III La obra de arte vanguardista
[Link] problemática de la categoría de obra
El empleo del concepto de obra de arte, referido a los productos de vanguardia trae
problemas. La crisis del concepto de obra provocada por los movimientos de
vanguardia no es obvia, o que la discusión parte de falsas premisas ( esto se puede
objetar). La descomposición de la tradicional unidad de la obra se puede mostrar de
manera formal como tendencia colectiva de la modernidad. La coherencia y la
independencia de la obra se cuestionan y se destruyen metódicamente
Bubner _ de ello no necesariamente se desprende que la estética deba renunciar al
concepto de obra. Bubner piensa en el regreso al kantismo como la única estética
actual. Las únicas obras que cuentan hoy son aquellas que ya no son obras. Adorno:
obra en un doble sentido: por un lado, en un sentido general ( el arte moderno todavía
tiene carácter de obra); por otro, en el sentido de obra de arte orgánica (Adorno habla
de obra redonda) y es este concepto limitado el que destruye la vanguardia. Distinguir
entre un significado general del concepto de obra y un determinado uso histórico. La
obra de arte es una unidad de generalidades y particularidades. Esta unidad, se realiza,
de modos muy diversos en las distintas épocas del desarrollo del arte. EN las obras de
arte orgánicas (simbólicas) la unidad de lo general y lo particular se da sin mediaciones;
en las obras inorgánicas (alegóricas), por el contrario, entre las que están las obras de
vanguardia, hay mediación. Unidad: en el caso extremo sólo lo produce el receptor.
Adorno señala con razón que “incluso donde el arte (…) consiste en una discrepancia y
disonancia extrema, hay también momentos de unidad; sin ellos no estaría la
disonancia. La obra de vanguardia no niega la unidad en general (aunque incluso esto
intentaron los dadaístas), sino un determinado tipo de unidad, la conexión entre la
parte y el todo característica de las obras de arte orgánicas.
La argumentación precedente sirve para replicar a los teóricos que mantienen que la
categoría de obra está definitivamente anticuada, los movimientos históricos de
vanguardia desarrollaron actividades cuya comprensión requiere el uso de la categoría
de obra. Va más allá de la liquidación de la categoría de obra: es la liquidación del arte
como una actividad separada de la praxis vital. En sus manifestaciones extremas, los
movimientos de vanguardia se refieren negativamente a la categoría de obra. Los
ready mades de Duchamp tienen sentido en conexión con la categoría de obra. Firmar
hace a la obra individual e irrepetible, se estampa sobre el producto en serie. Se
cuestiona el concepto de esencia del arte. La provocación de Duchamp se dirige contra
la instituciones social de arte, ya que la obra de arte pertenece a esa institución, el
ataque le afecta. Es un hecho histórico que después de los movimientos de vanguardia
se han seguido produciendo obras de arte, que la institución social de arte resistió el
ataque de la vanguardia.
Una estética de nuestro tiempo no puede ignorar las modificaciones que los
movimientos de la vanguardia causaron en el ámbito del arte, y que el arte se halla
desde hace tiempo en una fase posvanguardista. Esta se caracteriza por la restauración
de la categoría de obra y por la aplicación con fines artísticos de los procedimientos
que la vanguardia ideó con intención antiartística. No es una traición a los fines de los
movimientos de vanguardia (superación de la institución social de arte, unión del arte
y de la vida) sino el resultado de un proceso histórico. El fracaso del ataque de los
movimientos históricos de vanguardia contra la institución arte, su incapacidad para
reintegrar el arte a la praxis vital lleva a la institución arte como algo separado de la
praxis vital. El ataque la muestra como institución y descubrió su principio en la
(relativa) discontinuidad de arte en la sociedad burguesa. Todo arte posterior a los
movimientos históricos de vanguardia en la sociedad burguesa se ajusta a este hecho:
puede darse por satisfecho con su status de autonomía, o emprender iniciativas que
acaben con ese status, pero lo que no puede es negar el status de autonomía y creer
en la posibilidad de un efecto inmediato.
Lo que refiere la categoría de obra no sólo es restaurado desde el fracaso de la
intención vanguardista de reintegrar el arte a la praxis vital, sino que incluso se amplia.
El objet trouvé, la cosa que no es el resultado de un proceso de producción individual,
sino el hallazgo en el que se materializa la intención vanguardista de unión del arte y la
praxis vital, hoy es reconocido como obra de arte. El objet trouvé perdió su carácter
antiartístico, se convirtió en una obra autónoma que tiene un sitio en los museos.
