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Meningitis

La meningitis es la inflamación aguda de las meninges que rodean el cerebro y la médula espinal, manifestándose con fiebre, cefalea y rigidez de nuca. Existen varios tipos, incluyendo meningitis viral, bacteriana y fúngica, cada una con diferentes etiologías, síntomas y tratamientos. El diagnóstico se realiza principalmente a través del análisis del líquido cefalorraquídeo y el tratamiento varía según la causa, siendo crucial la intervención temprana para evitar complicaciones graves.

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Meningitis

La meningitis es la inflamación aguda de las meninges que rodean el cerebro y la médula espinal, manifestándose con fiebre, cefalea y rigidez de nuca. Existen varios tipos, incluyendo meningitis viral, bacteriana y fúngica, cada una con diferentes etiologías, síntomas y tratamientos. El diagnóstico se realiza principalmente a través del análisis del líquido cefalorraquídeo y el tratamiento varía según la causa, siendo crucial la intervención temprana para evitar complicaciones graves.

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio Para el Poder popular de la Educación Superior

Universidad Nacional Experimental “Francisco de Miranda”

Extensión Barinas

Medicina

MENINGITIS

Doctor: Integrantes:
-Rafael Barrios 1. Fiorella Fleming
2. Aryanel Vergara
3. Darlin Belandria
4. Aiberzon Gallardo

Barinas, Octubre de 2024


Tema #04 Meningitis
Meninges: Las meninges son tres membranas que protegen al sistema nervioso
central, envolviendo al encéfalo y la médula espinal, separándolas así de las
paredes de los huesos que las rodean (cráneo y columna vertebral).
Sin embargo, las meninges craneales y espinales son contiguas una con la
otra y consisten en tres capas meníngeas. Estas son, desde la más superficial a la
más profunda.
 Duramadre, también conocida como paquimeninge: es la capa meníngea
más externa, está formada por tejido conectivo denso irregular.
 Aracnoides: se encuentra interpuesta entre la duramadre y la piamadre. El
espacio entre estas es llamado espacio subdural. El espacio entre la
aracnoides y la piamadre es llamado espacio subaracnoideo y está ocupado
con líquido cefalorraquídeo (LCR). Además, todas las arterias y venas
cerebrales se encuentran en ese espacio.
 Piamadre es una membrana altamente vascularizada, que sigue de cerca el
contorno del encéfalo. No se encuentra directamente en la cara del encéfalo
Estas capas limitan tres espacios clínicamente importantes: el espacio
epidural, subdural y subaracnoideo. La función de las meninges es proteger al
encéfalo y la médula espinal de traumas mecánicos, dar soporte a los vasos
sanguíneos y formar una cavidad continua a través de la cual circula el líquido
cefalorraquídeo (LCR). Específicamente, el LCR pasa entre las dos capas
meníngeas internas (aracnoides y piamadre) que en conjunto son llamadas
leptomeninges.
MENINGITIS
La meningitis consiste en la inflamación aguda de las membranas (meninges)
que rodean al cerebro y la médula espinal, que cursa con la triada de fiebre,
cefalea y rigidez de nuca. Existen varios tipos de meningitis.
 Meningitis viral o aséptica, es la más viral, que ocurre cuando un virus
penetra en su organismo a través de la nariz o la boca y se traslada al
cerebro.

 La meningitis bacteriana es rara, pero puede ser mortal. Suele comenzar


con bacterias que causan infecciones parecidas a la gripe. Puede causar un
ataque cerebral, sordera y lesiones cerebrales, y donde puede dañar otros
órganos. Las infecciones por neumococo y las infecciones meningocócicas
pueden causar meningitis bacteriana.
 La meningitis fúngica o criptocócica es una infección micótica de los tejidos
que cubren el cerebro y la médula espinal. Aunque es menos común que la
meningitis bacteriana y viral, puede ser grave, especialmente en personas
con sistemas inmunitarios comprometidos.

