Piaget
Piaget
Piaget
La teoría del desarrollo cognitivo del psicólogo suizo Jean Piaget (1896-1980), explica cómo los niños construyen un
modelo mental del mundo.
Piaget no estaba de acuerdo con la idea de que la inteligencia era un rasgo fijo, y consideraba el desarrollo cognitivo
como un proceso que se produce debido a la maduración biológica y la interacción con el medio ambiente.
Piaget describió su trabajo como epistemología genética (es decir, los orígenes del pensamiento). La genética es el
estudio científico de dónde vienen las cosas (sus orígenes). La epistemología se ocupa de las categorías básicas del
pensamiento, es decir, del marco o de las propiedades estructurales de la inteligencia.
La inteligencia se puede definir como el conjunto de habilidades cognitivas generales de resolución de problemas,
pensamiento abstracto y razonamiento, como una habilidad mental la cual involucra la capacidad de comprender
ideas complejas, de adquirir conocimiento, además, de la capacidad de aprender de la experiencia y adaptarse a un
entorno cambiante, la inteligencia implica procesos tales como el razonamiento, la percepción de relaciones y
analogías, el cálculo, el aprendizaje rápido, la memoria, la memoria de trabajo, la destreza espacial y matemática,
entre otras.
Piaget fue el primer psicólogo en realizar un estudio sistemático del desarrollo cognitivo.
Sus contribuciones incluyen una teoría de la etapa del desarrollo cognoscitivo del niño, estudios observacionales
detallados de la cognición en niños, y una serie de pruebas simples pero ingeniosas para revelar diversas capacidades
cognoscitivas.
Antes del trabajo de Piaget, el supuesto común en la psicología era que los niños eran pensadores menos
competentes que los adultos.
Sin embargo, Piaget demostró que los niños conciben el mundo de manera sorprendentemente diferente en
comparación con los adultos.
Según Piaget, los niños nacen con una estructura mental muy básica (genéticamente heredada y evolucionada)
sobre la que se basa todo aprendizaje y conocimiento subsecuentes.
Se ocupa del desarrollo cognitivo del niño, más que del aprendizaje.
Se centra en el desarrollo, en lugar del aprender per se, por lo que no aborda los procesos de aprendizaje de
información o comportamientos específicos.
Propone etapas discretas de desarrollo, marcadas por diferencias cualitativas, más que un incremento
gradual en el número y complejidad de comportamientos, conceptos, ideas, etc.
El objetivo de la teoría es explicar los mecanismos y procesos por los cuales el infante, y luego el niño, se desarrolla
en un individuo que puede razonar y pensar usando hipótesis.
Para Piaget, el desarrollo cognitivo es una reorganización progresiva de los procesos mentales como resultado de la
maduración biológica y la experiencia ambiental.
Los niños construyen una comprensión del mundo que les rodea, y luego experimentan discrepancias entre lo que
ya saben y lo que descubren en su entorno.
Componentes Básicos
Etapas del Desarrollo Cognitivo: (Sensorimotor, Preoperacional, Operacional concreta, Operacional formal)
Esquemas (Bloques constructivos del conocimiento).
Procesos de adaptación que permiten la transición de una etapa a otra (equilibrio, asimilación y
acomodación).
Según Piaget , el desarrollo cognitivo de los niños avanza a través de una secuencia de cuatro estadios o grandes
periodos críticos, cada uno de los cuales está marcado por cambios en como los niños conciben el mundo.
Según el pensamiento de Piaget los niños son como «pequeños científicos» que tratan activamente de explorar y
dar sentido al mundo que les rodea.
Gran parte de la teoría de este científico se fundamente en la observación del desarrollo de sus propios hijos, a
partir de lo cual, Piaget planteó una teoría acerca de las etapas del desarrollo intelectual en las que incluyó cuatro
etapas diferenciadas:
Se extiende desde el nacimiento hasta aproximadamente 2 años, se caracteriza porque es un período de rápido
crecimiento cognitivo.
El niño desarrolla en este estadio una comprensión del mundo a través del ensayo y error, empleando sus sentidos y
acciones.
A través de los procesos cognitivos de asimilación y acomodación las acciones se van adaptando progresivamente al
mundo.
Piaget creía que hay dos maneras básicas de adaptarnos a nuevas experiencias e información, la asimilación es el
método más fácil porque no requiere un gran ajuste. A través de este proceso, agregamos nueva información a
nuestra base de conocimientos existente, a veces reinterpretando las nuevas experiencias para que se ajusten a la
información existente previamente.
El proceso de acomodación implica alterar los esquemas existentes (marco mental cognitivo o conceptual que
ayuda a organizar e interpretar cierta información), o ideas, como resultado de nueva información o experiencias
nuevas. También se pueden desarrollar nuevos esquemas durante el proceso de aprendizaje.
Los infantes se caracterizan por el egocentrismo extremo, en el cual el niño no tiene ninguna comprensión del
mundo aparte de su propio punto de vista actual.
El logro principal durante esta etapa es la comprensión que los objetos existen y los eventos ocurren en el mundo
independientemente de las propias acciones («el concepto de objeto», o «permanencia del objeto»).
La permanencia del objeto significa saber que un objeto todavía existe, incluso si está oculto. Requiere la capacidad
de formar una representación mental (es decir, un esquema) del objeto.
Por ejemplo, si se coloca un juguete bajo una manta, el niño que ha logrado la permanencia del objeto sabe que
está allí y puede buscarlo activamente.
