Marchant Historias Po
Marchant Historias Po
Con alegría les presentamos el volumen 26 de Castalia que tura del caso de una adolescente que inicia su vida sexual.
corresponde a la edición N°3 de la revista en su formato Para agudizar la comprensión del trabajo clínico, la autora
digital. nos propone con particular belleza la puesta en escena de
la obra de Stravinski, “La consagración de la primavera” que
En estas páginas inicialmente nos encontramos con trabajos permite, a modo de telón de fondo, descifrar lo traumático
que problematizan diversos aspectos que atañen a niños y que conlleva, “la primera vez”. La primera relación sexual,
niñas en nuestro país. Lecturas que siendo distintas se com- dice la autora, testimonia una separación del objeto edípi-
plementan y nos abren la posibilidad de profundizar en la co, una experiencia que en sí misma es un exceso de difícil
comprensión de los contextos reales y simbólicos en donde representación psíquica ligado al fantasma genérico de la
habita la/s infancia/s. desfloración, de la sangre derramada, tal como se representa
en las escenas del ballet, revelando la vinculación de la se-
El artículo de opinión de Matías Marchant “Niños En Hoga- xualidad y la muerte.
res: Un Desafío Con Historias por Contar”, releva la necesidad
e importancia de visibilizar al niño en nuestra ya larga his- La subjetividad vuelve a ser analizada desde otra óptica en
toria de recriminaciones acerca de la ineficiencia del siste- el artículo de Ignacio Pla. La puesta en acción de los meca-
ma de protección. La salida parece ser tan obvia pero tan nismos de defensa de los sujetos no solo debe ser conside-
difícil a la vez. La compulsión con que hoy en día se realizan rada en una esfera intrapsíquica. El sujeto, tal como lo señala
evaluaciones de competencias parentales, se capacita a pro- Pla, se ve expuesto a exigencias que le impone el mundo
fesionales en rehabilitación, se acusa de inhabilidad a los social, económico y laboral. Especialmente en el trabajo los
padres, deja en evidencia nuestra ceguera como profesiona- individuos están expuestos a dichas exigencias y adoptan
les y como sociedad para asumir el verdadero problema, tal como grupo o individualmente ciertas estrategias y/o me-
como Marchant refiere “un problema político que atañe de- canismos defensivos para enfrentar los conflictos al interior
finiciones respecto al rol de la sociedad cuando se quiebran de la organización y los niveles de estrés que se generan. En
o fragilizan los vínculos entre sus miembros”. Necesitamos esta interesante presentación el autor aborda el origen con-
de estas miradas alternativas que nos permitan salir de las ceptual de los mecanismos de defensa para luego avanzar
visiones circulares con que hasta ahora el Estado y los apa- en los aportes del Socioanálisis y Psicodinámica del Trabajo.
ratos técnicos han insistido en desarrollar al alero no bien Se profundiza en el texto la importancia de abordar la estre-
comprendido de lo que significa el Enfoque de Derechos. Las cha ligazón entre subjetividad y trabajo.
respuestas están a nuestro alcance, requerimos con alta ur-
gencia generar las intervenciones que realmente respondan Finalmente nos encontramos con la presentación de Jacque-
al problema, acoger las reales necesidades de los niños y line Escobar quien indaga acerca de la subjetividad en el
fomentar la reflexión y cambio en nuestra cultura para cons- mundo contemporáneo, más precisamente cómo el sujeto
truir de una vez por todas, una sociedad crítica frente a la elabora o no una posición subjetiva frente a las múltiples
violencia y consciente de la responsabilidad que debe asu- transformaciones que afectan actualmente los modos de
mir con todos sus ciudadanos, en especial, los niños. En este establecer lazo social. El mundo en estado global, los me-
sentido celebramos poder difundir en la edición actual los dios de comunicación y nuevas tecnologías arrojan al sujeto
planteamientos del profesor Marchant. a un malestar que no siempre llega a ser representado o
puesto en palabras. Si bien el sufrimiento psíquico implica
Desde otro ángulo la subjetividad infantil es puesta en con- el conflicto entre el deseo del sujeto y las restricciones que
texto en el interesante trabajo de Tomás Lawrence. Cómo le impone la cultura, hoy, ese sufrimiento, según la autora, se
se construyen las infancias en una época en donde las re- ha banalizado en la medida en que no hay soporte simbólico
ferencias culturales de la autoridad parecen desfallecer. En que lo pueda sostener.
una época en donde niños y niñas están sumergido en “la
era de las pantallas” en donde niños y niñas están eximi- Como siempre agradecemos a nuestros amables colaborado-
dos a todo compromiso con la comunidad. El autor discute la res; autores, diagramador y traductor quienes le dan vida a
construcción sociocultural de la infancia enfatizando que los la presente edición.
derechos del niño se presentan como una idealización que
resulta ser paradójica una vez que arroja a niños y niñas al Carolina Sepúlveda Serani.
imperativo del goce bajo el simulacro de un seudo-empode- Miembro del equipo de editores
ramiento de las infancias.
Maritza Quevedo
Isée Bernateau por su parte presenta una interesante lec- Directora Revista Castalia
Indice
Artículos
La primera vez
Isée Bernateau . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .37-43
Castalia
Revista de Psicología de la Academia
Resumen Abstract
El presente artículo tiene por objetivo crear The present article aims to create a reflection
una reflexión referida a la crisis del sistema directed to the crisis of the Chilean system referred
chileno referido a la protección de los niños, to the protection of children and adolescents. For
niñas y adolescentes. Desde hace 5 años se ha five years, has been installed in the discussion of
instalado en la discusión de las políticas públicas public policies in Chile the problem of the State
de Chile el problema de la capacidad del Estado capacity to offer protection and care of those
para brindar protección y cuidado de aquellos infants who has been vulnered in their rights. Many
infantes que han sido vulnerados en sus derechos. actors in this context have sought to find measures
Muchos actores en este contexto han querido that allow to identify models that can provide an
buscar criterios que permitan identificar los effective response or techniques that solve the
modelos que puedan dar una respuesta efectiva problems of violence and child maltreatment.
o bien técnicas que permitan solucionar los This article criticizes those models that have
problemas de violencia y maltrato infantil. En psychopathologized the problems of violence or
este artículo de opinión se critica a aquellos have isolated interventions to exclusively individual
modelos que han psicopatologizado el maltrato areas, mainly in the field of parental competencies.
infantil o bien se han aislado las intervenciones Finally, it’s proposed that the topic of the crisis in
a ámbitos exclusivamente individuales, the protectional system of the children in Chile
principalmente en el terreno de las competencias must overturn it’s sight to the cultural, social and
parentales. Finalmente, se propone que el tema community aspects compromised. It’s proposed
de la crisis en el sistema de protección de la that the possibility of creating a system of fostering
infancia en Chile debe volcar su mirada hacia children vulnered in their rights depends on
* Texto presentado en el Seminario “Institucionalización en cuidados alternativos: evidencias y experiencias para restituir el
derecho a vivir en Familia” en la Escuela de trabajo social de la Pontificia Universidad Católica, el día 5 de agosto de 2016
** Psicólogo Universidad Diego Portales, Magíster en Filosofía, Universidad de Chile, Director Corporación Casa del Cerrro (ma-
[email protected])
5
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
los aspectos culturales, sociales y comunitarios recognizing situations of social and cultural violence
comprometidos. Se propone la idea que la in order to allow a path towards the repair of the
posibilidad de crear un sistema de acogimiento wounds left by the child maltreatment, reparation
de niños vulnerados en sus derechos depende de that happens without a doubt by the capacity of to
un reconocimiento de las situaciones de violencia “historicize” and narrate the stories of violence.
social y cultural para permitir así, un camino hacia
la reparación de las heridas que deja el maltrato
sobre las niñas y niños, lo que pasa sin duda por
la capacidad de historizar y narrar las historias de
violencia.
Palabras Claves: Maltrato infantil, negligencia, Keywords: Child abuse, neglect, repair,
reparación, historizar. historicizing
1. Sobre la existencia del maltrato tran los niños en los centros de protección del
Estado.1
infantil en los sistemas de
protección ¿Cuántos niños tendrían que morir para que
el sistema de protección de la infancia en Chile
¿Se necesita evidencia para desinstituciona- cambie? ¿Cuántos años los equipos de profe-
lizar a los niños de los centros residenciales sionales del Estado seguirán buscando estudio
de protección que dependen del Servicio Na- tras estudio, experimento tras experimento,
cional de Menores (SENAME) o que son cola- que compruebe, que ponga en evidencia que
boradores del mismo? ¿Es necesaria evidencia las prácticas, metodologías, técnicas, linea-
para cambiar en forma urgente las políticas de mientos y acciones están del todo equivocadas
protección aplicadas a los niños y niñas vulne- o son más que insuficientes para atender a un
rados en sus derechos en nuestro país? niño que ha sido vulnerado en sus derechos
dentro de los sistemas residenciales?
¿Por qué sería necesario seguir debatiendo,
no solo sobre la ineficacia de los centros de
protección de niños, sino derechamente sobre
la situación de vulneración de derechos que 1 En Chile cuando un niño es vulnerado en sus derechos
evidentemente ahí se produce? Los distintos puede ser institucionalizado en una residencia de administra-
informes de la cámara de diputados así como ción directa del Estado o bien en un organismo colaborador
que es supervisado por el SENAME. En casos cada vez más
los reportes periodísticos han dado cuenta de raros se trata de organismos que no tienen vínculo con el
la escandalosa situación en la que se encuen- Estado, pero si reciben supervisión directamente del poder
judicial a través de los jueces de familia.
6
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
Es fácil imaginar que cada uno de los re- Cada vez que se pone en evidencia los pro-
presentantes de las instituciones de acogida blemas de nuestra institucionalidad de pro-
de niños piensen de este modo “esto no ocurre tección de la infancia no se dejan esperar los
en el lugar en que yo trabajo”, “esto no sucede ataques virulentos contra este sistema: apare-
en el lugar que yo dirijo”, “eso le ocurre a otros, cen jueces acusando e interponiendo recursos
otros hogares, otras instituciones que –me han contra “todo el que resulte responsable”, su-
7
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
marios administrativos, políticos dando visitas tán en primera línea listos para vender al mejor
a hogares reaccionando con particular fuerza comprador la solución al tema, casi siempre se
para develar y exigir un cambio en el sistema, tratan de nuevas metodologías que se mues-
la sociedad civil se expresa a través de los dia- tran muy prometedoras. Es cosa de imaginar a
rios y redes sociales. Todos exigimos justicia, políticos, autoridades públicas a quienes se le
queremos una transformación radical y pro- promete tener el instrumento o la herramienta
funda del sistema. (o mejor aún el conocimiento) para solucionar
de raíz las graves vulneraciones de derechos
Aparecen en forma paralela uno de los fe- que sufren niños y niñas en los centros de pro-
nómenos que más me sorprenden: ante la vul- tección de la infancia. No comprar, no capaci-
neración de derechos de los niños las defensas tarse en estos instrumentos nos coloca casi en
corporativas están al orden del día: se escucha un lugar de negligencia dado que si la técnica
decir que los jueces están atados de manos está, no hacer uso de ella en este campo es
porque no pueden fiscalizar los sistemas de entendido como un rechazo por modificar lo
protección; los funcionarios del SENAME que errado. La estrategia común en cada director
señalan que el sistema no les da herramien- de hogar, institución y el SENAME mismo es
tas para trabajar2, se escucha decir a los direc- buscar la técnica apropiada, así comienzan a
tores de los hogares que no tienen recursos vitrinear entre los mejores postores que ten-
para poder trabajar, psicólogos y trabajadores dría un saber sobre el apropiado ejercicio de
sociales que no pueden cumplir su verdadero la parentalidad. Desde los mismos inicios de la
papel porque están llenos de trabajo adminis- humanidad encontramos hombres que propo-
trativo haciendo informes a tribunales. Y así, nen reformar el sistema educativo de la infan-
basculamos y oscilamos en un sistema en don- cia. Desde la república de Platón, Aristóteles
de, o todos son culpables, o nadie es culpable; en la ética a Nicómaco, Rousseau y su soñado
lo que a final de cuenta es lo mismo porque el Emilio, Skinner y su Walden 2, Pavlov con el
sistema se mantiene igual. pequeño Albert, etc.
A la vuelta de la esquina están una serie de Ante todo este escenario es posible mante-
expertos que con cuestionarios y técnicas es- nerse escéptico, puesto que una transforma-
ción del sistema, por más que exista una volun-
tad buena (en términos Kantianos) y la técnica
(dicha con mayúsculas) sencillamente no es la
2 La defensa corporativa de los funcionarios del SENAME
como por ejemplo AFUSE se aprecia a menudo un ataque a solución a un problema de tan complejo origen.
las acciones y decisiones de sus autoridades y una defensa No es posible porque desconocemos profunda-
sistemática a su asociados, sin el más mínimo de “nosotros mente su raíz, porque, más aún, hemos dene-
también somos responsables del maltrato contra los niños”,
“nosotros estamos en la primera línea, somos el que damos gado sistemáticamente las verdaderas causas
el golpe directo, el golpe físico, quizás no el más fuerte –ése de la violencia dirigida contra los niños. Hasta
lo dan otros: políticos, directores, sistema en general- pero la fecha debemos reconocer que no sabemos
golpe al fin y al cabo”, “nosotros somos esos en los que les
aplicamos a los niños lo que se llama contención que no es por qué en particular los niños son golpeados.
otra cosa que camisas de fuerzas humanas o químicas que Tenemos teorías, modelos, estadísticas, pero la
devienen en amarre, asfixia, ahogo o encierro” y que se deben verdadera razón, o no la conocemos o no nos
a la falta de personal, falta de preparación, falta de apoyos
que permitan asumir la angustia, la desesperación y por sobre atrevemos a decirla con palabras.
todo el desamparo de los niños que viven en estos sistemas.
8
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
9
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
contracepción para mujeres menores de 40 miento. Es así que gracias a un contacto con
años a través de un decreto que fue conocido Dana Jonhson -que fue una neonatóloga que
como el El horror de los niños huérfanos de abrió la primera clínica internacional de adop-
Rumania: “Fuimos aniquilados como seres hu- ción en Estados Unidos- que emprenden un
manos” (BBC Mundo, 2015), fue así que nacie- trabajo cuya primera misión fue, en palabras
ron más de 100.000 niños que fueron deposi- de Zeneah, “ver si esos niños podían ser adop-
tados en orfanatos; otros estiman esta cifra en tados por familias y determinar el tipo de pro-
170.000. Se llamaron los “niños del decreto”. blemas que podrían tener” (Carrey, 2013); es
El aislamiento de este país y sus políticas eco- necesario retener de esta cita que la motiva-
nómicas lo llevaron a una grave situación de ción desde su inicio fue la adopción de niños
pobreza. Los niños de estos hogares, estaban rumanos por familias norteamericanas aun
en las situaciones más deplorables de las que cuando esta misma motivación ha sido des-
se tenga registro en la historia. Los niños vivían mentida en ulteriores publicaciones. Inmedia-
en condiciones inhumanas, incluso se describe tamente después este investigador le propuso
que muchos ni siquiera conocían la luz dentro a un alto funcionario encargado de la pro-
de estos hogares. Hoy en día esos niños, que tección de la infancia de Rumania un estudio
ahora son adultos, buscan ser reparados por el para determinar los efectos de la institucio-
daño que se les hizo por parte de instituciones nalización. Este secretario de estado le señaló
que el Estado mantenía y dirigía de manera que era precisamente lo que necesita para lle-
tan brutal e inhumana. En 1989 este dictador var adelante sus proyectos de transformación
fue ejecutado en un golpe de Estado.3 del sistema de cuidados alternativos de niños
dado que era necesario convencer a las nuevas
La noticia de los numerosos niños huérfa- autoridades rumanas que el modelo de acogi-
nos de Rumania llevó a la creación de agencias da de grandes instituciones no podría seguir
en donde prestigiosos psicólogos, tales como manteniéndose y lo que requería era evidencia
Charles Nelson; Nathan Fox y Charles Zeneah científica, no razones de orden moral o ideoló-
provenientes de las más exclusivas clínicas y gicas para acabar con los hogares. Fue así que
universidades norteamericanas se interesaron con financiamiento de la fundación MacArthur
por la situación de estos niños, principalmente se constituyó un grupo de investigadores que
a raíz del vínculo que tenía Nelson con una pudieron emprender una investigación cientí-
institución de adopción norteamericana. Los fica con los más altos estándares de calidad.4
niños de Rumania llegaron a América a través
de la adopción y desde su llegada mostraron El estudio tenía por propósito medir los
importantes desviaciones en su comporta- efectos que tienen en los niños ser institucio-
3 Murió cantando la internacional y proclamando “Viva la 4 Una anotación al margen, pero no menos significativa es
república socialista de Rumania” y “La historia me vengara” señalar que frente al derrocamiento del régimen comunista
ADDIN EN.CITE <EndNote><Cite><Year>2016</Year><Dis- rumano, norteamericanos adoptaron aquellos cientos o miles
playText>(Wikipedia, 2016)</DisplayText><record><ref-type de niños que estaban en deplorable condiciones de cuidados.
name=”Web Page”>12</ref-type><contributors><authors/></ Es un hecho curioso que después de tragedias humanitarias la
contributors><titles/><title>Wikipedia</title><periodical/><- adopción de esos niños víctimas de los conflictos sean una de
dates><year>2016</year><pub-dates/></dates></record></ las principales consecuencias no deseadas. Ser país receptor
Cite></EndNote>(Wikipedia, 2016) de niños en adopción es el privilegio de algunos pocos.
10
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
nalizados. Particularmente lo que a ellos le sin hacer nada, teniendo los recursos para mo-
interesaba era evaluar la “temprana institucio- dificar la vida de los niños institucionalizados
nalización en el cerebro y en el desarrollo del estudiados? ¿Es posible que un investigador
comportamiento” y le llamarón “El proyecto de en su sed de conocimiento no haga nada más
intervención temprana de Bucarest. (The Bu- que medir por más de una década a niños que
charest Early Intervention Project, 2016), de están en las peores situaciones? La respuesta
esta manera encontraron la situación ideal de los investigadores fue en palabras de Zea-
para su estudio dado que en este país se po- nah: “no nos mesclaríamos (no interferiríamos)
drían aislar de la forma más nítida las varia- en ninguna acción respecto a la ubicación del
bles de estudio: niño” (Carrey, 2013) “ya fuera que el niño es-
tudiado se fuera en adopción, en familia de
• un grupo de niños que viven en institucio- acogida o volviera con su familia biológica”.
nes, Según este autor diferentes autoridades de la
bioética autorizaron la “fiabilidad ética del es-
• otro grupo de niños que vivirían en hoga- tudio” (Carrey, 2013).
res familiares de acogida (implementadas,
contratadas y pagados por este grupo de Para estos prestigiosos investigadores, que
investigadores) y emprenden un estudio cuyos resultados ya sa-
bían de antemano, no representa un conflicto
• otro conjunto de niños que viven con sus de tono mayor que los niños siguieran siendo
familias biológicas. manipulados y observados dentro de la insti-
tución. Es aquí donde me detengo. ¿Cómo no
Todos los factores se encontraban contro- hacer nada? ¿Hasta dónde puede llegar el in-
lados y por lo tanto las conclusiones ahora terés de un investigador que frente a la mise-
podrían asegurar que se podía medir efecti- ria, el desamparo, la precariedad no hace nada
vamente el impacto de la institucionalización más que medir las ondas cerebrales? ¿Pero
“sobre el cerebro de los niños” (Nelson, Fox, & cómo es posible que no hayan hecho nada en
Zeanah, 2013). Este estudio comenzó el año esos niños que veían sufrir el trato más cruel?
