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Pensar la
enseñanza,
anticipar
1
las prácticas
Material
rial de
ettrabajo
o
entre maestros
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Av. Santa Fe 4360 4º y 5º piso
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
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PE N SAR L A E N S E ÑAN Z A ,
ANTI C I PAR L AS PR ÁCTI CAS
MATER IAL D E TRABAJ O
ENTR E MAESTROS
1º
DIRECTORA GENERAL
María Lucía Feced Abal
Estimada comunidad educativa:
La Dirección General Escuela de Maestros, en conjunto con la Dirección de Educación
Primaria, convoca a todos los docentes que se desempeñan en este Nivel a las Jorna-
das de trabajo entre maestros: Pensar la enseñanza, anticipar las prácticas. Estas
jornadas se enmarcan dentro de un plan integral de capacitación y acompañamiento
a la enseñanza, que luego será continuado en cada escuela y en posteriores instan-
cias de formación situada y en servicio.
Como responsables de la formación continua de los docentes y directivos de la Ciu-
dad de Buenos Aires, queremos contribuir con ustedes en hacer de la escuela el lugar
en el que todos los niños y adolescentes logren aprender. Por ello, es nuestra inten-
ción poner a disposición de los maestros diversas herramientas que puedan colabo-
rar en esta compleja y a la vez gratificante tarea.
En el desarrollo de las Jornadas propondremos el trabajo con secuencias didácticas
que den inicio al ciclo lectivo, basadas en los lineamientos curriculares de la juris-
dicción para cada grado y área de conocimiento. En este contexto, los Materiales
de trabajo que presentamos tienen el propósito de orientar la reflexión y discusión
sobre las prácticas de enseñanza en la escuela primaria, promover el intercambio de
perspectivas y estrategias, y generar acciones orientadas a favorecer mejores apren-
dizajes, que sean adecuadas al contexto de cada escuela.
Esperamos que estas Jornadas sean instancias provechosas de encuentro y aprendi-
zaje entre maestros, que contribuyan al mutuo desarrollo personal y profesional. Con
este sincero deseo, los saludo afectuosamente.
MARIA LUCIA FECED ABAL
Directora General
Dirección General Escuela de Maestros
PRÁCTICAS
DEL LENGUAJE
7 Planificación anual – Primer Ciclo
9 Horario: ejemplo para 1° grado
11 Lecturas y escrituras cotidianas
11 Las escrituras cotidianas en el aula
13 El nombre propio en el aula
15 Proyecto Cancionero
17 Lectura de un texto que se sabe de memoria
17 ¿Por qué ésta situación sirve para enseñar a leer?
18 Un desarrollo posible
20 Biblioteca del aula
21 Leer y escribir en torno a la biblioteca del aula
22 Por qué la biblioteca en el aula
24 Para seguir…
24 Leyendo
25 Sitios web recomendados
Equipo de
Prácticas del lenguaje:
Fernanda Aren
Fernanda Arrue
Flavia Caldani
Liliana Cerutti
Jimena Dib
Vanina Estevez
Silvia Faerverger
Eugenia Heredia
Silvia lobello
Flora Perelman
Viviana Silveyra
Planificación anual
PRIMER PERÍODO: MARZO-JULIO
Marzo Abril Mayo Junio Julio
Ambiente alfabetizador: selección, organización y funcionamiento del aula como ambiente alfabetizador.
Situaciones Situaciones habituales de lectura y escritura con el propio nombre: tomar asistencia, firmar trabajos, etc.
habituales Escrituras cotidianas: confección de un banco de datos, etc.
Biblioteca del aula: organización y funcionamiento. Agendas de lectura, fichas de préstamo/ recorrido lector.
institucional: visita y uso.
El álbum personal: Armado inicial del álbum: escritura de nombres de la familia y compañeros.
Secuencias Cancionero: Recopilación y producción de un libro
didácticas con textos breves versificados que se saben de memoria.
y proyectos
Lectura y escritura en torno a un ejemplar repetido: por ejemplo
“Un barco muy pirata”, “A qué sabe la luna”, “El nabo gigante”,
“Cuello duro”, “El domador de monstruos”, etc.
MODALIDADES DE ORGANIZACIÓN DIDÁCTICA
Situaciones de reflexión Reflexiones sobre el sistema de escritura: revisar las escrituras que ofrecen dudas, elegir entre varias opciones y justificar
sobre el lenguaje en el las decisiones tomadas (cuántas letras, cuáles y en qué orden).
marco de las modalidades Reflexiones sobre el lenguaje escrito: organización de los textos que se leen y escriben (partes que se repiten,
de organización didáctica tramas de los cuentos), caracterizaciones de los personajes, formas de decir propias de los textos leídos.
Identificación de los Identificación de los
avances de los alumnos avances de los alumnos
Relevamiento del punto en este período de trabajo: en este período de
Situaciones para de partida: Escritura Escritura y lectura sobre trabajo: Reescritura
valorar y reflexionar del nombre y de una textos versificados que de un episodio
sobre los progresos lista de palabras. se trabajaron en clase. de un cuento repetitivo.
(En el inicio de clases). Fichado de libros de la Listado de personajes
Biblioteca del aula: de los cuentos.
autor y título.
