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Cálculo como razonamiento y cálculo lógico-matemático
Historia del cálculo
De la Antigüedad
Renacimiento
Siglos XVII y XVIII
Siglos XIX y XX
Actualidad
Cálculo infinitesimal: breve reseña
Cálculo lógico
Sistematización de un cálculo de deducción natural
Reglas de formación de fórmulas
Reglas de transformación de fórmulas
Esquemas de inferencia
El lenguaje natural como modelo de un cálculo lógico
Véase también
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Cálculo
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Para otros usos de este término, véase Cálculo (desambiguación).
Para cálculo infinitesimal (diferencial o integral), véase Cálculo infinitesimal.
Para el estudio de los números reales, los complejos, los vectores y sus funciones,
véase Análisis matemático.
En general el término cálculo (del latín calculus, piedrecita, usado para contar o
como ayuda al calcular)[1] hace referencia al resultado correspondiente a la acción
de calcular. Calcular, por su parte, consiste en realizar las operaciones
necesarias para prever el resultado de una acción previamente concebida, o conocer
las consecuencias que se pueden derivar de unos datos previamente conocidos.
No obstante, el uso más común del término «cálculo» es el lógico-matemático. Desde
esta perspectiva, el cálculo consiste en un procedimiento mecánico o algoritmo,
mediante el cual podemos conocer las consecuencias que se derivan de las variables
previamente conocidas debidamente formalizadas y simbolizadas.
Cálculo como razonamiento y cálculo lógico-matemático
Ejemplo de aplicación de un cálculo algebraico a la resolución de un problema,
según la interpretación de una teoría física.
La expresión del cálculo algebraico
y
=
x
t
{\displaystyle y=xt}, indica las relaciones sintácticas que existen entre tres
variables que no tienen significado alguno.
Pero si interpretamos
y
{\displaystyle y} como espacio,
x
{\displaystyle x} como velocidad y
t
{\displaystyle t} como tiempo, tal ecuación modeliza una teoría física que
establece que el espacio recorrido por un móvil con velocidad constante es
directamente proporcional a la velocidad con que se mueve y al tiempo que dura su
movimiento.
Al mismo tiempo, según dicha teoría, sirve para resolver el problema de calcular
cuántos kilómetros ha recorrido un coche que circula de Madrid a Barcelona a una
velocidad constante de 60 km/h durante 4 horas de recorrido.
240 kilómetros recorridos = 60 km/h x 4 h
Las dos acepciones del cálculo (la general y la restringida) arriba definidas están
íntimamente ligadas. El cálculo es una actividad natural y primordial en el hombre,
que comienza en el mismo momento en que empieza a relacionar unas cosas con otras
en un pensamiento o discurso. El cálculo lógico natural como razonamiento es el
primer cálculo elemental del ser humano. El cálculo en sentido lógico-matemático
aparece cuando se toma conciencia de esta capacidad de razonar y trata de
formalizarse.
Por lo tanto, podemos distinguir dos tipos de operaciones:
Operaciones orientadas hacia la consecución de un fin, como prever, programar,
conjeturar, estimar, precaver, prevenir, proyectar, configurar, etc. que incluyen
en cada caso una serie de complejas actividades y habilidades tanto de pensamiento
como de conducta. En su conjunto dichas actividades adquieren la forma de argumento
o razones que justifican una finalidad práctica o cognoscitiva.
Operaciones formales como algoritmo que se aplica bien directamente a los datos
conocidos o a los esquemas simbólicos de la interpretación lógico-matemática de
dichos datos; las posibles conclusiones, inferencias o deducciones de dicho
algoritmo son el resultado de la aplicación de reglas estrictamente establecidas de
antemano.
Resultado que es:
Conclusión de un proceso de razonamiento.
Resultado aplicable directamente a los datos iniciales (resolución de problemas).
Modelo de relaciones previamente establecido como teoría científica y significativo
respecto a determinadas realidades (Creación de modelos científicos).
Mero juego formal simbólico de fundamentación, creación y aplicación de las reglas
que constituyen el sistema formal del algoritmo (Cálculo lógico-matemático,
propiamente dicho).
Dada la importancia que históricamente ha adquirido la actividad lógico-matemática
en la cultura humana el presente artículo se refiere a este último sentido.
De hecho la palabra, en su uso habitual, casi queda restringida a este ámbito de
aplicación; para algunos, incluso, queda reducida a un solo tipo de cálculo
matemático, pues en algunas universidades se llamaba «Cálculo» a una asignatura
específica de cálculo matemático (como puede ser el cálculo infinitesimal, análisis
matemático, cálculo diferencial e integral, etc.).