Al principio de esta etapa el niño se comporta como si el juguete hubiera desaparecido simplemente. El logro de la
permanencia del objeto generalmente señala la transición a la siguiente etapa de desarrollo (preoperacional).
A partir de la observación cuidadosa de sus propios hijos (Jacqueline, Lucienne y Laurent) Piaget (1952) concluyó
que el pensamiento se desarrolla a través de 6 sub etapas, durante el período sensomotor:
El primer sub-estadio (primer mes de vida aproximadamente), es la etapa de los actos reflejos. El neonato responde
a la estimulación externa mediante acciones reflejas innatas.
Por ejemplo, si el bebe entra en contacto con un objeto como un dedo cerca de la boca o en la mejilla
inmediatamente el recién nacido succionara por reflejo (Reflejo de succión).
La segunda sub-estadio es la etapa de las reacciones circulares primarias. Se caracteriza porque el bebé repetirá
acciones placenteras las cuales están centradas en su propio cuerpo.
Por ejemplo, los bebés de 1 a 4 meses de edad suelen mover los dedos, patear con sus piernas y chupar sus
pulgares. Estas no son acciones reflejas. Se realizan intencionalmente – buscando generar estimulación agradable.
Durante este estadio de desarrollo los bebés repiten acciones que les resultan placenteras, tanto aquellas que
involucran objetos, como las que implican acciones sus propios cuerpos. Un ejemplo de esto es cuando el niño que
sacude su sonajero por el placer de escuchar el sonido que produce.
En lugar de simplemente realizar acciones que les resultan interesantes, los bebés ahora muestran signos de una
habilidad para usar sus conocimientos adquiridos para alcanzar una meta.
Por ejemplo, el bebé no sólo sacudirá el sonajero, sino que tratará de alcanzar y moverá a un lado algún objeto que
se interpone en su camino hacia agarrar el sonajero.
Éstas difieren de las reacciones circulares secundarias en el sentido de que son adaptaciones intencionales a
situaciones específicas. El niño que una vez exploró un objeto separándolo ahora trata de volver a poner todo junto.
Por ejemplo, apila los ladrillos que sacó previamente de su camión o vuelve insertar los bloques uno dentro de otro.
Finalmente, en el último escalón está el inicio del pensamiento simbólico. Este estadio es transicional a la etapa pre
operacional del desarrollo cognoscitivo. Los bebés ahora son capaces constituir representaciones mentales de
objetos.
Esto significa que han desarrollado la capacidad de visualizar objetos que no están físicamente presentes. Esto es
crucial para la adquisición de la permanencia del objeto – el logro más fundamental de toda la etapa sensoriomotora
del desarrollo.
Objetivo: Piaget (1963) quería investigar a qué edad los niños adquieren la permanencia de objetos.
Método: Piaget escondió un juguete bajo una manta, mientras el niño estaba observando, y observó si el niño
buscaba o no el juguete oculto. La búsqueda del juguete oculto era prueba de la permanencia del objeto. Piaget
suponía que el niño sólo podía buscar un juguete oculto si tenía una representación mental de él.
Resultados: Piaget encontró que los bebés buscaban el juguete oculto cuando tenían alrededor de 8 meses de
edad.
Conclusión: Los niños alrededor de 8 meses tienen permanencia de objetos porque son capaces de formar una
representación mental del objeto en sus mentes.
Evaluación Crítica
Piaget asumió que los resultados de sus estudios ocurren porque los niños menores de 8 meses no entienden que el
objeto todavía existe debajo de la manta y por lo tanto no lo podían alcanzar.
Sin embargo, hay razones alternativas por las cuales un niño podría no buscar un objeto:
El niño puede distraerse o perder interés en el objeto y, por lo tanto, carece de la motivación para buscarlo, o
simplemente no puede tener la coordinación física para llevar a cabo los movimientos psico-motores necesarios para
la recuperación del objeto (Mehler y Dupoux, 1994).
También existe evidencia que la permanencia del objeto ocurre antes de lo que Piaget afirmó.
Bower y Wishart (1972) utilizaron un experimento de laboratorio para estudiar a bebés entre 1 y 4 meses de edad.
En lugar de usar la técnica de una manta de Piaget, esperaron a que el niño alcanzara un objeto y luego apagaron las
luces para que el objeto ya no fuera visible.
Encontraron que los bebés continuaron tratando de alcanzar el objeto hasta por 90 segundos después que este no
era visible.
Sin embargo, al igual que con el estudio de Piaget, también existen críticas a los hallazgos de Bower y su
experimento en la oscuridad.
Cada niño se le daba hasta 3 minutos para completar la tarea y alcanzar el objeto. Dentro de este período de
tiempo, es plausible que se hubiera podido completar la tarea con éxito por accidente.
En otras palabras, puede que al azar se llegara a encontrar el objeto inclusive por la angustia que produce que ya no
halla luz, en lugar de buscar intencionadamente el objeto.
Un desafío adicional a las afirmaciones de Piaget proviene de una serie de estudios diseñados por Renee
Baillargeon.
Ella utilizó una técnica que ha llegado a ser conocida como el paradigma de la transgresión de la expectativa. El cual
explora como los bebés tienden a buscar más tiempo aquellos objetos que no han encontrado antes.
En un experimento de transgresión de la expectativa, un niño se introduce por primera vez en una situación nueva.
Se les muestra repetidamente este estímulo hasta que indican, al mirar hacia otro lado, que ya no es nuevo para
ellos.
