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Puertas

Una puerta es un elemento arquitectónico que permite el acceso entre estancias y puede estar fabricada en diversos materiales. Su diseño incluye mecanismos de bloqueo y puede tener funciones estéticas, simbólicas y de privacidad. Históricamente, la palabra 'puerta' proviene de prácticas antiguas relacionadas con la delimitación de espacios sagrados.

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Puertas

Una puerta es un elemento arquitectónico que permite el acceso entre estancias y puede estar fabricada en diversos materiales. Su diseño incluye mecanismos de bloqueo y puede tener funciones estéticas, simbólicas y de privacidad. Históricamente, la palabra 'puerta' proviene de prácticas antiguas relacionadas con la delimitación de espacios sagrados.

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Para otros usos de este término, véase Puerta (desambiguación).

Puerta del Vino La Alhambra, Granada, España.

Puerta en Isfahán, Irán.

Puerta romana en trampantojo. Puerta en esviaje en el claustro de


la catedral de León, España.

Una puerta (del latín porta), a veces también denominada un portal cuando se trata de
una puerta principal en algún sentido (por ejemplo, puerta que comunica una construcción
con el exterior),[1] es un elemento de complemento en construcción con muy diversas
aplicaciones, usos y emplazamientos, que industrialmente se fabrica en materiales
básicos (madera, aluminio, vidrio, plástico). En el espacio arquitectónico sirve para
separar estancias, facilitando tanto su aislamiento como el acceso entre ellas. Dispone de
varios tipos de herrajes metálicos del tipo bisagra o "bibel", y puede tener cerraduras,
candados, cerrojos y resbalones complementarios, para cerrarlas o abrirlas con mayor
facilidad.[2]
La puerta puede moverse de varias maneras (en ángulos alejándose de la puerta/portal,
deslizándose en un plano paralelo al marco, plegándose en ángulos en un plano paralelo
o girando a lo largo de un eje en el centro del marco) para permitir o impedir la entrada o
salida. En la mayoría de los casos, el interior de una puerta coincide con su lado exterior.
Pero en otros casos (por ejemplo, una puerta de vehículo) los dos lados son radicalmente
diferentes.
Muchas puertas incorporan mecanismos de bloqueo o cerradura para garantizar que solo
algunas personas puedan abrirlas (como con una llave). Las puertas pueden tener
dispositivos como aldabas o timbres mediante los cuales las personas que están afuera
anuncian su presencia. (En algunos países, como Brasil, es costumbre aplaudir desde la
acera para anunciar la presencia de alguien). Además de brindar acceso dentro y fuera de
un espacio, las puertas pueden tener las funciones secundarias de garantizar la
privacidad al evitar la atención no deseada de los extraños. de separar áreas con
diferentes funciones, de permitir que la luz entre y salga de un espacio, de controlar
la ventilación o corriente de aire para que los interiores puedan ser más efectivos
calentarse o enfriarse, amortiguar el ruido y bloquear la propagación del fuego.
Las puertas pueden tener propósitos de estética, simbólicos o rituales. Recibir la llave en
una puerta puede significar un cambio de estado de extraño a interno.[3] Puertas y
portales aparecen con frecuencia en la literatura y las artes con metafórica o alegoría de
importancia como presagio de cambio.

Origen de la palabra
[editar]

En épocas del Imperio Romano, en ocasión de fundarse una vieja ciudad, se procedía a
trazar su perímetro mediante un surco provocado con un arado según un viejo
rito etrusco. El surco trazado no debía ser traspasado dado su carácter sagrado. En
España el rey Alfonso VIII decidió que para poder proteger una casa debía de haber
puertas. El sacrilegio del surco fundacional de Roma fue la causa de la vida que Rómulo
dio a su hermano Remo. Debido a que la gente debía poder entrar y salir del perímetro
trazado, resultaba necesario dejar segmentos del perímetro sin trazar, para lo cual
se portaba el cuchillo unos metros para determinar el acceso a la ciudad. Posteriormente,
al erguirse los muros perimetrales de las ciudades, el segmento en el cual se había
alzado el arado adquiría las características de lo que hoy llamamos puerta.

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