Epidemiología: La meningitis es una enfermedad de declaración obligatoria en


muchos países, la tasa de incidencia exacta se desconoce , pero de acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (OMS) la incidencia de meningitis bacteriana en
adultos es de 1,3-5 casos por cada 100.000 habitantes, pero alcanza los 70 casos
por cada 100.000 habitantes en la región subsahariana de África («la franja de la
meningitis»). Su mortalidad es del 10%-20% en el mundo occidental y del 50% en
países subdesarrollados.
En Venezuela Según los últimos datos de OMS publicados de 2020 las
muertes causadas por Meningitis en Venezuela han llegado a 251 (0,16% de
todas las muertes). La tasa de mortalidad por edad es de 0,94 por 100,000 de
población. Venezuela ocupa el lugar número 82 en el mundo.
Etiología y factores predisponente:
 Virus:
 Virus del herpes sImple (VHS) de tipo 2.
 Con mayor frecuencia enterovirus, incluido los virus coxsackie
 Virus del Epstein-Barr
 El virus de la parotiditis,
 Virus del herpes simple
 Virus del oeste del Nilo
 Citomegalovirus.

 Bacterias: Casi todos los casos de meningitis bacterianas son causados


por:
 Streptococcus pneumoniae (neumococo) y Neisseria meningitidis
(meningococo) infectados principalmente jóvenes y adultos

 Recién nacidos infectados principalmente por estreptococo del grupo b.

 Listeria monocytogenes, haemophilus influenzae fueron la principal causa


de meningitis durante décadas. Sin embargo la incidencia de infección por
este microorganismo disminuyó durante años recientes gracias a la
vacunación.

 Las personas muy jóvenes y los adultos mayores son quienes tienen mayor
riesgo de padecer meningitis neumococica.
 [Link], S. epidermidis, Pseudomonas aeruginosa pueden causar
meningitis tras una post-neurocirugía

Los factores de riesgo relacionados con la adquisición de meningitis


incluyen traumatismos craneoencefálicos con fracturas de la base del
cráneo, otitis media, sinusitis o mastoiditis, neurocirugías, septicemia
sistémica.

 Hongos:

 La meningitis criptocócica es causada por el hongo coccidioides


y Cryptococcus neoformans. Este hongo se encuentra en los suelos de
todo el mundo. Por lo general, se contagia a través del torrente sanguíneo
al cerebro desde otro lugar en el cuerpo que tenga la infección.

 La meningitis Cryptococcus neoformans ataca con más frecuencia a


personas que tienen el sistema inmunitario debilitado.

Patogenia
La mayoría de las meningitis comienzan con la colonización de la mucosa
de las vías respiratorias superiores seguida de la invasión sanguínea (bacteriemia)
y posterior invasión meníngea. H. influenzae, neumococo y meningococo son
capaces de atravesar la barrera hematoencefálica hasta el espacio
subaracnoideo. Listeria spp. Y las bacterias gramnegativas atraviesan la mucosa
digestiva con las subsecuentes bacteriemia e invasión meníngea.
En el espacio subaracnoideo las bacterias provocan una respuesta
inflamatoria intensa que se puede extender hacia el parénquima cerebral a través
de los espacios perivasculares y que puede dar lugar a trombosis arterial y
venosa, ocasionando infartos cerebrales, además de edema cerebral e
hidrocefalia por bloqueo de las vellosidades aracnoideas.
Clínica:
 Combina cefalea con náuseas y vómitos, fiebre, meningismo y alteración
del estado mental. Los vómitos son bruscos, «en escopetazo».

 La tríada clásica (fiebre, rigidez de nuca y alteración del estado mental), sin
embargo, tiene una baja sensibilidad (44%).

 En cambio, el 95% de los pacientes tienen al menos dos de los cuatro


síntomas siguientes: fiebre, cefalea, rigidez de nuca o alteración del estado
mental.
 La fiebre suele ser elevada (> 39 °C), pero puede estar ausente en
ancianos, inmunodeprimidos.

 La rigidez de nuca puede ser leve o estar ausente en niños, en ancianos y


en inmunodeprimidos.