En un artículo general sobre el tema no puede desarrollarse el contenido de lo que
supone el cálculo lógico-matemático en la actualidad.
Aquí se expone solamente el fundamento de sus elementos más simples, teniendo en
cuenta que sobre estas estructuras simples se construyen los cálculos más complejos
tanto en el aspecto lógico como en el matemático.
Historia del cálculo
Artículo principal: Historia del cálculo
De la Antigüedad
Reconstrucción de un ábaco romano.
Un ábaco moderno.
El término «cálculo» procede del latín calculus, piedrecita que se mete en el
calzado y que produce molestia. Precisamente, tales piedrecitas ensartadas en tiras
constituían el ábaco romano que, junto con el suanpan chino, constituyen las
primeras máquinas de calcular en el sentido de contar.
Los antecedentes de procedimiento de cálculo, como algoritmo, se encuentran en los
que utilizaron los geómetras griegos, Eudoxo en particular, en el sentido de llegar
por aproximación de restos cada vez más pequeños, a una medida de figuras curvas;
así como Diofanto precursor del álgebra.
Se considera que Arquímedes fue uno de los matemáticos más grandes de la antigüedad
y, en general, de toda la historia.[2][3] Usó el método exhaustivo para calcular el
área bajo el arco de una parábola con el sumatorio de una serie infinita, y dio una
aproximación extremadamente precisa del número Pi.[4] También definió la espiral
que lleva su nombre, fórmulas para los volúmenes de las superficies de revolución y
un ingenioso sistema para expresar números muy largos.
La consideración del cálculo como una forma de razonamiento abstracto aplicado en
todos los ámbitos del conocimiento se debe a Aristóteles, quien en sus escritos
lógicos fue el primero en formalizar y simbolizar los tipos de razonamientos
categóricos (silogismos). Este trabajo sería completado más tarde por los estoicos,
los megáricos, la Escolástica.
Los algoritmos actuales del cálculo aritmético, utilizados universalmente, son
fruto de un largo proceso histórico. De vital importancia son las aportaciones de
Muhammad ibn al-Juarismi en el siglo IX;[5]
En el siglo XIII, Fibonacci introduce en Europa la representación de los números
arábigos del sistema decimal. Se introdujo el 0, ya de antiguo conocido en la India
y se construye definitivamente el sistema decimal de diez cifras con valor
posicional. La escritura antigua de números en Babilonia, en Egipto, en Grecia o en
Roma, hacía muy difícil un procedimiento mecánico de cálculo.[6]
El sistema decimal fue muy importante para el desarrollo de la contabilidad de los
comerciantes de la Baja Edad Media, en los inicios del capitalismo.
El concepto de función por tablas ya era practicado de antiguo pero adquirió
especial importancia en la Universidad de Oxford en el siglo XIV.[7] La idea de un
lenguaje o algoritmo capaz de determinar todas las verdades, incluidas las de la
fe, aparecen en el intento de Raimundo Lulio en su Ars Magna
A fin de lograr una operatividad mecánica se confeccionaban unas tablas a partir de
las cuales se podía generar un algoritmo prácticamente mecánico. Este sistema de
tablas ha perdurado en algunas operaciones durante siglos, como las tablas de
logaritmos, o las funciones trigonométricas; las tablas venían a ser como la
calculadora de hoy día; un instrumento imprescindible de cálculo. Las
amortizaciones de los créditos en los bancos, por ejemplo, se calculaban a partir
de tablas elementales hasta que se produjo la aplicación de la informática en el
tercer tercio del siglo XX.
A finales de la Edad Media la discusión entre los partidarios del ábaco y los
partidarios del algoritmo se decantó claramente por estos últimos.[8] De especial
importancia es la creación del sistema contable por partida doble recomendado por
Luca Pacioli fundamental para el progreso del capitalismo en el Renacimiento.[9]
Renacimiento
El sistema que usamos actualmente fue introducido por Luca Pacioli en 1494, el cual
fue creado y desarrollado para responder a la necesidad de la contabilidad en los
negocios de la burguesía renacentista.
El desarrollo del álgebra (con la introducción de un sistema de símbolos por un
lado, y la resolución de problemas por medio de las ecuaciones) vino de la mano de
los grandes matemáticos de la época renacentista como Tartaglia, Stevin, Cardano o
Vieta y fue esencial para el planteamiento y solución de los más diversos problemas
que surgieron en la época, que dieron como consecuencia los grandes descubrimientos
que hicieron posible el progreso científico que surgiría en el siglo XVII.[10]
Siglos XVII y XVIII
Página del artículo de Leibniz "Explication de l'Arithmétique Binaire", 1703/1705
En el siglo XVII el cálculo conoció un enorme desarrollo siendo los autores más
destacados Descartes,[11] Pascal[12] y, finalmente, Leibniz y Newton[13] con el
cálculo infinitesimal que en muchas ocasiones ha recibido simplemente, por
absorción, el nombre de cálculo.
