El Estado
Material de lectura
INTRODUCCIÓN
El estudio del Estado es fundamental en el ámbito del derecho y la ciencia política, ya que constituye la
base de la organización social y política en la mayoría de las sociedades modernas. Comprender el
concepto de Estado, sus elementos constitutivos, las teorías que explican su origen y justificación, y el
principio de soberanía, es esencial para analizar cómo se estructura y funciona el poder en nuestras
sociedades.
ESTRUCTURA DE CONTENIDOS
El Estado
1. Concepto de Estado
2. Elementos del Estado
3. Teorías que explican el nacimiento y la justificación del Estado
4. Soberanía
DESARROLLO DE CONTENIDO
Bobbio, N. (1997) indica que el Estado es una institución fundamental en la organización de las sociedades
humanas, siendo el marco dentro del cual se establecen y se aplican las normas que regulan la convivencia
social. La evolución histórica del concepto de Estado, junto con su estructura y funciones en la actualidad,
proporciona una comprensión profunda de cómo se ha desarrollado y cómo opera en el mundo moderno.
Historia del Estado:
El concepto de Estado ha evolucionado significativamente a lo largo de la historia. En las civilizaciones
antiguas, como Egipto, Mesopotamia y China, ya existían estructuras similares a lo que hoy conocemos
como Estado, con autoridades centralizadas que ejercían el poder sobre territorios y poblaciones. Sin
embargo, el Estado moderno, tal como lo entendemos hoy, comenzó a tomar forma en Europa durante
la Edad Media y se consolidó en la Edad Moderna. La Paz de Westfalia de 1648 es un hito crucial, ya que
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marcó el reconocimiento de la soberanía de los Estados-nación, estableciendo el principio de que cada
Estado tiene autoridad suprema dentro de sus fronteras.
Durante los siglos XVII y XVIII, filósofos políticos como Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques
Rousseau desarrollaron teorías sobre el origen y la justificación del Estado. Hobbes, en su obra "Leviatán",
argumentó que en el estado de naturaleza la vida era "solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta", y
que los individuos acordaban formar un Estado para garantizar la seguridad y el orden. Locke, por otro
lado, veía el Estado como un protector de los derechos naturales del hombre, tales como la vida, la
libertad y la propiedad. Rousseau introdujo la idea del contrato social, donde el Estado se forma a través
de un pacto entre individuos para crear una sociedad más justa.
Actualidad del Estado:
En la actualidad, el Estado sigue siendo la principal unidad de organización política y jurídica. Los Estados
modernos se caracterizan por tener un territorio definido, una población permanente, un gobierno que
ejerce el poder y la capacidad de entrar en relaciones con otros Estados. La globalización y la
interdependencia económica han planteado nuevos desafíos y oportunidades para los Estados, que ahora
deben adaptarse a un entorno internacional cada vez más complejo.
El concepto de soberanía, aunque todavía fundamental, ha sido redefinido en muchos aspectos. La
creación de organismos supranacionales como la Unión Europea y las Naciones Unidas ha introducido
nuevas dinámicas en la soberanía estatal, donde los Estados comparten y delegan parte de su poder para
enfrentar desafíos comunes como el cambio climático, la seguridad global y los derechos humanos.
Además, la creciente importancia de los derechos humanos y la democratización han llevado a una mayor
demanda de transparencia, responsabilidad y participación ciudadana en los procesos de gobernanza. Los
Estados modernos no solo deben mantener el orden y la seguridad, sino también garantizar el bienestar
de sus ciudadanos y promover la justicia social.
El Estado ha evolucionado desde sus primeras formas en las antiguas civilizaciones hasta convertirse en
la estructura política central de las sociedades contemporáneas. Comprender su historia y su papel actual
es esencial para cualquier estudiante de derecho y ciencias políticas, ya que proporciona el contexto
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necesario para analizar y participar en los procesos de gobernanza y la administración pública en el mundo
moderno.
1. Concepto de Estado
De acuerdo con Weber, M. (2012), el concepto de Estado es fundamental en el estudio de la ciencia
política y el derecho, ya que representa la estructura de poder que organiza y regula la vida en sociedad.
Comprender el Estado implica desentrañar sus características, funciones y elementos constitutivos.