Planificación anual
SEGUNDO PERÍODO: AGOSTO-DICIEMBRE
AGOSTo SEPTIEMBRE OCTUBRE NOVIEMBRE DICIEMBRE
Ambiente alfabetizador: incorporación y renovación de nuevas fuentes de información: por ejemplo, cuadros comparativos
Situaciones de versiones de cuentos tradicionales, listas de animales, etc.
habituales Escrituras cotidianas: agenda de actividades, registro de salidas, invitaciones a eventos, notas informativas a los padres, etc.
Biblioteca del aula: funcionamiento. Agendas de lectura. Lecturas y comentarios de cuentos.
institucional: uso.
Cuentos tradicionales. Lectura de versiones de un Escrituras en torno a la lectura literaria: Galería
Secuencias cuento tradicional. Reescritura. de personajes de los cuentos tradicionales,
didácticas fascículo, reescritura y/o recomendaciones
y proyectos
Leer y escribir para saber más sobre los animales (En articulación con un tema
de Conocimiento del mundo)
MODALIDADES DE ORGANIZACIÓN DIDÁCTICA
Situaciones de reflexión Reflexiones sobre el sistema de escritura: continúa la revisión de las dudas al escribir palabras y se incluyen reflexiones
sobre el lenguaje en el sobre la separación de palabras en los textos que se escriben con los niños que ya construyeron la base alfabética.
marco de las modalidades Reflexiones sobre el lenguaje escrito: organización de los textos que se leen y escriben (partes de los textos de estudio),
de organización didáctica caracterizaciones de los personajes, formas de decir propias de los textos leídos.
Identificación de los Identificación de los Identificación de los avances de los alumnos
avances de los alumnos avances de los alumnos en este período de trabajo: Reescritura de
en este período de trabajo. en este período de trabajo: un episodio de un cuento tradicional en el que
Situaciones para
Lectura de fragmentos Lectura de índices de se haya profundizado.
valorar y reflexionar de cuentos leídos: frases textos de estudio.
sobre los progresos de personajes, descrip- Escritura de rótulos
ciones, diálogos. en esquemas o cuadros.
Horario posible
PRIMER GRADO
LUNES MARTES MIÉRCOLES JUEVES VIERNES
Actividad habitual: Actividad habitual:
1º Situaciones de lectura trabajo con el
y escritura con el ambiente
HORA nombre alfabetizador;
el nombre a los
nombres
Proyecto:
Agenda de lectura: Cancionero
2º cuentos con Reflexión sobre el
estructura lenguaje en ese
HORA acumulativa contexto
BIBLIOTECA
3º (préstamos
HORA domiciliarios)
4º
HORA
Proyecto:
Cancionero
5º
HORA
Prácticas
del lenguaje
Lecturas y Escrituras cotidianas
Las escrituras cotidianas en el aula1
«El entorno tiene un papel decisivo en el proceso de alfabetización. (...) para
avanzar en él un niño requiere de textos y de usuarios de textos. Los textos
por sí mismos no bastan porque. para leerlos y producirlos, es necesario tam-
bién interactuar con personas que los usan, compartir sus actos lectores y
escritores en toda su diversidad a !n de ir conociendo y apropiándose de las
acciones especí!cas que se realizan en la cultura letrada. La alfabetización
de un sujeto es, por lo tonto, un proceso social (...) esas personas se consti-
tuyen en informantes idóneos acerca de cómo es el tejido y la dinámica del
mundo letrado, cuáles son sus acciones, posibilidades y alcances.
(Sin embargo, no todos los niños establecen con igual intensidad contac-
tos con textos y usuarios) entonces, es absolutamente imprescindible que
la escuela se constituya en un ambiente alfabetizador para que, al menos
mientras los alumnos estén en ese entorno, puedan encontrar en su interior
condiciones (...) favorables para promover el aprendizaje de la lectura y de la
escritura.»
Myriam Nemirovsky (2009)
Desde las primeras semanas de clases, la biblioteca tiene que ser reconocida como
uno de los espacios vitales del aula. El maestro no solo lee, propone leer y hace circu-
lar los libros de la biblioteca, también los integra explícitamente al conjunto de fuen-
tes de información y de problematización sobre la escritura. El maestro “...promueve
lo consulta de textos de la biblioteca de aula durante el proceso de escritura acudir
a las fuentes, utilizar información de los !cheros, buscar datos contrastados, am-
pliar comentarios usando documentación pertinente, ajustar expresiones consul-
tando las utilizadas por autores consagrados...”(Myriam Nemirovsky).
Por otro lado, las aulas de la Unidad Pedagógica (1° y 2° grado) ponen a la vista y al
alcance de los niños los listados de nombres del grado, los días de la semana y los
meses del año, horarios, agendas, almanaques, abecedarios, cajas rotuladas, listas de
1
Ministerio de Educación de la Nación (2015) Lecturas y escrituras cotidianas. - 1 a ed . - Ciudad Autónoma de
Buenos Aires : Ministerio de Educación de la Nación. Libro digital, PDF - (Alfabetización para la Unidad Pedagógica)
disponible en http://universidadesup.fahce.unlp.edu.ar/materiales/materiales-del-postitulo/Modulo%202%20Com-
pleto VF.pdf/view
11
P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
títulos de cuentos o poemas leídos, carteles en los que se distribuyen las responsa-
bilidades semanales, repertorios de descripciones de princesas u otros personajes de
los cuentos que se están leyendo, cuadros con notas relacionadas con temas de estu-
dio que se tratan en la clase, listados de palabras o expresiones que permiten obtener
información sobre ortografía y otros diversos materiales escritos, elaborados a veces
por el maestro y a veces por los mismos niños.
