El maquillaje es un arte que, si es practicado de la manera correcta, es capaz
transformar cualquier rostro, resaltando las mejores facciones sin hacer perder la
naturalidad.
Antes de comenzar, es importante tener siempre en cuenta tres puntos esenciales:
- Considerar la ocasión en la que se requiere el maquillaje (de noche, de día, casual,
de gala, etc.).
- El color de la ropa, así como el de la piel, los ojos y el cabello.
- Identificar el tipo de rostro.
Para ayudarte a identificar el tipo de rostro, debes guiarte por los dibujos que
encontrarás a continuación. Ten en cuenta que no es necesario que la
correspondencia sea exacta, la idea es tomar estos tipos de rostro como referencia y
elegir el que más se acerca al que se tiene.
1) Alargado
2) Triangular
3) Redondo
4) Cuadrado
Preparar la piel
También es importante tomar otros dos aspectos importantes en cuenta antes de
comenzar con el maquillaje en sí:
Cejas depiladas: Las cejas son un factor muy importante para lograr armonía en el
rostro. En la medida de lo posible, lo mejor es aplicar/se una depilación de cejas antes
de iniciar la sesión maquillaje.
Preparar la piel: Otro paso importantísimo previo al maquillaje es la preparación que
se le debe dar a la piel antes de iniciar la sesión de maquillaje. Es necesario aplicar
tres pasos básicos: limpieza, tonificación y humectación, ya que si la piel está limpia y
humectada, el maquillaje podrá aplicarse de manera mucho más uniforme.
Ampolla antitranspirante: En el ámbito del maquillaje profesional muchas veces se
usa la ampolla antitranspirante. Se trata de una ampolla que tiene la capacidad de
sellar los poros de la piel, haciendo que el maquillaje se mantenga íntegro por un
tiempo más prolongado. Se debe esparcir uniformemente por el rostro y cuello con un
algodón. Luego, esperar 10 minutos antes de empezar a aplicar el maquillaje.
Materiales – Rostro
Base: Es necesario contar con distintos tipos (líquidas, oleosas y compactas) y
distintos tonos.
Correctores: En distintos tipos (en crema, en aplicación y en lápiz) y en distintos
tonos.
Polvos: Sueltos, compactos e iluminadores.
Rubor: de varias tonalidades
Materiales ojos
Delineador: Distintos tipos (líquido, lápiz, Khol y gel)
Rizador
Rímel o máscara de pestañas
Sombras: En polvo y en crema, paletas de distintos tonos.
Materiales labios
Delineador de labios: de distintos tipos (cremosos y secos) y de distintos tonos.
Labiales: de distintos tipos, tonos y texturas (mates, cremosos, ligeros, de larga
duración, etc.).
Brillos o gloss: de distintos tonos y texturas (suaves, intensos, metálicos, etc.).
Materiales – Brochas y Pinceles
Pinceles de diferentes tamaños para aplicar la base.
Brochas pequeñas para las cejas.
Brochas de distintos tamaños y tipos para aplicar las sombras
Brochas gruesas y de mango largo para aplicar el rubor.
Pinceles delgados para aplicar el labial
La base
En primer lugar, debes saber que existen tres tipos de base: Líquida, Oleosa o en
crema y Compacta.
Para saber qué tipo de base debes aplicar, deberás tener en cuenta el tipo piel:
- Si la piel es NORMAL, deberás usar una base líquida.
- Si la piel es SECA, deberás usar una base oleosa o en crema.
- Si la piel es GRASA, deberás usar una base libre de aceite (por lo general la líquidas
y las compactas tienen un bajo porcentaje de aceite).
- En caso de que la piel sea sensible, es necesario asegurarse de que la base que se
usará sea hipoalergénica.
La base resulta sumamente importante dentro del maquillaje, ya que es el primer
producto que se aplica. La función principal que debe cumplir la base es emparejar el
tono de la piel y cubrir lo mejor posible todas las imperfecciones.
El color de la base
Ya que la función de la base es emparejar el tono de piel, debes cerciorarte de que el
color de la base que usarás es el más cercano posible al tono de tu piel o al de la piel
de la persona a la que se la aplicarás.
Si encuentras mucha dificultad en encontrar una tonalidad parecida, tienes la opción
de mezclar dos o más tonos (siempre del mismo tipo de base), hasta obtener el color
deseado.
Una buena forma de saber si el color de la base es el más adecuado es probarla
primero en la mano.
Forma de aplicación
Una vez que te hayas cerciorado de que cuentas con el color de base más adecuado,
ya puedes proceder a su aplicación.
