INFORME DE LAS CIVILIZACIONES DE LOS VALLES DE LOS RIOS
Almario Rojano José Daniel
Mosquera Saucedo Luisa Fernanda
Rendón Acosta Luisa Fernanda
Velásquez Gómez Milton
Lus Fernando Guerrero roldan
11-2
Las civilizaciones antiguas florecieron en los valles de grandes ríos, como el Éufrates, el Nilo y
el Indo, alrededor del año 3000 a.C., gracias a la agricultura neolítica. La necesidad de
gestionar el agua llevó a la construcción de grandes obras y al desarrollo de comunidades
más complejas, que eventualmente se convirtieron en ciudades. El excedente de alimentos y
ropas permitió el surgimiento de otros oficios, incluidos artistas y artesanos, dando inicio a las
primeras civilizaciones y la creación de arte. Entre estas, la civilización egipcia es notable por
su larga duración y su impacto en el arte europeo. Heródoto describió a Egipto como “un don
del Nilo”, resaltando cómo la geografía y el aislamiento del país contribuyeron a la continuidad
y la cohesión de su cultura y arte, caracterizados por una evolución interna y pausada, con
mínimas influencias externas.
El arte egipcio reflejaba el poder absoluto de los faraones, con creaciones destinadas a
adornar las tumbas reales y en menor medida, los templos. Tras la muerte del faraón, se le
proveía de un cuerpo hecho por el hombre para que su alma tuviera una morada en la vida
futura. La evolución del arte egipcio se estudia a través de su arquitectura funeraria, que pasó
de cámaras de piedra a pirámides escalonadas como la de Zóser y las monumentales
pirámides de Gizeh, destacando su carácter de morada eterna.
Por otro lado, la arquitectura egipcia se destaca por sus monumentales construcciones como
las pirámides de Gizeh y la Gran Esfinge, construidas con bloques de piedra recubiertos de
caliza. Durante el Renacimiento Cultural del Imperio Nuevo, los templos se convirtieron en los
monumentos más destacados, construidos con piedra y adornados con relieves y pinturas que
reflejaban grandeza y majestuosidad religiosa. En escultura, se seguían convenciones
estrictas, aunque durante el Imperio Nuevo se intentó adoptar formas más realistas. La pintura
egipcia destacaba por su armonía de color y precisión de formas, alcanzando logros líricos
durante el breve período de libertad creativa impulsado por Amenofis.
CONSULTA
Los valles y ríos han sido fundamentales en el desarrollo de las civilizaciones antiguas,
sirviendo como fuentes de vida y prosperidad para las comunidades primitivas. En el contexto
del Neolítico, la importancia de los ríos para los primitivos agricultores fue esencial, ya que les
proporcionaron los recursos necesarios para establecer asentamientos permanentes y
desarrollar sistemas agrícolas avanzados. Además, las culturas egipcias y mesopotámicas
representan ejemplos icónicos de la influencia de los valles y ríos en la arquitectura, escultura
y pintura, dejando un legado perdurable que ha impactado la historia de la humanidad. Este
informe se adentrará en la importancia de los valles y ríos para los primitivos agricultores
neolíticos.
CULTURA EGIPCIA DESENDIENTES DE LAS CIVILIZACIONES ANTIGUAS.
El arte y la cultura egipcia alcanzaron su máximo esplendor desde el año 3000 a.C. hasta el
1000 a.C., destacando a través de tres periodos de gran desarrollo conocidos como el Imperio
Antiguo, Medio y Nuevo. Durante estos tiempos, Egipto fue una sociedad profundamente
marcada por la búsqueda de la continuidad más allá de la muerte, considerando al faraón no
solo un líder terrenal sino también una deidad que debía unirse a los dioses tras su
fallecimiento. Esta creencia se reflejaba en el arte egipcio, el cual estaba íntimamente ligado a
temas de trascendencia y muerte, viendo en el templo y las grandes estructuras funerarias,
como las pirámides de Gizeh, sus máximas expresiones. La construcción del Templo de Luxo
durante el Imperio Nuevo ejemplifica la importancia del templo en esta época, marcada por un
estilo colosal en la arquitectura y la escultura.