Estas !chas, tarjetas, etiquetas o carteles, expuestos o disponibles para todos, son
escrituras circunscriptas al contexto especí!co del aula que promueven experiencias
cotidianas de reconocimiento o interpretación, de copia o de búsqueda -en ellas- de
la información que los niños requieren para producir nuevas escrituras. Estas “expe-
riencias realizadas diariamente durante un período prolongado permiten que los
niños avancen notablemente en la apropiación de la escritura y que comprendan,
por ejemplo, que la escritura está vinculada con la vida, que puede servir para pro-
pósitos precisos y vitales” (Lerner, 2009).
Sobre el ambiente alfabetizador
«Dar condiciones para tener experiencias variadas con la lengua escrita: escu-
char leer, permitir escribir, explorar materiales variados, poder preguntar, des-
cubrir las diferencias y las relaciones entre imagen y texto, descubrir las partes
de un libro, descubrir a través de la propia acción las diferencias entre dibujar
y escribir... Ese contacto inicial con la escritura absolutamente natural en el
caso de los hijos de padres letrados, no es puro juego; es un aprendizaje real
básico respecto a la posibilidad de asimilar otras informaciones posteriores.
¿Cómo conseguimos pensar un ambiente escolar que estimule al chico a
aprender? El término ambiente alfabetizador, muy difundido, también intro-
dujo algunos malos entendidos.
Ni los libros de la biblioteca de aula ni las escrituras expuestas o disponibles
en el aula con carácter casi ornamental, ni el maestro desdibujado respecto
a los libros presentes o las escrituras expuestas. Sólo el ambiente alfabeti-
zador con activa intervención del docente da lugar a que los chicos tomen
contacto con objetos y problemas de la escritura que desafían las posibili-
dades actuales de los niños. Es necesario levantar prohibiciones respecto a
la lengua escrita: desde el primer día los niños -en el sistema escolar- tienen
que ver la lengua escrita como objeto, y con los múltiples objetos culturales
en los cuales y dentro de los cuales existe la lengua escrita. Un ambiente en el
cual se pueda aprender, debe tener libros, debe dejar circular la información
sobre la lengua escrita. El ambiente en sí mismo no alfabetiza la sola pre-
12
Prácticas
del lenguaje
sencia del objeto lengua escrita no garantiza conocimiento pero su ausencia
garantiza desconocimiento. Si queremos que el niño empiece a construir co-
nocimiento sobre la lengua escrita, ésta tiene que existir, para que los niños
puedan plantearse preguntas sobre ella par lo menos dentro del aula. Del
mismo modo, el maestro incorpora la consulta a los libros, re!ere y deriva
una y otra vez a las escrituras disponibles en el aula lee para los niños, lee
para sí, los niños lo ven escribir.»
Emilia Ferreiro (En: Castorina y otros, 1999)
El nombre propio en el aula
El trabajo con el nombre propio “es tal vez el tipo de propuesta que con mayor faci-
lidad incorporan los maestros a sus clases, (...), elaboran e introducen el !chero con
las tarjetas con los nombres escritos de todos los niños del grupo y, generalmente,
la primero vez que lo hacen se asombran al notar el entusiasmo de los niños. Ahora
bien, ¿qué signi!ca utilizar el nombre propio para ayudar a los niños a avanzar en
el aprendizaje del lenguaje escrito?¿Ei objetivo es que cada niño aprenda a escribir
y a leer convencionalmente su propio nombre? No sólo, es mucho más que eso”
(Nemirovsky, M.1995).
El trabajo con el nombre propio
«Trabajamos con el nombre propio desde el comienzo del ciclo lectivo. Carto-
nes con hilos para ser colgados en los percheros de las tres salas de Jardín de
Infantes, o bien carteles de cartulina en primer grado presentaban la escritura
del nombre de cada uno de los niños del grupo (carteles de idénticos tama-
ños, formas y colores que sólo se diferenciaban por lo que poseían escrito). Ni
fotos ni dibujos acompañaban la escritura (también los percheros aparecían
desprovistos de sus consignas tradicionales). El tipo de letra utilizado fue im-
prenta mayúscula, incorporándose los carteles con letra cursiva al promediar
primer grado (generalmente a pedido de los mismos alumnos).
La tarea inicial apuntaba a que los niños reconocieran su nombre entre los de
sus compañeros. Diariamente el cartel se extraía de una caja y se colgaba en
los percheros junto a las pertenencias individuales, o bien se ubicaba sobre la
mesa de los niños (primer grado). El maestro ayudaba a través de la lectura o
bien solicitaba a los chicos colaboración mutua para la localización.
La complejidad del material permitió que se suscitaran di!cultades en la bús-
queda: solicitudes de colaboración entre compañeros, discusiones en cuanto
13
P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
a la propiedad del material. diferencias de puntos de vista en relación con
algún dato observado en la escritura... No se procuró evitar el ‘error’ (como lo
hubiera sido facilitar la tarea a través del empleo de algún índice en el cartel),
se aceptó su aparición y se trabajó para su superación.»
Ana María Kaufman y otros (1989).