Concepto de Estado:
El Estado puede definirse como una organización política y jurídica que posee la autoridad suprema para
regular la vida en sociedad dentro de un territorio determinado. Esta entidad tiene el monopolio legítimo
de la fuerza, lo que le permite imponer normas y decisiones que deben ser obedecidas por todos los
individuos que residen en su territorio. Max Weber, un sociólogo y politólogo alemán, define al Estado
como "la comunidad humana que, dentro de un territorio determinado, reclama para sí (con éxito) el
monopolio de la violencia física legítima". Esta definición subraya el papel central del Estado en mantener
el orden y la cohesión social.
Elementos del Estado:
El Estado se compone de tres elementos fundamentales: el territorio, la población y el poder (gobierno).
• Territorio: Es el espacio geográfico en el que el Estado ejerce su autoridad. Este territorio debe
ser claramente delimitado y reconocido tanto por los habitantes del Estado como por otros
Estados. Incluye el suelo, el subsuelo, el espacio aéreo y las aguas territoriales.
• Población: Se refiere al conjunto de personas que residen de manera permanente en el territorio
del Estado. La población es el sujeto sobre el cual se aplican las normas y políticas estatales. Esta
incluye a ciudadanos, quienes tienen derechos y obligaciones plenos, y a residentes no
ciudadanos, quienes también están sujetos a la autoridad del Estado, pero con derechos
limitados.
• Poder (Gobierno): Es el conjunto de instituciones y órganos que ejercen la autoridad del Estado.
Este poder se manifiesta en tres funciones principales: legislativa (creación de leyes), ejecutiva
(implementación de leyes y políticas) y judicial (interpretación y aplicación de las leyes). El
gobierno actúa en nombre del Estado para mantener el orden, administrar recursos y servicios
públicos, y proteger los derechos de la población.
Características del Estado:
El Estado moderno se caracteriza por ser una entidad soberana, es decir, tiene la autoridad suprema e
independiente para tomar decisiones sin intervención de otras entidades externas. Además, el Estado es
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una organización permanente, lo que significa que su existencia no depende de los individuos que
temporalmente ocupan cargos en el gobierno.
Función del Estado:
La función principal del Estado es mantener el orden y la seguridad dentro de su territorio, así como
proteger los derechos y libertades de sus ciudadanos. Esto se logra a través de la promulgación y
aplicación de leyes, la administración de justicia y la provisión de servicios públicos como educación, salud
y seguridad. Además, el Estado desempeña un papel crucial en la promoción del desarrollo económico y
social, asegurando que todos los ciudadanos tengan acceso a oportunidades y recursos necesarios para
una vida digna.
El Estado es una entidad política y jurídica esencial para la organización de la vida en sociedad. Sus
elementos y características permiten que ejerza su autoridad de manera efectiva, garantizando el
bienestar y la seguridad de sus ciudadanos.
2. Elementos del Estado
El concepto de Estado es fundamental para la organización política y jurídica de las sociedades modernas.
Comprender sus elementos constitutivos es esencial para analizar cómo se estructura y funciona el poder
en un territorio determinado. Los tres elementos fundamentales del Estado son el territorio, la población
y el poder o gobierno (O'Donnell, G., 1994).
Territorio:
El territorio es el espacio geográfico donde el Estado ejerce su autoridad. Este espacio incluye el suelo, el
subsuelo, el espacio aéreo y las aguas territoriales. La delimitación clara del territorio es crucial, ya que
define el ámbito de aplicación de las leyes y la jurisdicción del Estado. Un territorio puede estar dividido
en diferentes regiones, provincias o estados, dependiendo de la estructura administrativa del país.
Además, el control y defensa del territorio son esenciales para la seguridad nacional, lo que implica la
protección de fronteras y la administración de los recursos naturales.
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Población:
La población es el conjunto de personas que residen permanentemente en el territorio del Estado. La
población está compuesta por ciudadanos, que poseen derechos y obligaciones completas, y residentes
no ciudadanos, que también están sujetos a la autoridad estatal, pero con derechos limitados. La relación
entre el Estado y su población se basa en la idea de ciudadanía, que confiere derechos civiles, políticos y
sociales a los individuos. La población es esencial para la legitimidad del Estado, ya que es a través de la
participación ciudadana que se elige y controla al gobierno. Además, la demografía, cultura y diversidad
de la población influyen en las políticas públicas y en la estructura del Estado.
