2.7.
1 Incumplimiento: Clasificación en Leves y Graves
En el marco de las contrataciones públicas, el incumplimiento de las
obligaciones contractuales o normativas por parte de los proveedores o
funcionarios puede ser clasificado, conforme a su naturaleza y efectos, en
leves o graves. Esta clasificación obedece al principio de proporcionalidad, el
cual exige que las sanciones impuestas sean acordes a la magnitud de la
infracción cometida.
I.1.1.1. Incumplimientos Leves
Los incumplimientos leves son aquellos que no generan un perjuicio
sustancial a la entidad contratante ni comprometen significativamente la
ejecución del contrato. Se consideran conductas irregulares de baja entidad,
que pueden ser corregidas sin afectar el objeto contractual ni los intereses
públicos comprometidos.
Ejemplos comunes de incumplimientos leves:
Retrasos justificados o marginales en la entrega de bienes
o servicios, que no alteran el cronograma general del contrato.
Presentación de documentos con errores formales o
subsanables.
Incumplimiento de formalidades administrativas no
esenciales para la ejecución contractual.
I.1.1.2. Incumplimientos Graves
Por el contrario, los incumplimientos graves constituyen conductas que
afectan de forma directa o sustancial el cumplimiento del contrato,
comprometen la calidad del servicio, o generan un perjuicio significativo a la
administración pública. Estas faltas suelen ser sancionadas con mayor
severidad, pudiendo dar lugar incluso a la resolución contractual, inhabilitación
o denuncias penales, dependiendo del caso.
Ejemplos de incumplimientos graves:
Incumplimiento de plazos contractuales esenciales o
entrega de bienes no conformes.
Presentación de información falsa o adulterada con el fin de
obtener ventajas indebidas en el proceso de contratación.
Apropiación, desvío o uso indebido de recursos públicos.