El concepto de cálculo formal en el sentido de algoritmo reglado para el desarrollo
de un razonamiento y su aplicación al mundo de lo real,[14] adquiere una
importancia y desarrollo enorme respondiendo a una necesidad de establecer
relaciones matemáticas entre diversas medidas, esencial para el progreso de la
ciencia física que, debido a esto, es tomada como nuevo modelo de Ciencia frente a
la especulación tradicional filosófica, por el rigor y seguridad que ofrece el
cálculo matemático. Cambia así el sentido tradicional de la Física como filosofía
de la naturaleza y toma el sentido de ciencia que estudia los cuerpos materiales,
en cuanto materiales.
A partir de entonces el propio sistema de cálculo permite establecer modelos sobre
la realidad física, cuya comprobación experimental[15] supone la confirmación de la
teoría como sistema. Es el momento de la consolidación del llamado método
científico cuyo mejor exponente es en aquel momento la Teoría de la Gravitación
Universal y las leyes de la Mecánica de Newton.[16]
Siglos XIX y XX
George Boole
Durante el siglo XIX y XX el desarrollo científico y la creación de modelos
teóricos fundados en sistemas de cálculo aplicables tanto en mecánica como en
electromagnetismo y radioactividad, etc., así como en astronomía fue impresionante.
Las geometrías no euclidianas encuentran aplicación en modelos teóricos de
astronomía y física. El mundo deja de ser un conjunto de infinitas partículas que
se mueven en un espacio-tiempo absoluto y se convierte en un espacio de
configuración o espacio de fases de
n
{\displaystyle n} dimensiones que físicamente se hacen consistentes en la teoría de
la relatividad, la mecánica cuántica, la teoría de cuerdas, etc., que cambia por
completo la imagen del mundo físico.
La lógica asimismo sufrió una transformación radical.[17] La formalización
simbólica fue capaz de integrar las leyes lógicas en un cálculo matemático, hasta
el punto que la distinción entre razonamiento lógico-formal y cálculo matemático
viene a considerarse como meramente utilitaria.
En la segunda mitad del siglo XIX y primer tercio del XX, a partir del intento de
formalización de todo el sistema matemático, Frege, y de matematización de la
lógica, (Bolzano, Boole, Whitehead, Russell) fue posible la generalización del
concepto como cálculo lógico. Se lograron métodos muy potentes de cálculo, sobre
todo a partir de la posibilidad de tratar como «objeto» conjuntos de infinitos
elementos, dando lugar a los números transfinitos de Cantor.
Mediante el cálculo la lógica encuentra nuevos desarrollos como lógicas modales y
lógicas polivalentes.
Los intentos de axiomatizar el cálculo como cálculo perfecto por parte de Hilbert y
Poincaré, llevaron, como consecuencia de diversas paradojas (Cantor, Russell, etc.)
a nuevos intentos de axiomatización, Axiomas de Zermelo-Fraenkel y a la
demostración de Gödel de la imposibilidad de un sistema de cálculo perfecto:
consistente, decidible y completo en 1931, de grandes implicaciones lógicas,
matemáticas y científicas.
Actualidad
En la actualidad, el cálculo en su sentido más general, en tanto que cálculo lógico
interpretado matemáticamente como sistema binario, y físicamente hecho material
mediante la lógica de circuitos electrónicos, ha adquirido una dimensión y
desarrollo impresionante por la potencia de cálculo conseguida por los ordenadores,
propiamente máquinas computadoras. La capacidad y velocidad de cálculo de estas
máquinas hace lo que humanamente sería imposible: millones de operaciones por
segundo.
El cálculo así utilizado se convierte en un instrumento fundamental de la
investigación científica por las posibilidades que ofrece para la modelización de
las teorías científicas, adquiriendo especial relevancia en ello el cálculo
numérico.
