SOCIOLOGIA JURIDICA
DOCENTE: FREDDY ARCE VALCAZAR
ALUMNOS: LIMBERT ESPINOZA SAJAMA
JHESSICA PAMELA QUISPE CHOQUE
NAYELI MAMANI CRUZ
FECHA:09 de mayo 2025
GRUPO: 22
BIOGRAFIA
EMILIO DURKHEIM
Émile Durkheim
Hijo de un rabino, destacó pronto como estudiante, lo que le permitiría acceder en 1879
a la Escuela Normal Superior de París, por la que se licenció en filosofía en 1882.
Terminados sus estudios en la Normal, inició su carrera docente en diversas ciudades
francesas. Durante el curso 1885-1886 se trasladó a Alemania, donde conoció los
métodos de la psicología experimental de Wilhelm Wundt.
Desde Alemania envió a diversas revistas francesas algunos artículos sobre filosofía y
ciencias positivas; gracias a estas colaboraciones fue nombrado profesor encargado de
la asignatura de ciencia social y pedagogía de la Universidad de Burdeos (1887). En
1896 se le otorgó la cátedra de filosofía social y fundó la revista L'année sociologique.
En 1902 fue nombrado profesor de la cátedra de ciencias de la educación de la
Universidad de París, donde ejercería la docencia hasta su fallecimiento.
En el ámbito de sus investigaciones, Durkheim pasó de un interés inicial por la
pedagogía a una mayor amplitud de miras que lo llevó al campo de la sociología, por
aquel entonces en sus comienzos tras la primera formulación positivista de Augusto
Comte. El primer trabajo importante de Émile Durkheim fue su tesis doctoral, Sobre la
división del trabajo social (1893). Tras examinar la excesiva especialización y
deshumanización del trabajo, tendencia en progresión ascendente desde la Revolución
Industrial, Durkheim subrayaba en este estudio los graves riesgos que tal evolución
suponía para el bienestar y el interés común de la sociedad.
Dos años después publicó su obra fundamental, Las reglas del método sociológico
(1895), que constituye un verdadero breviario de sociología; en ella acotó Durkheim el
campo de la nueva ciencia y propuso la metodología que había de seguir. El objeto de
estudio de la sociología no puede ser una suma de individuos (pues en la misma
configuración del individuo intervienen fuerzas sociales que operan sobre él), sino el
fenómeno o hecho social, una de cuyas principales características es precisamente la
coerción que ejerce sobre el individuo.
Durkheim creó el primer departamento de sociología en la Universidad de Burdeos en
1895, publicando Las reglas del método socioló[Link] 1896 creó la primera revista
dedicada a la sociología, L'Année Sociologique. Su influyente monografía El suicidio
(1897), un estudio de los tipos de suicidios de acuerdo a las causas que lo generan, fue
pionera en la investigación social y sirvió para distinguir la ciencia social de la
psicología y la filosofía política. En su obra Las formas elementales de la vida religiosa
(1912) comparó la dimensión sociocultural de las vidas de las sociedades aborígenes y
modernas, con lo que ganó aún más reputación.
PENSAMIENTOS DE EMILIO DURKHEIM
En primer término es necesario reconocer el énfasis que hace Durkheim en el carácter
prioritario de la sociedad por sobre los individuos. Existen estructuras que tienen una
realidad objetiva por sobre los individuos y tienen poder para influir en los
pensamientos y acciones de éstos.
Durkheim reclamaba para sí el calificativo de racionalista, en una época en que se
forjaba una reacción contra el positivismo y se valoraba sobremanera la comprensión
subjetiva de los hechos (Ej: Dilthey, Schopenhauer, Nietzsche, Bergson, Freud). En
esta etapa se sustentaba que la razón era incapaz de responder a la problemática de la
vida, el hombre aparecía movido por fuerzas subconscientes e irracionales. Las ideas
de Durkheim no correspondían a las que, por la época, surgían y avanzaban. A pesar
del contexto, Durkheim desarrolla su teoría en el sentido arriba mencionado. En esta
lógica mirará la realidad social de una manera peculiar. Tal es el caso de su
concepción de la religión.
