MITO DE ARACNE.
(Fuente: LAS Enredada en su soberbia, Aracne comenzó a que en las desgracias de nuestros amigos
METAMORFOSIS de Ovidio) proclamarse tan buena tejedora como la siempre hay un punto de contento. Lo que no
Aracne era una joven de la región de Lidia. misma Atenea. quiere decir que no corras a ayudar a tu
Había nacido en una casa humilde, pero todo Y ésta se presentó ante ella, tomando la amigo, prestarle dinero, llevarlo al médico.
el mundo en Grecia la conocía gracias a su figura de una vieja con bastón, para Pero a veces un mal trago ajeno despierta la
insuperable talento manejando del telar. Sus aconsejarle que desistiera de medirse con frase: “Hombre...mejor él y no yo”. Esto nos
manos se movían con una precisión una diosa. hace considerar que existe una especie de
inusitada, dando forma a los hermosos La respuesta de Aracne fue retar a Atenea a relación entre los males y los bienes que
motivos que brotaban de su imaginación. probarse en una competición. Abandonando vienen en un número determinado. Si yo
Consciente de su maestría, Aracne cometió su disfraz, la diosa se presentó con todo su deseo y no tengo un automóvil de colección
la temeridad de proclamarse superior a los esplendor. Enfrentadas en distintos telares, es porque lo posee otro. Llegamos a
dioses en el arte de tejer. Estas palabras fueron tensándose las finas urdimbres y se considerar que no hay otro coche más que
llegaron a oídos de la diosa Atenea, patrona entretejieron la púrpura, los oros y los “ese” para tener. Lo mismo ocurre con el mal,
de hilanderas y tejedoras, quien se enfadó delicados matices de la transición de los si al “otro” le ocurre algo, de alguna manera
enormemente, pues a los dioses no les gusta colores. Atenea creó un tejido en que los yo me he librado de “ese” problema. Los
que un insignificante mortal se compare con dioses aparecerían soberbios y centrales en medios de comunicación en la actualidad
ellos, y mucho menos que se declare superior su augusta majestad. Luego pintó con la tienen mucho que ver con la motorización de
(aunque lo sea, como en este caso). Atenea aguja un verdadero toro y un mar verdadero y la envidia. No hay programa de televisión o
adoptó la forma de una anciana y se presentó bordeó la tela con ramas de olivo de la paz. revista de actualidad donde no se nos
en el taller de Aracne, dispuesta a hacer que Pero Aracne dibujó a las deidades con sus enrostre la felicidad de una pareja mediática,
se retractase. Pero la joven lidia se negó y debilidades más carnales, en un trabajo tan las vacaciones caribeñas de incipientes
además retó a un duelo de tapices a la brillante y delicado, que la diosa, fuera de sí, modelos o el nuevo piso de la estrella de
mismísima diosa Atenea, estuviera donde rompió su obra y golpeó a su rival. Viendo la turno. En esta sociedad lo primero que hay
estuviese. A Atenea no le quedó otro remedio furia divina que había provocado su insana que lograr es crearse la fama de que eres
que descubrir su auténtico rostro y aceptar el soberbia, la joven mortal intentó terminar con algo, sin necesariamente serlo. La creencia
desafío. su vida pasándose un lazo por la garganta. de los demás de que el otro es exitoso es lo
Una vez sentadas las contendientes frente a Atenea no lo permitió. “Vive, sí, pero cuelga, que fomenta una cadena de errores, y de
sus respectivos telares, la justa dio comienzo. malvada”, le dijo. Y rociando a Aracne con envidias añadidas. Muchas veces se envidian
Las manos de las dos se movían como los jugos de una hierba, maldijo su destino y situaciones idílicas sobre las que no se tiene
centellas sobre los hilos. Atenea bordaba el de su descendencia. La convirtió en una suficiente información. Alguna vez
heroicas escenas protagonizadas por los araña tejedora cuya misión es pender y tejer refiriéndome a Satanás me pregunté: “¿Qué
dioses, mientras que Aracne, desafiante, eternamente. sería de nosotros sin él?” Prácticamente
escogía aquellos episodios en los cuales los La mitología griega trata de dioses y héroes nadie nos presta tanta atención como ese