Cálculo infinitesimal: breve reseña
Artículo principal: Cálculo infinitesimal
El cálculo infinitesimal, llamado por brevedad «cálculo», tiene su origen en la
antigua geometría griega. Demócrito calculó el volumen de pirámides y conos
considerándolos formados por un número infinito de secciones de grosor
infinitesimal (infinitamente pequeño). Eudoxo y Arquímedes utilizaron el «método de
agotamiento» o exhaución para encontrar el área de un círculo con la exactitud
finita requerida mediante el uso de polígonos regulares inscritos de cada vez mayor
número de lados. En el periodo tardío de Grecia, el neoplatónico Pappus de
Alejandría hizo contribuciones sobresalientes en este ámbito. Sin embargo, las
dificultades para trabajar con números irracionales y las paradojas de Zenón de
Elea impidieron formular una teoría sistemática del cálculo en el periodo antiguo.
En el siglo XVII, Cavalieri y Torricelli ampliaron el uso de los infinitesimales,
Descartes y Fermat utilizaron el álgebra para encontrar el área y las tangentes
(integración y derivación en términos modernos). Fermat e Isaac Barrow tenían la
certeza de que ambos cálculos estaban relacionados, aunque fueron Newton (hacia
1660), en Inglaterra y Leibniz en Alemania (hacia 1670) quienes demostraron que los
problemas del área y la tangente son inversos, lo que se conoce como teorema
fundamental del cálculo. Leibniz es el creador del simbolismo de la derivada,
diferencial y la ∫ estilizada para la integración, en vez de la I de Bernoulli. Usó
el nombre de cálculo diferencial y el nombre de cálculo integral propuso Juan
Bernoulli, que sustituyó al nombre de 'cálculo sumatorio' de Leibniz. La simbología
de Leibniz impulsó el avance del cálculo en Europa continental.[18]
El descubrimiento de Newton, a partir de su teoría de la gravitación universal, fue
anterior al de Leibniz, pero el retraso en su publicación aún provoca controversias
sobre quién de los dos fue el primero. Newton utilizó el cálculo en mecánica en el
marco de su tratado «Principios matemáticos de filosofía natural», obra científica
por excelencia, llamando a su método de «fluxiones». Leibniz utilizó el cálculo en
el problema de la tangente a una curva en un punto, como límite de aproximaciones
sucesivas, dando un carácter más filosófico a su discurso. Sin embargo, terminó por
adoptarse la notación de Leibniz por su versatilidad.
En el siglo XVIII aumentó considerablemente el número de aplicaciones del cálculo,
pero el uso impreciso de las cantidades infinitas e infinitesimales, así como la
intuición geométrica, causaban todavía confusión y duda sobre sus fundamentos. De
hecho, la noción de límite, central en el estudio del cálculo, era aún vaga e
imprecisa en ese entonces. Uno de sus críticos más notables fue el filósofo George
Berkeley.
En el siglo XIX el trabajo de los analistas matemáticos sustituyeron esas
vaguedades por fundamentos sólidos basados en cantidades finitas: Bolzano y Cauchy
definieron con precisión los conceptos de límite en términos de épsilon-delta y de
derivada, Cauchy y Riemann hicieron lo propio con las integrales, y Dedekind y
Weierstrass con los números reales. Fue el periodo de la fundamentación del
cálculo. Por ejemplo, se supo que las funciones diferenciables son continuas y que
las funciones continuas son integrables, aunque los recíprocos son falsos. En el
siglo XX, el análisis no convencional, legitimó el uso de los infinitesimales, al
mismo tiempo que la aparición de las computadoras ha incrementado las aplicaciones
y velocidad del cálculo.
Actualmente, el cálculo infinitesimal tiene un doble aspecto: por un lado, se ha
consolidado su carácter disciplinario en la formación de la sociedad culta del
conocimiento, destacando en este ámbito textos propios de la disciplina como el de
Louis Leithold, el de Earl W. Swokowski o el de James Stewart entre muchos otros;
por otro su desarrollo como disciplina científica que ha desembocado en ámbitos tan
especializados como el cálculo fraccional, la teoría de funciones analíticas de
variable compleja o el análisis matemático. El éxito del cálculo ha sido extendido
con el tiempo a las ecuaciones diferenciales, al cálculo de vectores, al cálculo de
variaciones, al análisis complejo y a las topología algebraica y topología
diferencial entre muchas otras ramas.
El desarrollo y uso del cálculo ha tenido efectos muy importantes en casi todas las
áreas de la vida moderna: es fundamento para el cálculo numérico aplicado en casi
todos los campos técnicos y/o científicos cuya principal característica es la
continuidad de sus elementos, en especial en la física. Prácticamente todos los
desarrollos técnicos modernos como la construcción, aviación, transporte,
meteorología, etc., hacen uso del cálculo. Muchas fórmulas algebraicas se usan hoy
en día en balística, calefacción, refrigeración, etc.
