Nombre del alumno: Barbara Astryd Hernández Morales.
Matrícula:000086764
Materia: Teoría general del derecho.
La Acción, la Excepción y el Derecho a la Tutela
Jurisdiccional
Introducción
En el ámbito del derecho procesal, los conceptos de acción, excepción y tutela
jurisdiccional son fundamentales para entender cómo se estructura y desarrolla un
proceso judicial. La acción es el medio por el cual una persona acude a los
tribunales para reclamar la protección de un derecho; la excepción, por su parte,
es la herramienta procesal de defensa que permite al demandado oponerse a la
pretensión del actor. Ambos conceptos están íntimamente ligados al derecho a la
tutela jurisdiccional efectiva, que garantiza que toda persona pueda acceder a un
juez imparcial y obtener una resolución sobre su conflicto.
El presente desarrollo busca analizar de forma integral estos conceptos, sus
múltiples significados, fundamentos teóricos y clasificaciones, así como sus
relaciones y condiciones para su ejercicio, proporcionando al estudiante una visión
clara y completa de su función dentro del proceso.
Desarrollo
1. Diversos significados de la palabra “acción”
El término acción ha sido interpretado de distintas formas a lo largo del tiempo y
según el contexto jurídico. Algunos de sus significados más relevantes son:
Como sinónimo de derecho sustantivo: es la facultad de exigir algo que
corresponde legalmente.
Como facultad de acudir a los tribunales: implica el ejercicio de un derecho
procesal para que el juez conozca y resuelva un conflicto.
Como instrumento procesal: es el acto mediante el cual se inicia un proceso
judicial con el fin de obtener una resolución.
Estas interpretaciones han dado lugar a diferentes teorías sobre la naturaleza
jurídica de la acción.
2. Teorías sobre la naturaleza jurídica de la acción
Existen diversas teorías que han intentado definir la esencia de la acción, entre las
que destacan:
Teoría clásica o civilista (Savigny): considera la acción como el mismo
derecho material ejercido en juicio.
Teoría del derecho concreto de acción (Wach): distingue entre derecho
material y acción, pero sostiene que esta última sólo existe si el actor tiene
razón.
Teoría del derecho abstracto de acción (Chiovenda): afirma que toda
persona tiene derecho a acudir al órgano jurisdiccional,
independientemente de que tenga o no razón.
Teoría del derecho público subjetivo: sostiene que la acción es un derecho
público subjetivo del individuo frente al Estado para obtener una resolución
jurisdiccional.
Actualmente, prevalece esta última teoría, que entiende la acción como un
derecho autónomo y abstracto, cuya existencia no depende del éxito del reclamo.
3. Definición de acción
En términos modernos, la acción es el derecho subjetivo procesal que tiene toda
persona para acudir al órgano jurisdiccional del Estado y solicitar la solución de un
conflicto jurídico, mediante una sentencia.
Este derecho está garantizado por el artículo 17 constitucional, que establece que
ninguna persona puede hacerse justicia por su propia mano y que todas tienen
derecho a que se les administre justicia por tribunales.
4. Requisitos o condiciones de la acción
Para que una acción pueda prosperar, deben cumplirse ciertos requisitos o
condiciones, entre los que se encuentran:
Interés jurídico: debe existir una necesidad de obtener tutela judicial por la
existencia de un derecho presuntamente violado.
Legitimación procesal: la persona que interpone la acción debe ser titular
del derecho o tener representación legal.
Capacidad procesal: aptitud para comparecer en juicio.
Posibilidad jurídica del objeto: lo que se demanda debe ser legalmente
posible.
Sin estos requisitos, la acción puede ser desechada o sobreseída.
5. Clasificación de las acciones
Las acciones pueden clasificarse atendiendo a distintos criterios:
a) Por el tipo de resolución demandada:
Declarativas: buscan que el juez declare la existencia o inexistencia de un
derecho.
Constitutivas: modifican una situación jurídica (ej. divorcio).
Condenatorias: pretenden que se imponga una obligación al demandado.
Ejecutivas: buscan hacer efectiva una obligación previamente reconocida.
Cautelares: solicitan medidas provisionales para asegurar el resultado del
juicio.
b) Por la clase de interés que se busca proteger:
Individuales: defienden intereses particulares.
Colectivas: protegen intereses comunes de un grupo.
Difusas: relacionadas con derechos de difícil individualización, como el
medio ambiente.
c) Por el derecho material que se pretende hacer valer:
Civiles, penales, laborales, familiares, mercantiles, entre otras, dependiendo
del tipo de derecho sustantivo que respalda la acción.
6. Diversos significados de la palabra “excepción”
La palabra excepción también puede tener diversos significados, tanto en el
lenguaje común como en el técnico jurídico:
Como medio de defensa: toda alegación hecha por el demandado para
impedir o desvirtuar la pretensión del actor.
Como recurso técnico procesal: conjunto de mecanismos que permiten al
demandado oponerse formalmente a la demanda.
En sentido más amplio, puede referirse a cualquier motivo por el cual se
niega el derecho del actor.
7. Excepciones procesales y excepciones sustanciales
Las excepciones se clasifican según su naturaleza:
a) Excepciones procesales: se refieren a defectos en el proceso o en la demanda,
y no atacan el fondo del asunto. Ejemplos:
Incompetencia del juez
Falta de personalidad
Litispendencia
Cosa juzgada
Falta de cumplimiento de formalidades
b) Excepciones sustanciales: se refieren al fondo del derecho reclamado por el
actor. Ejemplos:
Pago
Prescripción
Nulidad
Falsedad
Inexistencia de la obligación
Ambas cumplen funciones diferentes pero complementarias en la estrategia de
defensa del demandado.
8. Relación entre acción, excepción y derecho a la tutela jurisdiccional
La acción y la excepción son dos caras opuestas dentro del proceso judicial:
mientras la acción inicia el proceso al presentar una pretensión, la excepción
permite la defensa del demandado frente a dicha pretensión. Ambas están
garantizadas por el derecho a la tutela jurisdiccional, entendido como el derecho
de todas las personas no sólo a acceder a un juez, sino a obtener una resolución
fundada y motivada que ponga fin al conflicto.
El equilibrio entre acción y excepción asegura que el proceso sea justo,
contradictorio y respetuoso de los derechos de ambas partes. La tutela
jurisdiccional protege tanto el derecho del actor a plantear su caso, como el del
demandado a defenderse.
Conclusión
Los conceptos de acción y excepción son fundamentales para comprender el
funcionamiento del proceso judicial y el ejercicio de los derechos procesales. La
acción representa el derecho del ciudadano a iniciar un proceso ante el órgano
jurisdiccional para exigir la protección de sus derechos, mientras que la excepción
representa el derecho del demandado a oponerse y defenderse frente a dicha
pretensión.
Ambos conceptos están vinculados al derecho a la tutela jurisdiccional efectiva,
que asegura que todas las personas puedan acceder a la justicia en condiciones
de igualdad. Conocer sus definiciones, requisitos, clasificaciones y teorías permite
al alumno comprender su papel dentro del sistema judicial y su relación con la
garantía de un debido proceso.