habitantes del Olimpo se habían mostrado de los griegos. Lo más importante de estos celoso Enemigo. Hasta Dios bostezaría sobre
deshonestos o libidinosos. dioses es que presentan los sentimientos de nuestras vidas si Satán no colaborase en el
Llegó el momento de comparar ambas obras, los humanos, tales como la envidia, el amor, argumento que representamos con su dosis
y entonces quedó claro, incluso para Atenea, la rabia, etc.; lo que quiere decir que no eran de picante. La próxima vez que me
que el trabajo de Aracne era muy superior al perfectos como se les considera a los dioses encuentre con el diablo parafrasearé al
suyo. La diosa montó en cólera y rasgó el de las religiones actuales. Fausto de Goethe: “Se dará cuenta de que
lienzo de su rival. Después la golpeó en la La envidia p or Fernando Savater todo lo que hace usted por romper y destruir
frente. En verdad, el golpe no había sido (Fragmento diario Clarín 13-08-2005) La el orden, en el fondo lo refuerza. En definitiva
demasiado fuerte, pero Aracne se asustó y, envidia definida como la tristeza ante el bien todo lo que está haciendo es para bien, no
temiendo su venganza, buscó una soga y se ajeno, ese no poder soportar que al otro le para mal. Usted está trabajando como un
ahorcó de la viga que cruzaba el techo del vaya bien, ambicionar sus goces y empleado. Se rebeló contra su jefe, pero
taller. Compadecida, Atenea la sujetó para posesiones, es también desear que el otro no sigue siendo el empleado de siempre”.
que no se ahogase, tras lo cual la maldijo, a disfrute de lo que tiene. ¿Qué es lo que
ella y a su futura progenie, a colgar de anhela el envidioso? En el fondo, no hace
aquella manera y a tejer durante toda su vida. más que contemplar el bien como algo
Los brazos y las piernas de Aracne inalcanzable. Las cosas son valiosas cuando
comenzaron entonces a encogerse, mientras están en manos de otro. El deseo de
que los dedos de sus manos se alargaban. Al despojar, de que el otro no posea lo que tiene
mismo tiempo, su cuerpo se hinchó, y una está en la raíz del pecado de la envidia. Es
capa de pelo corto y negro la cubrió por un pecado profundamente insolidario que
completo. La soga se transformó en un hilo también tortura y maltrata al propio pecador.
de seda que le salía del abdomen. Cuando la Podemos aventurar que el envidioso es más
transformación terminó, Aracne colgaba del desdichado que malo. El envidioso siembra la
techo convertida en una pequeña araña. idea ante quienes quieran escucharlo de que
Aracne Versión de Graciela Repún el otro no merece sus bienes. De esta actitud
En las manos de Aracne, los mechones de se desprenden la mentira, la traición, la
lana parecían neblina. intriga y el oportunismo. En la tradición
Ella era una simple mortal, hija de un teñidor cristiana es definida como “desagrado, pesar,
de lanas, pero había tal arte en su trabajo, tristeza, que se concibe en el ánimo, del bien
que para contemplarla girando el huso ajeno, en cuanto este se mira como La leyenda de Verónica autor: Fernández del
torneado o dibujando con la aguja, las ninfas perjudicial a nuestros intereses o a nuestra Campo
abandonaban los viñedos y las aguas. gloria”. El filósofo francés Denis Diderot decía
Pedro llevaba un año viviendo con su novia siquiera en pensamientos. Al menos hasta que alcanzara las servilletas y el se las acercó. Un
Belén y era feliz, al margen de líos familiares y conoció a Verónica, una chica que tomó café en acto normal y cotidiano con el que ambos
demás dificultades cotidianas. Se querían la misma cafetería que él y con la que coincidió regalaron su mejor sonrisa. Sin embargo para
mucho y Pedro nunca le había sido infiel ni un 21 de diciembre. Ella le pidió que le Pedro, Verónica fue mucho más. Por su
expresión melancólica, entendió que estaba Pedro asintió con la cabeza pero puso cara de - ¿Mañana? - Belén ya no parecía tan
sola, que no estaba bien y que necesitaba un circunstancias. ¿Cómo se consuela a alguien a comprensiva.
amigo y un apoyo. quién han engañado? Sobre todo cuando él - Sí, nos hemos hecho buenos amigos.