En el estudio de Baillargeon et al (1985), el estímulo de habituación fue un puente levadizo que rotaba 180 grados.
A los niños se les muestran dos nuevos estímulos, cada uno de los cuales es una variación del estímulo de la
habituación. En los experimentos de Baillargeon, uno de estos estímulos de prueba es un evento posible (es decir,
uno que podría ocurrir físicamente) y el otro es un evento imposible (es decir, uno que no podría ocurrir físicamente
tal cual aparece).
En el estudio del puente levadizo, una caja coloreada fue colocada en medio de la trayectoria del puente levadizo.
En el experimento del evento posible, el puente levadizo se detuvo en el punto donde su trayectoria sería
bloqueada por la caja.
En experimento del acontecimiento imposible, en cambio, el puente levadizo parecía pasar a través de la caja.
Baillargeon encontró que los bebés pasaban mucho más tiempo mirando el evento imposible.
Ella concluyó que esto indicaba sorpresa por parte de los infantes y que los niños estaban sorprendidos porque
tenían expectativas sobre el comportamiento de los objetos físicos que el acontecimiento imposible había
transgredido.
En otras palabras, los niños sabían que la caja seguía existiendo detrás del puente levadizo y además, sabían que un
objeto sólido no puede pasar simplemente a través de otro.
Los niños de este estudio tenían cinco meses de edad, una edad en la que Piaget consideraba que tal conocimiento
estaba más allá de sus posibilidades.
Esta etapa comienza alrededor de los dos años y dura hasta aproximadamente la edad de los siete años.
Durante esta etapa, los niños comienzan a participar en el juego simbólico y aprenden a manipular los símbolos. Sin
embargo, Piaget señaló que aún no entienden la lógica concreta. El desarrollo del lenguaje es otras de sus
características.
El pensamiento del niño durante este estadio es pre operacional. Esto significa que el niño aun es capaz de usar la
lógica o transformar, combinar o separar ideas, al no entender la lógica concreta, los niños aun no son capaces de
manipular la información mentalmente y de tomar el punto de vista de otras personas.
El desarrollo del niño consiste básicamente en construir experiencias acerca del mundo a través de la adaptación e
ir avanzando hacia el etapa (concreta) en la cual puede utilizar el pensamiento lógico.
Al final de esta etapa los niños pueden representar mentalmente eventos y objetos (la función semiótica), y
participar en el juego simbólico.
Los niños se vuelven cada vez más expertos en el uso de símbolos, como lo demuestra el aumento del juego y la
simulación.
Por ejemplo, un niño es capaz de emplear un objeto para representar algo más, como pretender que una escoba es
un caballo.
El juego de roles también es importante durante la etapa preoperacional. Los niños suelen desempeñar los papeles
de mamá, papá, médico y muchos otros personajes.
Centración
Esta es la tendencia a concentrarse en un solo aspecto de un objeto o situación a la vez. Cuando un niño es capaz
de desplazar su atención en más de un aspecto de una situación al mismo tiempo es que ya ha alcanzado la
capacidad de descentrarse.
Durante esta etapa los niños tienen dificultades para pensar en más de un aspecto de cualquier situación al mismo
tiempo; además, tienen dificultades para descentrarse en situaciones sociales, a pesar que ya sean capaces de
realizarlo en contextos no sociales.
Egocentrismo
El pensamiento y la comunicación de los niños son típicamente egocéntricos (es decir, gira sobre sí mismos).
Egocentrismo se refiere a la incapacidad del niño para ver una situación desde el punto de vista de otra persona.
Según Piaget, el niño egocéntrico asume que otras personas ven, oyen y sienten exactamente lo mismo que él ve,
oye y siente.
Juego
Al iniciar esta etapa a menudo se observa que los niños juegan en paralelo. Es decir que a menudo juegan en la
misma habitación que otros niños, pero sin interactuar, o sea, juegan junto a otros niños más no con ellos.
Cada niño está absorto en su propio mundo privado y el habla es egocéntrica. Es decir, la función principal del habla
en esta etapa es externalizar el pensamiento del niño en lugar de comunicarse con los demás.
Hasta el momento, el niño no ha comprendido la función social del lenguaje ni de las reglas.
Representación simbólica
Esta es la habilidad de realizar una acción – una palabra o un objeto – representar algo distinto de sí mismo. El
lenguaje es quizás la forma más obvia de simbolismo que muestran los niños pequeños.
Sin embargo, Piaget (1951) sostiene que el lenguaje no facilita el desarrollo cognoscitivo, sino que simplemente
refleja lo que el niño ya conoce y contribuye poco a la adquisición de nuevos conocimientos. Él creía que el desarrollo
cognitivo promueve el desarrollo del lenguaje, no al contrario.
Juego simbólico
Los niños a esta edad a menudo pretenden ser personas que no son (por ejemplo, superhéroes, un bombero), y
pueden representar estos roles con apoyos que simbolizan objetos de la vida real. Los niños también pueden
inventarse un compañero de juegos imaginario.
En el juego simbólico, los niños pequeños avanzan en sus conocimientos sobre las personas, los objetos y las
acciones y construyen así representaciones cada vez más sofisticadas del mundo (Bornstein, 1996, p.293).
A medida que la etapa pre-operativa se desarrolla el egocentrismo disminuye y los niños empiezan a disfrutar de la
participación de otros niños en sus juegos y «dejan de fingir» el juego se torna más importante.
