EL SIGNO LINGUISTICO
El signo lingüístico es una unidad lingüística que puede ser percibida por el ser humano mediante los sentidos y que
permite representar completamente un evento comunicativo en sus propios términos. Es una construcción social que
funciona dentro de un sistema lingüístico y que pone un "elemento" en lugar de otro. Como sistema, tiene la capacidad
de aplicarse a sí mismo y de explicar los demás sistemas de signos; pero es importante advertir que en la lingüística y en
la semiótica la teoría define al objeto, y por lo tanto el signo es consecuencia de una perspectiva teórica.
Se trata de la unidad más pequeña de toda oración, en la cual hay un significante y un significado que están vinculados
de manera inseparable a través de la significación.
Esta unión es totalmente arbitraria; es decir, no existe una relación natural entre el significado y el significante.
Llamamos signo lingüístico a cada uno de los signos orales que componen una lengua. Estos signos orales, dotados como
todo signo de significante y significado, pueden ser de naturaleza muy diversa.
CARACTERÍSTICAS DEL SIGNO LINGÜÍSTICO
Las propiedades del signo lingüístico son: la arbitrariedad, la linealidad, la mutabilidad e inmutabilidad y la doble
articulación
¿Existen signos cuyo significado esté basado en una relación motivada/ natural? Hay que reconocer que la mayoría de los
signos tienen una relación arbitraria. Sin embargo, es fácil entender la diferencia entre signos arbitrarios y signos
motivados si vemos una imagen como esta:
El humo es un signo de fuego o incendio. Es una relación motivada y por lo tanto natural; ¿pero la relación entre un árbol
y lo que cada lengua llama “árbol”? Esa relación es arbitraria, puesto que un conjunto de seres humanos – una sociedad-
ha adoptado y aceptado esta unión de significante y significado; la conexión entre ambos es convencional y
culturalmente aprendida.
El signo lingüístico es, según Saussure, una entidad psíquica de dos caras; es la unión de un concepto y de una imagen
acústica. «Estos dos elementos están íntimamente unidos y se reclaman recíprocamente». (Saussure, 1916 ed. 1971:
129). El signo lingüístico, así concebido, puede representarse del siguiente modo:
El signo lingüístico es, pues, la unión de dos caras: significado y significante.
Es importante poder distinguir las características propias del signo pero, sobre todo, del signo lingüístico, pues
es el más utilizado.
el significante es la imagen acústica (sonido) o visual (escritura, nombre de la persona, objeto o situación) que nos
estimula un recuerdo en la mente; el significado se puede definir como la imagen conceptual o la interpretación psíquica
de la realidad.
propiedades o características del signo lingüístico: Biplánico, articulado, mutable o inmutable, Arbitrario
El signo lingüístico se compone de dos facetas: el significado, es decir el concepto o idea abstracta que el hablante extrae
de la realidad, y el significante, el nombre de las cosas, la imagen acústica que va unida al concepto de cada cosa.
Partes del signo lingüístico: Significante y significado
Debemos indicar que el signo lingüístico siempre debe establecer una relación entre un concepto, objeto o idea con su
forma física, ya sea esta escrita u oral. Esto se traduce en la existencia de dos términos que deben ser unidos por nuestro
cerebro para poder decodificar el mensaje y poder llevar a cabo una comunicación efectiva. Estas partes del signo
lingüístico son: el significante y el significado.
Significante: es la imagen física del signo, es decir, el signo aparecerá escrito y tendrá una morfología propia. Esta palabra
representará la idea o objeto referente como una cadena de sonidos. Así, el significante de la manzana, sería la palabra
tal y como la vemos o la escuchamos.
Significado: se trata de la imagen que se crea en nuestro de forma automática cuando leemos o escuchamos una
palabra. Es decir, cuando oímos o leemos la palabra manzana inmediatamente nuestro cerebro establece una imagen
mental de la misma.