Tribunal Supremo, Sala Primera, de lo Civil, Sentencia de 8
Feb. 2007, rec. 4940/1999
Ponente: Sierra Gil de la Cuesta, Ignacio.
Nº de Sentencia: 115/2007
Nº de Recurso: 4940/1999
Jurisdicción: CIVIL
LA LEY 1499/2007
ARRENDAMIENTOS URBANOS. Resolución del contrato. Pacto de devolución de
la fianza. RECURSO DE CASACIÓN. Motivos de casación. No es posible sustituir
ni revisar la interpretación consignada en la sentencia que se recurre cuando la
interpretación de las normas de la hermeneútica no conculca los dictados de la
racionalidad o de la lógica. En este caso lo resuelto se ajusta a la literalidad de
los términos de lo pactado cuando contempla la devolución de la fianza
complementaria con las mismas actualizaciones de renta durante la vigencia
del contrtao arrendaticio. Enriquecimiento injusto. Requisitos de
admisibilidad. Existe un ajusta causa en forma de negocio jurídico y eficaz, que
legitima el beneficio obtenido por el actor.
El Juzgado de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda de
reclamción de la fianza y las actualizaciones previstas, análogas a las de
la renta. La AP estimó parcialmente el recurso de apelación y revocó de
modo parcial la sentencia dictada en el sentido de reducir el importe de la
deuda. El TS declaró no haber lugar al recurso de casación y confirmó la
sentencia dictada por la AP.
Texto
En la Villa de Madrid, a ocho de Febrero de dos mil siete
SENTENCIA
Visto por la Sala Primera del Tribunal Supremo, integrada por los Excmos. Sres.
Magistrados al margen indicados, el recurso de casación interpuesto por la
mercantil "Quiral, S.A.", representada por el Procurador de los Tribunales don
Alejandro González Salinas, contra la sentencia dictada en grado de apelación
con fecha 30 de septiembre de 1999 por la Audiencia Provincial de Barcelona
(Sección Decimosexta), dimanante del juicio de menor cuantía número 413/97
seguido en el Juzgado de Primera Instancia número 2 de los de Sabadell. Es parte
recurrida en el presente recurso la mercantil "Grupo Inversor MC2, S.A.",
representada por el Procurador don José Luis Pinto Marabotto.
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- El Juzgado de Primera Instancia Número 2 de los de Sabadell conoció
el juicio de menor cuantía número 413/97 seguido a instancia de la entidad
"Quiral, S.A.".
Por la mercantil "Quiral, S.A.", se formuló demanda en base a cuantos hechos y
fundamentos de derecho estimó de aplicación, para terminar suplicando al
Juzgado: "...se dicte sentencia por la que: a) Se declare que la demandada
adeuda a mi mandante la cantidad de DOCE MILLONES CUATROCIENTAS TREINTA
MIL PESETAS (12.430.000.- Pts.): b) Se condene, en consecuencia, a GRUPO
INVERSOR MC2, S.A., al pago de la cantidad antes citada de DOCE MILLONES
CUATROCIENTAS TREINTA MIL PESETAS (12.430.000.- Pts.); c) Se condene a
GRUPO INVERSOR MC2, S.A., al pago de los intereses devengados por la cantidad
reclamada, y que serán liquidados en periodo de ejecución; d) Se condene a la
parte contraria al pago de todas las costas del presente procedimiento."
Admitida a trámite la demanda, por la representación procesal de la entidad
"Grupo Inversor MC2, S.A.", se contestó la misma, al tiempo que formuló
reconvención, suplicando al Juzgado, tras los hechos y fundamentos de derecho
que estimó de aplicación: "...dictando sentencia en la que apreciando los
argumentos y derecho que asisten a esta parte, desestime la demanda en lo que
exceda de la cantidad de 4.626.995.- pts., cantidad que esta parte demandada
había ofrecido ya a la actora, siendo por ella rechazada, declarando asimismo
causadas a instancia de la actora todas las costas, por la inutilidad del presente
procedimiento".
