento agrupado en
El pensamiento se detiene grandes áreas.
en generalidades no
significativas. Pensar local, actuar global,
actuar local y pensar global.
Estimula la iniciativa
individual. Promueve el trabajo
colectivo.
Lo expresado sobre el comportamiento teórico- metodológico de la Enseñanza de
la Geografía en la educación venezolana, obliga y compromete a la búsqueda de
opciones conceptuales-epistemológicas y didácticas que permitan dibujar la
direccionalidad más adecuada para superar estas dificultades tal como se
desprende de la Figura 2, donde se afirma que la geografía es una ciencia que
nos compromete social y políticamente para emprender cambios que surjan de
nuestro espacio de desenvolvimiento, es decir, la relación comunidad – escuela.
La enseñanza que debe impartirse tiene que tener un carácter científico,
coíncidiendo la geografía como ciencia de relaciones y síntesis consecutivas
donde los actores son permanentemente cambiantes, de modo que se rompa con
la práctica pedagógica repetitiva y de la organización de la clase bajo signos
punitivos.
Figura 2. Relación geopraxis-sociedad a partir del enfoque geohistórico
Como dice Wettstein (1972), cualquier profesor de geografía de este tiempo
necesita, para cumplir su tarea, a la vez que dominar un mínimo de técnicas
pedagógicas, poseer un una serie de conocimientos básicos sobre su disciplina.
La enseñanza geográfica está obligada a despertar inquietud en los educandos, a
desarrollar investigaciones y a proponer opciones para abordar críticamente los
problemas que aquejan a la realidad actual. Así mismo, a permitir la rápida
adaptación del sujeto que aprende en la comprensión de las transformaciones
que se están viviendo, lo que supone estimular inquietudes y expectativas sobre
cómo se construye la realidad espacial. Se vive una nueva realidad socio- histórica
que exige que la actualidad escolar se conecte con los cambios geográficos, dado
que el docente y los alumnos, se encuentran afectados, de una u otra forma por
los acontecimientos histórico políticos diarios.
Se proponen orientaciones geodidácticas para mejorar la enseñanza desde el
saber pedagógico que posee el educador, este proporcionaría su propia capacidad
de innovación para construir conocimiento contextualizado en la dinámica socio-
cultural. A la vez que estimularía investigar su propia práctica como alternativa
para mejorar la enseñanza geográfica y adaptaría sus actividades formativas a los
nuevos cambios del país. En este particular se resalta el planteamiento de Millán
(2003), que busca darle a los contenidos escolares pertinencia, contribuyendo a
formar un individuo participativo en función del colectivo, conocedor de su
problemática y capaz de dar respuesta a la misma, orientado a generar análisis
de realidades y conocimientos de la dinámica espacial de su entorno, así como
también la elaboración de planes para un desarrollo económico y social
equilibrado. La enseñanza geográfica tiene que llevar consigo el planteamiento de
romper con las orientaciones tradicionales, lo que significa llamar la atención sobre
la formación permanente y continua de los docentes.
El currículo en la Enseñanza de la Geografía, debe construirse tomando en
cuenta las necesidades y las realidades existentes en cada localidad, municipio y
región, sin obviar el contexto general. Queda claro que el objeto de la geografía no
puede reducirse a la descripción de hechos y fenómenos espaciales, es decir, al
estudio del presente ignorando su contenido geohistórico, de allí que debe ser
global, flexible e integral, pero sobre todo en permanente revisión.
La Enseñanza de la Geografía es compromiso social, es militancia activa, es un
medio para crear conciencia de patria, la fuerza teórica - metodológica e
innovadora tiene que prevalecer entre el debate de una Geografía tradicional y
una Geografía para el cambio, pero sobre la concepción de una nueva escuela
con vinculación comunitaria. En este particular Moy (2005), señala que ante la
debilidad que presenta la Enseñanza de la Geografía en la Escuela Básica, el
docente debe insertarse como propulsor de propuestas comprometidas con la
formación de un alumno protagonista en la acción, en beneficio propio y de la
comunidad. Es decir, coincidiendo con Cruz (2001), tiene que plantearse una
enseñanza concientizadora desde la geografía a través del aula, tomada como
centro de discusión, para promover el proceso de compromiso, intervenir la
mediatización de la población y contribuir a la formación de seres sociales con
visión crítica y más comprometidos con su verdadero entorno. Se busca un pleno
compromiso con la sociedad de convertir a la Geografía en la Ciencia Social líder
con suficientes respuestas conceptuales para enfrentar los nuevos retos que exige
el país en estos momentos.