2000 y se prolonga hasta la actualidad (o has- El dinero que se ganaron y su reconocimien-
ta al menos el año 2013). En donde los niños to fue a costas de mantener por más de una
son evaluados en sus ondas eléctricas cere- década a los niños de Bucarest en las peores
brales de forma periódica, en su inteligencia, condiciones de trato y cuidado, en condicio-
atención, lenguaje y otras variables. nes literalmente infrahumanas. Es sabido por
el mundo entero que los niños de Bucarest
¿Que encontraron este grupo de investiga- viven en una situación de extrema pobreza,
dores? Que los niños institucionalizados están que existe una enorme cantidad de niños in-
en retraso respecto a todas las variables me- digentes y vagabundos y estos investigadores
didas (lenguaje, memoria, inteligencia, activi- se gastaron dinero en algo que sabíamos des-
dad cerebral, etc.). Pero inmediatamente se en- de los estudios de Spitz (Sptiz, 1968), (Bowlby,
contraron con un problema ético de la mayor 1998) y Harlow (Harlow, 13). Este proyecto ha
envergadura y que le ha valido de una crítica sido tan cuestionado que incluso en un comu-
de nivel planetario. ¿Es admisible estudiar y nicado a través de su sitio web de la American
constatar los efectos de la institucionalización
11
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
Psychological Association (la asociación psico- política pública. ¿Para concluir qué? Que las
lógica americana) en diciembre de 2014 com- políticas públicas deben asentarse en la evi-
paró este estudio con los estudios de Pavlov, dencia y no en principios asumidos colectiva-
Harlow, entre otros, para concluir lo siguiente: mente, es decir que la ciencia tiene la última
“como muchos otros estudio en la historia de palabra en la definición de nuestra organiza-
la psicología, estamos muy agradecidos por la ción social. Y que la familia en cualquiera de
información recopilada, pero no lo vuelvan a sus formas es el único lugar en que puede cre-
hacer” (American Psychological Association, cer un niño, más allá de sus condiciones de
2016)5 ingreso, más allá del derecho a la identidad,
más allá del desarraigo y la expropiación de
Las conclusiones del estudio (y no era ne- niños por otros más acomodados. 6
cesario ni tantos años ni tanto experimentos)
fueron las siguientes: 1) todos los niños que ¿Pero en qué nos influye a nosotros, si no
viven en instituciones tiene algún efecto en la somos rumanos y muy pocos conocen este es-
actividad cerebral; 2) el daño se puede reesta- tudio? Pues nos influyen en tanto que la ma-
blecer, pero no de cualquier manera y 3) que yor parte de sus conclusiones son fundamen-
mientras antes se intervenga, mejor (Nelson, tos de los lineamientos técnicos del SENAME
Fox, & Zeanah, 2013). A decir verdad, someter a y de algunas políticas de Estado e inclusive de
estos niños a una evaluación así para concluir algunas instituciones internacionales.
esto era absolutamente innecesario y desde
mi punto de vista su política de no interferen- ¿En estas investigaciones no hay conflictos
cia es de las más graves acciones que he visto de interés? Por supuesto que sí. Nadie pue-
en la investigación en psicológica. Dejar a un de ser completamente independiente de los
niño por una década abandonado en una insti- factores contingentes. En este caso como en
tución como esas es una crueldad sin nombre. tanto otros no pueden ser olvidados. Recorde-
Si con el dinero y el reconocimiento obtenido mos, las investigaciones parten de un contex-
hubieran creado un lugar digno, estos niños to bien preciso, derrumbe de todo proyecto de
y la humanidad le estarían suficientemente socialismo, triunfo de Estados Unidos en todas
agradecidos. Estos investigadores no hubieran las materias en el escenario internacional. En
sido famosos, pero los niños hubieran estado este caso particular sale victoriosa la familia
un poco mejor. nuclear como único lugar de crecimiento de
un niño y la adopción como la solución más
Debemos comprender que este estudio es eficaz ante la vulneración de derechos de los
política e ideológicamente determinado: se niños. Recordemos que en esta trama, Nelson
trata de un grupo de norteamericanos que le tenía estrechos vínculos con una agencia in-
van a enseñar al encargado de la infancia de
Rumania (su equivalente al director del SENA-
ME) sobre la manera en que debe fundar su
6 Un hecho a resaltar que frente a los desastres de una na-
ción, crisis humanitarias, las secuelas de la guerra una de los
indicadores que se levantan y que son relevantes es la emi-
gración de niños en adopción a las naciones triunfadoras o
5 “as with many other historical psychology studies, we’re neutrales. Los países receptores de niños corresponder a paí-
grateful for the information, but let’s just maybe not do that ses con mayor desarrollo económico y los países emisores son
again” los más pobres o los más expuestos a situaciones de pobreza.
12
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
ternacional de adopción. Todas sus hipótesis orientado por siglos la idea que el cariño de
quedaban demostrada en desmedro y en per- una madre puede permitir denegar la verdad,
juicio de aquellos niños que por más de una sobre todo cuando se trata de los orígenes de
década fueron estudiados como animales de un ser humano.7 ¡Aquí está la clave de nuestra
zoológico. perturbada relación con la infancia!
Y se vienen dos conclusiones que están pro- Ante el triunfo del modelo social, político
fundamente pegadas en la piel en este tipo de y cultural de Estados Unidos en estas inves-
investigadores y que encontramos reiterada- tigaciones debemos abrir la puerta a unas ci-
mente en los lineamientos técnicos del SENA- fras que no se han cruzado con estas fabulosas
ME: 1) La reparación / recuperación /sanación construcciones experimentales y teóricas so-
(llámese como quiera) no es posible dentro de bre el desarrollo del cerebro:
un centro residencial y 2) las intervenciones
“narrativas”, las interpretaciones o cualquier “UNICEF estima que 10.000 niños8
otra actividad de lenguaje es completamente rumanos fueron adoptados internacio-
ineficaz respecto a vivir en forma continua- nalmente entre enero de 1990 y julio
da en una familia. El lema de toda esta lucha 1991… Rumania siguió enviando niños y
culmina así: “todo niño tiene que vivir en una niñas hasta el año 2005, cuando el go-
familia” y consecuentemente “todo niño ins- bierno suspendió la adopción interna-
titucionalizado debe salir de un hogar para cional con la excepción de la adopción
vivir en una familia”. Pero ¿es suficiente con por parte de parientes, en respuesta a las
esto?¿Esto explica que debemos endurecer las permanentes denuncias de malas prác-
evaluaciones de incompetencia parental para ticas en relación con la adopción… En
desvincular a los niños de su familia de origen la última década, una serie de familias
y darlos a familias adoptivas competentes? Es adoptivas de EE. UU. han sido acusadas y
frecuente escuchar sin mucho filtro a personas declaradas culpables de abusar o matar
que señalan que ante el desastre de los ser- a sus hijos o hijas adoptados en Europa
vicios de protección de la infancia debemos del Este”9 (Selman, 2012)
facilitar la adopción.
Es obvio que –desde esta sesgada e inte- 7 Aclaro, no defiendo las residencias con esto, pero como
resada perspectiva- ninguna intervención re- ellas existen entonces deben ser permanentemente estudia-
sidencial puede ser reparadora, pues estos das y ser objeto de análisis. La residencia es una institución,
como lo es la familia, como lo es la familia de acogida y como
investigadores no han mirado ningún aspecto tal debe ser estudiada. Cabe dejar abierta la pregunta si en
relativo a las prácticas institucionales. Esto no la resolución de algunas situaciones de vulneración de dere-
quiere decir que apoyo que los niños vivan in- chos puede ser más eficaz una residencia que una familia de
acogida cuando se prevé un trabajo rápido de revinculación
determinadamente en instituciones, sino que familiar o de búsqueda de familia extensa que pueda asumir
simplemente los estudios no toman en consi- el cuidado de un niño. O cuando se requiere de una frecuencia
deración intervenciones institucionales como importante de visitas o existe la posibilidad de una colabora-
ción estrecha del adulto en las labores de cuidado y crianza.
objeto a observar. En segundo lugar, las inter-
8 Cifra que corresponde a la totalidad de los niños en cen-
venciones verbales siempre se quedaran cor- tros residenciales hoy en día en Chile.
tas respecto a lo que una familia puede pro- 9 “En 2009, Rusia suspendió temporalmente la adopción
porcionar día a día, ese prejuicio es el que ha por parte de familias estadounidenses después de que Ar-
13
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
Lo que el proyecto Bucarest no nos dice es dar para poder salir del atolladero en el que
que desde el año 2002 una serie de investi- nos encontramos. Aquí lo que falta es una de-
gadores (entre ellos mencionamos a Jonthan finición política acerca de lo que se entiende
Dickens) (Dickens, 2002) han logrado concluir por infancia, familia, sociedad y cultura. Aquí
que la adopción internacional de los niños ru- se encuentran una serie de definiciones que
manos tuvo un negativo impacto para el desa- están siendo sujetos de revisión contrastando
rrollo de los servicios sociales para los niños con los paradigmas más tradicionales.
de esos países. (Rummery, Greener, & Holden,
2009, pág. 152). Evidentemente la adopción no ¿Es necesario evidencia para saber que
es el problema en sí mismo. La adopción es todo ser humano necesita una respuesta
una excelente medida si se tiene en conside- cuando plantea una demanda? ¿Es necesario
ración que ésta no es el término de la inter- esperar los experimentos de la cara inexpresi-
vención sino un nuevo comienzo de un trabajo va para entender que desde la más temprana
tan arduo como el anterior mientras el niño edad un niño no solo necesita de la respuesta
estuvo internado. Tiene tanto o más desafíos del otro sino que es un derecho por sí mismo,
que la intervención que apunta a la reintegra- un derecho a priori como podríamos plantear
ción del niño con su familia de origen. kantianamente? Planteo la experiencia de la
cara inexpresiva porque ella actúa como pa-
radigma para estos investigadores que ven en
la falta de respuesta de una madre el funda-
3. Maltratamos a la historia y con mento biológico que todo ser humano mere-
ce reciprocidad. Ya sabemos que cuando hay
ello maltratamos a la infancia falta de respuesta el otro (niño, adulto, estu-
entera diante) hace saber su enojo y rabia por no ser
escuchado. No es necesario tener un experi-
Quiero precisar que todo lo anterior de- mento para saber que toda demanda debe ser
muestra que, en lo que a materia de protección escuchada. Ya sabemos que la inexpresividad
de la infancia se refiere, no se trata de otra política se convierte en manifestaciones en
cosa que de un asunto político de la más alta las calles y de eso tenemos recuerdo vivo en
relevancia. Que en la definición de la protec- nuestras mentes.
ción, que en la manera en cómo se responde, o
en cómo se falla o fracasa (tal como lo ha he- Volvamos pues a nuestra pregunta: ¿por qué
cho SENAME) no existen otras condicionantes el sistema que debe proteger no solo no lo hace
más importante que la política y la ideología sino que daña en su actuar?
que actúa como sostén.
Lo que propongo es que consideremos la
Este es un debate ideológico, es un debate situación de manera integral. En Rumania los
político que alguna vez debemos atrévenos a cientos de niños institucionalizados obedecen
a un factor bien claro: las políticas en contra
la contracepción. En Chile, ¿por qué los niños
están en hogares? La razón más evidente es
tyom Savelyev, de 7 años de edad y adoptado en Rusia, fuera
rechazado por su madre estadounidense y enviado solo en un por vulneración de derechos. ¿Pero a qué sec-
vuelo de vuelta a Rusia” (Selman, 2012) tor en particular atañen las políticas del SE-
14
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
NAME? No cabe duda alguna: a la población se de habilidades que las personas pueden
más desfavorecida, a aquellos que no cuentan o no tener la voluntad de ejercer y como si
con vivienda digna, salud oportuna, acceso a fuera un asunto que pudiera situarse en un
la educación, trabajo estable, etc. Si las cifras individuo en particular a partir del cual es
de maltrato según la UNICEF bordean el 75% necesario hacer una intervención desde lo
de la población chilena ¿Por qué solo llegan particular a lo colectivo;
los niños de los estratos socioeconómicos más
bajos al SENAME? El asunto es claro: los niños 3) Creer que los malos tratos se deben a fal-
que están en centros residenciales provienen ta de herramientas de los funcionarios del
de las familias más pobres del país. Entonces SENAME o de los servicios colaboradores,
este asunto ¿es un tema del ejercicio de la pa- sin tener en consideración que ellos tienen
rentalidad, de competencias de un adulto para un trabajo precario, condiciones laborales
la crianza de un niño? ¡Por supuesto que no! inapropiadas y sus golpes provienen de un
¡De ninguna manera! Eso, y esto hay que de- sistema que ataca desde arriba;
cirlo con toda claridad, es un síntoma de una
comunidad o de una sociedad o de una cultura 4) Crear capacitaciones para los profesiona-
que deja de lado a algunos. ¡Y para colmo se les para medir el tipo de falla que presen-
trata siempre de los mismos! tan estos padres y confirmar que se trata de
una patología que puede medirse a partir
Dicho de otro modo, ser director del SENA- de una condición de individuo.
ME es hacerse cargo de los rezagados que deja
un sistema político y económico tremendamente La solución al maltrato y vulneración de
injusto como lo es el de nuestro país. Para que derechos no es un problema técnico, es un
un niño llegue a un hogar ha sido necesario problema político que atañe definiciones res-
que ocurran muchas cosas al mismo tiempo en pecto al rol de la sociedad cuando se quiebran
términos de la inequidad y violencia. Entonces o fragilizan los vínculos entre sus miembros.
asumir el SENAME es asumir los costos de un La propuesta va mucho más allá que psicopa-
sistema social, político y económico tremenda- tologizar, perseguir penalmente, implementar
mente desigual. Qué duda cabe que los niños mecanismos de control y vigilancia, debe pen-
que han pasado por las peores condiciones de sarse en cambio en dispositivos de reparación
vida son los que aumentan las cifras de aten- de los daños sufridos.
ción de estos servicios. Entonces cuáles son
los errores fundamentales en este escenario. De la mayor gravedad es considerar -como
Sostengo que al menos son los siguientes: se suele escuchar- que estos niños deben ser
rápidamente adoptados, ya sea que se trata de
1) Creer que los niños del SENAME tienen los niños de Rumania, o de los niños pobres de
padres inhábiles como si se tratara de un Chile; esa solución no está a la altura del pro-
problema individual y de una patología es- blema. Es una solución parche de un problema
trictamente familiar; social mayor. Es válido en muchos casos, pero
no como política de Estado sino como solu-
2) Implementar soluciones individuales lla- ción a un problema individual, de un niño en
madas de “habilidades parentales” o ma- particular.
rentales para el buen trato, como si se trata-
15
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
16
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
implementar una cultura del cuidado y en ria individual y colectiva que recuerda, por un
ofrecer la reparación de aquellos que han lado, los sueños y anhelos de la infancia, así
quedado expuestos. como el fracaso, los golpes y el derrumbe de
esos proyectos por otro que violenta y agrede.
Finalmente me permito atisbar en parte a
la pregunta planteada al comienzo de esta tra- Criar a un niño requiere la compleja re-
bajo: ¿por qué el maltrato dentro del sistema flexión y tensión entre la violencia en nosotros
de protección? Me atrevo a decir que esto ocu- mismos frente al fracaso de nuestros ideales y
rre porque el sistema de protección muestra expectativas, así como de la violencia que la
en nuestro país el abandono del Estado en las cultura exige para la mantención de un pacto
garantías y la protección que debe dar en a lo social solidario. Criar a un niño implica recono-
menos salud, vivienda, educación y participa- cerse como históricamente constituidos, pero
ción. La mayoría de los centros residenciales es precisamente esta negación de la historia
son proyectos vendidos, licitados a la banca en nosotros la que nos vuelve contra los niños
privada con fondos que no alcanzan a cubrir y los sepultamos así en el olvido. Todo golpe
sino parcialmente sus costos de operación. La contra un niño aspira al olvido, sin embargo su
comunidad delega a terceros el cuidado de ni- inscripción en el cuerpo deja huella, y su cica-
ños y a esto sumamos personal insuficiente y triz revive ante la infancia de otro. Eso debe
muy mal remunerados y a profesionales que ser narrativa y psicoanalíticamente tratado y
no son capaces de ver las causas sociales del analizado. No se trata de capacitar a las per-
problema que tienen que asumir, psicopatolo- sonas que acogen a los niños sino ayudarles a
gizando y particularizando el problema en in- abrir su historia para que la historia del niño
dividuos. Sumemos a lo anterior distintas po- tenga lugar. Lo que verdaderamente se puede
siciones que agravan más la enfermedad tales dejar a otro es un recuerdo, amar diremos aquí
como aquellos grupos de interés que quieren es recordar10. El trabajo con niños en hogares
probar que todos los trastornos de estos ni- consiste en crear recuerdos dignos de ser re-
ños y sus familias son de origen biológico y cordados y sentar las bases para una nueva
requieren ser tratados farmacológicamente. relación con nosotros mismos, con los demás
Sumemos a los grupos de interés pro familia y particularmente con quienes requieren de
que quieren a todos estos niños en familias nuestro esfuerzo de memoria.
adoptivas. Sumemos la incompetencia y so-
bretodo la indolencia de profesionales y jue- En definitiva, para abordar en serio los pro-
ces que separan a los niños de sus familias blemas derivados del maltrato se requiere de
y particularmente de sus hermanos, dejando las siguientes consideraciones políticas
en el mayor desamparo a hermanos mayores
que se quedan en las residencias. Añadamos 1) Una mirada de lo social, de grupos dentro
la falta de todo reconocimiento social a cuidar de la comunidad que son sistemáticamen-
a un niño en dificultad, lo que se refleja en sa- te marginados y cuyas historias deben ser
larios indignos, horarios de trabajos excesivos contadas por todos los que participamos en
y maltrato permanente de los empleadores. Y
finalmente tengamos presente que acoger a
un niño es ponerse en contacto con una histo-
10 Preferiría decirlo así: amar es recordarte.
17
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
el contexto del maltrato infantil. Un golpe a la vez lo más difícil pues la pregunta es
contra un niño es el resultado de muchos saber si como sociedad estamos prepara-
golpes dados a la infancia de la humanidad dos para volver la mirada sobre estos niños
y particularmente de algunos grupos que de una manera inclusiva, acogedora y que
sistemáticamente han sido segregados y reconoce (es reconociente) de sus raíces y
violentados. orígenes. Llegar a decir que una cuidadora
tiene un rol más importante y significativo
2) Contar y narrar las historias de este grupo que cualquier gerencia y que merece una
de niños implica un reconocimiento de un remuneración equivalente sería la señal de
malestar social y un abandono del Estado un país que puede volver a poner al ser hu-
de su tarea. Pero sobre todo es el resulta- mano en el lugar que corresponde. Trabajar
do de un quiebre en la comunidad que se en la administración de los bienes mate-
fragmenta y divide. riales y el comercio no puede ser social y
económicamente más importante que de-
3) La reparación del daño sobre un grupo de dicarse reparar las heridas de un niño en
personas de la sociedad pasa por fortalecer dificultad o que ha tenido una historia de
a la comunidad, esto no pasa por un con- violencia.
junto de especialistas sino volver a pen-
sar en el pacto social que nos reúne y que La experiencia nos enseña que un niño po-
construye soluciones compartidas. Imagi- drá volver a entrar en el pacto social si existe
namos en términos concretos, a un juez, un otro ser humano que puede comprometerse y
trabajador social, el alcalde, el educador de cuidar de él. Esa es la gran deuda de nuestra
trato directo, un miembro de la comunidad sociedad, no la de apuntar al culpable, (no hay
de origen y profesionales sentados en una interpelación a ministro alguno que solucione
mesa pensando en las distintas respuestas el problema) sino fortalecer y dar dignidad a
que requiere un niño. quien efectivamente se hace responsable por
lo que sucede con los niños y niñas vulnerados
4) El éxito en la reparación del daño que ha y que le brindan una experiencia de acogida y
sufrido un niño no pasa por que este sea cuidado.
desarraigado de la comunidad de origen
sino de una comunidad que se involucra en
el malestar del otro. Se busca las raíces del
odio y la violencia.
18
Niños en hogares: un desafío con historias por contar / ARTÍCULO / CASTALIA
Matías Marchant Reyes Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 5-19
Referencias Bibliográficas
American Psychological Association. (2016, 07 Nelson, C., Fox, N., & Zeanah, C. (2013). Roma-
01). American Psychological Association. Récu- nia’s Abandoned Children: Deprivation, Brain
péré sur www.apa.org Development and the Struggle for Recovery. Har-
vard University Press.
BBC Mundo. (2015, 12 30). El horror de los ni-
ños huérfanos de Rumania: “Fuimos aniquila- Rummery, K., Greener, I., & Holden, C. (2009).
dos como seres humanos”. Récupéré sur BBC Social Policy Review. London: The policy press.