En Las Formas Elementales de la Vida Religiosa Durkheim estudia a la religión de los
arunta, una tribu australiana que manejaba una religión totémica, y trató de explicar el
origen religioso de todas las categorías de conocimiento. A partir de ahí intentó hacer
un paralelo general entre religión y ciencia.
Tanto la religión como la ciencia, dice Durkheim, son intentos de los hombres por
explicarse el cosmos. Sin embargo estos intentos responden de distinta manera a la
exigencia de dar respuestas. Mientras que la ciencia responde a interrogantes sobre el
mundo empírico, y lo hace en medio de dudas y controversias, y en plazos
indeterminados la religión da respuestas inmediatas a preguntas últimas frente a las
cuales los hombres no pueden esperar.
En este punto podemos establecer una primera relación entre los postulados de
Durkheim y los de Marx. Ambos coinciden e señalar a la religión como un producto de
carácter humano, social e histórico. Pero, a diferencia de Marx, Durkheim a pesar de su
racionalismo no plantea un rechazo hacia la religión. Pues considera que ella y la
ciencia se sitúan en planos diferentes de la vida. Para Durkheim las entidades
sagradas no son otra cosa que una proyección de las cualidades que los hombres ven
en su misma sociedad. Por lo tanto habrá religión mientras haya sociedad.
Por otro lado, podemos afirmar que Durkheim llega a la sociología tratando de
establecer una ciencia moral: para Durkheim la realidad social es, ante todo, una
realidad moral. En toda sociedad existen lazos morales que conectan a los individuos
entre sí. Estos lazos morales se organizan en relaciones de solidaridad. Ésta no debe
entenderse en el sentido de “sentirse solidario con la suerte de…”. La solidaridad no es
un sentimiento, sino el lazo objetivo que une a los miembros que forman parte de una
misma sociedad en tanto que tales, y que –por ejemplo- hace que estén sujetos a las
mismas normas, a los mismos valores.
Durkheim distingue dos tipos de solidaridad: mecánica y orgánica. La solidaridad
mecánica caracteriza a las sociedades “primitivas” (desde el punto de vista
inconfundiblemente evolucionista de Durkheim) y tiene sus raíces en la semejanza de
los miembros de la sociedad. Cuando la solidaridad es mecánica, existe gran fuerza de
la conciencia colectiva, que es la suma de creencias y sentimientos comunes a los
individuos (o al menos a la mayoría) y cubre en gran media sus voluntades.
La conciencia colectiva trae consigo una forma particular de estructura social, mediante
la homogeneidad que supone. Esto puede ocurrir de dos maneras:
a) Con la ausencia total de centralización: Cuando no existe una autoridad en el grupo
social, no existe organización interna. Los individuos se mantienen juntos sólo por el
efecto de sus semejanzas, es decir su “adhesión unánime”.
b) Con el sometimiento a la centralización: se basa en relaciones unilaterales y no
recíprocas. Por lo tanto, al margen de la existencia de división del trabajo, la solidaridad
es mecánica. Es el caso de la manutención del poder absoluto por parte de un único
gobernante, el cual encarna lo colectivo.
Podemos notar que puede existir una cierta división del trabajo en las sociedades con
solidaridad mecánica (hay una distribución de tareas según sexo, edad, etc.). Sin
embargo, ella no ha alcanzado la etapa de la especialización.
Conforme se desarrolla la división del trabajo las relaciones de solidaridad varían hasta
conformar una solidaridad orgánica, basada en la heterogeneidad de los individuos.
Este tipo de solidaridad no estará basado en la semejanza sino en la interdependencia.
Los individuos se agrupan en virtud de la naturaleza particular de su actividad. Los
lazos morales tendrán sentido en la diferencia de los roles que juega cada individuo.
Aparentemente los tipos de solidaridad no se yuxtaponen: para que exista uno en una
sociedad debe desaparecer el otro, mientras uno avance el otro retrocederá. Sin
embargo Durkheim dice también claramente que se trata más bien de aspectos que se
encuentran en toda sociedad. Esto es más claro en el caso de la solidaridad mecánica,
pues al discutir la solidaridad contractual sostiene que una sociedad no puede basarse
en la división del trabajo, sino en lazos que le con previos: la sangre, el suelo, la
tradición.