Debes aplicar la base realizando pequeños “toques” o puntos, empezando por la
frente y terminando por el cuello. Luego, deberás proceder a expandir los puntos de
base aplicados de arriba hacia abajo, de preferencia con el dedo anular, ya que este
es el dedo más ligero.
Una vez que has terminado de expandir la base, empieza a difuminar uniformemente
por todo el rostro. Para realizar este paso deberás hacer uso de una brocha o pincel de
tamaño mediano. Una vez que has terminado de difuminar la base por todo el rostro,
puedes retirar el exceso con un tissue o una esponjita de latex.
Tip: si el rostro presenta muchas imperfecciones puedes aplicar una capa más de
base luego de haber retirado el exceso.
El corrector
Es el segundo producto que debemos aplicar en una sesión de maquillaje profesional.
Su función es disimular y mejorar la apariencia de algunas zonas específicas del
rostro, como las ojeras, las manchas oscuras y las huellas producidas por el acné.
Existen distintos tipos de presentación: En crema, En aplicador, En lápiz puede ser de
punta delgada o gruesa y En barra (presentación muy similar a la del lápiz labial).
El color del corrector: La elección del color del corrector está directamente relacionada
con la elección del color de la base, pues la regla es que el corrector SIEMPRE debe
ser un tono más claro que la base.
Forma de aplicación: La forma de aplicación del corrector dependerá en gran medida
de la presentación del corrector que se esté usando. Lo más recomendable es usar
correctores con aplicador o en barra, ya que resultan mucho más fáciles de manipular.
Debes distribuir el corrector con el aplicador o un pincel pequeño por las zonas que
deseas disimular. Para lograr que el corrector se absorba correctamente, debes
difuminarlo con la yema de los dedos y luego dar suaves toques alrededor de la zona
de interés.
Tip: si las ojeras son muy oscuras, puedes retirar el exceso con un tissue o esponjita
de látex y luego proceder a aplicar una capa más de corrector.
Los polvos
Una vez que se ha aplicado correctamente la base y el corrector, se debe proceder al
último paso para brindar uniformidad y tersura al rostro: la aplicación de los polvos.
Básicamente, existen dos tipos: Polvos sueltos o volátiles y Polvos compactos.
La elección dependerá del tipo de piel que se tenga; si la piel es NORMAL O SECA, lo
más adecuado es usar los polvos compactos, si es MIXTA O GRASA, lo ideal es usar los
polvos sueltos.
La aplicación de los polvos en un maquillaje profesional es un paso importantísimo, ya
que estos fijan el maquillaje y eliminan el brillo.
El color de los polvos: Se debe elegir un color igual o similar al de la base. También se
tiene la posibilidad de usar polvos traslúcidos, que igualmente fijan el maquillaje y
eliminar el brillo, pero no aportan ningún color.
Forma de aplicación: Para aplicar los polvos, debes dejar pasar entre tres y cuatro
para que la base y el corrector se terminen de fijar. Luego, debes aplicarlos sobre el
rostro con movimientos suaves y uniformes. Debes aplicar una capa relativamente
gruesa y difuminar los polvos hasta que no quede rastro de ellos en el rostro.
Tip: para guiarte correctamente en la aplicación puede dibujar un Tres (3) a ambos
lados de la cara con la esponja o brocha.
Las cejas
Las cejas son un elemento muy importante para resaltar la mirada, no basta con que
estén depiladas, también es necesario arreglarlas y resaltarlas mediante el maquillaje.
Por eso, comenzaremos por ellas el trabajo de embellecimiento de los ojos.
Lo primero que tienes que saber es reconocer los tres puntos claves de la ceja: dónde
debería comenzar, dónde debería arquearse y dónde debería
terminar.
Para calcular esto sostén la brocha o el delineador que usarás de
forma vertical, apóyalo sobre un lado de la nariz y apuntalo hacia
el lado interno del ojo, luego apuntalo hacia la mitad del ojo y
luego hacia el lado izquierdo del ojo.
Una vez que has identificado correctamente los puntos clave,
procede a intensificar y modificar las cejas repasando una
pequeña brocha en la misma dirección del nacimiento del vello.
Puedes untar la brocha con sombras para emparejar el color. Asegúrate de utilizar un
color que sea similar al color original del cabello o ligeramente más claro.
Tip: puedes utilizar un cepillo pequeño para peinar y acomodar las cejas antes de
iniciar su maquillaje.
Las sombras
Los ojos se consideran como la parte más importante del rostro, lo que más llama
atención. Precisamente, son las sombras las que tienen la función de realzar y
embellecer los ojos, por ello saber cómo aplicarlas será determinante para lograr el
efecto deseado con el maquillaje.
