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Tema 16

El documento aborda la transición política de España tras la muerte de Franco en 1975, destacando el papel de Juan Carlos I y los gobiernos de Adolfo Suárez. Se detalla la evolución hacia la democracia, incluyendo la aprobación de la Constitución de 1978 y la creación del Estado de las Autonomías. Además, se analiza la integración de España en Europa y sus implicaciones actuales.

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  • referéndum,
  • gobierno de Rodríguez Zapatero,
  • soberanía nacional,
  • reformas laborales,
  • Pactos de la Moncloa,
  • terrorismo de ETA,
  • perspectivas europeas,
  • memoria histórica,
  • desigualdad económica,
  • autonomías
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Tema 16

El documento aborda la transición política de España tras la muerte de Franco en 1975, destacando el papel de Juan Carlos I y los gobiernos de Adolfo Suárez. Se detalla la evolución hacia la democracia, incluyendo la aprobación de la Constitución de 1978 y la creación del Estado de las Autonomías. Además, se analiza la integración de España en Europa y sus implicaciones actuales.

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  • Pactos de la Moncloa,
  • terrorismo de ETA,
  • perspectivas europeas,
  • memoria histórica,
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  • autonomías

HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Tema 18:

La España actual y su integración en Europa

ÍNDICE

1. La transición política.
1.1. El gobierno de Arias Navarro
1.2. El gobierno de Adolfo Suárez
1.3. La Constitución de 1978
1.4. El Estado de las Autonomías.
1.5. Gobierno de UCD
2. Los gobiernos democráticos
2.1. El PSOE en el poder (1982 – 1996)
2.2. Los gobiernos del Partido Popular (1996- 2004)
2.3. Los gobiernos del PSOE (2004-2011)
3. La integración de España en Europa
3.1. Consecuencias de la integración
3.2. Situación actual de España en Europa y perspectivas

INTRODUCCIÓN

Tras la muerte de Franco, el 20 de noviembre de 1975, y la consiguiente proclamación como


Rey de don Juan Carlos I dos días después, se inicia el período conocido como transición
española. En el exterior, no era raro encontrar opiniones que expresaban el temor de que
España volviera a la senda por la que había entrado en los años treinta, un experimento
demasiado breve y caótico de vida democrática. En el interior, sin embargo, se daba por
seguro que la sociedad había cambiado tanto y las instituciones del régimen habían quedado
tan obsoletas, que el destino llevaría a un sistema equiparable a los vigentes en Europa.

La fecha final de la transición termina institucionalmente con la aprobación en referéndum el


día 6 de diciembre de 1978 de la Constitución; sin embargo, para la mayoría de la opinión
pública, el fin de la transición tiene lugar el día 28 de octubre de 1982, cuando accede al
poder con total normalidad el Partido Socialista Obrero Español, iniciándose así la
consolidación de la democracia.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

1. LA TRANSICIÓN POLÍTICA.

1.1. El gobierno de Arias Navarro

En verdad nada al finalizar el año 1975 auguraba un futuro prometedor. La muerte de Franco
y la proclamación como rey de Juan Carlos de Borbón acontecieron en plena crisis
económica, en el fragor de una crisis exterior agudizada por la invasión marroquí de los
territorios españoles del Sahara, y en una profunda crisis de régimen. La monarquía tenía
enfrente no sólo a los que querían para sí el monopolio del sistema político, sino también a
los que pretendían algún tipo de revancha. Además, tampoco estaba muy claro cómo actuaría
y qué se proponía hacer el rey.

“En esta hora cargada de emoción y esperanza, llena de dolor por los acontecimientos que acabamos de vivir,
asumo la Corona del Reino con pleno sentido de mi responsabilidad ante el pueblo español y de la honrosa
obligación que para mí implica el cumplimiento de una tradición centenaria que ahora coinciden en el Trono.
Como rey de España, título que me confiere la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del reino y el
mandato legítimo de los españoles, me honro en dirigiros el primer mensaje de la Corona que brota de lo más
profundo de mi corazón. […] Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años
asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado […]. Hoy comienza una nueva etapa
de la historia de España. Esta etapa, que hemos de recorrer juntos, se inicia en la paz, el trabajo y la
prosperidad, fruto del esfuerzo común y de la decidida voluntad colectiva. La monarquía será fiel guardián de
esa herencia y procurará en todo momento mantener la más estrecha relación con el pueblo. La institución que
personifico integra a todos los españoles, y hoy, en esta hora tan trascendental, os convoco, porque a todos nos
incumbe por igual el deber de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que
nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional. […].”
Discurso de Juan Carlos I en las Cortes, 22 de noviembre de 1975.

En su mensaje ante las Cortes, inmediatamente después de jurar como rey, apeló a la tradición
liberal de la Monarquía al hacer una mención a su padre y, además, expresó claramente su
deseo de que el nuevo sistema político amparara a todos los españoles. Pronto se vio que su
programa era el que había mantenido su padre durante el exilio, es decir, lograr la
reconciliación entre todos los españoles y llegar a unas instituciones aceptadas por todos. No
quiso romper directamente con sistema político anterior, pero sí permitió que se expresara la
voluntad de los españoles. Para ello hubo de apoyarse en personas capaces de dirigir la
reforma institucional en los propios organismos del régimen franquista. Eso explica el
nombramiento de Torcuato Fernández Miranda (su profesor de Derecho político) como
presidente de las Cortes y del Consejo del Reino.

En cuanto al presidente del gobierno, en principio, el rey decidió, para no multiplicar las
novedades y a la espera de disponer de mayor margen de maniobra, mantener a Arias
Navarro con el encargo de iniciar la democratización del país. No obstante, bien pronto se
hizo patente la falta de capacidad de Arias para una coyuntura tan difícil. Su experiencia
política se limitaba a los servicios de Seguridad. Además tuvo que gobernar con un gabinete
que le había sido impuesto y que incluía a franquistas partidarios de la evolución (Manuel
Fraga), con otros miembros de la oposición moderada al franquismo (Areilza). Desde el
mismo mes de enero de 1976, la opinión pública se decepcionó de las posibilidades del
presidente para llevar a cabo la reforma, ya que era incapaz de trascender las pautas
ideológicas del régimen franquista.

Mientras tanto en la calle había una efervescencia inédita que no podía ser encauzada por los
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

medios habituales. En estas condiciones el proyecto de reforma quedó reducido a pocos


logros. Se prorrogaron las Cortes, se derogaron los quince artículos de la Ley antiterrorista
cuyo contenido estaba más alejado de la legislación de los países democráticos y se aprobó la
Ley de reunión y manifestación, pero las Cortes rechazaron la legalización de partidos.

La falta de entendimiento de Arias con las fuerzas de la oposición era notoria, pero las
dificultades esenciales de su gobierno derivaron, desde luego, de su incoherencia y de las
limitaciones de quien lo presidía; además existían otros problemas que tenían repercusión
sobre el ambiente de la vida pública y acentuaban la sensación de desorientación
gubernamental. Había conflictos de orden público, derivados en parte de la crisis económica
(todos estos meses apenas hubo una política económica) pero también de las circunstancias
políticas del momento. Persistía, además, el problema del terrorismo, que era un factor
multiplicador de unas tensiones políticas permanente.

La creciente tensión de los primeros meses de 1976 empujó a las dos plataformas de la
oposición a la búsqueda de unidad para forzar la negociación con los reformistas del gobierno.
Dirigentes y militantes de organizaciones ilegales comenzaron a actuar y moverse a la luz del
día, conquistando un nivel de libertad inimaginable el año anterior. Santiago Carrillo decidió
regresar a España e impuso en la Junta Democrática una política de acercamiento a la
Plataforma de Convergencia. El 26 de marzo decidieron su unificación (Platajunta); en un
primer manifiesto rechazó las proyectadas leyes de reforma, exigió una inmediata amnistía
política, plena libertad sindical y una “ruptura o alternativa democrática mediante la apertura
de un período constituyente”. Sin embargo, este organismo era a la vez excesivamente amplio
y, en definitiva, incapaz de negociar con el gobierno (mostró también una gran incapacidad
para presentar opciones que trascendieran el puro personalismo).

La cuestión es que al avanzar el año 1976, ni la reforma controlada desde arriba ni la ruptura
democrática desde abajo habían conseguido avanzar en sus propósitos, la primera bloqueada
por el sector inmovilista del mismo régimen; la segunda, por su intrínseca debilidad y la
diversidad y atomización de los partidos y grupos políticos que la sustentaban. Sin embargo,
en los últimos meses había tenido lugar una evolución importante: el rey había definido ya
una imagen ante la opinión y había acrecentado su popularidad.

Era urgente un cambio de gobierno y un nuevo impulso político que el rey dejó entrever
cuando a principios de junio reafirmó ante el Congreso de Estados Unidos la voluntad de
llegar a una democracia plena y calificó la gestión de Arias como un desastre sin paliativos.
Sus relaciones con Arias Navarro eran cada vez más difíciles. Pocas semanas después el rey
solicitó la dimisión de Arias, que obtuvo de inmediato, el día 1 de julio de 1976.