Conclusiones
Como se expuso al comienzo del trabajo la intención de realizarlo se orienta a
presentar una Enseñanza de la Geografía para los nuevos tiempos;
particularmente se hace énfasis en contraponer la forma de enseñanza tradicional
de esta disciplina en oposición a otra una manera de acceder a los procesos
pedagógicos del aula de forma innovadora donde prevalezca una clase, cuyo
actor principal sea el alumno sobre la base de desarrollar una serie de estrategias
que rompan con la clase memorística, enciclopédica y estática a que estamos
sometidos por el curriculum dominante de la escuela.
El trabajo sintetiza informaciones producidas por distintos autores sobre esta
temática y devela el proceso histórico pedagógico por donde ha transitado la
Enseñanza de la Geografía, particularmente se recurre a la experiencia
acumulada en la práctica docente y a la interacción con los maestros. El objeto
reside en redescubrir los distintos hechos que generan esta problemática y las
distintas opciones que se generan para superarla.
Es fundamental atrapar una direccionalidad metodológica con suficiente soporte
epistemológico, me refiero a la Geohistoria, que haga posible una Enseñanza de
la Geografía verdaderamente innovadora, donde se recurre a la relación escuela-
comunidad como hilo conductor para la comprensión de la realidad social. No
puede haber una Enseñanza de la Geografía para el cambio sin compromiso
social, por esa razón la Geohistoria explica el comportamiento en el tiempo y el
espacio de los hechos sociales y pedagógicos.
Esta direccionalidad teórica presenta en su basamento unos desarrollos
metodológicos que hacen posible renovar los conocimientos y la manera de
enseñarlos, además permiten que en el alumno se generen actitudes críticas y
creativas comprometidas con el medio socio-cultural. En definitiva, surge como
esencia de la investigación la relación escuela-sociedad-espacio a objeto de
explicar las relaciones socio-históricas de problemas a partir de esquemas
metodológicos reelaborados desde nuestra propia realidad, experiencia, vivencia y
cuyo resultado sea la construcción de saberes para producir respuestas al hecho
pedagógico.
Las estrategias innovadoras para una enseñanza activa de la Geografía hacen
posible separarnos de la clase tradicional que ha predominado en el aula hasta el
momento. Su implementación no puede ser rígida, sino adecuada a las realidades
locales y a las circunstancias pedagógicas. Su aplicabilidad está relacionada con
el dominio teórico-metodológico de la Geohistoria, particularmente en lo referido a
una enseñanza global e integradora de estrategias innovadoras de Enseñanza de
la Geografía, cuya finalidad radica en hacer una clase más participativa, dinámica;
donde se estimule un sentimiento de afecto hacia la escuela, la comunidad y el
lugar donde vive el estudiante. Se busca desarrollar una actitud crítica y de
compromiso donde prevalezcan los valores personales de respeto, convivencia y
solidaridad. Se trata de estimular un comportamiento colectivo para enfrentar los
problemas sociales a partir de unas estrategias que hagan hacen posible crear
una mayor significabilidad pedagógica y social.
Enseñar Geografía lleva implícito un compromiso social, no podemos actuar de
manera neutra, indiferente, tenemos que avanzar estrechamente relacionados
con la comunidad, compenetrarnos con el entorno y utilizar los recursos del medio
para producir una relación pensamiento-idea, creando de esta manera un apego
hacia el lugar, un sentimiento de patria, que, sin dudas desarrollará una capacidad
crítica donde se comience a gestar una conciencia de país. La Enseñanza de la
Geografía tiene que llevar consigo una fuerte carga ideológica que permita
diferenciarla de la manera tradicional, este compromiso se practica al ser
consecuentes en la lucha social o en la cotidianidad de la vida.