Con el corazón abierto, Pedro le preguntó con tenía la punzada de culpa porque creía estar - Ah, claro... Bueno, espero que se recupere
naturalidad si se encontraba bien y ella sonrió traicionando a Belén en su subconsciente. de su trauma.
con cierta tristeza respondiendo que no. En su Aunque seguía siendo una simple comida - Eso espero yo también.
trabajo le exigían demasiado y muchas de las amistosa. - Te dejo amorcito - Belén no estaba bien, lo
cosas que le pedían no sabía hacerlas, sus - Tú me has escuchado sin conocerme de notó en su voz -... tengo cosas que hacer.
compañeras se burlaban, el jefe amenazaba nada, eres un encanto - dijo ella sonriendo. - ¿Qué te pasa cielo? - dijo Pedro, preocupado.
con despedirla si no espabilaba y vivía sola por Pedro sintió que el estómago le burbujeaba y, - Nada, nada, es solo que... no me gusta que
que su novio la acababa de dejar, de modo que al mirarla a los ojos se dio cuenta demasiado veas más a esa chica.
no podía perder su trabajo. Pedro sintió que tarde. El tren empezaba la cuesta abajo y no - No me importa nada, solo era por ayudarla,
debía ayudarla y, sin dudarlo, le ofreció comer tenía frenos. ¿Se había enamorado a primera solo quiero ser su amigo.
juntos ese mismo día para que contara más sus vista? No sabía cuándo había pasado, pero ya - Lo sé, lo sé,... es solo que... tengo una
problemas por si conseguía hacerla sentir era tarde. corazonada. No deberías volver a verla.
mejor. Ella aceptó y con su sonrisa demostró - Es lo menos que podía hacer,... tú también - Amorcito, solo tengo ojos para ti - a medida
que le hacía ilusión. Verónica era muy bonita, eres encantadora. que escuchaba la voz de Belén su corazón
delgadita y de estatura algo pequeña, su pelo - Gracias - dijo ella -. Cuéntame algo de ti... volvía más a la normalidad y se olvidaba de
era castaño oscuro y liso y sus ojos azules. Su ¿Tienes novia? Verónica.
mirada despedía inocencia y tristeza al mismo - Oh, yo,... bueno - Pedro supo que si decía - ¿De verdad? - preguntó Belén, con timidez.
tiempo. Desde luego que se sintió atraído por que sí volvería a hundirla (o ella perdería - Te lo prometo.
ella pero en ningún momento pensó en engañar interés en él) así que prefirió mentir, o mentirse - Esta bien, pero ahora sí te dejo que tengo
a su novia. Su intención era buena, con idea de a sí mismo, ya que la idea de tener una cosas que hacer. Besitos,mua, mua.
animarla y, ¿por qué no?, hacerse amigos. aventura con ella le hacía hervir la sangre-. No, - Te quiero, Belén - respondió él, antes de
Quedaron a las dos en el mismo restaurante yo no tengo novia desde hace meses. También colgar.
para comer juntos. Habló con Belén por corté,... hubo cuernos. "Te quiero Belén", claro que la amaba. ¿Qué
teléfono y le contó lo que había pasado y que - ¿Los pusiste tú o ella? había estado haciendo con esa desconocida?