 El 10%-20% de los pacientes tienen focalidad neurológica, y el 20%-40%


desarrollan crisis epilépticas.

 En el 10% de los pacientes aparece parálisis de pares craneales, y hasta


un tercio de ellos desarrollan una laberintitis purulenta con sordera posterior
como secuela (más frecuente en la meningitis neumocócica).

Las bacterias causantes de meningitis pueden provocar otros síntomas si infectan


la sangre del torrente circulatorio, que pueden desembocar rápidamente en
septicemia:
 Frío en manos y pies
 Dolor muscular y articular
 Respiración más rápida de lo habitual
 Diarrea
 sensibilidades a la luz
 falta de apetito o sed
 somnolencia
 Erupciones de la piel de color rojo o púrpura oscuro (solo en la meningitis
crónica)

A veces, los lactantes presentan síntomas distintos de los adultos:


 Estar menos activo y con dificultad para despertar
 Irritabilidad y dificultad para calmarse
 Alimentación deficiente
 Hinchazón de la parte blanda de su cabeza (fontanela)

COMPLICACIONES

1. Déficits motores: Puede resultar en problemas cognitivos, dificultades de


aprendizaje o cambios en el comportamiento.

2. Pérdida de audición: La inflamación puede afectar los nervios auditivos y


provocar sordera.

3. Convulsiones: Las irritaciones en el cerebro pueden desencadenar


convulsiones.
4. Shock séptico

5. Hidrocefalia: Acumulación de líquido en el cerebro, que puede requerir


drenaje quirúrgico.

6. Problemas neurológicos: Como parálisis o debilidad en ciertas áreas del


cuerpo.

7. Síntomas persistentes: Algunos pacientes pueden experimentar fatiga,


dolores de cabeza y problemas de concentración durante semanas o
meses.

 FUNGICA

1. Infección diseminada: Puede afectar otros órganos y sistemas del cuerpo.

2. Daño cerebral: Similar a otros tipos, puede haber complicaciones neurológicas.

DIAGNOSTICO:
MENINGITIS BACTERIANA: se basa principalmente en el análisis del líquido
cefalorraquídeo (LCR), aunque se deben realizar hemocultivos antes de la punción
lumbar (PL) y la antibioterapia, ya que estos son positivos en un 20%-70% de los
casos.
La PL está contraindicada en presencia de lesiones intracerebrales debido
al riesgo de herniación cerebral, por lo que se recomienda realizar una
neuroimagen (generalmente TC craneal) en pacientes con crisis epilépticas
recientes, inmunodeprimidos o con signos de focalidad neurológica o alteración
del nivel de consciencia.
La tinción de Gram puede detectar el organismo causal en el 60%-90% de
los casos, mientras que el cultivo de LCR proporciona un diagnóstico definitivo en
el 50%-60%. Si no hay mejoría tras 48 horas, se recomienda repetir la PL.
La detección del antígeno bacteriano neumocócico en el LCR es una técnica muy
sensible y específica (95%-99%), aunque puede dar falsos negativos.
Las imágenes por TC o RM pueden mostrar edema cerebral, hidrocefalia,
infartos cerebrales, trombosis venosa, focos infecciosos y abscesos cerebrales. El
inicio del tratamiento antibiótico no debe retrasarse por la realización de
neuroimagen.
MENINGITIS VIRAL: se realiza a través de una combinación de evaluación
clínica, análisis de laboratorio y estudios de imagen.
Los síntomas típicos incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, rigidez en el
cuello, fotofobia (sensibilidad a la luz), náuseas y vómitos. Se evalúa la historia
clínica del paciente, incluyendo antecedentes de infecciones virales previas.
 Punción lumbar: Es el procedimiento clave para obtener líquido
cefalorraquídeo (LCR). Se analiza el LCR para: en meningitis viral, suele
haber un aumento de linfocitos.

 Cultivo y PCR: Se pueden realizar pruebas para identificar virus


específicos, como enterovirus, virus del herpes simple, entre otros.