Con fecha 25 de noviembre de 1998 el Juzgado dictó sentencia cuyo fallo dice:
"ESTIMO PARCIALMENTE la demanda deducida por "QUIRAL, S.A." contra "GRUPO
INVERSOR MC2, S.A." y DESESTIMO la reconvención deducida por ésta contra
aquélla, y en consecuencia declaro que la demandada adeuda a la actora la suma
de ONCE MILLONES DE PESETAS (11.000.000 pts), más los intereses de dicha
cantidad, calculados al tipo legal del dinero, desde el 27 de septiembre de 1995 y
la condeno al pago de dichas sumas previo abono de las cantidades entregadas
durante el proceso. Todo ello con expresa imposición a la parte demandada y
reconviniente de las costas causadas en el litigio."
SEGUNDO.- Interpuesto recurso de apelación contra la sentencia de primera
instancia y tramitado el recurso con arreglo a derecho, la Audiencia Provincial de
Barcelona (Sección decimosexta) dictó sentencia en fecha 30 de septiembre de
1999 cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "Que con estimación
parcial del recurso de apelación interpuesto por Grupo Inversor MC2, S.A. contra
la sentencia de fecha 25 de noviembre de 1998 dictada por el Juzgado de Primera
Instancia número 2 de Sabadell , en los autos de que el presente rollo dimana,
debemos revocar y revocamos parcialmente la misma, en el sentido de
establecer el crédito actual de la actora en la cantidad de un millón novecientas
setenta y cinco mil quinientas treinta y cinco pesetas (1.975.535 pts.-) y de dejar
sin efecto la imposición de las costas de la primera instancia, confirmando
expresamente el resto de la sentencia impugnada, sin hacer imposición de las
causadas en la alzada".
TERCERO.- Por el Procurador don Alejandro González Salinas, en nombre y
representación de la mercantil "Quiral, S.A.", se presentó escrito de formalización
del recurso de casación ante este Tribunal Supremo con apoyo procesal en los
siguientes motivos:
Primero.- Al amparo del ordinal cuarto del artículo 1692 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil de 1881 , infracción del artículo 1281.1 del Código Civil .
Segundo.- Al amparo del artículo 1692.4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil ,
infracción del artículo 1281.2 del Código Civil , en relación con el artículo 1282
del mismo cuerpo legal.
Tercero.- Al amparo del artículo 1692.4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil ,
infracción de la doctrina y la jurisprudencia sobre el enriquecimiento sin causa.
CUARTO.- Por Auto de esta Sala de fecha 25 de marzo de 2002 se admitió a
trámite el recurso, y, evacuando el traslado conferido, por la parte recurrida se
presentó escrito de impugnación al mismo.
QUINTO.- Por la Sala se acordó señalar para la votación y fallo del presente
recurso el día veinticinco de enero del año en curso, en el que ha tenido lugar.
Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. D. IGNACIO SIERRA GIL DE LA CUESTA
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- Los dos primeros motivos del recurso, que, formulados al amparo del
ordinal cuarto del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil , denuncian,
respectivamente, la infracción del artículo 1281.1 y del artículo 1281.2 , este
último en relación con el artículo 1282, todos ellos del Código Civil , deben ser
examinados conjuntamente, al presentar unidad argumentativa, y por razones de
lógica procesal, dándose una misma respuesta para ambos.
Y así es, ya que el planteamiento que se contiene en los dos motivos sostiene la
falta de lógica de la interpretación que el tribunal de instancia ha hecho del
contrato de promesa de arrendamiento y de ulterior contrato locativo celebrado
entre las partes, en particular de las cláusulas relativas a la devolución de la
fianza complementaria convenida. Sostiene en síntesis la recurrente que
considerar, como ha hecho la Audiencia, que la estipulación relativa a la
devolución de la fianza establecida en el contrato en términos variables, en
función de las actualizaciones de la renta, autorizaba a la arrendadora a deducir
de su importe la cuantía correspondiente a la disminución de la renta
experimentada durante la vigencia del contrato, no sólo es contrario a la
literalidad de los términos del contrato y a la voluntad de las partes, sino que
además conduce a un resultado ilógico, en donde falta la correlación entre la
renta arrendaticia y la garantía constituída, con vulneración del principio de
reciprocidad de las prestaciones, sin que en ningún momento se derive de la
literalidad de las cláusulas del contrato el carácter compensatorio que la
sentencia recurrida atribuye a la fianza complementaria establecida. Entiende la
recurrente que la letra de las estipulaciones contractuales y la voluntad de los
contratantes reflejada en ellas sólo permitía la devolución de la fianza
incrementada con los aumentos experimentados en la renta contractual, no así la
restitución minorada en la misma proporción que se había reducido la renta,
pues, en definitiva, el sistema de actualización de la fianza respondía a la
voluntad de retribuir el dinero entregado en tal concepto.
