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Anexos

El documento analiza cómo se establecieron estados autoritarios en Cuba, centrándose en la dictadura de Batista y la posterior revolución liderada por Fidel Castro. Se destacan las tácticas de propaganda, el apoyo popular al Movimiento 26 de Julio y la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra, que culminaron en la caída de Batista en 1959. La narrativa también enfatiza el uso de los medios de comunicación por parte de Castro para ganar apoyo y contrarrestar la propaganda gubernamental.
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El documento analiza cómo se establecieron estados autoritarios en Cuba, centrándose en la dictadura de Batista y la posterior revolución liderada por Fidel Castro. Se destacan las tácticas de propaganda, el apoyo popular al Movimiento 26 de Julio y la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra, que culminaron en la caída de Batista en 1959. La narrativa también enfatiza el uso de los medios de comunicación por parte de Castro para ganar apoyo y contrarrestar la propaganda gubernamental.
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ANEXO - 6

Métodos utilizados para establecer Estados autoritarios: caso Cuba

Fuente A : BETHELL, L Historia de América Latina. T XIII (1990). Universidad de Cambridge.


Las tan esperadas elecciones de 1954 ofendieron a todos menos a los batistianos más cínicos. Los
principales partidos políticos finalmente se negaron a participar y el principal candidato de la oposición
se retiró. Sin que nadie se le opusiera y obteniendo una mayoría simple del 40 por 100 del electorado
que votó, Batista conquistó un nuevo período en el poder. Después de 1954 las fuerzas políticas
moderadas que habían contado con que las elecciones resolvieran las tensiones nacionales se
encontraron aisladas y sin más opciones. En 1955 se hizo un último intento de negociar una solución
política de la crisis, que cada vez era más honda, cuando los representantes de la oposición moderada
sostuvieron una serie de entrevistas con Batista. El Diálogo Cívico, como llamarían a estas
conversaciones, pretendió que el presidente prometiera que se celebrarían nuevas elecciones con
garantías para todos los participantes. Batista se negó. El escenario quedó dispuesto para el
enfrentamiento armado. La primera respuesta no tardó en llegar. A finales de 1955 una serie de
manifestaciones de estudiantes provocó choques armados con el ejército y la policía, y la represión
subsiguiente persuadió a los líderes estudiantiles de la necesidad de organizar un movimiento
revolucionario clandestino, el Directorio Revolucionario. Un año después, un grupo insurgente
integrado por Auténticos se alzó en armas y atacó el cuartel del ejército de Goicuría, en Matanzas. En
1957, tras el fracaso de un intento de asesinato contra Batista, el Directorio Revolucionario recurrió
también a la insurgencia rural y organizó un frente guerrillero en la provincia de Las Villas, el llamado II
Frente Nacional del Escambray. No obstante, fue en las montañas de la Sierra Maestra, en la provincia
de Oriente, donde se estaba decidiendo la suerte del régimen de Batista. A los tres años del ataque
contra el cuartel de Moncada, Fidel Castro ya había organizado en Santiago otro levantamiento, que
estallaría al volver él de México a bordo del pequeño yate Granma, pero la revuelta del 30 de
noviembre de 1956 fue aplastada mucho antes de que los tripulantes del Granma pisaran suelo
cubano. Asimismo, avisadas de la llegada de los expedicionarios, las fuerzas gubernamentales
arrollaron al grupo de desembarque en Alegría de Pío, en el sur de Oriente, y redujeron la fuerza,
compuesta por unos ochenta hombres, a" una banda de dieciocho. Fracasado su espectacular intento
de tomar el poder, privados de armas, municiones y provisiones, los supervivientes del Granma
buscaron refugio en la cordillera del sureste. Empezó entonces una guerra de guerrillas cuyo carácter
se ajustaba al escenario geopolítico de la Sierra Maestra. Castro y sus hombres comenzaron las
operaciones en una región periférica de la isla donde la presencia político-militar del gobierno que
querían derribar consistía en poco más que puestos aislados de la Guardia Rural. Sin embargo, al
hacer la guerra contra la Guardia Rural los rebeldes atacaban tanto la base de poder local del régimen
de Batista como la expresión simbólica de la presencia de La Habana en la región de la Sierra
Maestra. Durante decenios los comandantes de la Guardia Rural habían aterrorizado arbitrariamente a
las comunidades rurales. Así pues, por modestas que pareciesen las victorias de los rebeldes en su
lucha contra la policía rural, representaban una seria amenaza para la autoridad político-militar de La
Habana en la provincia de Oriente. Al grupo de supervivientes del Granma pronto se unieron
habitantes de la Sierra Maestra y con esta fuerza ligeramente aumentada los insurgentes lanzaron sus
primeras ofensivas. En enero de 1957 la fuerza rebelde ya era suficientemente numerosa como para
vencer a la Guardia Rural del puesto de La Plata; en un segundo ataque, en mayo de 1957, los
guerrilleros derrotaron a la Guardia Rural del puesto de El Uvero. Las noticias de las victorias de los
insurgentes hacían que los cubanos fuesen conscientes de la lucha que se estaba librando en la Sierra
Maestra y atrajeron nuevos reclutas al bando de la guerrilla. Las operaciones de los rebeldes también
obligaron a las fuerzas del gobierno a abandonar la seguridad de las ciudades para perseguir a los
insurgentes rurales. La arbitrariedad con que el gobierno llevaba las operaciones de la campaña sirvió
para indisponerle todavía más con la población rural y facilitar apoyo complementario a la guerrilla.

