Dios es soberano
Dios es Soberano es afirmar que Él es gobernante con plena autoridad. ¿Autoridad sobre
qué? pues la Biblia nos muestra que Dios tiene autoridad sobre todo el mundo físico
(Gén. 1-2) al crearlo, es su posesión, aunque ahora esté en rebeldía. Además tiene
autoridad sobre el mundo celestial (Job 1-2) todos los seres creados, incluido Satanás, se
presentan ante Dios para rendir cuentas y sólo pueden actuar cuando Dios se lo permite.
Las Escrituras enseñan que Dios es Soberano Señor y Rey. Él reina sobre todas las
criaturas, actividades y cosas desde la más grande hasta la más pequeña por su perfecta
sabiduría, infinito poder y absoluta justicia. Él es libre de hacer todo según su propia
voluntad y de hacerlo para su propia gloria, Lo que Él ha determinado ningún poder en
los cielos o la tierra puede anular.
El concepto de Soberano hace referencia a un rey que gobierna su reino y esto es lo que
nos enseña la Biblia que Dios gobierna, no hay nada de lo que ocurra que parece que
esté fuera de su control sino que Él dirige todas las situaciones, tiene el control sobre
todas las personas y desarrolla su plan sobre la historia. Además tiene la capacidad para
juzgar y decidir la vida y la muerte de las personas.
La soberanía en la vida Abraham
En la vida de Abraham vemos esta soberanía de Dios a través de como Él ha controlado
toda la existencia de Abraham para cumplir aquello que Él le había prometido. Dios es
soberano para llamar a Abraham, para darle la tierra a su descendencia y para no dejar
que tenga hijos hasta que Dios considere que debe tenerlos. Ahora nos encontramos ante
una situación inesperada por parte de Dios. Ahora que el niño ha llegado, ya ha crecido,
se nos dice que era un muchacho. Pero entonces llega el día que Abraham recibe un
mandato de Dios que quizás no se esperaba. Dios le va a pedir que renuncie a Isaac, que
lo sacrifique.
Hoy veremos la soberanía de Dios.
Intro capítulo
Génesis 22 es uno de los capítulos más difíciles de entender de toda la Biblia y no
porque lo que se nos narra sea difícil de entender sino porque nos plantea preguntas que
son duras de poner encima de la mesa ¿Por qué un Dios que consideramos bueno le pide
a un padre que sacrifique a su hijo? ¿Por qué no es Dios quién mata a Isaac sino que se
lo pide a Abraham? ¿Necesitaba Dios probar a Abraham, no mira el corazón?.
Entender correctamente la soberanía de Dios nos ayuda a entender lo que aquí pasa y
sobre todo la importancia que tiene Génesis 22 porque este capítulo es una explicación
muy buena de la condición del ser humano, del concepto de sacrificio sustitutorio, de la
salvación y de Cristo. En 15 minutos no podemos tratar todos estos temas pero sí vamos
a ver la soberanía de Dios tanto en su creación como en salvación de Isaac.
Dios es soberano sobre su creación
El capítulo 22 comienza diciéndonos que Dios probó a Abraham diciéndole Abraham
“Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y
ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré” (v. 2). Dios nunca
había pedido un sacrificio humano y nunca lo pide en el resto de la escritura pero aquí le
está pidiendo que sacrifique a su hijo. Además el texto nos informa que estamos ante
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una prueba de Dios a Abraham. Así que tenemos que pensar que todo lo que va a pasar
en este capítulo está bajo este contexto de una prueba.
La respuesta de Abraham es inmediata “se levantó muy de mañana” y obedeció.
Cuando llegó a la tierra de Moriah Dios le indicó el monte y fue allí y le dijo a los
siervos que iban con él “Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá,
adoraremos y volveremos a vosotros” (v. 5) y cuando están ascendiendo al monte Isaac
le pregunta dónde está el carnero para el sacrificio “Dios proveerá para sí el cordero
para el holocausto, hijo mío” (v. 8). Estas palabras de Abraham son esclarecedoras
sabiendo que estamos ante una prueba porque lo que está probando Dios es la fe de
Abraham. Y Abraham responde a sus siervos que ambos irán y volverán del sacrificio y
a su hijo que Dios dará el carnero para el sacrificio. Lo que vemos aquí es la fe de
Abraham en la soberanía de Dios que le lleva a saber que Dios es soberano para exigir
la vida de Isaac pero también es soberano para cumplir la promesa que le había dado a
Abraham y la cual hasta ahora ha cumplido.