El gobierno de Arias Navarro


El nuevo líder español está gravemente preocupado con la resistencia de la derecha al cambio político. Creo
que ya ha llegado la hora de la reforma, pero el presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, un residuo de
los días de Franco, ha demostrado más inmovilismo que movilidad. El rey opina que Arias es un desastre sin
paliativos, ya que se ha convertido en el abanderado de ese grupo de leales a Franco conocido como el
“búnker”. Como consecuencia de ello, se ha producido un estancamiento total entre Arias y Torcuato
Fernández Miranda, profesor de Derecho, elegido por Juan Carlos para presidir las Cortes y acelerar la
reforma política. Desde que subió al trono, el rey ha hecho todo lo posible para convencer a Arias y se
encuentra con que el presidente, de sesenta y siete años de edad, le responde “Sí, Majestad” y no hace nada,
cuando no hace lo contrario que el rey quiere.
A. DE BORCHGRAVE, Newsweek, 26 de abril de 1976
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Esta etapa deterioró definitivamente las posibilidades de pervivencia del franquismo y


contribuyó a hacer que la reforma se presentara como inevitable, incluso para la mayor parte
de la clase política del régimen precedente.

1.2. El gobierno de Adolfo Suárez

Respetando el, aún vigente, sistema franquista, y tras recibir la propuesta en forma de "terna"
que le presenta el Consejo del Reino, el rey sorprende al país al nombrar nuevo Presidente del
Gobierno a Adolfo Suárez, personaje relativamente poco conocido hasta entonces (había
ocupado cargos de no demasiada relevancia), muy joven de edad, procedente de las filas más
moderadas del Movimiento y que revelaba, ya desde sus comienzos en el cargo, un talante
moderado, abierto, negociador y guiado por intereses que superaban lo individual y que tenían
en cuenta las necesidades objetivas del país. Supo adelantarse a la oposición y su aparente
falta de ideología ocultó una idea muy precisa de cuál era su objetivo final.

La vieja generación se negó a colaborar con él, lo que le dio la posibilidad de formar un
gabinete homogéneo (media de edad de 44 años). Y muy pronto se apreció el cambio de
estilo del gobierno. Si el gobierno debía respetar las leyes también debía intentar que éstas se
acomodaran a la realidad efectiva del país. Este nuevo lenguaje permitió que el ambiente
político se distendiera. A mediados de julio hizo pública una declaración en la que afirmaba
que “los gobiernos del futuro serán el resultado de la voluntad de los españoles” y puso como
fecha tope para realizar elecciones generales el 30 de junio de 1977. El 30 de julio de 1976
concedió una amplia amnistía. Desde septiembre hasta fin de año se llevó a cabo a buen ritmo
la reforma política en la que el protagonismo correspondió al rey, Suárez y Fernández
Miranda. En el procedimiento para pasar de una dictadura a una democracia lo que se intentó
fue ir “de ley a ley”, con el propósito de que nadie pudiera sentirse traicionado y que la
legalidad fuera modificada desde su propio interior.

La transición política fue el resultado de un diálogo entre el Gobierno y la Oposición. Fue un proceso difícil en
el que hubo que ir eliminando, por ambas partes, recelos e incomprensiones acumuladas o heredadas, pero al
final se llegó a la convicción de que el proyecto del Gobierno era el mejor entre todos los posibles. Entre otras
razones porque no se planteó con seriedad y validez política ningún otro. (…)
Había que utilizar los poderes que las Leyes Fundamentales – entonces vigentes- atribuían al Rey para,
renunciando a ellos, establecer una Monarquía parlamentaria y moderna. Bajo la Corona se introdujo como
principio legitimador básico el principio democrático de la soberanía nacional. (…)
Era previsible que las Cortes y el Consejo (Nacional del Movimiento) reaccionaran de forma contraria ante un
proyecto que implicaba su disolución. Esto era lo que había que evitar y eso es lo que, por la actuación del
entonces presidente de las Cortes, Torcuato Fernández Miranda y de buena parte de los consejeros y
procuradores, fue posible.
[Link]ÁREZ, Historia de la democracia, en El Mundo, 1995

En los meses siguientes, Suárez se reunió con la oposición política y con las Fuerzas
Armadas para exponer sus planes y su programa político, contando con la inestimable ayuda
de su vicepresidente, el general Gutiérrez Mellado. El nuevo Presidente del Gobierno, tras
vencer multitud de dificultades iniciales (la oposición de los sectores monárquicos partidarios
del Conde de Barcelona, la de los sectores franquistas más radicales, así como de sectores del
Ejército, muy sensibilizados, además, por la fuerte ola de atentados promovidos, sobre todo,
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

por E.T.A. en su intento de provocar un golpe de estado que justificase una situación de
represión), logra pactar con las fuerzas de la oposición un programa de democratización del
país que constaría, paulatinamente, de:

 Legalización y restablecimiento de todos los partidos políticos.


 Libertad de prensa.
 Elecciones legislativas libres.
 Elaboración de una nueva Constitución.
 Democratización también de la vida municipal.
 Satisfacción a las aspiraciones autonómicas planteadas por Euskadi y Cataluña.
 Restablecimiento de las centrales sindicales de clase y anulación del sindicato vertical.

El proceso aperturista llegó a su fin cuando Suárez consigue que las Cortes aprueben el
proyecto de ley denominado Ley para la Reforma Política, que posteriormente sería
sometido a referéndum. El redactor principal fue Fernández Miranda. En ella se hacía alusión
a los derechos fundamentales de la persona, pero lo principal era la convocatoria de
elecciones. Se creaban dos cámaras, Congreso y Senado, nombrados sus miembros por
sufragio universal salvo un corto número de senadores de nombramiento real. Estas dos
cámaras estaban llamadas a la elaboración de una nueva Constitución.

Ley para la Reforma Política

Artículo 1º
La democracia en la organización política del Estado español se basa en la supremacía de la ley, expresión de
la voluntad soberana del pueblo. Los derechos fundamentales de la persona son inviolables y vinculan a todos
los órganos el Estado. 2. Los diputados del Congreso serán elegidos por sufragio universal, directo y secreto
de los españoles mayores de edad. 3. Los senadores serán elegidos en representación de las entidades
territoriales. El rey podrá designar para cada legislatura senadores en número no superior a la quinta parte de
los elegidos. (…)
2. Cualquier reforma constitucional requerirá la aprobación por la mayoría absoluta de los miembros del
Congreso y del Senado.
3. El rey, antes de sancionar una Ley de Reforma Constitucional, deberá someter el proyecto a referéndum de
la Nación.
Artículo 5º
El rey podrá someter directamente al pueblo una opción política de interés nacional, sea o no de carácter
constitucional, para que decida mediante referéndum, cuyos resultados se impondrán a todos los órganos del
Estado.

4 de enero de 1977

El siguiente paso fue el de la legalización de los partidos, que pasaron a ser los siguientes:

 La derechista Alianza Popular (A.P.), que aglutinaba a sectores moderados del


franquismo y de la derecha tradicional, liderado por Fraga.

 El Partido Socialista Obrero Español (P.S.O.E.), constituido como la principal fuerza de


izquierdas tras la refundación llevada a cabo en el Congreso de Suresnes, en el cual los
antiguos dirigentes habían sido sustituidos por otros más jóvenes y dinámicos: Felipe
González y Alfonso Guerra, sobre todo.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

 El propio partido de Suárez: la Unión de Centro Democrático (U.C.D.). Pretendía ser un


partido "de centro". En realidad carecía de ideología, aglutinando sectores políticos muy
heterogéneos, llamados entonces "familias": los socialdemócratas, liderados por
Fernández Ordóñez; los "azules", procedentes de los sectores más moderados del
Movimiento franquista: el propio Suárez, Rodolfo Martín Villa, etc.; los democristianos,
entre los que destacaban Landelino Lavilla, Miguel Herrero de Miñón, etc. Tal
heterogeneidad y tal carencia de ideología concreta fue una de las principales causas de su
descomposición posterior.

 El Partido Comunista de España (P.C.E.), liderado por Santiago Carrillo, y cuya


legalización constituyó el principal escollo de la normalización política en España, al
oponerse tajantemente sectores del Ejército. Suárez aprovechó las vacaciones de Semana
Santa para hacerlo (el famoso "Sábado Santo rojo"), si bien se encontró con la hostilidad
de ministros militares, anticomunistas viscerales, ante esa medida. Líderes históricos de
este partido, como Dolores Ibarruri "La Pasionaria”, retornaron entonces a España.

La legalización del PCE

Soy consciente de que con la legalización del PCE hemos prestado un gran servicio a la reforma política,
el Gobierno ha ganado la credibilidad necesaria y ha eliminado el peligro del permanente foco
desestabilizador que un PCE ilegal y clandestino hubiera supuesto para la primera andadura de la España
democrática. Hemos orillado el riesgo de una democracia limitada, y al mismo tiempo se ha logrado la
posibilidad de una democracia plena y sin exclusiones de ningún tipo. La reforma política en la que las
izquierdas españolas nunca creyeron puede ser y sin duda terminará siendo la reforma política de todos.
Y, en contra de lo que pudiera presumirse, no avizoro en aquella tarde de actividad grandes efectos
negativos de la decisión adoptada. Conozco lo suficientemente bien a las Fuerzas Armadas como para
tener la seguridad de que aceptarán la legalización del PCE como antes aceptaron la reforma política.
Disciplinadamente.

