Universidad de Panamá
Centro Regional Universitario de Panamá Oeste
Facultad de Ciencias de la Educación
Licenciatura en Educación Primaria
Historia de la relación de Panamá con Estados Unidos
La vigencia del Tratado Hay-Bunau-Varilla y la lucha por la
soberanía en la zona Canal de Panamá
Integrantes:
Imary Atencio
8-1019-864
Nathaly Sánchez
9-770-1257
Docente:
Epifanio, Asprilla
Fecha de entrega:
16 de mayo de 2025
Índice
Introducción ............................................................................................... 1
Antecedentes históricos de la construcción del canal ................................ 2
El Tratado Hay-Bunau-Varilla: Contexto histórico y contenido ............... 3
Consecuencias políticas, económicas y sociales del tratado ...................... 4
Movimientos sociales y políticos por la soberanía ..................................... 5
El 9 de enero de 1964 y su impacto histórico ............................................. 6
La firma de los Tratados Torrijos-Carter ................................................... 7
Transición y recuperación total del Canal .................................................. 8
¿Sigue vigente el Tratado Hay-Bunau-Varilla? ......................................... 9
Conclusión ................................................................................................ 10
Introducción
La historia del Canal de Panamá es mucho más que una obra de
ingeniería. Es un reflejo de los desafíos, conflictos y aspiraciones de un
pueblo que, a lo largo del tiempo, ha luchado incansablemente por
ejercer su soberanía y defender su identidad nacional. El Canal, por su
posición geográfica y estratégica, ha sido desde el siglo XIX objeto de
interés para las grandes potencias mundiales. Panamá, por su parte, ha
tenido que encontrar su lugar en medio de estos intereses globales.
Uno de los momentos más controversiales y determinantes en esta
historia es la firma del Tratado Hay-Bunau-Varilla, un acuerdo que
cedió el control de una parte del territorio panameño a Estados Unidos
apenas días después de que Panamá declarara su independencia de
Colombia. Este tratado, redactado sin la participación directa del pueblo
panameño, fue el inicio de una relación desigual que marcó el rumbo
del país por casi un siglo.
A través de este trabajo se busca analizar profundamente el contexto
histórico que dio origen a este tratado, sus consecuencias en los ámbitos
político, económico y social, y la evolución de la lucha panameña por
recuperar su soberanía. También se discutirá la vigencia del tratado en
la actualidad, no desde el punto de vista legal, sino desde su impacto
simbólico, histórico y educativo.
Antecedentes históricos de la construcción del canal
Desde el siglo XVI, cuando el explorador Vasco Núñez de Balboa cruzó
el istmo panameño y descubrió el Mar del Sur (hoy Pacífico), surgió la
idea de construir una ruta que conectara ambos océanos. Esta idea cobró
fuerza durante la era colonial y, más adelante, en el siglo XIX, cuando
el auge del comercio mundial hizo más evidente la necesidad de un
canal interoceánico.
En 1880, el gobierno francés inició la construcción del canal bajo la
dirección de Ferdinand de Lesseps, famoso por haber construido el
Canal de Suez. Sin embargo, el proyecto fracasó por causas como la
corrupción, la mala planificación, enfermedades tropicales, y la
topografía montañosa del istmo. Este fracaso dejó una enorme deuda
financiera y muchas vidas perdidas, y el proyecto fue abandonado en
1889.
A inicios del siglo XX, Estados Unidos, impulsado por su crecimiento
económico y militar, retomó la idea del canal. Inicialmente negociaron
con Colombia, de la cual Panamá formaba parte. Pero ante la negativa
del Senado colombiano de ratificar el tratado propuesto, Estados
Unidos optó por apoyar la independencia de Panamá. El 3 de noviembre
de 1903, con la protección de barcos de guerra estadounidenses,
Panamá se separó de Colombia y, pocos días después, comenzó a
negociar con EE.UU. para construir el canal, lo que llevó a la firma del
Tratado Hay-Bunau-Varilla.
El Tratado Hay-Bunau-Varilla: Contexto histórico y
contenido
El Tratado Hay-Bunau-Varilla fue firmado el 18 de noviembre de 1903,
apenas quince días después de la proclamación de la República de
Panamá. Este tratado fue negociado entre el Secretario de Estado de los
Estados Unidos, John Hay, y el ingeniero francés Philippe Bunau-
Varilla, quien representaba al gobierno panameño sin haber sido electo
ni haber recibido instrucciones del pueblo.
