I.1.
Elementos esenciales y características
Los elementos de un contrato son esenciales porque le otorgan validez
legal, definen claramente las obligaciones y derechos de las partes, y aseguran
su adecuada ejecución. Para que un contrato tenga efectos jurídicos y sea
exigible, debe contar con elementos fundamentales, que no solo garantizan
que el contrato sea válido ante la ley, sino que también protegen a las partes
involucradas al delimitar lo que cada una debe cumplir, reduciendo así la
posibilidad de conflictos o ambigüedades.
I.1.1.Sujetos implicados en la celebración del contrato
En el contrato de locación de servicios intervienen dos partes
denominadas como el locador y el comitente.
El locador es la persona natural que se compromete a prestar un
servicio determinado de manera autónoma, sin estar sujeta a una relación de
subordinación ni dependencia frente al comitente. Esta independencia es un
rasgo esencial, ya que distingue a la locación de servicios de una relación
laboral. El locador actúa con libertad técnica y de gestión sobre su trabajo,
asumiendo la responsabilidad directa sobre los resultados y sobre los medios
que emplea, salvo que se pacte lo contrario.
El comitente, por su parte, es una entidad del Estado en el marco
del derecho administrativo, quien requiere un servicio específico y contrata al
locador para satisfacer dicha necesidad. Tiene la obligación de pagar la
retribución acordada, siempre que el servicio haya sido efectivamente prestado
conforme a las condiciones pactadas en el contrato. El comitente también tiene
la facultad de supervisar que los servicios contratados cumplan con los
objetivos y plazos previstos, sin que ello implique una relación de jerarquía o
subordinación directa.
En el sector público, el comitente debe observar estrictamente los
principios de legalidad, eficiencia, transparencia y responsabilidad en el
proceso de contratación, según lo dispuesto en la Ley de Contrataciones del
Estado y las directivas del OSCE. Ambas partes se obligan en virtud de un
acuerdo de voluntades que genera derechos y deberes recíprocos. El locador
tiene derecho a recibir la retribución convenida y a ser tratado conforme a lo
pactado, mientras que el comitente tiene derecho a exigir el cumplimiento
eficiente del servicio, dentro de los términos y condiciones previamente
establecidos