Mundo: http://www.bbc.com/mundo/noti-
cias/2015/12/151230_rumania_ninos_orfana- Selman, P. (2012, marzo 15). Tendencia globa-
tos_huerfanos_mr les en adopción internacional: ¿En el “Interes
superior de la infancia”? (U. d. Barcelona, Éd.)
Bowlby, J. (1998). La separación. España: Paidos. Scripta Nova: revista electrónica de geografía
y ciencias sociales, XVI(395), 21. Récupéré sur
Carrey, N. (2013, enero 9). National Center http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-395/sn-395-
for Biotechnology Information. Récupéré sur 21.htm#_edn44
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/
PMC3647624/ Sptiz, R. (1968). De la naissance à la parole: La
prèmiere anée de la vie. Paris: PUF.
Dickens, J. (2002). The paradox of inter-country
adoption: analysing Romania’s experience as a The Bucharest Early Intervention Project.
sending country. International Journal of Social (2016, 07 10). The Bucharest Early Intervention
Welfare, 76-83. Project. Récupéré sur http://www.buchares-
tearlyinterventionproject.org/
Harlow. (13). The nature of love. American Psy-
chologist, 673-685. Wikipedia. (2016, 07 03). Wikipedia. Récupéré
sur https://es.wikipedia.org/wiki/Nicolae_
Morales, C. (2013, Agosto 19). Crisis del SE- Ceau%C8%99escu#Econom.C3.ADa_y_socie-
NAME: Un sistema que hiere cuando inten- dad
ta cuidar. Récupéré sur Ciper Chile: http://
ciperchile.cl/2013/08/19/crisis-del-sena-
me-un-sistema-que-hiere-cuando-inten-
ta-cuidar/
19
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de hoy”.
Tomás Lawrence Zegers*
Resumen Abstract
La presente investigación intenta repensar The present investigation tries to rethink
al niño y niña dentro del contexto de diversas the child and girl inside the context of diverse
transformaciones socio-culturales de nuestra sociocultural transformations of our epoch. The fall
época. La caída de referentes culturales, los of cultural modals, the governmental changes that
cambios gubernamentales que han dado paso a have given step to new legislations concerning the
nuevas legislaciones en torno al Derecho infantil, infantile Law, together with a doctrine of the screens
junto con una doctrina de las pantallas y las and the social networks, show us a modification
redes sociales, nos muestran una modificación de of the perception and construction of the infantile
la percepción y construcción de la subjetividad subjectivity. The text concludes with the idea from
infantil. El texto concluye con la idea de que which paradoxes arise with regard to the infancy,
surgen paradojas respecto a la infancia, la the most significant seems to be that while more
más significativa parece ser que mientras más emphasis puts on him to the Laws of the children
énfasis se le pone a los Derechos de los niños and girls simultaneously, a speech arises as subtext
y niñas simultáneamente, surge como subtexto obverse giving step to a pseudo-empoderamiento of
un discurso anverso dando paso a un pseudo- the children, an excessive possession in the minors.
empoderamiento de los niños, un excesivo goce
en los menores de edad.
Palabras clave: infancias, subjetividad, sujeto Key words: infancies, subjectivity, subject of right.
de derecho.
* Psicólogo clínico con Estudios Doctorales en Psicoanálisis, acreditado por la CONAPC. Especialista en clínica infanto – juvenil,
con estudios en Filosofía y en Cine. Centro de Salud Familiar Padre Manuel Villaseca, Corporación municipal de Puente Alto. E-mail:
[email protected]
20
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
21
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
dio. Ser niño o niña, de acuerdo a los ideales El lugar de infante, entonces, se despren-
de la modernidad, es distinto a ser un adulto de de la posición de hijo / hija respecto a una
en miniatura, más bien responde a su antíte- otredad que está ubicado en su lugar antagó-
sis, pues se trata de una etapa del ciclo vital nico y complementario; la posición de figura
en que las experiencias de vida aún no se han del cuidador. Los padres o figuras relativas de
“consolidado”. (Rivas, 2014) apego son esa primera otredad que se sitúa
como referente del menor de edad, generan-
do un primer lazo social al que Lacan (2003),
denomina discurso, a saber, la posición simbó-
La sexualidad infantil, avatares de lica del sujeto una vez que entra a la instan-
cia de la letra. El discurso permite comprender
una alteridad. distintos modos de articular el sentido como
efecto de diferentes juegos de posiciones ac-
A comienzos del siglo XX, Freud (2002) in- tanciales, que sirven como un intento parcial
troduce la idea de una sexualidad en la infan- por inscribir un goce, un remanente de real
cia, así plantea la existencia de ciertos “diques” que escapa a toda representación significante
de la sexualidad infantil. Los diques represen- (Lacan, 2003), o como dice Ricoeur (1999), pa-
tan una suerte de contención necesaria para rafraseando a Lacan; el discurso es una dialéc-
encauzar las pulsiones durante los primeros tica de acontecimiento y sentido. El niño y niña
años de vida del menor, en otras palabras, los son efectos de un encuentro de experiencias y
diques son la antesala de la represión. La mo- superposiciones respecto a un Otro.
ral, el asco y la vergüenza, son los diques ne-
cesarios según Freud para que el ser humano Winnicott (2001), por su parte, introduce
sea capaz de adaptarse y vivir en sociedad. El la idea del pecho materno como esa primera
desarrollo e instauración de dichos elemen- externalización, ese otro, que junto a un am-
tos en los últimos años de la infancia, permite biente facilitador, provee el paulatino desarro-
condensar las experiencias y acontecimientos llo emocional del menor y la limitación entre
vitales, culminando con el denominado com- el Yo y no Yo que inaugura la construcción de
plejo de castración que sepulta el Edipo e subjetividad. Lacan (2001) añade la mirada, la
instala al superyó como su heredero. (Freud, voz y las heces, además del pecho, como los
2002b). primeros objetos que instalan el deseo en el
sujeto. Estos sujetos guardan la particularidad
Años más tarde, en 1936 en el Congreso de de ser objetos-otros, a los que denomina ob-
Marienbad, Lacan expone sobre el Estadio del jeto a (de autre), o causas de deseo, y reserva
espejo. Plantea que para el desarrollo de un el Otro (con mayúscula) al lenguaje, cultura y,
infante y la construcción de su subjetividad es en un primer momento, la madre. Este Otro, es
necesaria la presencia de una alteridad. (La- aquel espejo que devuelve la imagen especu-
can, 2002). Siguiendo así una lectura hegelia- lar que sintetiza las experiencias del niño /
na, señala que la crianza es un proceso de con- niña y que precipita en tanto matriz simbólica
tinua retroalimentación, que se inscribe en la unificadora de las percepciones infantiles. (La-
dialéctica de los deseos y del reconocimiento can, 2002)
de un lugar.
Desde mediados del siglo XX, la alteridad
22
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
surge como un concepto psicoanalítico fun- infancia en nuestro país) que regulan el apara-
damental para definir la constitución de la taje simbólico, y complejizan el flujograma bu-
subjetividad, más aún en los primeros años rocrático, restándole autonomía a la sociedad.
de formación. Sin embargo, Foucault (2002),
incorpora la idea de que toda alteridad sur- De este modo, es posible apreciar en los
ge como un discurso que posee una función servicios de asistencia clínicos- comunitarios,
significativa, en tanto opera desde un saber la creación continua de programas de aten-
sometiendo al sujeto a su pleno arbitrio, pues ción carentes de sentido que “tratan” (o más
trama relaciones de poder con él. Así la noción bien derivan constantemente) a los menores
de infancia, estaría inscrita en un dominio de de edad en estado de vulneración, a nuevos
saberes y prácticas legislativas orientadas a su centros de salud para ser una y otra vez ingre-
definición que sitúan al Estado como aquella sados como una estadística más, sin un real
alteridad que imprime una fuerza permanente tratamiento, ni real acercamiento a sus de-
en la concepción y desarrollo del niño o niña. mandas.
23
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
24
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
genera una pugna con el sistema parental que último a dar testimonios en forma recurrente,
viene a frustrarlo, provocando una dificultad (y provocando una revictimización, sobreexposi-
a veces imposibilidad) de instaurar los diques ción a situaciones traumáticas que consiguen
morales. Esto deviene en una dialéctica per- finalmente una situación de aún mayor vulne-
versa en tanto anulación de la diferencia, una ración en el niño y niña.
renegación de la castración.
El Estado entonces parte de la premisa de
Las políticas públicas utilizadas en Chile, la negligencia de los padres para asumir un
expresan una idea que no se sostiene ni se cierto rol activo a la hora de educar y criar. En
materializa en los programas de promoción ese sentido, el diseño de programas públicos
que intenta proveer. Estas intervenciones es- apunta a la formación sostenida de un cierto
tán diseñadas para el control estadístico indi- tipo de modelo (ideal) de crianza, sin tomar en
vidual, y no para contextualizar y desarrollar consideración elementos necesarios para la
genuinas pautas saludables para padres con construcción subjetiva del menor, como pautas
el fin de promover funciones de crianza para adecuadas para el destete, hablando de un se-
el bienestar de sus hijos. Más bien, las políti- rio desconocimiento de los alcances y efectos
cas públicas fomentan pautas de apego obvias negativos del apego.
que excluyen todo tipo de responsabilidades
por parte de los menores de edad. Este tipo de dispositivos, esconde a su ha-
ber, un no – dicho, una intolerancia al discur-
Lo anterior genera una real confusión entre so de la real autonomía. Una renegación de la
dos niveles; los Derechos infantiles y las fun- castración constitutiva del sujeto. Lo que la
ciones de crianza, que culminan en una “De- intervención hace es evitar la desilusión es-
mocratización infantil”; una horizontalidad perable. Un apego seguro implica la presencia
entre niños, niñas y sus figuras de apego. Todo de ciertos límites y una necesidad de frustra-
es ley de derechos, descontextualizado de la ción vital para derribar mitos e idealizaciones
singularidad. En otras palabras, el Estado pare- infantiles. En ese sentido la castración es un
ce confundir Individualidad con Singularidad, “logro”, situación que no es incorporada por la
Usuario con Sujeto. Biopolítica que pretende mantener el sueño
de la felicidad intacto.
Paradojalmente, en vez de fomentar el em-
poderamiento de los padres, más bien la apro- El subtexto que evidencia el Estado con sus
piación gubernamental genera un temor en el políticas públicas, en tanto fomenta la hiper-
estamento “cuidadores” porque en cualquier crianza, basado en una sobrevaloración del
momento surge el fantasma de que “los hijos apego, es una promoción clara de la depen-
pueden ser quitados por los organismos gu- dencia al sistema y a un discurso de una repre-
bernamentales”. Este se ha transformado en sión invisible a los cuidadores. Además de ge-
un motivo de consulta que cada vez se ve más nerar una dificultad en niños y niñas a tolerar
acrecentado en los centros clínicos-comu- los duelos, pérdidas, distancias y separaciones.
nitarios en el último tiempo. Permanece una
suerte de necesidad constante de judicializa- Finalmente, el papel del Estado no es otro
ción de la familia y el menor, que se ve incre- que el de absolutizar el dominio por sobre el
mentado por la obligación por parte de este consentimiento, más bien se trata de mecanis-
25
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
mo paradojal, una especie de “consentimien- conectado del sentido que subyace la noción
to obligatorio” que devuelve la condición de de protección. Más bien, el menor de edad ad-
subordinación de los menores de edad respec- quiere una relevancia de “intocable”, de estar
to a las instituciones que lo rodean, hacién- por encima de la ley. La única responsabili-
dole pensar que es un sujeto de derechos con dad recae en el rol de los cuidadores, quienes
libertades. (Bustelo, 2012b) temerosamente están sujetos a una ley que
está diseñada universalmente, es decir para la
En síntesis, la Biopolítica y las intervencio- igualdad, sin embargo las diferencias que se
nes públicas culminan siendo un atentado a la intentan rescatar, con esta universalidad que-
adaptación de niños y niñas, y por ende a los dan enterradas bajo tierra. Esta universalidad,
Derechos infantiles. lo que hace es justificar las reivindicaciones
normativas de cualquier programa político.
(Butler, J., Laclau, E. y Žižek, S. 2011).
La castración de las autoridades y Estas figuras de ley una vez que son inter-
nalizadas por el sujeto “hipermoderno”, han
“figuras de cuidado” manifestado una significativa mutación, que
conlleva a repensar los conceptos de repre-
La infancia evoca una de las grandes crisis sión y autoridad.
del presente, sobre todo si se toma en cuen-
ta la noción de crisis que propone Habermas Žižek (2010), siguiendo a Marcuse, rescata
(1999, p. 21), quien refiere que éstas surgen la noción de “desublimación represiva”, para
cuando “la estructura de un sistema-sociedad referirse a una suerte de inversión de los des-
admite menos posibilidades de resolver pro- tinos libidinales. Marcuse (1993) dirá que se
blemas que las requeridas para su conserva- trata de la liberación de la sexualidad bajo
ción”, o bien cuando aumentan los costos a formas u objetos de dominio que culminan
partir de intervenciones ineficientes. con la disminución y debilitación de la energía
erótica.
Una de las ostensibles dificultades radica
en la universalización de los dispositivos, pues La desublimación permite que la produc-
las políticas públicas que se despliegan apun- ción capitalista pueda disponer de los cuerpos
tan a la intervención de un número reducido humanos y las energías del sujeto en tanto re-
de casos en los cuales los menores requieren duce la pulsión exclusivamente hacia la geni-
una protección debido a la violación de sus talidad, transformando esta última en un valor
derechos, mientras tanto se generaliza y des- de cambio, a decir, una mercancía al servicio de
plaza el discurso hacia el total del niños y ni- intereses capitalistas predominantes. (Žižek,
ños, permitiendo que las infancias se vean re- 2010). Aquí es donde se juega el “gran engaño”,
ducidas en una sola infancia; una unificación el menor de edad asume equivocadamente
que anula la diferencia. que la noción de libertad guarda relación con
las decisiones volitivas para su satisfacción y
Los infantes de hoy viven bajo el lema de así dirige sus pulsiones hacia la obtención de
ser “un protegido por la ley”, situación que es felicidad, mientras desconoce que sólo ha se-
un mero significante, y que se encuentra des- guido un modelo invisible totalitario que utili-
26
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
za su cuerpo para la satisfacción de demandas freudiana entre las instancias psíquicas. El clá-
capitalistas ajenas al deseo infantil. sico conflicto entre Yo y Ello, bajo la yugo del
Superyó, deviene en una guerra inundada por
Para comprenderlo de mejor forma, es posi- lo real lacaniano, entre la falta de significante
ble complementar el análisis con un ejemplo (sin sentido) y el imperativo de construir un
que realiza el mismo Žižek (2013), quien reto- ideal de goce.
ma el análisis freudiano de Tótem y tabú, para
referirse a nuevas formas de autoridad en el En palabras de Esposito (2010), el sujeto
siglo XXI. asiste al paradigma de la inmunidad, quedan-
do exento de pagar el “munus” que lo exime
Frente a lo que antes operaba como un del compromiso con la comunidad. Esto les
mandato y sumisión a partir de la represión confiere a los menores de edad una suerte de
hoy se revierte en su opuesto. Según Žižek poder, en la medida en que mantienen una es-
(2013), un menor de edad era mandatado por pecie de vacuna en contra de los problemas,
un padre quien le obligaba a hacer algo, exclu- conflictos psíquicos, angustias e incluso el
yendo todo tipo de decisión por parte del niño aburrimiento, la falta y el vacío.
o niña. En nuestros tiempos, hay una aparente
libre elección por parte del infante, los padres El autor entiende que el ingreso a este pa-
han relegado al menor de edad a que decida radigma, si bien, garantiza la protección del
por sí mismo un sinnúmero de posibilidades, infante, en la medida en que es inmune, para-
llevando a un desenlace aún más violento. dojalmente, lo articula como una negación de
la vida, emergiendo la violencia como posibi-
El menor ahora siente el compromiso y la lidad de vincularse con el mundo, en tanto la
responsabilidad, pues esta vez debe tomar una restricción es con su propia subjetividad. (Es-
decisión que antes no podía tomar. Los de- posito, 2010)
rechos lo han hecho escoger, sin embargo el
menor siente rabia, pues está frente a la des- Según Esposito (2011), el sujeto (infante)
integración del Otro que evidencia un mensa- goza de dicha inmunidad al excluir el ele-
je paradójico, que el menor lo vive de la si- mento angustia que moviliza su introspección
guiente manera; “el Otro me deja optar, pero al y por ende deja de hacerse cargo de su res-
mismo tiempo no está del todo contento con ponsabilidad tanto consigo mismo como de su
mis decisiones, por lo cual me siento culpable alteridad, a decir la comunidad (comunitas). El
de esa (pseudo)libertad... El otro me pide que infante pierde así su sentido de “ser social”. La
goce con mis decisiones, sin embargo no soy inmunidad es la vuelta al individuo que forclu-
capaz de hacerlo. Mientras el otro goza de su ye lo subjetivo de sí y lo cosifica en un objeto
libertad, yo también debo gozar. Por lo tanto, que solo requiere gozar.
no puedo someterme a otro imperio que no
sea el del goce”. Las figuras de cuidado parentales hoy no
tienen el poder para generar una condescen-
La violencia emana como resultado de una dencia, más bien se ven impedidos a actuar en
pugna entre el niño o niña y esa ausencia de tanto figura de autoridad. La globalización se
instancias reguladoras con la cual choca cons- ha masificado a tal punto que el adulto de hoy
tantemente. Ya no es la pugna de la neurosis pierde la capacidad de filtro, no logra soste-
27
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
ner sus funciones parentales, quedando impo- esquiva los diques de la moral, asco, vergüen-
tentes frente a sus hijos. Estos últimos, con un za. Hoy, la infancia revela una nueva necesi-
lenguaje más sofisticado, logran administrar dad; repensar la represión.
perfiles y son dueños de cuentas, sin embar-
go su capacidad de discernimiento es sólo una En un primer nivel de análisis, todo aparen-
pantalla. La función de autoridad superyoica ta ser óptimo. Se ha llegado a conseguir un
se encuentra forcluída en el adulto cuidador y espacio para los niños y niñas en torno a fi-
los padres son entes castrados. guras legales que los protegen en tanto suje-
tos de derecho. Texto (las infancias) y contexto
La noción de criterio se desvanece en el (escenario político – legal) parecen estar fun-
aire, la deuda simbólica se hace presente y cionando a la perfección, sin embargo, subyace
lo real aparece pluriforme sin hacer esfuerzo bajo lo evidente un subtexto ominoso.
alguno porque la ley ha caído. Donde no hay
criterio ni represión, hay goce. En las llamadas Uno de los problemas, radica en la institu-
sociedades “liberales”, la represión “asume la cionalización y cosificación del infante como
forma de una instancia hipnótica que impone sujeto de deseo en una estructura capitalista,
la actitud de ceder ante la tentación; es decir, donde el menor es capaz de desplegar “a su fa-
su mandato equivale a una orden; “Goza””. (Zi- vor” una instancia de ley sin la supervisión por
zek, 2010, p. 31). parte del adulto. Un adulto con todas sus res-
ponsabilidades y demandas de hoy no dispone
En resumen, el Mercado - Estado ha destro- del tiempo suficiente para dicha supervisión y
nado el lugar del Pater y a su haber ha des- por parte, el sistema capitalista es incapaz de
truido el ideal de los infantes. El sistema ha permitir un adecuado discurso social que co-
desacreditado las autoridades y, a través de la bije las necesidades infantiles, pues pervierte
inexistencia de un Otro con criterio, ha permi- las ideas de libertad de decisión y de represión
tido la creación de un niño y niña sin falta, un al redefinir las responsabilidades parentales,
real gozador sin límites ni responsabilidades, provocando un golpe a la educación y al siste-
que junto a la imposición de ideologías domi- ma de crianza.
nantes y políticas públicas sitúan al menor de
edad como un consumidor más. Asimismo, la sobreintervención de meca-
nismos reguladores, paradojalmente, permite
un extravío del genuino sentido de la ley res-
pecto a la real protección sobre los menores
La niñez que estamos construyendo. de edad, llevándolos a un retorno inminente.