El contenido del tratado era altamente favorable para Estados Unidos.
Entre las cláusulas más importantes se encontraban:
• El derecho perpetuo para EE.UU. de ocupar y controlar una franja
de 10 millas de ancho atravesando el país (la Zona del Canal).
• Autorización para construir, operar, proteger y defender el Canal.
• El derecho a establecer bases militares y a intervenir en los
asuntos internos de Panamá para garantizar la seguridad del canal.
• Un pago de $10 millones y un canon anual de $250,000 para el
gobierno panameño.
Este tratado fue criticado desde el principio por su falta de legitimidad.
Bunau-Varilla actuó sin consulta ni consentimiento del pueblo
panameño, y el tratado fue redactado en inglés, lo que dificultó su
comprensión y análisis por parte de los líderes locales. Fue una
imposición que simbolizaba la subordinación de Panamá frente a los
intereses de una potencia extranjera.
Consecuencias políticas, económicas y sociales del tratado
Las consecuencias del Tratado Hay-Bunau-Varilla se sintieron en todos
los aspectos de la vida nacional panameña. En el plano político,
significó una gran pérdida de soberanía. Panamá, siendo una nación
recién nacida, fue privada del control sobre parte de su propio territorio,
lo cual limitó su capacidad para desarrollarse de manera autónoma.
En lo económico, aunque la construcción del canal generó empleo y
actividad económica, la mayor parte de los beneficios quedaron en
manos de empresas y ciudadanos estadounidenses. Los panameños que
trabajaban en la Zona del Canal recibían menores salarios, eran
discriminados por su nacionalidad y color de piel, y carecían de los
mismos derechos que los trabajadores estadounidenses.
En el plano social, el tratado creó una división profunda entre la Zona
del Canal y el resto del país. Mientras que en la zona se gozaba de
infraestructura moderna, salud gratuita y servicios eficientes, en el resto
del país prevalecía la pobreza y el subdesarrollo. Esta desigualdad
generó tensiones y resentimientos que fueron acumulándose por
décadas.
Además, la constante presencia militar estadounidense y su derecho de
intervención contribuyeron a la inestabilidad política en Panamá,
limitando su soberanía y afectando su desarrollo democrático.
Movimientos sociales y políticos por la soberanía
A lo largo del siglo XX, distintos sectores de la sociedad panameña se
organizaron para exigir una revisión del tratado y la recuperación de la
Zona del Canal. Intelectuales, estudiantes, obreros, campesinos y
políticos formaron parte de un movimiento creciente que veía en el
tratado una ofensa a la dignidad nacional.
Durante los años 30 y 40, ya se realizaban protestas pacíficas,
publicaciones y discursos que denunciaban el control extranjero. En los
años 50, el movimiento se fortaleció con la participación activa de
estudiantes universitarios, quienes exigían la presencia de la bandera
panameña en la Zona del Canal como símbolo de soberanía compartida.
Este movimiento no solo fue político, sino también cultural. Poetas,
artistas y músicos también expresaron su rechazo al tratado y su amor
por la patria a través de sus obras. Fue una lucha de identidad y
dignidad, que unió a generaciones enteras en una causa común.
El 9 de enero de 1964 y su impacto histórico
El 9 de enero de 1964, conocido como el Día de los Mártires, es una
fecha clave en la historia panameña. Ese día, un grupo de estudiantes
intentó izar la bandera nacional en una escuela secundaria de la Zona
del Canal, en cumplimiento de un acuerdo previo. Sin embargo, fueron
confrontados por ciudadanos estadounidenses que se negaron a
permitirlo.
La situación escaló rápidamente en un conflicto violento. Tropas de la
Zona del Canal intervinieron, y los enfrentamientos se extendieron por
la ciudad de Panamá. El saldo fue trágico: 22 panameños murieron, más
de 500 resultaron heridos, y decenas de propiedades fueron destruidas.
Este hecho conmocionó al país y al mundo entero. El gobierno
panameño rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos, y la
comunidad internacional comenzó a prestar atención a las demandas de
Panamá. Este evento marcó un antes y un después: ya no era posible
ignorar el clamor popular por la soberanía total.
La firma de los Tratados Torrijos-Carter
A raíz de la presión internacional y del desgaste político, se iniciaron
negociaciones formales entre Panamá y Estados Unidos. El general
Omar Torrijos, líder del gobierno panameño, asumió el papel de
negociador principal. Después de años de conversaciones, el 7 de
septiembre de 1977 se firmaron los Tratados Torrijos-Carter.