El color de las sombras: El color de las sombras deberá elegirse siempre de acuerdo la
ocasión, buscando generar combinación y armonía con los colores de la vestimenta.
Pueden usarse combinaciones de dos hasta cuatro colores. Generalmente, se debe
elegir un color cercano al tono de la piel y luego, de un dúo de sombras de la misma
gama, un color intermedio y otro oscuro.
Forma de aplicación: Primero, con una brocha redonda, aplicas la sombra color piel, o
un tono claro, en toda la superficie del párpado superior (hasta el hueso de la ceja).
Luego, delinear todo el contorno del párpado móvil con el color más oscuro.
Para lograr el efecto que apreciarás en la modelo debes aplicar la sombra de tal
manera que la zona exterior quede más gruesa y la zona interior mucho más delgada.
En este punto debes detenerte a mirar cómo ha quedado difuminado el color. Luego
de observar, procede a corregir las imperfecciones o rellenar las zonas que faltan.
Deberás aprovechar esta segunda “pasada” para remarcar aún más el color oscuro en
la zona exterior.
Una vez que has terminado con el contorno del párpado móvil, deberás ocuparte del
centro, es decir, de la parte que dejaste sin sombra. Para lograr un contraste
adecuado, deberás utilizar un tono medio o claro. Finalmente, vuelve a aplicar la
sombra clara en el hueso o arco de la ceja, para lograr un efecto iluminador.
Por supuesto, de acuerdo a la ocasión, se pueden hacer más combinaciones de
colores, pero lo ideal siempre es aplicar los tonos más oscuros en el contorno del
párpado móvil y los más claros o coloridos en el centro del párpado y en el arco de la
ceja.
Por ejemplo, si se deciden usar tres tonos de sombra la forma ideal de aplicarlos sería:
- Un color beige en el hueso debajo de la ceja.
- Un color dorado oscuro en el contorno del párpado móvil.
- Un color metálico en el centro del párpado.
Tip: también puedes usar un pincel para difuminar mejor los colores.
Delineador de ojos
El delineador de ojos ayuda enormemente a resaltar la mirada y a disimular algunos
las imperfecciones de los ojos. De acuerdo a como se aplique, puede suavizar o
endurecer la mirada.
Tipos de delineador de ojos
Existen distintos tipos de delineador, pero los que más se usan en el maquillaje
profesional son: En lápiz y Líquido.
Elegir qué tipo de delineador usar depende del efecto que se quiera lograr. El
delineador en lápiz brinda una mirada suave y firme, mientras que el delineador
líquido puede ayudarnos a lograr una mirada mucho más intensa.
Forma de aplicación
Para aplicar correctamente el delineador de ojos, primero tienes que dibujar la línea
del párpado superior, exactamente encima de las pestañas, comenzando desde la
parte del ojo que se encuentra más cercana a la nariz hacia afuera. Puedes utilizar la
mano que tienes libre para estirar el párpado, de este modo la aplicación será más
fácil. Luego, puedes proceder a dibujar la línea del párpado inferior.
ATENCIÓN: no siempre es necesario delinear el párpado inferior. Generalmente, se
aplica este paso cuando se quiere lograr un efecto reductor, es decir, cuando se
quiere que los ojos se vean más pequeños.
Debes aplicar el delineador en el párpado inferior en el sentido contrario, comenzando
por la zona exterior y terminando por la interior. Los ojos deben estar entreabiertos,
mirando hacia arriba.
Tip: si usas delineador en lápiz, no hagas toda la aplicación de una sola vez, hazla en
trazos cortos. Si quieres puedes difuminar y/o extender el trazo con la ayuda de un
hisopo o una esponjita de látex.
Máscara de pestañas o rímel
La máscara de pestañas es un producto básico para darle el “toque” final al proceso
de maquillaje de ojos. Es muy fácil de utilizar, y sus resultados pueden ser
asombrosos.
Tipos de máscara de pestañas
Existen distintos tipos de máscara de pestañas: para alargar las pestañas, para
rizarlas, para darles mayor volumen, a prueba de agua, solubles, etc. Para saber qué
tipo debes escoger, hay que tener en consideración el tipo de pestañas:
- Pestañas delgadas: máscara de pestañas para dar volumen.
- Pestañas cortas: máscara de pestañas para alargar.
- Pestañas largas: máscara de pestañas para rizar.
Existen también distintos tonos de máscara de pestañas (negro, marrón, azul,
transparente, etc.); sin embargo, dentro del ámbito del maquillaje profesional la regla
general es que el color la máscara de pestañas siempre debe ser del mismo color que
el delineador de ojos.