Los dos motivos estudiados conjuntamente deben ser desestimados.
Es bien sabido -pues es doctrina jurisprudencial reiterada- que la revisión en
casación del resultado de la labor interpretativa de los contratos, que
corresponde a los órganos de instancia, sólo es posible cuando se han vulnerado
las reglas exegéticas contenidas en los artículos 1281 y siguientes del Código
Civil , que contienen un conjunto armónico de normas hermenéuticas
establecidas en relación de subordinación, y cuando el resultado interpretativo
repugna los dictados de la racionalidad y la lógica -Sentencias de 13 de junio de
2006, y de 18 de octubre de 2006 , entre las más recientes-. Fuera de tales
casos, no cabe revisar ni sustituir la interpretación consignada en la sentencia
recurrida por la que ofrece la parte recurrente.
Ninguno de los supuestos que permiten la revisión y sustitución del resultado
exegético se aprecia en el presente caso. Ante todo, la interpretación que hace la
Audiencia de la cláusula adicional segunda del contrato de arrendamiento, más
precisa que la sexta, apartado segundo , del anterior contrato de promesa de
arrendamiento, y que es la que reglamenta la devolución de la fianza
complementaria, se ajusta en todo momento a la literalidad de sus términos, que
se expresan del siguiente modo: "la Fianza Complementaria a que se refiere la
cláusula SEXTA, párrafo 2 , del presente Contrato, le será devuelta, con las
mismas actualizaciones en que se haya ido acomodando la renta durante la
vigencia del contrato". La reducción de la renta tras el incumplimiento por la
arrendataria de su obligación de pago, y motivada por el interés de la
arrendadora de mantener la relación arrendaticia no obstante tal incumplimiento,
constituye el supuesto de hecho que contempla la estipulación contractual, pues
supone una actualización a la que se acomoda la renta dentro de los términos
previstos en la cláusula cuarta del contrato, conforme a la cual la convenida se
ajustaría cada año a las variaciones, en más o en menos, del índice de precios al
consumo aprobado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística u
organismo que lo sustituya.
La Audiencia, por lo tanto, no ha prescindido de la interpretación literal, sino que
se ha ceñido al sentido propio de las palabras y a los términos en que se
expresan las estipulaciones contractuales, cuya consideración sistemática no
empaña su claridad en punto a conoccer el contenido real del contrato, la cual
hace ocioso buscar la intención de las partes en su actuación coetánea o
posterior a la celebración del contrato.
Pero es que, además, el resultado interpretativo no puede tacharse de ilógico o
absurdo. Que las partes hubieran contemplado, siquiera en hipótesis -que no por
ser de difícil presencia es por ello imposible-, la reducción de la renta como
consecuencia de la variación a la baja del índice de precios al consumo, e incluso
la disminución de la renta incialmente convenida, por influjo de las exigencias del
mercado o por cualquier otra razón, incluída la conveniencia de mantener la
vigencia del contrato en términos asumibles para el arrendatario, ante su
dificultad, constatada en la sentencia recurrida, para cumplir con la obligación de
pagar puntualmente la renta incialmente convenida, es perfectamente razonable
y se ajusta a la lógica, pues no contradice a la razón, ni produce un resultado
contrario al ordenamiento jurídico, considerar que la novación del contrato en lo
atinente a la renta se hizo en contemplación de la correlativa minoración del
importe de la fianza complementaria que había de devolverse -y en este sentido
tal novación objetiva no sería más que aparente-, de tal modo que ni se desvirtúa
su función, que sigue siendo la de garantizar el debido cumplimiento de la
obligación de pago de la renta, en los términos, eso sí, inicialmente convenidos,
ni se rompe el equilibrio y equivalencia prestacional del contrato, pues la renta
minorada en contemplación de las consecuencias que dicha reducción había de
tener de cara a la devolución de la fianza complementaria constituye la adecuada
contraprestación por el uso del inmueble arrendado; sin que, en fin, pueda
admitirse que dicho equilibrio se rompe por el hecho de haber podido obtener el
arrendador los intereses correspondientes al total importe de la fianza
complementaria que mantenía en su poder, pues del mismo modo habría podido
obtenerlos de aquella parte de la misma aplicada a cubrir los impagos de la renta
por el arrendatario, ni tampoco que se desnaturaliza el carácter accesorio de la
fianza, argumento que solo se entiende desde el desentendimiento de las
circunstancias y de las razones que determinaron la reducción de la renta
inicialmente pactada.