Durante las primeras semanas de clases, el conocimiento mutuo de los niños y el
reconocimiento de cada niño por parte del maestro se va concretando através de
la presentación de cada uno, del llamado del docente para registrar la asistencia,
del armado de los pequeños grupos para organizar el trabajo en las mesas u otros
agrupamientos.
La escritura de los carteles o tarjetas con los nombres y las listas del grado pueden
formar parte de esa instancia de presentación mutua, reconocimiento y bienvenida.
Mientras tanto, el docente no pierde de vista el hecho de que, desde una mirada
didáctica, la identi!cación y la escritura del nombre constituyen una fuente de infor-
mación para nuevas lecturas y escrituras; los chicos que aún no leen ni escriben de
manera convencional, encuentran en los nombres uno de los primeros modelos es-
tables de escritura y, a partir de ellos, empiezan a adjudicar a las letras una referencia
segura: “la de Natalia’’, “la de Manuel”. Por esa razón, considerando lo que señala Ana
María Kaufman, el docente puede preparar tarjetas idénticas que sólo se diferencian
por el texto escrito en ellas.
Los nombres deben circular entre los niños con diversos propósitos comunicativos;
ellos necesitan frecuentarlos para saber poco a poco qué dice en cada una de las es-
crituras. No lo harán espontáneamente, el maestro propicia situaciones en las que los
niños necesitarán empezar a reconocer su nombre entre los de los niños del grado y
a copiarlo o escribirlo.
• Reconocer su nombre entre otros para colgar su mochila en el lugar previsto.
• Escribir su nombre en la hoja de la tarea.
• Pasar lista.
• Averiguar en la cartelera quiénes cumplen años este mes.
• Completar la !cha de préstamo de la biblioteca.
• Anotarse para hacerse responsable de una tarea semanal especí!ca.
• Escribir su nombre para participar de un juego.
• Leer quiénes pertenecen al mismo equipo.
El trabajo con el nombre, a pesar de su valor afectivo y su relación con la alfabe-
tización, no debería ocupar más de media hora diaria en las primeras semanas y,
necesariamente, tendría que estar plani!cado por el docente para que se tratara de
propuestas diversas y ágiles. Pasado el primer período, los nombres sólo se usan
14
Prácticas
del lenguaje
para !rmar las hojas de la tarea, las cartitas o notas e identi!car pertenencias, como
hacemos los adultos.
En el aula de 1.°, el trabajo con el nombre signi!ca también trabajar sobre los nombres
de los compañeros e involucra tanto situaciones de lectura como de escritura.
“¿El objetivo es que cada niño aprenda a leer y a escribir convencionalmente su pro-
pio nombre? No sólo, es mucho más que eso”, compartimos la pregunta de Myriam
Nemirovsky, y su respuesta.
En las siguientes situaciones de lectura se plantea a los niños el desafío de observar y
explicitar cómo se distingue un nombre de otro. Empiezan, de este modo, a identi!car
su nombre y algunos de los nombres de sus compañeros pero, principalmente, co-
mienzan a construir indicios que les servirán como referencia para la lectura de otras
pala bras. Veamos la primera situación.
Proyecto cancionero
Producto final:
Confeccionar un cancionero que recopile las canciones compartidas en el aula.
Duración aproximada: Dos meses, puede usarse todo el año.
Etapas previstas:
• Listar canciones conocidas. Escribir por sí mismos títulos de sus canciones pre-
feridas. Dictar al maestro los títulos (listado que queda a al vista y al que se le
pueden ir agregando otros)
• Cantar y leer canciones.
• Escuchar una canción y leer dónde dice. Enseñar una canción. Cantar. Presen-
tar el texto y cantar señalando (varias veces). Localizar fragmentos o palabras
que se reiteren (lectura de los alumnos por sí mismos).
• Localizar fragmentos de una canción conocida. Escuchar una canción cono-
cida para cantarla o seguir el audio con la letra a la vista. Interrumpir el audio
para decir lo que sigue y señalarlo en el texto (lectura de los alumnos por sí
mismos)
• Decidir cuál es la canción. Leer por sí mismos títulos de canciones en un lista-
do. (localizar un título entre tres que tienen una palabra en común: por ejemplo,
Canción del jardinero, Canción del jacarandá y Canción para tomar el té).
• Leer para ordenar una canción conocida. Ordenar las estrofas desordenadas
de una canción que conocen.
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P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
• Leer y escribir fragmentos de canciones conocidas.
• Identificar lo que falta en una canción y completarla.
• Leer canciones conocidas (sin los títulos) y reponer los títulos faltantes.
• Dictar al docente una canción conocida.
• Leer el listado de canciones para votar por las preferidas (se puede acotar
la lista)
• Transcribir una parte muy conocida de una canción.
• Escribir de a dos una canción breve o un estribillo.
• Armar el cancionero.
• Explorar cancioneros.
• Escribir el prólogo por dictado al docente.
• Armar el cancionero: seleccionar copias o copiar canciones. Armar el índice
16
Prácticas
del lenguaje
Lectura de un texto
que se sabe de memoria2
En la escuela existen muchas oportunidades para aprender de memoria, por ejemplo,
una canción que todos los niños conocen o que el docente enseña para jugar en el
recreo, o un poema, una copla o un refrán que aprendieron para un acto escolar o que
simplemente releyeron muchas veces porque si y terminaron memorizando. También
suelen memorizarse algunos pasajes de cuentos leidos y narrados varias veces, por
ejemplo, el diálogo entre Caperucita y el lobo cuando se encuentran en la casa de la
abuela o la frase que el lobo de Los tres chanchitos repite ante la casa de cada uno de
ellos. Para este tipo de actividades, siempre se requiere que el texto sea relativamente
breve y, en lo posible, que contenga palabras o frases que se repitan.
