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La Muerte

La Biblia describe la muerte como un sueño y habla de la resurrección de los muertos, diferenciando entre una resurrección para vida y otra para condenación. El cuerpo vuelve al polvo y el espíritu regresa a Dios, y la inmortalidad se recibe en la Segunda Venida de Jesús. Además, se promete un cielo real donde los creyentes recibirán cuerpos gloriosos y vivirán en paz con Dios por la eternidad.

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La Muerte

La Biblia describe la muerte como un sueño y habla de la resurrección de los muertos, diferenciando entre una resurrección para vida y otra para condenación. El cuerpo vuelve al polvo y el espíritu regresa a Dios, y la inmortalidad se recibe en la Segunda Venida de Jesús. Además, se promete un cielo real donde los creyentes recibirán cuerpos gloriosos y vivirán en paz con Dios por la eternidad.

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H O M E / P R E G U N TA S F R E C U E N T E S / M U E RT E ¿Qué dice la

Biblia
La Biblia habla de la muerte como un sueño, se refiere a
resurrecciones, el alma y el espíritu en la muerte, y la
inmortalidad.
UN SUEÑO: En Juan 11:11-14 Jesús compara la muerte con un
sueño. “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro
duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus
discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de
la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar
del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha
muerto.” La Biblia compara la muerte con un sueño más de
50 veces.

Se nos dice en 1º Tesalonicenses 4:15-16 que aquellos que


duermen en Jesús resucitarán en su Segunda Venida. “Por lo
cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que
vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no
precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo
con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de
Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán
primero.”

RESURRECCIONES: Hay dos resurrecciones, una para vida y


otra para condenación (muerte) eterna. Juan 5:28-29 dice,
“No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando
todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que
hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”

Génesis 2:7 registra la creación del hombre en el principio.


“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra,
y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser
viviente.” Dios no puso un alma dentro de un hombre. Es
como una ecuación: Polvo + Aliento de vida = Ser Viviente. Si
tu estuvieras por hacer una caja de madera podrías decir:
tablas + clavos = caja de madera. Tomas un par de tablas de
madera y clavos, los ensamblas y obtienes la caja. Si tomas
los elementos por separado, quitando los clavos de las tablas,
y colocas los clavos en un montón y las tablas en una pila,
¿qué sucede con la caja? Simplemente deja de ser una caja
hasta que la vuelvas a armar y clavar. Así es como funciona la
muerte. Quitas el aliento, esa chispa de vida que proviene de
Dios y el cuerpo vuelve al polvo (o a veces a las cenizas, en
caso de cremación). ¿Qué sucede con el alma? Simplemente
deja de ser hasta que Dios venga en la resurrección y coloque
los elementos todos juntos nuevamente. En ese momento el
polvo y el aliento de vida son reunidos y entonces tienes una
vida, una persona viviente o un alma viviente nuevamente.
El intervalo entre la muerte y la resurrección está descrito en
la Biblia como un “sueño.” No hay conciencia de lo que está
pasando, o del tiempo que pasa, etc. Morir es como ir a
dormir y tu próximo pensamiento consciente – que parecerá
como el próximo momento – es cuando Dios te resucita y te
da tu vida de vuelta.

ALMA Y ESPÍRITU EN LA MUERTE: Eclesiastés 12:7 dice que el


cuerpo vuelve al polvo y el espíritu (o aliento de vida) vuelve
a Dios. Job 27:3 nos dice que el espíritu es lo mismo que el
hálito de vida de Dios o su poder.

Salmos 146:4 dice, “Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;


en ese mismo día perecen sus pensamientos.” Los muertos no
alaban a Dios, Salmos 115:17. Los muertos nada saben,
Eclesiastés 9:5, “Porque los que viven saben que han de
morir; pero los muertos nada saben, ni tiene más paga;
porque su memoria es puesta en olvido.”

INMORTALIDAD: Los seres humanos no tienen inmortalidad,


sólo Dios (ver 1º Timoteo 6:16). Recibiremos inmortalidad
cuando Jesús vuelva (ver 1º Corintios 15:51-54). Cuando Jesús
vuelva su recompensa de vida eterna vendrá con él (ver
Apocalipsis 22:12).

La Biblia dice que el cielo es un lugar real en Juan 14:1-3, “No


se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no
fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez,
y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros
también estéis.”

Dios nos dará gloriosos cuerpos inmortales. Lee Filipenses


3:21 y 1º Corintios 15:51-54. Todas las deformidades físicas
serán curadas (los ojos de los ciegos serán abiertos, los oídos
de los sordos serán abiertos y el lisiado, sanado). Lee también
Isaías 35:3-6. Construirán casas y habitarán en ellas.
Plantarán viñas y comerán de su fruto (Isaías 65:21-23). El
lobo y el cordero morarán juntos. El Nuevo Reino de Dios será
de tranquila paz (Isaías 65:25). Compartiremos con Abraham,
Isaac, Jacob (Mateo 8:11).
Dios mismo estará con nosotros y será nuestro Dios
(Apocalipsis 21:3). Nosotros serviremos con todo amor a
nuestro Dios por siempre y gozaremos de la más estrecha
relación con Él (Apocalipsis 22:3-4).

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