Este retorno consiste en volver a concebir una
Los niños y niñas, si bien han logrado rom- infancia como la de la antigüedad. Los infan-
per las ataduras de la represión, victoria indis- tes de hoy no son más que nuevos adultos en
cutible sobre la historia. Sin embargo no pa- miniatura, en un escenario aún más incierto.
recen héroes por haber vencido con rigor las Este cambio es sólo aparente y responde a una
imposiciones del ayer, más bien son sagaces, lógica de desplazamiento.
pues sólo han eludido la norma, han sorteado
los caminos de la represión por un atajo que Las infancias, como se han denominado ac-
tualmente, no son más que una excusa, una
28
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
formalidad, que si bien admite una noción de cas y dispositivos de poder, da por hecho que
diferencia, solo se concibe como una idealiza- las figuras de cuidado son incapaces de criar,
ción, pues a la vez oculta el real denominador anulando posibilidad alguna a poner límites
en común; la real ausencia de su distinción y filtros para el bienestar de sus hijos, trans-
principal con respecto a su dialéctica; el dis- formando al menor de edad en un sujeto de
curso invalidado de la adultez. consumo más, incluso con mayor poder de
decisión por sobre su bienestar, confundiendo
La falta de límites simbólicos (por la pa- de niveles las nociones de demanda, deseo y
radójica hiperpresencia de la misma en tér- necesidad.
minos reales), la lógica del exceso, abuso de
las pantallas, entre otros; permiten la gesta- La ley materializa nada más que un bien-
ción de un espejo que construye una excesiva estar inmediato, desmedido, carente de todo
constitución subjetiva, pero simultáneamente, sentido y criterio, pues las versiones del me-
una sustitución constante de las mismas, por nor de edad pueden ser cambiadas a su antojo,
lo cual nada perdura. La finitud y la muerte de porque su realidad singular lo determina y la
semblantes hace todo discurso efímero. Todo legalidad lo avala.
es pérdida y ansiedad de separación. Frente a
este panorama incierto y paradójico entre va- En estas infancias repensadas bajo un nue-
cío (de la ausencia de “pecho”) y de saturación, vo prisma de represión, solo surge el desen-
producto de la plurivocidad de imágenes, el lace del empoderamiento como condición de
menor se pregunta por qué no llenarme de ley posibilidad de pensar a los infantes. ¿Qué otra
propia y eliminar alteridades cacofónicas. realidad pensar como efecto del Biopoder en
los niños y niñas que no sea el empodera-
Uno de los resultados de esto, es un fenó- miento?
meno cada vez más frecuente en la clínica in-
fantil, la prevalencia de niños y niñas empode- Si bien, hay diversos tipos de empode-
rados, siguiendo el discurso capitalista de ser ramiento, los dos más habituales son los si-
sujetos de decisión y que son acompañados guientes; el primero tiene que ver con el forta-
por un cúmulo de figuras de cuidado temero- lecimiento de las instancias yoicas y el sentido
sas y ansiosas por no poder dar abasto con las de autonomía y responsabilidad del niño. Este
excesivas demandas de goce de sus niños. Con “real” empoderamiento implica aceptar a la
acceso a todo, los infantes no tienen filtro, son base una renuncia. Sin embargo, existe otro
“dueños de su vida”, vuelven a ser adultos en (pseudo)empoderamiento, que parece ser el
tamaño miniatura. Como antes, vuelven a tra- lugar al cual han advenido los infantes de hoy.
bajar, pero ahora no por imposición, sino como Se trata de aquel empoderamiento en tanto
“derecho”. Al estar tan colmados de estímulos, “objetos de control”, reproduciendo una so-
están tan vacíos de conocimiento sustancial y ciedad de control que los rodea. Objetos que
de disciplina, pues lo fácil ha sucedido lo com- están sobre la ley, que en vez de autonomía,
plejo, lo inmediato a lo duradero y el esfuerzo han profesado como bandera de lucha su in-
es asunto romántico. dividualismo. Que en vez de su sentido de
responsabilidad social y anclaje respecto a la
El Estado-mercado de derecho, tras la normativa, han tecnologizado sus vidas para
construcción y aplicación de políticas públi- ser aptos al medio y anticiparse a los cambios,
29
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
más no adaptados a los cambios que deven- tud (motora) por la vida, pues viven en el ence-
gan. guecimiento de la prácticas públicas.
30
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
lización de las normas. La anomia sustituye la niños y niñas, y anular su diferencia con los
represión totalitaria de antaño, los niños y ni- adultos en términos de derechos, (entendien-
ñas, terminan siendo ajenos a la instancia de do que todos somos “iguales” desde el concep-
la letra, pues al margen de la ley, crean una to de Bios, en términos biopolíticos) confiere
versión propia. En otras palabras, generan una una óptica enceguecida, en la medida en que
paraversión (perversión) de la realidad. Fre- vulnera aún más su estatuto de niño / niña,
cuentemente, para el niño y niña, la asunción y paradojalmente, los desprotege, generando
de Derechos, implica una suerte de “puedo ha- odio y aversión.
cer lo que quiero”... “nadie puede decirme que
hacer, ni siquiera mis padres”. Este discurso, suscita una violencia sin pre-
cedentes, se genera un lazo social caracteriza-
El niño y niña en el capitalismo tardío es do por una dialéctica paradojal, con una au-
un consumidor más, se han borrado los límites sencia clara de límites. Una dialéctica donde
con respecto al adulto y el niño asciende a la se pierde la idea de padre y madre, y por ende
posición de un nuevo adulto con un pseudo como espejos caídos, también se destruye la
criterio. En el capitalismo no hay espacio para posición anversa, la propia del infante. Pare-
niños, o bien son todos niños, incluyendo los ce ser que mientras más queremos proteger a
adultos. No hay límites entre ambos. En este nuestros niños y niñas, más expuestos están.
sentido, el infante es igual al de antaño, un Las leyes generan un malentendido que em-
adulto en miniatura, esta vez, más empodera- poderan al menor y más daño le terminan ha-
do que nunca. Se anula a sí mismo, porque el ciendo. Los infantes sufren la violencia de la
Estado y sus prácticas le han robado su espejo. fractura entre la ley simbólica y lo real de la
Empoderarlo es paradojalmente, dejarlo más legalidad. ¿Qué hacer con esas figuras caídas?,
expuesto y vulnerado que antes. ¿Qué opera como espejo para la constitución
de subjetividades, si los referentes no devuel-
Respecto al criterio y sentido de responsa- ven un lugar?
bilidad, conviene recordar a Esposito (2010),
quien denuncia el carácter paradójico de la in- Tal vez vivimos en lo que (Auge, M. 2000),
munidad en el niño y niña. La paradoja consta menciona como “no – lugar”, que da origen a
en que la protección es sinónimo de negación no sujetos. Estos no lugares, escenifican y difi-
de la vida del sujeto, en tanto inmunidad im- cultan la posibilidad de desarrollar los niños y
plica anular ese “munus”, la obligación de dar niñas del mañana.
de sí mismo para los otros. En otras palabras
anula su propio vivir. El niño y niña de hoy no El capitalismo se adueñó de las vidas hu-
tiene la obligación ni compromiso de dar nada, manas del infante en una lógica de dominio
no hay un sentido de responsabilidad, su úni- constante cuando lo hizo preso de su goce y
ca regla es superar las instancias de vacío. El anuló su capacidad de deseo, de falta. El resul-
secuestro del Otro profiere en el menor una tado de esto es lo que Assef (2013), siguien-
carencia en la instauración de su sentido de do a Eagleton, denomina “Criatura de merca-
realidad y su socialización, sin embargo la ca- do”; un sujeto que desintegra la unidad y se
pacidad de decisión permanece intacta. concentra en una plurivocidad del Uno en un
contexto donde incluso “lo no-económico está
Otorgar tanta posibilidad de elección a los investido psíquicamente por la mentalidad
31
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
del “homo consumericus””. (Assef, 2013, p. 156). En síntesis, las infancias de hoy se circuns-
Esta situación provocaría una ansiedad gene- criben en un área delimitado por algunas ca-
ralizada invisible, muda, sin forma alguna, sin racterísticas como: la desublimación represiva,
síntoma, un nuevo malestar en la cultura que sufrir un mandato de goce, tener un no- lugar,
futuriza las preocupaciones del presente y da ingresar al paradigma de la inmunidad, vivir
paso a un flujo continuo de violencia como la como criaturas de consumo, pensar desde una
mejor salida en tanto efecto de la desintegra- lógica de mercado y no tener límites para lo
ción de todo borde. fáctico.
32
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
mandas que van in crescendo, los niños y ni- de dispositivos protectores para un encuentro
ñas de hoy aparece más insaciables que nunca, imperfecto y desmodelizado de crianza.
porque son inmunes, desde su lugar de poder,
utilizan las redes sociales y construyen su im- Que los niños y niñas tengan derechos, im-
perio, una imposibilidad de síntesis de la ca- plica justamente eso, reconocer el lugar de
leidoscopia de imágenes y cacofonías discur- niños y niñas, es decir, distinguirlos en primer
sivas. Incluso administran perfiles con lugares lugar del adulto. Eso implica escuchar lo que
secretos en que logran mantener sus “perte- las infancias necesitan, no lo que desean. De
nencias” y su intimidad sin que sus figuras pro- lo contrario opera el mecanismo de la homo-
tectoras puedan intervenir en sus cosas per- geinización que anula el derecho a estar pro-
sonales, porque justamente la tecnología que tegidos y el bienestar de los infantes en tanto,
pueden utilizar es: “personal”. Aquí es donde la enmudece en el paradigma de la inmunidad,
ley cojea, pues tampoco accede. El desafío es las reales voces que lo cobijan traduciendo el
como construir cuidado con el límite y cómo deseo y necesidad en una eterna búsqueda de
advertir que la renuncia es la antesala para el placer.
autocuidado.
La idea es que los niños vuelvan a desear,
En ese sentido, el derecho más importante es decir, a conectarse con la falta, sin embargo
es el cuidado, protección del menor. La Biopo- el sistema parece estar construyendo en forma
lítica al intervenir tan violentamente sobre la desmesurada cada vez más sujetos de goce. La
vida del menor y la familia, anula las herra- esquiva falta, es taponeada por la sobretecno-
mientas del cuidador y subvierte el mensaje logización que inhibe la necesidad de ocio y
entre Derechos y Autoridades. Igualdad de satura el mercado de consumidores y recons-
derechos, no es igualdad de autoridades. El truye referente ligeros e inestructurados. La
Biopoder desmantela al Otro en una pluriver- apuesta parece sostenerse en resolver algo
sidad de lo Uno. El estado-mercado provoca, del orden instituyente y que las instituciones
un neoabandono, porque el único referente no reconocen por su carácter instituido; que
para el menor de edad, es el mismo. Él es su el infante vuelva a desear. Siguiendo a Lacan
otro. (2002) respecto a su clásico; “soy donde no
pienso y pienso donde no soy”, (p. 498) pode-
Una malentendida libertad del niño y niña mos aplicarlo a los infantes; “deseo donde no
para que tomen decisiones, sólo lo expone al gozo y gozo donde no deseo”.
encuentro con su real, desértico, carente de
sostén simbólico, es confrontarlo con sus pro- Hablar de una genealogía infantil, implica
pias angustias en tanto se enfrenta al impera- distinguir en este mar de acontecimientos lo
tivo de goce que la sociedad le obliga. Tal vez que se erige como una “Ideología infantil”, go-
una mayor escucha implica su opuesto, menor bernada por una ansiedad irreflexiva, paradó-
escucha. El ejercicio podría ser agudizar los jica, paralizante y avasalladora, que libera una
sentidos y filtrar con el fin de reconstruir la es- pseudo autonomía. Niños y niñas, “sujetos de
cucha e identificar (o bien interpretar o desci- derecho” están ansiosos a tomar decisiones en
frar) el mensaje, repensando la represión como todo ámbito de cosas. Juegan a ser grandes y
mecanismo pivote del aparato psíquico, luego en gran medida lo son. Gozan tomándose el
de empoderar a las figuras de cuidado a través mundo, sin advertir que el concepto de renun-
33
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
34
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
Referencias Bibliográficas
Auge, M. (2000). “Los no lugares, espacios del Freud, S. (2002 [1905]). “Tres ensayos de la teo-
anonimato: una antropología de la sobremo- ría sexual”. Obras Completas. Vol. VII. Amorror-
dernidad”. Gedisa ed. Barcelona. tu. Buenos Aires.
Bustelo, E. (2012). “Notas sobre infancia y teo- (2002b [1924]). “El sepultamiento del Edipo”.
ría: un enfoque latinoamericano”. Conferencia Obras Completas. Vol. XIX. Amorrortu. Buenos
presentada en el V Congreso Mundial por los Aires.
Derechos de la Infancia y Adolescencia reali-
zado en San Juan, Argentina, entre el 15 y el 19 Habermas (1999). “Problemas de legitimación
de octubre de 2012. en el capitalismo tardío”. Cátedra. Madrid.
Bustelo, E. (2012b). El capitalismo infantil. En Lacan, J. (2002). “El estadio del espejo como
“El recreo de la infancia: Argumentos para otro formador de la función del Yo [je], tal como se
comienzo”. Siglo XXI, Buenos Aires. nos revela en la experiencia psicoanalítica”. En
“Escritos 1”. Siglo XXI Editores. Buenos Aires.
Butler, J., Laclau, E. y Zizek, S. (2011). “Contin-
gencia, hegemonía, universalidad”. Fondo de (2002) “La instancia de la letra en el incons-
cultura económica. Buenos Aires. ciente o la razón desde Freud”. En “Escritos 1”.
Siglo XXI Editores. Buenos Aires.
Deleuze, G. y Guattari, F. (2010). [1972]. “El an-
tiedipo: capitalismo y esquizofrenia”. Paidós, (2001). [1963 -1964]. “Seminario 11. (Los cua-
Buenos Aires. tro conceptos fundamentales del Psicoanáli-
sis)”. Paidós. Buenos Aires.
Esposito, R. (2010). “Inmunitas: Protección y
negación de la vida”. Amorrortu. Buenos aires. (2003). [1969 - 1970]. “Seminario 17. (El rever-
so del Psicoanálisis)”. Paidós. Buenos Aires.
(2011). “Bíos: Biopolítica y filosofía”. Amorrortu
editores. Buenos Aires. Foucault, M. (1999). “El
orden del discurso”. Tusquets ed. Barcelona.
35
“Goce en las infancias: hacia una genealogía del niño y niña de ARTÍCULO / CASTALIA
hoy” / Tomás Lawrence Zegers Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 20-36
36
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
La primera vez*
Isée Bernateau**
Resumen Abstract
El presente texto expone una viñeta del caso The present text exposes an emblem of the
clínico de una adolescente quese depara con el clinical case of a teenager who is provided with the
inicio de la sexualidad. Como telón de fondo se beginning of the sexuality. Since backdrop appears
presenta una lectura de la Consagración de la a reading of the Spring consecration of Stravinski,
Primavera de Stravinski, para poner en escena el to put in scene the traumatic character of the first
carácter traumático del primer encuentro sexual. sexual meeting. The Freudian discussion of the
Se expone al final del texto la discusión freudiana ligazón exposes at the end of the text sexuality and
de la ligazón sexualidad y muerte. death.
37
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
Eva, 16 años, viene a verme porque ya no En 1912, poco tiempo después del gran éxi-
tiene ninguna confianza en sí misma. No sabe to de Petrushka11, Stravinsky tiene una visión
por qué. Perdió confianza el año pasado, cuan- que relata en sus memorias : “Acabando en
do estaba en segundo. Se preguntaba muchas San-Petersburgo las últimas páginas del Pára-
cosas, ya no podía trabajar. A partir de la pri- jo de fuego, percibí un día en mi imaginación,
mera sesión, ya estoy sorprendida por su voz, de modo absolutamente inesperado - porque
una voz livianamente alterada por la angustia, mi espíritu estaba ocupado por cosas total-
pero que parece llevada por un soplo corto y mente distintas - el espectáculo de un gran rito
continuo. Eva habla sin parar, en un flujo conti- sacro pagano : los viejos sabios, sentados en
nuo pero un poco difluente, y me pierdo a mo- círculo observando la danza hasta la muerte
mentos en los meandros de su logorrea sin al- de una niña joven que sacrificaban para que el
canzar, sin embargo, a interrumpirla. Al cabo de dios de la primavera les fuese favorable. Debo
un mes de psicoterapia, mientras me relata un decir que esta visión me había impresionado
momento durante el cual se sintió totalmente mucho.” Lo siguiente de la historia es celebre,
sola y angustiada en París, en circunstancias casi mística. De esta visión nacida de una idea
que sus padres se habían ido de vacaciones, incidental, de aquel fantasma inaugural que
señala “Cuando estaba en tercero, tuve una his- vino a perforar con su dardo, el hilo de las aso-
toria con un chico, Eliott. Estaba completamente ciaciones libres de Stravinsky, nació La consa-
enamorada de él. Durante un mes, estaba en una gración de la primavera. El ballet, coreografiado
burbuja con él. Nada más importaba para mí. por Nijinski para los ballets rusos de Serge
Confío en él. Luego, se detuvo brutalmente. Tuve Diaghilev, provocó, en su primera presentación
miedo. Me sentía asqueada. Necesitaba reflexio- en el teatro de Champs-Elysées el 29 de mayo
nar, pero lo dejé enseguida porque no quería que del 1913, un escándalo tan terrible que tuvie-
fuese él quien me dejara. Desde aquel momento, ron que detenerla. Inmediatamente nacida,
ya no confío en los hombres… Además, está este inmediatamente muerta, la coreografía de Ni-
problema de la piscina. Ya no puedo ponerme en jinski es hoy en día considerada como precur-
traje de baño. No sé cómo voy a hacer para estar sora de la danza moderna. Subversión abso-
dispensada de piscina.” luta de todos los códigos de la danza clásica,
ella privilegia los movimientos introvertidos,
Son escasos los adolescentes que hablan las puntas hacia adentro, los saltos mutilados
de sus primeras relaciones sexuales. La disi- devueltos al suelo en vez de elevarse hacia el
metría entre el adolescente y su analista, se cielo, y alcanza su punto culminante en el solo
calca sobre aquella que existe entre él y sus final de la Elegida, la virgen escogida para ser
padres, prohíbe o complejiza de manera sin- sacrificada a Yarilo, Dios del sol. En este largo
gular el inicio de la sexualidad, atrapado en- solo, muy difícil de danzar, la Elegida, llena de
tre el peligro de la complicidad seductora, y el miedo y de sufrimiento, parece arrastrada en
peligro no menos petrificante de una mirada
aplastante del Súper Yo. Para Eva, la “primera
vez” se esconde entonces, como lo entenderé
luego, en la elipse púdica que separa el tiem- 1 N.Editora: Petrushka, ballet en un acto y cuatro escenas.
po de la “burbuja” con Eliott del tiempo de la Fue compuesto por Igor Stravinski durante el invierno de
1910-11. Petrushka es una marioneta de paja y serrín tradi-
ruptura. cional rusa de carácter bufo y burlón que cobra vida y desa-
rrolla la capacidad de sentir.
38
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
una danza irregular y violenta antes de caer de la renovación, del sacrificio ritual, para de-
muerta sobre el piso. velar lo reprimido del fantasma stravinskiano.