La situación de lectura propuesta es “releer” esos textos que los alumnos ya conocen
poniendo en correspondencia las partes de aquello que ya se sabe que dice con las
partes de lo que está escrito.3 El propósito didáctico de esta actividad es enseñar a
los más pequeños a leer por si mismos.
¿Por qué esta situación sirve para enseñar a leer?
Cuando un niño que todavía no lee solo se enfrenta al universo de las letras organi-
zadas en escritos, tiene hipótesis acerca de lo que puede estar escrito y cómo puede
estar escrito. Hipótesis que tendrá que con!rmar o rechazar cotejándolas con lo que
encuentra en ese entramado de ‘marcas’ inicialmente incomprensibles. ¿De dónde
provienen esas hipótesis? De sus interacciones con lo escrito y con quienes leen y es-
criben. Un niño podría, por ejemplo, anticipar que en alguna parte de la etiqueta del
envase de salsa de tomates debe decir ‘tomate’ y en la de arvejas, ‘arvejas’, porque
está el dibujo, aunque no sepa exactamente dónde; es posible que sepa que en al-
guna parte del cuento de Los tres chanchitos dice ‘lobo’ (aunque no esté en el dibujo)
porque la señorita lo leyó, y lo dijo haciendo salir esas palabras de las letras del libro,
2
Castedo, Mirta; Molinari, Claudia; Torres, Mirta; Siro, Ana, Propuestas para el aula. Material para docentes. Lengua.
Primer Ciclo. Actividad N° 2 “Lectura de un texto que se sabe de memoria”. Programa Nacional de Innovaciones
Educativas. Ministerio de Educación de la Nación. Buenos Aires, 2001, pp. 8 y 9. Disponible en ftp://ftp.me.gov.ar/
curriform/propuestas/Lengual.pdf
3
Empleamos intencionalmente la palabra “partes” para referirnos a los diversos fragmentos de la escritura y la
oralidad. Los niños, al principio, suelen llamar “palabra” a una letra o a un conjunto de palabras (“la rana”). Progresi-
vamente, con la intervención del docente, van aprendiendo las denominaciones convencionales: qué es letra, qué es
palabra, qué marcas no son letras, etc.
17
P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
de tal manera que ‘debe estar’ escrito. Pero todavía, eso no signi!ca que pueda leer
solo; signi!ca que puede prever, tener ideas, hipotetizar qué puede decir en aquellos
materiales con los que ha interactuado a través de la lectura de otros.
Es en estas hipótesis de los niños sobre lo que puede estar escrito, donde el docente
se apoya para enseñarles a leer. De no ser así, los alumnos sólo podrían descifrar, so-
norizar cada una de las letras. pero no leer. Por lo tanto, en esta propuesta se trata de
organizar situaciones donde los niños tengan oportunidades de poner en relación las
informaciones que el texto provee (esas marcas distribuidas en el papel) con lo que
ellos ya saben que dice. Para eso, se deberá tener en cuenta que: el problema con-
siste -para ellos- en saber dónde dice cada una de los partes que ya saben que dice,
buscando correspondencias entre lo que se sabe que está escrito y la escritura misma.
Un desarrollo posible
Los niños conocen la canción de memoria y la recuerdan en el salón. El docente re-
parte copias de la misma, una por pareja, con el propósito de facilitar la discusión
entre pares. También transcribe la canción completa en el pizarrón, con la misma letra
y distribución que entregó a los niños. Les pide que entre los dos (cada pareja) vayan
siguiendo con el dedo por donde va diciendo, mientras repiten lentamente la canción.
Cucú cucú, cantaba la rana,
cucú, cucú debajo del agua.
Cucú cucú, pasó un caballero
cucú, cucú vestido de negro.
Cucú cucú, pasó una gitana
cucú, cucú vestida de lana
y comiendo pan;
le pedí un pedazo.
no me quiso dar;
la agarré del moño
y la hice bailar.
Si el cucú te gusta
volveré a empezar.
• Se trata de acomodar progresivamente aquello que piensan que puede estar escrito
de manera que en “las escrituras” no sobren ni falten partes que no puedan ser inter-
pretadas. Al seguir el texto de la canción, se alienta a los niños a anticipar la repetición
de la onomatopeya y veri!car, comparando las escrituras ya identi!cadas con su nue-
va aparición. Algunos equipos pueden hacer señalamientos más globales y otros más
precisos, pero al tener que ponerse de acuerdo entre dos, seguramente algunos pa-
sajes serán discutidos. El docente, mientras tanto, observa el trabajo de las parejas y
18
Prácticas
del lenguaje
las ayuda a resolver algunos problemas. Si algún pasaje provoca muchos desacuerdos
en varios equipos, es posible retomar la discusión en el pizarrón con todo el grupo.
