2) ¿Cómo los resolvió el Tribunal Constitucional?
¿Declaró la
constitucionalidad o inconstitucionalidad de alguna disposición
legal?
El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción que ejerce por mandato de
los artículos 120-1ª de la Constitución Política del Estado, 7 inc. 1), 54 y siguientes
de la Ley Nº 1836, declara:
1° LA CONSTITUCIONALIDAD del art. 132 de la Ley 2492 o Código
Tributario.
el art. 132 del cuerpo normativo señalado dispone: “Créase la Superintendencia
Tributaria como parte del Poder Ejecutivo, bajo la tuición del Ministerio de
Hacienda como órgano autárquico de derecho público, con autonomía de gestión
administrativa, técnica y financiera, con jurisdicción y competencia en todo el
territorio nacional.
La Superintendencia Tributaria tiene como objeto conocer y resolver los recursos
de alzada y jerárquico que se interpongan contra los actos definitivos de la
Administración Tributaria”.
Lo que significa que ambos recursos constituyen vías de revisión de los actos
administrativos tributarios en sede administrativa, no siendo excluyentes de la
impugnación judicial sobre esos actos, sino alternativos para el contribuyente.
DECISIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Por tanto, el texto de la norma impugnada no es incompatible con la Constitución,
por cuanto al crear la Superintendencia Tributaria para que conozca y resuelva los
recursos de alzada y jerárquico a ser interpuestos en la Administración Tributaria,
no se infringen los principios fundamentales anotados, porque la actuación de los
Superintendentes Tributarios no constituye una labor jurisdiccional propiamente
dicha, sino un procedimiento administrativo tributario; por otra parte, en la medida
en que los recursos de alzada y jerárquico constituyen vías de revisión en sede
administrativa, sin excluir la impugnación judicial, está claro que no pretende
sustituir a la autoridad judicial competente; bajo este entendimiento, y en la
seguridad de que este mecanismo no lesionó los mencionados derechos
fundamentales, los arts. 139, b), 140, 143 y 144, todos del CTb, que se refieren a
los recursos de alzada y jerárquicos a ser conocidos y resueltos por los
Superintendentes Tributarios Regionales y por el Superintendente Tributario
General, respectivamente, fueron declarados constitucionales mediante la
mencionada SC 009/2004, de 28 de enero, manteniéndolos vigentes y por tanto
dentro del Derecho Positivo.
2° LA INCONSTITUCIONALIDAD del art. 107.I y de la Disposición Final
Primera de la Ley 2492 o Código Tributario.
Inconstitucionalidad del Art. 107.I
Norma contenida en el art. 107.I CTb, que determina que la ejecución tributaria,
incluso de los fallos firmes dictados en la vía judicial, será exclusivamente
administrativa, debiendo la Administración Tributaria conocer todos sus incidentes,
no pudiendo acumularse a los procesos judiciales ni a otros procedimientos de
ejecución.
En este entendido, la impugnación exclusiva en la vía administrativa es contraria a
los derechos al debido proceso en su elemento del derecho al juez natural,
independiente e imparcial así como a los valores supremos de la justicia e
igualdad, como lógica consecuencia, la ejecución tributaria no puede ser una
atribución exclusiva de la Administración Tributaria, toda vez que ésta estará
limitada a los casos en que un resolución judicial ejecutoriada declare improbada
la pretensión del contribuyente y determine la exigibilidad del Título de
Ejecución Tributaria, o cuando se declare probada en parte la demanda, y por
ende, se modifique parcialmente el Título de Ejecución Tributaria, ordenando
un nuevo cálculo del adeudo tributario en ejecución de
sentencia, entendimiento que es coherente con la disposición contenida en el art.
157.B) LOJ, y la norma prevista en el art. 116.III CPE que establece que la
facultad de juzgar en la vía ordinaria, contenciosa, contenciosa-administrativa y la
de hacer ejecutar lo juzgado corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales y
jueces respectivos, bajo el principio de unidad jurisdiccional. De lo que se
concluye, que la Administración Tributaria no puede tener exclusividad en la
ejecución tributaria de los fallos firmes dictados en la vía judicial.
Inconstitucionalidad de la disposición final primera de la ley 2492
Entre tanto, la Disposición Final Primera determina que: “a la vigencia del presente
código quedará derogado el literal B del artículo 157 de la Ley N° 1455, de 18 de
febrero de 1993, Ley de Organización Judicial”. Que dice:
Los artículos de la Constitución Política cuya vulneración se demanda, son los
siguientes:
a) art. 2.- “La soberanía reside en el pueblo; es inalienable e imprescriptible; su
ejercicio está delegado a los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. La
independencia y coordinación de estos poderes es la base del gobierno. Las
funciones del poder público: legislativa, ejecutiva y judicial no pueden ser reunidas
en el mismo órgano”.
b) art. 16.- “I. Se presume la inocencia del encausado mientras no se pruebe su
culpabilidad. II. El derecho de defensa de la persona en juicio es inviolable. (...) IV.
Nadie puede ser condenado a pena alguna sin haber sido oído y juzgado
previamente en proceso legal, ni la sufrirá si no ha sido impuesta por sentencia
ejecutoriada y por autoridad competente. La condena penal debe fundarse en una
ley anterior al proceso y sólo se aplicarán leyes posteriores cuando sean más
favorables al encausado”.
c) art. 116.- “(...) III. La facultad de juzgar en la vía ordinaria, contenciosa y
contenciosa-administrativa y la de hacer ejecutar lo juzgado corresponde a la
Corte Suprema y a los Tribunales y Jueces respectivos, bajo el principio de unidad
jurisdiccional. (...) X. La gratuidad, publicidad, celeridad y probidad en los juicios
son condiciones esenciales de la administración de justicia (...)”.
DECISIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Por tanto, demanda la inconstitucionalidad de la Disposición Final Primera, arts.
132 y 107 CTB, con el argumento de que los recursos ante la Superintendencia
Tributaria constituirían la única vía de impugnación de las decisiones de la
Administración Tributaria, quien ejercería una verdadera potestad jurisdiccional
porque sería la única instancia encargada de resolver las controversias que inicien
los contribuyentes sobre las determinaciones definitivas de la Administración
Tributaria, infringiendo principios y garantías fundamentales como la división de
funciones, el debido proceso, la presunción de inocencia, así como la atribución
exclusiva del Poder Judicial para resolver controversias.