sentía la necesidad de ayudar a esa chica. - Los puso ella... La sorprendí con un ¿Se había vuelto loco? No era nada fácil, por
Belén le contestó que tenía un enorme corazón compañero de trabajo, que supuestamente iban no decir que era un milagro, encontrar a alguien
y que por eso le amaba tanto. Él respondió que a reunirse y les vi besándose. con quien se entendiera tan bien y que le
también la amaba. Si quería conectar con ella debía fingir que gustara tanto como Belén. Era lo mejor que le
La hora de comer llegó con mucha lentitud. había pasado lo mismo. Pero se sintió había pasado en la vida. ¿Quería jugarse su
Pedro se pasó toda la mañana pensando en terriblemente mal por que eso ya era engañar felicidad por un amor fugaz que podía durar dos
Verónica, en sus preciosos ojos y lo mucho que oficialmente a Belén. O al menos, intentarlo. días?
deseaba que llegara la hora de la comida para - Oh, lo siento. "No puedo bajar mañana a la misma hora a
poder hablar con ella y animarla. Se preguntó Verónica le cogió la mano y su calor le impulsó tomar café" - decidió.
por qué la dejaría el novio y cómo podía haber el corazón todavía más. Y así lo hizo. El día entero lo pasó pensando en
gente que después de comprometerse a - Sí, fue un duro golpe - continuó mintiendo. Verónica, en que quizás le había echado de
convivir juntos podía irse así, sin más. Cuando - Nunca se espera que ocurra y, cuando pasa, menos a la hora del café. Llegaron las dos y
al fin la aguja de las horas aterrizó en las dos, te culpas y tratas de encontrar el motivo,
se disculpó ante sus amigos con los que solía cuándo empezó a estropearse todo…
comer y salió corriendo del edificio, dispuesto a Pedro supo que hablaba por experiencia y no
encontrarse con ella. Su corazón latía muy supo qué decir.
fuerte y cuando vio a Verónica esperarle en la - Lo siento -añadió ella, avergonzada -, seguro
barra, tomando un refresco, se sintió diez años que no has tenido la culpa, hablaba de mi. tampoco bajó a comer. Pensó que lo mejor era
más joven y como si estuviera en su primera Llegó el camarero y pidieron cada uno su dar el tema por olvidado, así ella pensaría que
cita. comida. Durante un rato no dijeron nada, se solo fue una comida con alguien que se
- Hola - la saludó. miraron y sonrieron pero ninguno se atrevió a preocupaba por que estuviera bien, nada más.
- Hola - dijo ella con timidez. romper el silencio. Si más intención. Pensó que si alguien la veía
- ¿He tardado mucho? Lo siento. Al terminar salieron del restaurante y cuando triste haría lo mismo, la ayudaría, la escucharía
- No importa, hoy salí antes. se iban a despedir ella le besó en la mejilla. y ella se olvidaría de él.
La mirada de ella era tierna y esperanzada. - Me ha encantado conocerte - dijo ella -. ¿Me Llegó a su casa por la noche y estaba Belén
Pedro vio en sus ojos que él le gustaba pero no das tu teléfono para que pueda volver a hablar allí, preparando la cena. La besó y se fue al
le dio importancia a ese detalle dado que a él contigo si me siento mal? baño a darse una ducha. El agua parecía ir
también le gustaba ella y no significaba nada. - Claro, apunta. quitándole el peso de la culpa.
Era una comida de amigos, nada más. Ambos apuntaron sus teléfonos. Ella incluso le Entonces sonó su teléfono móvil. La voz de
- De modo que hoy tienes un mal día - quiso tomó una foto para asociarlo a su número y, Belén contestó. Su corazón se detuvo, ella
restarle importancia a sus problemas. entre risas, llegó la hora de despedirse. contestaba con monosílabos y una vez le
- No es hoy, es todo este mes - dijo ella. - Hasta mañana, a la hora del café - dijo ella. pareció escuchar que decía "está en la ducha,
- Las cosas buenas siempre se alternan con - Hasta mañana, Verónica - dijo él, aún bajo los luego te llama él". Se despidió con educación y
las malas. Después de una mala racha siempre efectos de la droga de su mirada y el tierno tono colgó.
viene una buena - aleccionó él, sintiéndose algo de su voz. Se terminó de duchar sintiendo todo su cuerpo
pedante. En cuanto se despidieron subió a su oficina y, frío, por miedo a que fuera Verónica quien le
- Seguro que sí. Hoy te he conocido. mientras estaba en el ascensor, sonó su había llamado. Se secó corriendo y se peinó
- Oh, claro. Hoy empezó bien, ¿verdad? teléfono móvil. Era Belén. Tragó saliva y trató con la mano por no perder el tiempo.