• Les pide que busquen dónde dice y cuántas veces dice ‘rana, caballero y gitana’:
Algunos niños pueden buscar las palabras ‘lo más cerca posible’ de los respectivos
dibujos. Se los alienta a con!rmar o refutar sus hallazgos considerando no sólo los di-
bujos sino también las letras: ‘¿Con cuál empieza...? Empieza con la misma de... ¿Cuál
es la más larga de las tres...? ¿Cuál tiene más partes?’.
• ‘¿Cuántas veces se dice cucú en la canción?’4. Después de ponerse de acuerdo sobre
cuántas veces se dice cuando se canta, las escrituras se buscan y señalan en el texto.
El docente puede decir a los chicos: ‘Se trata de una palabra repetida, es decir, hay
que buscar la misma. Tiene dos partes que suenan igual, por lo tanto seguramente
tienen las mismas letras. Está al principio de la canción. Tal vez, comience como el
nombre de algún niño del grado’. Si hace falta ayudar más, el docente puede informar
que comienza como “cuna” y como “cuchara”, escribiendo ambas palabras en el piza-
rrón para que puedan buscar todas las que empiezan con la misma.
• ‘El caballero estaba vestido de negro y la rana estaba vestida de lana...’ ¿dónde dice
‘vestido de negro’ y dónde ‘vestida de lana’. Se trata de buscar dos escrituras que tie-
nen una parte en común y una diferente, empiezan igual, pero terminan distinto.
• Un trabajo similar, pero en el nivel de la palabra, puede plantearse con ‘gitana’ y
‘rana’: En ese caso, se propone comparar escrituras con partes idénticas pero en pala-
bras diferentes. Luego, se puede pedir el reconocimiento de la misma parte en ‘lana’,
es decir, trabajar sobre el reconocimiento de partes de escrituras conocidas en escri-
turas nuevas. En todos los casos, volver sobre el recitado de la canción ya conocida
ayuda a con!rmar o rechazar las anticipaciones y hallazgos de los niños.
• “Si hasta aqui dice la ‘agarré del moño’, ¿qué dice después?”. En este caso, se trabaja
con la anticipación acerca de qué dice en una parte no leida a partir de otra cuyo sig-
ni!cado ya se conoce.
Progresivamente, los niños van comprendiendo cada vez más indices cuantitativos
(‘tiene más partes’, ‘es más larga’) y cualitativos (‘tiene la de..’, ‘es la de...’, ‘es la ‘pe..’, ‘es
la /s/...’) que se van haciendo observables para ellos. Poco a poco, emplean una varie-
dad creciente de indicios y los coordinan para con!rmar o rechazar sus anticipaciones
Es decir, aprenden a leer por si mismos.
4
Contrariamente a lo que podría suponerse, ‘cucú’ no es una palabra fácil. Algunos niños pueden pensar que no está
escrita, que se dice en la canción, que se sabe que hay que cantarla, pero que no necesariamente tiene que estar
escrita como ‘rana’, ‘gitana’ o ‘caballero’. Además, para los más pequeños, para que algo ‘diga’ tiene que tener letras
diferentes y esta palabra las tiene muy repetidas.
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P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
Biblioteca del aula5
Este apartado se propone, en primer lugar, fundamentar el protagonismo de la biblio-
teca en los primeros años de escolaridad y presenta, en segundo término, diversas
situaciones didácticas que tienen lugar en el contexto de la biblioteca.
El acceso al nivel primario en nuestro país es casi universal (99,0 % en niños y niñas de
6 a 11 años). El hecho habilita a concentrar los esfuerzos sobre otros desafíos: por una
lado, mejorar las tasas de escolarización y, por otro, de manera complementaria, revi-
sar profundamente las prácticas de enseñanza que se ofrecen a nuestros chicos para
garantizar que durante el primer y el segundo año se hayan sentado efectivamente las
bases para la formación de los futuros ciudadanos de la cultura escrita. Sostenemos
que esta es “una responsabilidad que va mucho más allá de enseñar el principio que
rige el sistema alfabético y los rudimentos de la lectura y la escritura”: Para formar-
se como lectores de nuestras culturas es indispensable encontrarse con los objetos
que portan hoy la escritura en sus diversas y complejas manifestaciones: periódicos,
folletos, a!ches, pantallas y, como siempre, libros, muchos libros. Nuestras escuelas
han recibido recientemente las Colecciones de Aula, una serie de libros directamente
destinada a cada aula de cada uno de los grados de la escuela. La acción se encuen-
tra inscripta en el marco del Plan de Educación Obligatoria 2009-2011, aprobado por
resolución del Consejo Federal 188/126 , que convoca a mejorar las condiciones para
enseñar y aprender en la escuela pública argentina e incluye, entre sus responsabili-
dades, la distribución de libros y bibliotecas de aula.
Ahora bien, “se aprende a leer leyendo” y para ello los libros son indispensables (junto
a otros portadores). Pero -como reza la declaración del Centro Regional para el Fo-
mento del Libro y la Lectura de 19967- “Solo libros no basta”: Los libros pueden estar
en el aula pero es el trabajo del docente el que transforma a los chicos, a los libros y
a sí mismo en una comunidad de lectores y, al hacerlo, enseña a leer y a escribir. Es
sobre esa transformación sobre la que se centrará el desarrollo de este apartado.
