LOS GRANDES NOMBRES DE LA INFORMATICA.
Desde los componentes que debe tener un ordenador, pasando por los
principios de la programación, hasta la invención de las páginas web,
vamos a hacer un repaso por algunos de los nombres que trazaron el
curso de la historia de la informática.
Dos nombres que se imponen en los inicios de la informática. Ada
Lovelace y Charles Babbage se conocieron en una fiesta, mientras el resto
de los invitados ignoraban las explicaciones de Babbage, ella fue capaz
de ver el potencial de lo que el matemático le contaba.
Charles Babbage había diseñado en unos 300 dibujos lo que sería una
maquina diferencial destinada a resolver operaciones polinómicas, o,
dicho de otra manera, una maquina analítica capaz de realizar
operaciones matemáticas y que sentaría las bases de las futuras
computadoras de calculo que más adelante mencionaremos, algo así
como la prehistoria de los ordenadores.
Ada Lovelace aporto el trabajo de Babbage el primer sistema de
programación, gran conocedora de la ciencia y las matemáticas tradujo
un artículo del francés al inglés donde se detallaba la maquina analítica y
añadió sus propias conclusiones. Llegó a duplicar la extensión del texto
dejando un escrito minucioso de las posibilidades que se escondía el
invento de Babbage y que nadie más supo ver.
Tanto Lovelace, Babbage y Alan Turing forman parte de eso inicios de la
computación más teóricos que prácticos, mentes que detallaron como
debían funcionar los ordenadores para que más adelante otros los
pusieran en marcha.
A Turing se le considera el padre teórico del ordenador y el
precursor de la inteligencia artificial. Uno de los logros que se le
atribuyen más estos días se produjo dentro del Proyecto Manhattan donde
fue capaz de crear un sistema que descifra Enigma, los códigos
secretos con los que se comunicaban los nazis.
Sin embargo, al margen de la guerra, Turing describió la máquina de
Turing, en la que se explicó en términos matemáticos que problemas
podía o no resolver un algoritmo y para ello diseño una maquina en la que
se podrían programar esos algoritmos. Su teoría debía materializarse en
un ordenador programable pero nunca llego a terminarlo. Sin embargo,
también predijo que los ordenadores fallarían, el “halting problem” o lo
que hoy conocemos como quedarse colgado y que por el momento solo
podemos resolver reiniciando el sistema.
Tras el conflicto bélico, Turing se empezó a interesar por la posibilidad de
crear una máquina que pudiera imitar el cerebro humano, la inteligencia
artificial. De sus estudios surgió lo que hoy conocemos como el testing
de Turing que permite distinguir si un ordenador es inteligente o no
comparando las respuestas que da la maquina con las que daría una
persona.
Del mundo teórico pasamos ahora a la práctica. Adela Katz, Betty Snyder,
Jean Jennings, Kathleen McNutty, Marlyn Wescoff, Ruth Lichterman y
Frances Bilas, estos son los nombres del grupo de mujeres que
trabajaron en uno de los primeros ordenadores programables.
Aunque Jhon Presper y John William fueron los encargados de construir el
ENIAC y los que se llevaron todo el mérito, ellas fueron las elegidas para
dar la vida a esta enorme máquina.
Para que nos entendamos, la computadora ENIAC era prácticamente
una habitación entera y dentro de ella se encontraba este grupo de
programadores conectando los módulos mediante cables manguera
y poniendo sus interruptores en las posiciones adecuadas. Con ello
conseguían que la maquina encadenara los cálculos y pasara datos de un
módulo a otro, las famosas computadoras de calculo que hemos
mencionado antes y que dieron paso a otras como el Mainframe que hoy
siguen en activo.
Jhon von Neumann matemático húngaro, fue alumno de Albert Einstein
y ambos terminaron como profesores en la Universidad de Princeton,
huyendo de la barbarie del régimen nazi.
Aunque Neumann formara parte del equipo de prodigios que
desarrollaron la bomba atómica, su nombre ha quedado ligando a uno
de los mayores avances en la historia de la computación.
Neumann dio con la combinación de componentes basica para el
ordenador universal separando el software del hardware, así serviría
para cualquier sistema que decidiéramos instalar sin tener que tocar el
resto de la máquina.
La arquitectura de Neumann consta de cuatro bloques funcionales: la CPU
(Unidad central de proceso); la memoria principal donde estaría el
software y los datos necesarios para usarlo; los buses, es decir, las
conexiones que permiten la comunicación entre los distintos bloques y los
periféricos que serían el monitor y el teclado. Este es el esqueleto que
todo ordenador de hoy en día debe tener y es obra de Jhon von Neumann,
el cual también propuso la adopción del bit como unidad de medida de la
máquina de las computadoras.
“El 6% de todos los empleados en Estados Unidos eran secretarias”
explicaba Berezin cuando se le preguntaba por el invento
Seguimos en la época de los años 40 para hablar de la creadora del
compilador de los lenguajes de programación, Grace Murray Hopper.
El Mark I fue un proyecto de IBM basado en la maquina analítica de
Babbage que media 15,5 metros de largo y 2,40 de ancho. Usaba tarjetas
perforadas y cintas de papel para las instrucciones. Hopper aprendió a
usar esta bestia y, además de desarrollar algunas aplicaciones de
contabilidad para empresas, elaboro un manual de 500 páginas con
los principios básicos de la programación para ordenadores. Pero
si por algo se conoce a Grace Murray Hopper es por la creación del
primer compilador de la historia, A-0. Este sistema convertía los
símbolos matemáticos descritos por las personas en código binario que le
fuera sencillo de entender la máquina, haciendo mucho más sencilla la
comunicación entre desarrolladores y tecnología. Después se dedicó a
crear el lenguaje de programación Cobolt.
Mucho le debemos también a Evelyn Berezin, ella creo el primer
procesador de texto, aunque no lo hizo pensando ni en los escritores, ni
periodista, lo hizo para las secretarias de todo el mundo.
El 12 de marzo de 1989, Berners Lee hizo tangible lo que hasta entonces
era un proyecto teórico bautizado como “Manejo de la información”. Ese
es el nacimiento oficial de lo que hoy conocemos como World Wide Web,
aunque por aquel momento nadie pudiera imaginar la repercusión que iba
a tener en nuestras vidas. En 1990, Berners Lee había diseñado tres
protocolos que fueron fundamentales para el desarrollo de la tecnología
que construida el internet que hoy conocemos. Estos fueron el HTML
( Hyper Text Markup Language) es decir el lenguaje con el que se escriben
las maquinas web; el URL una dirección única para identificar cada
página entre los billones que existen y que comúnmente conocemos como
URL; y el HTTP el protocolo de transferencia de hipertexto que permite
recuperar los recursos de cada web.
En los inicios de la informática todo software era libre. Los ordenadores,
esas máquinas pesadas de las que hemos hablado antes, solo se
encontraban en las Universidades y centros de investigación. Sin
embargo, los programadores mantenían el código abierto y
colaboraban entre si a través de internet, construida toda ella con
software libre. Sistemas como UNIX, propiedad de ATT, eran usados por
todos. Sin embargo, en los años 80, la ley de antimonopolio
estadounidense obligo a ATT a dividirse y esta empezó a comercializar
con UNIX. La guerra comercial y el software propietario habían
comenzado. Los ordenadores se abarataron, se simplificaron y
comenzaron a invadir los hogares.
El software se comercializo y las empresas obligaron sus
programadores a firmar acuerdos de confidencialidad.