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Oxido Basico

Los óxidos básicos son compuestos formados por la combinación de un metal y oxígeno, que al reaccionar con agua forman hidróxidos. Se nombran de diferentes maneras: tradicionalmente, sistemáticamente y usando el sistema Stock, y son importantes en la vida cotidiana y en la industria. Estos compuestos retienen propiedades metálicas como la conductividad y pueden oxidarse, lo que es evidente en metales como el hierro.
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Oxido Basico

Los óxidos básicos son compuestos formados por la combinación de un metal y oxígeno, que al reaccionar con agua forman hidróxidos. Se nombran de diferentes maneras: tradicionalmente, sistemáticamente y usando el sistema Stock, y son importantes en la vida cotidiana y en la industria. Estos compuestos retienen propiedades metálicas como la conductividad y pueden oxidarse, lo que es evidente en metales como el hierro.
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Un óxido básico es un compuesto que resulta de la combinación de un elemento metálico con el oxígeno,

por lo tanto su unión será iónica. Cuando reaccionan con agua forman hidróxidos, que son bases, y por eso
su denominación.
La fórmula de los óxidos metálicos es del tipo X2 On (donde X es el elemento metálico y O es oxígeno).
Entre los numerosos ejemplos de óxidos metálicos se encuentran: ZnO, MgO, Na2 O, FeO, Au2 O3 , etc.
• Tradicional: El nombre genérico es óxido y el específico el del metal precedido de -oso si es de menor
valencia o -ico si es de mayor valencia. Ejemplo: FeO óxido ferroso; Fe2 O3 óxido férrico.
• Sistemática: Nombra a los compuestos utilizando prefijos numéricos griegos (mono, di, tri, etc.) que
indican la atomidicidad de los elementos en cada molécula.
• Stock: Se nombra a los compuestos escribiendo al final con números romanos (I, II, III, etc.) la valencia
atómica del elemento.
Estos compuestos también se llaman óxidos básicos porque reaccionan con el agua formando hidróxidos,
por lo que además son conocidos como bases. Este tipo de compuestos son bastante comunes en la vida
cotidiana ya que los elementos químicos más abundantes en la tabla periódica son, justamente, los
metálicos.

Los óxidos metálicos retienen algunas de las propiedades del elemento metálico, como la buena
conductividad de la electricidad y el calor, o sus elevados puntos de fusión. Además, se presentan en los
tres estados de agregación de la materia.

Los óxidos metálicos, como hemos dicho antes, se obtienen cuando se hace reaccionar un metal cualquiera
con el oxígeno. Un ejemplo de esto lo vemos cuando un metal se oxida por estar en continuo contacto con
el oxígeno presente en el aire o en el agua. Dicha relación suele expresarse en la siguiente fórmula:

Metal + Oxígeno = Oxido metálico


Los óxidos metálicos son sumamente importantes para el ser humano y para las industrias
contemporáneas, ya que sirven de aditamento en muchos compuestos de aplicación cotidiana.
Además, son la materia prima en laboratorios químicos para la obtención de bases y otros compuestos, ya
que su abundancia los hace mucho más fáciles de obtener y manipular.
Algunos ejemplos adicionales de óxidos metálicos son:
 Óxido de sodio (Na2O)
 Óxido de potasio (K2O)
 Óxido de calcio (CaO)
 Óxido cúprico (CuO)
 Óxido ferroso (FeO)
 Óxido de plomo (PbO)
 Óxido de aluminio (AlO3)
Algunos metales, especialmente el hierro, sufren oxidación o corrosión. A este proceso lo apreciamos
notablemente cuando el metal queda expuesto a la intemperie y se forma una capa de color ocre,
característico de la oxidación del hierro. Otros metales, en cambio, sufren este proceso mucho más
lentamente (como ocurre con el cobre, sobre el que se forma una pátina verdosa, o la plata) o,
simplemente, no se corroen y permanecen siempre brillantes, como ocurre con dos metales preciosos: el
oro y el platino (esta capacidad de brillar «indefinidamente» y de no corrosión es una de las cualidades que
los encarecen).

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