Para que esto funcione, es necesario de algún modo que se regule las relaciones de cada niño con el otro y de dicha
necesidad surge los orígenes de una orientación hacia los demás en términos de normas.
Animismo
Esta es la creencia de que los objetos inanimados tales como juguetes u objetos poseen sentimientos e intenciones
humanas, en otras palabras, para el niño preoperacional de Piaget (1929) el animismo significa que el mundo natural
está vivo, consciente y tiene un propósito.
Hasta la edad de 4 a 5 años, el niño cree que casi todo está vivo y tiene un propósito.
Durante la segunda etapa (5-7 años) sólo aquellos objetos que se mueven poseen un propósito.
En la siguiente etapa (7-9 años), sólo los objetos que se mueven de forma espontáneamente se les atribuye
que están vivos.
En la última etapa (9-12 años), el niño comprende que sólo las plantas y los animales están vivos.
Artificialismo
Esta es la creencia de que ciertos aspectos del entorno son fabricados por personas, por ejemplo, nubes en el cielo.
Irreversibilidad
Jean Piaget e Inhelder emplearon el experimento de las tres montañas para comprobar si los niños eran
egocéntricos.
Cuanto un niño tiene una perspectiva egocéntrica asume que las demás personas verán la misma vista de las tres
montañas que ellos tienen.
Según Piaget, a parir de los 7 años el pensamiento deja de ser egocéntrico, ya que el niño puede asumir otros
puntos de vista diferentes al propio.
Objetivo: Piaget e Inhelder (1956) querían indagar a qué edad se descentran los niños – es decir, ya no son tan
egocéntricos.
Método: El niño se sienta al frente de una mesa, en la cual hay tres montañas. Cada una de las montañas es
diferente, una tiene nieve, otra tiene una choza en la cima y la ultima una cruz roja encima. Al niño se le permitió
caminar alrededor del modelo, mirarlo y luego se sienta a un lado. A continuación, se coloca una muñeca en varias
posiciones de la mesa.
A continuación, se muestra al niño 10 fotografías de las montañas tomadas desde diferentes posiciones y se les pide
que indique cuál muestra la perspectiva de las muñecas.
Piaget asumió que si el niño seleccionaba correctamente la tarjeta que mostraba la vista de la muñeca, no era
egocéntrico.
Mientras que sería egocentrismo si seleccionaba la tarjeta que correspondía a la perspectiva del propio niño.
Hallazgos: Los niños de cuatro años casi siempre seleccionaron una imagen que representaba lo que ellos mismos
podían ver y no mostraban ninguna conciencia de que la visión que tendría la muñeca.
Los niños de seis años eligieron con frecuencia una imagen diferente de su propia perspectiva, pero rara vez
eligieron la imagen correcta para el punto de vista de la muñeca.
Sólo los niños de siete u ocho años siempre eligieron la imagen correcta.
Conclusión: A los 7 años, el pensamiento ya no es egocéntrico, puesto que el niño ya es capaz de ver más allá de su
propio punto de vista.
Martin Hughes (1975) argumentó que el problema de las tres montañas no tenía sentido para los niños, por lo cual
se les dificultaba comprenderlo, ya que los niños tenían que igualar su percepción, con la de la muñeca a través de
una fotografía.
Hughes ideó una tarea que tenía sentido para los niños.
Mostró a los niños un modelo que comprendía dos paredes que se cruzaban, un muñeco, y otro de un «policía».
Luego ubicó la muñeca de policía en varias posiciones y les pidió a los niños que seleccionaran el muñeco del policía.
Esto con el fin de asegurarse de que el niño entendía lo que se le pedía, si el niño cometía errores se les explicaba
nuevamente y lo intentaba otra vez. Curiosamente, ocurrieron muy pocos errores.
Luego del que el experimento había iniciado. Hughes introducía un segundo muñeco de policía, ubicándolos en el
extremo de dos paredes, como se muestra en la ilustración.
Se le pedía al niño que escondiera el muñeco de ambos policías, en otras palabras, tenía que tener en cuenta dos
puntos de vista diferentes.
La muestra de Hughes comprendía niños de los tres y medio a cinco años, de los cuales el 90 por ciento fue capaz de
dar respuestas correctas.
Incluso cuando Hughes ideó una situación más compleja, con más paredes y un tercer policía, el 90 por ciento de los
niños de cuatro años aún tenía éxito.
Esto demostraría que los niños han perdido en gran medida su pensamiento egocéntrico a los cuatro años, ya que
son capaces de asumir la perspectiva del otro.
El experimento de Hughes les permitió refutar el experimento de Piaget al demostrar que su problema no tenía
sentido para el niño.
Piaget enfocó la mayor parte de la descripción de esta etapa sobre las limitaciones en el pensamiento del niño,
identificando una serie de tareas mentales que los niños parecen ser incapaces de realizar.
Estos incluyen la incapacidad de descentralización, conservación, seriación (incapacidad para entender que los
objetos pueden ser organizados en una serie lógica u orden) y llevar a cabo tareas de inclusión.
Los niños en la etapa preoperacional son capaces de concentrarse en un solo aspecto o dimensión de los problemas
(Centración). Por ejemplo, suponga que el niño organiza dos filas de bloques de tal manera que una fila de 5 bloques
es más larga que una fila de 7 bloques.
Los niños preoperacionales generalmente pueden contar los bloques en cada fila y decirle el número contenido en
cada uno.