5
Ministerio de Educación de la Nación (2015) Biblioteca para el aula. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Minis-
terio de Educación de la Nación. E-Book. - (Alfabetización para la Unidad Pedagógica) disponible en
http://universidadesup.fahce.unlp.edu.ar/materiales/materiales-del-postitulo/Modulo%201°/020Completo X.pdf/view
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Disponible en http://www.me.gov.ar/consejoiresoluciones/resl2/188-12.pdf
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Documento final de la Segunda Reunión de Políticas de Lectura de los Países del MERCOSUR. Centro Regional para
el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC). UNESCO.
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Prácticas
del lenguaje
Leer y escribir en torno a la biblioteca del aula
(...)
Entrevistador: — Pero no parás de leer. ¿En tu casa también leés
todo el tiempo?
Camila: — No, porque no tengo libros.
Entrevistador: — ¿Y en la escuela?
Camila: — Traigo libros de ahí para mi casa. De esos que vienen de
dos o tres cuentos juntos.
Entrevistador: — ¿Para mostrárselos a tus hermanos?
Camila: — No, para leerles. Mis hermanos no saben leer y yo les leo.
Primero lo leo en la biblioteca y si me gusta, me lo llevo.
(...)
Camila, 9 años
La organización de la biblioteca en el aula de los primeros grados garantiza el acerca-
miento diario de los niños a un conjunto de libros, principalmente cuentos, también
poesías, novelas, obras dramáticas para títeres o actores, enciclopedias, diccionarios
y otros libros de información.
Mientras el maestro lee cuentos dos o tres veces por semana, los niños tienen acceso
a todos los ejemplares de la biblioteca de manera espontánea o en situaciones orga-
nizadas para ello. De ese modo, los libros -puestos al alcance de los niños- empiezan
poco a poco a diferenciarse unos de otros: los conocidos porque el maestro ya los
leyó, el del león que habla con un ratón según los niños descubren en las imágenes,
el grande que tiene mapas, y muchos otros. Poco a poco, cada libro va adquiriendo
nombre propio.
Registro de clase
Docente: Celeste Carli. La Plata. Buenos Aires. 2013.
Primer año, empiezan a relacionar los libros con sus títulos.
Varios niños: —”Un gato cualquiera’”
Docente: (Con!rma) — Un gato como cualquiera de
Graciela Montes (lee y señala).
Niño: — Como La familia Delasoga (se re!ere a
que se trata de otro texto de la misma autora).
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P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
Niño: — Un gato como cualquiera.
Marcos: — Graciela Montes...
Docente: — Es la misma autora de los del Ratón Feroz ¿Y vos que dijiste
Marcos?
Marcos: — La verdadera historia del Ratón Feroz.
Docente:— Y El Ratón Feroz vuelve al ataque.
Docente: — Y éste que les voy a leer hoy...
Niña: — Es de La Bella Durmiente.
Docente:— Tiene una princesa, igual que La Bella Durmiente, pero es otro.
Varios: — iBlancanieves!
Docente: — Ella también es una princesa, es hija de un rey, pero éste que les
voy a leer se llama La princesa y el guisante.
En torno a la biblioteca desarrollamos todo tipo de actividades; está presente a lo lar-
go de todo el año escolar, presentando cada vez desafíos y oportunidades renovadas.
Por qué la biblioteca en el aula
La gran responsabilidad social de la escuela es incorporar a los niños a las prácticas
de la lectura y de la escritura; como todas las prácticas, las de la lectura y escritura se
adquieren ejerciéndolas.
La biblioteca de aula, así como otras actividades cotidianas, facilitan el trabajo diario
porque permiten que todos los días exista en el aula un momento o una clase com-
pleta donde se lea y se escriba. Aún antes de hacerlo en el sentido convencional,
mientras leen y escriben a través del maestro u otros mediadores o leen y escriben de
formas no convencionales, los niños actúan como lectores y escritores: se apropian
del lenguaje que se escribe, anticipan las fórmulas de inicio y cierre de los cuentos o
las posibles intervenciones de cierto personaje según los rasgos que el narrador es-
bozó de él.
Para concretar el propósito de formar a todos los niños como practicantes de la lec-
tura y la escritura, como practicantes de las culturas escritas, en la escuela es impres-
cindible tener como referencia el sentido social que las prácticas de lectura y escritura
tienen fuera de ella, sosteniendo los propósitos que llevan a los lectores y escrito-
res expertos a leer y a escribir. Aún cuando las prácticas sociales necesariamente se
transformen en prácticas escolares, gran parte de su sentido social puede ser comu-
nicado a los niños cuando se les propone a diario desempeñarse como lectores.
Es por eso que, en el aula, los niños necesitan constituir una comunidad de lectores
que recurren a los libros de la biblioteca con el propósito de revivir las aventuras de
un personaje, adentrarse en nuevas aventuras, volver a encontrar una forma particular
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Prácticas
del lenguaje
de describir o ilustrar el bosque tenebroso, localizar nueva información sobre un tema
que se estudia en clase o informarse sobre un tema de interés local, por ejemplo. Es
decir, recurren a los libros buscando reconstruir el significado del texto que se lee,
que se relee o que se lee a través del maestro.
Del mismo modo, la biblioteca del aula ofrece un contexto apropiado para que los ni-
ños escriban -por sí mismos, con ayuda del maestro o a través de él- con el propósito
de registrar su nombre en la ficha de préstamos si piden un libro para llevar a casa,
para anunciar en la cartelera la incorporación de un nuevo título, para recomendar a
otros compañeros la lectura de cierto cuento, para hacer la ficha del animal que se
está estudiando o para colocar los epígrafes en las imágenes del período de la histo-
ria que están conociendo.