Rodolfo Martín Villa, Al servicio del Estado

 Los partidos nacionalistas también encontraron fuerza electoral: en el País Vasco se


restablece el Partido Nacionalista Vasco (P.N.V.), que representaba al nacionalismo
conservador. El partido comienza a ser dirigido por Arzallus, Garaikoetxea, etc. También
se legaliza el "brazo político" de E.T.A., representante del nacionalismo más radical,
izquierdista e independentista: Herri Batasuna (Unión del Pueblo Vasco). En Cataluña
no hay refundación de los viejos partidos (la Lliga y la Esquerra), sino la creación de otros
nuevos: Convergència Democrática de Cataluña, liderada por Jordi Pujol, y Unió
Democrática, refundidos en Convergència i Unió ([Link].), representante del
nacionalismo moderado a semejanza del P.N.V. Como sector más radical aparecerá
Esquerra Republicana de Cataluña, junto con algunas otras organizaciones de carácter
independentista minoritarias. El nacionalismo tendrá carácter testimonial en otras zonas:
Galicia, Andalucía, Canarias, etc.

 Finalmente, también contaban organizaciones y partidos representantes del franquismo


más radical: la Falange Española, el Frente Nacional, liderados por antiguos personajes
del anterior régimen, como Girón de Velasco, Fernández Cuesta, etc., u otros surgidos en
el momento, como Blas Piñar.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Una vez garantizada la pluralidad política, los partidos se prepararon para las elecciones
generales constituyentes a celebrar en 1977, las primeras desde la Segunda República. El
número de grupos políticos era elevadísimo, mientras que sus diferencias ideológicas y de
programa no parecían muy precisas. En cambio la propia sociedad española tenía una idea
muy clara de lo que quería. Una gran mayoría no se interesaba por la política y se situaba en
el centro.

Pero si ustedes nos dan su voto, puedo prometer, y prometo, que nuestros actos de gobierno constituirán un
conjunto escalonado de medidas racionales y objetivas para la progresiva solución de nuestros problemas.
Puedo prometer, y prometo, intentar elaborar una Constitución en colaboración con todos los grupos
representados en las Cortes, cualquiera que sea su número de escaños. Puedo prometer, y prometo, porque
después de las elecciones ya existirán los instrumentos necesarios, dedicar todos los esfuerzos a lograr un
entendimiento social que permita fijar las nuevas líneas básicas que ha de seguir la economía española en
los próximos años. Puedo prometer, y prometo, que los hombres de Unión de Centro Democrático
promoverán una reforma fiscal que garantice, de una vez para todos, que pague más quien más tiene. Puedo
prometer, y prometo, un marco legal para institucionalizar cada región según sus propias características.
Puedo prometer, y prometo, que trabajaremos con honestidad, con limpieza y de tal forma, que todos
ustedes puedan controlar las acciones de gobierno. Puedo, en fin, prometer, y prometo, que el logro de una
España para todos no se pondrá en peligro por las ambiciones de algunos y los privilegios de unos cuantos.
Discurso de Suárez dos días antes de las elecciones de junio de 1977.

Las elecciones del 15 de junio dieron, en un Parlamento de 350 diputados, la mayoría relativa
a UCD (165 diputados), frente a los 118 del PSOE, los 20 del PCE y los 16 de AP. Los
buenos resultados de los partidos nacionalistas PNV (8 diputados) y PDC (Partido
Democrático por Cataluña, 11 diputados) pronosticaban el gran papel que les estaba reservado
en sus respectivas autonomías. El sistema de partidos imponía que hubiera un gobierno
monocolor minoritario y, por tanto, débil y obligado a intentar llegar a un consenso con otras
fuerzas políticas que resultaría muy positivo.

Triunfan los partidos más cercanos al centro, pero sobre todo los partidos dirigidos por
líderes jóvenes, que se habían presentado al público, en una campaña muy personalizada, con
mensajes de cambio dentro de un orden. Adolfo Suárez y Felipe González, de la misma
manera que el rey Juan Carlos, pertenecían a unas generaciones que representaban una ruptura
con el pasado y no evocaban recuerdos de la guerra civil. Caras nuevas y un aire de libertad
recién estrenada recorrió de arriba abajo toda la sociedad española. Los resultados de estas
primeras elecciones reflejaron con bastante fidelidad lo que era la sociedad española en esos
momentos. Los españoles se inclinaron por el proceso reformista a la vez que expresaban su
deseo de que se produjera una transformación profunda de la que expresión la magnitud
lograda por el voto socialista.

A partir de entonces, el gobierno constituyente y las Cortes se enfrentaron a un doble reto. De


una parte, el de atajar la grave crisis económica derivada de la crisis del petróleo de 1973 y
agravada con la llegada de los españoles que regresaban de Europa por su ideología o porque
habían perdido también sus empleos en el país que les había acogido (en 1977 se había
alcanzado en España altas cotas de inflación, mientras que el paro ya llegaba al 6%); de otra,
estaba el reto de preparar el camino para una Constitución.

Para solucionar el primer problema, todas las fuerzas políticas y sindicales firmaron el 25 de
octubre de 1977 los Pactos de la Moncloa, que proponían un nuevo modelo de relaciones

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

laborales y pretendían neutralizar la conflictividad social; estos acuerdos comprometían a


aceptar cierta austeridad en los salarios a cambio de una serie de contrapartidas que abarcaban
desde el inicio de la reforma fiscal, mediante el establecimiento de nuevos impuestos, hasta la
creación de un elevado número de puestos escolares y la extensión de las prestaciones de la
Seguridad Social. Lograron evitar el ascenso incontrolado de la inflación y el déficit exterior,
pero no así el aumento del paro. Con todo disminuyeron las tensiones sociales a la vez que se
iniciaba una transformación de la sociedad española. No obstante, durante los meses en los
que se elaboró la Constitución se produjeron con asiduidad problemas de orden público, sobre
todo, relacionados con el terrorismo de ETA.

Los efectos de los Pactos de la Moncloa fueron inmediatos: la inflación cerraba el año en un 26,4% y se
situaba en 1978 en el 16%; se recuperaba el equilibrio de la balanza por cuenta corriente, obteniéndose
superávit al año siguiente; las reservas de divisas pasaron de 4.000 millones de dólares a mediados de 1977 a
10.000 millones a finales de 1978; se restablecía un cierto equilibrio en las cuentas de las empresas,
iniciándose una tendencia alcista de los beneficios. Y, sobre todo, se producía un cambio importantísimo en el
clima político del país que permitió llegar a la Constitución. Los Pactos de la Moncloa se convertirán en la
insignia del paso de la dictadura a una democracia sin convulsiones sociales. Fueron el gran compromiso
histórico español, que recordaba al propugnado en Italia por el PCI, una política de alianzas con las demás
fuerzas democráticas (socialistas y democristianos, fundamentalmente) para superar la crisis política y
económica y profundizar en la democracia.
J. ESTEFANÍA, El compromiso histórico español, 1996

En cuanto al segundo problema, inmediatamente se formó una Ponencia formada por


representantes de los partidos mayoritarios encargada de redactar el borrador de la nueva
Constitución, que acabó sus trabajos el 24 de diciembre, pasando este borrador al pleno del
Congreso para su debate. Este debate se vaticinaba difícil: nada menos que 1.133 enmiendas
fueron presentadas.

En cada título constitucional se presentan invariablemente tres textos: el socialista (Peces-Barba), en general
extenso, académico y “progresivo”; el comunista, de Solé Tura, en general moderado, preciso y en la línea de
las propuestas eurocomunistas; y el mío. UCD se dedicaba a criticar los tres, y al día siguiente llegaba Roca
con una propuesta de compromiso y de síntesis. (…)
Los dos catalanes llegaban según el puente aéreo lo permitía; eran ponentes serios y cabales. Los tres ponentes
de UCD eran los más irregulares; tenían trabajo de gobierno extraparlamentario y casi nunca lograban a
tiempo la conformidad del Gobierno previa a sus propuestas. No siempre iban los tres de acuerdo. (…)

M. Fraga, En busca del tiempo servido.

Tal situación tuvo que ser resuelta por medio de una política de pactos entre los principales
partidos, que hubieron de llegar a un "consenso" sobre la mayoría de los temas a tratar. Ello
permitió aligerar considerablemente los debates, aprobando el estudio del borrador el
Congreso el 21 de julio de 1978 y pasando al Senado hasta el 5 de octubre. El 31 de octubre,
en sesión conjunta, ambas cámaras aprobaron el proyecto de Constitución, presentándose
posteriormente al pueblo en referéndum en medio de una tremenda campaña de propaganda
solicitando el voto afirmativo: el 6 de diciembre se celebra el citado referéndum y se aprueba
la Constitución por una amplia mayoría de votos. Fue muy significativo que no se alcanzase
esta mayoría en el País Vasco, al no reconocer el "derecho a la autodeterminación" que los
nacionalistas de esta zona reclamaban. El 27 de diciembre era sancionada por el rey y
publicada en el B.O.E. dos días más tarde.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

1.3. La Constitución de 1978

La Constitución actual puede juzgarse, en primer lugar, como propia del consenso:
efectivamente, y a diferencia de la mayoría de las constituciones anteriores, que nacieron de
las ideas políticas de los distintos protagonistas del momento, ésta intenta ser representativa
de un pacto o acuerdo entre todos los sectores políticos del país existentes en esos momentos.
Tal característica puede ser la causa de una cierta ambigüedad formal que, en ocasiones, se le
ha atribuido.

