TEMA 9: HACIENDAS LOCALES
1. Introducción
Las Haciendas Locales constituyen el conjunto de recursos y medios financieros con los
que cuentan los municipios, provincias y otras entidades locales para el ejercicio de sus
competencias. Su regulación se encuentra en la Constitución Española, en la Ley 7/1985, de
Bases del Régimen Local, y especialmente en el Real Decreto Legislativo 2/2004, por el
que se aprueba el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales
(TRLRHL). Estas normas establecen los principios de autonomía financiera, suficiencia y
responsabilidad en la gestión de los recursos locales.
2. Clasificación de los recursos de las Haciendas Locales
Los recursos de las entidades locales pueden clasificarse en:
1. Ingresos tributarios: Procedentes de los impuestos, tasas y contribuciones
especiales establecidas por la administración local.
2. Ingresos patrimoniales: Derivados de la explotación del patrimonio municipal,
como alquileres o concesiones.
3. Transferencias y subvenciones: Fondos recibidos del Estado, Comunidades
Autónomas u otras entidades públicas.
4. Ingresos procedentes de operaciones de crédito: Financiación obtenida mediante
préstamos o emisión de deuda pública.
5. Multas y sanciones: Recursos generados por la imposición de sanciones
administrativas.
3. Conceptos generales de las Haciendas Locales
La Hacienda Local se configura como el sistema de financiación que permite a los entes
locales disponer de los recursos suficientes para desarrollar sus competencias. Sus
principios fundamentales son:
Autonomía financiera: Recogida en el artículo 142 de la Constitución Española,
garantiza que los entes locales dispongan de recursos propios para su gestión.
Suficiencia financiera: Obliga a dotar a los entes locales de ingresos adecuados
para el cumplimiento de sus funciones.
Equilibrio presupuestario: Los gastos municipales deben ajustarse a los ingresos
disponibles.
Control y fiscalización: Las cuentas municipales están sujetas a supervisión interna
y externa.
4. Potestad tributaria de los Entes Locales
Los entes locales tienen capacidad para establecer y gestionar tributos dentro de los límites
fijados por la legislación estatal. La potestad tributaria se basa en:
Principio de legalidad: Ningún tributo puede exigirse sin estar regulado en una
norma con rango de ley.
Principio de capacidad económica: Los tributos deben ser proporcionales a la
capacidad económica de los ciudadanos.
Principio de eficiencia y equidad: La gestión tributaria debe ser eficaz y justa.
4.1 Fases de la potestad tributaria
1. Establecimiento del tributo: Aprobación mediante ordenanza fiscal por el Pleno
del Ayuntamiento o la Diputación Provincial.
2. Gestión y liquidación: Determinación de la base imponible y cálculo del importe a
pagar.
3. Recaudación: Procedimiento de cobro, que puede ser voluntario o en vía ejecutiva.
4. Revisión y recursos: Posibilidad de impugnación por parte de los contribuyentes
ante la administración y los tribunales.
5. Fiscalidad de las Haciendas Locales
La fiscalidad local se basa en el sistema tributario municipal, que comprende:
1. Impuestos locales:
o Impuestos obligatorios: Incluyen el Impuesto sobre Bienes Inmuebles
(IBI), el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y el
Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE).
o Impuestos potestativos: Como el Impuesto sobre Construcciones,
Instalaciones y Obras (ICIO) y el Impuesto sobre el Incremento del Valor de
los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU).
2. Tasas y precios públicos: Se aplican por la prestación de servicios municipales
(recogida de basuras, suministro de agua, etc.).
3. Contribuciones especiales: Tributos que financian obras o mejoras públicas que
benefician a determinados ciudadanos.
6. Clasificación de los ingresos locales
Los ingresos municipales pueden clasificarse en:
Ingresos ordinarios: Recaudados de forma recurrente, como impuestos y tasas.
Ingresos extraordinarios: Procedentes de subvenciones, venta de patrimonio o
emisión de deuda.
Ingresos finalistas: Destinados a un fin específico, como las subvenciones
afectadas.
Ingresos no finalistas: Utilizables libremente en cualquier área de gestión
municipal.
7. Ordenanzas fiscales
Las ordenanzas fiscales son normas municipales que regulan los tributos locales, dentro del
marco establecido por la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.
7.1 Tramitación de las Ordenanzas y acuerdos
El proceso de aprobación de una ordenanza fiscal sigue estos pasos:
1. Elaboración del proyecto: Redacción del texto por el equipo de gobierno
municipal.
2. Aprobación inicial: Debate y votación en el Pleno del Ayuntamiento.
3. Exposición pública: Publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y periodo de
alegaciones.
4. Aprobación definitiva: Resolución de alegaciones y votación final.
5. Publicación y entrada en vigor: Entrada en vigor tras su publicación oficial.
7.2 Contenido de las Ordenanzas Fiscales
Las ordenanzas fiscales deben contener:
Definición del hecho imponible.
Sujetos pasivos y responsables del tributo.
Base imponible, tipos de gravamen y bonificaciones.
Procedimiento de liquidación, gestión y recaudación.
Infracciones y sanciones aplicables.
7.3 Entrada en vigor de las Ordenanzas Fiscales
Las ordenanzas fiscales entran en vigor una vez publicadas en el Boletín Oficial de la
Provincia y transcurrido el plazo legal establecido, salvo que se indique expresamente otra
fecha de aplicación.
8. Conclusión
Las Haciendas Locales juegan un papel clave en la autonomía financiera de los municipios
y provincias, permitiendo la gestión de servicios esenciales para los ciudadanos. Su
estructura tributaria, basada en impuestos, tasas y otros recursos financieros, garantiza la
suficiencia de fondos para el ejercicio de las competencias municipales. La regulación de
los tributos locales mediante ordenanzas fiscales proporciona un marco legal y transparente
para la recaudación y administración de los ingresos municipales, asegurando un equilibrio
entre autonomía local y control financiero.