En los primeros años se organiza y se instala la biblioteca en algún lugar del aula
y se mantiene activa y disponible. Así se generan las oportunidades para que los
niños actúen como lectores de literatura -para que conozcan cuentos tradicio-
nales y contemporáneos, para que se identifiquen con los protagonistas de las
historias, que se sensibilicen ante la manera en que los autores las relatan y ante
las imágenes o el ritmo de sus poemas-; para que se interesen como estudiantes
y como ciudadanos por descubrir nuevos modos de resolver ciertos problemas,
por conocer las formas de vida de otros pueblos o de otras épocas, por descubrir
nuevos autores.
Cada salón cuenta con su Colección de aula, casi 30 libros entre cuentos clásicos y
contemporáneos, poesía y canción, libro álbum, algunas novelas, teatro e historieta.
«Estos libros están pensados para ser leídos en el salón de clase, para ser
pres-tados, para hacer que en todas las casas haya cuentos, poesías, histo-
rias para compartir, disfrutar y recrear. De esta manera se otorga centralidad
tanto a la di-mensión pedagógica como a la institucional, así como a los
lazos entre las familias y la escuela. La lectura es una experiencia social y
el libro un objeto cultural. Es la escuela un lugar privilegiado para movilizar
acciones en función de que la literatura traspase sus fronteras y encuentre
en las voces de los otros mediadores (padres, hermanos, abuelos) distintos
modos de narrar, contar y leer para los niños.»
MEN. Colecciones de aula. Primer ciclo.
El material de la biblioteca del aula se renueva periódicamente para sostener el inte-
rés, ampliar y profundizar el horizonte lector de los niños. Las cajas de grados para-
lelos contienen distintas colecciones, de tal modo que al hacerlas circular se amplía
el repertorio de obras disponibles. Por su parte, muchos textos pueden circular entre
primero y segundo, entre segundo y tercero. Además, los libros pueden ir y venir de
la escuela al hogar:
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P E N S A R L A E N S E Ñ A N Z A , A N T I C I PA R L AS P R ÁC T I C AS
«Los libros no son patrimoniables: Todos los textos que forman parte de es-
tas colecciones pueden prestarse a los alumnos bajo la modalidad que cada
docente de grado, o bien el colectivo docente, decida. Las actividades de
registro, inventario y préstamo son excelentes oportunidades para que los
niños asuman tareas de lectura y escritura orientados en estas actividades
por el bibliotecario escolar. Por otra parte, fomentan la responsabilidad co-
lectiva sobre lo que, por definición, pertenece a todos.»
MEN. Colecciones de aula. Primer ciclo.
Para seguir
leyendo…
• Castedo, Mirta L., Siro, A., Molinari, María C. (1999) . “Enseñar y aprender a leer” Jardín
de Infantes y Primer ciclo de la Educación Básica. Ediciones Novedades Educativas.
• DGCyE (2008). La lectura en la alfabetización inicial: situaciones didácticas en el
jardín y en la escuela / coordinado por Claudia Molinari y Mirta Castedo. La Plata, Dir.
General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.
• DGCyE (2008). La escritura en la alfabetización inicial. Producir en grupos en la
escuela y en el jardín. Molinari, Claudia (coord.). La Plata.
• Ferreiro, Emilia (1997). Procesos de interpretación de la escritura previos a la lectura
convencional. En: Alfabetización. Teoría y práctica. México, Siglo XXI.
• GCBA (2001). El maestro lee cuentos. Prácticas del lenguaje. Leer y escribir en el pri-
mer ciclo. Yo leo, tú lees, él lee…Buenos Aires. Secretaría de Educación del Gobierno
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dirección de Planeamiento. Dirección de
Currícula, pp.15-34.
• Grunfeld, Diana (2004). La intervención docente en el trabajo con el nombre pro-
pio: una indagación en jardines de infantes de la ciudad de Buenos Aires. Lectura y
Vida. Revista Latinoamericana de Lectura, año XXV, nº 1.
• Kaufman, Ana María (1998). Legalizar las lecturas no convencionales: una tarea im-
postergable en la alfabetización inicial. En: Alfabetización temprana… ¿y después?
Buenos Aires, Santillana, pp.45-69.
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Prácticas
del lenguaje
• Nemirovsky, Myriam (1999) Antes de empezar: ¿Qué hipótesis tienen los niños acer-
ca del sistema de escritura? En Sobre la enseñanza del lenguaje escrito… y temas
aledaños. México: Paidós.
Sitios web recomendados
• Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Dirección General de Cultura y Educación:
http://abc.gov.ar/Docentes/DisenioCurricular/default.cfm.
• Imaginaria, revista de literatura infantil y juvenil: http://www.imaginaria.com.ar/
• Lectura y Vida. Revista latinoamericana de lectura: http://www.lecturayvida.org.ar
• Catedra Emilia Ferreiro-Universidad Nacional de Rosario: http://catedraemiliafe-
rreiro.unr.edu.ar/
- Postítulo: Alfabetización en la Unidad Pedagógica. Materiales de lectura: http://uni-
versidadesup.fahce.unlp.edu.ar/
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