En definitiva, la interpretación del contrato que realiza el tribunal de instancia,
que tiene especialmente en consideración la circunstancia de que la arrendadora,
ante los reiterados incumplimientos de la arrendataria de su obligación de pago
de la renta, se vio abocada a concertar con ésta una notable reducción de la
merced arrendaticia, debe ser mantenida en esta sede al no concurrir ninguna de
las razones que permiten apartase de ella, ante la cual no puede la recurrente
pretender imponer la propia, por muy razonable que parezca.
SEGUNDO.- El tercer motivo del recurso, que se formula, como los anteriores, al
amparo del artículo 1692-4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil , denuncia la
infracción de la doctrina jurisprudencial que prohibe el enriquecimiento
injusto.
Razona la recurrente que el menor desplazamiento patrimonial que supone la
reducción de la fianza complementaria, que debía ser restituída a la arrendataria,
da lugar a una ganancia injustificada en la arrendadora que contraviene la
doctrina jurisprudencial que ha desarrollado la teoría del enriquecimiento sin
causa, que en este caso se produce por la falta de la razón jurídica de dicho
beneficio patrimonial, la cual no puede hallarse en el contrato ni en la fianza
complementaria que se había convenido en garantía de la obligación de pago de
la renta.
El motivo debe ser también desestimado.
E ineludiblemente ha de ser así en la medida en que su acogimiento depende del
éxito de los anteriores y de la interpretación de los términos del contrato que
propugna la recurrente. Si, como se ha dicho, debe ser mantenido el resultado
hermenéutico al que llega el tribunal de instancia respecto del significado y
alcance de la cláusula relativa a la restitución de la fianza complementaria, y por
ello no puede ser acogida la interpretación que alternativamente ofrece la
recurrente, viene en aplicación la reiterada doctrina de esta Sala -de la que son
exponentes, entre otras, las Sentencias de 18 de febrero y 8 de julio de 2003, 27
de septiembre de 2004 y 16 de diciembre de 2005 -, conforme a la cual para que
resulte aplicable la doctrina del enriquecimiento injusto o sin causa es exigible
que el mismo carezca absolutamente de toda razón jurídica, es decir, que no
concurra justa causa, entendiéndose por tal una situación que autorice el
beneficio obtenido, sea porque existe una norma que lo legitima, sea porque ha
mediado un negocio jurídico válido y eficaz, como aquí es el caso.
TERCERO.- En materia de costas procesales y en esta clase de recursos se
seguirá la teoría del vencimiento a tenor de lo dispuesto en el artículo 1715-3 de
la Ley de Enjuiciamiento Civil; por lo que en el presente caso las mismas se
impondrán a la parte recurrente.
Por lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad conferida por el pueblo
español
FALLAMOS
Que debemos acordar lo siguiente:
1º.- No haber lugar al recurso de casación interpuesto por la representación
procesal de la mercantil "Quiral, S.A.", frente a la sentencia dictada por la
Audiencia Provincial de Barcelona (Sección Decimosexta), de fecha 30 de
septiembre de 1999 .
2º.- Imponer las costas procesales de este recurso a dicha parte recurrente.
Expídase la correspondiente certificación a la referida Audiencia Provincial, con
remisión de los autos y rollo de Sala en su día enviados.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA
pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y
firmamos .- Román García Varela.- José Antonio Seijas Quintana.- Ignacio Sierra
Gil de la Cuesta.- Firmado.- Rubricado.-
PUBLICACIÓN.-
Leída y publicada fue la anterior sentencia por el EXCMO. SR. D. Ignacio Sierra Gil
de la Cuesta, Ponente que ha sido en el trámite de los presentes autos, estando
celebrando Audiencia Pública la Sala Primera del Tribunal Supremo, en el día de
hoy; de lo que como Secretario de la misma, certifico.