(…) El pacto constitucional era no sólo deseable, sino imprescindible, al menos en la medida precisa para que
la Constitución no “disgustase del todo” a ninguna fuerza política importante. Pero el consenso no es, de otra
parte, una medicina milagrosa que se pueda aplicar en todo tiempo y lugar sin que sufra trastornos la vida
democrática. Y, por último, la gran cuestión que queda abierta es si la transacción constitucional llevada a
cabo, que es reflejo de una coyuntura parlamentaria pasajera, de una situación que se ha de esfumar con el
transcurso del tiempo, se tiene en pie por sí misma, posee la suficiente lógica interna, merece un juicio
positivo desde la óptica de la ciencia jurídico-política, va a permitir que el país sea gobernado con progreso,
paz, justicia y libertad, y, en suma, va a obtener el respeto profundo de la totalidad de nuestro pueblo e incluso
el de las próximas generaciones.

O. Alzaga, Comentario sistemático a la Constitución española.

Se asienta sobre cuatro principios esenciales:

 Una monarquía constitucional. Se reconoce al actual rey Juan Carlos I como "legítimo
heredero de la dinastía histórica”. El rey carece de poder ejecutivo, siendo un
"moderador" o "árbitro" del resto de los poderes.

 Un régimen parlamentario, compuesto por un Parlamento bicameral: el Congreso de los


Diputados y el Senado, que poseen importantes competencias políticas frente al poder
ejecutivo (además del poder legislativo).

 Un estado llamado regional o de las autonomías. De las dos formas típicas de estado,
federal y unitario, se opta por una intermedia: "Estado de las Autonomías" que, en
realidad, patentiza la idea de evolucionar hacia una forma de estado federal.

 La idea de la soberanía popular, típica del liberalismo demócrata, reconociendo al


pueblo como auténtico protagonista de la vida política y la fuente de la que emanan todos
los poderes del estado.

Consta de 10 títulos, 169 artículos, 4 disposiciones adicionales, 9 transitorias, 1 derogatoria y


otra final. La extensión de estos artículos es muy variable. La parte dogmática abarca parte
del Título Preliminar y todo el Título I, "De los derechos y deberes fundamentales", inspirada
en la Declaración de Derechos Humanos de la O.N.U. El Estado se define como democrático
y social de derecho y se organiza como monarquía parlamentaria.

La parte orgánica abarca el resto de los títulos. El título II se refiere a la Monarquía, que se
define parlamentaria, moderadora y arbitral y le corresponde ejercer funciones representativas
y de carácter simbólico. Los títulos III, IV y V se refieren al poder legislativo y ejecutivo En
relación al poder legislativo, el sistema español puede definirse como de bicameralismo
atenuado, es decir, hay dos cámaras, pero una de ellas, el Congreso, tiene mucha mayor

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

relevancia que el Senado. El título VIII, relativo a la organización territorial del Estado, fue el
más discutido y el más endeble desde el punto de vista jurídico. El sistema constitucional
español ofrece diferentes posibilidades para dar una respuesta flexible y plural a las distintas
situaciones existentes. El panorama diseñado es impreciso pero deja abierta para el futuro la
posibilidad de construirlo por consenso de todos, señalando varias fórmulas de acceso a la
autonomía. Finalmente, en el texto constitucional, el sistema de libertades queda protegido
por tres procedimientos: el Tribunal Constitucional, el Poder Judicial y el Defensor del
Pueblo.

La Constitución de 1978

Preámbulo
La Nación Española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la
integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la
Constitución y de las Leyes conforme a un orden económico y social justo. Consolidar un Estado de Derecho
que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular. Proteger a todos los españoles y
pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas
y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo
español ratifica la siguiente CONSTITUCIÓN
Art. 1. 1º España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores
superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. 2º. La
soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. 3º. La forma política
del Estado español es la Monarquía parlamentaria.
Art. 6. Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la
voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su
actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la Ley. (…)
Art. 7. Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción
de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres
dentro del respeto a la Constitución y a la Ley. (…)
Art. 14. Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de
nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Art. 16. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades (…)
Art. 66. 1º Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los
Diputados y el Senado. 2º. Las Cortes Generales ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus
Presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la
Constitución. 3º. Las Cortes Generales son inviolables.
Art. 137 El Estado se organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas
que se constituyan. Todas estas entidades gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses.

1.4. El Estado de las Autonomías.

Tras las elecciones constituyentes del 15 de junio de 1977 era evidente que las nacionalidades
históricas, Cataluña y País Vasco, reclamaban la autonomía a través de sus partidos más
representativos (CIU y PNV respectivamente) y de los demás grupos de la izquierda. Nadie
dudaba de la conveniencia de respaldar los procesos autonómicos de ambas Comunidades e
incluso el de Galicia, pues ya habían tenido Estatuto durante la Segunda República. Sin
embargo ya no había unanimidad con el resto de regiones e incluso con los límites
geográficos de las futuras Comunidades Autónomas ni tampoco con el nivel competencial que
se les debería otorgar. Se decidió finalmente que todas las regiones tenían el derecho a
disponer de Estatuto de Autonomía y en las mismas condiciones de competencias,
reestructurando el mapa de España en las actuales 17 comunidades autónomas inspirado en el
proyecto federal de Pi i Margall. A Cataluña y al País Vasco les molestó esta postura del
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

“café para todos” pues entendían que se rebajaba el nacionalismo histórico; también los
defensores del régimen franquista se oponían por considerar que se desintegraba el Estado.

Finalmente se firma, en Sau, un estatuto que concede a Cataluña las mayores cotas de
autogobierno de su Historia, iniciándose desde entonces el traspaso de competencias. Lo
mismo se hace con Euskadi, firmándose el Estatuto de Guernica, si bien el entendimiento en
esta zona presenta mayores dificultades, al mantenerse el independentismo terrorista de
E.T.A. y tender también hacia la independencia el P.N.V. En cuanto al resto de comunidades,
el problema consistía en la falta de conciencia autonómica en muchas de ellas, junto con
desarreglos en su diseño, mientras que otras (las "históricas") exigían mayor rapidez en el
traspaso de competencias. Se optó por la concesión de autonomía por dos vías, señaladas en la
Constitución: la "vía rápida", recogida en el art. 137, para aquellas comunidades donde
existiera ya esa conciencia autonómica, y la "vía lenta", señalada en el art. 151, para aquellas
otras en las que fuese necesario crear dicha conciencia.

A lo largo del año 1980, con Adolfo Suárez como presidente; durante 1981 y 1982, período
del gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo y ya en 1983 con el PSOE en el poder, se irán
aprobando sucesivamente los distintos Estatutos de Autonomía. Para ello se acudió a la
LOAPA (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico), firmada en consenso por
los partidos políticos en 1981. En 1983 se firmaron los de Extremadura, Baleares, Madrid y
Castilla y León, cerrándose con ellos el proceso autonómico. Más tarde, en 1995, Ceuta y
Melilla se constituyeron en ciudades autónomas.

1.5. Gobierno de UCD

Tras la aprobación de la Constitución se disolvieron las cámaras y se eligió al nuevo


parlamento. De nuevo obtuvo mayoría la U.C.D., seguida del P.S.O.E. como principal fuerza
de oposición. Adolfo Suárez formaba nuevo gobierno, pero ahora se le presentaban
importantes problemas que quedaban aún por solucionar:

 Normalización de la vida municipal: era necesario democratizar también los


Ayuntamientos, compuestos aún por alcaldes y concejales procedentes del régimen
anterior. Una nueva ley electoral convocó elecciones municipales, concurriendo los
partidos políticos a ellas. Importantes cambios se experimentaron en buena parte de los
municipios, muchos de ellos en manos de partidos de izquierda, (que tienen la
oportunidad de poner en práctica un nuevo modelo de gestión).

 El desmontaje de la organización sindical del franquismo: se legalizan las centrales


sindicales de clase, la U.G.T., socialista y [Link]., comunista, se convertirán en casi
hegemónicas en el mundo del trabajo. Mucha menor importancia tendrá ahora la C.N.T.
Los funcionarios de la vieja organización sindical vertical hubieron de ser recolocados en
otros ministerios.

 El inicio de la integración en Europa y en el mundo occidental: se inician las


conversaciones para la entrada de España en la C.E.E., proceso que se completará en
1986, ya en el gobierno socialista. Se plantea también el ingreso en la O.T.A.N., viejo
proyecto franquista rechazado por los miembros de este pacto militar, al no juzgar a
España estado democrático.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Además, ETA intensificó su actividad terrorista, apoyado por el 15% de los votos que en el
País Vasco obtenía regularmente en los distintos comicios Herri Batasuna, la opción
independentista con la que se identificaba. Al terrorismo etarra hay que añadir el de otros
grupos extremistas, como el FRAP y los GRAPO. El objetivo de todos estos grupos era el de
eliminar la credibilidad en la naciente democracia y provocar a las Fuerzas Armadas y a las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a quienes iban dirigidos la mayor parte de los
atentados.