Poder o Gobierno:
El poder o gobierno es el conjunto de instituciones y órganos que ejercen la autoridad del Estado. Este
poder se manifiesta en tres funciones principales:
• Función Legislativa: Es la encargada de la creación de leyes. En la mayoría de los Estados, esta
función se realiza a través de un parlamento o congreso, compuesto por representantes elegidos
por la población.
• Función Ejecutiva: Se encarga de la implementación de las leyes y la administración del Estado.
Está liderada por el presidente, primer ministro o jefe de gobierno, quien dirige la política general
y la gestión de los asuntos públicos.
• Función Judicial: Interpreta y aplica las leyes, resolviendo conflictos y asegurando el
cumplimiento de la normativa. El poder judicial debe ser independiente para garantizar la
imparcialidad y justicia en sus decisiones.
El gobierno actúa en nombre del Estado para mantener el orden, administrar recursos y servicios públicos,
y proteger los derechos de la población. Además, la separación de poderes es fundamental para prevenir
abusos de autoridad y asegurar un sistema de contrapesos que garantice la democracia y el estado de
derecho.
Los elementos del Estado (territorio, población y poder) son esenciales para su existencia y
funcionamiento. Cada uno desempeña un papel crucial en la estructura y la capacidad del Estado para
gobernar de manera efectiva, garantizar la seguridad y promover el bienestar de sus ciudadanos.
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3. Teorías que explican el nacimiento y la justificación del Estado
Held, D. (2006), menciona que el Estado es una institución central en la organización política y social de
las comunidades humanas. A lo largo de la historia, diversas teorías han tratado de explicar su origen y
justificar su existencia. Entre las más influyentes se encuentran la teoría del contrato social, la teoría de
la fuerza y la teoría histórica.
Teoría del Contrato Social:
La teoría del contrato social es una de las más prominentes y ha sido desarrollada por filósofos como
Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques Rousseau. Según Hobbes, en su obra "Leviatán", en el estado
de naturaleza, la vida era "solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta", ya que los individuos actuaban
según sus propios intereses, sin una autoridad superior que los regulase. Para escapar de este estado de
anarquía, los individuos acordaron formar un Estado, cediendo parte de su libertad a un soberano a
cambio de seguridad y orden.
John Locke, en contraste, veía el estado de naturaleza como un estado de relativa paz y libertad, donde
los individuos tenían derechos naturales como la vida, la libertad y la propiedad. Sin embargo, para
proteger estos derechos de manera efectiva, los individuos consensuaron crear un gobierno con poderes
limitados y responsables ante el pueblo. Jean-Jacques Rousseau, en su obra "El Contrato Social", propuso
que el Estado se forma para garantizar la libertad y la igualdad, y que el poder soberano reside en la
voluntad general del pueblo.
Teoría de la Fuerza:
La teoría de la fuerza sostiene que el Estado se origina a partir de la conquista y la imposición del poder
de un grupo sobre otro. Según esta teoría, los primeros Estados surgieron cuando un grupo más fuerte
sometió a uno más débil, estableciendo una estructura de dominación y control. Este dominio se
institucionalizó y, con el tiempo, se convirtió en un sistema organizado de gobierno. La justificación del
Estado, en este caso, se basa en el poder y la capacidad de imponer orden mediante la fuerza.
Teoría Histórica:
La teoría histórica plantea que el Estado es el resultado de un proceso evolutivo de organización social y
política. Según esta perspectiva, el Estado no surgió de un acto único o de una conquista, sino de la
evolución gradual de las comunidades humanas que, al crecer en complejidad y tamaño, necesitaron
estructuras más formales de organización y administración. Esta teoría ve al Estado como una respuesta
natural al desarrollo de la agricultura, el comercio y las sociedades sedentarias, donde la gestión de
recursos y la resolución de conflictos requerían una autoridad centralizada.
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Teoría del Derecho Divino:
Otra teoría, aunque menos prominente en la actualidad, es la teoría del derecho divino, que sostiene que
el Estado y sus gobernantes derivan su autoridad directamente de un poder divino. Esta teoría fue común
en las monarquías absolutas, donde se creía que los reyes gobernaban por mandato de Dios y, por lo
tanto, su autoridad no podía ser cuestionada por los súbditos.