Otro aspecto a considerar es la elección de una máscara de pestañas soluble o a
prueba de agua. Sin duda, lo más adecuado en una sesión de maquillaje profesional
es usar una máscara de pestañas a prueba de agua. Si deseas, puedes utilizar un
rizador para curvar las pestañas antes de aplicar la máscara de pestañas.
Forma de aplicación
Una vez que has elegido el tipo de máscara de pestañas más adecuado, puedes
proceder a realizar la aplicación. La mejor forma de hacerlo es de la raíz a punta, del
extremo del ojo hacia el nacimiento de las pestañas.
Después de esta aplicación debes esperar entre dos y tres minutos para que la
máscara de pestañas se seque correctamente. Si lo consideras necesario, puedes
realizar más aplicaciones hasta conseguir el efecto exacto que estás buscando. Si
manchaste alguna zona del rostro, puedes limpiarla utilizando un algodón ligeramente
humedecido con loción tónica.
Tip: si deseas resaltar las pestañas inferiores, hazlo de forma muy suave, utilizando
tan solo la punta del cepillo en sentido diagonal, con la cantidad de producto que
haya quedado en este luego de la aplicación a las pestañas superiores.
El rubor – Diferentes maneras de aplicarlo
El rubor es uno de los últimos pasos claves que hay que aplicar en el rostro para
lograr una exitosa sesión de maquillaje profesional. Saber aplicarlo adecuadamente es
muy importante, ya que su función principal es brindar color y ayudar a definir la
estructura del rostro. Para saber en qué zonas es más conveniente aplicar el rubor, es
necesario en primer lugar identificar la forma del rostro (o la que más se acerque).
Redondo: Siguiendo el hueso del pómulo en sentido diagonal y luego en la base de la
barbilla.
Cuadrado: Rozando el hueso del pómulo, en sentido horizontal y luego en las zonas
laterales del mentón.
Alargado: Sobre los pómulos en forma diagonal y en la base de la barbilla.
Triangular: Sobre los pómulos en forma diagonal, en la base de la barbilla, en los lados
laterales del mentón y a la altura de la sien.
Las brochas ideales para aplicar el rubor son las de grosor medio. Deben tener el
mango largo, para poder tener movimientos más amplios.
Tip: puedes poner la palma de la mano como si fuera la paleta de un pintor para
quitar del pincel el exceso de polvo, evitando así que se formen capas que podrían
recargar el maquillaje.
Maquillaje de labios
Maquillar los labios es un proceso esencial dentro de una sesión de maquillaje
profesional, ya que al ser los labios una parte móvil del rostro, al igual que los ojos,
captan mucho la atención. De nada sirve un rostro impecablemente maquillado si los
labios están mal delineados o descoloridos.
Para hacer un correcto maquillaje de labios necesitamos dos productos básicos:
Delineador de labios y labial.
Tipos de delineador de labios
Generalmente, los delineadores de labios se presentan en forma de lápiz. El grosor del
lápiz puede variar, pero lo más común es que sea delgado. También es posible hallar
lápices gruesos; sin embargo, estos sirven más que nada para rellenar, y no brindan
la precisión necesaria que ofrecen los lápices delgados.
Otro aspecto importante que debes decidir es si quieres un delineador de labios
automático o manual. La ventaja del automático es que solo necesitas girarlo para
que se renueve la punta, mientras que al manual vas a tener que tajarlo cada vez que
la punta se desgaste. Por último, tendrás que considerar también las distintas
fórmulas que presentan los delineadores labiales.
Si buscas una definición suave, deberás elegir una fórmula cremosa, de fácil
deslizamiento; si, por el contrario, requieres una definición más precisa, deberás
elegir una fórmula más consistente, que te permita lograr un efecto más definido.
El color: Existe una gran variedad de colores de delineadores labiales. Para saber
cómo elegir el más adecuado tienes que considerar tanto el tono original de los labios
como el del lápiz labial que usarás. Mientras menos se note el delineador, mejor, por
ello siempre debes inclinarte por los tonos claros o neutrales, considerando siempre el
color de la piel y del maquillaje.
Forma de aplicación
Para aplicar correctamente el delineador de labios debes tener en cuenta la forma de
los labios y el efecto que quieres lograr.
Si lo que quieres es hacer los labios más delgados, conviene que cubras los bordes
(un milímetro hacia adentro) con base o polvos compactos y luego pases el
delineador. Si, por el contrario, quieres engrosar los labios, usa un delineador de color
natural y empieza a delinear un milímetro hacia arriba de cada borde.
