VIGILIA PASCUAL 2024
MOMENTOS ANTES DE INICIAR LA VIGILIA
(Cinco minutos antes de la celebración, se pide a todos que puedan ubicarse afuera, en la entrada del Templo Catedral)
GUÍA: Hermanos: antes de iniciar esta celebración, pedimos encarecidamente a todos que puedan ubicarse a las afueras del Templo Catedral, por favor.
INTRODUCCIÓN
GUÍA: Amados hermanos en Cristo:
Esta es la noche Santa en la que, con toda la Iglesia, elevamos nuestra oración de alabanza y gratitud a Dios Padre, porque ha estado grande con nosotros al resucitar
a su Hijo Jesús y con Él otorgándonos nueva vida.
La celebración de esta noche está constituida por una serie de profundos signos, que nos manifiestan y comunican la gran noticia de la Resurrección del Señor. Así,
en medio de la oscuridad brilla el fuego, con el que encenderemos el Cirio Pascual que representa a Cristo Resucitado, cuya luz brilla en las tinieblas.
Escucharemos el Pregón Pascual, que nos recuerda las acciones de Dios en la historia de su pueblo hasta llegar a la consumación del triunfo de nuestro gran Redentor
sobre la oscuridad del pecado y la muerte, alcanzándonos la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Iniciamos esta gran Vigilia Pascual con la bendición del fuego, que se realizará en el frontis del Templo. Invitamos a quienes sigan en el Templo a salir de él para
iniciar esta Vigilia.
PRIMERA PARTE
LITURGIA DE LA LUZ
RITOS INICIALES
BENDICION DEL FUEGO Y PREPARACIÓN DEL CIRIO
OBISPO:
Queridos hermanos: En esta noche santa, en la que nuestro Señor Jesucristo pasó de la muerte a la vida, la Iglesia invita a sus hijos diseminados por
toda la tierra a que se reúnan y permanezcan en vela para orar. Si hacemos memoria de la Pascua del Señor, escuchando su Palabra y celebrando sus
misterios, esperemos con fe compartir su triunfo sobre la muerte y de vivir siempre con él en Dios.
BENDICIÓN DEL FUEGO:
(A continuación, el Obispo bendice el fuego y dice, con las manos extendidas)
OBISPO:
Dios nuestro, que por medio de tu Hijo has dado a tus fieles el fuego de tu luz, santifica † este fuego nuevo y concédenos que, por esta celebración
pascual, seamos de tal manera inflamados con los deseos celestiales, que podamos llegar con un corazón puro a la fiesta de la luz eterna. Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Concluida la bendición del fuego nuevo, el diácono (o un ministro) acerca el cirio pascual al Obispo que, con un estilete, marca una cruz sobre el mismo. En el extremo
superior de la cruz marca la letra griega Alfa, y en el inferior, la letra Omega; en los Ángulos que forman los brazos de la cruz, los números del año en curso. Mientras
tanto se dice:
1. Cristo ayer y hoy, (Marca la línea vertical de la cruz)
2. Principio y Fin, (marca la línea horizontal de la cruz)
3. Alfa (marca la letra Alfa en la parte superior de la cruz)
4. Y Omega. (marca la letra Omega en la parte inferior de la cruz)
5. A Él pertenecen el tiempo (marca en el ángulo superior izquierdo la primera cifra del año actual)
6. Y la eternidad. (marca el ángulo superior derecho de la segunda cifra del año actual)
7. A Él la gloria y el poder, (marca en el ángulo inferior izquierdo la tercera cifra)
8. Por los siglos de los siglos. Amén. (marca en el ángulo inferior derecho la última cifra del año actual)
2 0
2 3
Ω
Acabada la inscripción de la cruz y de los otros signos, el sacerdote puede fijar en el cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz, mientras dice:
1. Por sus llagas 1
2. santas y gloriosas
3. nos proteja 4 2 5
4. y nos conserve
5. Cristo el Señor. Amén. 3
El Obispo enciende el cirio, valiéndose del fuego recién bendecido, mientras dice:
OBISPO:
Que la luz de Cristo gloriosamente resucitado disipe las tinieblas de la inteligencia y del corazón.
PROCESIÓN:
GUÍA: En este momento, iniciamos nuestra procesión, en la que Jesucristo nos precede como luz del mundo. Por eso toda nuestra celebración estará
presidida por el cirio Pascual signo de Cristo resucitado. Acompañemos este momento en silencio.