Dios es dueño de su creación y puede hacer con ella lo que quiera, las únicas
limitaciones que podemos encontrar en Dios no son externas son internas de su propio
carácter, como por ejemplo mentir o no cumplir lo que promete su propia santidad
impide que él incumpla esas promesas. Pero en cuanto aquello que ha creado Dios es
soberano para hacer todo lo que quiera incluso pedir la vida de Isaac. ¿En base a qué? a
su autoridad como creador y dueño de la existencia humana. Esta soberanía es santa, es
amorosa, es bondadosa, no incumple ni es compatible con el resto de atributos de Dios.
Así que Dios es soberano sobre la creación
Dios es soberano sobre la salvación
Es clarificador las palabras de Abraham a su hijo Dios proveerá para sí el cordero para
el holocausto, hijo mío” (v. 8) porque muestran que Abraham sabía que no podía ser él
quien buscara un cordero para el sacrificio sino que era Dios quien había escogido a
Isaac para el sacrificio y podía ser Él el único que los sustituyera.
Génesis 22 nos narra que Abraham e Isaac prepararon todo para el sacrificio y cuando
llegó el momento Isaac fue puesto en el altar. Y en uno de los momentos más
dramáticos de la Biblia cuando el cuchillo iba a caer sobre Isaac Dios envía su ángel
para parar el sacrificio y dar a Abraham un cordero en sustitución de Isaac.
El ángel del Señor, que es una teofanía de Cristo preencarnado, le dice “No extiendas tu
mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que
no me has rehusado tu hijo, tu único” (v. 12). Así que ahora Dios presenta a Abraham
un sustituto para su Hijo Isaac, un carnero, que tiene los cuernos enganchados en un
matorral y no puede escapar “y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en
holocausto en lugar de su hijo” (v. 13) tal como había dicho Abraham Dios se proveyó
de un carnero. Dios había dado la orden de que Isaac debía de morir y la muerte se
debía producir, la fe de Abraham no estaba en que Dios cambiara de planes, porque
Abraham sabe que lo que Dios dice se cumple sino proveyera algún modo de que la
muerte se produjese pero él y su hijo pudieran volver, que es lo que le dice a sus siervos
cuando los deja.
Dios es soberano sobre la salvación porque es Él el que gobierna y decide salvar a Isaac.
Abraham no salva la vida de Isaac, Isaac, no salva su propia vida es Dios quien ofrece a
un carnero para que su palabra “Isaac debe morir” se cumpla y a la vez “tu
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descendencia será incontables” que es la promesa que le hace a Abraham se pueda
cumplir.
La salvación viene del Señor, viene de Dios y el es el único que la administra por eso
Dios es soberano en su salvación.
Cristo en Génesis 22
Todo este capítulo nos trae un recuerdo a Cristo. El padre ofreciendo al hijo, los tres
días hasta Moriah, que era un monte cerca del Calvario, el cordero que sustituye al que
debería morir.
Génesis 22 es un adelanto de la cruz de como el cordero es ofrecido para que aquel que
debía morir pueda recibir la vida. Es un sacrificio sustitutorio, vida por vida. A Isaac se
le imputa la vida del cordero y al cordero la muerte de Isaac aunque el condenado era
Isaac y así Isaac recibe la bendición de la vida.
Leyendo este capítulo tenemos que pensar que cada uno de nosotros somos Isaac presos
de una condena que se ha sentenciado y que no se pude romper. Nuestro destino es
caminar hacia esa paga por nuestro pecado que es la muerte pero la salvación es de Dios
y Él puesto su cordero, que no merecía la muerte para que cada uno de nosotros
tengamos la vida que no merecíamos. De esa manera, a través de la fe, el Cordero es
puesto en nuestro lugar y recibimos la bendición de la vida.
La salvación es de Dios y debemos acércanos a Él con fe sabiendo que Cristo pagó el
precio por nuestro pecado. Dios es soberano y la salvación que el provee no puede ser
quitada.