Estos tratados constaban de dos partes:
1. Tratado del Canal de Panamá, que establecía el traspaso gradual
del control del canal a Panamá, culminando el 31 de diciembre de
1999.
2. Tratado de Neutralidad Permanente, que garantizaba que el canal
permanecería abierto y neutral para todos los países, incluso
después de ser traspasado a Panamá.
La firma de estos tratados fue celebrada como un gran triunfo.
Representó el reconocimiento de la lucha de un pueblo y el respeto a su
soberanía. Además, posicionó a Panamá como un ejemplo de
resistencia pacífica ante la injusticia internacional.
Transición y recuperación total del Canal
Durante las dos décadas siguientes, Panamá se preparó para asumir la
responsabilidad total del Canal. Se llevaron a cabo capacitaciones, se
fortalecieron las instituciones, y se creó la Autoridad del Canal de
Panamá (ACP), una entidad autónoma y eficiente.
El 31 de diciembre de 1999, Panamá tomó oficialmente el control del
Canal. Fue un momento histórico cargado de emoción y orgullo. Desde
entonces, la administración panameña ha demostrado una alta
capacidad técnica y financiera, convirtiendo el canal en uno de los
principales motores económicos del país.
La recuperación del Canal también permitió nuevas inversiones,
expansiones (como la ampliación inaugurada en 2016), y mejoras en
infraestructura nacional, beneficiando directamente al pueblo
panameño.
¿Sigue vigente el Tratado Hay-Bunau-Varilla?
Desde el punto de vista jurídico, el Tratado Hay-Bunau-Varilla ya no
tiene vigencia. Fue reemplazado por los Tratados Torrijos-Carter, los
cuales anularon sus disposiciones. Sin embargo, su impacto histórico,
simbólico y educativo sigue muy presente.
El tratado sigue siendo estudiado como ejemplo de cómo las grandes
potencias pueden imponer sus intereses sobre países más pequeños.
También es una advertencia sobre los peligros de firmar acuerdos sin
participación ciudadana ni transparencia. En la memoria colectiva
panameña, este tratado representa tanto una herida como una lección de
lucha y resistencia.
Conclusión
La historia del Tratado Hay-Bunau-Varilla es uno de los capítulos más complejos y
decisivos de la historia panameña. A través de este tratado, firmado en 1903 sin la
participación ni consentimiento del pueblo panameño, se inició un largo periodo de
control extranjero sobre una parte estratégica del territorio nacional. Este tratado fue una
clara muestra del desequilibrio de poder entre una nación naciente como Panamá y una
potencia imperial como Estados Unidos, que en aquel momento buscaba asegurar su
hegemonía económica y militar en el continente.
Durante casi un siglo, el pueblo panameño vivió con la dolorosa realidad de ver parte de
su territorio ocupado, su soberanía limitada y sus decisiones influenciadas por intereses
ajenos. Sin embargo, este mismo tratado, que en un principio simbolizó sometimiento,
también fue el motor que encendió el sentimiento nacionalista, el deseo de justicia y la
determinación de recuperar lo que legítimamente le pertenecía a Panamá.
La lucha por la soberanía canalera no fue fácil ni inmediata. Fue una batalla larga, que
abarcó generaciones de panameños que resistieron con valentía desde distintos frentes:
en las calles, en las aulas, en los medios de comunicación, en los foros internacionales y
en las negociaciones diplomáticas. Desde los estudiantes mártires del 9 de enero de 1964
hasta los líderes políticos como Omar Torrijos, todos contribuyeron con coraje a escribir
una historia de dignidad y autodeterminación.
La firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977 fue el reconocimiento oficial de esa
lucha, y el traspaso del canal a manos panameñas en 1999 fue la culminación de un sueño
nacional. Desde entonces, Panamá ha demostrado que es capaz de administrar con
excelencia una de las rutas comerciales más importantes del mundo, beneficiando
directamente al pueblo panameño y al desarrollo del país.
Aunque el Tratado Hay-Bunau-Varilla ya no tiene vigencia legal, su memoria permanece
viva. Es una advertencia de los peligros de permitir que otros decidan por nosotros, pero
también es un recordatorio del poder de la unidad nacional. Nos enseña que los
panameños, cuando se lo proponen, son capaces de superar cualquier obstáculo con
determinación, dignidad y amor por la patria.