Ante la puerta de la Iglesia, el diácono (o sacerdote) de pie, eleva el cirio y canta:
Luz de Cristo.
Todos responden:
R./: Demos gracias a Dios.
El Obispo enciende, con el fuego del cirio pascual, la vela que tiene en sus manos.
Luego, en medio del templo el sacerdote se detiene y, elevando nuevamente el cirio, canta por segunda vez:
Luz de Cristo
Todos responden:
R./: Demos gracias a Dios.
Inmediatamente, todos encienden sus cirios con la llama que se transmite desde el cirio pascual; mientras tanto la procesión avanza hacia el presbiterio.
Cuando llega delante del altar, el sacerdote se detiene y mirando hacia el pueblo, eleva el cirio y canta por tercera vez:
Luz de Cristo.
Todos responden:
R./: Demos gracias a Dios.
EL ANUNCIO DE LA PASCUA:
GUÍA: Acogemos el canto del pregón Pascual, mensaje de gozo y alabanza, en el cual se narran las maravillas que Dios ha hecho por su pueblo. Permanecemos de
pie con nuestras velas encendidas.
(Concluida la procesión, se coloca el cirio pascual junto al ambón)
Turiferario pide la bendición del incienso al Obispo, y luego el diácono o sacerdote hace lo mismo para entonar el pregón Pascual.
El que canta inciensa el Pregón y luego el cirio Pascual.
Comienza el canto. El Padre Pablo canta el Pregón.
(Mientras se canta el pregón pascual, el pueblo acompaña de pie con las velas encendidas)
SEGUNDA PARTE
LITURGIA DE LA PALABRA
GUÍA: Pueden tomar asiento y apagar sus velas.
(Apagadas las velas, todos se sientan. Antes de comenzar las lecturas, el sacerdote hace una breve monición al pueblo con estas palabras).
OBISPO:
(Sube el Misal)
Hermanos: Después de haber iniciado con solemnidad esta vigilia, escuchemos serenamente la palabra de Dios; meditemos cómo, al
cumplirse el tiempo, Dios salvó al pueblo y finalmente envió a su Hijo para redimirnos.
Oremos para que Dios lleve a su plenitud la redención obrada por el misterio pascual.
LITURGIA DE LA PALABRA
Se hacen las siete lecturas correspondientes, con sus salmos.
Después de la última lectura del Antiguo Testamento, EZEQUIEL 36, 16-28, con su salmo responsorial y la correspondiente oración, se
encienden los cirios del Altar con la luz del cirio Pascual y las luces del Templo Catedral, al mismo tiempo que el Obispo entona el Gloria a Dios
en el cielo, al cual se une la asamblea; mientras tanto, se tocan las campanas y se encienden las luces del Templo.
El sacerdote toma la luz del cirio Pascual y se la comunica a dos acólitos que partiendo de las orillas encienden los cirios del altar.
Guía: Les invito a ponerse de pie y a cantar agradecidos y gozosos el Himno del Gloria, nuestra alabanza a Dios Uno y Trino.
GLORIA (con campanas)
(Acabado el Gloria el Obispo hace la ORACIÓN COLECTA como de costumbre)
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro,
que iluminas esta santísima noche con la gloria de la resurrección del Señor;
acrecienta en tu Iglesia el espíritu de adopción de hijos para que, renovados en el cuerpo y en el alma, te sirvamos con plena fidelidad.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos Amén
LECTURA DE LA EPÍSTOLA (Romanos 6,3-11)
GUÍA: San Pablo nos enseña el significado del bautismo: es el sacramento que sepulta nuestros pecados y nos otorga vida nueva en Cristo por su Muerte y
Resurrección.
ANUNCIO DEL ALELUYA
(El diácono o sacerdote entona el cántico del Aleluya tres veces)
CANTO: /: ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA:/
SALMO (Sal. 117, 1 – 2. 16 – 17. 22 -23)
“Den gracias al Señor porque es bueno”
(El pueblo responde o puede responder con un Aleluya)
Termina el salmo, suben los ministros de Incienso y piden la bendición al Obispo. Un sacerdote hace lo mismo y bajan al ambón para la proclamación del Evangelio.
No se llevan cirios.
GUÍA: ¡CRISTO HA RESUCITADO! Acojamos con gozo el anuncio del Evangelio. Cantemos juntos el Aleluya.