Sin embargo, si usted pregunta qué fila tiene más, probablemente responderán que es aquella cuya longitud es más
larga, porque no pueden centrarse simultáneamente en la longitud y el número.
La Conservación es la comprensión de que algo permanece igual en cantidad, aunque su apariencia cambie.
Para ser más técnico, la conservación es la capacidad de entender que redistribuir el material no afecta su masa,
número o volumen.
La capacidad de resolver este y otros problemas de «conservación» marca la transición a la siguiente etapa.
Entonces, ¿qué nos dicen estas tareas acerca de las limitaciones del pensamiento preoperacional en general?
1) La comprensión de estas situaciones es la «percepción limitada» del niño en esta etapa. El cual es fácilmente
moldeado por cambios en la apariencia de los materiales para concluir que un cambio ha ocurrido.
2) El pensamiento está «centrado» en un aspecto de la situación. Los niños notan cambios en el nivel del agua o en la
longitud de la arcilla sin notar que otros aspectos de la situación se han transformado simultáneamente.
3) El pensamiento se centra más en los estados que en las transformaciones. Los niños no indagan lo que ha sucedido
con los materiales y simplemente hacen un juicio intuitivo basado en cómo aparentan «ahora».
4) El pensamiento es «irreversible» o sea el niño no puede apreciar que una transformación inversa devolvería la
materia a su estado original.
La reversibilidad es un aspecto crucial del pensamiento lógico (operativo) de las etapas posteriores.
Conclusión
Gran parte del enfoque de Piaget sobre la etapa preoperacional se centró en lo que los niños aun no podían realizar.
Los conceptos de egocentrismo y conservación están centrados en las habilidades que los niños aún no han
desarrollado; además, carecen de la comprensión de que los objetos pueden variar según la perspectiva y que estos
al cambiar de apariencia, conservan sus propiedades.
Por último, no todo el mundo concuerda con la evaluación de Piaget de las habilidades de los niños en esta etapa.
Esta etapa dura alrededor de siete a once años de edad, se caracteriza por el desarrollo del pensamiento organizado
y racional.
Piaget (1954) consideró la etapa concreta como un importante punto de inflexión en el desarrollo cognitivo del niño,
porque marca el comienzo del pensamiento lógico o operativo.
El niño está ahora lo suficientemente maduro como para utilizar el pensamiento lógico o las operaciones (es decir,
las reglas), pero sólo puede aplicar la lógica a los objetos físicos (por lo tanto, concreta operacional).
Los niños adquieren las habilidades de conservación (número, área, volumen, orientación) y reversibilidad. Sin
embargo, aunque los niños pueden resolver los problemas de una manera lógica, normalmente no son capaces de
pensar de forma abstracta o hipotética.
La Conservación es el entendimiento de que un objeto permanece igual en cantidad aunque su apariencia cambie.
Para ser más específicos, la conservación es la capacidad de entender que la redistribución de la materia no afecta
la masa, número, volumen o longitud.
Alrededor de siete años, la mayoría de los niños pueden entender la conservación de los líquidos, porque ya han
comprendido que cuando el agua se vierte en un vaso con una forma diferente, la cantidad de líquido sigue siendo la
misma, aunque su aspecto haya cambiado.
Sin embargo, los niños de cinco años aún creen que hay una cantidad diferente ya que la apariencia ha cambiado.
La conservación del número se desarrolla poco después de esto. Piaget (1954b) colocó una fila de mostradores
delante del niño y le pidió que hiciera otra fila igual que la primera. Piaget extendió su fila de mostradores y preguntó
al niño si todavía había el mismo número de contadores.
La mayoría de los niños de siete años podría responder correctamente, y Piaget concluyó que esto demostró que a
los siete años de edad los niños eran capaces de conservar el número.
Algunas formas de conservación (como la masa) como se entiende antes que otras (volumen). Piaget usó el término
desface horizontal para describir esta (y otras) inconsistencias en el desarrollo.
Se han criticado varios aspectos acerca de las tareas de conservación, por ejemplo, que estas no tienen en cuenta el
contexto social que permiten la comprensión del niño.
Otros investigadores (Rose y Blank, 1974) han argumentaron que cuando un niño da una respuesta equivocada a
una pregunta, repetimos la pregunta con el fin de insinuar que su primera respuesta fue incorrecta, lo cual sería un
error de procedimiento.
Esto fue lo que Piaget hizo, cuando realizó a los niños la misma pregunta dos veces en los experimentos sobre
conservación, antes y después de la transformación.
Cuando Rose y Blank replicaron esto, pero hicieron la pregunta una sola vez, después de que el líquido se hubo
vertido, encontraron que muchos más niños de seis años dieron la respuesta correcta.
Esto demuestra que los niños pueden conservar a una edad más temprana de la que afirmaba Piaget.
Otra característica de la tarea de conservación que puede interferir con la comprensión de los niños es que el adulto
modifica intencionalmente la apariencia de algo, por lo que el niño piensa que esta alteración es importante.
Los investigadores, McGarrigle y Donaldson (1974) idearon un estudio de la conservación del número en el cual la
alteración era accidental.
Cuando dos hileras idénticas de dulces fueron colocadas y el niño estaba satisfecho había el mismo número en cada
uno, apareció un «peluche travieso».
Mientras esté jugaba alrededor, Teddy realmente arruinó una de las filas de dulces.
Una vez el osito estaba de vuelta en su caja, los niños se les preguntó si había el mismo número de dulces.