La desintegración empezó a hacer mella en el propio partido del gobierno y la falta de unidad
se ponía de manifiesto ante cada problema de desarrollo de la Constitución que se planteaba,
como podía ser el divorcio, la reforma fiscal o el propio proceso de descentralización. UCD
era más que un partido una coalición de diversos grupos con sus propios líderes
(democristianos, liberales, socialdemócratas…), por lo que la opinión sobre algunos temas no
era la misma y ello contribuyó a la ruptura de UCD. A ello hay que añadir la presión golpista
de parte de las Fuerzas Armadas, que se sintieron engañadas por la legalización del PCE y que
no aceptaban algunas de las disposiciones de la Constitución (objeción de conciencia,
autonomías, supresión de la pena de muerte del Código de Justicia Militar…). Además un
sector numeroso de las Fuerzas Armadas se sentía vinculado sentimentalmente e
ideológicamente a Franco. El nombramiento del general Gutiérrez Mellado como
vicepresidente paralizó momentáneamente las tensiones, pero ya en 1978 se desarticuló la
llamada operación Galaxia, que pretendía secuestrar al gobierno en la Moncloa.

Comienzan a aparecer tendencias ligadas a determinados personajes políticos (llamados


metafóricamente "barones"), que comienzan una feroz oposición a las decisiones de su líder.
Frente a ellos se sitúa el P.S.O.E., muy organizado y entusiasta, formado por personas
jóvenes, sin implicaciones en el anterior régimen. Una moción de censura presentada por este
partido contra Suárez fracasa pero hace tambalearse al Gobierno. Finalmente, en el Congreso
del partido, celebrado en Palma de Mallorca, Suárez no logra imponerse a numerosos sectores
del mismo y opta por dimitir de su cargo. Propone como sucesor a Leopoldo Calvo Sotelo,
persona de gran inteligencia y preparación, pero sin atracción para el electorado, y que,
además, es rechazado por sectores de la propia U.C.D.

DISCURSO DE DIMISIÓN DE ADOLFO SUÁREZ (29 de enero de 1981)


Hoy tengo la responsabilidad de explicarles (…) las razones por las que presento, irrevocablemente, mi
dimisión como presidente del gobierno y mi decisión de dejar la preseidencia de la Unión de Centro
Democrático. (…)
No me he quejado en ningún momento de la crítica. Siempre la he aceptado serenamente. Pero creo que tengo
fuerza moral para pedir que, en el futuro, no se recurra a la inútil descalificación global, a la visceralidad o al
ataque personal, porque creo que se perjudica el normal y estable funcionamiento de las instituciones
democráticas. (…)
Se puede prescindir de una persona en concreto. Pero no podemos prescindir del esfuerzo que todos juntos
hemos de hacer para construir una España de todos y para todos.

Cuando, el 23 de febrero de 1981, se celebra en el Congreso de los Diputados la votación de


investidura del nuevo Presidente, un grupo de guardias civiles invaden el hemiciclo en un
intento de golpe de estado, al mando del teniente coronel Antonio Tejero. La entrada se hizo
en nombre del rey y la mayor parte de los asaltantes desconocían los propósitos de quienes les
habían llevado allí. En Valencia también aparece la misma situación, al dar órdenes de tomar
la ciudad por fuerzas militares y publicar un bando proclamando el estado de guerra el
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

teniente general Jaime Miláns del Bosch. La situación es confusa, apareciendo otros militares
como Alfonso Armada como implicados en la conjura. Al final, tras la intervención del rey,
rechazando tajantemente el golpe y ordenando a los militares el acatamiento a la Constitución.

DISCURSO DEL REY EL 23-F


Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión, en las circunstancias extraordinarias que en estos
momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza, y les hago saber que he cursado a
los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante
la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible
confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que
tomen las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
Cualquier medida de carácter militar que, en su caso, hubiera de tomarse deberá contar con la aprobación de la
Junta de Jefes de Estado Mayor.
La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma algunas acciones o
actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución
votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum.

La negativa del Rey a apoyar el golpe (además del comportamiento de algunos militares
situados en puestos clave, la mala organización de la conspiración y la falta de control de los
medios de comunicación) permitió abortarlo a lo largo de la noche. Los militares implicados
serían juzgados en un Consejo de Guerra y condenados a fuertes penas de prisión.

En la siguiente convocatoria de las Cortes, Calvo Sotelo fue nombrado presidente por
mayoría absoluta y se recobró el espíritu de consenso, de manera que pudieron firmarse
acuerdos como la LOAPA y el Acuerdo Nacional sobre Empleo.

Calvo Sotelo intentó reconducir la situación con el ingreso de España en la OTAN y con un
pacto con el PSOE para ordenar el desarrollo autonómico y la celebración del juicio contra los
golpistas de febrero. Pero desasistido por su partido y con su propio grupo parlamentario
torpedeando su política, la labor le resultó muy difícil. En realidad partía de una situación
indudablemente mala, agravada por la incidencia en la economía española de la nueva
elevación de los precios del petróleo. “Probablemente ya nada había que hacer a finales de
1981 pero no hicimos bien lo poco que podía hacerse”

La primera gran discrepancia y ruptura del consenso fue motivada por la entrada de España en
la OTAN en el año 1982 por decisión unilateral del gobierno, mientras que los comunistas y
socialistas reclamaban la convocatoria de un referéndum. Desde el punto de vista económico
la balanza comercial seguía siendo deficitaria y el paro llegó a afectar a más de dos millones
de personas. Las divisiones internas en el partido continuaron y quince senadores y diputados
socialdemócratas, liderados por Fernández Ordóñez, se retiraron de UCD; el propio Adolfo
Suárez abandonó el partido y fundó el CDS (Centro Democrático y Social). La UCD nunca se
configuró como un partido enraizado y articulado en la sociedad; pecó además de
oportunismo, de indefinición y de falta de dirección. A lo que hay que sumar los continuos
golpes del terrorismo de ETA, la incierta conducción del proceso autonómico y los
obstáculos planteados por Francia a la incorporación de España a la CEE.

Leopoldo Calvo Sotelo tomó entonces la decisión de dar por terminada la legislatura y
convocar elecciones anticipadas para el 28 de octubre de 1982.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

2. LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS.

2.1. El PSOE en el poder (1982 – 1996)

A estas elecciones concurre el P.S.O.E. como favorito con un programa muy atractivo de
"cambio": promesa de modernizar el país, consiguiendo una calidad de vida europea;
promesa de crear puestos de trabajo (800.000); racionalizar y profesionalizar la
administración, practicando una política de honradez en la gestión, etc. El Partido Socialista
había dejado de ser un partido radical. Los dirigentes que controlaban la Ejecutiva del Partido
desde el Congreso de Suresnes (1974), liderados por los sevillanos Felipe González y Alfonso
Guerra, se esforzaban por dar una imagen de moderación. En el congreso extraordinario de
1979 se eliminó de su ideología el marxismo y entre sus bases estaban las clases medias.

Por todo ello la victoria del PSOE fue aplastante, pues casi el 49 % de los votantes le
eligieron. Esta hegemonía se completó con el triunfo de las elecciones municipales y
autonómicas de 1983. La derecha, representada por A.P., partido liderado por Fraga, se
constituía como principal fuerza opositora. Se mantenían las fuerzas nacionalistas en sus
respectivas zonas, C.i U. en Cataluña y el P.N.V. en Euskadi. Por el contrario la UCD se
desintegró, el CDS apenas consiguió diputados y el PCE vivía los sucesos de la perestroika y
la pérdida de poder en Europa oriental, por lo que en la década de los ochenta el PSOE apenas
tuvo oposición fuerte. La amplia mayoría conseguida en las elecciones de 1982, 1986 y
1989, permitió a los gobiernos del PSOE la aplicación de su programa electoral.

La política se dirigió a sanear la situación económica con medidas de ajuste; completar el


mapa autonómico, con la aprobación de los Estatutos de Autonomía que aún quedaban
pendientes; conseguir un ejército más reducido y en la misma medida más eficaz y
subordinado al poder civil; pactar con la Iglesia una financiación regular de la red de centros
privados de enseñanza primaria; emprender la siempre demorada reforma de la justicia; dotar
al Estado de más recursos con objeto de desarrollar políticas sociales; afirmar la presencia de
España en el ámbito exterior, manteniéndola en la OTAN, forzando la marcha plena a la CEE
y salvaguardando las relaciones bilaterales con Estados Unidos.

El problema consistía ahora en las dificultades de los nuevos gobernantes de cumplir sus
promesas. Existían en esos momentos unas elevadas tasas de paro (en torno, entonces, al 16%
de la población activa). El proyecto de integración en Europa exigía fuertes ajustes
económicos que, tras algunos titubeos, debe comenzarse inmediatamente; debía realizarse una
política de rigor presupuestario, eliminando gastos del estado en contra de las promesas
realizadas de aumentar las prestaciones sociales. Pero, además, había que realizar una política
de cierre de fábricas surgidas en el régimen anterior, inadecuadas por antieconómicas en estos
nuevos momentos, cierre que recibe entonces el nombre eufemístico de reconversión y que
suponía las reducciones de plantilla o el cierre de empresas en los sectores siderúrgico, naval,
de electrodomésticos, etc. Tal política era absolutamente necesaria, pero su aplicación supuso
el total rechazo de los trabajadores del estado que veían como su "partido defensor" se
convertía en su principal agresor, incidiendo en ello la arrogancia de los citados ministros
económicos. Medidas de dudosa eficacia y mal explicadas a la población, como la
expropiación de R.U.M.A.S.A., empresa holding propiedad de Ruiz Mateos, reprivatizada
posteriormente con parecidas características, dañó de forma importante el prestigio del
gobierno. También le produjo un importante desgaste la aparición de los GAL (Grupos

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Antiterroristas de Liberación) o el hecho de que hubiesen prometido un referéndum para


decidir una posible salida de la O.T.A.N. y se viesen ahora en la imposibilidad de realizar tal
medida. La retirada de la OTAN era un error si se quería recobrar presencia internacional y
Felipe González lo había comprendido a tiempo. El referéndum se realizó al final, pero
supuso un importante desgaste político el hecho de que el partido que había solicitado el "no"
en el intento de desgastar al gobierno anterior, hubiese ahora de pedir el "sí".