Por lo tanto para Durkheim son los lazos morales, organizados por la solidaridad, los
que configuran la sociedad. La división del trabajo no hace más que modificar el
aspecto de la solidaridad. La sociedad no se fundamenta en la división del trabajo.
Para Marx, la división del trabajo es fuente de conflicto y no de solidaridad ni de lazos
morales. Durkheim aparentemente coincide con Marx en que la división del trabajo es
generadora de desigualdades, pero para Marx las relaciones de interdependencia
sentarán sus bases sobre intereses egoístas, mientras que para. Durkheim la división
del trabajo creará lazos morales que permiten la integración de la sociedad. Además,
en el horitonte de Durkheim no está la abolición de la división del trabajo, mientras que
para Marx ello es algo que el mismo desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas
posibilita y que sus contradicciones hacen necesario.
Por otro lado, para Marx, la realidad social histórica se fundamenta en una relación con
la naturaleza, la cual está destinada a satisfacer necesidades en una orientación
marcada por la eficacia, en la que los medios deben corresponderse con los fines. Las
relaciones hombre-naturaleza son, para Marx, el escenario de la historia. Esta conexión
supone relaciones de producción. Tema en el que Durkheim dará una explicación
distinta.
Para aclarar este punto es útil recurrir al tema de la propiedad. Para Marx, la propiedad
en la que la tierra constituye la base de la economía, y por ello está destinada a la
producción de valores de uso, hay apropiación de la tierra como supuesto del trabajo y
como modo objetivo de existencia. De esta forma se destaca que la propiedad nace de
la necesidad del hombre por satisfacer sus necesidades en una relación con la
naturaleza que desemboca en relaciones económicas.
En cambio, para Durkheim, la propiedad de la tierra depende de un lazo moral
legitimador del propietario o del que hace uso. En sus inicios la propiedad fue sagrada,
si los hombres querían hacer uso de ella debían legitimarse moralmente, por ejemplo,
mediante sacrificios para agradar a los dioses.
El carácter de la propiedad en este punto es trasladado por Durkheim a todos los tipos
de ésta que se distingan. Esto se refleja en el derecho, que hace referencia a ciertas
normas reguladoras del derecho de propiedad. Se sirve del derecho para demostrar
que la propiedad no necesariamente supone trabajo. La propiedad se basa más en
relaciones hombre-hombre que las de carácter hombre-naturaleza. (Nota: También es
así para Marx, pero él distingue entre propiedad y apropiación. Esta última está referida
al uso efectivo, al destino de los bienes. Ello permite preguntarse también sobre su
efecto en la sociedad.)
Para Durkheim las relaciones con la naturaleza son irrelevantes para entender lo social.
Durkheim construye la Sociología como un espacio intelectual que permite entender lo
social por lo social. Los individuos se relacionan con la naturaleza desde lo social,
interpretándola simbólicamente a partir de lazos sociales.
En suma, la vida social tiene un trasfondo moral que engloba tanto a las acciones y
relaciones de los individuos como a las normas reguladoras. Los lazos morales entre
humanos abarcan, en su accionar, a los objetos que éstos poseen. Así, el hurto de la
propiedad no está permitido porque se le falta el respeto al propietario, pues la
propiedad implica un lazo moral. La indiferencia a la norma indicaría que no se
reconoce un lazo moral.
En síntesis podemos decir que, para Durkheim, la base última de la vida social es
moral, mientras que para Marx el elemento moral no aparece en términos teóricos. Está
presente en él, de dos maneras: a) como un hecho que aparece empíricamente (ej.
Marx afirma que la jornada de trabajo no va más allá debido a ciertos límites morales,
que se establecen históricamente), y b) en la indignación que preside toda su crítica al
capitalismo.
El pensamiento de Durkheim un gran impacto en el estudio de las ciencias sociales.
Sus aportes convirtieron a la sociologia en una diciplina esencial en la educacion en
Francia, a asu ves, sus postulados ampliaron el esprecto para el estudio de la
educacion, la economia, la historia, el derecho, la lingüística, la historia del arte, entre
otras.
Durkheim es un referente indiscutible, en donde una de sus contribuciones mas
importantes fue concebir a la sociologia como una ciencia y para ello, se encargo de
adoptarla de un metodo propio, es decir, le dio una connotacion cientifica al estudio de
la sociedad.