Los niños que tenían entre cuatro y seis años de edad, y más de la mitad dieron la respuesta correcta.
Esto sugiere que, una vez más, el diseño experimental que empleó Piaget impidió a los niños demostrar que pueden
conservar a una edad más temprana de lo que afirmaba.
Clasificación
La clasificación es la capacidad de identificar las propiedades de las categorías, relacionar las categorías o las clases
entre sí y utilizar información categórica para resolver problemas.
Un componente importante de las habilidades de clasificación es la capacidad de agrupar objetos de acuerdo con
alguna dimensión que comparten.
La otra habilidad es ordenar los subgrupos jerárquicamente, de manera que cada nueva agrupación incluya todos
los subgrupos anteriores.
Seriación
La operación cognitiva de la seriación implica la capacidad de ordenar mentalmente los elementos a lo largo de una
dimensión cuantificable, tales como la altura o el peso.
Evaluación Crítica
Dasen (1994) demostró que niños de diversas culturas lograron alcanzar las cada una de las operaciones concretas a
diferentes edades dependiendo de su contexto cultural.
Dasen, cita estudios que realizó en partes remotas del desierto australiano central con aborígenes de 8-14 años.
Les dio a realizar tareas de conservación de líquidos y conciencia espacial. Encontró que la habilidad de conservar se
produjo más tarde en los niños aborígenes, entre los 10 y los 13 años (a diferencia de entre 5 y 7, con la muestra
suiza de Piaget).
Sin embargo, encontró que las habilidades de conciencia espacial se desarrollaban antes los niños aborígenes que
los niños suizos.
Dicho estudio demuestra que el desarrollo cognitivo no es puramente dependiente de la maduración, sino también
influyen factores culturales – la conciencia espacial es crucial para los grupos nómadas de personas.
Greenfield (1966), describe que la escolarización influyó en la adquisición de conceptos como la conservación.
Comienza aproximadamente a partir de los doce años y abarca hasta la adultez. Coincide con el inicio de la
adolescencia y el inicio de la inserción en el mundo de la adultez.
A medida que los adolescentes entran en este periodo, adquieren la capacidad de pensar de manera abstracta
manipulando ideas en su mente, sin depender de la manipulación concreta del objeto (Inhelder & Piaget, 1958).
Esto implica que él o ella pueden realizar cálculos matemáticos, pensar creativamente, usar el razonamiento
abstracto, e imaginar el resultado de acciones particulares.
Un ejemplo acerca de la distinción entre la etapa operativa concreta y la formal es la respuesta a la pregunta «Si Ana
es más alta que Luisa y Luisa es más alta que Carmen, ¿quién es la más alta?»
Este es un ejemplo sobre razonamiento inferencial, el cual es la capacidad de pensar sobre asuntos que el individuo
no ha experimentado en la vida real y poder sacar conclusiones a partir de su pensamiento.
Un niño que necesite realizar un dibujo o emplear objetos se encuentra aún en la etapa operativa concreta,
mientras que los niños que ya son capaces de inferir la respuesta en su mente están utilizando el pensamiento
operacional formal.
El individuo abordará los problemas de una manera sistemática y organizada, más que a través del ensayo y error.
Pensamiento abstracto
Las operaciones concretas se llevan a cabo en objetos mientras que las operaciones formales se desarrollan a partir
de ideas.
El individuo puede pensar en conceptos hipotéticos y abstractos sobre los cuales no necesariamente ha
experimentado directamente. El pensamiento abstracto es importante para planificar el futuro.
Piaget (1970) ideó varias pruebas para comprobar el pensamiento abstracto de la etapa de las operaciones
formales, uno de los más simples y conocidos fue el «problema del tercer ojo”.
A los niños se les preguntó en que parte de su cuerpo pondrían un ojo extra, si pudieran tener un tercero, y por qué.
Según Schaffer (1988), cuando realizó dicha pregunta, los niños de 9 años aproximadamente, sugirieron que el
tercer ojo debería estar en la frente.
Sin embargo, los niños de 11 años de edad, fueron más creativos, por ejemplo, sugirieron que un tercer ojo en la
palma de la mano sería útil para ver al otro lado de las esquinas.
El pensamiento operativo formal también se ha probado experimentalmente empleando la tarea del péndulo
(Inhelder & Piaget, 1958).
El método implicaba usar la longitud de un hilo y un conjunto de pesos. Los participantes tuvieron que considerar
tres factores (variables) la longitud de la cuerda, el peso del objeto y la fuerza o impulso que se le imprime.
La tarea consistía en averiguar qué factor es más importante para determinar la velocidad de oscilación del péndulo.
Los participantes pueden manipular las diferentes variables, cambiar la longitud de la cuerda del péndulo, y
aumentar o disminuir el peso.
Pueden medir la velocidad del péndulo contando el número de oscilaciones por minuto.
Para encontrar la respuesta correcta, los participantes tienen que comprender la idea básica del método
experimental, es decir, cambiar una variable a la vez (por ejemplo, intentar diferentes longitudes con el mismo peso).
Si un participante intenta manipular diferentes longitudes con diferentes pesos es probable que llegue a la
conclusión errónea.
Los niños que ya han alcanzado la etapa operacional formal resuelven la tarea de forma sistemática, probando una
variable a la vez (como variar la longitud de la cuerda) para comprobar su efecto.