Como complemento del cálculo, en relación con sistemas teóricos o físicos cuyos
elementos carecen de continuidad, se ha desarrollado una rama especial conocida
como Matemática discreta.
Recientemente, se ha desarrollado el Cálculo Fraccional de Conjuntos (en inglés,
Fractional Calculus of Sets o FCS) como una metodología derivada del Cálculo
Fraccional. Esta metodología, mencionada por primera vez en el artículo "Sets of
Fractional Operators and Numerical Estimation of the Order of Convergence of a
Family of Fractional Fixed-Point Methods",[19] tiene como objetivo caracterizar y
organizar los elementos del cálculo fraccional mediante el uso de conjuntos,
aprovechando la variedad de operadores fraccionales disponibles en la literatura.
[20][21][22][23][24][25]
Actualmente, el cálculo fraccional carece de una definición unificada de lo que
constituye una derivada fraccional. En consecuencia, cuando no es necesario
especificar explícitamente la forma de una derivada fraccional, típicamente se
denota de la siguiente manera:
d
α
d
x
α
.
{\displaystyle {\frac {d^{\alpha }}{dx^{\alpha }}}.}
Los operadores fraccionales tienen varias representaciones, pero una de sus
propiedades fundamentales es que recuperan los resultados del cálculo tradicional a
medida que
α
→
n
{\displaystyle \alpha \to n}. Considerando una función escalar
h
:
R
m
→
R
{\displaystyle h:\mathbb {R} ^{m}\to \mathbb {R} } y la base canónica de
R
m
{\displaystyle \mathbb {R} ^{m}} denotada por
{
e
^
k
}
k
≥
1
{\displaystyle \{{\hat {e}}_{k}\}_{k\geq 1}}, el siguiente operador fraccional de
orden
α
{\displaystyle \alpha } se define utilizando notación de Einstein:[26]
o
x
α
h
(
x
)
:=
e
^
k
o
k
α
h
(
x
)
.
{\displaystyle o_{x}^{\alpha }h(x):={\hat {e}}_{k}o_{k}^{\alpha }h(x).}
Denotando
∂
k
n
{\displaystyle \partial _{k}^{n}} como la derivada parcial de orden
n
{\displaystyle n} con respecto al componente
k
{\displaystyle k}-ésimo del vector
x
{\displaystyle x}, se define el siguiente conjunto de operadores fraccionales:
O
x
,
α
n
(
h
)
:=
{
o
x
α
:
∃
o
k
α
h
(
x
)
y
lim
α
→
n
o
k
α
h
(
x
)
=
∂
k
n
h
(
x
)
∀
k
≥
1
}
.
{\displaystyle O_{x,\alpha }^{n}(h):=\left\{o_{x}^{\alpha }:\exists o_{k}^{\
alpha }h(x){\text{ y }}\lim _{\alpha \to n}o_{k}^{\alpha }h(x)=\partial
_{k}^{n}h(x)\ \forall k\geq 1\right\}.}
Cálculo lógico
Artículo principal: Cálculo lógico
El cálculo lógico es un sistema de reglas de inferencia o deducción de un enunciado
a partir de otro u otros. El cálculo lógico requiere un conjunto consistente de
axiomas y unas reglas de inferencia; su propósito es poder deducir algorítmicamente
proposiciones lógicas verdaderas a partir de dichos axiomas. La inferencia es una
operación lógica que consiste en obtener una proposición lógica como conclusión a
partir de otra(s) (premisas) mediante la aplicación de reglas de inferencia.[27]
Informalmente interpretamos que alguien infiere —o deduce— T de R si acepta que si
R tiene valor de verdad V, entonces, necesariamente, T tiene valor de verdad V. Sin
embargo, en el enfoque moderno del cálculo lógico no es necesario acudir al
concepto de verdad, para construir el cálculo lógico.
Los hombres en nuestra tarea diaria, utilizamos constantemente el razonamiento
deductivo. Partimos de enunciados empíricos —supuestamente verdaderos y válidos—
para concluir en otro enunciado que se deriva de aquellos, según las leyes de la
lógica natural.[28]
La lógica, como ciencia formal, se ocupa de analizar y sistematizar dichas leyes,
fundamentarlas y convertirlas en las reglas que permiten la transformación de unos
enunciados —premisas- en otros -conclusiones— con objeto de convertir las
operaciones en un algoritmo riguroso y eficaz, que garantiza que dada la verdad de
las premisas, la conclusión es necesariamente verdadera.