La restauración de la institución arte y la restauración de la categoría de obra indican
que la vanguardia hoy ya es historia.
La vanguardia ha surgido históricamente. Se explica por el hecho de que el medio
propuesto por los vanguardistas perdió, una parte considerable de su efecto de shock,
Puede ser decisivo el que la superación del arte que pretendieron los vanguardistas, su
reingreso a la praxis vital, después de todo no tiene lugar. La recuperación de las
intenciones vanguardistas y de los propios medios de la vanguardia no puede ya, en un
contexto distinto, volver a alcanzar el efecto restringido de las vanguardias históricas.
Los vanguardistas la superación de arte obtuvo con el tiempo el status de obra de arte,
su aplicación no se vincula con la pretensión de una renovación de la praxis vital. La
neovanguardia institucionaliza la vanguardia como arte y niega así las intenciones
vanguardistas. Al margen de la conciencia que tenga el artista, de su actividad y que
puede ser vanguardista. Pero, en lo concerniente al efecto social de la obra, éste ya no
depende de la conciencia que el artista asocie con su obra sino del status de sus
productos. El arte neovanguardista es arte autónomo en el pleno sentido de la palabra,
niega la intención vanguardista de una reintegración del arte en la praxis vital. Incluso
los esfuerzos por una superación del arte devienen actos artísticos, que adoptan
carácter de obra con independencia de la voluntad de sus productores
Las intenciones políticas de los movimientos de vanguardia (reorganización de la praxis
vital por medio del arte) no sobrevive, su efecto a nivel artístico es, difícilmente
exagerable. La vanguardia ha sido revolucionaria, destruyó el concepto tradicional de
obra orgánica ofreció otro en su lugar.
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La Asthetische Theorie de Adorno no es una teoría de la vanguardia, sino que pretende
una generalidad mayor; Adorno parte, del conocimiento de que el arte del pasado sólo
se puede comprender a la luz del arte moderno. Investigar si las categorías aplicadas
por Adorno en el capítulo sobre lo moderno son útiles para una comprensión de las
obras de arte de vanguardia.
En la teoría de Adorno sobre el arte moderno está la categoría de lo nuevo, Adorno
cuenta con la objeción, contra la aplicación de esa categoría y la debilita sin esperar su
llegada “en una sociedad no tradicionalista ( o sea burguesa) la tradición estética es
dudosa a priori. La autoridad de lo nuevo es la de lo históricamente necesario. Adorno
hace de lo nuevo la categoría del arte moderno, de la renovación de los temas,
motivos y procedimientos artísticos establecidos por el desarrollo del arte desde la
admisión de lo moderno. La categoría se relaciona con la hostilidad contra la tradición
que caracteriza a la sociedad burguesa capitalista. Adorno: “la sociedad burguesa cae
por completo bajo la ley del cambio, del igual por igual, de cálculos que ajustan y
donde todo cuadra. El cambio es en su esencia propia algo intemporal, como la ratio
misma (…). Pero esto quiere decir nada menos que recuerdo, tiempo, memoria (…) son
liquidados como un residuo irracional”.
La novedad como categoría estética fue propuesta por los modernos desde hace
mucho. El trovador cortesano busca cantar una nueva canción; los autores de la
tragicomedia francesa satisfacen a través de la nouveauté, una exigencia del público.
Es distinto a la pretensión de novedad del arte moderno. La nueva canción de los
poetas cortesanos no es sólo un tema (el amor), sino también motivos particulares:
novedad a la variación dentro de los límites de un género. En la tragicomedia, francesa
no están predeterminados los temas, pero sí un esquema de desarrollo, en el que los
cambios repentinos del argumento (cuando descubrimos que un personaje muerto no
murió) constituyen el distintivo del género. En la tragicomedia, que se acerca a lo que
llamaremos literatura de consumo, los efectos de shock surprise que el público
reclama están previstos por los esquemas estructurales del género: la novedad surge
como efecto calculado y establecido. Un tercer tipo de novedad, el que los formalistas
rusos quisieron convertir en la ley de desarrollo de la literatura: La renovación de los
procedimientos dentro de una línea literaria dada. El procedimiento automático, que
no se percibe como forma y que no permite ninguna nueva visión de la realidad, tiene
que ser reemplazado por uno nuevo, libre de limitaciones, hasta que él mismo se haga
automático y exija una nueva sustitución.