Detrás de la primavera, Pina Bausch muestra
Desde 1913 más de 100 coreógrafos han el despertar de una sexualidad que desgarra
dado su propia versión de La consagración de la el cuerpo, detrás del gran rito sacro pagano,
primavera testimoniando el carácter iniciático presenta la violación, la desfloración violenta
de este ballet legendario. En 1975, la versión de la virgen que asocia en una misma escena,
de Pina Bausch y del Tanztheater de Wuppertal sexualidad y muerte. El gran tejido rojo, indicio
es una nueva deflagración. La cortina se abre omnipresente y mudo de esta vuelta de lo re-
en un escenario recubierto de tierra. Al cen- primido, expone a los ojos de todos y todas lo
tro, una mujer acostada en un tejido largo de invisible, lo informe, el himen.
un color rojo sangre, dispuesta directamente
en la tierra. Poco a poco un grupo de mujeres, En la sesión que sigue al relato de su his-
luego de hombres, entran en escena, se miran toria de amor con Eliott, Eva cuenta que su
profundamente, enfrentándose hasta el solo prima la llamó llorando: “Hizo el amor con
de la Elegida. Las mujeres, revestidas de livia- un chico en una fiesta y tiene miedo de estar
nas prendas color carne que apenas cubren su embarazada. Como ya me pasó, ella quería sa-
pecho desnudo, pisan el suelo con sus pies; los ber si podía ayudarla”. Yo: “¿ya le pasó?”. “Si, ya
hombres también descalzos, torsos desnudos, me pasó, con… (está buscando durante mucho
pantalones negros, martillan el suelo y se hun- tiempo, como si hubiese que excavar en un
den en la tierra suelta. El gran tejido rojo san- pasado lejano y sumergido) … con Eliott. Tuve
gre, verdadero centro de la coreografía, circula miedo estar embarazada después de habernos
entre las manos de las mujeres antes que una acostado, además, como no era la primera vez,
de ellas, se lo ponga. Prenda rojo sangre, una no estaba protegida. Me asusté del embarazo,
vez revestida, designa y condena a la Elegida, pero finalmente no, no lo estaba. No dije nada
la que va a danzar, y luego, a morir. a Eliott”.
39
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
40
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
dos grupos distintos -las mujeres, los hombres- sexual fracasa, como con Eva, para encontrar
abre la violencia de un encuentro traumático. las palabras para decirse. Siempre es demasia-
do temprano, y únicamente las segundas, terce-
La intensidad tan particular del ballet de ras u otras veces encontrarán representaciones
Pina Bausch radica en la puesta en escena del capaces de ligar los afectos hasta su inserción
miedo y de la vulnerabilidad femenina, vulne- en un escenario fantasmático.
rabilidad que no está desprovista, ni de fuerza
ni de violencia, pero que hace de la relación Pero la novedad radical no puede sola, y
con el hombre, un lugar de amenaza y de pe- Freud está de acuerdo; explicar el tabú cuyo
ligro. La danza de las mujeres pone es escena objeto es la virginidad. La sangre derramada, la
distintos “estratos de la vulnerabilidad”. ruptura del himen hacen de la desfloración un
coito aparte, aislado de los otros y portador de
Los movimientos de apertura, de orgullo in- una singularidad total, la de una primera efrac-
genuo, los que hacen brotar los senos y que ción. Freud recuerda que la pérdida del himen
ofrecen el cuerpo, están seguidos de movi- constituye una herida narcisista que reaviva
mientos de repliegue en los cuales el cuerpo una envidia del pene anterior al cambio de
se encoge sobre sí mismo, en una involución y elección de objeto que substituye la madre al
un cierre de la pelvis. El primer agrupamiento padre, y el pene al niño. La castración encuen-
de mujeres, momento magnifico y sorprenden- tra en el desgarro y la pérdida del himen una
te, las reúne a todas frente al gran tejido rojo equivalencia que explica, según Freud, el ren-
que ha estado abandonado en el suelo. En el cor y la hostilidad que algunas mujeres tienen
momento en que las cuerdas y los cornos fran- hacia los hombres, pero también su frigidez ul-
ceses tocan un ritmo entrecortado y rápido, he- terior, rastro del perjuicio sufrido.
cho de acordes repetidos, ritmo que interrum-
pe violentamente lo que precede, un mismo Seis meses después del relato elíptico de su
gesto les hace a todas levantar los brazos al “primera vez”, y mientras sigue huyendo de los
cielo hasta que los puños se aprieten y que los chicos y de la piscina, sintiéndose con ambos
brazos así unidos vuelven a caer para golpear muy incómoda, Eva cuenta un sueño; “Estoy
los muslos que se abren y se cierren, designan- en una caravana-cabaña, frágil pero muy bien
do así un espacio intermedio que habría que adornada por dentro. Afuera, hay pabellones
defender o empujar. En El tabú de la virginidad, periurbanos tristes, con gente feliz adentro,
Freud evoca “la angustia ante las primicias”, pero no eso no me entusiasma. Algunos hom-
angustia común al neurótico y al primitivo, an- bres vienen a verme para acostarse conmigo y
gustia que: “se mostrará con la mayor intensi- los recorto en pedazos y luego tomo un pedazo
dad en todas las situaciones que se desvíen de de pescado y pongo los pedazos (de hombres)
algún modo de lo habitual, que conlleven algo con el pescado en el congelador y los trozos de
nuevo, inesperado, no comprendido, ominoso”. rostros de los hombres se imprimen en trans-
(Freud,1996, p.84). El carácter traumático de la parencia, o sea, es muy raro. Al cabo de una
“primera vez” encuentra, sin duda, aquí su ori- media hora, después de haberme despertado
gen. Porque enfrenta al sujeto a experimenta- sobresaltada, me dije que la mujer era yo, y que
ciones nuevas que solo pueden ser en exceso, y este sueño es a causa de mi asco por los hom-
respecto a las cuales, el sujeto solo puede estar bres”. El sueño condensa, en la imagen brillan-
en estado de imprevisión, la primera relación te del desmembramiento de los hombres y de
41
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
42
La primera vez / Isée Bernateau ARTÍCULO / CASTALIA
Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 37-43
Referencias Bibliográficas
43
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
Resumen Abstract
Las defensas psicológicas desplegadas por The psychological defenses deployed by the
el individuo y el grupo en situación de trabajo individual and group in work situation are the
son la puesta en funcionamiento de una serie commissioning of a series of unconscious operations,
de operaciones inconscientes, cuyo fin es la aimed at regulation and symbolic control of
regulación y control simbólico de ansiedades anxieties and sufferings awakened by the same
y sufrimientos despertados por la misma organization of work. The Psychoanalysis, the Socio-
organización del trabajo. El Psicoanálisis, el Analysis and the Psychodynamics of Work raise the
Socioanálisis y la Psicodinámica del Trabajo functional character of the defenses, in addition to
plantean el carácter funcional de las defensas, its participation in the resistance to change.
además de su participación en las resistencias al
cambio.
* Ignacio Pla. Psicólogo. Departamento de Reinserción Social en el Sistema Cerrado, Dirección Nacional de Gendarmería de Chile.
Ministerio de Justicia. Magíster en Psicología Clínica, Universidad Academia de Humanismo Cristiano. [email protected]
44
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
45
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
Freud (1937) plantea en este sentido que los interno, sino que debe ensayar toda una serie
mecanismos de defensa se fijan al interior del de esfuerzos dirigidos a protegerse contra el
yo como modos regulares y repetitivos de re- displacer proveniente del exterior mediante
acción del carácter ante situaciones similares diferentes grados de negación de la realidad.
a la que dio origen la defensa. También expo-
ne que ellos continúan funcionando exigiendo En el contexto de los estadios tempranos
al yo a rebuscar situaciones de la realidad que del desarrollo de la mente Klein (2009 [1946])
justifiquen su uso. En otras palabras plantea sostiene que durante la infancia surgen in-
que los mecanismos de defensa enajenan al tensas ansiedades psicóticas que conducen
yo del mundo exterior, debilitándolo y favore- al yo a desarrollar algunos mecanismos de
ciendo la aparición de la neurosis. Finalmente defensa que determinarán la estructuración
formula que el analizado repite estos meca- de la personalidad adulta y la psicopatología.
nismos de defensa durante el trabajo analíti- Klein (2009 [1952]) propone específicamente
co como resistencias al restablecimiento de su que en los primeros tres o cuatro meses de
salud. vida -estadio denominado posición esquizo-pa-
ranoide-, en el lactante predominan ansieda-
Diferentes autores posfreudianos conti- des persecutorias. Estas ansiedades son con-
nuaron con el desarrollo de estas ideas impri- trarrestadas por mecanismos de defensa como
miendo una fructífera investigación sobre los la introyección y la proyección, la negación del
mecanismos de defensa desplegados por el yo. objeto frustrador, la escisión del objeto y del yo,
la identificación proyectiva y la idealización del
Por ejemplo, en el extenso estudio sobre objeto. Klein (2009 [1952]) formula que en el
los procedimientos defensivos del yo llevado a segundo trimestre del primer año el bebé ha
cabo por Anna Freud (1954 [1936]) se acreditan desarrollado avances en su desarrollo men-
la existencia de, a lo menos, diez procedimien- tal, además se producen nuevas ansiedades
tos defensivos principales: represión, regresión, y cambios en la naturaleza de las defensas.
formación reactiva, anulación, proyección, intro- A este estadio lo denominó posición depresi-
yección, vuelta contra sí mismo, transformación va. En este período prevalecen las ansiedades
en lo contrario y sublimación. Estos mecanis- depresivas y las defensas maníacas, es decir, la
mos de defensa que el yo emplea frecuente- necesidad de reparar, preservar o revivir el ob-
mente funcionan de un modo inconsciente y jeto3 amado dañado.
sólo a través de un importante trabajo psíqui-
co pueden hacerse conscientes. Para la autora Estos autores plantean que los mecanismos
la represión ocupa un lugar especial dentro de de defensa son operaciones psíquicas incons-
la serie de los mecanismos defensivos, debi- cientes que ejecuta el individuo -desde su más
do a su alta capacidad de dominio de fuertes temprano desarrollo psíquico-, con el objetivo
impulsos instintivos. De todos modos plantea de contrarrestar la emergencia de impulsos y
que en algunos casos la represión puede con- ansiedades provenientes de fuentes internas
tribuir a una disociación progresiva del yo “[…]
producida por la sustracción a la consciencia
de porciones totales de la vida afectiva e ins-
3 La noción de objeto en psicoanálisis puede tratarse de
tintiva […]” (p. 61). Finalmente expone que el una persona o de un objeto parcial, de un objeto real o fanta-
yo no sólo se defiende del displacer de origen seado (Laplanche & Pontalis, 1996 [1967]).
46
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
47
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
del self incompatibles entre sí en el contexto terno que son considerados peligrosas para la
intersubjetivo (Díaz-Benjumea, 2016). integridad psíquica. Diferentes descubrimien-
tos han evidenciado también la incidencia de
Algunos investigadores como Steffens y Kä- defensas del individuo en grupo, sociedad y
chele (1998, citados en OPD-2, 2008 [2006]) situación de trabajo.
platean que el concepto de defensa debe
restringirse exclusivamente al análisis de las II. Sistemas sociales como defensa contra
funciones del yo orientadas a la regulación las ansiedades psicóticas
intrapsíquica (elaboración de los afectos), y
para las funciones adaptativas orientadas a la Los aportes iniciales del Psicoanálisis al
realidad y a la resolución de problemas reser- campo de lo social y grupal comenzaron con
var la noción de coping o afrontamiento. Cra- Sigmund Freud y fueron continuados por Wil-
mer (2000) plantea que las diferencias entre fred Bion, entre otros psicoanalistas. Freud es-
afrontamiento y mecanismos de defensa se tablece que la identificación de los miembros
encuentran en que los primeros son procesos de la masa con un ideal del yo común permi-
conscientes e intencionales, determinados si- te la unidad colectiva, y de la identificación
tuacionalmente, no jerárquicos y asociados a mutua entre ellos el de la cohesión. Bion, por
la normalidad. Por su parte, las defensas se ca- su parte, pensó que la situación de grupo pe-
racterizarían por ser inconscientes y no inten- queño no directivo moviliza es sus miembros
cionales, disposicionales, jerárquicos y asocia- intensas angustias, fantasías y mecanismos de
dos a patología. Los mecanismos de defensa defensa surgidos del núcleo psicótico de la per-
cuando son utilizados de modo constante para sonalidad (Anzieu, 2001).
confrontar estresores amenazantes y traumá-
ticos se pueden asociar a patología, pues sig- En este sentido Bion formula la emergencia
nifica que el individuo no está intentando re- de fenómenos que ocurren exclusivamente en
solver los problemas nucleares que lo aquejan los grupos y que se caracterizan por ser primi-
(Galor & Hentschel, 2013). tivos y regresivos, es el caso de los supuestos
básicos5, los cuales pueden ser definidos como
Una serie de listados descriptivos han in- reacciones grupales defensivas a las ansiedades
tentado ordenar la gran dispersión de meca- de tipo psicótica que se intensifican en el encuen-
nismos de defensa descritos en psicoanálisis tro del individuo como integrante de un grupo
y en corrientes psicológicas y psiquiátricas (Grinberg, Sor & Tabak de Bianchedi, 1991). Es
inspiradas en los postulados analíticos. A con-
tinuación, se presenta un listado (tabla 1) de
mecanismos de defensa según el grado de
5 Los supuestos básicos que organizan la actividad incons-
adaptación y manejo de tensiones que permi- ciente del grupo son: a) supuesto básico de dependencia o me-
ten (Perry y Hoglend, 1998, citados en OPD-2, siánico: el grupo actúa con la expectativa de que el líder u
2008 [2006]): otros sujetos pudieran generar los recursos necesarios para
satisfacerlo y protegerlo, b) supuesto básico de ataque y fuga:
el grupo construye un imagen del enemigo que le permite
Las diferentes conceptualizaciones revisa- proyectar sus ansiedades asociadas a la agresión y pérdida, c)
das tienen, como denominador común, la lucha supuesto básico de apareamiento: el grupo actúa fascinado por
la expectativa de que la unión de dos miembros o elementos
por parte del yo contra ansiedades primitivas, engendrarían la solución a todos los conflictos o problemas
conflictos y tensiones de origen interno o ex- (Sandler, 2005 en Pucheu, 2012).
48
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
49
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
decir, los individuos y grupos interactúan para pa inconsciente, culpa que sería el efecto del
darle sentido a sus experiencias y para desa- odio hacia el grupo perseguidor. Otra forma de
rrollar mecanismos que los defiendan contra la amortiguar la ansiedad depresiva es el uso del
incertidumbre y ansiedad (Wilson, 1951; Jaques, mecanismo social de la negación maníaca de
1953:1955; Menzies, 1960, en Miller, 2011). impulsos destructivos y objetos internos des-
truidos, además de la idealización de los obje-
Desde estos postulados psicoanalíticos Ja- tos e impulsos buenos.
ques6 (1994) comprueba que las instituciones
sociales son utilizadas por sus miembros para En un estudio realizado en un hospital en
fortalecer los mecanismos de defensa indivi- Inglaterra Menzies (1994) analizó de mane-
duales contra las tempranas ansiedades psi- ra similar la naturaleza de la ansiedad en un
cóticas de tipo paranoide y depresiva descritas equipo de enfermeras. Las profesionales de-
por Melanie Klein en la psicología individual. bían asistir a enfermos gravemente lesionados
En este sentido, el autor advierte en las asocia- o en estado incurable, con la amenaza cons-
ciones humanas institucionalizadas el esfuer- tante de la muerte y con la presencia real de
zo inconsciente de los individuos por luchar sufrimiento corporal y psíquico. Estas prácticas
contra la descompensación psicótica. Partien- de trabajo despertaban en las enfermeras po-
do de la tesis kleiniana sobre los mecanismos derosos deseos eróticos y libidinosos, así como
de identificación proyectiva e introyectiva el au- impulsos agresivos. Menzies (1994) plantea
tor inicia su análisis de los procesos grupales. entonces que por la naturaleza de esta pro-
fesión la enfermera “[…] corre grave riesgo de
Como ejemplo de mecanismos de defensa verse agobiada por un intenso e incontrolable
socialmente estructurados contra la ansiedad sentimiento de ansiedad” (p. 68). El funda-
paranoide Jaques (1994) señala la tendencia mento de esta ansiedad se encontraba en las
a proyectar impulsos hostiles y objetos inter- fantasías inconscientes de la más temprana
nos malos en miembros particulares de una infancia donde fuerzas agresivas, objetos de-
institución. Estos miembros pueden ser in- teriorados o muertos poblaban el mundo in-
conscientemente seleccionados o buscar ellos terno provocando una gran ansiedad.
mismos introyectar estos impulsos y objetos,
absorbiéndolos o desviándolos a otros indivi- Menzies (1994) continúa planteando que
duos. Respecto a las defensas contra la ansie- las organizaciones son utilizadas inconscien-
dad depresiva el autor menciona la posibilidad temente por sus miembros para desarrollar
de que los miembros elegidos para la proyec- mecanismos de defensa estructurados social-
ción de los impulsos hostiles -en el nivel de su mente contra sus sentimientos de ansiedad, es
fantasía inconsciente-, busquen el sufrimiento decir, “[…] la cultura, la estructura y el modo
y el desprecio con la finalidad de aliviar su cul- de desempeño están determinados por las
necesidades psicológicas de los miembros” (p.
70). Algunos de los mecanismos de defensa
estructurados socialmente que la autora men-
6 A partir de las investigaciones de Elliot Jaques en Ingla- ciona en su investigación en el servicio de en-
terra durante los años 50 comenzó a desarrollarse el Socioa- fermeras son los siguientes:
nálisis que se centró en la aplicación de algunas teorías de
Melanie Klein al mundo de las organizaciones y a la sociedad
(Foladori, 2013). • Disociación (splitting up) de la relación
50
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
51
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
lud de urgencia en Chile con métodos obser- defensas sociales -al igual que los mecanis-
vacionales de inspiración psicoanalítica arrojó mos de defensa individuales del yo-, funcionan
evidencia similar a lo observado por Menzies. exitosamente ya que permiten mantener el
Los trabajadores, debido a la fuerte presión equilibrio psíquico del grupo, pero una vez que
asistencial o a la rigidización de las prácticas se instalan se pueden cristalizar de tal modo
de atención, desconocían o minimizaban las que se corre el riesgo de que la capacidad de
emociones de los pacientes como defensa in- pensar y actuar se reduzcan por una prepon-
consciente de aspectos difíciles de integrar en derancia de las fantasías inconscientes.
su práctica cotidiana. La hiperespecialización y
la ejecución ritual de tareas fueron otros me- III. Estrategias defensivas contra el sufri-
canismos destinados a evitar las ansiedades miento en el trabajo
que se despiertan en el trabajo con enfermos
graves (Sanfuentes, Cervellino, Garrido, Ugarte Las investigaciones en Psicodinámica del
& Vodanovic, 2013). Trabajo7 han puesto de relieve que la mayoría
de los sujetos en situación de trabajo logran
Sievers (2008), en sus investigaciones so- rehuir los sufrimientos y riesgos en el ejercicio
cioanalíticas de grandes corporaciones y em- de su actividad mediante la puesta en funcio-
presas comerciales, observó que éstas utili- namiento de una serie de estrategias defensi-
zan preferentemente defensas psicóticas para vas individuales y colectivas.
luchar contra la amenaza y persecución pro-
venientes del mundo exterior del mercado y Christophe Dejours (2001 [1980]), máximo
los competidores, movilizando a su vez en sus exponente de esta disciplina en la actualidad,
miembros particulares las partes psicóticas de plantea en sus estudios la existencia de proce-
su personalidad. El autor acuña el concepto de dimientos defensivos específicos para cada tipo
«organización psicótica» para referirse a sis- de organización de trabajo. El trabajo impli-
temas o subsistemas sociales que inducen en ca en ocasiones, de acuerdo a Dejours (2013
sus empleados reacciones psicóticas (ansieda- [2009]), enfrentar obligaciones deletéreas para
des y defensas), reduciendo su capacidad de la salud física y mental; por ejemplo, el miedo
pensar la organización en términos más re- al accidente, a la mutilación o a la enfermedad
alistas y menos dominados por las fantasías profesional, el temor a no estar a la altura de
inconscientes. las tareas o responsabilidades, la exaspera-
ción ante un trabajo absurdo de tareas repe-
Desde esta perspectiva los individuos inser- titivas, tienden a activar en el trabajador con-
tos en organizaciones laborales concretas de- flictos intrapsíquicos que convocan a su vez la
sarrollan una serie de mecanismos de defensa construcción y funcionamiento de estrategias
grupales para controlar sus ansiedades psicó-
ticas individuales despertadas en situación de
trabajo. En otras palabras, utilizan la organiza-
7 La Psicodinámica del Trabajo, anteriormente denominada
ción laboral como una «prolongación» de sus Psicopatología del Trabajo, surge en Francia con el objetivo
mecanismos de defensa individuales. Se asu- de analizar clínica y teóricamente la patología mental provo-
me la existencia de ansiedades muy primitivas cada por el trabajo. Conceptualmente se nutre del Psicoaná-
lisis (Freud, Laplanche), de la Sociología de la Ética (Dilthey,
que deben ser proyectas o negadas para evitar Weber, Schütz) y de las ciencias del trabajo (ergonomía fran-
el derrumbe psicológico. En un principio estas cófona).