Obispo (Sin mitra y con báculo)
EVANGELIO
HOMILÍA breve
(Con mitra y báculo)
TERCERA PARTE
LITURGIA BAUTISMAL
(No hay bautismos)
BENDICIÓN DEL AGUA BAUTISMAL:
GUÍA:
A continuación, el obispo bendecirá el agua bautismal, signo de la vida nueva, con una oración que nos recuerda las maravillas realizadas por el Dios de la vida en
nuestra historia de salvación.
(Obispo va a la fuente bautismal sin mitra y sin báculo, Misal, Micrófono)
OBISPO (con manos extendidas):
Dios todopoderoso y eterno,
Acompaña con tu poder los sacramentos de tu inmensa bondad,
y envía tu Espíritu de adopción,
para dar vida a los nuevos pueblos nacidos en la fuente bautismal;
haz que tu gracia realice la obra confiada
a nuestro humilde ministerio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Señor Dios, que por medio de los signos sacramentales
realizas obras admirables con tu poder invisible,
y de diversas maneras has preparado el agua
para que significara la gracia del Bautismo.
Señor Dios, cuyo Espíritu aleteaba sobre las aguas
en los orígenes del mundo
para que ya desde entonces concibieran el poder de santificar.
Señor Dios, que en las aguas torrenciales del diluvio
prefiguraste el nuevo nacimiento de los hombres,
para que el misterio de la misma agua
pusiera fin al pecado y diera origen a la santidad.
Señor Dios, que hiciste pasar por el mar Rojo
como por tierra firme a los descendientes de Abraham,
para que el pueblo liberado de la esclavitud del Faraón
fuera imagen del pueblo de los bautizados.
Señor Dios, al ser bautizado en el agua del Jordán,
tu Hijo fue ungido por el Espíritu Santo;
y suspendido en la cruz
hizo brotar de su costado sangre y agua,
y después de su resurrección mandó a sus apóstoles:
«Vayan e instruyan a todas las naciones,
bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo»:
Mira a tu Iglesia y abre para ella la fuente del Bautismo.
Que esta agua reciba, por el Espíritu Santo,
la gracia de tu Hijo Unigénito,
para que el hombre, creado a tu imagen,
por medio del sacramento del Bautismo,
sea purificado de todos los pecados
y merezca resurgir como nueva creatura
del agua y del Espíritu Santo.
Y sumerge el cirio pascual en el agua una o tres veces, prosigue:
Señor, te pedimos, que por la gracia de tu Hijo,
descienda sobre el agua de esta fuente,
el poder del Espíritu Santo,
y manteniendo el cirio en el agua prosigue:
para que, por el Bautismo, sepultados con Cristo en su muerte, resuciten con él a la vida.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
Y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Se retira el Cirio del agua.
(Retirado el cirio, se canta una aclamación referida al agua)
CORO: (Un canto adecuado al momento)
PROFESIÓN DE FE:
GUÍA: Hermanos, a continuación, renovaremos las promesas bautismales.
Los fieles de pie y con las velas encendidas
Renuevan las promesas bautismales
(Si corresponde, el obispo realiza la aspersión de agua sobre el pueblo).
ORACIÓN UNIVERSAL (desde libro de oración universal)
El diacono u otro ministro hace la oración universal.
Obispo sin mitra y sin báculo.
CUARTA PARTE
LITURGIA EUCARISTICA
A partir de aquí la misa prosigue como de costumbre.
OFERTORIO
GUÍA: Llegamos al momento central de nuestra celebración. Jesús resucitado se nos da bajo las especies de pan y vino. Los nuevos bautizados hacen entrega de las
ofrendas de pan y vino. Cantamos.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
PREFACION PASCUAL I
COMUNIÓN
(Mientras se hace la comunión se prepara incienso)
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
BENDICIÓN SOLEMNE (Misal)
SOLEMNE SALUDO A NUESTRA SEÑORA
El obispo se dirige al pueblo con una breve monición.
Luego inciensa la imagen de la Virgen mientras se canta
(La procesión espera, mientras se canta el Regina Coeli)
ENVÍO:
Diácono o sacerdote: Pueden ir en paz. Aleluya, Aleluya.
TODOS: Demos gracias a Dios. Aleluya, Aleluya.
No hay monición de salida
Canto de salida