PREGUNTA EN EL REFERÉNDUM SOBRE LA OTAN (1986)


El gobierno considera conveniente para los intereses nacionales que España permanezca en la Alianza
Atlántica y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos:
1. La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación en la estructura militar
integrada.
2. Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
3. Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de Estados Unidos en España.
¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica, en los términos acordados por el
gobierno de la nación?

En cualquier caso, España ingresa en 1986 en la C.E.E. Tal medida supone un golpe de
prestigio para el gobierno, pero mantiene los problemas económicos. La escasa
competitividad española; las necesidades de ajuste en casi todos los sectores; la
impopularidad de medidas como la implantación de un nuevo impuesto (el I.V.A.), causan un
grave enfrentamiento entre el gobierno y las centrales sindicales: la U.G.T. rompe los lazos
con el P.S.O.E. y se llega, en 1988, a la primera huelga general contra el gobierno.

De todas formas, ante la falta de oposición política, los socialistas ganan de nuevo por
mayoría absoluta las elecciones de 1986. Coincide esto con una fase expansiva de la
economía española, que produce una mejora en esta situación. Lo cierto es que ello no se
tradujo en resultados positivos: impulsados en cierta manera por el gobierno, aparecen
personajes que se enriquecen con rapidez, pero no con actividades empresariales sino con
prácticas especulativas que apenas generan beneficios para la mayoría de la población.
Comenzará una etapa de búsqueda del éxito personal, del dinero fácil, etc. que tendrá su lado
más negativo en la aparición de una importante corrupción administrativa.

Por el lado de las fuerzas de la oposición, la situación era muy negativa. Fraga era incapaz de
hacer subir el techo electoral de A.P. (que pronto se convertiría en el Partido Popular) ante el
hecho de que la sociedad española le identificase todavía con el franquismo. Decidirá ceder el
cargo de Secretario General del mismo a Antonio Hernández Mancha, reservándose el control
del partido puesto que el nuevo Secretario es una persona de escasa categoría política. Una
inadecuada moción de censura contra el gobierno de Felipe González revela totalmente esta
circunstancia y provoca la caída de Hernández Mancha y la pérdida de influencia de Fraga,
que es apartado de la política nacional al conseguir la Presidencia del Gobierno autónomo de
Galicia. El partido iniciará un proceso de reorganización con la toma del poder en el mismo
por parte de José María Aznar, apoyado por personas más jóvenes y dinámicas. Su reto será
a partir de entonces la reorganización del partido, acabando con las disensiones internas y con
el protagonismo de otros personajes. También el dar la imagen ante la opinión pública de un
partido centrado, moderno y alejado de la identificación con la derecha tradicional y con el
franquismo.

Con respecto al P.C.E., tras un proceso de desintegración interna y de sustitución de su líder


histórico, Santiago Carrillo por Gerardo Iglesias, el partido pasa a ser controlado por Julio
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Anguita, quien lo integra en un proyecto político más amplio que toma el nombre de
Izquierda Unida. Desde entonces comienza la lenta recuperación del partido.

En cualquier caso, la incidencia del momento económico favorable y de la Presidencia de la


C.E.E., que España desempeña en 1989, provoca una nueva mayoría del P.S.O.E. en las
elecciones celebradas, lo cual produce la formación del tercer gobierno socialista.

A partir de entonces asistimos a su declive político. El Vicepresidente del Gobierno y


principal colaborador de González, Alfonso Guerra, se ve forzado a dimitir debido al
escándalo suscitado por las actividades de su hermano en 1991. El año 1992 será un año de
gran prestigio para España con la celebración de la conmemoración del V Centenario del
Descubrimiento de América, la Exposición Universal de Sevilla y las Olimpiadas de
Barcelona. También se pone en funcionamiento el Tren de alta Velocidad (A.V.E.). Pero todo
ello se traduce en importantes gastos, muchos de los cuales son innecesarios y perjudiciales
para la marcha económica: la peseta debe ser devaluada y el déficit comercial alcanza su más
baja cotización. El año 1993 agudiza la crisis: se llega ya a 3.000.000 y medio de parados.
Unas nuevas elecciones, convocadas anticipadamente, producen un nuevo triunfo del
P.S.O.E., pero sin mayoría absoluta. Para gobernar deben pactar con los nacionalistas
catalanes, que les hacen pagar caro su apoyo. La aparición de nuevos casos de corrupción
política provocaron un importante descenso del P.S.O.E., que ha perdido la mayoría en las
elecciones celebradas para el Parlamento Europeo y para las Municipales y Autonómicas.

Al final, y presionado por una opinión pública adversa, así como por sus aliados
parlamentarios (C.i U.), Felipe González se ve obligado a convocar nuevas elecciones en
marzo de 1996. El P.P. obtiene mayoría simple de votos, seguido a corta distancia por el
P.S.O.E. Esto hace que el nuevo gobierno, presidido por José Mª Aznar tuviese que contar
con pactos de legislatura con C.I U., P.N.V. y el bloque nacionalista canario.

2.2. Los gobiernos del Partido Popular

El nuevo gobierno del Partido Popular, que conseguía desterrar de la mente de los españoles
el “miedo a la derecha” característico de la etapa de la Transición, se reveló hábil y
negociador en esta primera etapa. El gobierno popular entregó más parcelas de poder en la
gestión a las Comunidades Autónomas y empezó un programa de privatizaciones para
llegar a cumplir los acuerdos de Maastricht. Se inició una lenta disminución en las tasas del
paro y en 1997 España se integró en la estructura militar de la OTAN. Coincidió con un buen
momento económico, que ya había comenzado en la etapa anterior, logrando reducir de forma
importante el paro y cumplir con los criterios de convergencia económica para la integración
en la zona del Euro de la Unión Europea, disminuyendo de forma importante la inflación y el
déficit público. Tales logros fueron presentados como propios por el Partido Popular (la
famosa frase “España va bien” de José Mª Aznar), coincidiendo también con un descenso de
la conflictividad en el País Vasco.

Además, el Partido Socialista se enfrentaba con fuertes problemas internos y con una
importante desunión entre sus filas. Felipe González dimitió como Secretario General,
imponiendo como sucesor a Joaquín Almunia, frente a quienes esperaban una renovación más
amplia del partido que dejase atrás lastre negativo. Ello se manifestó cuando, para robustecer
su liderazgo, Almunia decidió convocar unas “primarias”: elecciones internas dentro del
partido para designar a quien sería su candidato a Presidente del Gobierno. Contra todo
16
HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

pronóstico fueron ganadas por su oponente, José Borrel, suceso que produjo una extraña
“bicefalia” en el partido que perjudicó gravemente su imagen. A ello se sumó el
procesamiento de José Barrionuevo, anterior ministro del Interior, y de sus colaboradores,
acusados de graves delitos de guerra sucia contra el terrorismo de E.T.A., así como sus
condenas a penas de cárcel.

Así las cosas, aprovechando el buen momento económico y la crisis de sus adversarios, Aznar
decidió convocar nuevas elecciones en el año 2000, elecciones que supusieron un fuerte
descalabro electoral para los socialistas, dimitiendo Almunia como Secretario General, al
asumir la responsabilidad del fracaso. En el año 2000 el PP ganó de nuevo las elecciones,
ahora con mayoría absoluta. Durante los últimos cuatro años de gobierno popular, se logró
reducir el paro, aunque continuó en las tasas más elevadas de la Europa occidental, se llevaron
a cabo reformas importantes como la de enseñanza (LOCE) y se logró cumplir la normativa
necesaria en los criterios de Maastricht para entrar en la unión monetaria, al conseguir la
bajada de la inflación y la reducción del gasto público. La mayoría absoluta no hizo necesaria
la participación de los nacionalistas en el gobierno y las relaciones con estos partidos se
enfriaron rápidamente. Por otra parte se logró, mediante medidas legislativas y con la presión
policial, la reducción de los atentados de ETA. La mejora económica del país y su posición
geográfica de entrada a Europa fueron la causa de la llegada de numerosos inmigrantes en la
segunda legislatura del gobierno del PP. También España participó en el conflicto de Irak
enviando tropas al país asiático en colaboración con Estados Unidos y Reino Unido, a pesar
de la contestación popular.

Mientras, el P.S.O.E. decidía renovarse y elegía nuevo Secretario General a Rodríguez


Zapatero, persona no vinculada con los pasados errores y proclive a la renovación del
partido.

En las elecciones celebradas en marzo de 2004, el Partido Popular perdió las elecciones en
beneficio del PSOE (164 diputados frente a 148). Tres días antes de la jornada electoral se
produjeron los gravísimos atentados en los trenes de acceso a Madrid, llevados a cabo por
integristas islámicos y que provocaron la muerte de 192 personas.