 Estudios de Imagen: Tomografía computarizada (TC) o Resonancia


magnética (RM): Pueden ser útiles para descartar otras causas de síntomas
neurológicos, como abscesos o tumores.
El diagnóstico de meningitis viral generalmente se confirma mediante la
evaluación del LCR obtenido por punción lumbar, complementado con la historia
clínica y otros estudios según sea necesario.
MENINGITIS FUNGICA: Se presenta generalmente en pacientes
inmunodeprimidos o con desnutrición crónica. El estudio citoquímico del LCR es
indistinguible del de una meningitis tuberculosa.
Pruebas Serológicas: Se pueden realizar pruebas serológicas para detectar
antígenos fúngicos en sangre o LCR. Por ejemplo, la detección del antígeno de
*Cryptococcus* es útil en pacientes con sospecha de meningitis por este hongo.
Estudios de Imagen: Tomografía computarizada (TC) o Resonancia magnética
(RM): Estos estudios pueden ayudar a descartar otras causas de síntomas
neurológicos y pueden mostrar características asociadas a infecciones fúngicas,
como abscesos o signos de hipertensión intracraneal.
Tratamiento:
Medidas generales: Los pacientes con meningitis pueden desarrollar una
situación séptica grave con coagulopatía y estado de shock, por lo que se ha de
considerar su ingreso en una unidad de cuidados intensivos. Cuando existe una
sospecha de meningitis meningocócica, se debe proceder al aislamiento
respiratorio del paciente durante las primeras 24 h del tratamiento. En el resto de
las etiologías el aislamiento no es necesario.
 Meningitis viral: Los antibióticos no pueden curar la meningitis viral, y la
mayoría de los casos mejoran por sí solos después de varias semanas. El
tratamiento de los casos leves de meningitis viral suele consistir en lo
siguiente:

 Reposo en cama
 Mucho líquido
 Analgésicos para ayudar a reducir la fiebre y aliviar los dolores
 Tto con Aciclovir
 Meningitis fúngica: Esta forma de meningitis se trata con medicamentos
antimicóticos. La terapia intravenosa (IV, a través de una vena) con
anfotericina B es el tratamiento más común. A menudo se combina con un
medicamento antimicótico oral que se llama 5-flucitosina.

Existe otro fármaco oral, el fluconazol, tomado en dosis altas también


puede ser efectivo. Se recetará más tarde en el curso de la enfermedad, si
es necesario.

 Meningitis Bacteriana: Debe tratarse de inmediato con antibióticos


intravenosos y, en ocasiones, con corticoides. Esto ayuda a asegurar la
recuperación y a reducir el riesgo de tener complicaciones, tales como
hinchazón del cerebro y convulsiones.

El antibiótico o la combinación de antibióticos dependerán del tipo de bacteria que


cause la infección. Duración del tratamiento antimicrobiano según el germen
implicado:
 N. meningiditis (7 días)
 H. Infuenzae (7 a 10 días)
 S. Pneumoniae (10 a 14 días)
 Bacilos gram negativos (21 días).

1. Antibioterapia: Es importante la elección de fármacos con buena


capacidad de penetración en el LCR, que alcancen niveles adecuados
rápidamente, y con actividad bactericida.

 La inflamación meníngea de por sí produce un aumento en la


permeabilidad de la barrera hematoencefálica que facilita el paso de
agentes que en condiciones normales penetran escasamente como los
antibióticos β-lactámicos.

 La rifampicina alcanzan niveles adecuados, al igual que las cefalosporinas


de tercera (cefotaxima y ceftriaxona) y cuarta (cefepima) generaciones.