- Mi novio jamás me escuchaba. de olvidarse de lo que sentía en su interior. - Te llamó una chica - le dijo Belén, con
- ¿Por qué estabas con él entonces? - ¿Qué tal comiste, amor? - dijo ella -. ¿Pudiste naturalidad.
- Era guapo, era muy cortés,... ayudar a esa pobre chica? - ¿Qué dijo? - preguntó él, disimulando que no
- Ah, ya, un guaperas... ¿Cuándo aprenderéis - Oh, sí. Es muy maja, estuvimos hablando de estaba nervioso.
las mujeres a no confiar en una cara bonita? nuestras historias amorosas y parecía mucho - Me preguntó por ti. Le dije que te estabas
- No era solo eso. También parecíamos más animada cuando nos despedimos. Puede duchando y me dijo que si podías llamarla en
entendernos, me apoyaba. Sin embargo se que mañana volvamos a vernos. cuanto salieras, que tenía cosas que contarte y
entendió mejor con una "amiga".
le dije que sí, que en cuanto salieras la ella y sabía que si le pasaba algo, sería muy golpeó la puerta del baño varias veces con
llamarías. Dijo que era Verónica. difícil para él perdonárselo. Sin embargo ante fuerza, le pidió que le abriera inmediatamente,
- Oh - dijo Pedro, asintiendo preocupado. Belén debía demostrar indiferencia, nunca con desesperación. Pero Pedro solo fue capaz
- Era esa chica, ¿Verdad? ¿No la viste hoy? debía enterarse de que Verónica había sido tan de decir una última cosa antes de morir.
- Puede que sea eso, no pude bajar porque importante para él. - Lo siento…
estaba muy liado. Quizás quiera saber por qué Varios días después, tras un día de navidad en
no bajé... Qué sé yo. familia, en casa de los padres de Belén, Pedro
- ¿Por qué le diste tu teléfono? -renegó Belén. no había conseguido sacarse de la cabeza a
Luego suspiró y añadió-, intenta decirle que Verónica. Cada hora que pasaba, más culpable
tenías un incendio que apagar porque parecía se sentía. Había seleccionado varias veces su
estar a punto de llorar. Sé que eres sensible, teléfono entre sus contactos del móvil y nunca
trátala con delicadeza. se había atrevido a marcarlo porque no sabía
- Lo haré -aceptó, Sorprendido de que le qué decirle. Siempre lo buscaba con la
permitía llamarla. determinación de borrarlo pero luego se veía
Agarró el teléfono y, con Belén allí al lado, la tentado de llamarla para preguntar cómo estaba
llamó. En seguida se dio cuenta del error. y finalmente apagaba el móvil, desesperado por
- ¿Hola? Verónica. no saber qué hacer. Esos días, antes de
- Hola Pedro - dijo ella con voz entrecortada. navidad, había bajado a tomar café a la hora
Sin duda estaba llorando. que la encontró pero ella no aparecía. Quería
- ¿Qué te ocurre? hablar con ella pero de forma casual, explicarle
- No podía dejar de pensar en ti. No viniste que en realidad era una chica maravillosa y que
hoy a tomar café, ni a comer. Creí... creí que te si no tuviera novia todo habría sido distinto,
gustaba. tratar de explicarle que le gustaba mucho pero
- Escucha, Verónica... - Belén había escuchado que no quería estropear la relación con Belén.
todo porque tenía la oreja pegada a su Quería ofrecerle todo su corazón, pero lo tenía
teléfono-. No pude bajar porque tenía cosas ocupado. Entendió el motivo por el que muchos
muy urgentes en el trabajo. Lo siento mucho, de hombres engañan a sus mujeres y era porque
verdad. ¿Estás bien? simplemente amaban a dos mujeres. Era tan
- ¿No sentiste lo mismo? - insistió ella, fácil mentir e intentar llevar una aventura
decepcionada -. ¿No me echaste de menos? paralelamente a su noviazgo… Pero, si lo
¿no pensaste en mí? hacía, sabía que los tres terminarían heridos.