Las teorías del contrato social, de la fuerza, histórica y del derecho divino ofrecen diferentes perspectivas
sobre el origen y la justificación del Estado. Cada una aporta una visión distinta sobre cómo las sociedades
han organizado el poder y la autoridad a lo largo del tiempo, proporcionando un marco para entender la
evolución y la función del Estado en la actualidad.
4. Soberanía
La soberanía es un concepto central en la teoría política y el derecho internacional, ya que define la
autoridad suprema y exclusiva de un Estado para gobernar sobre su territorio y población sin
interferencias externas. Esta idea ha sido fundamental en la formación de los Estados modernos y sigue
siendo crucial para entender las relaciones internacionales y la estructura interna de los Estados (Bobbio,
N., 1997).
Concepto de Soberanía:
La soberanía se refiere al poder absoluto y perpetuo de un Estado para tomar decisiones y ejercer
autoridad dentro de su territorio. Este concepto implica que el Estado tiene la capacidad de legislar,
administrar justicia y ejecutar políticas sin depender de ninguna otra entidad. Jean Bodin, un teórico
político del siglo XVI, es uno de los primeros en articular la idea moderna de soberanía, definiéndola como
"el poder absoluto y perpetuo de una república".
Dimensiones de la Soberanía:
La soberanía tiene dos dimensiones principales: interna y externa. La soberanía interna se refiere al
control absoluto que el Estado ejerce sobre su territorio y su población, incluyendo la creación y aplicación
de leyes, la administración de justicia y la gestión de recursos. Esto garantiza el orden y la estabilidad
dentro del Estado, permitiendo que funcione de manera autónoma y eficiente.
La soberanía externa, por otro lado, se relaciona con el reconocimiento y la autonomía del Estado en el
ámbito internacional. Esto implica que el Estado es libre para participar en relaciones diplomáticas, firmar
tratados y convenios, y defender su integridad territorial frente a amenazas externas. El principio de no
intervención es una manifestación clave de la soberanía externa, estableciendo que ningún Estado puede
interferir en los asuntos internos de otro Estado.
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Evolución del Concepto de Soberanía:
Históricamente, la soberanía se ha asociado con la figura del monarca absoluto, cuyo poder no podía ser
cuestionado. Sin embargo, con la evolución de las sociedades y la democratización, el concepto de
soberanía ha cambiado significativamente. En la actualidad, la soberanía reside en el pueblo, y el gobierno
actúa en su nombre. Este cambio ha llevado a la adopción de sistemas democráticos donde el poder del
Estado se legitima a través de la voluntad popular.
Desafíos Modernos a la Soberanía:
En el mundo globalizado de hoy, la soberanía enfrenta nuevos desafíos. La creación de organizaciones
supranacionales, como la Unión Europea, y la creciente interdependencia económica y política entre los
Estados, han llevado a una redefinición de la soberanía. Los Estados ceden parte de su soberanía a estas
organizaciones para lograr beneficios comunes, como la estabilidad económica y la seguridad colectiva.
Además, la soberanía es puesta a prueba por problemas globales como el cambio climático, el terrorismo
y las crisis migratorias, que requieren una cooperación internacional más estrecha y soluciones colectivas.
A pesar de estos desafíos, la soberanía sigue siendo un principio fundamental que garantiza la
independencia y la autodeterminación de los Estados.
La soberanía es la autoridad suprema de un Estado para gobernar sin interferencias externas, con
dimensiones internas y externas que garantizan su funcionamiento autónomo y su reconocimiento
internacional. Aunque enfrenta desafíos en el contexto global moderno, sigue siendo un pilar esencial del
orden político y jurídico internacional.
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REFERENCIAS
• Bobbio, N. (1997). Estado, gobierno y sociedad: Por una teoría general de la política. Fondo de
Cultura Económica.
• Held, D. (2006). Modelos de democracia (3ª ed.). Alianza Editorial.
• O'Donnell, G. (1994). Democracia, agencia y estado: teoría con intención comparativa.
Universidad de Notre Dame.
• Weber, M. (2012). Economía y sociedad: Esbozo de sociología comprensiva (Vol. 2). Fondo de
Cultura Económica.
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