Al aplicar las reglas de un cálculo lógico a los enunciados de un argumento
mediante la simbolización adecuada como fórmulas o expresiones bien formadas (EBF)
del cálculo, construimos un modelo o sistema deductivo. En ese contexto, las reglas
de formación de fórmulas definen la sintaxis de un lenguaje formal de símbolos no
interpretados, es decir, sin significado alguno; y las reglas de transformación del
sistema permiten transformar dichas expresiones en otras equivalentes; entendiendo
por equivalentes que ambas tienen siempre y de forma necesaria el mismo valor de
verdad. Dichas transformaciones son meramente tautologías.
Un lenguaje formal que sirve de base para el cálculo lógico está formado por varias
clases de entidades:
Un conjunto de elementos primitivos. Dichos elementos pueden establecerse por
enumeración, o definidos por una propiedad tal que permita discernir sin duda
alguna cuándo un elemento pertenece o no pertenece al sistema.
Un conjunto de reglas de formación de «expresiones bien formadas» (EBF) que
permitan en todo momento establecer, sin forma de duda, cuándo una expresión
pertenece al sistema y cuándo no.
Un conjunto de reglas de transformación de expresiones, mediante las cuales
partiendo de una expresión bien formada del cálculo podremos obtener una nueva
expresión equivalente y bien formada que pertenece al cálculo.
Cuando en un cálculo así definido se establecen algunas expresiones determinadas
como verdades primitivas o axiomas, decimos que es un sistema formal axiomático. Un
cálculo así definido si cumple al mismo tiempo estas tres condiciones decimos que
es un Cálculo Perfecto:
Es consistente: No es posible que dada una expresión bien formada del sistema, ƒ, y
su negación, no – ƒ, sean ambas teoremas del sistema. No puede haber contradicción
entre las expresiones del sistema.
Decidible: Dada cualquier expresión bien formada del sistema podemos encontrar un
método que nos permita decidir mediante una serie finita de operaciones si dicha
expresión es o no es un teorema del sistema.
Completo: Cuando dada cualquier expresión bien formada del sistema, podemos
establecer la demostración matemática o prueba de que es un teorema del sistema.
La misma lógica-matemática ha demostrado que tal sistema de cálculo perfecto «no es
posible» (véase el Teorema de Gödel).
Sistematización de un cálculo de deducción natural
Reglas de formación de fórmulas
I. Una letra enunciativa (con o sin subíndice) es una EBF.
II. Si A es una EBF, ¬ A también lo es.
III. Si A es una EBF y B también, entonces A ∧ B; A ∨ B; A → B; A ↔ B, también lo
son.
IV. Ninguna expresión es una fórmula del Cálculo sino en virtud de I, II, III.
Notas:
A, B, … con mayúsculas están utilizadas como metalenguaje en el que cada variable
expresa cualquier proposición, atómica (p,q,r,s, …) o molecular (p ∧ q), (p ∨ q), …
309>100
A, B, … son símbolos que significan variables; ¬, ∧, ∨, →, ↔, son símbolos
constantes.
Existen diversas formas de simbolización. Utilizamos aquí la de uso más frecuente
en España.[29]
Reglas de transformación de fórmulas
1) Regla de sustitución (R.T.1):
Dada una tesis EBF del cálculo, en la que aparecen variables de enunciados, el
resultado de sustituir una, algunas o todas esas variables por expresiones bien
formadas (EBF) del cálculo, será también una tesis EBF del cálculo. Y ello con una
única restricción, si bien muy importante: cada variable ha de ser sustituida
siempre que aparece y siempre por el mismo sustituto.
Veamos el ejemplo:
1 [(p ∧ q) ∨ r] → t ∨ s Transformación
2 A ∨ r → B Donde A = (p ∧ q); y donde B = (t ∨ s)
3 C → B Donde C = A ∨ r
O viceversa
1 C → B Transformación
2 A ∨ r → B Donde A ∨ r = C
3 [(p ∧ q) ∨ r] → t ∨ s Donde (p ∧ q) = A; y donde (t ∨ s) = B
2) Regla de separación (R.T.2):
Si X es una tesis EBF del sistema y lo es también X → Y, entonces Y es una tesis
EBF del sistema.
Esquemas de inferencia
Sobre la base de estas dos reglas, siempre podremos reducir un argumento cualquiera
a la forma:
[A ∧ B ∧ C … ∧ N] → Y
lo que constituye un esquema de inferencia en el que una vez conocida la verdad de
cada una de las premisas A, B, … N y, por tanto, de su producto, podemos obtener la
conclusión Y con valor de verdad V, siempre y cuando dicho esquema de inferencia
sea una ley lógica, es decir su tabla de verdad nos muestre que es una tautología.