52
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
defensivas. Dejours & Gernet (2014 [2012]) fensas descubiertas son las siguientes:
muestran que estas estrategias defensivas en
situación de trabajo apuntan al ocultamien- • Autoaceleración: cuando el trabajo es repe-
to o inmovilización del reconocimiento de un titivo se puede experimentar un profundo
aspecto de la realidad del trabajo asociada a aburrimiento por parte de obreros y obre-
una experiencia de sufrimiento. En este sen- ras, angustia por temor a convertirse en
tido el foco principal de la Psicodinámica del una máquina o autómata (animal laborans),
Trabajo son las modalidades defensivas para además se puede temer por la expectati-
gestionar el sufrimiento y su normalización va de no alcanzar el ritmo de trabajo, ante
causados por las restricciones o demandas or- este escenario los trabajadores anulan el
ganizacionales, y no las descompensaciones pensamiento de esta experiencia de su-
psicopatológicas propiamente tal vinculadas frimiento. La autoaceleración se convierte
al trabajo (la actuación, la depresión, ansiedad, de este modo en un anestésico del pensa-
estrés, suicidio, etc.), pues estas últimas refle- miento a través de la hiperactividad son-
jan más bien las características idiosincrásicas so-motora, es decir, mediante la estrategia
o la historia singular de cada sujeto (Dejours de acelerar al máximo posible la actividad
& Gernet, 2014 [2012]; Dejours, 2011). repetitiva prescrita. También ocurre con
ejecutivos del área comercial cuyo embota-
1. Estrategias individuales de defensa en miento intelectual y afectivo es alcanzado
el trabajo por un exceso de actividad cognitiva y re-
lacional (Dejours, 2013 [2009]). Metapsico-
Las estrategias individuales de defensa lógicamente hablando la autoaceleración
contra las demandas o restricciones que im- compromete el sistema sensorio-motor y
pone la organización del trabajo son la puesta lleva a una saturación del sistema percep-
en marcha de una serie de operaciones psíqui- ción-conciencia. Por otro lado, se ha com-
cas inconscientes individuales para conjurar probado que la autoaceleración funciona
el malestar experimentado. Estos mecanismos como una «supresión» o «represión pul-
ya han sido descritos en el caso de conflictos sional», vale decir, como una parálisis del
intrapsíquicos de naturaleza mental, pero en pensamiento o de la capacidad de menta-
situación de trabajo estas técnicas de las que lización de la vida afectiva (Dejours & Ger-
se sirve el yo adquieren nuevas aristas, pues net, 2014 [2012]; Dejours, 2013 [2009]). Es
se dirigen hacia el peligro y riesgo reales. De decir, el discurso subjetivo subyacente aso-
acuerdo a Dejours (2006 [1998]) estas “[…] ciado a esta defensa sería: «al acelerar al
estrategias individuales de defensa ocupan máximo mi rendimiento evito pensar sobre
un lugar importante en la adaptación al su- mi dolorosa situación real en el trabajo».
frimiento” (p. 107) y fueron descritas primero
y principalmente en el caso del trabajo repe- • «Anteojeras» voluntarias: esta estrategia
titivo (trabajo en cadena, por piezas, ciertos individual de defensa consiste en una ne-
trabajos informatizados de oficina, en las com- gación de la realidad del sufrimiento de
pañías de seguros o en los bancos) (Dejours, los otros en el trabajo. Esta estrategia in-
2001 [1980]). Estas estrategias son adapta- dividual de defensa, también denomina-
tivas en la medida que permiten soportar el da «estrechamiento de la conciencia in-
sufrimiento sin descompensación. Algunas de- tersubjetiva», es desplegada por aquellos
53
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
trabajadores que no están implicados di- En un primer momento las estrategias co-
rectamente en la violencia, injusticia y mal lectivas de defensa fueron identificadas en
ejecutado contra otros trabajadores. Es el área de la construcción donde el peligro y
decir, que las víctimas de la injusticia son riesgo de sufrir un accidente son algo objetivo
relegadas fuera de la consciencia mediante y conocido, posteriormente fueron observadas
el clivaje del yo (Dejours, 2006 [1998]). Tam- en sectores profesionales como el nuclear, quí-
bién aquí cabe considerar el mecanismo mico, militar, policial y hospitalario. Las estra-
defensivo de la racionalización (justificar tegias colectivas de defensa consisten en un
los despidos por la «salud» de la empresa, actuar sobre la percepción del riesgo, logran-
por ejemplo), que junto con el clivaje del do de esta manera un control simbólico de esa
yo, contribuyen a evitar el surgimiento de percepción. Las conductas que permiten este
la angustia por mantener actitudes con- control simbólico de la percepción del riesgo
tradictorias en el mismo sujeto (Dejours & son los actos ostentatorios (toma de riesgos,
Gernet, 2014 [2012]). Vale decir, el discur- conductas peligrosas, proezas físicas, puestas
so del sujeto implicado sería: «prefiero no en escena, juegos y expresiones verbales es-
saber qué está pasando realmente con los pecíficas de las situaciones de trabajo) y las
otros, así evito sufrir». conductas de disimulación y ocultamiento de
contenidos relativos al trabajo (peligro físi-
Las defensas -una vez que funcionan bien co, enfermedad, injusticia) (Dejours & Gernet,
en el control del sufrimiento-, se estabilizan y 2014 [2012]).
obstaculizan los esfuerzos necesarios para re-
pensar y transformar la relación con el trabajo: Dejours (2001 [1980]) plantea que las es-
“A partir de este momento, las defensa excesi- trategias defensivas colectivas toman la for-
vas toman la forma de una resistencia al cam- ma de ideologías defensivas, es decir, se trans-
bio” (Dejours, 2001 [1980], p. 153). forman en un sistema de valores en donde la
defensa se transforma en deseo, en meta, en
2. Estrategias colectivas de defensa en el objetivo en sí, ocultando su vocación princi-
trabajo pal de defensa contra el sufrimiento. Algunas
características identificadas que componen
Por su parte las estrategias colectivas de una ideología defensiva son: 1) deben ser fun-
defensa, a diferencia de las estrategias indi- cionales pues ocultan una ansiedad particu-
viduales que actúan como negación indivi- larmente grave, 2) son específicas para cada
dual del sufrimiento, pueden ser consideradas grupo social, 3) están destinada a luchar con-
como una negación colectiva del sufrimiento tra un peligro y riesgo real de la situación de
que surge en el contexto organizacional fren- trabajo, 4) todos los miembros del colectivo
te a un peligro o riesgo real. Esta negación de deben participar para que la ideología opere,
la percepción de la realidad consiste en un 5) debe poseer cierta coherencia y lógica, y 6)
no pensar en aquello que constituye una ame- es vital, necesaria y obligatoria para el colecti-
naza para la cohesión psíquica (Dejours, 2013 vo de trabajo.
[2009]), es decir, mediante el despliegue de
defensas construidas y sostenidas colectiva- Algunas estrategias descubiertas por la Psi-
mente se evade la descompensación psíquica codinámica del Trabajo son las siguientes:
(Dejours, 2006 [1998]).
54
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
• «Cinismo viril»: esta estrategia colectiva de miento, no negarlo como en el caso de los
defensa, que afecta principalmente a los hombres (Dejours & Gernet, 2014 [2012];
hombres, consiste en colaborar en el «tra- Dejours, 2006 [1998]). Investigaciones de
bajo sucio» del sufrimiento e injusticia que campo a enfermeras (Molinier, Sadock) y
se cometen contra otros trabajadores. La asistentes sociales (Guiho-Bailly, Dessors)
motivación principal de esta estrategia es han arrojado, en el caso de las primeras,
no perder la virilidad (identidad sexual). Es el uso de la dramaturgia, la auto-burla, la
una negación colectiva al propio sufrimien- aparición de ataques de risa, la manipula-
to que surge de tener que hacer el «traba- ción sutil de la ironía o el «embellecimien-
jo sucio», a su vez de una minimización de to de la realidad» como estrategias colecti-
la vergüenza. De todos modos participar vas de defensa para confrontar la angustia
de esta racionalización y banalización del que les produce trabajar con el sufrimiento
mal (escapar de la castración simbólica) no del cuerpo y con la muerte. Por su parte,
anula el sufrimiento moral (Dejours, 2006 las asistentes sociales utilizan como es-
[1998]). Este tipo de mecanismo se da en trategia de defensa colectiva la «tontería»,
el caso de los ejecutivos que convierten su es decir, la expresión de una actitud de in-
vergüenza en burla y provocación expre- comprensión y desconocimiento simulado
sando, por ejemplo, que los planes de des- de las situaciones difíciles para hacer fren-
pido son «un trabajo como cualquier otro» te a las prescripciones paradójicas (Dejours
(Dejours & Gernet, 2014 [2012]). Más allá & Gernet, 2014 [2012]).
de la exhibición de virilidad, se ve operar
en esta estrategia el realismo económico El énfasis de estas estrategias de defensa
como ideología defensiva: hacer pasar el es que actúan como negación de aspectos de
cinismo por fuerza de carácter, determina- la realidad del trabajo que son amenazantes
ción o actitud de servicio a la empresa: “En para el sujeto y el colectivo. Podemos decir en-
la ideología defensiva del cinismo viril, la tonces que las defensas están puestas hacia el
racionalización por lo económico es una «exterior», o sea, hacia la percepción de un en-
forma de dominio simbólico típica de los torno organizacional que comienza a producir
hombres” (Dejours, 2006 [1998], p. 106). malestar y sufrimiento. Como en la mayoría
de los casos estas defensas pueden instalarse
• «Rodear» o «circunscribir lo real»: estrategia como verdaderas resistencias al cambio, pues
de defensa colectiva que despliegan las su construcción implicó un trabajo afectivo del
mujeres que consiste en ir redondeando lo cual no se está dispuesto a renunciar tan fá-
real8, es decir, circunscribir la vulnerabili- cilmente. A su vez, estas defensas individuales
dad de los cuerpos y domesticar el sufri- o colectivas implican un control simbólico de
la situación angustiante y, a su vez, una reduc-
ción de la capacidad de pensar, por lo tanto el
aumento correlativo del actuar.
8 “Lo real es la realidad que se revela por la negativa. Se
da pues a conocer a quien trabaja en primer lugar bajo la for-
ma del fracaso, es decir como una experiencia desagradable,
penosa, o como un sentimiento de impotencia o de angustia
e incluso de irritación, de ira o decepción, de desaliento. Lo
real del mundo siempre se manifiesta primero afectivamente
al sujeto” (Dejours, 2012 [2009], p. 23).
55
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
Conclusiones y reflexiones
Los mecanismos y estrategias de defensa ra instancia puestas al servicio del yo para la
que los individuos y grupos despliegan en sus regulación y elaboración intrapsíquica de los
lugares de trabajo requieren de una mirada afectos (Psicoanálisis). A continuación, los sis-
que suponga no solamente conflictos intrapsí- temas sociales (la organización del trabajo,
quicos inconscientes. Sin lugar a dudas es en por ejemplo) pueden ser utilizados como de-
el escenario de los procesos inconscientes («la fensas por el grupo de trabajadores para lidiar
otra escena») y sus ramificaciones (síntomas, con las ansiedades psicóticas individuales que
sueños, lapsus) donde el Psicoanálisis descu- despierta la misma ejecución del trabajo con
bre los conflictos nucleares del sujeto y sus otros (Socioanálisis). Finalmente, el trabajador
diferentes modalidades defensivas. Pero el y colectivo de trabajadores pueden generar
individuo también debe vérselas con las pre- estrategias defensivas o ideologías defensivas
siones de su medio ambiente social, cultural y individuales o colectivas para conjurar el su-
económico. frimiento y malestar que generan perniciosas
condiciones de trabajo (ambiente físico peli-
Es justamente el escenario del trabajo con groso, por ejemplo) y formas inadecuadas de
sus exigencias reales y simbólicas donde los gestión del trabajo (Psicodinámica del Traba-
individuos y grupos deben adoptar una serie jo).
de estrategias defensivas individuales, gru-
pales y colectivas para luchar contra los con- Subjetividad y trabajo se encuentran en-
flictos despertados por un potencial nuevo trelazados formando nudos e interfiriéndose
agente «estresor»: los factores psicosociales mutuamente. El trabajo aviva objetos inter-
del trabajo9. El trabajo, más allá de su espacia- nos y conflictos inconscientes que deben ser
lidad concreta y del uso de artefactos cultura- contrarrestados por las defensas sorteando la
les para la gestión de la productividad, se en- descompensación psicopatológica, a su vez, la
cuentra habitado por personas que responden subjetividad exige modificaciones del medio
con una subjetividad marcada por sus modos para dar cabida al decurso deseante o buscar
defensivos. estrategias ante lo real del trabajo.
Los diversos abordajes revisados muestran Finalmente, una valoración en mayor pro-
que, por un lado, las defensas están en prime- fundidad de los mecanismos y estrategias
defensivas en el trabajo debe considerar su
utilidad y funcionalidad en lo que respecta
a la regulación de las tensiones y, en su faz
9 Son aquellos elementos dinámicos y complejos que se
fundan en las interacciones entre el trabajador y las condicio-
patológica, cuando se convierten en un modo
nes del medio de trabajo a nivel físico y social. Los factores regular y repetitivo de reacción que restringe
psicosociales pueden ser de diversos tipos, responden a las otras posibilidades de despliegue del indivi-
dinámicas particulares de cada sistema, que en algunos casos
protegen la salud del trabajador, o por el contario pueden
duo y grupo.
potenciar problemas (Astudillo, 2013).
56
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
Referencias Bibliográficas
Anzieu, D. (2001). Psicoanalizar. Ed. Biblioteca tina.
Nueva, Madrid, España.
Dejours, C. (2013 [2009]). Trabajo vivo II: tra-
Astudillo, P. (2013). Factores psicosociales en el bajo y emancipación. Ed. Topia: Buenos Aires,
trabajo: ¿cómo comprender las tensiones psico- Argentina.
sociales para regularlas? Disponible en: http://
www.ispch.cl/sites/default/files/NOTA_TEC- Dejours, C. & Gernet, I. (2014 [2012]). Psicopa-
NIC_FACTORES_PSICOSOCIALES_EN_EL_TRA- tología del trabajo. Ed. Miño y Dávila: Buenos
BAJO_032014.pdf Aires, Argentina.
57
Mecanismos y estrategias defensivas en el trabajo / ARTÍCULO / CASTALIA
Ignacio Pla Caballero Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 44-58
sos Cognitivos, vol. 17, núm. 1, 2013, pp. 118- de Enfermeras de un hospital general. En I. E.
133. Universidad de Ciencias Empresariales P. Menzies y E. Jaques, Defensa contra la ansie-
y Sociales. Buenos Aires, Argentina. Dispo- dad. Rol de los sistemas sociales (pp. 53-124).
nible en: http://www.redalyc.org/articulo. Ed. Hormé: Buenos Aires, Argentina.
oa?id=339630261005.
Miller, E. (2011). Liderazgo, creatividad y cam-
Gomberoff, L. (1999). Otto Kernberg. Introduc- bio en organizaciones. Ed. Copygraph: Santiago,
ción a su obra. Ed. Mediterráneo: Santiago, Chi- Chile.
le.
Millon, T., Grossman, S., Millon, C., Meagher, S.,
Grinberg, L., Sor D. & Tabak de Bianchedi, E. & Ramnath, R. (2006). Trastornos de la perso-
(1991). Nueva introducción a las ideas de Bion. nalidad en la vida moderna. Ed. Elsevier: Barce-
Ed. Tecnipublicaciones: Madrid, España. lona, España.
Jaques, E. (1994). Los sistemas sociales como OPD-2 (2008 [2006]). Diagnóstico Psicodiná-
defensa contra las ansiedades persecutoria y mico Operacionalizado (OPD-2). Manual para el
depresiva. En I. E. P. Menzies y E. Jaques, De- diagnóstico, indicación y planificación de la psi-
fensa contra la ansiedad. Rol de los sistemas coterapia. Ed. Herder: Barcelona, España.
sociales (pp. 13-52). Ed. Hormé: Buenos Aires,
Argentina. Pucheu, A. (2012). Desarrollo y eficacia organi-
zacional: cómo apoyar la creación de capacida-
Klein, M. (2009 [1946]). Notas sobre algunos des en individuos, grupos y organizaciones. Ed.
mecanismos esquizoides. En Obras Completas, Universidad Católica de Chile: Santiago, Chile.
Volumen 3. Ed. Paidós: Buenos Aires, Argentina.
Sanfuentes, M., Cervellino, R., Garrido, M., Ugar-
Klein, M. (2009 [1952]). Algunas conclusiones te, M. & Vodanovic, J. (2013). El impacto del
teóricas sobre la vida emocional del bebé. En sentido de lo urgente: observación psicoana-
Obras Completas, Volumen 3. Ed. Paidós: Buenos lítica en un hospital de urgencia. En E. Acuña
Aires, Argentina. y M. Sanfuentes (Eds.), Métodos socioanalíticos
para la gestión y el cambio en organizaciones
Laplanche, J. & Pontalis, J-B. (1996 [1967]). (pp. 457-493). Ed. Universitaria: Santiago, Chile.
Diccionario de psicoanálisis. Ed. Paidós: Buenos
Aires, Argentina. Sievers, B. (2008). La organización psicótica:
una perspectiva socioanalítica. En revista Psi-
Menzies, I. E. P. (1994). El funcionamiento de quiatría y Salud Mental (pp. 4-17), año XXV, N°
los sistemas sociales como defensa contra la 1-2, Enero-Junio 2008.
ansiedad. Informe de un estudio del Servicio
58
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
Resumen Abstract
El presente artículo pretende analizar el The present article tries to analyze the psychic
sufrimiento psíquico que se escucha en la suffering that is listened in the clinic, dealing to
clínica, entendiendo el sufrir como el conflicto suffer as the conflict that is provoked between
que se suscita entre las tensiones originadas the tensions originated by the interests that arise
por los intereses que surgen del sujeto y las from the subject and the constrictions imposed
constricciones impuestas por la cultura, y por otro by the culture, and on the other hand, a historical
lado, un contexto histórico en el cual se banaliza context in which the experience of the suffering is
la experiencia del sufrimiento, es decir, donde trivialized, that is to say, where the suffering loses
el sufrimiento pierde su valor en la sociedad, his value in the company, lacking symbolization at
careciendo de simbolización a nivel social, en el the social level, in which his identity blocks of being
cual se obstruye su identidad de ser inacabado. unfinished.
Palabras claves: Sufrimiento, lo clínico, el Key words: Suffering, the clinical thing, the
malestar en la cultura, los no lugares, lugar discomfort in the culture, not places, anthropologic
antropológico, cuerpo. place, body.
* Síntesis de la investigación realizada para la obtención del grado de Magíster en Psicología Clínica. UAHC. 2015.
