La Historia Universal se divide en cuatro etapas: la Edad Antigua, que abarca civilizaciones como Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma; la Edad Media, caracterizada por el feudalismo y las Cruzadas; la Edad Moderna, marcada por el Renacimiento y la Reforma; y la Edad Contemporánea, que incluye revoluciones y guerras mundiales, así como la globalización.