Por la regla de separación podremos concluir Y, de forma independiente como verdad.
Dada la poca operatividad de las tablas de verdad, el cálculo se construye como una
cadena deductiva aplicando a las premisas o a los teoremas deducidos las leyes
lógicas utilizadas como reglas de transformación, como se expone en cálculo lógico.
El lenguaje natural como modelo de un cálculo lógico
Naturalmente el cálculo lógico es útil porque puede tener aplicaciones, pero ¿en
qué consisten o cómo se hacen tales aplicaciones?
Podemos considerar que el lenguaje natural es un modelo de C si podemos someterlo,
es decir, aplicarle una correspondencia en C.[30]
Para ello es necesario someter al lenguaje natural a un proceso de formalización de
tal forma que podamos reducir las expresiones lingüísticas del lenguaje natural a
EBF de un cálculo mediante reglas estrictas manteniendo el sentido de verdad lógica
de dichas expresiones del lenguaje natural. Esto es lo que se expone en cálculo
lógico.
Las diversas formas en que tratemos las expresiones lingüísticas formalizadas como
proposiciones lógicas dan lugar a sistemas diversos de formalización y cálculo:
Cálculo proposicional o cálculo de enunciados
Cuando se toma la oración simple significativa del lenguaje natural con posible
valor de verdad o falsedad como una proposición atómica, como un todo sin analizar.
Cálculo como lógica de clases
Cuando se toma la oración simple significativa del lenguaje natural con posible
valor de verdad o falsedad como resultado del análisis de la oración como una
relación de individuos o posibles individuos que poseen o no poseen una propiedad
común determinada como pertenecientes o no pertenecientes a una clase natural o a
un conjunto como individuos.
Cálculo de predicados o cuantificacional
Cuando se toma la oración simple significativa del lenguaje natural con posible
valor de verdad o falsedad como resultado del análisis de la misma de forma que una
posible función predicativa (P), se predica de unos posibles sujetos variables (x)
[tomados en toda su posible extensión: (Todos los x); o referente a algunos
indeterminados: (algunos x)], o de una constante individual existente (a).
Cálculo como lógica de relaciones
Cuando se toma la oración simple significativa con posible valor de verdad propio,
verdadero o falso, como resultado del análisis de la oración como una relación R
que se establece entre un sujeto y un predicado.
La simbolización y formación de EBFs en cada uno de esos cálculos, así como las
reglas de cálculo se trata en cálculo lógico.
Véase también
Aritmética
Cálculo lógico
Algoritmo de Euclides
Lenguaje formalizado
Lenguaje formal
Lógica proposicional
Lógica de primer orden
Sistema formal
Silogismo
Cálculo de la raíz cuadrada
Cifra (matemática)
Puerta lógica
Tabla de valores de verdad
Teoría de conjuntos
Historia del hardware de computador
Regla de cálculo
Sistema de numeración
Teoría de números
Matemática egipcia
Numeración egipcia
Numeración griega
Numeración romana
Acarreo
Potenciación
Radicación
Logaritmación
Álgebra
Álgebra elemental
Modelo científico
Referencias
La palabra castellana cálculo se deriva del latín calculus que significa
piedrecita, ya que se utilizaban guijarros para auxiliarse en la resolución de los
problemas de cálculo aritmético, para contar y realizar las operaciones aritméticas
elementales. En medicina, las piedras de la vesícula o del riñón se llaman
"cálculos"
Calinger, Ronald (1999). A Contextual History of Mathematics. Prentice-Hall. pp.
150. ISBN 0-02-318285-7. «Shortly after Euclid, compiler of the definitive
textbook, came Archimedes of Syracuse (ca. 287–212 B.C.), the most original and
profound mathematician of antiquity.»
«Archimedes of Syracuse». The MacTutor History of Mathematics archive. enero de
1999. Consultado el 9 de junio de 2008.
O'Connor, J.J. and Robertson, E.F. (febrero de 1996). «A history of calculus».
University of St Andrews. Archivado desde el original el 15 de julio de 2007.
Consultado el 7 de agosto de 2007.
la palabra algoritmo se introdujo en matemáticas en honor a este matemático
musulmán, natural de Jhiva (Uzbekistán actual), vivió en Bagdad (Irak actual).