Fuente B : Leo Huberman y Paul Sweezy, Cuba: Anatomía de una revolución, Vintage Books,
1960
En el período de dos años transcurrido desde la Navidad de 1956, cuando los doce hombres estaban
solos en la cima de la montaña hasta que Batista huyó y su ejército se rindió el 1 de enero de 1959,
casi todas las clases de la población se habían identificado, en diversos grados, con los Movimiento 26
de Julio. ¡Algunos se convirtieron en parte integral de él porque creían en su programa revolucionario;
otros hicieron causa común con él porque se había convertido en la fuerza más eficaz en la lucha para
derrocar a Batista.
Para contrarrestar esta abrumadora superioridad en hombres y armas, el ejército revolucionario tenía
tres ventajas:
(1) la batalla debía tener lugar en sus propios territorios, un terreno de montañas escarpadas y selva
traicionera preparado para la guerra de guerrillas y la lucha defensiva;
(2) a diferencia de los soldados del gobierno, a los soldados rebeldes no se les pagaba por luchar:
¿luchaban por algo en lo que creían;
(3) sus líderes eran hombres de extraordinaria capacidad: inspiradores, humanos y maestros
estrategas en la guerra de guerrillas.
La humanidad de los líderes rebeldes –y su excelente estrategia– quedaron ilustradas en la orden
dada al ejército revolucionario de que los soldados capturados debían ser tratados con amabilidad y
sus heridos debían recibir atención médica.

Fuente C : En las montañas de la Sierra Maestra, 1956-1959.


El apoyo a Castro y los rebeldes por parte de la gente de la Sierra Maestra aumentó con el tiempo y
varió desde suministrar comida y refugio al ejército hasta unirse a los rebeldes.
Hubo varias razones por las que la gente de toda Cuba se sintió atraída por el Movimiento 26 de Julio.
En primer lugar, los campesinos conocieron un tipo de ejército totalmente diferente al ejército
nacional que Batista había utilizado a menudo para reprimir los disturbios. Las fuerzas de Castro no
robaron a los campesinos y siempre pagaron por la comida que les daban. Respetaron a las mujeres,
pusieron sus médicos al servicio de los campesinos, les enseñaron a leer y escribir e incluso ayudaron
en las tareas del hogar. Cualquier soldado que infringiera este código era condenado a muerte. Los
campesinos recibieron más del Ejército Rebelde de lo que jamás habían recibido del gobierno cubano.
Otro factor que contribuyó a la popularidad y el apoyo al Ejército Rebelde fue que sus líderes
explicaron por qué luchaban y qué tipo de nueva sociedad esperaban lograr. El elemento más
importante del nuevo programa fue la Reforma Agraria. El Movimiento 26 de Julio prometió a los
campesinos el fin de la propiedad de grandes latifundios por parte de un pequeño sector de la
sociedad o de las empresas, y se comprometió a una distribución más justa de la tierra.