En caso de que quieras mantener el grosor original de los labios, solo debes pasar el
delineador considerando los bordes originales. En cualquier caso, siempre debes
seguir el contorno de los labios.
Tipos de labial
Existen distintos tipos y presentaciones de labial, los cuales es necesario conocer para
poder hacer una elección correcta.
- Los labiales en bálsamo son para un público femenino juvenil, básicamente aportan
hidratación.
- Los labiales en marcador presentan una textura seca, y son ideales para remarcar
el color natural de los labios.
- Los labiales en brillo aportan humectación y una agradable sensación de suavidad.
- Los labiales en gel son muy parecidos a los labiales en brillo, solo que además del
brillo aportan interesantes coloraciones.
- Los labiales en lápiz son los de uso más extendido. Resultan muy convenientes, ya
que presentan una consistencia cremosa, brindan hidratación, suelen ser de larga
duración, son fáciles de aplicar y fáciles de llevar para realizar cualquier retoque
necesario. Por otro lado, es la presentación que más variedad de colores presenta.
Colores y texturas
Sin duda, también es importante tener en cuenta la correcta elección de la textura y
el color del labial.
- Una textura cremosa no aporta brillo ni mucha humectación, pero es ideal cuando
se quiere lograr que los labios se vean más voluminosos.
- Los labiales de tono mate tampoco aportan brillo, pero tienen una excelente
capacidad de fijación.
- Los tonos perlados aportan un brillo moderado y resaltan los labios; son ideales
para usar en ocasiones de fiesta.
- Los tonos brillantes, además de aportar brillo claro está, destacan los labios de
manera muy efectiva, brindando suavidad y un toque de frescura. Son ideales para
los labios delgados.
Si la ocasión lo requiere, cualquier que sea el tono o la textura que se elija, pueden
usarse labiales de larga duración.
Forma de aplicación
Lo más recomendable a la hora de aplicar el labial es usar un pincel o aplicador.
Debes realizar la aplicación desde el centro hacia afuera, primero el labio inferior y
luego el superior.
No es necesario que repases el aplicador una y otra vez, lo ideal es aplicarlo en capas
delgadas, ya que esto posibilita una aplicación mucho más precisa.
Tip: también puedes combinar y sobreponer distintos tonos de labial para llegar al
color ideal.
Polvos iluminadores
Los polvos iluminadores son, como su nombre lo indica, los encargados de brindarle la
iluminación perfecta al rostro, de resaltar las partes más favorecedoras, en suma, de
brindar ese “toque” de luz que todo rostro debe tener después de una sesión de
maquillaje profesional.
Tipos de polvo iluminador
Los polvos iluminadores pueden hallarse en dos presentaciones: Compactos y Sueltos
También pueden hallarse en distintos tonos, los más comunes son los plateados,
dorados y nacarados. El color deberá elegirse de acuerdo a los colores que se han
usado en el maquillaje. Los polvos iluminadores plateados suelen ser bastante
utilizados en el maquillaje profesional, ya que es el tono más neutro y favorecedor.
Forma de aplicación
La forma de aplicación de los polvos iluminadores dependerá de la presentación que
se esté utilizando. Sin son sueltos, deberán aplicarse con una brocha gruesa; si son
compactos, deberán aplicarse con la esponja que traen.
Deberás aplicar los polvos iluminadores en los pómulos, encima de los pómulos, a la
altura de la sien, en la frente y en la barbilla (esto puede variar, teniendo siempre en
cuenta las zonas más y menos favorecedoras del rostro que se está maquillando).
Tip: puedes utilizar hasta dos tonos distintos de polvo iluminador, siempre y cuando
ambos sean tonos neutros.
Sellar el maquillaje
Este es el último paso que tenemos que dar para lograr un acabado perfecto: sellar el
maquillaje. Para hacer esto, tendremos como principales aliados a los polvos
traslúcidos.
Podemos usar cualquier de las dos presentaciones (sueltos o compactos), lo
importante es tener en cuenta el tipo de cutis y aplicarlos de la manera correcta.
Si el cutis es NORMAL O SECO, lo ideal es aplicar polvos compactos; si es MIXTO O
GRASO lo más recomendable es usar los polvos sueltos.
Debemos tomar en cuenta que las personas que usan lentes de contacto no deben
maquillarse nunca con polvos sueltos, ya que si estos llegan a ingresar a los ojos
producirán un lagrimeo que correrá el maquillaje.
Forma de aplicación
Debes utilizar la esponja o brocha para realizar suaves aplicaciones alrededor del
rostro, especialmente en las zonas que suelen ser más problemáticas: la nariz, la
frente, los pómulos y la barbilla, así como en la
sien.