Muy interesante la descripción de este proceso en Cifra (matemática)
Ver lógica empírica
Sacrobosco, Algoritmos 1488; Georg von Peurbach, Algorithmus, 1492; Luca Pacioli;
Summa de Arithmetica proportioni et porportionalita, 1494. Muy interesante y
divertida exposición de esta guerra en Cifra (matemática)
Sombart W.: El burgués:Contribución a la historia espiritual del hombre económico
moderno. 1979. Madrid. Alianza
La brújula y las grandes rutas marítimas, con el descubrimiento de América; la
transformación de la guerra por la aplicación de la pólvora, que suscita el interés
por el estudio del movimiento de los proyectiles Tartaglia;la aceptación del
préstamo con interés y la creación de las sociedades por acciones que iniciaron el
primer gran capitalismo; la nuevas tablas astronómicas sustituyendo las tablas
alfonsinas (Tycho Brahe); y el copernicanismo que rompe la imagen medieval del
mundo
Que llega a concebir el mundo como racional sometido a una mathesis universal, la
extensión, que convierte el mundo material en un inmenso mecanismo, teoría
mecanicista, perfectamente calculable según un orden matemático que surge del
análisis concebido como método de investigación.
Cálculo de cónicas, estudio mecánico de las presiones, principio de Pascal de
enorme importancia en la hidroestática, y finalmente en el cálculo de
probabilidades.
Con su famosa polémica acerca de la invención del cálculo infinitesimal de tanta
importancia y que parece comprobado ser producto independiente de cada uno de ellos
Cálculo de movimientos como el de caída libre de los graves, Galileo,; trayectoria
de los planetas, Kepler; trayectoria de proyectiles para la artillería; medidas
astronómicas y geográficas; presiones, Torricelli y Pascal; y todas las
aplicaciones prácticas de estos cálculos para la práctica de la navegación y la
naciente industria: bombas de vacío, prensa hidráulica, electricidad, magnetismo,
etc.
Véase en Lógica empírica su aplicación por Galileo al movimiento de caída libre de
los graves.
El modelo de Newton se basa en una geometría analítica espacial de tres
dimensiones inmutables como espacio absoluto y una sucesión constante e inmutable
en una dirección de tiempo absoluto en los que una infinidad de partículas
materiales masas se mueven según un principio universal la Gravitación Universal
G
=
m
∗
m
′
r
2
{\displaystyle G={m*m' \over r^{2}}}, y unas leyes dinámicas que rigen el
movimiento: Principio de inercia; Principio de acción y reacción; y Principio
fundamental de la dinámica,
f
=
m
∗
a
{\displaystyle f=m*a}
La Lógica de Aristóteles se mantuvo prácticamente como tal a lo largo de los
siglos. Kant, a finales del siglo XVIII, opinaba que la Lógica aristotélica no
había sufrido modificaciones sustanciales durante tanto tiempo por tratarse de una
ciencia a priori y analítica y, por tanto, constituirse como un lenguaje formal;
consideraba que había dado de sí todo lo que podía ofrecer. Kant. Prólogo a la
Crítica de la Razón Pura.
Hofmann: Historia de la mátemática
Sets of Fractional Operators and Numerical Estimation of the Order of Convergence
of a Family of Fractional Fixed-Point Methods
A review of definitions for fractional derivatives and integral
A review of definitions of fractional derivatives and other operators
How many fractional derivatives are there?
Acceleration of the order of convergence of a family of fractional fixed-point
methods and its implementation in the solution of a nonlinear algebraic system
related to hybrid solar receivers
Code of a multidimensional fractional quasi-Newton method with an order of
convergence at least quadratic using recursive programming
Sets of Fractional Operators and Some of Their Applications
Einstein summation for multidimensional arrays
La deducción suele definirse como una inferencia en la que a partir de verdades
universales se concluye verdades particulares. Este criterio no se acomoda bien a
la lógica actual, pues se prefiere la idea de inferencia como transformación
conforme las reglas establecidas; en cualquier caso dichas reglas, que
necesariamente se basan en tautologías, pueden considerarse como principios
universales o generales, sobre los cuales se construye una deducción; por ello la
distinción no deja de ser una matización técnica de poca importancia.
La habilidad peculiar del Sr. Holmes
Desgraciadamente la representación gráfica de los símbolos no está normalizada, lo
que lleva a veces a ciertas dificultades de interpretación.
Cuando en un Cálculo C, se establece una «correspondencia» de cada símbolo con
elementos determinados individuales distinguibles entre sí, de un Universo L, real,
(tal universo L no es un conjunto vacío, por las mismas condiciones que hemos
establecido) ENTONCES se dice que L es un MODELO de C.
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Enlaces externos
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Matemática.
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Cálculo.
Weisstein, Eric W. «Calculus». En Weisstein, Eric W, ed. MathWorld (en inglés).
Wolfram Research. Consultado el 29 de mayo de 2010.
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