Uno de sus complementos de base hace referencia a que los hechos sociales deben
ser estudiados como “cosas”, es decir, el estudio debe realizarsedesde una
miradaexterna a los valores, percepciones, creencias y prejucios del investigador.
Otra de las contribuciones que se atribuyen a Durkheim fue la definicion del campo de
la sociologia como diciplina academica. A diferencia de la psicologia, la filosofia y otras
disciplinas del area de las creencias sociales, la sociedad era una entidad propia. De
alli que los sociologos deben estudiar las caracteristicas particulares de la vida
colectiva y la sociologia se orientaba hacia la investigacion de carácter empirico, de
hechos observables y medibles.
Para ello, Dukheim tomo planteamientos del positivismo desarrollado por Auguste
Comte para el estidio de la sociedad. Explicando que la sociedad paso de un enfoque
tradicional a uno moderno debido al desarrollo y evolucion de la divicion del trabajo.
En este sentido, muchosseguidores de Durkheim afirman su inclinacion hacia un
enfoque estructuralista, entendiendo que las estructuras sociales ejercen una fuerte
influencia en la accion social, en donde son los individuos los que actuan sobre una
base pura mente individual. Por el contrariotiene obligaciones y deberes, y
generalmente, actuan de maneras que estan fuermente influenciadas por las
estructuras de las cuales forman parte.
CONCLUCION:
Los aportes de Émile Durkheim constituyen una de las piedras angulares de la
sociología moderna. Su obra logró transformar el estudio de la sociedad en una
disciplina científica, al plantear que los fenómenos sociales deben analizarse con la
misma rigurosidad que los fenómenos naturales. Su concepto de hecho social introdujo
la idea revolucionaria de que normas, creencias, instituciones y costumbres existen de
manera objetiva y ejercen una presión sobre los individuos, moldeando su
comportamiento incluso sin que ellos lo perciban conscientemente.
Durkheim sostenía que la sociedad no es simplemente la suma de individuos, sino una
realidad superior que genera estructuras colectivas. A través de conceptos como
solidaridad social, explicó cómo las sociedades tradicionales se cohesionaban por
similitudes (solidaridad mecánica), mientras que las sociedades modernas lo hacen a
través de la especialización y la interdependencia (solidaridad orgánica). Esta evolución
social, sin embargo, no está exenta de riesgos. Para Durkheim, cuando las normas
sociales pierden su fuerza o no están claramente definidas, se produce un estado de
anomia, que puede desembocar en desintegración social o crisis individuales, como lo
analizó en profundidad en su obra El suicidio.
Otro de sus grandes aportes fue su visión de la educación y la moral como
herramientas esenciales para mantener la cohesión social. La educación, según
Durkheim, no solo transmite conocimientos, sino sobre todo valores, reglas y formas de
comportamiento que permiten a los individuos integrarse en la vida colectiva.
En resumen, Durkheim concluye que para que la sociedad funcione adecuadamente es
necesario que exista una conciencia colectiva fuerte, instituciones estables y una
regulación moral que guíe el comportamiento de sus miembros. Su pensamiento nos
invita a reflexionar sobre cómo las estructuras sociales influyen en nuestras vidas y por
qué es fundamental mantener un equilibrio entre libertad individual y cohesión
colectiva. A más de un siglo de sus principales publicaciones, su legado continúa
siendo fundamental para entender los desafíos de la vida social contemporánea.
se enfoca en la importancia fundamental de la sociedad y sus estructuras para la
comprensión del individuo y su comportamiento. Su legado se resume en la idea de
que la sociedad es una realidad autónoma, independiente de los individuos que la
componen, y que ejerce una influencia decisiva en sus pensamientos, acciones y
creencias.
En resumen, el pensamiento de Durkheim revolucionó la sociología al enfatizar la
importancia de la sociedad como una realidad objetiva y autónoma, y al proponer un
enfoque científico para el estudio de los fenómenos sociales. Su legado perdura en la
sociología actual, influyendo en diversas áreas de estudio como la teoría de la
solidaridad, la sociología de la educación y el análisis de los fenómenos sociales.
BIBLIOGRAFIA:
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INDICE:
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- Pensamientos de Emilio Durkheim
- Conclucion
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