 Los aminoglucósidos, sin embargo, tienen una penetración muy escasa y


ocasionalmente se administran por vía intratecal en meningitis por
gramnegativos.
El tratamiento antibiótico empírico de acuerdo con la edad y con los
factores predisponentes, así como con los gérmenes más probables, se expone
en las tablas:
 Tratamiento empírico de la meningitis bacteriana aguda adquirida en
la comunidad de acuerdo con la edad.
Edad/situación Agente etiológico más Tratamiento antibiótico
frecuente de elección
Recién nacido -Enterobacterias Cefotaxima+ampicilina
gramnegativas
-S. agalactiae
-L. monocytogenes
16-50 años -N. meningitidis Cefalosporina de tercera
-S. pneumoniae generación Asociar
vancomicina si es zona
de resistencias
> 50 años, -S. pneumoniae Cefalosporina de tercera
-N. meningitidis generación, vancomicina
-L. monocytogenes y ampicilina
-Bacilos gramnegativos

Terapia antibiótica de elección según el germen causal de meningitis


aguda bacteriana.
Bacteria Antibiótico
Meningococo Penicilina G o ampicilina o
cefalosporina de tercera generación*
Neumococo Vancomicina más una cefalosporina de
tercera generación (si es sensible,
retirar vancomicina)
Listeria monocytogenes Ampicilina o penicilina G (alternativa:
meropenem) más gentamicina
o trimetoprim-sulfametoxazol
Streptococcus agalactiae Ampicilina o penicilina G más
gentamicina
Escherichia coli Cefalosporina de tercera generación
Haemophilus influenzae B Ampicilina
Staphylococcus aureus o epidermidis Vancomicina (y retirar dispositivo
neuroquirúrgico de tipo shunt si lo
tiene) con o sin rifampicina.
Alternativas: meropenem, linezolid,
cloxacilina, trimetoprim-sulfametoxazol,
clindamicina (valorar resistencias para
la elección de antibiótico)

*Si hay sospecha de resistencia a penicilina, se aconseja una cefalosporina de


tercera generación (cefotaxima o ceftriaxona) o de cuarta generación
(cefepima).

Antibióticos Dosis diaria (intervalo de dosis) Grado de penetración


en el LCR
en presencia de
inflamación meníngea
Ampicilina Adultos: 12-15 g/día (cada 4-6 h) ++
Niños: 400 mg/kg al día (cada 4 h)
Ceftriaxona Adultos: 4 g/día (cada 12 h) Niños: +++
80-100 mg/kg al día (cada 12 h)
Cefotaxima Adultos: 12 g/día (cada 4 h) Niños: +++
300 mg/kg al día (cada 6 h)
Ceftazidima Adultos: 6 g/día (cada 8 h) Niños: +++
50 mg/kg cada 8 h
Cefepima Adultos: 4-6 g/día (cada 8-12 h) +++
Niños: 50 mg/kg/12 h
Cloxacilina Adultos: 4-6 g/día (cada 4-6 h) +++
Niños: 100 mg/kg al día (cada 6 h)
Gentamicina Adultos: 6 mg/kg al día (cada 8 h) +
Niños: 5-7,5 mg/kg al día (cada 8 h)

Adultos: 1.200 mg/día (cada 12 h) ++++


Linezolid Niños: escasa experiencia

Meropenem Adultos: 6 g/día (cada 8 h) Niños: ++/+++


40 mg/kg cada 8 h
Metronidazol Adultos: 1.500-2.000 mg/día (cada 8 ++++
h) Niños: 30 mg/kg al día (cada 6 h)
Trimetoprim- Adultos: 15-20 mg/kg al día de TMP ++++
sulfametoxazol (cada 8 h) Niños: igual dosis

Vancomicina Niños: 60 mg/kg al día (cada 6 h) +++


Adultos: 2-3 g/día (cada 6-12 h)

2. Glucocorticoides
La dexametasona disminuye la mortalidad y mejora el pronóstico de los
pacientes adultos con meningitis bacteriana aguda, particularmente en meningitis
neumocócica grave. Se recomienda administrar una dosis de 10 mg de
dexametasona antes de la primera dosis de antibiótico, o junto con ella, seguida
de 10 mg cada 6 h durante 4 días en todos los casos de meningitis purulenta.
Algunos autores suspenden el tratamiento si confirman que el origen no es
neumocócico.

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