Los rebeldes utilizaron la radio para difundir su mensaje y noticias sobre los acontecimientos en la
Sierra. Radio Rebelde comenzó a transmitir desde 'el territorio de Cuba Libre en la Sierra' en 1958. La
gente la sintonizaba porque dependía más de las noticias de Radio Rebelde que en los medios
gubernamentales. El propio Castro se dirigió al pueblo en Radio Rebelde en un estilo que todos
entendieron. También se aseguró de que la gente descubriera lo que la censura gubernamental
les ocultaba sobre la lucha contra Batista.
Fuente D : Fulgencio Batista, Cuba traicionada, Vantage Press, 1962
“... Estallaron bombas en la capital. Dos comercios fueron atacados y en el intercambio
entre policías y los asaltantes, tres uniformados murieron y varios resultaron heridos.
Murieron veinte civiles en líneas de transporte interurbano y rural, conductores de
camiones y autobuses, así como pasajeros de automóviles, fueron agredidos y
asesinados. Cuando el ataque fracasó, los terroristas sabotearon las compañías y plantas
eléctricas, dejando a oscuras muchas ciudades rurales. Durante tres días un sector de La
Habana Vieja estuvo sin luz. Para dificultar las reparaciones, los agresores volaron uno de
los principales establecimientos que utilizaba cables especiales que no se encuentran en
el mercado cubano..”

Papel de los líderes; ideología; propaganda para su establecimiento en el poder

Fuente E : En las montañas de la Sierra Maestra, 1956 - 1959


El apoyo a Castro y los rebeldes por parte de la gente de la Sierra Maestra aumentó con el
tiempo y varió desde suministrar comida y refugio al ejército hasta unirse a los rebeldes. Otro
factor que contribuyó a la popularidad y el apoyo al Ejército Rebelde fue que sus líderes
explicaron por qué luchaban y qué tipo de nueva sociedad esperaban lograr. El elemento más
importante del nuevo programa fue la Reforma Agraria. El Movimiento 26 de Julio prometió a
los campesinos el fin de la propiedad de grandes latifundios por parte de un pequeño sector
de la sociedad o de las empresas, y se comprometió a una distribución más justa de la
tierra. Celia Sánchez Amiga íntima de Fidel y uno de los primeros miembros del Movimiento
26 de Julio, fue responsable de proporcionar apoyo terrestre a la expedición Granma .

miraa

Hubo varias razones por las que la gente de toda Cuba se sintió atraída por el Movimiento
26 de Julio. En primer lugar, los campesinos conocieron un tipo de ejército totalmente
diferente al ejército nacional que Batista había utilizado a menudo para reprimir los disturbios.
Las fuerzas de Castro no robaron a los campesinos y siempre pagaron por la comida que les
daban. Respetaron a las mujeres, pusieron sus médicos al servicio de los campesinos, les
enseñaron a leer y escribir e incluso ayudaron en las tareas del hogar. Cualquier soldado que
infringiera este código era condenado a muerte. Los campesinos recibieron más del Ejército
Rebelde de lo que jamás habían recibido del gobierno cubano.
Los rebeldes utilizaron la radio para difundir su mensaje y noticias sobre los acontecimientos
en la Sierra. Radio Rebelde comenzó a transmitir desde 'el territorio de Cuba Libre en la
Sierra' en 1958. La gente la sintonizaba porque dependía más de las noticias de Radio
Rebelde que en los medios gubernamentales. El propio Castro se dirigió al pueblo en Radio
Rebelde en un estilo que todos entendieron. También se aseguró de que la gente descubriera
lo que la censura gubernamental les ocultaba sobre la lucha contra Batista. Las noticias sobre
los avances logrados en la Sierra Maestra alentaron el apoyo urbano a la revolución. Los
trabajadores de pueblos y ciudades se unieron a la revolución de forma clandestina
Imprimieron folletos en apoyo a los rebeldes y condenando a Batista. Colocaron bombas
caseras para volar instalaciones gubernamentales, ferrocarriles y edificios públicos, y sabotearon
líneas telefónicas, estaciones eléctricas y servicios de gas. Asesinaron a quienes creían que
eran enemigos de la revolución (pp. 13, 14)
Price, E., y Senes, D. (2015). Estados Autoritarios. Londres. Pearson education limited

Fuente F: Extracto de Louis A. Pérez Jr, Cuba: Between Reform and Revolution, Oxford
University Press, 1988, p. 249
“Los líderes revolucionarios alcanzaron ascendencia de manera espectacular y, en el camino,
fueron dotados de proporciones descomunales. Ya en 1959, los líderes de la revolución se habían
convertido en materia de leyendas y tradiciones, en temas de libros y canciones, de poemas y
películas. Los revolucionarios eran celebridades, héroes populares y la esperanza de los
esperanzados.”