Las pinturas suelen decorar las paredes de tumbas,
cámaras mortuorias y sarcófagos, tienden al realismo
y la frontalidad y presentan contornos marcados. Se
elaboraron con colores minerales aplicados a la cola
sobre paredes de yeso blanco; abundan en ellas los
colores planos, obedecen a los cánones del relieve y
las figuras están situadas en franjas consecutivas.
Mesopotamia y Egipto mantenían relaciones
comerciales y diplomáticas, intercambiando bienes y
conocimientos a lo largo de la historia antigua. A pesar de la distancia geográfica, ambos
compartían algunos aspectos culturales y tecnológicos, como la escritura cuneiforme en
Mesopotamia y los jeroglíficos en Egipto. Además, ambos desarrollaron sistemas de irrigación
para aprovechar los ríos que cruzaban sus territorios: el Tigris y el Éufrates en Mesopotamia, y
el Nilo en Egipto. Aunque tuvieron diferencias en su organización política y religiosa, estas dos
civilizaciones interactuaron a través del comercio y la diplomacia en la región del Cercano
Oriente.
LA ARQUITECTURA Y SU RELACIÓN CON EL ARTE.
En la antigüedad, el arte y la arquitectura estaban estrechamente vinculados, ya que ambos
se utilizaban para expresar las creencias religiosas, glorificar a los gobernantes y embellecer
los espacios públicos. La arquitectura proporcionaba el lienzo para la expresión artística, ya
que los edificios y monumentos eran decorados con esculturas, pinturas y relieves que
reflejaban la cultura y las tradiciones de la sociedad en la que se encontraban. A su vez, el
arte embellecía y complementaba la arquitectura, añadiendo significado simbólico y emocional
a los espacios construidos.
Por ejemplo, en el antiguo Egipto, los templos y tumbas eran construidos con piedra y
adornados con esculturas y relieves que representaban a los dioses, faraones y escenas de la
vida cotidiana. Estas obras de arte no solo embellecían los edificios, sino que también servían
como medios para comunicar ideas religiosas y políticas.
En la antigua Grecia, la arquitectura de los templos estaba íntimamente ligada a la escultura,
con columnas decoradas con relieves y frontones adornados con esculturas que
representaban a los dioses y héroes. La arquitectura y el arte griego se complementaban para
crear espacios sagrados que inspiraban devoción y asombro.
LA CULTURA EGIPCIA COMO PIONERA EN EL ARTE DE LA ARQUITECTURA:
La arquitectura egipcia se caracteriza por la monumentalidad
de sus construcciones, como las pirámides de Gizeh y la
Gran Esfinge, construidas con bloques de piedra ajustados y
recubiertos de caliza. Con el tiempo, se desarrollaron
hipogeos para enterrar a los faraones de manera menos
ostentosa. Durante el Renacimiento Cultural del Imperio
Nuevo, los templos se convirtieron en los monumentos más
destacados, construidos con piedra y adornados con relieves
y pinturas que reflejaban la grandeza y majestuosidad
acorde con las concepciones religiosas.
En cuanto a la escultura, se caracterizaba por seguir convenciones estrictas, representando
figuras idealizadas y hieráticas, aunque durante el Imperio Nuevo se intentó adoptar formas
más realistas, como en las esculturas de Amenofis y Nefertiti. La pintura egipcia, aunque
también sujeta a convenciones, destacaba por su armonía de color y precisión de formas,
alcanzando logros líricos durante el breve período de libertad
creativa impulsado por Amenofis. A pesar del declive del poder
militar egipcio, su influencia cultural y artística se extendió por
el mundo civilizado.
Este tipo de arquitectura también se basaba
En el carácter de defensa ya que los construir de manera estratégica con el fin de que fuera
más fácil la defensa de la misma y sobre todo la seguridad de los faraones y las personas que
habitaban estas ciudades.