Sin embargo, los niños más pequeños que aún no han alcanzado este estadio, suelen manipular las variaciones al
azar o cambiar dos variables simultáneamente.
Piaget concluyó que el enfoque sistemático indicaba que los niños pensaban lógicamente, en abstracto, y podían
inferir las relaciones entre los objetos. Estas son las características del estadio de las operaciones formales.
Aquellos psicólogos que han replicado esta investigación, o han empleado problemas similares, generalmente han
encontrado que los niños no pueden completar dicha tarea con éxito hasta que son algo mayores.
Robert Siegler (1979) le proporciono a algunos niños una tarea con una viga de equilibrio en que fueron colocadas
unos discos en cada extremo del centro de equilibrio.
El investigador cambiaba el número de discos o los movía a lo largo de la viga, solicitando cada vez que el niño
predijera hacia dónde iría el balance.
Siegler estudió las respuestas dadas por los niños a partir de los cinco años, concluyendo que su desarrollo cognitivo
sigue la misma secuencia y por lo tanto reflejan las conclusiones a las que llego Piaget.
Al igual que Piaget, Siegler descubrió que con el tiempo los niños eran capaces de tener en cuenta la interacción
entre el peso de los discos y la distancia desde el centro, y así predecir exitosamente el punto de equilibrio.
Sin embargo, esto no ocurrió hasta que los participantes tenían una edad entre 13 a 17 años.
Siegler al contrario que Piaget, concluyó que el desarrollo cognitivo de los niños se basa en la adquisición y el uso de
reglas en situaciones cada vez más complejas, más que en etapas.
Es importante señalar que Piaget no consideró el desarrollo cognitivo de los niños como un proceso cuantitativo; Es
decir, los niños no sólo agregan más información a sus conocimientos existentes a medida que maduran, sino por el
contrario, Piaget sugirió que hay un cambio cualitativo en cómo los niños piensan a medida que gradualmente
avanzan a través de estas cuatro etapas.
Por ejemplo, un niño a los 7 años no sólo tiene más información sobre el mundo de la que tenía a la edad de 2 años;
sino que experimenta un cambio fundamental en la forma cómo concibe el mundo.
Para comprender mejor algunos de los procesos que ocurren durante el desarrollo cognitivo, es importante primero
examinar algunos de los ideas y conceptos importantes introducidos por Piaget.
Los siguientes son algunos de los factores que influyen en cómo los niños aprenden y se desarrollan:
Conceptos fundamentales
Esquemas
Un esquema describe las acciones mentales y físicas involucradas en la comprensión y el conocimiento. Los
esquemas son categorías de conocimiento que nos ayudan a interpretar y entender el mundo.
Según Piaget, un esquema incluye tanto una categoría de conocimiento como el proceso de obtención de ese
conocimiento. A medida que pasan las experiencias, esta nueva información se utiliza para modificar, añadir o
modificar esquemas previamente existentes.
Por ejemplo, un niño puede tener un esquema a cerca de un tipo de animal, como un perro.
Si la única experiencia del niño ha sido con perros pequeños, un niño puede creer que todos los perros son
pequeños, peludos y tienen cuatro patas.
Supongamos entonces que el niño encuentra un enorme perro, el niño recibirá esta nueva información,
modificando el esquema previamente existente para incluir estas nuevas observaciones.
Asimilación
El proceso de incorporar nueva información a nuestros esquemas ya existentes se conoce como asimilación. Este
proceso es algo subjetivo porque tendemos a modificar las experiencias y la información ligeramente para que
encajen con nuestras creencias preexistentes.
Teniendo en cuenta el ejemplo anterior, ver a un perro y etiquetarlo «perro» es un caso de asimilar al animal en el
esquema “perro” del niño.
Acomodación
Otro proceso importante de la adaptación consiste en cambiar o alterar nuestros esquemas existentes a la luz de la
nueva información, lo cual es conocido como acomodación.
La acomodación implica la modificación de esquemas existentes, o ideas, como resultado de nueva información o
nuevas experiencias. También se pueden desarrollar nuevos esquemas durante este proceso.
Equilibrio
Piaget creía que todos los niños tratan de encontrar un equilibrio entre la asimilación y la acomodación, lo cual se
logra a través de un mecanismo que él denominó como equilibrio.
En la medida en la cual los niños van progresando a través de las diferentes etapas del desarrollo cognitivo, es
importante mantener un equilibrio entre la aplicación de conocimientos previos (asimilación) y el cambio de
comportamiento que implica adoptar nuevos conocimientos (acomodación).
El concepto de equilibrio ayuda a explicar cómo los niños pueden pasar de una etapa del pensamiento a la
siguiente.
Aunque la teoría de Piaget no fue explícitamente diseñada con fines pedagógicos, sus explicaciones pueden
perfectamente aplicarse al proceso de enseñanza y aprendizaje.
Los conceptos de Piaget han sido muy influyentes en el desarrollo de las políticas educativas y en la práctica
docente.
Por ejemplo, el informe Plowden (1967), fue el resultado de una revisión de la educación primaria, revisión
realizada en el gobierno del Reino Unido y se basó fuertemente en la teoría de Piaget.
El aprendizaje por descubrimiento -la idea que los niños aprenden mejor mediante la práctica y la exploración
activa- es consideraba una idea fundamental para la transformación del currículo de la escuela primaria.