Fuente G : Balfour, S. (2008). Castro, 3ª ed., New York, Routledge,


..Castro entró así en un vacío de poder que no fue enteramente provocado por él. Había
aprovechado hábilmente las oportunidades que ofrecía una conjunción de condiciones históricas
únicas de Cuba. Su éxito, además, se debió tanto a su uso imaginativo de los medios de
comunicación como a la campaña guerrillera... En 1959, Castro se había convertido en el
depositario de muchas esperanzas dispares [diferentes] para la regeneración de Cuba. Mientras
recorría su lento camino triunfal por carretera desde Santiago a La Habana, fue tratado como el
último de la larga fila de héroes cubanos; el último porque, a diferencia de los demás, había
sobrevivido y prevalecido.

Fuente H : El uso de Castro de la propaganda


Castro era claramente consciente del poder de los discursos políticos y la propaganda, que había
utilizado con buenos resultados en sus días de estudiante. Uno de los objetivos de su plan Moncada
había sido capturar la radio en la base y usarla para transmitir mensajes revolucionarios para inspirar
el esperado levantamiento. De manera similar, en 1957, uno de los primeros actos de los rebeldes fue
establecer Radio Rebelde (Radio Rebelde) para transmitir su propaganda y contrarrestar la
propaganda del gobierno.
Como las fuerzas de Batista no lograron aplastar al movimiento guerrillero, las transmisiones de radio
exageraron sus victorias y continuaron informando al público cubano sobre el Programa Moncada y
otras promesas del M-26-7. También sirvieron para contrarrestar las afirmaciones del gobierno de que
Castro estaba muerto.
La creciente conciencia internacional de la brutalidad del régimen de Batista, en contraste con los
aparentemente nobles y carismáticos fidelistas, ayudó a convencer al gobierno de Estados Unidos de
retirar su apoyo militar al régimen. Con las transmisiones de Castro anunciando constantemente sus
planes para rejuvenecer la economía cubana, los líderes empresariales comenzaron a brindar su
apoyo a los rebeldes.
La propaganda de Castro también ayudó a convencer a Batista de que, para 1958, el ejército
guerrillero en la Sierra Maestra contaba entre 1000 y 2000 experimentados
-luchadores. En realidad, Castro tenía poco más de 300
-luchadores hasta justo antes de su victoria final en 1959. (p.75).
Gray, B., Perera, S., Aylward, V. y Habibi, M. (2015). Estados Autoritarios. Oxford. Oxford University Press.

Fuente I : Entrevista de Herbert L Matthews con Castro, febrero de 1957


Una de las formas en que Castro utilizó a los medios fue permitiendo que el periodista del New York
Times, Herbert L. Matthews, ingresara a la Sierra Maestra para una entrevista sincera. Integrado
con los rebeldes, Matthews escribió sobre la potencia y la popularidad de la guerrilla y su
enigmático líder. A través de una cuidadosa dirección escénica de su harapienta banda de rebeldes,
Castro logró dar a Matthews (y, por lo tanto, al público estadounidense y cubano) la impresión de
que su fuerza no solo era mucho más grande de lo que era, sino también que
controlaban una amplia zona de las montañas. Así, el mito de la invencibilidad de Castro se
difundió a un público más amplio, previamente escéptico. No pasó mucho tiempo hasta que más
periodistas internacionales vinieron a ver por sí mismos.
Antes de la entrevista de Matthews, la prensa cubana había escrito principalmente sobre el
ambiente turístico de La Habana, y el gobierno hizo un trabajo bastante bueno al controlar las
historias que salían de la isla.
Después de la entrevista de Matthew, los artículos de Reader's Guide se centraron en las
demandas de los rebeldes y las entrevistas con Castro, que mantuvieron a la revolución en las
primeras planas de la prensa estadounidense. (p.77).
Gray, B., Perera, S., Aylward, V. y Habibi, M. (2015). Estados Autoritarios. Oxford. Oxford University Press.

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