Pedro miró a Belén sintiéndose terriblemente Pedro cogió un periódico en el metro, cuando
culpable. La cara de Belén era de sorpresa e iba a trabajar por la mañana y después de leer
incredulidad. Lo cierto es que ese día había deportes y noticias de escaso interés llegó a
sido una tortura para él, por no bajar y por una página donde vio una foto conocida al pie
miedo a hacerle daño a Verónica. Se sintió de un artículo muy corto.
culpable porque, de repente, sus temores se Sucesos, Madrid 26 de diciembre
confirmaban, ella le había esperado con Ayer a media noche una joven de veintiún años
desesperación y las heridas de su corazón se suicidó en su domicilio. Según los que
estaban todavía peor por su culpa que antes de escucharon el grito, golpeó tres veces el espejo
conocerla. Belén le miró con reproche y él trató de su cuarto de baño y lo rompió en mil
de aclararlo todo con esperanzas de que la pedazos mientras lloraba desesperada. Luego
verdad pudiera curar las heridas que había agarró un trozo del espejo y se cortó las venas.
causado. Con su sangre escribió en la pared un mensaje
- Escucha, Verónica. Tengo novia, ayer no te lo que los forenses nos han facilitado:
dije porque sentí que te haría más daño si Me llamo Verónica y no quiero vivir más.
alguien feliz intentaba consolarte, habiendo Para Pedro eso fue como un balazo en su
pasado tú por lo que has pasado. Lo siento, costado. En el periódico venía la foto, ya
no... te conozco como para sentir algo por ti tan cadáver, con su piel blanca y el contorno de sus
pronto. Si quieres podemos vernos como ojos en tono oscuro. Aún le parecía
amigos, pero amo a mi novia, la quiero con todo tremendamente bonita y creyó que con su
mi corazón y eso no va a cambiar. muerte había muerto parte de él. Sintió que su
- Está bien, lo siento, lo siento, lo siento - dijo alma se partía porque él le había dado el
ella y colgó. empujón definitivo para que se suicidara y se
- Hijo mío - dijo Belén -. Te dije que fueras sintió tan mal que ni Belén podría consolarlo.
delicado y le has destrozado el corazón. Al volver a casa se encerró en el baño y se
- Lo... siento - dijo él, sintiendo que no solo puso a llorar. Miró al espejo y se vio reflejado,
había destrozado el corazón a Verónica sino a llorando y con la cara roja. Recordó el apunte
sí mismo. del periódico sobre la forma de morir, que ella
- Al menos no tendrás que volver a verla - dijo había golpeado tres veces el espejo y luego se
Belén, algo menos molesta. suicidó con un cristal. Miró al espejo mientras
- Sí, menos mal - dijo él. sus ojos se llenaban de lágrimas.
Pedro miró a su novia mucho más tranquilo. - Verónica, Verónica, Verónica… Perdóname.
Belén seguía confiando en él. Pero, ¿por qué Al levantar la mirada vio que ella estaba tras él,
no iba a hacerlo? No había hecho nada. Ojala reflejada a su espalda. Su cara era la misma
pudiera hacer algo para hacer feliz a Verónica que vio en el periódico, blanquecina y con ojos
pero eso destrozaría su vida y era demasiado ennegrecidos. Su mirada no era la que él
feliz para querer que eso cambiara… O había recordaba, ahora estaba cargada de odio. Se
dejado de serlo desde que la conoció, solo el asustó y se dio la vuelta para ver si estaba allí
tiempo lo diría. Sin embargo hizo mucho daño a pero no la vio. Su corazón se había acelerado
alguien que ya tenía el corazón herido. Se tanto que parecía querer saltar de su pecho.
sentía como si hubiera rematado a Verónica Entonces el espejo se rompió en pedazos y uno
después de la jugarreta de su novio. Temió por de los trozos se le clavó en el cuello. Belén