Tras las elecciones llega a la presidencia de gobierno el socialista José Luís Rodríguez
Zapatero, quien gobierna sin dificultades a lo largo de toda la legislatura gracias a los
acuerdos alcanzados con varios partidos políticos (IU, ERC, BNG, CC, CHA). La primera
medida adoptada por el nuevo gobierno fue la retirada de las tropas españolas de Irak, lo que
provoca un considerable enfriamiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Posteriormente se aprueban varias leyes como la de Reforma de la Enseñanza (LOE) y las
reformas de varios Estatutos Autonómicos (alguno de ellos pendientes de ser ratificados en
espera de un dictamen del tribunal Constitucional). Otras leyes aprobadas con gran
contestación han sido la de la Memoria Histórica y la del matrimonio homosexual. En esta
legislatura se vota la Constitución Europea, si bien la participación electoral fue únicamente
del 41%.

Una grata noticia fue el alto al fuego anunciado por ETA el 21 de marzo de 2006, si bien éste
quedó roto con el atentado en la T-4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre del mismo
año, en el que fallecieron dos inmigrantes ecuatorianos. ETA ha vuelto a actuar matando a
dos guardias civiles de servicio en Francia y a un exconcejal socialista en las vísperas de las
elecciones generales.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

A fecha de hoy, José Luís Rodríguez Zapatero ejerce las tareas de Presidente de Gobierno
gracias a los resultados obtenidos en las elecciones generales del 9 de marzo de 2008, al
obtener un aumento de votos que le llevan a conseguir 169 diputados, frente a los 154 del PP,
dándose además la circunstancia de que los partidos que le habían apoyado en la legislatura
anterior sufren un descenso importante (ERC pasa de 8 a 3 diputados e IU de 5 a 2). En esta
ocasión el presidente fue votado en la 2º sesión de investidura con mayoría simple, al no
alcanzar acuerdos con otros partidos. El gobierno empieza su mandato teniendo que hacer
frente a una caída de la economía, que se evidencia en un retroceso de la construcción y en un
aumento de la inflación (4,2%, por encima de la media de la UE) y a la lucha contra ETA,
que continúa con atentados esporádicos pero también mortales.

2.3. Los gobiernos del PSOE (2004-2011)

Las primeras medidas del nuevo gobierno marcaban distancias con la etapa anterior: retirada
de las tropas españolas de Irak, derogación del trasvase del Ebro… Desde el punto de vista
económico es una etapa de crecimiento espectacular, un modelo económico basado en la
construcción y en el turismo, España crece a un ritmo más rápido que los países de nuestro
entorno. En lo social se ponen en marcha algunas medidas: la regulación de 580.000
inmigrantes en 2006, la aprobación del matrimonio homosexual, la aprobación de la Ley
antitabaco y la Ley de dependencia. Las elecciones de 2008 revalidan el triunfo de Zapatero.
Si la legislatura anterior había sido de crecimiento y un deterioro de la economía al final, en
esta, la crisis –negada machaconamente por el Gobierno al principio de su andadura- estará
omnipresente. El ejecutivo de Zapatero pone en marcha un amplio abanico de medidas para
enderezar la economía que genera un profundo malestar: reforma laboral, recortes sociales de
todo tipo (12 de mayo de 2010)… pero nada puede evitar el colapso económico del sector
financiero y el de la construcción, pilares en los que se asentaba el crecimiento de la etapa
anterior. El paro alcanza la cifra récord de casi 5 millones de personas. En este clima el PP
gana las elecciones autonómicas, de manera aplastante, en gran parte de las comunidades en
mayo de 2011, es sólo un anticipo de lo que pasará el día 20 de noviembre, en esa fecha se
desarrollan elecciones generales anticipadas que dan la mayoría absoluta al Partido Popular
liderado por Mariano Rajoy.

3. LA INTEGRACIÓN DE ESPAÑA EN EUROPA

España ingresó en la Comunidad Europea en 1986, casi treinta años después de su


constitución. Las razones de este retraso fueron esencialmente políticas: el carácter
antidemocrático del régimen franquista llevó a la CEE a rechazar las peticiones de integración
española. Además, su estructura económica y social presentaba un notable retraso respecto a
la de los países comunitarios. La integración española fue el resultado de una actitud favo-
rable por ambas partes en la que pesaron factores políticos y económicos.

Políticamente, la muerte de Franco (1975), la celebración de elecciones democráticas (1977)


y la promulgación de la Constitución (1978), permitieron a España iniciar las conversaciones
para el ingreso en la CEE. Por parte europea, el deseo de construir una Europa unida suponía
la integración de nuevos miembros y España era un país que, a lo largo de su historia, había
participado activamente en los acontecimientos europeos, salvo breves períodos de
aislamiento. Además, la Comunidad veía en la integración una forma de afianzar en España la
naciente democracia y el estado de derecho.
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Económicamente, la crisis de 1975 sacó a la luz las graves limitaciones de la economía


española encubiertas durante la etapa desarrollista. La incorporación a la CEE ofrecía la
posibilidad de paliar los efectos negativos de la crisis y de acercar el nivel económico al
europeo. Así, en 1977 España inició un programa de reformas alcanzado por consenso (Pactos
de la Moncloa) que constituyeron un elemento clave para poder presentar su integración con
posibilidades de éxito. Por su parte, la Comunidad, obligada a competir con EEUU y Japón en
una progresiva globalización económica, veía interesante la incorporación de nuevos
miembros que aportasen diversificación productiva y mercado de consumo.

Las negociaciones para la adhesión fueron .difíciles, pues España ofertaba productos agrícolas
y. pesqueros, que podían competir con los de otros países comunitarios. Finalmente,
culminaron con la firma del Tratado de Adhesión (1985), que entró en vigor el 1 de enero de
1986.
Firmado, el 12 de junio de 1985, el tratado de adhesión a la CEE, la integración se produjo de manera efectiva
el 1 de enero del año siguiente. Al fin se iniciaba el proceso de homologación de las instituciones, de las
estructuras productivas y de las reglas de gestión económica de los países de nuestro entorno occidental.
La ruptura del aislamiento supuso la apertura de la economía y el abandono del proteccionismo. España
disponía de un periodo transitorio de siete años para desmantelar gradualmente sus barreras arancelarias y
adoptar la Tarifa Exterior Común. Para Fuentes Quintana, en 1985 finalizaba una larga etapa abierta en 1890,
denominada el modelo castizo, caracterizado por el cierre del mercado interior mediante la protección y su
muy lenta apertura. La nueva fase abierta debía basarse en plena apertura hacia el exterior, estabilidad
económica, liberalización e implantación de la competencia y modernización del sector público.
La integración española se produjo en el momento en el que tenía lugar, a partir de la firma, en 1986, del Acta
Única, la transformación de la CEE de simple unión aduanera en mercado único, cuya construcción se
desarrolló entre el 1 de enero de 1987 y el 31 de diciembre de 1993, los mismos siete años en los que España
debió adaptar su economía a la competencia. Mercancías, personas y capitales podían circular libremente, con
algunas limitaciones, por el interior de la Europa comunitaria.
Los efectos de la integración en Europa han sido muy positivos para la economía española. El proceso de
apertura al exterior, siempre beneficioso (el consumidor puede acceder a productos mejores y más baratos),
mejoró la renta real. La competencia externa eliminó a los menos eficientes y disciplinó a todos, que
dirigieron sus esfuerzos hacia las actividades en las que existían ventajas comparativas. Para Myro la
integración ha culminado el proceso de apertura al exterior iniciado en 1959. El grado de apertura ha
alcanzado niveles semejantes a los de los grandes países comunitarios (30%)

Sánchez Marroyo, F. La España del S. XX. Economía, demografía y sociedad. Edit. Istmo. Madrid, 2003

3.1. Consecuencias de la integración

La tardía incorporación de España a la CEE la colocó entre los países periféricos, con un claro
retraso respecto al espacio central europeo. La adecuación a la Europa desarrollada ha
requerido un serio esfuerzo, que ha acarreado situaciones conflictivas pero necesarias, ya que,
en caso de no llevarse a cabo, la distancia habría sido cada vez mayor. Los efectos positivos
de la integración empiezan a notarse a medio y largo plazo.

Consecuencias políticas

Cuando España ingresó en la CEE tenía un reciente sistema democrático. Su integración en la


Comunidad y en sus instituciones reforzó el compromiso con la democracia y el Estado de
Derecho.
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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

Consecuencias económicas

En el momento de la adhesión la economía española presentaba un claro retraso respecto a la


europea. Los indicadores económicos básicos estaban entre los más bajos de la Comunidad: la
tasa de paro era el doble; y su PIB, renta per cápita y competitividad eran claramente
inferiores. Las actividades económicas presentaban también un notable retraso que se traducía en
una baja productividad y en una menor competitividad de los productos españoles que resultaban
más caros y de peor calidad que los de los otros socios comunitarios.