** Profesora de Castellano. Psicóloga. Magíster en Psicología Clínica. UAHC. E-mail: [email protected]
59
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
60
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
61
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
una época en la cual se exhibe el goce como realidad y que no le permiten simbolizar aque-
plenitud del hombre, el sujeto es capaz de va- llo que se muestra como ideal, súper héroe, a
lidar su sufrimiento y reflexionar sobre éste?, la hora de entablar un lazo social de intercam-
¿el sufrimiento, como concepto del entramado bio en lo cercano, entendiendo lo cercano en
psíquico, corresponde al malestar en la cultura sus relaciones cuando cae el espacio virtual.
contemporánea?, ¿el sujeto puede dar cuenta
de su malestar como sufrimiento psíquico?, Este exceso de tiempo y espacio que en-
¿de qué manera puede el sujeto darle una for- marca un nuevo lazo social que limita la ex-
ma simbólica a su sufrimiento? presión del sufrimiento psíquico, cuyo efecto
podría ser la dificultad de encontrar una posi-
Formulación del problema ción subjetiva, surge la siguiente pregunta
En la clínica psicoanalítica, hoy llegan pa- ¿Cómo entender este sufrimiento para la
cientes con sufrimientos psíquicos que tienen creación de una posición subjetiva en el con-
relación con la pérdida de la posición subjeti- texto de la época contemporánea?
va, es decir, dificultad en la simbolización del
sufrimiento, sin poder anudar con palabras
que orienten la explicación de sus síntomas,
lo que les produce angustia. Muchos de ellos Desarrollo
manifiestan su malestar con respecto a la di-
ficultad de entablar relaciones con otros suje- Los no lugares
tos cara a cara, en cambio logran relacionarse
cómodamente desde los espacios virtuales, Marc Augé, en su libro “Los no lugares espa-
por medio de las redes sociales. A partir de cios del anonimato”, (1992) desde un estudio
estas relaciones virtuales, se vivencia el lugar antropológico, define dos conceptos que ilu-
desde el no-lugar virtual, atiborrado de imá- minarán la caracterización de la época con-
genes que varían indefinidamente frente a temporánea: el no lugar y el lugar antropo-
las construcciones realizadas por los usuarios lógico. Consideramos que la antropología es
de Internet. El no-lugar acuñado por el etnó- una disciplina que indaga la representación
logo Marc Augé se entiende como el espacio del individuo como construcción social, pero
en el cual sólo se transita según la conectivi- también “toda representación del individuo es
dad de la inmediatez, espacio que no requiere necesariamente una representación del víncu-
de un sujeto, sino tal vez, y mejor aún, de un lo social que le es consustancial” (Augé, 1992.
sujeto enmascarado, que oculta su identidad, P. 26), es decir, el vínculo social tendrá una
su nombre, su posición subjetiva a través de representación en cada individuo, lo que trae
seudónimos, de imaginerías que le permiten como consecuencia que no hay una mirada
olvidar momentáneamente la inseguridad de propiamente individualista, sino que siempre
su frágil posición subjetiva en la cultura. Estas los conceptos etnológicos y antropológicos
imágenes excesivas, en cuanto en el espacio estarán en relación al otro, por ejemplo “ma-
virtual no tiene límites ni bordes, lo desbordan yor, menor, segundo, patrón, cliente, cautivo…”
en idealizaciones de sí mismo y en la idealiza- (Augé, 1992. P. 26), y además se podría decir
ción de los otros, en el espacio del otro lado que, según sea el vínculo social, en el senti-
del espacio virtual, lo arrancan de su propia
62
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
do de comprender el espacio y el tiempo, la tes, los sixties, los seventies, muy pronto los
manera de simbolización de estos conceptos, eighties, se vuelven historia tan pronto como
habrá una forma determinada de relacionarse hicieron su aparición. La historia nos pisa los
con las cosas del mundo y con los otros. talones. Nos sigue como nuestra sombra, como
la muerte.” (Augé, 1992. P. 33), es tal la supera-
“La etnología se ocupa de lo que se podría bundancia de acontecimientos, que la percep-
llamar la alteridad esencial o última, en los ción del tiempo se siente que avanza más rápi-
sistemas que estudia la etnología, sitúan la do, posibilitado por la tecnología “(Los Beatles,
necesidad en el corazón mismo de la indivi- el 68, la guerra de Argelia, Vietnam, el 81, la
dualidad, e impiden por eso mismo disociar la caída del muro de Berlín, la democratización
cuestión de la identidad colectiva de la identi- de los países del Este, la guerra del Golfo, el
dad individual.” (Augé, 1992. P. 26) desmembramiento de la URSS)” (Augé, 1992. P.
33), esta superabundancia de acontecimientos
En el mundo contemporáneo, aunque la rápidamente se transforman en pasado, es tal
filosofía del individualismo impere en la so- la frecuencia de acontecimientos que por su
ciedad occidental, no se puede mirar solo al aceleración, uno tras otro, pueden perder su
individuo, ya que él es individual con respecto significado, y este es el problema que, según
a otros individuos, entonces hay una relación Marc Augé, se transforma en un problema an-
interdependiente entre individuo y colectivi- tropológico.
dad. Por este motivo, el planteamiento del an-
tropólogo y etnólogo Marc Augé, será “una re- “Esta necesidad de dar un sentido al pre-
flexión renovada y metódica sobre la categoría sente, si no al pasado, es el rescate de la supe-
de la alteridad.” (Augé, 1992. P. 30), ya que se rabundancia de acontecimientos que corres-
menciona que en el mundo contemporáneo ha ponde a una situación que podríamos llamar
sufrido cambios importantes que se han mani- “sobremodernidad” para dar cuenta de su
festado de manera acelerada en la percepción modalidad esencial: el exceso.” (Augé, 1992. P.
del tiempo, del espacio y de la figura del ego, 36), claramente, la época del exceso es lo que
lo que ha significado un cambio de posición la caracteriza, en tanto que ocurren uno tras
en las relaciones del lazo social. otro, pierden su sentido, sin tiempo para la re-
flexión, el análisis crítico para comprenderlos,
La primera transformación es la percepción se dificulta darle sentido a estos hechos recién
del tiempo, “al uso que hacemos de él, a la ma- pasados, por ende, aparece una crisis de senti-
nera en que disponemos de él.” (Augé, 1992. P. do, falta de entendimientos de los hechos.
31). Son interesantes las palabras uso y la ma-
nera que disponemos del tiempo, ya que ahí La segunda transformación del mundo con-
radica la transformación, el individuo que cosi- temporáneo, como sobremodernidad, es el
fica el tiempo y lo pone a disposición suya, usa espacio, el exceso de espacio tiene relación
el tiempo, literalmente se lo mete al bolsillo, paradójicamente, por un lado, con respecto al
siendo el tiempo un eje de posición de estar achicamiento del planeta, desde los primeros
en el mundo, lo manipularía para controlar y pasos espaciales enfoca a la Tierra como un
realizar sus objetivos. punto pequeño dentro del universo, y por otro
lado, el mundo se abre, las distancias son al-
El autor menciona que “hoy los años recien- canzables por los medios modernos de trans-
63
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
portes, se puede llegar a cualquier punto del contemporáneo, qué consecuencias conlleva
planeta. Además, los espacios cambian por para el sujeto del inconsciente, es decir, para la
las telecomunicaciones, el relato de un he- posición psíquica del sujeto pueda habérselas
cho como la guerra del Gofo, fue televisada, con el mundo?
se impone un nuevo espacio y tiempo a la vez,
en el mundo en que se están desarrollando Ya se ha dicho que es el exceso de tiempo y
los acontecimientos en un lugar determina- espacio lo que implicaría un cambio en la mi-
do. No es tan solo la percepción del espacio rada del mundo, cuya consecuencia dificultaría
que se transforma, sino el uso de él y la po- las posibilidades de significarlas, dificultades
sición subjetiva en la que habita el sujeto el importantes en la simbolización. ¿Podría de-
espacio. Entonces surge la pregunta por el cirse que la carencia de simbolización impedi-
malestar en la cultura, como Freud indica que ría, de alguna forma, diferenciarse, tomar una
la energía libidinal va a aumentar o disminuir posición y fortalecer el lazo social? Charles
en cuanto se utilice para reprimir la pulsión Melman responde a esta interrogante con su
en beneficio del lazo social; también surge el concepto de “hombre sin gravedad”, sujeto que
cuestionamiento sobre qué lugar ocupa el su- anda liviano en el planeta, sin raíces en cuanto
jeto del inconsciente en este nuevo escenario a la pertenencia de un lugar en el mundo y con
contemporáneo, como Lacan plantea sobre el serias dificultades de leer su propia historia.
lugar del objeto a en la constitución del sujeto.
Frente a estos problemas y preguntas que se Marc Augé define, a propósito del exceso en
observan, podría decirse que la problemática la mirada del espacio, los “no lugares” como
en cuestión es un tema que debe ser abordado “las instalaciones necesarias para la circula-
desde el psicoanálisis. ción acelerada de personas y bienes (vías rápi-
das, empalmes de rutas, aeropuertos) como los
Cuando se habla de la información entre- medios de transportes mismos o los grandes
gada por TV o los espacios virtuales, a la vez centros comerciales, o también los campos
se traduce inmediatez que acerca los aconteci- de tránsito prolongado donde se estacionan
mientos de lugares lejanos, y no solo a través los refugiados. (Augé, 1992. P. 41), la palabra
de palabras sino de imágenes, “la imagen (que principal de este párrafo, “circulación acele-
no es más que una entre millares de otras po- rada”, circulación refiere a espacio, acelerada
sibles) ejerce una influencia y posee un poder a tiempo, los no lugares donde no existe la
que excede en mucho a la información objeti- pertenencia. En el mundo actual, gracias a la
va de que es portadora” (Augé, 1992. P. 38). Es- tecnología, aumentan los espacios de tránsito,
tas imágenes van construyendo la idea sobre lugares que no están pensados para crear vín-
el mundo del sujeto, imágenes superpuestas, culos ni detención, ya que son espacios meca-
ambiguas que confunden la información obje- nizados, que aparecen y desaparecen. Los no
tiva, la publicidad y la ficción. Esta superabun- lugares se han introducido en la vida moderna,
dancia espacial se sostiene en un engaño, sin impactando en la percepción de la escala y los
identificar quien engaña, no está el autor del parámetros del espacio y del tiempo. En con-
espejismo y sustituye el relato simbólico tra- traposición al no lugar, Augé refiere el lugar
dicional. ¿Si acaso las imágenes de TV trans- antropológico que tiene relación al “lugar del
forman la percepción del espacio en el mundo sentido inscrito y simbolizado.” (Augé, 1992. P.
86), es decir, tiene relación con la palabra y el
64
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
discurso que se construye en el cuerpo social. colectividad. Es la cultura que también genera
los espacios necesarios para entablar un diá-
La tercera transformación es la figura del logo permanente entre los acontecimientos y
ego, “en las sociedades occidentales, por lo sus relaciones con los individuos de una cultu-
menos, el individuo se cree un mundo. Cree ra. Al parecer, el cambio de pensamiento de la
interpretar para y por sí mismo las informa- época por el exceso de tiempo y de espacio, re-
ciones que se le entregan.” (Augé, 1992. P: 43) percutiría en la posición del sujeto, y producto
Es decir, trata aquí de la individualización de del nacimiento de los No Lugares que cada vez
las referencias, ya que “los puntos de identi- se hacen más comunes en la vida cotidiana,
dad colectiva han sido tan fluctuantes.” (Augé, esta posición se estaría desestabilizando.
1992. P. 43) Charles Melman ha sido bastante
categórico en este sentido, ha dicho que la caí- El sujeto en el psicoanálisis
da del padre ha transformado al sujeto y este
sujeto se pierde en un mundo sin referentes, Freud, a través de la escucha de los sueños
sin macrorrelatos que sostengan un signifi- y los síntomas histéricos, da cuenta del incons-
cado del mundo, lo que implica que el sujeto ciente, y toda su obra es la explicación cien-
debe constantemente inventarse un sentido, tífica del mecanismo que implica la pulsión,
sobreabundancia de gasto de energía libidinal la libido, la represión, la negación, entre otros,
para construirse, creerse y darle sentido a su de la psique. Freud dirá que la economía psí-
existencia. Además dice Marc Auge (1992) al quica es fundamental en su organización, en
referirse al No Lugar: cuanto se ocupa para satisfacer lo pulsional
y cuánto para reprimir y construir así el lazo
“Un espacio que no puede definirse ni social. A través de la escucha de la palabra del
como espacio de identidad ni como re- paciente, Freud investiga la teoría del psicoa-
lacional ni como histórico (…). La sobre nálisis. Melman dirá “Se expresa la verdad del
modernidad es productora de no lugares, inconsciente {…} entre líneas, sin voz, en forma
es decir, de espacios que no son lugares de mensajes codificados, con el soporte literal
antropológicos y que, contrariamente a que sabemos que se presta al desciframiento,
la modernidad baudeleriana, no integra pues ¡no hay manera de que el inconsciente
los lugares antiguos.” (P. 83) se produzca!” (Melman, Ch, 2009. P. 218.) En-
tonces, según esta cita de Melman, discípulo
Estas ideas de Augé sobre el No lugar son de Lacan, existiría un sujeto del inconsciente
muy interesantes para poder enlazarlas con las que utiliza la lógica del lenguaje como cadena
ideas psicoanalíticas, en cuanto al concepto de significantes que se aprecia si se decodifi-
de posición del sujeto. Concepto que veremos ca y se interpreta. La cadena de significantes
tiene relación con el anudamiento del nudo tiene relación con el automatismo de la ener-
borromeo que implica la posibilidad de hacer gía psíquica, la tendencia a la repetición. Los
corte en lo real a través de lo imaginario, para significantes no son sólo palabras, sino olores,
luego darle un sentido gracias al registro de lo formas, letras que se inscriben en la psique en
simbólico. La posición del sujeto se refiere al cada sujeto de acuerdo a su historia personal,
lugar que ocupa en el nivel de lo simbólico, es que opera durante toda su vida, organizando
decir, en la medida que desarrolla su capacidad estructuralmente la psique del sujeto. En la
reflexiva, no sólo como individuo, sino como clínica, se escucha la verdad del sujeto del in-
65
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
66
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
El sujeto del inconsciente se escucha no por bio, en la Otra escena, la evidencia no aparece,
las palabras con su significado, sino que apare- sino que surge la verdad, donde no existe la
ce a modo de lenguaje de ideogramas, y según dimensión de lo imaginario porque no está or-
Lacan “>el psicoanalista forma parte del con- ganizada por un yo, lo que lleva a una incohe-
cepto inconsciente>. Él es el organizador de la rencia de las representaciones. La cadena que
voz que por medio de su operación va a bus- lo constituye es continua y sin límites, cadena
car hacerse reconocer y permitir a un sujeto, si de significantes cuyo elemento conformador
así lo desea, identificar lo que habría allí de su es la letra. Por eso la Otra escena está en lo
propio deseo.” (Melman, 2009. P. 59), lo que im- real y no está instalado lo simbólico. La letra
plicaría que el psicoanalista debe en silencio que siempre tiene una carga sexual de esta
escuchar el lenguaje del sujeto inconsciente. Otra escena, debe ser censurada, pero siempre
“Lacan: >La interpretación es un discurso sin irrumpe en el mundo de las representaciones.
palabras.>” (Melman, 2009. P. 99); “Lacan decía En la Otra escena hay pluralidad de sujetos,
que el psicoanalista no es aquel que escucha, y como dice Melman (2009, p.117) esta Otra
sino el que es introducido a una lectura.” (Mel- escena sólo ocupa en la vida psíquica un lugar,
man, 2009. P. 99); estas dos citas indican que la ya que el campo de las representaciones, na-
lógica del lenguaje del sujeto del inconsciente die quiere escuchar un malestar constante del
tiene elementos que hay que interpretar y leer sujeto del inconsciente, que indica que el de-
no desde el sentido de las significaciones, sino seo no es realizable, y que hay una insatisfac-
desde la literalidad, ya que esta literalidad or- ción constante, que necesariamente altera el
ganiza el psiquismo. orden social. “De ahí el hecho de que haya un
subjectum, una voz que se expresa en la Otra
En los tres registros que se anuda, Lacan los escena para decir que hay algo fundamental
denomina nudo borromeo, lo real, lo imagina- que no anda, es decir, algo de la demanda y del
rio y lo simbólico. La aparición del fantasma, deseo que no logra satisfacerse y ¡esto es lo
sobre todo en los sueños, es fundamental. A ni- que no le gusta a nadie! ni a la familia ni a los
vel simbólico e imaginario, cubriría de alguna círculos más amplios.” (Melman, 2009. P. 119).
manera el registro de lo real, con imágenes de
sus significantes primarios. El fantasma estaría Asimismo, el sujeto del inconsciente que
ubicado en la Otra escena, donde se encuentra irrumpe cuando menos se lo espera, en un
el inconsciente. El sujeto común se encuen- chiste, en un lapsus, en un acto fallido, en un
tra entre dos escenas, una configurada por el sueño o síntoma, está ligado siempre al gran
mundo de las representaciones y la otra orga- Otro. Ahora bien, dice Melman “esta fórmula de
nizada por la imagen primordial fantasmática. Freud: El inconsciente tiene lugar en Otra es-
La escena del mundo de las representaciones cena>. Destaquemos esta dimensión Otra, para
se sustenta en la Otra escena. decir también que es a partir de esta afirma-
ción de Freud que Lacan pudo aislar para no-
Lo que mueve el campo de las representa- sotros no sólo la Otra escena, sino el lugar del
ciones es su sometimiento a la mirada, mirada Otro.” (Melman, 2009. P. 212). Este lugar Otro,
que pertenece al campo del gran Otro. Ade- esta alteridad, qué es. En el campo de las re-
más se forcluye la causa del deseo. En las ac- presentaciones es identificarse con la especie,
tividades sociales, lo sexual se reprime para a través del estadio del espejo, el niño en la
sostener el intercambio con el otro. En cam-
67
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
mirada de la madre, se incluye en la misma vive entre estos dos mundo, entre estos
especie, y a la vez imagina su cuerpo entero, a dos espacios: el de las representacio-
semejanza de una imagen ideal, del gran Otro. nes y el lugar del Otro. Y es por eso que
Imagen de sí sin falla y de una satisfacción fe- Lacan dirá que el sujeto siempre cojea,
liz. pues camina con dos pies que marchan
disparejos ya que no están regidos por la
“El ideal de este mundo de las repre- misma regla.” (Melman, 2009. P. 131).
sentaciones – donde estamos, con esta
exigencia de completud de la imagen Los conceptos de la escena de las repre-
de sí y de satisfacción cabal y manifies- sentaciones y de la Otra escena remiten a la
ta-, este ideal normal, casi lo podríamos posición de un sujeto en un lugar. El término
calificar de >pequeño burgués>. Una de- espacio es significativo para entender estos
finición del pequeño burgués: es precisa- conceptos. Un sujeto del inconsciente que se
mente el que se protege de los avatares sitúa al modo de una banda de Moebius, don-
de la existencia y del deseo y da testimo- de no hay lugar externo e interno, ni superfi-
nio de su participación feliz y confinada cial ni profundo, puesto que el sujeto transita
al mundo de las representaciones.” (Mel- en estos bordes que siempre se conectan. A
man, 2009. P. 125) partir de estas consideraciones, surgen las si-
guientes preguntas con respecto al tema que
Sin embargo, el gran Otro es diferencia, no se indaga, ¿cómo se pueden relacionar estos
hay elementos idénticos a otros, no se articula conceptos de la escena de las representacio-
el registro de lo imaginario como para buscar nes y el campo del Otro con los conceptos de
alguna semejanza. “El campo del otro es el Marc Augé, No lugares y Lugar antropológico y
reino de la pura diferencia.” (Melman, 2009. P. sus consecuencias a nivel psíquico?. En el mar-
127). co de la época contemporánea, ¿cómo se ma-
nifestaría el malestar en la cultura en el sujeto
Entonces, ¿cómo se relacionan espacial- del inconsciente?
mente entre el mundo de las representacio-
nes y el lugar Otro? Lacan responderá con la El registro de lo imaginario que sustenta el
Banda de Moebius. registro simbólico, también en esta época ha
sufrido estímulos importantes. Hay un predo-
El retorno de lo reprimido vuelve constan- minio del registro imaginario a nivel cultural,
temente al campo de las representaciones, el y éste, por sus características, se impone. Las
dobladillo de la banda de Moebius permitiría imágenes de los medios de comunicación ma-
que las dos escenas transiten sus mensajes, siva, construyen un mundo, sustentan la ima-
por un lado el lugar Otro molestando con su gen de la época, sin embargo, a la hora de esta-
insatisfacción permanente, y el campo de las blecer el registro simbólico, a pesar del exceso
representaciones, olvidando la Otra escena, en la imagen del mundo, no se constituye en
porque le complica la falla, ya que quiere re- sentido del mundo. Y es ahí que el sujeto pier-
presentar completud, y el gran Otro le indica de su posición, al no darle un entendimiento
definitivamente su falta. a las imágenes que transitan ilimitadamente.