Este informe apoyaba la mayoría de los principios sobre los cuales se basa la escuela progresista, tales como el
aprendizaje individual, la flexibilidad en el plan de estudios, la centralidad del juego en el aprendizaje de los niños, el
uso del medio ambiente, el aprendizaje por descubrimiento y la importancia de la evaluación del progreso de los
niños. Los profesores “no deben creer que solo lo que es medible es valioso”.
Debido a que la teoría de Piaget se basa en el concepto de maduración biológica y el desarrollo por etapas, la
noción de «preparación» es importante.
Este concepto se refiere al momento apropiado cuando se debe enseñar cierta información o conceptos.
De acuerdo con la teoría de Piaget, los niños no deben aprender ciertos conceptos hasta que hayan alcanzado la
etapa apropiada de desarrollo cognitivo.
Según Piaget, la asimilación y la acomodación requieren de un aprendiz activo, no pasivo, porque las habilidades de
resolución de problemas no pueden ser enseñadas, deben ser descubiertas.
Dentro del aula, el aprendizaje debe ser centrado en el alumno a través del aprendizaje activo de descubrimiento.
El papel del profesor es facilitar el aprendizaje, en lugar de la enseñanza directa. Por lo tanto, los profesores deben
fomentar lo siguiente dentro del aula:
Jean Piaget nació en Suiza en 1896. Publicó su primer trabajo científico a la tierna edad de 10 años, una breve
descripción de 100 palabras acerca de una observación de un gorrión albino en la revista naturalista Neuchâtel.
Entre 15 y 19 años de edad, publicó numerosos artículos sobre moluscos e incluso le ofrecieron un trabajo como
curador en un museo de Suiza, aunque tuvo que rechazar la oferta ya que todavía le faltaban dos años de secundaria
para terminar sus estudios.
Si bien Piaget desarrolló un interés desde el principio sobre cómo las personas llegan a comprender el mundo a su
alrededor, no recibió ninguna formación formal en psicología hasta después de haber completado su doctorado en la
Universidad de Neuchâtel.
Después de recibir su Grado como Ph.D. a la edad de 22 años en historia natural, Piaget formalmente comenzó una
carrera que tendría un profundo impacto en la psicología y la educación.
Después de estudiar brevemente con Carl Jung, se encontró con Theodore Simon, uno de los colaboradores de
Alfred Binet.
Simon le ofreció a Piaget una posición de supervisión en la estandarización de las pruebas de inteligencia que
desarrollaban (Binet y Simon).
Piaget desarrolló un interés en el desarrollo intelectual de los niños. Basándose en sus observaciones, concluyó que
los niños no eran menos inteligentes que los adultos, simplemente pensaban de manera diferente.
Albert Einstein llamó al descubrimiento de Piaget «tan simple que sólo un genio pudo haber pensado en ello«.
La teoría de las etapas de Piaget describe el desarrollo cognoscitivo de los niños. Este desarrollo cognitivo implica
cambios tanto en el proceso cognitivo como en las habilidades.
Desde el enfoque de Piaget, el desarrollo cognoscitivo temprano implica procesos basados en acciones y más
adelante progresa hacia cambios en operaciones mentales.
El interés de Piaget en el desarrollo cognitivo del niño se enfocó en la observación de Gerard, su sobrino de 13
meses de edad.
Por casualidad, Piaget observó al niño jugando con una pelota, cuando la pelota rodó bajo una mesa donde el niño
aún podía observarla, Gerard simplemente recuperaba el balón y continuaba jugando.
Sin embargo, cuando la pelota rodó bajo un sofá fuera de su vista, el niño comenzó a buscarla donde la había visto
por última vez. Esta reacción impacto a Piaget.
Piaget llegó a creer que los niños carecen de lo que él denominó como el concepto de objeto: el conocimiento que
los objetos están separados y son diferentes de la percepción del individuo y el individuo es distinto de ese objeto.
Jean Piaget se dispuso a estudiar a su hija Jacqueline mientras esta se desarrollaba desde que fue una beba hasta su
niñez.
Notó rápidamente que, durante los primeros meses de vida de su hija, parecía creer que los objetos dejaron de
existir una vez que estaban fuera de su vista.
Casi un año después, empezó a buscar activamente objetos que estaban ocultos a su vista, aunque cometió errores
similares, tal cual lo hiciera Gerard.
A los 21 meses, Jacqueline era experta en encontrar objetos ocultos y comprendió que los objetos tenían una
existencia separada de su percepción de ellos.
Las observaciones de Piaget sobre su sobrino y su hija reforzaron su hipótesis incipiente de que las mentes de los
niños no eran meramente versiones más pequeñas de las mentes adultas.
En cambio, propuso, la inteligencia es algo que evolucionaba y se desarrolla a través de una serie de etapas.
Los niños mayores no sólo piensan más rápido que los niños más pequeños, sugirió. Además, existen diferencias
tanto cualitativas como cuantitativas entre el pensamiento de los niños pequeños y los niños mayores.
Pensamientos Finales
Uno de los elementos más importantes a resaltar de la teoría de Piaget es que considera que la creación del
conocimiento y la inteligencia son procesos inherentemente activos.
“ME OPONGO A LA VISIÓN DEL CONOCIMIENTO COMO UNA COPIA PASIVA DE LA REALIDAD”
Afirmaba Piaget “Creo que conocer un objeto significa actuar sobre él, construyendo sistemas de transformaciones
que pueden llevarse a cabo sobre o con este objeto. Conocer la realidad significa construir sistemas de
transformaciones que correspondan, más o menos adecuadamente, a la realidad.”