En estas circunstancias, la adhesión a la CEE ha tenido repercusiones positivas y negativas:

 Ha puesto fin a décadas de aislamiento y de evolución económica divergente respecto


a los países de Europa Occidental. La economía española se ha abierto definitivamente
y ha accedido a un mercado de más de 375 millones de consumidores.
 España ha tenido que realizar reformas para adaptar su economía a la comunitaria y
adoptar las políticas internas de la Unión sobre agricultura, pesca, industria, transportes,
comercio, etc. Ello ha exigido un notable esfuerzo de modernización técnica; aumento
de la calidad, productividad y competitividad; y cuidado medioambiental.
 En este esfuerzo ha contado con ayudas económicas (siendo el país más beneficiado
por los fondos estructurales y el fondo de cohesión) y ha participado en proyectos
europeos (redes transeuropeas de transporte, cooperación industrial, I+D).
 Los indicadores económicos han mejorado:
o El PIB per cápita ha crecido por encima de la media europea (pasando de un
70% en el986 a un 86,6% en el 2000), aunque todavía las disparidades
regionales son muy grandes.
o La moneda ganó estabilidad al ingresar en el Sistema Monetario Europeo y
posteriormente en la Unión Económica y Monetaria.

Consecuencias sociales

Al ingresar en la CEE, España carecía de un estado del bienestar homologable al de los otros
miembros. Desde entonces las Administraciones públicas dedicaron una parte creciente del
gasto a su creación y consolidación, a pesar de la coyuntura económica adversa, con dos
profundas recesiones.

Así, y a costa de un fuerte endeudamiento, se produjo un notable aumento de las prestaciones


sociales y la universalización de los servicios públicos básicos, como la sanidad y la educación, poniéndose
fin a una carencia histórica fundamental que diferenciaba a España de los países más
avanzados de Europa.

3.2. Situación actual de España en Europa y perspectivas

a) La situación actual de España en la UE viene dada por estos rasgos:

- Su superficie y su población la sitúan como el segundo estado comunitario más extenso,


después de Francia, y el quinto más poblado, tras Alemania, Reino Unido, Francia e Italia,
aunque, en relación con su superficie, su densidad de población es baja.

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HISTORIA DE ESPAÑA, SEGUNDO DE BACHILLERATO TEMA18: LA ESPAÑA ACTUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EUROPA

- Sus características económico-sociales la colocan entre los países "periféricos'' de la


UE. Aunque el balance de la integración ha sido positivo, no puede olvidarse la distancia
que todavía separa a España de los países que van en cabeza de la UE y de la media
comunitaria en gran número de indicadores básicos, tanto económicos (PIB, población
activa, tasa de paro) como sociales (salarios medios, cuantía de las pensiones). La plena
integración es un proceso a largo plazo, en el que deberán proseguir las acciones
encaminadas a lograr la convergencia con los países más avanzados.

- Su situación geoestratégica, en el extremo suroeste del continente europeo y en una


encrucijada de mares y continentes, favorecen su papel de mediación entre la UE y los
ámbitos atlántico y mediterráneo.

b) La futura ampliación de la Unión hacia los países de Europa Central y Oriental, con
indicadores socioeconómicos más bajos que los españoles, puede tener diversas repercusiones:

- Supondrá un nuevo reparto de los fondos estructurales cuya cuantía será menor para
España pues con las nuevas adhesiones subirá su nivel respecto a la media comunitaria.

- La ampliación del mercado único acrecentará las posibilidades de mercado para los
productos y los capitales españoles. Pero también incrementará la competencia en la venta de
productos (las importaciones de los países candidatos resultarán más baratas) y en la
atracción de inversiones extranjeras, cuyo descenso podría ocasionar una disminución de la
productividad y del empleo españoles.

- Para evitar estos efectos negativos es necesario aumentar la competitividad de los


productos españoles, que actualmente no depende tanto del precio de venta o de los costes
de producción como del contenido tecnológico, la calidad, el diseño, la diferenciación y la
participación en redes comerciales exteriores. También es imprescindible mantener la esta-
bilidad económica, que actúa como factor atractivo de las inversiones.

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Common questions

Con tecnología de IA

During Spain's transition from dictatorship to democracy, the primary challenges included internal political opposition from hardliners within the Francoist regime, economic instability, and societal tensions resulting in public unrest . The regime faced issues related to public order compounded by terrorism and political protests demanding democratic changes, which further exacerbated tensions . There was also the complexity of managing disagreements among newly legalized political parties and factions, requiring delicate negotiations to ensure acceptance of a democratic government . The democratic transition necessitated balancing demands for rapid change against the entrenched rights and institutions of the Francoist establishment, all within a largely divided society .

Spain's economic conditions in the late 1970s were dire, marked by high inflation and rising unemployment due to the oil crisis of 1973, which spurred urgent political and social reforms . The economic challenges necessitated reaching agreements like the Pactos de la Moncloa in 1977, a consensus across political and social spectrums to stabilize the economy while laying the groundwork for drafting a new constitution . The dire state of the economy pushed for liberalization and reform to align with European standards, ultimately influencing policies directed towards modernizing the economy and enhancing democratic structures . The subsequent reforms were driven by the need to create stable economic conditions that could support a newly democratizing political system, as a means to also encourage foreign investment and integration into broader European markets .

Spain's integration into the European Community necessitated significant economic policy shifts to meet European standards. It required dismantling protectionist barriers and moving towards a more open market economy, challenging decades of isolated economic practice . The integration effort involved modernizing industries and improving competitiveness, driven by the need to match the more advanced economies of other European nations. This included adopting new trade policies, liberalizing investment, and structuring monetary systems compliant with the European Monetary System . Moreover, alignment with the European Economic Community's policies provided access to structural funds which supported economic reforms and modernization, crucial for improving productivity and economic performance in alignment with European markets .

The "Pactos de la Moncloa" played a critical role in stabilizing Spain's economy during the democratic transition by facilitating broad consensus among political parties, labor unions, and employer associations to address the economic challenges intensified by the global oil crisis . The agreements aimed at controlling inflation, stimulating economic growth, and reducing unemployment through coordinated economic policies and reforms . The pacts sought to achieve macroeconomic stability by agreeing on measures that would limit public spending and reform tax structures, in effect, creating a supportive environment for democratic governance and easing the tensions associated with economic dislocation during a politically fragile period . These measures were designed to stabilize the economy, fostering social peace and political stability necessary for the nascent democracy .

Upon integration into the European Community, Spain faced major challenges in aligning its economy, primarily due to its lagging economic indicators like high unemployment, inflation, and technological backwardness compared to other member states . The country's protectionist policies had fostered industries that were inefficient and unable to compete on the open market, necessitating comprehensive structural reforms. These reforms involved modernizing the industrial sector, improving productivity, and addressing regional disparities, often creating socio-economic tensions . Additionally, Spain needed to adopt the Common Agricultural Policy and liberalize trade to comply with EC standards, which required painful adjustments for sectors previously shielded by tariffs . Despite these challenges, significant EU funding aided Spain's infrastructural and economic adjustments, ultimately facilitating its convergence towards a competitive market economy .

The political climate in Spain significantly shifted following the general elections of 1977, marking a notable transition towards democracy characterized by the legitimization of political pluralism and decentralization of power . These elections, which saw the emergence of a more centrist political spectrum, led to the dissolution of Francoist structures and introduced legislative processes grounded in democratic principles, paving the way for drafting Spain's new constitution . It was a period marked by engagement across the political divide, with cooperation necessary among various groups that had been underground or banned, facilitating a consensus-driven political environment . The results indicated the electorate's preference for reformative yet orderly change, as demonstrated by the widespread approval of centrist parties .

King Juan Carlos I played a pivotal role in facilitating Spain's transition from dictatorship to democracy by encouraging dialogue and emphasizing consensus. His public support for a full democracy was articulated during speeches, such as reaffirming the intent to reach a full democracy before the U.S. Congress, which helped create an environment that encouraged reform and democratization . His stance against the ineffective administration of Arias Navarro set the stage for political change . The King also, through careful negotiation and leveraging legal frameworks like 'de ley a ley', contributed to managing the transition with a sense of continuity to avoid alienating different factions of the Spanish society, hence minimizing resistance .

Spain's regional policies were significantly influenced by European integration, which mandated compliance with the EU's cohesion and regional development strategies . To meet these standards, Spain had to adopt a more decentralized approach to governance, empowering its autonomous communities to engage directly with the EU in developmental initiatives . This shift was critical in addressing regional imbalances, as substantial EU structural funds were channeled towards less developed areas to enhance infrastructure, education, and technology, striving for economic parity with more prosperous regions . The emphasis on regional policy was part of broader EU goals to foster convergence and competitiveness across member states, aligning Spain's regional strategies with long-term European objectives .

Spain's integration into the European Community led to significant advancements in its social policies, aligning them with European standards and norms. This included the creation and expansion of welfare programs that improved public services such as health and education, addressing historical deficiencies in social infrastructure . The integration necessitated reforms and investments, bolstered by European funds, which helped develop a more comprehensive social security system and increase social spending despite economic constraints . It also spurred initiatives for environmental protection, workers' rights, and gender equality as part of broader European agendas, gradually leading to societal transformations that mirrored those in more developed member states .

The constitutional reform process initiated after the 1977 elections was significant as it laid the foundation for modern democratic governance in Spain. It provided a framework for transitioning from an authoritarian regime to a constitutional monarchy, endorsing principles such as political pluralism, civil liberties, and regional autonomy . The process involved extensive negotiations among various political factions, including former political exiles and democratic reformers, ensuring that the draft reflected a broad consensus and addressed historical grievances . The new constitution, enacted in 1978, represented a legal and symbolic break from Francoism, serving as the backbone for democratic institutions and processes vital for Spain's political stability and international legitimacy .

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