68
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
responder a la demanda del sujeto de verse aminorar este displacer, predomina el princi-
completo, sin falta, pero es una respuesta que pio de realidad que no satisface las pulsiones,
no permanece en el tiempo, y el sujeto sufre sin embargo lo protege del sufrimiento que
al ver caer esta imagen de completitud. Por le provoca las pulsiones no inhibidas, “pero a
otro lado, esta imagen imponente carecería de cambio de ello, es innegable que sobreviene
posibilidades de simbolización, ya que los te- una reducción de las posibilidades de goce.”(-
mas existenciales del sujeto, la vida, la muer- Freud, 1929. P.79)
te, la enfermedad, la soledad, el sufrimiento,
son desdeñados por la cultura de la imagen, También, dirá Freud, que otra manera de
porque para ello es necesario reflexión, com- evitar el sufrimiento será desplazando las
prensión y análisis, como dice Augé, son tantos energías libidinales a través de la sublimación
los acontecimientos y el tiempo acelerado, que de las pulsiones, “selo consigue sobre todo
no hay espacio para dicha reflexión, hay serias cuando uno se las arregla para elevar suficien-
dificultades para la simbolización, la imagen temente la ganancia de placer que proviene
pasa tan fugazmente por la vista del sujeto de las fuentes de un trabajo psíquico e intelec-
que no hay tiempo para detenerse en alguna, tual.” (Freud, 1929. P.79)
cuya consecuencia es la inestabilidad en la
posición subjetiva, generando sufrimiento en Pero el sufrimiento que surge por la cultura,
el sujeto. con sus leyes creadas por los propios sujetos,
implica un gasto mayor de energía libidinal,
El malestar en la cultura “gran parte de la culpa por nuestra miseria la
tiene lo que se llama nuestra cultura.” (Freud,
Según Freud, satisfacer las pulsiones es 1929. P.85)
fuente de dicha, lo que equivale al principio
de placer, pero puede ser fuente de sufrimien- Cultura la define como “toda la suma de
to, “cuando el mundo exterior nos deja en la operaciones y normas que distancian nuestra
indigencia, cuando nos rehúsa la saciedad de vida de la de nuestros antepasados animales,
nuestras necesidades.” (Freud, 1929. P.78) El su- y que sirven a dos fines: la protección del ser
frimiento puede surgir desde el propio cuerpo, humano frente a la naturaleza y la regulación
apareciendo la angustia como señal de alarma de los vínculos recíprocos entre los hombres.”
de una posible disolución; también puede, el (Freud, 1929. P.88), esto significa que para rea-
sufrimiento, proceder del mundo exterior con lizar esta protección se debe crear el lazo so-
sus fuerzas destructoras; y también emerger cial con las leyes que para cumplirlas, el sujeto
de las relaciones con otros sujetos; “Al pade- debe someterse a las exigencias que impone
cer que viene de esta fuente lo sentimos tal la sociedad en pos de sus ideales culturales
vez más doloroso que a cualquier otro.” (Freud, (principio de realidad), reprimiendo sus pul-
1929. P. 77) siones. Esta represión por las exigencias de la
cultura le genera gran frustración, lo que con-
Entonces, la tensión permanente entre el lleva una gran cuota de sufrimiento, y si actua-
gobierno de las pulsiones y las instancias más ra negando estas exigencias, sobreviene culpa
elevadas de la vida anímica que “se han so- y desdicha. Entonces, el sujeto continuamente
metido al principio de realidad.”(Freud, 1929. se enfrenta a esta tensión entre el principio de
P.79), provocan el sufrimiento en el sujeto. Para placer y el principio de realidad. El sujeto está
69
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
dentro de la comunidad, y es la comunidad que social, en la cual ver a otro se torna en una
limita sus posibilidades de satisfacción, ya que relación indiferente o simbiótica, dos posicio-
la sociedad entrega la garantía de orden jurí- nes sin límites claros. Sentimiento de incomu-
dico que le permite vivir en familia, trabajar, nicabilidad extrema, nada puedo decir de mí,
crear. nada puede decir el otro de sí. El intercambio
se caracteriza por ser indefinido.
“El resultado último debe ser un derecho
al que todos —al menos todos los capaces de El sufrimiento psíquico permite al sujeto
vida comunitaria— hayan contribuido con el pensar íntimamente en grandes cuestiona-
sacrificio de sus pulsiones y en el cual nadie mientos como la vida, la muerte y la enferme-
—con la excepción ya mencionada— pueda dad. El sujeto, al simbolizar el sufrimiento, se
resultar víctima de la violencia bruta.” (Freud, estructura en su condición humana, en su dig-
1929. P.94) nidad que es la palabra que elabora un senti-
do al nombrar el dolor, la vida, la muerte y la
La tarea de la humanidad será encontrar enfermedad.
un equilibrio entre el cuantum de energía li-
bidinal que deberá reprimir para someterse al Sin embargo, la medicina y la psicología
principio de realidad, es decir, su sentimiento nombran el sufrimiento dentro de ciertos pa-
de felicidad y satisfacciones pulsionales ver- rámetros físicos o psíquicos que actúan como
sus las exigencias de la sociedad para el forta- sedantes que aplacan el dolor, sin dar la po-
lecimiento del lazo social. sibilidad al sujeto de conectarse con su sufri-
miento y enfrentarse a su ser inacabado ante
Si la pregunta de la tesis es cómo enten- la existencia. “El sufrir es tomado solo en su
der este sufrimiento para la creación de una condición de experiencia sentida, móvil de di-
posición subjetiva en la época contemporá- versos discursos sociales y psicológicos que
nea, es fundamental clarificar el malestar en vuelven al sufrir un hecho de ficción, un acon-
la cultura actual: dificultad de simbolización tecimiento de domesticación, de espectácu-
por el exceso de tiempo y espacio, un cambio lo y disciplinamiento.” (Soca, 2010. P. 11) Este
de la visión del mundo, en la aprehensión del hecho de ficción solo queda en el registro de
mundo, lo que conlleva un debilitamiento en la imaginación, queda en una elaboración par-
los lazos sociales, temor a escuchar su propia cial, donde no interviene el registro simbólico,
verdad y por ende, impedimento de transitarla es decir, el sufrimiento no es ordenado como
con otros. La energía libidinal se bloquea sin un acto de valor, de sentido y de significación.
darle una salida apropiada que constituya una
posición subjetiva. En la época contemporánea, donde no hay
tiempo para darle el espacio simbólico al su-
El sufrimiento psíquico frimiento por el exceso de acontecimientos
y un exceso en el actuar de la contingencia,
Entonces, cómo entender el sufrimiento psí- que banaliza el dolor, esto es, que no se valora
quico en esta nueva forma de ver el espacio y en su sentido simbólico, sino que queda como
el tiempo en la época globalizada. Sufrimiento una anécdota en la experiencia de sentido.
que desata confusión, contradicciones, eviden-
tes dificultades para sujetarse al entramado Ahora bien, se podría decir que el sufri-
70
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
miento surge por las tensiones generadas por “La clínica tiene una base: es lo que se
la cultura en cuanto exige del individuo di- dice en un psicoanálisis. En principio, uno
versas constricciones que se enfrentan a los se propone decir cualquier cosa, pero no
intereses de éste, el sujeto no comprende, en- desde cualquier sitio: desde lo que por
tonces, la cultura como un espacio y un tiem- esta noche llamaré diván (dire-vent)
po que lo sujeta, sino que cada vez le impone analítico. Este viento (vent) posee valor
más restricciones sin entablar un puente que propio: […] hay cosas que echan a volar.”
acceda al registro de lo simbólico, sino que se (Lacan, 1977)
trata solo del registro imaginario, que deja en
la ficción al individuo, sin poder valorar esta Claramente, la posición del psicoanalista
tensión y sin saber en qué lugar psíquico or- en su escucha del decir del sujeto en el diván,
denar y entender su dolor. Estas restricciones que al parecer es cualquier cosa, sin embar-
pueden tener relación con las formas de goce go, ese decir posee una lógica que proviene
que obliga “la sociedad” a realizar. Sociedad desde su inconsciente, como palabras que se
entiéndase por publicidad, imágenes, música, echan a volar desde la posición horizontal del
palabras que conforman un mundo de lo no diván. Posición que permitiría echar a volar los
reprimido, pero que ocultan un mandato que pensamientos desde una escucha de sus pro-
lo dictamina: el ojo de la cámara. El sufrimien- pias palabras e ideas que de algún modo no
to psíquico se torna relativo, es más bien no controla la razón totalmente, sino que fluyen
poder gozar cómo se dice que hay que gozar. desde la posición de apertura al significante.
El sufrimiento se desdibuja al desconocer el Lacan dirá al respecto:
puente para transitar hacia lo simbólico. Soler
reflexiona en torno a este tema: “Hay que clinicar. Es decir, acostarse.
La clínica está siempre ligada a la cama:
“El psicoanálisis no invita a compla- se va a ver a alguien acostado. Y no se
cerse en la palabra como sucede con la encontró nada mejor que hacer acostar-
televisión o la radio. No invita a dar tes- se a aquellos que se ofrecen al psicoa-
timonio de lo que ya sabemos. Tampoco nálisis, con la esperanza de sacar de eso
hace promesas aritméticas respecto del un beneficio, el cual no está previsto de
goce: no promete a la falta el consuelo antemano, hay que decirlo. Es induda-
de un plus. Más bien ofrece la posibili- ble que el hombre no piensa del mismo
dad de “salirse del rebaño”, como dice La- modo acostado o de pie, aunque sólo
can, porque pone al sujeto sobre la pista fuera por el hecho de que en posición
de su verdad, que él aún ignora, y de los acostada hace muchas cosas, en particu-
rasgos de singularidad real de su goce lar el amor, y el amor lo arrastra a toda
que constituyen su “diferencia absoluta.” suerte de declaraciones. En la posición
(2011. P. 101) acostada, el hombre tiene la ilusión de
decir algo que sea decir, es decir, que im-
Soler invita a pensar en la clínica psicoana- porte en lo real.” (Lacan, 1977)
lítica, y Lacan también desarrolla esta idea en
su texto de 1977 ¿Qué es la clínica psicoana- El amor, continua diciendo el autor, “lo
lista? Qué es la clínica psicoanalista sino ese arrastra a toda suerte de declaraciones”, lo
decir en el diván, arrastra como estar en el diván, declarando
71
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
las cosas más importantes, como perdiendo el la imagen más que en la simbolización.
control y dejándose hablar por los significan-
tes que buscan salir y encontrarse con otros David Le Breton, en su libro Antropología del
significantes, a través de las asociaciones que cuerpo y modernidad (1990), presenta un con-
tan libres no son, puesto que responde a la ló- cepto de cuerpo, entendido desde la Edad Me-
gica del inconsciente y que irrumpen con más dia hasta la modernidad, que se ha establecido
fuerza, saliendo como palabras al viento que desde la visión del mundo de las sociedades
se echan a volar. Estos significantes surgen en analizadas, y cómo en la modernidad, el cuer-
la condensación y el desplazamiento, constitu- po se entiende cada vez más disociado de su
yentes del psiquismo, es decir, han transitado entramado psíquico, “cada sociedad esboza, en
desde lo real, lo imaginario para ser anudado el interior de su visión del mundo, un saber
en lo simbólico. singular sobre el cuerpo; sus constituyentes,
sus usos, sus correspondencias, etcétera. Le
“El psicoanálisis, como todas las otras acti- otorga sentido y valor.” (Le Breton, 1990, P. 8)
vidades humanas, participa indiscutiblemente Es decir, según el lazo social que se constitu-
del abuso. Se actúa como si se supiera algo.” ye en cada época y cultura, se evidenciará un
(Lacan, 1977) Dichas declaraciones son verda- concepto de cuerpo singular de esa cultura, lo
des, la verdad del analizante, que el analista cual, conocer esta concepción del cuerpo indi-
escucha, como si con antelación esa verdad se ca también un modo de acercamiento a la cul-
hubiera sabido, sin embargo, es en este nuevo tura estudiada, en este caso en la modernidad,
lenguaje de los significantes que aparecen y y con ello, cómo cada cultura resuelve la ten-
se conforman como la verdad importante que sión entre la energía libidinal y la represión de
será escuchada y “que importe en lo real.” dicha energía.
72
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
jeto, sólo se preocupa de lo orgánico, realiza hombre, entonces se puede disecar y observar
una división del cuerpo con la psique. El mé- como objeto de investigación, desligándolo de
dico se interesa por la enfermedad y no por su entorno social-cultural. El cuerpo es visto
el enfermo. Entonces, nuevamente una visión como objeto, y uno de los constituyentes del
dual, separación del cuerpo sin considerar su individualismo es esta visión anatómica del
inconsciente, su historia personal, “la medici- cuerpo.
na está basada en una antropología residual,
apostó al cuerpo pensando que era posible cu- Le Breton indica que en esta época se ve
rar la enfermedad (percibida como extraña) y el cuerpo como el lugar de lo inaprehensible,
no al enfermo como tal.”(Le Breton, 1990, P. 10) que se debe controlar, por el paso del tiem-
po en el envejecimiento, la precariedad de la
Este discurso de la medicina, aceptado so- muerte. Es por este motivo que las ideas de
cialmente, dice Le Breton, proviene del Re- juventud eterna del cuerpo, separándolo de
nacimiento con Vesalio (1514 – 1564), quien su psique para obtener el control y asegurar
publicó De humani corporis fabrica (Sobre la que se lo dominará para proteger al individuo
estructura del cuerpo humano) en 1543. En de esta carencia, es característico de esta épo-
este libro de siete tomos, presenta Vesalio la ca, la necesidad de olvidar esta precariedad y
anatomía del cuerpo, basando sus estudios en pensar que el cuerpo eterno existe. El espesor
la observación directa, es el fundador de la del cuerpo se debilita como también la capa-
anatomía moderna. Trabajó con los cadáveres, cidad de simbolización.
fascinado por la arquitectura del cuerpo, pero
desconectando al sujeto del cuerpo, el cadáver El cuerpo es una construcción simbólica, es
pasó sólo a ser un puro cuerpo, sin presencia decir, en la cultura se le asigna un significa-
alguna del sujeto que fue. do social, es parte integral del sujeto, no se
le puede separar, ya que es inaprehensible. En
“Cuando Zenón, médico que seguía a las sociedades occidentales, este sentido está
Vesalio, se inclina junto a su compañe- marcado por la disciplina de la anatomía, co-
ro, también médico, sobre el cadáver del nocimiento que proviene de la biología y la
hijo de éste: En la habitación impregna- medicina. La posición del sujeto se constituye
da de vinagre en la que disecábamos a gracias a este espesor dado por la sociedad, si
este muerto que ya no era el hijo ni el carece de él, el individuo también carece de
amigo, sino sólo el hermoso ejemplar de posición en la cultura, y se vuelve inestable en
la máquina humana.” (Le Breton, 1990, P. las relaciones interpersonales y consigo mis-
10 - 11) mo, muchas veces haciendo síntomas que pro-
vocan mayor tensión entre el principio de rea-
En esta cita, se puede observar ya la distin- lidad y el principio del placer, entre la relación
ción entre cuerpo-cadáver y el hijo del médi- del mundo interior y el mundo externo, que
co. No están unidos estos conceptos simbóli- le obliga a manifestarse de cierta forma, con
camente, sino que se releva el cuerpo como ciertas condiciones, y su dificultad de cumplir
máquina humana, cuyos materiales son los estas exigencias culturales, que no tienen mu-
huesos y sus medidas, los órganos, sus cone- cho sentido para él.
xiones intravenosas, pero carece del hombre,
el cuerpo no es parte de su singularidad como
73
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
74
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
75
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
Conclusiones
Entender el sufrimiento psíquico desde el desde un lugar, desde lo subjetivo, pero qué
conflicto suscitado entre las tensiones origi- ocurre cuando estos conceptos de espacio y
nadas por los intereses que surgen del sujeto tiempo han cambiado. La antropología es una
y las constricciones impuestas por la cultura disciplina que investiga sobre esta problemá-
en el contexto de la época contemporánea, tica, que afecta directamente al sujeto en su
ha sido el eje de esta exposición. Sufrimiento malestar en la cultura, ya que indaga la re-
que se banaliza cuya consecuencia es obstruir presentación del individuo como construcción
la identidad de ser inacabado. El sufrimiento social. El vínculo social tiene una representa-
psíquico es un trabajo, es el esfuerzo de cada ción en cada individuo. Según sea el vínculo
sujeto en su cultura para adquirir una posición social, en el sentido de comprender el espacio
subjetiva que simboliza los constantes acon- y el tiempo, la manera de simbolizarlos, es que
tecimientos que le ocurren. habrá una forma determinada de relacionarse
con las cosas del mundo y con los otros.
Se ha indagado en el malestar de la cultura
de la época contemporánea que se presentan Augé y Le Breton analizan este contexto del
en la clínica de escucha psicoanalítica. El con- mundo contemporáneo. Augé a través de los
flicto del sujeto es la angustia frente a la difi- conceptos de No Lugar y Lugar Antropológi-
cultad de crear una posición subjetiva frente a co, y Le Breton, mediante la visión del cuerpo
las nuevas dimensiones que adquiere la vida en la época moderna y sus representaciones.
contemporánea, cuyos cambios han ido trans- Augé indicaría que el mundo contemporáneo
formando los lazos sociales. ha sufrido cambios importantes que se ma-
nifiestan en la percepción del tiempo acele-
Bajo los conceptos de la teoría psicoana- rado, del estrechamiento del espacio y de la
lítica, el sujeto del inconsciente está en per- figura del ego centrado en el individualismo.
manente malestar, irrumpiendo en el mundo Habría una carencia de simbolización de es-
de las representaciones, anudando lo real, lo tos conceptos, es decir, el sujeto en su estar
imaginario y lo simbólico para que el sujeto en el mundo se le hace angustiante ya que los
pueda sostenerse en una posición subjetiva en acontecimientos mundiales ocurren de forma
el mundo. Para preguntarse cómo vivencia el tan acelerada, sumado a los Medios de Comu-
sujeto su cultura, cuánta energía debe gastar nicación Masiva que los presenta como si se
para alcanzar esta posición subjetiva, se hace vivieran en el minuto, que el sujeto no alcanza
necesario que el concepto de espacio y tiempo a comprender sus significados, el sentido del
sean comprendidos por los sujetos, desde lo contexto cada vez se hace más difuso, donde
simbólico. La posición sugiere inmediatamen- lo límites se desvanecen en el espacio y en el
te el concepto de lugar, de estar posicionado tiempo, espacio que se transforma desde la fo-
76
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
77
Sufrimiento psíquico en la clínica. Una lectura desde Freud, ARTÍCULO / CASTALIA
Lacan, Auge y Le Breton / Jacqueline Escobar* Año 2016, Nº 3, 2016 / pág.: 59-78
Referencias bibliográficas
Abeles, M. (2009), TIEMPOS MODERNOS, artí- Le Breton, D (1990) Antropología del cuerpo
culo del libro “Claude Lévi-Strauss en el pen- y modernidad. Buenos Aires: Ediciones Nueva
samiento contemporáneo”, Bilbao, Alejandro; Visión.
Gras,Stéphan-Eloise; Vermeren, Patrice. Argen-
tina. Ediciones Coligüe Melman, Ch. (2005) El hombre sin gravedad.
Buenos Aires:UNR Editora
Augé, M. (1992) Los “No Lugares” Espacios del
Anonimato. España. Editorial Gedisa, S.A. Melman, Ch. (2009)Para Introducir al Psicoaná-
lisis hoy en día. Buenos Aires. Ed. Letra Viva.
Augé,M ,(2014) El antropólogo y el mundo glo-
bal. Buenos Aires: Siglo veintiuno editores. Soler, C. (2011) Incidencias Políticas del Psi-
coanálisis. Barcelona. Ediciones S&P.
Freud, S. (1925-1926). Obras completas Vol. 20.
Buenos Aires: Amorrotu editores Soca, J. (2010) ¿El cuerpo como caja de reso-
nancia del sufrimiento humano?, artículo del
Freud, S. (1929-1930). Obras completas Vol. 21. libro “Duelo, pérdida y separación: figuras del
Buenos Aires: Amorrortu editores sufrimiento humano”, Bilbao, Alejandro y Mor-
lans, Ignacio. Chile. Ediciones Universitarias de
Lacan, J. (1962-1963) Seminario 10 La angus- Valparaíso.
tia. Buenos Aires: Paidós.
78